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DICCIONARIO DE LA LITERATURA CUBANA

 

A

 

ABÁRZUZA, Francisco (La Habana, ? 1838-?, 12.4.1910). Realizó los primeros estudios en su ciudad natal; niño aún se trasladó a España, donde cursó la segunda enseñanza como alumno del Real Seminario de Vergara. Conflictos familiares impidieron su completa dedicación a las letras. En 1872 obtuvo la Flor Natural por su poesía «Al mar», en unos juegos florales celebrados en Gerona, España. Residió por largo tiempo en Inglaterra, Francia y Bélgica. Recorrió varios países de América. Colaboró en Revista de España y la Abeja Recreativa, de la que fue uno de los fundadores. Tradujo algunas piezas de Shakespeare. Dejó algunas obras inéditas, entre ellas poemas y dramas.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA
Poesías. Leídas en el Ateneo Científico y Literario de Madrid el sábado 2 de abril de 1881. Madrid, Imp. de M. G. Hernández, 1881. | El divorcio entre dos almas. Poema. Pról. de Urbano González Serrano. Madrid, Establecimiento Tipo-litográfico Real 1, 1882.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA
Colorado, Vicente. «El divorcio entre dos almas», en Revista de Cuba. La Habana, 12: 394-397, 1882.
 

ABASCAL, Jesús (Matanzas, 8.6.1934). Cursó la primera enseñanza y el bachillerato en letras en las Escuelas Pías de La Habana (1941-1951). Recibió clases de dibujo comercial. Ha trabajado como office-boy y mercadista en agencias de publicidad (1955-1960). Asistió al Primer Congreso Nacional de Escritores y Artistas de Cuba. Ha visitado a Checoslovaquia (1964), República Democrática Alemana (1964) y Rumania (1969). Tiene colaboraciones en Prensa Libre, Con la Guardia en Alto, Trabajo, Bohemia, Lunes de Revolución, La Tarde, Cuba, Mujeres, Unión, Islas y Mar y Pesca. Participó en el Congreso Cultural de La Habana (1969). Ha sido redactor de la oficina de divulgación de la Comisión de Orientación Revolucionaria del Partido Comunista de Cuba e investigador literario en el Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias. Es redactor de la revista Mar y Pesca.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA
Soroche y otros cuentos. La Habana, Eds. El Puente, 1963. | Staccato [Cuentos]. La Habana, Eds. Unión 1967.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA
Álvarez Bravo, Armando. «El primer libro», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 3 (39): 22, jul., 1964.
 

Abeja, La (Trinidad, Las Villas, 1856-?). Periódico quincenal de ciencias, literatura y artes. Comenzó el 15 de enero. Era dirigido por José A. Cortés y Andrés Sánchez y de Arregui. No obstante anunciarse como quincenal, tuvo una salida irregular. En sus páginas se publicaban artículos de crítica literaria, cuentos, poesías y otras cuestiones de interés local. Fueron colaboradores de esta publicación Luisa Pérez Montes de Oca, Joaquín Lorenzo Luaces, José Fornaris, El Cucalambé (seud. de Juan C. Nápoles Fajardo), Ramón Vélez Herrera, Adelaida del Mármol, Tristán de Jesús Medina, Rafael García Copley, Úrsula Céspedes, Domingo del Monte y P. Muchos trabajos aparecieron firmados con seudónimos. El último número encontrado (10) corresponde al 1º de noviembre de 1856.
 

Abeja científica, artística y literaria (La Habana, 1848-[1849]). Revista que comenzó a salir en octubre, según consta en la prensa de la época. José M. Labraña, en la página 651 de su trabajo «La prensa en Cuba» -aparecido en Cuba en la mano. Enciclopedia popular ilustrada (La Habana, Úcar, García, 1940, p. 649-786)-, afirma que era dirigida por José A. Cortés y A. Sánchez y que publicó nueve números. No tenía día fijo de salida. Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 9, ene.-feb., 1938)-, que su periodicidad fue semanal. También afirma Trelles que la dirigía Eladio López Quintana y que se publicó hasta agosto de 1849. En la sección «Noticias varias» del diario habanero [La] Prensa del 8 de noviembre de 1848, al referirse a la tercera entrega de esta publicación, se expresa que la misma «se hace recomendable porque la mayor parte de sus producciones son originales». Aunque no se ha encontrado ningún ejemplar, se sabe que aparecieron en sus páginas trabajos de José Fornaris, Tristán de Jesús Medina, Adelaida del Mármol, Rafael María de Mendive y Manuel H[ernández] Echerri.

BIBLIOGRAFÍA
«La Abeja: publicación literaria», en [La] Prensa. La Habana, 3ª. época, 6 (257): [3] oct. 28, 1848.
 

ACADEMIA CUBANA DE LA LENGUA La Real Academia Española de la Lengua aprobó el 19 de mayo de 1926 la creación de la Academia Correspondiente en Cuba. En octubre de ese año ofreció la primera sesión pública. En agosto de 1951 el gobierno cubano le dio carácter oficial. Cuenta con un director, un vicedirector, un secretario, un tesorero y un bibliotecario. Tiene como objetivos estudiar la lengua española y velar por su pureza, propiedad y esplendor en Cuba, estudiar la vida, desenvolvimiento y modalidades de la lengua española en Cuba en todos sus aspectos (lexicográfico, fonético, semántico) y formar la lista de voces y acepciones cubanas, informar a la Real Academia Española sobre las voces y expresiones cubanas, evacuar las consultas que sobre el lenguaje, y de modo especial sobre cubanismos, le hagan el gobierno de Cuba, la Real Academia Española y las demás Academias de la América hispana correspondientes de la de España. El primer director fue Enrique José Varona. Entre 1951 y 1969 ocupó ese cargo José María Chacón y Calvo. Actualmente lo ejerce Antonio Iraizoz. El Boletín de la Academia Cubana de la Lengua se publicó desde enero de 1952 hasta diciembre de 1964.

BIBLIOGRAFÍA

Chacón y Calvo, José M. «Instituciones oficiales de cultura», en Libro de Cuba. La Habana, Publicaciones Unidas, 1954, p. 665. | Estatutos de la Academia Cubana de la Lengua. La Habana, 1971.
 

ACADEMIA CUBANA DE LITERATURA Fue concedida por Real Orden dictada el 23 de diciembre de 1833 y quedó constituida el 6 de marzo de 1834. Nicolás de Cárdenas ocupó el cargo de director, Blas Osés el de vicedirector y Domingo del Monte el de secretario. Contó con veintisiete académicos de número, entre los que se encontraban figuras como José de la Luz y Caballero, José Antonio Saco y Felipe Poey. En Matanzas, Puerto Príncipe, Puerto Rico y Madrid, se designaron académicos correspondientes. En esta última se nombraron siete, entre ellos Francisco Martínez de la Rosa, primer ministro en ese momento. La Comisión Permanente de Literatura se convertía así en Academia Cubana de Literatura, indudable exponente del espíritu de cubanidad. Tendría, hasta cierto punto, independencia de la Sociedad Económica de Amigos del País, pues debía remitirle su reglamento para que lo aprobase. El cumplimiento de esta formalidad fue el inicio de un incidente que significó la muerte casi instantánea de la Academia. La directiva de la Sociedad Económica, irritada porque los miembros de la Comisión Permanente de Literatura habían elevado su solicitud a la Reina Gobernadora sin intervención de la corporación, ejerció su influencia en la esfera oficial y la Academia desapareció.

BIBLIOGRAFÍA

El Académico, seud. de José Antonio Saco y López. «A el Socio amante de la literatura», en Diario de La Habana. La Habana, (104): 2, abr. 14, 1834. | Un discípulo de la Academia, seud. de ? «Comunicado. Al público», en Diario de La Habana. La Habana, (106): 2, abr. 17, 1834. | Un Estudiante, seud. de ? «Comunicado. A la cuestión», en Diario de La Habana. La Habana, (110): 3, abr. 20, 1834. | Fulano, seud de ? «Comunicado», en Diario de La Habana. La Habana, (103): 2, abr. 13. 1834. | Guerra, Ramiro. Manual de historia de Cuba. (Económica, social y política). La Habana, Imp. Cultural, 1938, p. 317-320. | Monte, Domingo del. «Al público», en La Aurora. Matanzas, 3ª. época (200): 2-3, abr. 29, 1834. | Otro Académico más amante del orden que de la literatura, seud. de ? «Comunicados. Dos palabras al Socio amante de la literatura y del orden», en Diario de La Habana. La Habana, (104): 2, abr. 15, 1834. | «Real Sociedad Patriótica», en Diario de La Habana. La Habana, (107): 1-2, abr. 18, 1834. | Saco, José Antonio. Justa defensa de la Academia Cubana de Literatura, contra los violentos ataques que se le han dado en el Diario de La Habana, desde el 12 al 23 de abril del presente año, escrita por José Antonio Saco y publicada por un amigo de la Academia. New Orleans [Matanzas], impresa por Mr. St. Romse, Oficina de el [sic] Courrier, 1834. | Salazar y Roig, Salvador. «José Antonio Saco y la Academia Cubana de Literatura», en Alma Cubana. La Habana, 4 (1-3): 13-19, ene.-mar., 1926. | El Socio, amante de la literatura y del orden, seud. de Antonio Zambrana y Valdés. «Comunicado», en Diario de La Habana. La Habana, (102): 2, abr. 12, 1834. | Un Suscriptor imparcial amante de la justicia, seud. de ? «Al público» y «Comunicado. Contestación a la que me da el suscriptor amigo de la Claridad», en Diario de La Habana. La Habana, (105 y 112): 3 y 3-4, abr. 16 y 22, 1834, resp. | Zambrana, Antonio. «Comunicado» en Diario de La Habana, La Habana, (113): 2-3, abr. 23, 1834.
 

ACADEMIA DE CIENCIAS DE CUBA El Gobierno Revolucionario, por medio de la Ley número 1011 dictada el 20 de febrero de 1962, creó la Comisión Nacional de la Academia de Ciencias de Cuba, como etapa previa al desarrollo de ésta. El presidente de la Comisión y posteriormente de la Academia, fue el doctor Antonio Núñez Jiménez. Entre sus miembros se encontraban Juan Marinello, Fernando Ortiz, Emilio Roig de Leuchsenring, José López Sánchez, Julio Le Riverend, Salvador Massip, Abelardo Moreno, Gilberto Silva y José B. Altshuber. Una vez fortalecida la Comisión, se dieron pasos más definitivos para la constitución de la Academia de Ciencias, cuyas funciones actuales son las de dirigir, coordinar y orientar los estudios, investigaciones y demás actividades científicas no docentes en todas las ramas de las ciencias naturales y sociales, planificar las investigaciones científicas de acuerdo con la junta Central de Planificación y servir como organismo consultor de la misma en todo lo que concierne a la actividad científica y tecnológica, divulgar los conocimientos e investigaciones mediante publicaciones y demás vías de difusión, promover la celebración de congresos, reuniones e intercambios de índole nacional e internacional, proponer al gobierno el envío de delegaciones de alto nivel a congresos y misiones de estudio, crear organismos de carácter científico, tales como institutos y centros de investigación, y realizar investigaciones en las diferentes ramas de la ciencia. Para el desarrollo de sus trabajos cuenta con un presidente, cargo ocupado actualmente por el doctor Zoilo Marinello, un consejo científico superior, un consejo de presidencia, un consejo de dirección y un aparato económico-administrativo. Los diferentes institutos que forman como tales la Academia, están agrupados según las diferentes ramas de la ciencia: el Instituto de Ciencias Sociales, que comprende lo relacionado con los asuntos históricos, etnológicos y arqueológicos; el Instituto de Literatura y Lingüística; el Archivo Nacional; el Departamento de Filosofía, que funciona adscrito a la Presidencia; los institutos pertenecientes a las ramas de las ciencias agrícola y biológica, que comprenden el Instituto de Investigaciones Fundamentales de la Agricultura Tropical «Alejandro de Humboldt», el Instituto de Investigaciones de la Caña de Azúcar, el Instituto de Investigaciones Fundamentales del Cerebro, el Instituto de Suelos, el Instituto de Botánica, el Instituto de Zoología, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias «Jorge Dimitrov» y el Departamento de Ecología Forestal. Las ramas de las ciencias físico-técnicas, químicas y geociencias abarcan el Instituto de Matemática, Cibernética y Computación, el Instituto de Investigaciones Nucleares, el Instituto de Geofísica y Astronomía, el Instituto de Oceanología, el Instituto de Meteorología, el Instituto de Geología y Paleontología, el Instituto de Geografía, el Instituto de Investigación Técnica Fundamental y el Instituto de Química. Dentro de la rama de la documentación funciona el Instituto de Documentación e Información Científico Técnica. Atiende además la Academia el Museo de las

Ciencias «Carlos J. Finlay» y el Museo «Tomás Romay». La Academia tiene dos delegaciones o filiales, una en la provincia de Oriente y otra en Isla de Pinos, que cubren diversas áreas de trabajo. Entre sus publicaciones periódicas se destacan la Revista de Agricultura, iniciada en 1967, y la colección Series, donde aparecen los temas desarrollados por especialidades. Otros títulos publicados por la Academia de Ciencias son Obras completas de Tomás Romay (1965, 2 t.); Obras completas de Carlos J. Finlay (1965, 1967, 1970 y 1971, 5t.); Biografía de un cimarrón (1966), de Miguel Barnet; Historia de la Revolución de Haití (1966), de José Luciano Franco; Índice histórico de la provincia de Camagüey. 1899-1952 (1970). Los institutos y otras dependencias editan diversos boletines, anuarios, resúmenes bibliográficos, etcétera.

BIBLIOGRAFÍA

Academia de Ciencias de Cuba 1970. La Habana, Eds. de la Academia de Ciencias [s.a.]. | Núñez Jiménez, Antonio. «Nace nuestra Academia de Ciencias» y «Discurso del Doctor [...] en la sesión solemne conmemorativa del X Aniversario», en Granma. La Habana, 8 (43 y 44): 2 y 3-4, feb. 19 y 21, 1972, resp.; «La Academia de Ciencias de Cuba en su décimo aniversario», en Bohemia. La Habana, 64 (8): 40-47, feb. 25, 1972; Academia de Ciencias de Cuba: nacimiento y forja. La Habana, Eds. de la Academia de Ciencias de Cuba, 1972. | Osa, José de la. «Cinco preguntas sobre la Academia de Ciencias», en Granma. La Habana, 11 (41): 4, feb. 18, 1975; «Obtiene importantes resultados en el trabajo científico la Academia de Ciencias de Cuba en saludo al Primer Congreso», en Granma. La Habana, 11 (303): 6, dic. 23, 1975.
 

ACADEMIA DE LA HISTORIA DE CUBA Fue creada por Decreto Presidencial fechado el 20 de agosto de 1910, e inaugurada el 10 de octubre del propio año. Tuvo en sus inicios carácter independiente, adscrita a la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes; en julio de 1914 se le concedió personalidad jurídica propia y plena capacidad civil para todos los efectos legales. Estuvo dirigida por un presidente de honor, que debía ser a su vez el secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, un presidente efectivo, treinta académicos de número residentes en La Habana, treinta académicos correspondientes residentes en las provincias o en el extranjero, un secretario y un bibliotecario. El primer presidente fue Fernando Figueredo, sustituido tras una corta etapa por Evelio Rodríguez Lendián. Los objetivos fundamentales de la Academia fueron investigar, adquirir, coleccionar y clasificar todos aquellos documentos que en mayor o menor grado pudieran ser una contribución al enriquecimiento de nuestra historia. Además, se preocupó por salvar los objetos que constituyeran recuerdos históricos. Organizó concursos, ofreció conferencias y publicó monografías, colecciones y documentos. Contó con un archivo compuesto por más de diez mil documentos, entre los cuales figuran originales de Carlos Manuel de Céspedes y Salvador Cisneros Betancourt y copias valiosas extraídas del Archivo de Indias, relacionadas con la historia de Cuba. En 1919 apareció el primer tomo de Anales de la Academia de La Historia, publicado bajo la dirección de Domingo Figarola-Caneda. Su último número apareció en 1956. También editó, entre 1944 y 1956, un Anuario que recogía en sus páginas las actividades y diversas cuestiones administrativas relacionadas con la institución. Desaparecida en 1960, su archivo y biblioteca pasaron al Archivo Nacional de la Academia de Ciencias de Cuba y al Archivo Histórico de la Revolución.

BIBLIOGRAFÍA

Iraizoz, Antonio. «Labor de la Academia de la Historia», en Anales de la Academia de la Historia de Cuba. La Habana, 13: 123-125, ene.-dic., 1931 | [Lagómasino Álvarez, Luis]. «La Academia de la Historia», en Boletín nacional de historia, geografía y ciencias naturales. La Habana, 1 (2-3): 24-28, jun.-dic., 1912. | Pérez Cabrera, José Manuel. «Palabras pronunciadas por [...] en la Feria Anual del Libro celebrada en el Parque Central de La Habana, el día 5 de diciembre de l943» y «Palabras leídas a nombre de la Academia de la Historia de Cuba por [...] con motivo de la IV Feria Cubana del Libro celebrada en el Parque Central de La Habana, el día 10 de diciembre de 1945», en Anales de la Academia de la Historia de Cuba. La Habana, 25 y 27: 119-123 y 118-121, ene.-dic., 1943 y 1945, resp. | «Proyecto de reglamento de la Academia de la Historia de Cuba», en Anales de la Academia de la Historia La Habana, 1 y 3 (1 y 1): 199-206 y 219-232, jul.-ago. y ene.-jun., 1919 y 1921, resp. | Santovenia, Emeterio. Cuarenta años de la vida de la Academia. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1950. | La vida de la Academia de la Historia (1910-1932), por Juan Miguel Dihigo y Mestre [y otros]. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1924-1932. 9 t.
 

ACADEMIA MUNICIPAL DE ARTES DRAMÁTICAS En 1947 el Municipio de La Habana, a través de su departamento de Bellas Artes, inauguró una Academia de Artes Dramáticas en el Conservatorio Municipal de Música, dirigida por Martínez Aparicio. El plan de estudios constaba de tres años, organizado para enseñanza teórica y práctica. En 1949 la Academia logró un local propio para sus clases y trabajos experimentales. En 1953 ocupó la dirección de la institución Mario Rodríguez Alemán, quien centró su interés en intensificar el trabajo práctico del alumnado, para lo cual se inauguró un teatro experimental, como complemento de los estudios realizados, llamado El Corral. Esta Academia se mantuvo hasta los primeros años del triunfo de la Revolución.

BIBLIOGRAFÍA

González Freyre, Natividad. «Academia Municipal», en su Teatro cubano. 1927-1961. La Habana. Ministerio de Relaciones Exteriores, 1961, p. 86-87.
 

ACADEMIA NACIONAL DE ARTES y LETRAS Fue creada por Decreto Presidencial el 31 de octubre de 1910. En sus inicios tuvo carácter de corporación independiente, adscrita a la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, pero en 1914 se le concedió personalidad jurídica propia y plena capacidad civil para todos los efectos legales. Contó con las secciones de Literatura, Arquitectura, Escultura, Pintura y Música, y estuvo dirigida por un presidente, un director, un tesorero, un secretario general y un bibliotecario-conservador, con sus vices correspondientes. El primer presidente fue Antonio Sánchez de Bustamante Sirvén. El núcleo primitivo de miembros se constituyó con 65 personas residentes en La Habana y dedicados a las bellas artes, que serían académicos de número, y con 24 residentes en el interior del país, que serían académicos correspondientes. Hubo además académicos honorarios, que residían en el extranjero, y académicos supernumerarios, que eran los académicos de número que habían perdido este carácter por ausentarse dos años consecutivos de la ciudad de La Habana. Los principales objetivos de la Academia Nacional de Artes y Letras fueron la publicación de toda clase de obras y trabajos que pudieran contribuir a un mejor conocimiento y estudio de la teoría e historia de las bellas artes; recoger y divulgar libros, dibujos, estampas, cuadros y otros objetos artísticos; velar por la conservación y restauración de los monumentos, y auxiliar al gobierno en la evacuación de consultas sobre las diferentes ramas que abarcó la corporación. Además, trabajó en favor de la creación de becas con sus propios fondos o gestionándolas con los organismos oficiales, organizó exposiciones y conferencias públicas y otorgó el Gran Premio Nacional de Artes y Letras, discutido cada año dentro de una de las distintas secciones que formaban la Academia. En 1916 apareció el primer tomo de Anales de la Academia Nacional de Artes y Letras, publicado bajo la dirección de Rafael Montoro, y cuyo último número salió en 1960. En los 39 volúmenes que editaron está recogida toda la vida de la Academia. Entre sus muchas publicaciones se encuentran la Colección póstuma de las obras de Jesús Castellanos, las Obras completas de Enrique Hernández Miyares y la mayoría de los discursos y conferencias que se ofrecieron en sus salones. En 1960 cesaron las actividades de esta institución cultural.

BIBLIOGRAFÍA

Chacón y Calvo, José María. «Instituciones oficiales de cultura», en Libro de Cuba. La Habana, Publicaciones Unidas, 1954, p. 664-665. | Estatutos y reglamento. La Habana, Imp. Avisador Comercial, 1915. | «Nuevos estatutos de la Academia Nacional de Artes y Letras», en Anales de la Academia Nacional de Artes y Letras. La Habana, 7, 7. (1-2): 82-99, ene.-jun. 1922. | «Primeros estatutos de la Academia Nacional de Artes y Letras», en Anales de la Academia Nacional de Artes y Letras, La Habana, 7,7 (1-2): 54-63, ene.-jun., 1922. | «Reglamento de la Academia Nacional de Artes y Letras», en Anales de la Academia de Artes y Letras. La Habana, 7,7 (1-2): 63-79, ene.-jun., 1922. | Trabajos de la corporación desde que se fundó en 22 de octubre de 1910 hasta noviembre de 1912. La Habana, Imp. Cubana, 1912. | Trabajos de la corporación durante los años académicos de 1912-1913 y de 1913-1914. Sesión inaugural de 1914-1915. La Habana, Est. Tip. Avisador Comercial, 1914 | Trabajos de la corporación durante el año académico de 1914-1915. La Habana, Est. Tip. Avisador Comercial, 1915.
 

ACADEMIA UNIVERSITARIA DE LITERATURA Quedó constituida el 22 de junio de 1925 por iniciativa de Salvador Salazar, quien fue su presidente perpetuo. Estuvo integrada por alumnos y graduados de las escuelas de Letras y de Pedagogía de la Universidad de La Habana. Su objetivo central fue el cultivo, propaganda y estudio de la literatura universal, especialmente la cubana. Mediante sus seis secciones: Literatura Cubana, Literatura Española, Literatura Francesa, Literatura Hispanoamericana, Literatura Inglesa y Literatura Alemana, ofreció conferencias literarias, actividades musicales, etcétera. En mayo de 1926 organizó sus Primeros Juegos Florales, concurso donde se admitían obras literarias de diversos géneros y composiciones musicales. Entre sus fundadores figuraron Aurelio Boza Masvidal, Hortensia Pichardo, Raimundo Lazo y Manuel Bisbé.

BIBLIOGRAFÍA

«La Academia Universitaria de Literatura», en Alma Cubana. La Habana, 4 (1-3): 3-11, ene.-mar., 1926.
 

Acción. Por la renovación integral de Cuba. (V. PÁGINAS LITERARIAS Y SUPLEMENTOS LITERARIOS)
 

Acento. En la provincia con la cultura (Bayamo, Oriente, 1947- [1948?]). Revista dirigida y editada por Alberto Baeza Flores, Humberto Moya Diez, Francisco Morales Maceo, Carlos Catasús Bertot, René Capote Riera, Benigno Pacheco Bonet y Víctor Montero Mendoza. Con el primer número, correspondiente al invierno de 1947, apareció El Machete, «boletín relámpago publicado por el grupo Acento». La publicación, que no admitía «avisos comerciales de ninguna especie», era costeada por distintas instituciones de la propia ciudad y se distribuía gratuitamente. La mitad de la edición se destinaba al extranjero. Publicó poesías -de autores nacionales y extranjeros-, cuentos, críticas y otros trabajos. Las viñetas de la portada fueron realizadas por el pintor Mariano Rodríguez. Aparecieron en sus páginas trabajos firmados por Emilio Ballagas, Cintio Vitier, José Lezama Lima, Fina García Marruz, Rafaela Chacón Nardi, Carilda Oliver Labra, Ernesto Fernández Arrondo, Eliseo Diego, Octavio Smith, Adolfo Menéndez Alberdi, Ramón Guirao y otros. Sólo se han encontrado los tres primeros números, el último correspondiente al verano y otoño de 1947 e invierno y primavera de 1948.

BIBLIOGRAFÍA

Fernández Arrondo, E[rnesto] «Entrelíneas. Voces de poesía». en Diario de la Marina. La Habana, 105 (96): 4, abr. 22, 1947. | Marquina, Rafael. «Vida cultural. Un «hurra» por Bayamo», en Información, La Habana, 11 (70): 9, mar. 22, 1947.
 

ACOSTA, Agustín (Matanzas, 12, 11. 1886, Miami, EE. UU., 12. 3. 1979). Cursó la primera enseñanza y el bachillerato en su ciudad natal. Desde muy joven comenzó a trabajar como telegrafista de los ferrocarriles. Fue jefe del servicio de telégrafos de Matanzas y de La Habana (1909- 1920). En 1912 ocupó una plaza en el Palacio Presidencial. En los años 1913, 1914 y 1915 obtuvo Flores Naturales en juegos florales efectuados en Santiago de Cuba y La Habana. Se graduó de Doctor en Derecho Civil en la Universidad de La Habana en 1918; más tarde, en 1921, obtuvo el título de notario público. Se estableció como notario en Jagüey Grande (Matanzas). Durante la dictadura de Gerardo Machado sufrió prisión política. A la caída del régimen machadista fue nombrado gobernador provisional de Matanzas (1933-1934). En el gobierno de Mendieta ocupó la secretaría de la presidencia. De 1936 a 1944 fue senador de la República. Presidió el Partido Unión Nacionalista (1936-1937). También en La Habana ejerció como notario público. Visitó Estados Unidos (1953). Fue colaborador en Letras, El Fígaro (donde publicó sus primeros poemas), El Cubano Libre, Orto, Social, Carteles, Diario de la Marina, Las Antillas, Ariel, Archipiélago y otros periódicos y revistas de importancia. En ocasiones presidió el Ateneo de Matanzas. Miembro de la extinta Academia Nacional de Artes y Letras -en la que ingresó con el discurso Federico Uhrbach. Las montañas: cumbres de la materia. Los poetas: cumbres del espíritu (La Habana, Molina, 1938), recogido con la contestación de Dulce María Borrero de Luján, de la Academia Cubana de la Lengua y del Colegio de Abogados y el Colegio Notarial, de Matanzas. Junto con Regino Boti y José Manuel Poveda es uno de los representantes del renacimiento lírico que tuvo lugar en provincias antes de la década del 20. Algunos de sus poemas han sido traducidos al francés. Tiene inéditas sus traducciones de poemas de Baudelaire, Verlaine, Lamartine, etcétera, así como libros de poesías y prosa. Abandonó el país en 1973.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Ala. Poesías. La Habana, Jesús Montero, 1915; La Habana. Ed. de la Organización Nacional de Bibliotecas Ambulantes y Populares, 1958. | Hermanita. Poemas. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1923. | La zafra. Poema de combate. La Habana, Minerva, 1926. | Los camellos distantes [Poemas]. La Habana, Molina, 1936. | Martí, su obra y su apoteosis. Conferencia. Bayamo, Eds. Rumbos, 1941. | Últimos instantes [Poemas]. La Habana, La Verónica, 1941. | Las islas desoladas [Poemas]. La Habana, Imp. F. Verdugo, 1943. | Poesías escogidas de Agustín Acosta. «Pórtico», por Diego Pereda, y «Unas palabras», por Fidencio Pérez Rosado. La Habana, Editorial La Verdad, 1950. | Poema del centenario. Pról. de José Álvarez Conde. Santa Clara, 1953. | ¿Fue Martí precursor del modernismo? Conferencia. La Habana, 1954. | Agustín Acosta: sus mejores poesías. Barcelona. Ed. Brugueras, 1955. | Jesús [Poema]. La Habana, Sociedad Colombista Panamericana, 1957. | En torno a la poesía de Manuel Gutiérrez Nájera. Marianao (Habana), Instituto Municipal de Cultura, 1959. | Caminos de hierro. Poemas. La Habana, Ágora, 1963.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

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ACOSTA, Leonardo (La Habana, 25.8.1933). Realizó estudios primarios y secundarios en su ciudad natal. En 1950 inició la carrera de arquitectura en la Universidad de La Habana, pero la abandonó. Se dedicó a la música. Trabajó como saxofonista en varias orquestas populares, en Cuba, Estados Unidos y Venezuela (1956). Al triunfo de la Revolución comenzó a ejercer el periodismo y fue corresponsal de Prensa Latina en México y Praga. Trabajó durante cuatro años en el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC. Ha colaborado en Unión, Casa de las Américas, El Caimán Barbudo, Revolución y Cultura. Es autor del prólogo a la edición cubana del libro de Marshall W. Sterns La historia del jazz (1966). Actualmente trabaja en el Consejo Nacional de Cultura.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Paisajes del hombre [Cuentos]. La Habana, Eds. Unión, 1967. | José Martí, la América precolombina y la conquista española. La Habana, Casa de las Américas, 1974 (Cuadernos Casa, 12).

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Santos Moray, Mercedes. «La descolonización como batalla ideológica», en Unión. La Habana, 14 (1): 153-156, mar., 1975.
 

ACOSTA y GUERRA, Ignacio María de (La Habana, 4.10.1814 -Matanzas, 24.12.1871). Comenzó a estudiar con su padre. A los siete años fue trasladado a Matanzas, donde concluyó la primaria. Pocos años después, a los doce de edad, pasó a La Habana para continuar sus estudios. Ingresó en el colegio que dirigía don Benito de Ortigueira y más tarde en el Real Seminario de San Carlos, donde estudió latinidad y filosofía. Por esa época comenzó a cultivar la poesía. En Matanzas, tras su regreso definitivo en 1833, colaboró en La Guirnalda, El Yumurí, La Aurora de Matanzas, Aurora del Yumurí -en el que también fue redactor-, El Duende, periódico satírico, y Liceo de Matanzas. Colaboró además en las publicaciones habaneras El Artista, Flores del Siglo y Revista de La Habana. Editó, con Emilio Blanchet, el Aguinaldo de Luisa Molina (1856). Trabajó como profesor en los colegios Santa Teresa, La Empresa, El Siglo XIX y San Carlos. Fue cofundador y director del Colegio Matancero e inspector de instrucción en uno de los barrios de Matanzas. En 1864 fue nombrado juez examinador para las oposiciones del Colegio Municipal. Es autor de una pieza de teatro titulada Un novel por protección, en un acto, estrenada en 1847. Su Romance histórico y geográfico de la isla de Cuba, dedicado a los niños, fue declarado texto de lectura para las escuelas gratuitas de Matanzas. En muchos de sus poemas utilizó el seudónimo Iñigo. Firmaba también con sus iníciales I. M. de A.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Delirios del corazón. Poesías amatorias. Matanzas, Imp. de Gobierno por S.M., 1845. | Romance histórico y geográfico de la Isla de Cuba. Matanzas, Est. Tip. de la Aurora del Yumurí, 1858. | Poesías. New York, Imp. de N. Ponce de León, 1893.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carbonell, José Manuel. «Ignacio María de Acosta (Iñigo) (1814-1871), en su La poesía lírica en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 2. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 326-327 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 2.) | «Delirios del Corazón» en El Faro Industrial de La Habana. La Habana, 5 (119):2, abr. 30, 1845 | López Prieto, Antonio. «Ignacio María de Acosta (Iñigo)», en su Parnaso cubano. Colección de poesías selectas de autores cubanos desde Zequeira a nuestros días precedida de una Introducción histórico-crítica sobre el desarrollo de la poesía en Cuba, con biografías y notas críticas y literarias de reputados literarios por [...] T. 1. La Habana, Editor Miguel de Villa, 1881, p. 332. | V[illaverde] C[irilo]. «Bibliografía cubana. Poesías de D. Ignacio María Acosta», en Faro Industrial de La Habana. La Habana, 2 (296): 2, oct. 24, 1842.
 

Actas del Folklore (La Habana, 1961). Boletín mensual del Centro de Estudios del Folklore del Teatro Nacional de Cuba. Comenzó a salir en enero, editado por la Sección de Publicaciones del Teatro Nacional. Fungía como asesor Argeliers León. En su primer número se expresa que esta revista «se propone ser una publicación que aborde temas científicos y referencias documentales que sirvan de base para la investigación». En sus páginas aparecían, además de trabajos elaborados por los miembros del centro que la publicaba, artículos reproducidos de revistas extranjeras y cubanas del pasado (Archivos del Folklore Cubano, Estudios Afrocubanos), siempre referentes a las distintas manifestaciones del folklore. Colaboraron en Actas del Folklore Argeliers León, Miguel Barnet, Marcelino Arozarena, Rogelio Martínez Furé, Carolina Poncet, Renée Méndez Capote, Ada Iglesias y otros. En diciembre de 1961, a raíz de la creación del Instituto Nacional de Etnología y Folklore,

deja de publicarse (número 10-11-12). Este último número presentó un índice de todo lo publicado por la revista. Compilado por Tomás F. Robaina se ha publicado su índice, aparecido en Índice. Revistas folklóricas cubanas (La Habana, Biblioteca Nacional José Martí. Depto. de Hemeroteca e Información de Humanidades, 1971).
 

Actualidades (La Habana, 1913-?; 1917). Revista popular ilustrada. Comenzó a publicarse el 25 de septiembre, dirigida por Mariano Miguel. Se editaba semanalmente. En sus páginas aparecían trabajos de variada índole, incluyendo los literarios. Entre sus colaboradores se destacan Joaquín N. Aramburu, Fernando Llés, Felipe Pichardo Moya, Arturo R. de Carricarte, Ducazcal (seud. de Joaquín Navarro Riera), Pedro Alejandro López, Rafael Suárez Solís, León Ichaso, Hilarión Cabrisas, Eduardo Varela Zequeira, Enrique Coll, Manuel Rodríguez Rendueles, Victor Muñoz, Higinio J. Medrano. La revista presentaba, además, una relación de colaboradores extranjeros, entre ellos Eduardo Zamacois, Francisco Villaespesa, José Alsina y Alfonso Camín. El último número que se ha encontrado (4) corresponde al 17 de octubre del propio año 1913. El 26 de mayo de 1917 reaparece, también dirigida por Mariano Miguel, con el mismo título y subtítulo, aunque no consignan que se trate de una segunda época. José I. Rivero comparte las labores de dirección con M. Miguel. El jefe de información era Miguel de Marcos. En esta etapa colaboraron nuevamente Rafael Suárez Solís, Felipe Pichardo Moya, Arturo R. de Carricarte, Víctor Muñoz, León Ichaso. También prestaron su colaboración Emilio Roig de Leuchsenring, Arturo Alfonso Roselló, Álvaro de la Iglesia y destacados dibujantes de la época, como Enrique García Cabrera y Rafael Blanco. Con el número 8, correspondiente al 14 de julio, cesó su publicación.

BIBLIOGRAFÍA

«Actualidades», en Diario de la Marina. La Habana, ed. de la tarde, 74 (249): 4, sep. 27, 1913.
 

Adelante (La Habana, 1935-[1939?]). Revista mensual. Cultura y Justicia Social / Igualdad y Confraternidad. Comenzó a salir en junio, dirigida por el doctor Jorge Santana Fernández, quien, exceptuando un corto período en que estuvo a su frente Raimundo Rol Vinent, se mantuvo siempre en el cargo. Adelante era «vocero de los lineamientos ideológicos que la Asociación Adelante sustenta, y que son en amplio y general sentido: Luchar contra la injusticia social y por la completa igualdad social, económica y política de todas las personas». Desde el número 2 apareció como Órgano de la Asociación Adelante. La revista divulgó las creaciones literarias y artísticas del negro, aunque no limitó a éste su radio de acción. En sus páginas colaboraron, entre otros, Nicolás Guillén, José Luciano Franco, Juan Marinello, Salvador García Agüero, Marcelino Arozarena, Félix Pita Rodríguez, Lino Dou, Rómulo Lachatañeré, María Villar Buceta, Manuel Cuéllar Vizcaíno, Gustavo E. Urrutia, Miguel Ángel Céspedes. El último número encontrado (44 y 45) corresponde a febrero de 1939.

BIBLIOGRAFÍA

Borroto Mera, Tomás. «La revista Adelante», en La Gaceta de Cuba. La Habana, (102): 7-9, abr., 1972. | Cervantes, Carlos A. «A propósito del tercer aniversario, en Adelante. La Habana, 4 (37): 5-6, jun., 1938.

Adelante (V. SUPLEMENTOS LITERARIOS)
 

AFROCUBANA, LITERATURA El aporte africano a la integración étnica y cultural de Cuba es considerable, según ha demostrado, mejor que nadie, Fernando Ortiz. Desde antes del descubrimiento de la isla, ya el negro había hecho acto de presencia en la vida y en la cultura españolas. con los conquistadores vinieron a Cuba los primeros africanos que luego el tráfico de esclavos, incrementado sobre todo por el desarrollo azucarero, multiplicó en forma extraordinaria hasta finales del siglo XIX. A Cuba llegaron africanos procedentes de las más diversas regiones del continente negro, aunque la mayoría provenía de su porción ecuatorial. Entre las diversas lenguas y culturas importantes, la yoruba o lucumí y la bantú son las que mayor influencia han tenido en el proceso de integración cultural de Cuba. Aunque ya Antonio Bachiller y Morales había iniciado el estudio de algunos rasgos peculiares de la población negra de Cuba en su libro Los negros (1887), fue Fernando Ortiz quien llevó a su más alto desarrollo tales investigaciones y con mayor rigor científico. A él se deben, desde la precisa determinación de la procedencia y variedad cultural de los africanos traídos a Cuba, con su obra Los negros esclavos (1916), hasta el análisis minucioso de sus aportes a la danza, el teatro, la poesía y la música cubanas. Estimulados por él, han surgido después esclarecedores estudios y recopilaciones antológicas de Lydia Cabrera, Ramón Guirao, Rómulo Lachatañeré, Argeliers León, etcétera, que con las obras de Ortiz constituyen las más seguras fuentes para el estudio de las persistencias africanas en nuestro folklore.

La presencia de «lo negro» en la literatura culta se da ya en las letras españolas, desde Gil Vicente y las comedias y «pasos» de Lope de Rueda, en los que se emplea el lenguaje bozal, el español deformado por los negros, y en los que hasta puede hallarse un lejano antecedente de la oración al «ánima sola» (comedia Eufemia, 1567). Lope de Vega, Góngora y la mexicana Sor Juana Inés de la Cruz, entre otros menos ilustres, llevarán negros a sus obras e insistirán en el cultivo del lenguaje bozal.

En Cuba la presencia negra se impone ya en el más antiguo documento literario conocido, el poema en octavas Espejo de paciencia (1608), donde, además de aludirse a los esclavos africanos que intervienen en la acción, resalta la figura de Salvador Golomón, negro criollo de Bayamo y en definitiva el verdadero héroe de la lucha de los «insulanos» contra el pirata francés Gilberto Girón, referida en el poema. El negro será después simple comparsa en los primeros artículos costumbristas, elemento decorativo, y no alcanzará papel protagónico hasta el segundo tercio del siglo XIX, durante el cual la lucha contra la trata de esclavos lo traerá a primer plano en las filantrópicas «composiciones negreras» que Domingo del Monte propone a sus discípulos y contertulios, teniendo cuidado de evitar que la denuncia de la explotación inicua de los esclavos alcance acentos subversivos. Producto de esta cuidadosa elaboración literaria son la Autobiografía, de Juan Francisco Manzano, escrita en 1839, pero no publicada entre nosotros hasta 1937; el Francisco, de Anselmo Suárez y Romero, publicada en 1880, pero terminada en 1839; y numerosos poemas inspirados en «la triste suerte del infeliz esclavo africano». Un poco excéntricas de esta órbita delmontina se hallan Sab (1841), de la Avellaneda, Cecilia Valdés (1882), de Cirilo Villaverde, cuya primera parte data también de 1839; y Romualdo o uno de tantos (1891), de Francisco Calcagno, de escaso valor literario, pero interesante por ser uno de los pocos relatos de esa época sobre el cimarronaje.

Plácido (seud. de Gabriel de la Concepción Valdés) es un poeta «blanco» que sólo esporádicamente hinca el dardo de agudo epigrama sobre el problema social. En todos los casos esta literatura «negrera», sobre el negro, específicamente sobre el esclavo, ve a éste con perspectiva enteramente «blanca» y se expresa con lenguaje de absoluta pureza castiza, sin muchas concesiones a la lengua

bozal y, menos, al punto de vista del «hombre de color».

Después de la terrible represión que siguió a la Conspiración de La Escalera (1844), desaparece el negro como protagonista literario y es sustituido por el siboney, que comporta menos riesgos. Aparece el negro, en cambio, como bufón, figura grotesca en los versos y sainetes del gallego Bartolomé José Crespo, más conocido por su seudónimo Creto Gangá; en ellos se burla, con el empleo del bozal, de los vanos intentos del negro esclavo o liberto por imitar a los blancos y sus modos de vida y expresión. Sin embargo, de la mera burla a los negros, versos y sainetes bufos fueron pasando a la crítica de la sociedad colonial en comedias en las que, como en la «dell'Arte» italiana, el negrito, el gallego y la mulata fueron convirtiéndose en personajes constantes, en caracteres estereotipados, tipos de la sociedad que se critica y en la cual el negrito es siempre el avispado censor y el afortunado vencedor en contiendas que, al parecer, no rebasan el ámbito doméstico. Ya en 1868 Los negros catedráticos, de Francisco Fernández, y Perro huevero, aunque le quemen el hocico, de Juan Francisco Valerio, resultan una crítica de la vida cubana que llegó a ser considerada subversiva en el caso del último ejemplo, algunas de cuyas frases fueron tomadas por alusiones políticas y provocaron el ataque de los voluntarios al Teatro Villanueva de La Habana en 1869. Las «guarachas», de las que se hizo una recopilación en 1882, pintan con socarrona agudeza todos los tipos humanos y anticipan formas posteriores de la poesía mulata.

Tras la Guerra de los Diez Años, con la participación numerosa y eminente del «hombre de color», el surgimiento de grandes figuras como Antonio Maceo y la abolición de la esclavitud, el tema del negro es abordado desde ángulos diferentes: científico en Bachiller y Morales, sociológico y político en José Martí y Diego Vicente Tejera y sobre todo desde el negro mismo, en escritores de su raza, como Juan Gualberto Gómez y Martín Morúa Delgado. Este último escribe dos novelas, Sofía (1891) y La familia Unzúazu (terminada en 1896 y publicada en 1901), en las que se propuso trazar un cuadro de la vida social cubana, desde el punto de vista del «hombre de color». A partir de la abolición de la esclavitud, el negro es ya una persona cuya presencia no puede ser ignorada, aunque aún siga padeciendo injusta discriminación. El encanto sensual de la mujer negra o mulata, que encendiera ya versos románticos como los de Francisco Muñoz del Monte, excitará también a los modernistas, con Rubén Darío a la cabeza.

La república mediatizada, semicolonial, que engendró la interesada intervención imperialista, no dio, en los primeros lustros del siglo XX, margen muy ancho para la expresión literaria y menos para la integración cultural. Los trabajos tesoneros de Fernando Ortiz, que se inician en 1906 con Los negros brujos, y la creciente maduración política e ideológica de las masas populares, fueron creando el clima indispensable para el reconocimiento del aporte del negro a nuestra vida y a nuestra cultura. Por los años 20 comienza, en todo el mundo, el auge del «negrismo», que halla eco inmediato en las tierras mulatas de América. En Cuba, tras los acercamientos esporádicos al tema por José Manuel Poveda, Felipe Pichardo Moya, Regino Boti y Agustín Acosta, el movimiento negrista comienza propiamente en 1928 con Ramón Guirao y José Z. Tallet, inspirados ambos en la rumba, para imponerse, a partir de 1930, con Nicolás Guillén, que es quien dio rango mayor y sentido a lo que se ha denominado poesía afrocubana, negrista o mulata, como prefieren llamarla Fernando Ortiz y el mismo Guillén, quien llamó a los suyos de Sóngoro cosongo (1931) «versos mulatos». A Guillén siguió una serie numerosa de cultivadores, cuyas figuras más destacadas son Emilio Ballagas y Marcelino Arozarena, además de un breve pero valioso aporte de Regino Pedroso. La recitadora Eusebia Cosme llevó a todos los escenarios de lengua española la nueva modalidad poética que ha propagado también, en su etapa decadente, el recitador Luis Carbonell. Porque el éxito de Guillén y de Ballagas promovió en muchos el deseo de intentar una poesía que fue, por grados, regresando al pintoresquismo bufo e intrascendente, prosaico, de los poemas burlescos de Creto Gangá, con abuso, inclusive, del lenguaje.

De sus formas más logradas, el movimiento de la poesía mulata, afrocubana o negrista, siguió dos líneas divergentes: una sensual y externa, que se goza en la explotación del ritmo y el color utilizando la deformación lingüística del bozal y la jitanjáfora, y que tiene ejemplos en la mayor parte de la obra de Guirao, de Ballagas, en muchas porciones de la de Guillén; y otra de más hondo contenido humano, que sin abandonar los elementos rítmicos y coloristas que caracterizan, desde sus comienzos, a esta forma de expresión poética, los pone al servicio de una intención más profunda que conduce derechamente a la poesía social. En Guirao, en Tallet o en Ballagas no faltan poemas de aguda intención social, pero es en la obra de Nicolás Guillén donde tal dirección alcanza su máximo desarrollo, desde la sutil crítica encerrada en la socarronería de los primeros «motivos de son», tan cerca, en intención y estilo, de las «guarachas» del siglo XIX, hasta su poesía mayor de El son entero (1943) y de las «elegías antillanas», en que estrofas tradicionales y nuevas formas de versos dicen el canto de un hombre nuevo alzado sobre el color y la explotación capitalista.

La poesía afrocubana, mulata o negrista presenta rasgos formales comunes: la reiteración de ciertos temas tomados del folklore, como las comparsas carnavalescas, la rumba, los pregones, supersticiones, leyendas religiosas y totémicas, los tipos populares y la sátira social; el cultivo de formas lingüísticas más o menos características, que van desde el lenguaje bozal, ya utilizado por los escritores españoles desde el siglo XVI, hasta la jitanjáfora, o palabra sin sentido, con puro valor musical, que fue también usada por los precursores del movimiento. Es frecuente el uso poético del seseo, de la omisión de la s y la z en sílabas cerradas, la caída de la d intervocálica, la pérdida de la d, la l o la r finales, la metátesis de la l y la r, etcétera. Se da también, en alguna medida, la incorporación a la poesía de vocablos de origen africano, provenientes de las diversas lenguas llegadas a Cuba, pero no pocas veces se mezclan con estas voces auténticas otras más o menos similares creadas por los poetas, a usanza de los viejos maestros del Siglo de Oro.

En la prosa, el movimiento afrocubano, negrista o mulato, está representado, ante todo, por la novela ¡Ecue-Yamba-O! (1933), de Alejo Carpentier, y por las colecciones de cuentos de origen yoruba contados por Lydia Cabrera, con tan indudable influencia de Blaise Cendrars. Más cerca del sabor directo del informante ingenuo parecen estar las leyendas teogónicas yorubas narradas por Rómulo Lachatañeré en su libro ¡Oh mío Yemayá! (1938). Gerardo del Valle ha recogido tardíamente, en 1967, sus «cuentos del cuarto fambá», que aparecieron en diversas revistas en los comienzos del movimiento. Éste, según acepta la mayoría de sus historiadores y críticos, cesó, como tal movimiento, alrededor de 1937. La poesía posterior, la de Guillén fundamentalmente, siguió líneas más amplias que superan la dirección inicial.

BIBLIOGRAFÍA

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AGOSTINI, Víctor (Nueva York, 6.10.1908). En Nueva York estudió hasta el último año de High School, pero no llegó a graduarse. Se trasladó a Cuba en 1925. Muy joven aún comenzó a trabajar. Volvió a Estados Unidos en 1936 y 1939. Dio a conocer sus primeros artículos y cuentos en El Bancario en 1942. Por los años 50 fundó, con Rosa Hilda Zell, la agrupación de narradores Buró del Cuento. Ha colaborado en Bohemia, Carteles, Cultura (El Salvador), Nuestro Tiempo, Ciclón, Revista de la Biblioteca Nacional, El País, El Mundo, Revolución, Casa de las Américas y La Gaceta de Cuba. Dirigió un programa radial semanal de noticias y comentarios culturales titulado «Balcón de la Cultura» (1961). Es autor de ensayos. Ocasionalmente ha cultivado la poesía. Se retiró como trabajador bancario en 1969.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

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BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Casáus, Víctor. «Dos viajes» en Unión. La Habana, 5 (1): 170-172, ene.-mar., 1966. | Martínez Bello, Antonio. «Hombres y cuentos, de Víctor Agostini», en Revista de la Biblioteca Nacional. La Habana, 2ª. serie, 6 (3): 191-192, jul.-sep., 1955.
 

AGUAYO, Alfredo M. (Ponce, Puerto Rico, 28.3.1866-La Habana, 30.4.1948). Radicado desde muy joven en La Habana, se graduó de Doctor en Leyes y en Pedagogía en la Universidad. Como pedagogo desarrolló una extensísima labor en la dirección de escuelas, en la cátedra universitaria, en la dirección de la Escuela de Pedagogía de la Universidad de La Habana y como autor de numerosos libros de texto para las escuelas primarias. Fue presidente de la Asociación Pedagógica de La Habana y miembro de la Sociedad Geográfica de Cuba. Colaboró en Revista de Educación, Universidad de La Habana, El Mundo, Revista Bimestre Cubana, Revista Pedagógica Cubana, etcétera. Se destacó como conferenciante. Utilizó el seudónimo Gyp.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Pedagogía. La Habana, Librería e Imp. La Moderna Poesía, 1904. 5 t. | Curso de pedagogía. La Habana, La Moderna Poesía, 1905. | Las escuelas normales y su organización en Cuba. La Habana, Imp. Avisador Comercial, 1909. | La pedagogía en las universidades. La Habana, Imp. Avisador Comercial, 1909. | Enseñanza de la lengua materna en la escuela elemental. La Habana, Imp. Comas y López, 1910. | La escuela primaria como debe ser. La Habana, Imp. La Propagandista, 1916. | Luis Vives como educador. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1916. | El método funcional en la educación. Conferencia pronunciada en la Universidad de La Habana el día 4 de diciembre de 1915. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1916. | Los valores humanos en la sicología y en la educación. Conferencia leída en la Universidad de La Habana el día 11 de enero de 1919. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1919. | El vocabulario de los niños cubanos. La Habana, Universidad de La Habana, 1920. | La universidad y sus problemas. Discurso inaugural del curso académico de 1921 a 1922. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1921. | La Escuela de Pedagogía y la ley de habilitación de maestros de las escuelas públicas. La Habana, Escuela de Pedagogía, 1924. | Asociación Pedagógica Universitaria. La Habana, La Propagandista, 1925. | Tratado de psicología pedagógica. Pról. de Enrique José Varona. La Habana, La Moderna Poesía, 1925. | ¿Cómo debe organizarse el cuerpo de instructores de una universidad, en interés de la enseñanza, la investigación científica y la formación y elección del profesorado académico? La Habana, Carasa, 1930. | Didáctica de la escuela nueva. La Habana, Cultural, 1932. | Filosofía y nuevas orientaciones de la educación. La Habana, Cultural, 1932. | Problemas generales de la nueva educación. La Habana, Cultural, 1936. | Tres grandes educadores cubanos: Varona, Echemendía, María Luisa Dolz. La Habana, 1937. | Guía didáctica de la escuela nueva. La Habana, Cultural, 1938. | Los cursos de estudio: organización, evaluación y revisión. La Habana, Cultural, 1939. | Pedagogía para escuelas y colegios normales. La Habana, Cultural, 1940. | La información, la ciencia y la sabiduría. Discurso pronunciado en el homenaje que le tributó la Universidad de La Habana el 10 de agosto de 1942, con motivo de la imposición por el Embajador de México, de la Medalla del Mérito Docente «Ignacio Altamirano». La Habana, Universidad de La Habana, 1942. | Ensayos sobre la educación de la postguerra. La Habana, Cultural, 1944. | La escuela novísima; o, Escuela del porvenir. La Habana, Cultural, 1946.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Aguayo, Jorge. Bibliografía de Alfredo M. Aguayo. Compilada por [...]. La Habana, Cultural, 1950. | Camacho, Pánfilo D. «Vidas cubanas. Alfredo M. Aguayo», en Amenidades del Domingo. Suplemento del periódico Acción. La Habana: 2, sep. 30, 1934. | Chacón y Calvo, José María. «Una figura continental: el doctor Alfredo M. Aguayo» en Diario de la Marina. La Habana, 116 (105): 4, may. 4, 1948. | González, Diego. «El Dr. Alfredo M. Aguayo: una vida que alumbra», en Cervantes. La Habana, 18 (3-5): 15-16, mar.-may., 1943; «La muerte del doctor Aguayo, el más eminente educador de habla española», en Diario de la Marina. La Habana, 116 (107): 4, may. 6, 1948. | Mañach, Jorge. «Aguayo, el juvenil anciano», en Diario de la Marina. La Habana, 116 (106): 4, may. 5, 1948. | Martínez, Luciano. «Los grandes educadores cubanos: Alfredo M. Aguayo y Sánchez», en Revista Cubana de Educación. La Habana, 1 (4): 10-11, mar., 1942. | Maza, Piedad. La ciencia y la filosofía en la obra educativa del Dr. Aguayo. La Habana, Universidad de La Habana. Escuela de Pedagogía, 1942. | Suvillaga, Lázaro, seud. de Gilberto González Contreras. «Alfredo M. Aguayo», en Mañana. La Habana, 2ª. época, 5 (200): 2, jun. 21, 1943.
 

AGÜERO, Brígida (Camagüey, 12.5.1837-Id., 26.6.1865). Hija del poeta Francisco Agüero y Estrada. Pasó la niñez en una finca cerca de Puerto Príncipe, en la que recibió de sus padres la primera educación. Pasados los años se trasladó, por razones familiares, a dicha ciudad, donde dio a conocer sus poemas. En 1861 amplió su educación en la academia que sostenía la Sociedad Filarmónica de Camagüey. Más tarde llegó a ser socia de mérito de dicha Sociedad. En sus últimos años enfermó de tisis. Sus poemas aparecen recogidos por José Manuel Carbonell en el tomo tercero de su Evolución de la cultura cubana. 1608-1927. (La poesía lírica en Cuba. T. 3. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 365-367.)

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carbonell, José Manuel. «Brígida Agüero y Agüero (1837-1866), en su La poesía lírica en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 3. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 363-364 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 3).
 

AGÜERO, Omega (Camagüey, 20.8.1940). En su ciudad natal estudió hasta cuarto año de bachillerato. En La Habana cursó estudios en un seminario de dramaturgia y trabajó como actriz en teatro, radio y televisión. De regreso en Camagüey, enseñó inglés en una secundaria básica y trabajó como maestra en un aula de Educación Obrero-Campesina. Ha colaborado, con poemas y cuentos, en Cuadernos del Viento (México), Unión, La Gaceta de Cuba, Revolución y Cultura, El Caimán Barbudo. En 1973 ganó el Premio David, de la UNEAC, con su libro de cuentos La alegre vida campestre.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La alegre vida campestre. La Habana, Unión de Escritores y Artistas de Cuba, 1974.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Arias, Salvador. «Omega Agüero y la vida campestre», en Unión. La Habana, 14 (2): 135-137, jun., 1975.
 

AGUILILLA, Aracely de (San Diego, Pinar del Río, 14.5.1920). Pasó su niñez en el campo. Más tarde se trasladó a La Habana y posteriormente a Oriente. Su formación es autodidacta. Ha residido ocasionalmente en México y Estados Unidos. El argumento de su novela Primeros recuerdos fue premiado en un concurso por el ICAIC. Uno de sus cuentos recibió distinción en un concurso convocado por la Federación de Mujeres Cubanas. Cultiva además el teatro infantil. Su libro de testimonio Por llanos y montañas fue recomendado por el jurado Casa de las Américas 1970 para su publicación.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Primeros recuerdos. Novela. La Habana, Eds. Unión, 1963. | Por llanos y montañas. La Habana, UNEAC, 1975.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Llopis, Rogelio. «Primeros recuerdos, ¿novela o memorias?», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 3 (39): 22, jul. 5, 1964.
 

Aguinaldo Camagüeyano (¿Puerto Príncipe?, ?; Puerto Príncipe, 1848-?). «Publicado últimamente por el Fanal», señala Carlos M. Trelles en el tomo tercero de su Bibliografía cubana del siglo XIX (1841-1855) (Matanzas, Imp. de Quirós y Estrada, 1912, p. 116); además, indica que el dato ha sido tomado de Aurora (La Aurora de Matanzas, se supone) de 14 de enero de 1846. El propio Trelles consigna la existencia de un Aguinaldo camagüeyano dedicado a las lectoras del Fanal, correspondiente a 1848, sin citar la imprenta donde se editaba. Era un «volumen literario anual que publicaban Emilio Peyrellade y Francisco Agüero (El Solitario)», y añade que desde 1848 hasta 1852 «se publicó en diciembre de cada año, en verso». En el correspondiente a 1848 aparecieron poesías de Mercedes Torres, José R[amón] Betancourt, Francisco, Mariano, Esteban y Antonio Agüero y Ana M. de Hecheverría. José M. Labraña, en la página 651 de su trabajo «La prensa en Cuba» -aparecido en Cuba en la mano. Enciclopedia popular ilustrada (La Habana, Úcar, García, 1940, p. 649-786)-, señala como su fecha de publicación el año 1864 y añade a los colaboradores los nombres de El Lugareño (seud. de Salvador Cisneros Betancourt) y Esteban de Jesús Borrero. No se ha encontrado ningún ejemplar. Carlos M. Trelles señala en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Habana, 2 (7): 11, ene.-feb., 1938)-, que su duración se extendió entre los años de 1848 a 1852.
 

Aguinaldo Habanero (V. ANTOLOGÍAS)
 

Aguinaldo Matanzero [sic] (V. ANTOLOGÍAS)
 

Aguinaldos (V. ANTOLOGÍAS)
 

AGUIRRE, Mirta (La Habana, 18.10.1912). Desde muy joven se incorporó a las luchas revolucionarias. Ingresó en el Partido Comunista de Cuba en 1932. Durante la dictadura de Gerardo Machado tuvo que trasladarse a México como exiliada. En 1939 fue delegada al Congreso Nacional Femenino celebrado en La Habana. Se doctoró en leyes en 1941. Ha realizado estudios especiales de literatura, música y filosofía marxista. En 1947 obtuvo premio en los Juegos Florales Iberoamericanos por su obra Influencia de la mujer en Iberoamérica. Ese mismo año le fue otorgado el premio periodístico «Justo de Lara». En 1948 ganó el premio en el concurso convocado por el Lyceum Lawn Tennis Club por su libro Un hombre a través de su obra: Miguel de Cervantes Saavedra. Asistió ese año a los congresos por la paz celebrados en París y Nueva York. Ha sido miembro activo de la Liga Juvenil Comunista, la Liga Antiimperialista, Defensa Obrera Internacional, el Partido Comunista de Cuba y el Partido Socialista Popular. Trabajó, durante toda su etapa de funcionamiento, en la Comisión Nacional para el Trabajo Intelectual del Partido Socialista Popular. Fue vicepresidenta de la Federación Democrática de Mujeres Cubanas y responsable político de la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo. Trabajó como traductora y redactora y como guionista de radio y televisión. Durante años tuvo a su cargo la sección de cine, teatro y música del periódico Hoy. También ha colaborado en Mensajes, Mediodía, La última Hora, La Palabra, Revista Lyceum, Cuba Socialista, Casa de las Américas, Universidad de La Habana. Fue coeditora de Gaceta del Caribe (1944) y subdirectora del semanario La Última Hora (1951-1954). Perteneció a los consejos de redacción de Nuestro Tiempo y Cuadernos de Arte y Ciencia. Después del triunfo de la Revolución fue directora de la Sección de Teatro y Danza del Consejo Nacional de Cultura. A partir de 1962 se incorporó, como profesora, a la Escuela de Letras y Artes de la Universidad de La Habana. Ocupó además la dirección de su Departamento de Lenguas y Literaturas Hispánicas. Ha colaborado en los Cuadernos H de la Facultad de Humanidades. Es miembro del Partido Comunista de Cuba. Se ha distinguido por su labor como conferencista. En 1974 ganó el primer premio en el concurso que sobre Sor Juana Inés de la Cruz. convocó la Secretaría de Obras Públicas de México, con su libro Del encausto a la sangre: Sor Juana Inés de la Cruz. Es autora de la Introducción a la edición cubana de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1972). Ha utilizado los seudónimos Rosa Iznaga, Rita Agumerri y Luis Robles Garza.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Recuerdos de Mella. La Habana. Arrow Press, 1937. | Presencia interior. Poemas. La Habana, 1938. | Palabras en Juan Cristóbal. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1940 1; Clara Zetkin. La Habana, Eds. Sociales, 1941; ed. parcial [La Habana], Ministerio del Trabajo, 1962, | Todo para aplastar al nazismo. Resoluciones de la II Asamblea Nacional de U.R.C. La Habana, Eds. Sociales, 1941. | Influencia de la mujer en Iberoamérica. Ensayo. La Habana, Imp. P. Fernández, 1947; La Habana, Servicio Femenino para la Defensa Civil, 1948. | Un hombre a través de su obra: Miguel de Cervantes Saavedra. La Habana, Sociedad Lyceum, 1948. | La Edad de Oro y las ideas martianas sobre educación infantil. La Habana, Universidad de La Habana. Escuela de Letras y Artes, 1963 [Texto mimeografiado]. | El neorrealismo italiano. La Habana, Consejo Nacional de Cultura, 1963. | Canción antigua a Che Guevara. La Habana, 1970. | La obra narrativa de Cervantes. La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1971. | Miguel de Cervantes. La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1973 (Cuadernos H. Grandes figuras, 1). | El romanticismo de Rousseau a Hugo. La Habana, Instituto Cubano del Libro. Editorial Arte y Literatura, 1973. | Juegos y otros poemas. La Habana [Hungría]. Instituto del Libro. Editorial Gente Nueva, 1974. | Del encausto a la sangre: Sor Juana Inés de la Cruz. México, D.F., Larios e Hijos Impresores, 1975; La Habana, Casa de las Américas, 1975 (Cuadernos Casa, 17).

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carrera, Julieta. «Mujeres. Mirta Aguirre», en El Mundo. La Habana, 34 (11099): 4, oct. 26, 193-4. | [Diego] Eliseo, Alberto. «Juegos y otros poemas», en Cuba Internacional. La Habana, 7 (67): 64, mar., 1975. | Fernández Retamar, Roberto. «Mirta Aguirre (1912). Su Poesía social», en su La poesía contemporánea en Cuba (1927-1953). La Habana, Orígenes, 1954, p. 75-76. | García Marruz, Fina. «Notas para un libro sobre Cervantes», en Orígenes. La Habana, 6 (24): 41-52, invierno de 1949; «Sobre 'Canción antigua a Che Guevara'», en Unión. La Habana, 14 (2): 129-134, jun., 1975. | García Ronda [Denia]. «Juegos y otros poemas», en La Gaceta de Cuba. La Habana, (134): 28, jul., 1975. | «Gran triunfo de Mirta Aguirre» en Liberación Social. La Habana, 3 (3): 13, mar., 1946 | Guillón, José Diego. «Mirta Aguirre, encarnación de la nueva poesía revolucionaria», en Revista de Cuba. Santiago de Cuba, 1 (3): 21-22, abr., 1938. | Millan, Verna Carleton. «Tres escritores cubanos y la crítica norteña», en Frente. La Habana, 3 (16): 2, dic. 2, 1938. | Poumier, María. «El romanticismo de Rousseau a Víctor Hugo por Mirta Aguirre», en Santiago. Santiago de Cuba. (17): 179-202, mar., 1975. | Rodríguez Calderón, Mirta. «La cultura no es más que la culminación de la educación. Charla con Mirta Aguirre, una educadora destacada», en Granma. La Habana, 7 (164): 5, may. 1, 1971; «Sor Juana es la ilustre olvidada de la cultura latinoamericana» [Entrevista], en Granma. La Habana, 11 (7): 5, ene. 9, 1975. | Sabas Alomá, Mariblanca. «Mirta Aguirre y sus 'Diez romances de hoy'», en Carteles. La Habana, 18 (40): 28, 41, oct. 2, 1932. | Suárez, Adolfo. «Juegos y poemas para niños», en El Caimán Barbudo. La Habana, 2ª. época (90): 27, may., 1975. | Vitier, Cintio. «Mirta Aguirre», en su Cincuenta años de Poesía cubana (1902-1952). Ordenación, antología y notas por La Habana, Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1952, p. 280.
 

AGUIRRE, Sergio (La Habana, 4.3.1914). Cursó la primaria y el bachillerato en su ciudad natal. Ingresó, muy joven aún, en el Ala Izquierda Estudiantil y en la Liga Juvenil Comunista. Se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana en 1941. Durante muchos años ejerció como profesor de Historia y de Geografía en el Instituto de Segunda Enseñanza de Artemisa; más tarde, por breve tiempo, profesó en el de la Víbora (La Habana). En 1960 trabajó como asesor técnico en el Ministerio de Educación. Fue nombrado profesor de Historia de Cuba (1961) en la Escuela de Ciencias Políticas y ocupó la dirección de la Escuela de Historia (1962), ambas de la Universidad de La Habana. Ha colaborado en Hoy, Última Hora, Fundamentos, El Comunista, Dialéctica, La Calle, El Pitirre, Orientador Revolucionario, Nueva Revista Cubana, Cuba Socialista y Granma, así como en Historia Moderna, de Moscú. Representó a Cuba en el XII Congreso Internacional de Ciencias Históricas (Viena, 1965) y en la Conferencia de Historiadores de Países Socialistas (Moscú, 1965). Miembro de la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales y asesor del Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Cuba. Utilizó los seudónimos Juan Bostezo e Inocencia Avestruz.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Lecciones de historia de Cuba. Primer cuaderno. La Habana, MINED. Instituto Superior de Educación. Comisión Nacional de Escuelas de Instrucción Revolucionaria, 1960; 2ª. ed. Id.; 3ª. ed. La Habana, 1961; 4ª. ed. La Habana, Minfar. Dpto. de Instrucción Revolucionaria, 1963. | El cincuentenario de un gran crimen. La Habana, Minfar. Depto. de Instrucción Revolucionaria, 1962. | Quince objeciones a Narciso López: (anexionismo, esclavitud, mercenarios). La Habana, Mined. Instituto Superior de Educación, 1962. | Historia de Cuba (1492-1790). T. 1. La Habana, Editora Nacional de Cuba. Editora Pedagógica, 1966. | Eco de caminos. Nota preliminar de Carlos Funtanellas. La Habana, Instituto Cubano del Libro. Editorial de Ciencias Sociales, 1974.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Becerra, Iván. «Este Sergio Aguirre» [Entrevista], en Alma Mater. La Habana, (118): 2-7, dic., 1970.
 

AGUIRRE, Yolanda (La Habana, 13.11.1925). Cursó estudios de filosofía y letras y de arte en la Universidad de La Habana. En 1957 asistió al Festival de la Juventud celebrado en Moscú. Después del triunfo de la Revolución trabajó en el Consejo Nacional de Cultura y en el Departamento de Extensión Universitaria de la Universidad de La Habana. Ha viajado por Europa y Estados Unidos. Colaboraciones suyas han aparecido en Universidad de La Habana, Revista de Arquitectura y Cuba. En 1966 obtuvo premio en el género de ensayo en el concurso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba por su libro Vidriería cubana. Es profesora de la Escuela de Letras de la Universidad de La Habana.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Apuntes en torno al teatro colonial en Cuba (1790-1833). La Habana, Universidad de La Habana, 1968 (Cuadernos cubanos, 3). | Vidriería cubana. La Habana, Instituto del Libro, 1971.
 

Ahora (V. SUPLEMENTOS LITERARIOS)
 

Alba, El (Matanzas [1868]). Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 13, ene.-feb., 1938)-, que era un «semanario de ciencias, literatura, crítica, teatros, etc.», cuya publicación se extendió desde el 15 de marzo hasta mayo de 1868. Dirigido por Ángel Mestre Tolón, tuvo como redactores a Rafael Otero, Ildefonso Estrada y Zenea, J. Torres y R. Sánchez. Trelles, de cuyo trabajo antes citado se han tomado todos los datos, pues no se ha encontrado ningún ejemplar, expresa que en sus páginas se publicó el proverbio «Ojo al Cristo que es de plata», de Miguel Teurbe Tolón.
 

Alba de Villaclara, El (Santa Clara [1862-1878]). Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 13, ene.-feb., 1938)-, que comenzó a salir el 4 de octubre y terminó en julio de 1878. Añade el propio Trelles que en 1866 estaba en su segunda época y que en 1868 lo dirigía Francisco Toymil. José M. Labraña, en la página 652 de su trabajo «La prensa en Cuba» -publicado en Cuba en la mano. Enciclopedia popular ilustrada (La Habana, Úcar, García, 1940, p. 649-786)-, señala que era un «periódico literario, artístico, económico, agrícola y mercantil», dirigido en sus primeros tiempos por Manuel D[ionisio] González, a quien sustituyó Francisco Toymil. También expresa Labraña que «el chispeante F[rancisco] de P[aula] Gelabert fue un constante colaborador». Manuel García Garáfalo, en «Periodismo villaclareño pre-revolucionario, es decir, anterior al año en que efectuó la independencia» -publicado en Anales de la Academia de la Historia de Cuba (La Habana, 8: 125-151, ene.-dic., 1926)-, también ofrece como fecha de su comienzo el 4 de octubre de 1862, y añade que se publicaba los martes, jueves y sábados. El propio García Garáfalo expresa que posteriormente se convirtió en «diario político», y concluye señalando que El Alba «fue un buen periódico, aunque casi siempre sus redactores no comulgaban en las ideas radicales de muchos cubanos; siendo una especie de conservador o apegado a los sentimientos de los dominadores, pero sin incurrir en las intransigencias de éstos. Queremos decir, que fue órgano tímido de la opinión». No se ha visto ningún ejemplar de esta publicación.
 

ALBALADEJO, Mariano (Matanzas, 6.1.1884-La Habana, 6.10.1954). Pasó su infancia y adolescencia en su provincia natal. A los doce años fue acusado de tentativa de rebelión contra España por habérsele ocupado municiones que pertenecían al Cuartel de la Guardia Civil. Hacia 1904 se trasladó a La Habana y comenzó a frecuentar las tertulias de Esteban Borrero. Por esta época se mantenía en contacto, en Matanzas, con el grupo «Areópago Bohemio». Estudió cirugía dental en Sutherland University (Florida, E.E. U.U.). Colaboró en las publicaciones matanceras El Yucayo, El Correo, El Estudiante, El Tipógrafo y El Republicano Conservador, y en las habaneras La Discusión, Diario de la Marina, El Mundo, El Fígaro, Letras, Cuba y América, Azul y Rojo, Social, Cuba Libre, Bohemia, Universidad de La Habana, La Época (en ésta redactaba la sección de crítica teatral). Viajó por América, Europa y Asia. En sus últimos años vivió en Santiago de las Vegas (Habana). Sus libros de poesía inéditos fueron recogidos póstumamente en un tomo.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Alta mar [Poemas], La Habana, Seoane Fernández, 1951 | Poesías. «El poeta y su obra», por Juan J. Remos. La Habana, Talleres Tipográficos de la Sociedad Colombista Panamericana, 1957.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carbonell, José Manuel. «Mariano Albaladejo y Malberty (1884)», en su La poesía lírica en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 5. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 196-197 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 5). | Iraizoz, Antonio. «Mariano Albaladejo», en El Mundo. La Habana, 49 (15 559): 12, jun. 25, 1950. | Peraza, Fermín. «Mariano Albaladejo», en El Mundo. La Habana, 54 (17 198): A4, oct. 6, 1955. | Pérez Chávez, Rubén. «Mariano Albaladejo», en Orto. Manzanillo, Oriente, 42 (10-11): 10-12, oct.-nov., 1954. | Planas, Juan Manuel. «Han muerto dos poetas: Mariano Albadalejo [sic] y Federico Villoch», en Revista de la Biblioteca Nacional. La Habana, 2ª. serie, 5 (4): 83-86, oct.-dic., 1954.
 

Alborada, La (Villa-Clara, 1856-[1862]). «Periódico literario, económico, agrícola e industrial», se lee en el ejemplar más antiguo consultado (número 5), correspondiente al 23 de febrero de 1856. Salía tres veces a la semana. Manuel Dionisio González señala, en la página 299 de su Memoria histórica de la villa de Santa Clara y su jurisdicción (Villaclara, Imp. del Siglo, 1858), que el primer número apareció el 14 de febrero del año citado y que fue fundado por él en unión de José de Jesús Velis y Eligio Capiró. Según se desprende del trabajo de Manuel García Garófalo «Periodismo villaclareño preuniversitario, es decir, anterior al año en que se efectuó la independencia» -publicado en Anales de la Academia de la Historia de Cuba (La Habana, 8: 125-151, ene.-dic., 1926)-, su publicación fue suspendida en varias ocasiones, que no han podido determinarse con exactitud debido a la confusión en los datos aportados por dicho autor. Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 14, ene.-feb., 1938)-, que en 1861 lo dirigía el licenciado Nicolás Sánchez Pérez. Solamente se han encontrado ejemplares correspondientes a su primer año, en los que, además de publicar las noticias concernientes a problemas de la ciudad y del resto del país, se incluía bastante material de carácter literario: poesías, cuentos, folletines, novelas. Colaboraron en sus páginas, entre otros, El Cucalambé (seud. de Juan Cristóbal Nápoles Fajardo), Joaquín Lorenzo Luaces, José Fornaris, Adelaida del Mármol, Leopoldo Turla, Néstor Ponce de León, J[osé] A[gustín] Millán, Javier de Angulo y Guridi, Esteban Pichardo, Emilio Blanchet, José Socorro de León, Miguel Jerónimo Gutiérrez, Felipe López de Briñas, M[anuel] Costales, F[rancisco] J[avier] Balmaseda y otros. Trelles expresa, en su ya citado trabajo, que su publicación cesó en 1862, sin precisar la fecha exacta; pero puede señalarse que fue con posterioridad al 5 de marzo de dicho año, pues en la sección «Correo de la Isla» del Diario de la Marina del 11 de marzo del año mencionado se reproducen noticias tomadas de La Alborada de esa fecha.

BIBLIOGRAFÍA

González, Manuel Dionisio. Memoria histórica de la villa de Santa Clara y su jurisdicción. Villaclara, Imp. del Tiempo, 1858, p. 299.
 

Álbum, El (La Habana, 1838-1839). Revista mensual que tuvo como antecedente la Miscelánea de útil y agradable recreo. Comenzó, en abril, editada por Luis Caso Sola, quien fue además su fundador. Cada entrega constituía un tomo. Desde el número 6 fue su editor Ramón de Palma. Se publicaron en total 12 tomos de 128 páginas, en las que aparecieron novelas, cuentos, poesías, artículos críticos y de costumbres y traducciones. Dio preferencia a la narrativa. Publicó novelas de Ramón de Palma («Una pascua en San Marcos», «El cólera en La Habana») y de Cirilo Villaverde («Excursión a Vuelta Abajo» y «El espetón de oro»). Fueron sus colaboradores los más destacados escritores cubanos de la época, entre ellos, además de los ya mencionados, Domingo del Monte, José Zacarías González del Valle, Antonio Bachiller y Morales, Anselmo Suárez y Romero, José Jacinto Milanés, José Antonio Echeverría, José S[ilverio] Jorrín, Francisco Manzano, José de Frías, Rafael Matamoros y Téllez, la Condesa de Merlin. En marzo de 1839, al entregar el tomo 12, cesó su publicación. Preparado por el departamento de Colección Cubana de la Biblioteca Nacional José Martí se publicó el índice general de El Álbum, aparecido en el tomo 1 de

Prosas cubanas (La Habana, Consejo Nacional de Cultura, 1962, p. 251-257), recopilación de artículos de La Siempreviva y El Álbum.

BIBLIOGRAFÍA

P[ardo Pimentel, Nicolás]. «Publicaciones nuevas. El Álbum», en Noticioso y Lucero. La Habana, 6 (89): [31 mar. 30, 1839. | Pérez Cabrera, José Manuel. «El Álbum: Biografía de una revista», en Noverim. Marianao (Habana) 2 (6): 53-72, may., 1957.
 

Álbum, El (Matanzas, 1887- [1888?]). Semanario ilustrado. Dirigido por Nicolás Heredia, Comenzó a salir el 12 de junio. Desde el número 28 apareció como órgano oficial del Liceo y del Matanzas B[ase] B[all] C[lub]. Se destacó como dibujante de la revista Ricardo de la Torriente, quien fue también -desde abril de 1888- su director artístico. El Álbum publicaba poesías, cuentos, críticas, crónicas teatrales y sociales, artículos y dibujos humorísticos y deportivos. A principios de junio de 1888 cambió su formato e introdujo mejoras en la calidad material de la publicación. Fueron sus colaboradores, además de su director, quien firmó muchos de sus artículos con el seudónimo César de Hinolia, José de Armas y Céspedes, Bonifacio Byrne, Manuel Serafín Pichardo, Felipe López de Briñas, Ildefonso Estrada y Zenea, Miguel Ramos Carrión, Aurelio Mitjans, Miguel Garmendía y otros. El último número encontrado (36) corresponde al 2 de septiembre de 1888; pero Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 17, ene.-feb., 1938)-, que el último número vio la luz el 8 de septiembre de dicho año.
 

Álbum, El (Santiago de Cuba, 1891-[1892]). Semanario de literatura. Comenzó el 10 de mayo. Era su director Manuel Yero Sagol. La redacción estaba integrada, entre otros, por E[duardo] Yero B[uduén], Erasmo Regüeiferos, Andrés Silva, Bernardo Callejas, José Fatjó y Rafael Pullés, «con los que alternarán en concepto de colaboradores los señores Carlos Noreña, Emilio Bacardí, Luis Hechavarría, Federico Pérez Carbó, Francisco Ibarra, Eudaldo Tamayo, Federico Rey, Joaquín Tamayo, Antonio Boudet y A. Dubois.» Dedicado casi totalmente a cuestiones literarias, publicaba poesías, cuentos, pequeñas prosas poéticas, crítica, etcétera, de autores de la propia ciudad. También incluyó poemas de autores latinoamericanos de su época, como Rubén Darío, Juan de Dios Peza, Manuel M. Flores, J. A. Pérez Bonalde, Ignacio M. Altamirano y Manuel J. Othón. El último número encontrado corresponde al 6 de septiembre de 1891; pero Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 17, ene.-feb., 1938)-, que su duración se extendió hasta 1892.
 

Álbum Cubano (Matanzas, 1884-[Id. ?]). «Revista quincenal de literatura, ciencias, bellas artes, modas e intereses generales», se lee en el único ejemplar localizado (número 3), correspondiente al 15 de febrero de 1884. Había comenzado a publicarse en enero de este año, según señala Carlos M. Trelles en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana(de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 17, ene.-feb., 1938)-. Era su director José Alfonso Forn. En el cuadro de colaboración se destacan los nombres de Juan Ignacio de Armas, Enrique José Varona, José Antonio Cortina, Nicolás Heredia, Bonifacio Byrne, José Fornaris, Federico Milanés. En el número de
referencia se encuentran trabajos sobre cuestiones científicas, música, literatura -poesías, cuentos, críticas-, firmados por Bonifacio Byrne, Guillermo Schweyer, Sebastián Alfredo de Morales, Lorenzo N. López y José Alfonso Forn. Parece haber tenido una corta vida, pues en las publicaciones de la época sólo dan noticia de sus primeras entregas.

Álbum Cubano, El (La Habana, 1848). Periódico de literatura, ciencias i artes, dedicado al escmo. sr. Conde de Alcoy, por Leonardo J. Bravo i Soria [sic]. No se ha revisado su primera y única entrega, que salió el 20 de noviembre, sin pasar por la censura. Aparecieron en sus páginas -además de una extensa introducción que fue el motivo por el cual el censor Olañeta logró que el Capitán General Federico Roncali, Conde de Alcoy, prohibiese su salida- artículos de costumbres, de jurisprudencia, traducciones de Byron y otras poesías. Firmaron estos trabajos F. Hernández, F. Echemendía, Porfirio Valiente, Tadeo (seud. de José Antonio Pérez). Además reprodujeron textos de José María Heredia y de Plácido (seud. de Gabriel de la Concepción Valdés). En su relación de colaboradores se contaban conocidos escritores cubanos de la época, así como autores extranjeros.

BIBLIOGRAFÍA

Llaverías, Joaquín. «[El Álbum Cubano]», en su Contribución a la historia de la prensa periódica. T. 2. Prefacio de Elías Entralgo. La Habana, Talleres del Archivo Nacional de Cuba. 1959, p. 136-154 (Publicaciones del Archivo Nacional de Cuba, 48).
 

Álbum cubano de lo bueno y lo bello (La Habana, 1860). Revista quincenal, de moral, literatura, bellas artes, modas, dedicada al bello sexo y dirigida por Doña Gertrudis Gómez de Avellaneda. Comenzó su publicación el 15 de febrero. Como señalaba en el subtítulo, sus páginas se dedicaban a diversas cuestiones de interés para la mujer. Lo literario ocupaba lugar preferente: aparecían poesías, cuentos, crítica literaria. Fueron sus colaboradores más destacados Enrique Piñeyro, (quien firmaba sus escritos de la sección «Revistas» con el seudónimo Atta Troll), Juan Clemente Zenea, Rafael María Mendive, Luisa Pérez de Zambrana, Francisco Sellén, José Fornaris, Francisco de Paula Gelabert, Ramón Zambrana, Emilio Blanchet, Virginia Felicia Auber, Julia Pérez Montes de Oca, Martina Pierra de Poo, Mercedes Valdés Mendoza, Dolores Cabrera y Heredia, Luisa Franchi. Dedicó bastante espacio a la publicación de poesías de autores españoles. En agosto del propio 1860, con el número 12, concluyó su existencia. Compilado por Araceli García-Carranza se publicó su índice analítico, aparecido en Índices de revistas cubanas. Siglo XIX (La Habana, Biblioteca Nacional José Martí. Depto. Colección Cubana, 1969, p. 175-209).

BIBLIOGRAFÍA

[García-Carranza, Araceli]. «Álbum cubano de lo bueno y lo bello (1860)» en Índices de revistas cubanas. Siglo XIX. Compilados por [...]. La Habana, Biblioteca Nacional José Martí. Depto. Colección Cubana, 1969, p. 169-173. | Sosa de Quesada, Arístides. «Álbum cubano de lo bueno y lo bello», en Revista de la Biblioteca Nacional. La Habana, 2ª. serie, 8 (1): 103-119, ene.-mar., 1957.
 

«Álbum de las Damas» (V. Civilización, La)
 

Álbum de las Damas (Matanzas, 1894-1895). Periódico literario, de espectáculos y variedades dedicado al bello sexo matancero. Comenzó a publicarse, semanalmente, el 10 de junio. Su redactor, Pablo Peniche, se convirtió, desde el número 3, en director. Posteriormente fueron sus directores Miguel Garmendía y José Luis Prado. Inicialmente dedicado casi por completo a la literatura, publicaba poesías, pequeñas prosas, artículos de crítica literaria. Colaboraron en sus páginas Nicolás Heredia, Bonifacio Byrne, Enrique José Varona, Carlos y Federico Uhrbach, Luisa Pérez de Zambrana, Álvaro de la Iglesia, Diego Vicente Tejera, Aurelia Castillo de González, Francisco García Cisneros, Ildefonso Estrada y Zenea y otros. También aparecieron poesías de los modernistas hispanoamericanos Darío, Nájera, Chocano, Díaz Mirón, Icaza. El 5 de mayo de 1895 cesó su publicación.
 

Álbum Güinero (Güines, Habana, 1862-?). Publicación quincenal de artículos científicos, literarios, de agricultura, comercio, economía y bellas artes. Dirigida por Francisco Calcagno. Comenzó a salir el 15 de septiembre, editada en La Habana, pues Güines carecía de imprenta. El 15 de marzo de 1863 cambió el formato y comenzó su tercera época, como «Periódico semanal, oficial del gobierno de esta jurisdicción», y desde el siguiente número pasó a ser un «Periódico semanal de ciencias, artes y literatura», editado ahora en Güines. A partir del 3 de mayo comienza su cuarta época y sale dos veces por semana. En el número correspondiente al 8 de noviembre anuncian que la edición y redacción pasan a manos de Francisco Pie y Faura. Desde el 15 de este mismo mes entra en su quinta época, como «Periódico trisemanal de la villa de Güines». El 16 de diciembre de 1863 se inicia la sexta época, ahora como «Diario de la villa de Güines». Desde sus comienzos Álbum Güinero dedicó bastante espacio a la publicación de trabajos de índole literaria: poesías, cuentos, pequeñas novelas, crítica e historia literaria. Además publicó artículos de carácter científico e histórico y muchas noticias de interés local. Fueron sus colaboradores, fundamentalmente, escritores de la propia ciudad, aunque también aparecieron varios artículos sobre educación firmados por Anselmo Suárez y Romero. Calcagno publicó algunos escritos en prosa sobre tradiciones de la zona. El último número encontrado corresponde al 15 de enero de 1864, pero hay noticias de que en 1867 aún se publicaba, dirigido por Alejo Álvarez Fraga y editado en La Habana.

BIBLIOGRAFÍA

Hernández Larrondo, Candelario. El primer papel periódico y la primera imprenta de Güines. Homenaje de la villa de Güines a Francisco Calcagno y Monzón. Güines (Habana), Municipio de Güines, 1951.

Álbum Habanero (La Habana, 1856). «Periódico quincenal de amena literatura, modas y teatros», expresa Carlos M. Trelles en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 19, ene.-feb., 1938)-. Sólo llegó a publicarse la primera entrega, que se repartió en la segunda quincena de febrero de 1856. Era su director Fernando Pie y Faura. No se ha encontrado ningún ejemplar, pero en la sección «Gacetilla» del diario Prensa de La Habana correspondiente al 24 de febrero del año citado, presentan los títulos de los trabajos publicados en la misma, así como los nombres de sus autores. Aparecieron poesías y artículos en prosa de José Fornaris, Antonio Sellén, Francisco J. Blanchié, J[osé] A[gustín] Quintero, Francisca González Ruz de M., Felicia (seud. de Virginia Felicia Auber), José de Poo, J. F. de Luna, Eduardo García Lebredo, E. Molina y R., F. P. y Agüero, A[nselmo] Valdés y Juan José Somoza.
 

ALCIDES PÉREZ, Rafael (Bayamo, Oriente, 9.6.1933). Cursó la primera enseñanza en su ciudad natal y el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Holguín y en las Escuelas Pías de La Habana (1946-1949). Realizó estudios de química industrial en la Escuela de Artes y Oficios de La Habana (1950). Ha viajado a México (1955), Estados Unidos (1956 y 1959), Argentina, Chile, Uruguay y Venezuela (1961). Fue productor, director y escritor de radio; durante varios años dio a conocer a los poetas cubanos a través del programa «En su lugar la poesía». Colaborador en Unión, Casa de las Américas y La Gaceta de Cuba. En 1965 obtuvo mención en el Concurso Casa de las Américas por su novela Contracastro, aún inédita.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Himnos de montaña. La Habana, Talleres Capitolio Nacional, 1961. | Gitana. Poesía. La Habana, Talleres de Tosco, l962 | La pata de palo [Poemas]. La Habana, Eds. Unión, 1967.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Díaz Martínez, Manuel. «La pata de palo», en El Mundo. La Habana, 66 (22 072): 4, dic. 13, 1967. | Piñera, Virgilio. «La pata de palo», en Unión. La Habana, 6 (1): 170-173, mar., 1968.
 

ALCOVER y BELTRÁN, Antonio Miguel (Sagua la Grande, Las Villas, 25.5.1875-La Habana, 15.2.1915). Cursó estudios en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara y sólo hasta cuarto año de medicina en la Universidad de La Habana, pues al estallar la guerra del 95 tuvo que emigrar a México. Allí colaboró en Las Selvas Cubanas (1897) y en su sucesor Grito de Baire, ambos órganos de los emigrados cubanos en ese país, editados en Veracruz, así como también en las publicaciones de la capital mexicana El Continente Americano, Diario del Hogar y La Libertad. De regreso en Cuba, poco después de firmada la paz, ocupó cargos en la Secretaría de Instrucción Pública, en Sanidad Marítima y, luego, en el Cuerpo Consular acreditado en el extranjero. Viajó a Europa en 1902. Fue codirector de Sagua Ilustrada (1899) y colaboró en Sagua, Cuba Ilustrada, Cuba y América, Boletín nacional de Historia, Geografía y ciencias naturales, El Triunfo, El Fígaro, El Mundo, Cuba, Boletín del Archivo Nacional -que dirigió entre 1911 y 1912- y en el Boletín de la Real Sociedad Geográfica de Madrid. Su obra Bayamo (Su toma, posesión e incendio) 1868-1869, fue premiada en el certamen del Liceo de Santa Clara en 1902. Era miembro de instituciones históricas y geográficas de España, México y Venezuela. En 1911 fue nombrado jefe del Archivo Nacional. Dejó inédita la Cronología de la guerra hispano-yankee. Utilizó el seudónimo Galeno.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

El periodismo en Sagua. Sus manifestaciones. (Apuntes para la historia del periodismo cubano). La Habana, Tipografía La Australiana, 1901. | Bayamo. (Su toma, posesión e incendio). 1868-1869. Reseña histórica y comentarios oportunos. La Habana, Imp. La Australiana, 1902. | Historia de la villa de Sagua la Grande y su jurisdicción. Documentos. Apuntes. Reseñas. Monografías. Consideraciones. Sagua la Grande, Imp. Unidas La Historia y El Correo Español, 1905. | Sagua-Barcelona. Planteamiento y defensa de un proyecto de relaciones comerciales con los puertos españoles del Mediterráneo y Sagua. Artículo contra el tráfico de cabotaje. Sagua la Grande (Las Villas), Imp. La Historia y El Correo Español de A. M. Alcover, 1905. | La inundación de Sagua en los días 16 y 17 de junio de 1906. Telegramas y correspondencias dirigidas a El Mundo de La Habana por A. M. Alcover, corresponsal. Sagua la Grande, Imp. de Alcover, 1906. | La Villa de Sagua la Grande (República de Cuba). Bosquejo crítico descriptivo publicado en la revista Cuba y América. La Habana, Imp. de Cuba y América, 1906. | Homenaje a la memoria del Coronel del Ejército español don Joaquín Fernández Casariego, Teniente Gobernador que fue de las jurisdicciones de Sancti Spíritus, Sagua la Grande y Cárdenas. 1849 a 1867. La Habana, Rambla y Bouza, 1910 | Necesidad de una cárcel pública en Sagua la Grande y cómo su construcción pudiera servir de modelo para nuevas penitenciarías en Cuba. Conferencia. La Habana, Imp. La Moderna Poesía, 1910. | La República de Nicaragua. Descripción geográfica del país. Algo de historia. Origen y causa del actual conflicto. Guatemala, Tipografía Nacional, 1910. | Los libros de producción latino-americana. Ensayo acerca del problema de su expansión comercial dentro del Continente por [...]. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1912.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

«Antonio Miguel Alcover», en Cuba y América. La Habana [ed. semanal] 6 (40): 526, nov. 23, 1902. | Carricarte, Arturo R. de. «Antonio Miguel Alcover», en El Fígaro. La Habana, 31 (31): 406-408, 1915. | [Lagomasino Álvarez, Luis]. «Nuestra redacción. Antonio M. Alcover», en Boletín nacional de Historia, Geografía y ciencias naturales. La Habana, 1 (2-3): 28-31, jun.-dic., 1912. | Marina Cuevillas, Ángel. «Vía libre. La caída de un grande. Antonio Miguel Alcover y Beltrán», en Cooperación. Camagüey, 6 (109): 3538-3539, mar. 31, 1915.
 

ALFONSO, Domingo (Jovellanos, Matanzas, 10.9.1935). Cursó la enseñanza primaria en una escuela pública. Muy joven aún, estableció contacto con los escritores de su provincia natal. En 1958 publicó sus primeros poemas. Ha realizado estudios de arquitectura en la Universidad de La Habana. Colaborador en Unión, Casa de las Américas, La Gaceta de Cuba, El Caimán Barbudo, El Corno Emplumado (México), Cuadernos Hispanoamericanos (España).

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Sueño en el papel. La Habana, Ed. de la Organización Nacional de Bibliotecas Ambulantes y Populares, 1959 (Cuadernos Isla, 14). | Poemas del hombre común. La Habana, Eds. Unión, 1964. | Historia de una persona. «El hombre que es Domingo», por Roberto Fernández Retamar. La Habana, Ed. La Tertulia, 1968 (Cuadernos de poesías, 19).

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

«Crítica y cristal», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 4 (43): 32, mar-abr., 1965. | Fulleda León, G. «Persecución de lo poético», en Unión. La Habana, 4 (1): 155-157, ene.-mar., 1965 | Rodríguez Rivera, Guillermo. «La poesía perseguida», en Unión. La Habana, 4 (2):160-163, abr.-jun., 1965. | Triana, José. «Poemas del hombre común, de Domingo Alfonso». en Casa de las Américas. La Habana, 5 (2829): 150-151, ene.-abr., 1965.
 

ALFONSO, Paco (La Habana, 29.11.1906). Cursó estudios hasta la segunda enseñanza en su ciudad natal. A los 18 años debutó como cantante de zarzuela en una compañía profesional. Posteriormente formó parte de distintos conjuntos dramáticos, cubanos y extranjeros. A su actividad como actor añadió las de director y autor teatral. En 1930 fue cofundador del Teatro Cubano de Selección. Con su obra dramática Reivindicación ganó premio especial en el concurso «4 de septiembre» (1936). Hacía 1940 participó en los empeños del Teatro de la juventud y de las Brigadas Teatrales de la Calle. Escenificaciones suyas, basadas en la actualidad nacional, eran presentadas en mítines del Partido Socialista Popular, del cual era miembro. Fue director del Teatro Popular (1943-1945) -considerado el primer esfuerzo cubano por acercar el arte dramático a las masas trabajadoras- y de su órgano oficial, la revista Artes (1944). En 1947 obtuvo mención especial en el concurso «Joshua Logan» por su obra Yari-yari, mamá Olúa. Ganó el premio Nacional de Teatro (1950) por Cañaveral y el Prometeo (1951) por Yerba hedionda. En 1956 creó la sala teatral El Sótano. Ha desarrollado durante largo tiempo actividades en la radio nacional, además de haber intervenido en varios filmes. Fue fundador de la Asociación de Artistas Teatrales de Cuba y de la Federación Nacional de Espectáculos de Cuba, de la que además fue secretario general. Ha visitado Puerto Rico (1920), Venezuela (1921), Estados Unidos (1935) y, después de 1960, China, Alemania, Polonia, Checoslovaquia y la Unión Soviética. Tiene diversas obras estrenadas que no han sido impresas, como Sabanimar (1943) y Ya no me dueles, luna (1946).

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Reivindicación. Comedia lírica en un acto dividido en un prólogo, siete cuadros y una apoteosis. La Habana, 1936. | Inquietudes escénicas. La Habana, Teatro Popular, 1944. | Yari-yari, mamá Olúa y Cañaveral. Teatro. Pról. de Luis A. Baralt. La Habana, Torres y Rodríguez, 1956 | Yerba hedionda [Pieza en] tres actos. La Habana, Editorial La Milagrosa, 1959 (Escena cubana, 4).

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Altamirano, Jorge. «Sabanimar», en Mañana. La Habana, 2ª. época, 5 (117): 6, may. 3, 1943. | Boudet, Rosa Ileana. «Paco Alfonso habla sobre Cañaveral», en Revolución y Cultura. La Habana [2ª. época]. (23): 47-48, jul., 1974. | «Entrevista con Paco Alfonso», en Pueblo y Cultura. La Habana, (7): [36] [1962]. | Fleites, José María. «Ya no me duele, luna», en Revista C.T.C. La Habana, 7 (76): 42-43, 54, jul., 1946. | González Freire, Natividad. Teatro cubano (1927-1961). La Habana, Ministerio de Relaciones Exteriores, 1961, p. 33-40; «De Paco Alfonso, por cañaveral», en Bohemia. La Habana, 66 (21): 25, may. 24, 1974. | Leal, Rine, «Ya no me dueles, luna», «Cañaveral» [y] «Realismo socialista», en su En primera persona (1954-1966). La Habana, Instituto del Libro, 1967, p. 57-59, 67-73 y 88-89, resp. | (Muñoz) Custodio [Álvaro]. «Sabanimar. Comedia dramática de Paco Alfonso estrenada en el Teatro Principal de la Comedia», en Noticias de Hoy. La Habana, 6 (102): 1, 8, abr. 29, 1943. | Otero, José Manuel. «Entrevista con Paco Alfonso sobre su estancia en China», en Hoy. La Habana, 14 (136):4, jun. 12, 1962. | «Paco Alfonso y el teatro popular», en Revolución y Cultura. La Habana [2ª. época], (6): 54-59, 1972. | Villaronda, Guillermo. «En torno a Sabanimar», en Noticias de Hoy. La Habana, 6 (112): 6, may. 12, 1943.
 

ALFONSO y GARCÍA DE MEDINA, José Luis (La Habana, 22.6.18104-Id., 28.12.1881). En 1822 ingresó en el Colegio Seminario de San Carlos, donde estudió latinidad. Se trasladó a Nueva York en 1824. Allí, bajo el cuidado del Padre Varela, estudió idiomas, filosofía, historia, física, matemáticas y música. Recibió lecciones de violín del propio Varela. De regreso en La Habana, en 1826, estudió dibujo y dos años de derecho. De 1828 a 1831 recorrió Estados Unidos y Europa con José de la Luz y Caballero. Tras una breve estancia en París (1831), visita Turquía y Grecia, para volver de nuevo a París en 1832. Allí fue nombrado al año siguiente socio corresponsal de la Academia Cubana de Literatura. Regresó a Cuba en 1833. En 1836 embarcó nuevamente hacia Europa y fijó su residencia en París. Después de su regreso a Cuba en 1840 ingresó en la Sociedad Patriótica, de la que más tarde llegaría a ser socio de mérito, y trabajó durante algunos años como curador de la Academia de Dibujo y Pintura de San Alejandro. Durante los meses de 1864 que vivió en Madrid organizó el Comité Cubano, compuesto por cubanos y españoles, del que fue elegido presidente. Rechazó el cargo de diputado por Matanzas a la Junta de Información sobre reformas de

Ultramar (1866). Fue colaborador en El Álbum y Faro Industrial de La Habana. Era muy conocido por su título de Marqués de Montelo. Es autor de trabajos sobre viajes, política, agricultura, educación. Su correspondencia fue recogida en la Colección de manuscritos publicados por la Biblioteca Nacional en 1909. Utilizó los seudónimos El montresorista, Beppo, Los corredores de la sortija y Tuyo.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Cantos de un peregrino. Poesías. París, Imp. de Ad. Laine y J. Havard, 1863.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carbonell, José Manuel. «José Luis Alfonso y García de Medina, Marqués de Montelo (1810-1881)», en su La poesía lírica en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 2. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 213-214 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 2). | González del Valle, Martín. «José Luis Alfonso, marqués de Montelo», en su La poesía lírica en Cuba. Apuntes para un libro de biografía y de crítica. Barcelona, tipolitografía de Luis Tasso, 1900, p. 181-188. | López Prieto, Antonio. «El Marqués de Montelo», en su Parnaso cubano. Colección de poesías selectas de autores cubanos desde Zequeira a nuestros días precedida de una introducción histórico-crítica sobre el desarrollo de la poesía en Cuba, con biografías y notas críticas y literarias de reputados literatos, por [...]. T. 1. La Habana, editor Miguel de Villa, 1881, p. 97-100.
 

Alma Cubana (La Habana, 1912-[1914?]. Revista mensual literaria. Comenzó a salir el 1º. de enero, dirigida por Juan Capote. La jefatura de redacción la ocupaba E. Larrondo. En su primer número se afirmaba que era órgano de los alumnos del Instituto Provincial. En marzo de 1914 (último ejemplar encontrado) era dirigida por Luis García Galbraith. Publicaba cuentos, poesías y otros artículos con asuntos de interés para la juventud. Colaboraron en sus páginas Luis A. Baralt, Fray Candil (seud. de Emilio Bobadilla), Fernando de Zayas, Isidoro Corzo, Rafael S. Jiménez y otros, bajo seudónimos.
 

Alma Cubana (La Habana, 1923-1926; 1929-?). Publicación mensual / Historia - Literatura - Arte - Crítica. Comenzó a salir en noviembre de 1923, dirigida por Salvador Salazar. «Reproducirá las obras literarias de los mejores escritores cubanos antiguos y modernos, y tratará de recoger en sus páginas las palpitaciones del alma nacional», se expresaba en todos los números. En enero de 1925 reapareció, «tras seis meses de ausencia» por estar de viaje por el extranjero su director. El último ejemplar visto corresponde a junio de 1926. Publicó cuentos, poesías, obras de teatro, artículos sobre historia y críticas literarias. Reprodujo conferencias y editó programas de literatura de la Escuela de Letras y Filosofía de la Universidad de La Habana, de la que era profesor el doctor Salazar, autor, por lo general, de todos estos trabajos.

También reseñó las actividades que, relacionadas con la literatura, se desarrollaron en la Universidad en ese momento. No limitó su radio de acción a la literatura cubana, sino que dio cabida en sus páginas a escritos sobre las literaturas española, inglesa y francesa. Aparecieron trabajos de Juan Miguel Dihigo, Manuel Bisbé, Raimundo Lazo, Gustavo Sánchez Galarraga, Justo de Lara (seud. de José de Armas y Cárdenas), Juan J. Geada, Graziella Barinaga y Ponce de León, Piedad Maza, Hortensia Pichardo, Sara Pascual y otros. En marzo de 1929 reaparece, en una segunda época. El último número encontrado corresponde a septiembre de 1929.
 

Alma Joven (Manzanillo, Oriente, 1908-?). «Revista semanal literaria», se lee en el ejemplar más antiguo revisado (número 24), correspondiente al 20 de diciembre de 1908. Era su director en ese momento José E. Soler. El 30 de enero de 1910 (año 3, número 4; no se ha visto otro número desde el fechado el 14 de febrero del año anterior) estaba en su segunda época, había ampliado su formato y era dirigida por Ángel Cañete. Publicaba, en general, poesías y cuentos, fundamentalmente de autores de la propia ciudad, aunque también aparecieron colaboraciones de otros escritores. Fueron sus colaboradores Agustín Acosta, Bonifacio Byrne, Pedro Alejandro López, Jesús Masdeu, Roger de Lauria (seud. de Ramón Rivera Gollury), Miguel Galliano Cancio, M[arco] Antonio Dolz, Juan de Jesús Vázquez, Ramón Ruilópez y otros. El último número consultado corresponde al 20 de febrero de 1910.
 

Alma Latina (Matanzas, 1909-?). «Revista decenal ilustrada. órgano de los alumnos del Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas», se lee en el único ejemplar encontrado (número 2), que corresponde al 17 de enero de 1909. Eran sus directores y propietarios los hermanos Fernando y Francisco Lles. En dicho número aparecen poesías, cuentos, prosas poéticas y artículos sobre literatura, firmados por los directores y por Joaquín Dicenta, Emilio Blanchet, D. Álvarez Núñez y Enrique García.

Alma Latina (La Habana, 1910-?). Revista quincenal universal. Comenzó a publicarse el 15 de enero. Eran sus directores Matías Franco Varona y Gaspar Carbonell. A partir del 15 de mayo cambió su formato y desde el 22 de este mismo mes se convirtió en «semanal ilustrada». En el primer número habían expresado los directores que Alma Latina sería «una revista puramente literaria», pero poco a poco fueron introduciendo temas ajenos a la literatura, como notas deportivas y de sociedad. Fueron sus colaboradores Emilio Roig de Leuchsenring, Max y Pedro Henríquez Ureña, Agustín Acosta, Antonio Iraizoz, Federico Uhrbach, Luis Rodríguez Embil, Néstor y José Manuel Carbonell, Joaquín N. Aramburu, Enrique Hernández Miyares, Armando Leyva, Pedro Alejandro López, René López, Sergio Cuevas Zequeira, Arturo R. de Carricarte, Miguel Coyula, Marco Antonio Dolz, Fernando de Zayas, Félix Callejas, Mario Muñoz Bustamante, Esteban Foncueva, Francisco G. de Cisneros, Aurelio B. Miranda y otros. También reprodujo poesías de conocidos escritores hispanoamericanos. El último número encontrado corresponde al 9 de octubre de 1910.
 

Alma Latina (La Habana, 1936-?). Revista mensual ilustrada. Comenzó a salir en enero, dirigida por Ricardo Rodríguez Cáceres. Fue fundada por Sixto Dalmasso, quien también era su editor. Publicaba materiales de índole variada, en español e italiano. Era el vehículo de difusión de la Sociedad Italo Cubana de Cultura. Fueron sus colaboradores, entre otros, Aurelio Boza Masvidal, Orestes Ferrara, Emeterio Santovenia, Manuel Mesa Rodríguez, Ricardo M. Alemán y Diego Vicente Tejera. El último ejemplar encontrado corresponde a abril de 1936.
 

Alma Mater (La Habana, 1922-[1934?]; 1952- ). «Revista mensual. Órgano oficial de los estudiantes cubanos. Fundada con el nombre de Varsity por Tomás R. Yanes», se leía en su primer número, aparecido en noviembre y codirigido por Adolfo Bock y M. Xiqués. Era su administrador Julio Antonio Mella, quien firmaba muchos de sus artículos con el seudónimo Lord MacPartland. Posteriormente, al crearse la Federación de Estudiantes de la Universidad de La Habana, se convirtió en su órgano oficial. En esta primera época es, fundamentalmente, una revista de carácter general y social, aunque ya se publican artículos políticos. Se destacan las colaboraciones de Nicolás Guillén, Manuel Bisbé, Elías José Entralgo (hijo), Carlos Robreño y otros. En agosto de 1928 sale el primer número de la segunda época, ahora bajo la dirección de Julio César Fernández, con Fermín Peraza como director artístico. En septiembre de 1929 ya estaba en su tercera época. A finales del año siguiente cambia su formato y presenta a Carlos Prío y a Mario Kuchilán como jefe de redacción y director artístico, respectivamente. En 1931 salía semanalmente, con Carlos Prío como jefe de información y Juan Marinello y Pablo de la Torriente Brau entre sus redactores. A mediados de 1933 se editaba cada quince días en Tampa, Florida. Al ser derrocado Machado comienza a publicarse nuevamente en La Habana, ahora como periódico, con el subtítulo «Un diario que es un ideario», siempre bajo la dirección de Julio César Fernández. Como subdirector fungía Enrique Delahoza [sic]. En el ejemplar correspondiente al 28 de mayo de 1934 (último número encontrado de este período) tiene como subtítulo «El periódico de la auténtica revolución. Diario de información y de doctrina». Durante toda esta turbulenta etapa de luchas revolucionarias y reivindicaciones sociales, contó con la colaboración de Juan Marinello, Rafael García Bárcena, Raúl Roa, Manuel Bisbé, Antonio Iraizoz, Juan Antiga y otros. Un mes después de producirse el golpe de estado batistiano del 10 de marzo de 1952, reaparece de nuevo como «órgano oficial de la FEU». El primer número tiene fecha 12 de abril. Durante este período (1952-1958) sale esporádicamente, casi siempre en forma clandestina. La dirigieron, entre otros, Antonio Saud y Manuel Carbonell. En los primeros días de 1959, al triunfar la Revolución, reaparece normalmente. Al año siguiente es de nuevo el órgano oficial de la FEU y la dirige Blas Arrechea Avellee. De 1960 a 1965 fueron sus directores, en orden cronológico, Julio Teja, Luis Rodríguez Chaveco, Marco Taché y Cándido Domínguez. Bajo la dirección de este último, a principios de 1963, comienza a publicarse quincenalmente como tabloide. Después (1965-1967) es dirigida, sucesivamente, por Antonio G. Chaumont, Ismael Clark, Eduardo R. Samper, Eduardo Castañeda, Antonio Pozas y Fernando Verdecia. Al comenzar 1968 aparece como órgano de la UJC-FEU y la dirige Daniel Zayas, con Eduardo Heras como jefe de redacción. Otros directores han sido, últimamente, Ana Mildred Vidal, Carlota Sacher, Felino Quesada Pérez y Max Luis Delgado. Desde julio de 1971 es de nuevo órgano sólo de la FEU. En esta última etapa, o sea, a partir de 1959, Alma Mater ha sido un medio informativo-crítico sobre los problemas de la Universidad y sobre las actividades estudiantiles en todos los frentes. Además de contar con colaboradores como Carlos Rafael Rodríguez y Juan Marinello, en sus páginas se han dado a conocer jóvenes escritores universitarios, entre los que pueden mencionarse Eduardo E. López Morales, Lina de Feria, Eduardo Heras, Pedro Pérez Sarduy, Salvador Arias, Sergio Chaple, Guillermo Rodríguez Rivers, Raúl Rivero, Max Figueroa, Minerva Salado, Roberto Correa Wilson, Rosa Ileana Boudet, Rolando López del Amo, Víctor Casaus, Luis Marré, Excilia Saldaña, Francisco Garzón Céspedes, Leonardo Cuesta, José Rodríguez León y otros.

BIBLIOGRAFÍA

Agüero, Alfredo, «¿Celebran el sábado aniversario de la revista Alma Mater», en Juventud Rebelde. La Habana: 3, nov. 20, 1975. | Aldereguía, Gustavo. «Esta Alma Mater... que viene de tan lejos», en Alma Mater. La Habana, curso 1953, (1): 3-4 nov. 17, 1952. | Arrechea, Blas. «Editorial», en Alma Mater. La Habana,:2, abr. 4, 1960. | Boudet, Rosa Ileana. «Alma Mater» [Entrevista a Sarah Pascual], en Alma Mater. La Habana, (117): 2-7, nov., 1970. | Comité Ejecutivo de la FEU. «50 años», en Alma Mater. La Habana, (136): 3, nov., 1972. | «Lectores opinan» [Encuesta sobre la publicación], en Alma Mater. La Habana, (127): 12-15, feb., 1972. | Montalvo, Bárbara Elena. «Alma Mater 1930» [Entrevista a Marlo Kuchilán], en Alma Mater. La Habana, (119-120): 2-3, ene.-feb., 1971. | Oquendo, Leyda. «Alma Mater 44 aniversario», en Alma Mater. La Habana, (76): 21, nov. 28, 1966. | «Para abrazar la verdad» [Entrevista a Sarah Pascual], en Alma Mater. La Habana, (136): 4-9, nov., 1972. | «Tabloid rebellion», en Newsweek. New York, 40(7): 50, Aug. 18, 1952.
 

Almanaque de La Habana Elegante (V. Habana Elegante, La)
 

Almendares, El (La Habana, 1852-1853). Periódico semanal, literario y de modas, redactado por Ildefonso de Estrada y Zenea y Juan Clemente Zenea, quienes lo dedican al bello secso [sic]. Comenzó a salir el 18 de enero. El primer tomo se completó el 16 de mayo del propio año, con la entrega número 18, conjuntamente con la cual entregaron la carátula y el índice correspondiente al mismo. El 25 de mayo comienzan a distribuir las entregas semanales del segundo tomo, cuya publicación se extiende sin interrupción hasta el 4 de julio (aunque por error de imprenta dice junio); su salida se suspende, entonces, durante tres semanas. Reaparece el 1º. de agosto y anuncian que comienza una segunda época del segundo tomo. Sale ahora quincenalmente. Según señala Feliciana Menocal en la página 23 de Índices analíticos (La Habana, Biblioteca Nacional José Martí. Depto. Colección Cubana, 1964), en este momento Juan Clemente Zenea «se separa de la dirección aunque se queda como colaborador». De forma regular sólo salieron dos entregas. Su publicación cesa por tres meses. El 15 de noviembre se reanuda, y con la cuarta entrega (1º. de diciembre) reparten la carátula y el índice de las dos épocas del segundo tomo. Los datos que aparecen en la carátula corresponden a la segunda época. En el último número de este tomo se menciona a Rafael Otero como «compañero de redacción». A mediados de enero de 1853 comienzan a repartir la primera entrega del tercer tomo, del cual no se ha visto ningún ejemplar. Carlos M. Trelles señala, en la página 241 del tomo tercero de su Bibliografía cubana del siglo XIX (1841-1855) (Matanzas, Imp. de Quirós y Estrada, 1912), que «el tercer volumen tiene 228 ps.». José M. Labraña expresa, en la página 652 de su trabajo «La prensa en Cuba» -aparecido en Cuba en la mano. Enciclopedia popular ilustrada (La Habana, Úcar, García, 1940, p. 649-786)-, que este tomo «amplió el tamaño y en él empezó a publicar sus dibujos el célebre Patricio de Landaluce». Los redactores eran ahora, según el propio Labraña, José Fornaris y Rafael Otero. Trelles menciona también, en su obra antes citada, a Ildefonso Estrada y Zenea, dato éste que él atribuye a Vidal Morales. La revista presentó en sus páginas trabajos inéditos de autores cubanos y eliminó las traducciones románticas que tanto abundaban en las publicaciones de la época. Tuvo una sección fija de pensamientos de cubanos ilustres. La sección «Espejo del corazón» -en la que aparecían artículos sobre moral y sobre la educación de la mujer- era redactada por Juan Clemente Zenea, de quien además se publicaron poesías y otros trabajos en prosa, algunos firmados con su seudónimo Adolfo de la Azucena. Fueron colaboradores José Fornaris, Ramón de Palma, Rafael María Mendive, Ramón Zambrana, Felipe López de Briñas, Luisa Molina, Rafael Otero, Narciso de Foxá, José Agustín Quintero, José Gonzalo Roldán, Francisca González Ruz. Preparado por Feliciana Menocal, con la colaboración de Araceli García-Carranza, se ha publicado su índice analítico, aparecido en Índices analíticos (La Habana, Biblioteca Nacional José Martí, Depto. Colección Cubana, 1964, p. 27-35).

BIBLIOGRAFÍA

Chacón y Calvo, José María. «El Almendares», en Revista de la Biblioteca Nacional. La Habana, 2ª. serie, 7 (2): 91-112 abr.-jun., 1956. |[Menocal, Feliciana]. «El Almendares», en Índices analíticos. La Habana. Biblioteca Nacional José Martí. Depto. Colección Cubana, 1964, p. 23-26.
 

Almendares, El (La Habana [1881-1883]). «Diario dedicado principalmente a las señoras», se lee como subtítulo en el ejemplar más antiguo encontrado, correspondiente al 1º. de julio de 1882. Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 20, ene.-feb., 1938)-, que comenzó a salir el 3 de mayo de 1881. Fue fundado por Diego Vicente Tejera, quien aparecía, además, como director honorario. Era su director Pablo Hernández. Como redactor figuraba Vivino Govantes y Govantes, quien desde abril era también su propietario. Dedicaba dos de sus cuatro páginas a anuncios comerciales. Las dos restantes las ocupaban con trabajos de carácter literario: críticas, cuentos, poesías, folletines. También incluían artículos sobre arte, modas e intereses generales. Fueron sus colaboradores, entre otros, Enmanuel (seud. de Manuel de la Cruz), Henry (seud. de Enrique Hernández Miyares), Mercedes Matamoros, Antonio Bachiller y Morales, Nicolás Heredia, Emilio Bobadilla, José Varela Zequeira, Aurelia Castillo de González, Domitila García de Coronado, Pedro Giralt, lsaac Carrillo y O'Farrill, Julio Rosas (seud. de Francisco Puig y de la Puente), J. C. (¿seud. de Rafael María Merchán?). Se afirma que José Martí colaboró en este periódico, pero en los ejemplares consultados (julio a noviembre de 1882) sólo apareció su artículo sobre Darwin, reproducido de La Opinión Nacional, de Caracas. El último número encontrado corresponde al 30 de noviembre de 1882; pero Trelles indica, en su mencionado trabajo, que salió hasta febrero de 1883.
 

ALMENDROS, Herminio (Almansa, Albacete, España, 10.10.1898-La Habana, 13.10.1974). Cursó la primera enseñanza en su ciudad natal. Se graduó de maestro de instrucción primaria en Alicante (1918). Realizó estudios superiores hasta graduarse, en 1928, en la Universidad de Madrid. En Barcelona ocupó el cargo de inspector jefe provincial de enseñanza de 1932 a 1938 y fue profesor de la Facultad de Pedagogía de la Universidad (1933-1937). Se vio obligado a emigrar al terminar la guerra civil. Vino a Cuba en 1939. Fue codirector de La Escuela Activa (1939-1940). Fundó y dirigió, con Ruth Robés, la revista mensual para niños Ronda (1941-1942). En 1950 obtuvo el primer premio del tricentenario de Descartes, concedido por la Sociedad Franco-Americana de Cuba, por su obra La idea de la matemática universal en la obra de Descartes. Se graduó de Doctor en Pedagogía en la Universidad de Oriente (1952) y llegó a ejercer como profesor en su Facultad de Educación. Fue director de enseñanza rural del Ministerio de Educación (1959). En 1962 ocupó la dirección de la Editora Juvenil de la Editorial Nacional de Cuba. Ha colaborado en diversas publicaciones periódicas, entre ellas Información y Bohemia. Viajó por Francia, República Democrática Alemana, Polonia, Checoslovaquia, Unión Soviética, China, Estados Unidos, Venezuela, y México. Dentro de su actividad pedagógica hay que destacar su trabajo, realizado en colaboración con otros autores, como editor de libros de texto para la enseñanza primaria y como traductor de textos de carácter pedagógico.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Pueblos y leyendas. Barcelona, Editorial Seix-Barral, 1929. | La imprenta en la escuela. la técnica Freinet. Madrid, Publicaciones de la Revista de Pedagogía, 1932. | La escritura «Scrip». La Habana, Editorial Selecta, 1945; La Habana, Ministerio de Educación, 1962. | Oros viejos. Libro de lectura para los grados superiores de la escuela primaria. «A manera de prólogo», por Luciano R. Martínez. La Habana, Cultural, 1949. | La idea de la matemática universal en la obra de Descartes. La Habana, Editorial Neptuno, 1950. | La inspección escolar. Exposición crítica de su proceso en Cuba y sugestiones para una readaptación posible. Santiago de Cuba, Universidad de Oriente. Depto. de Extensión y Relaciones Culturales, 1952. | Lecturas ejemplares. Aventuras, realidades y fantasías. Pról. de Alejandro Casona. La Habana, Cultural, 1955; La Habana, Publicaciones; Cultural, 1962. | A propósito de La Edad de Oro de José Martí. Notas sobre literatura infantil. Santiago de Cuba, Universidad de Oriente. Depto. de Extensión y Relaciones Culturales, 1956; La Habana, Ministerio de Educación, 1959; La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1972. | 30 escenas de animales. La Habana, Publicaciones Cultural, 1959. | Carta a un maestro de una escuela rural. La Habana, Ministerio de Educación, 1960 | Cuentos de animales. La Habana, Editora Juvenil, 1963; La Habana, Instituto del Libro, 1969. | Cosas curiosas de la vida de algunos animales. La Habana, Editora Juvenil, 1964; Id., 1969. | Estupendas excursiones de los animales. La Habana, Editora Juvenil, 1964. | Nuestro Martí. La Habana, Editora Juvenil, 1965; Id. 1968; Id., 1969. | Oros viejos. Pueblos y leyendas. La Habana, Editora Juvenil, 1965. | Pasteur y Finlay. La Habana, Editora Juvenil, 1965. | Fiesta. Lecturas para niños. Barcelona, Editorial Teide, 1967; Id., 1968. | Lecturas ejemplares 2. La Habana, Instituto del Libro, 1968. | Lecturas ejemplares 3. La Habana, Instituto del Libro, 1968. | Resumen de gramática española. Primera parte. con prácticas y comprobaciones. La Habana, Ministerio de las Fuerzas Armadas, 1968. | A la cumbre más alta y al fondo del mar. La Habana, Instituto del Libro, 1969. | Cosas curiosas de animales. La Habana, Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Dirección de Enseñanza y Escuelas Militares Camilo Cienfuegos, 1969. | Martí. México, D.F., Eds. Oasis, 1969. | El príncipe Mazapán. La Habana, Instituto del Libro, 1969.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Bueno, Salvador. «Nuestro Martí, por Herminio Almendros [...], en Universidad de La Habana. La Habana, 29 (175): 163-165, sep.-oct., 1965 | Chacón Nardi, Rafaela. «La Edad de Oro y Herminio Almendros», en Boletín de la Comisión Cubana de la UNESCO. La Habana, 6 (4): 7-8, abr., 1957. | Florit, Eugenio. «Herminio Almendros. A propósito de La Edad de Oro de José Martí», en Revista Hispánica Moderna. New York, 24 (2-3): 231, abr.-jul., 1958. | Fornaris, Fornarina. «Herminio Almendros: A propósito de La Edad de Oro de José Martí [...]», en Nuestro Tiempo. La Habana, 4 (17): [18], may.-jun., 1957. | Labrador Ruiz, Enrique. «A propósito de La Edad de Oro de José Martí» en Revista Cubana. La Habana, 2ª. época, 31: 158-163, abr.-jun., 1957. | Martínez Bello, Antonio. «Almendros, Herminio. Lecturas ejemplares», en Revista de la Biblioteca Nacional. La Habana, 2ª. serie, 7 (4): 223-2Z5, oct.-dic., 1956. | Méndez, M. Isidro. «Almendros, Herminio. A propósito de La Edad de Oro de José Martí. Notas sobre literatura infantil», en Revista de la Biblioteca Nacional. La Habana, 2ª. serie, 8 (1): 216-217, ene.-mar., 1957. | Moretti, Darcia. «La Edad de Oro vista por el Doctor Herminio Almendros», en El Mundo. La Habana, 56 (17 694): D9, abr. 11, 1957. | Zamora, Bladimir y Arturo Arango Arias. «Un hombre de los que aman y fundan: Herminio Almendros». en El Caimán Barbudo. La Habana, 2ª. época (85): 8-11, dic., 1974.
 

ALONSO, Dora (Máximo Gómez, Matanzas, 22.12.1910). Cursó las primeras letras en su provincia natal. Allí se dio a conocer en el periódico Prensa Libre, de Cárdenas, hada 1930. Integrada desde muy joven a las luchas revolucionarias, fue miembro del Ejecutivo Provincial de Matanzas de la Organización Joven Cuba. Más tarde participó en el Comité Gestor Nacional del Partido Unión Revolucionaria Comunista. Ha obtenido numerosos premios literarios: el de cuento de la revista Bohemia (1936), el Nacional de Novela de la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación por Tierra adentro (1944), el periodístico «E. J. Varona» (1946). En el concurso de cuento «Hernández Catá» obtuvo el primer premio en 1947, además de varias menciones en otros años. En teatro ha sido galardonada dos veces: con el «Luis de Soto» (1947) por La hora de estar ciegos y con el Nacional del Ministerio de Educación (1959) por la comedia La casa de los sueños. En el Concurso Casa de las Américas mereció el premio de novela en 1961 por Tierra inerme y mención de cuento por Ponolani (1962). Ha visitado México, España, Suiza, Francia y la Unión Soviética. Tiene colaboraciones como periodista y cuentista en Cúspide (Central Merceditas, Habana), Lux, Ellas, Vanidades, Leoplán (Buenos Aires), Bohemia, Claxón, Carteles, Pionero, Mujeres, Mar y Pesca, Casa de las Américas, Unión. Desde 1946 ha escrito para la radio, tanto nacional como de otros trece países latinoamericanos; posteriormente escribió también para la televisión. Su amplia labor como escritora para niños incluye cuentos, obras de teatro y dos libros de lectura escolar, realizados en colaboración con Renée Potts y Adelaida Clemente. También cultiva la poesía. Tierra inerme ha sido traducida al ruso, rumano, lituano y ucraniano, y En busca de la gaviota negra, al rumano. Sus cuentos aparecen en numerosas antologías cubanas y extranjeras; entre estas últimas se incluyen traducciones el ruso, alemán, inglés y francés. Ha utilizado los seudónimos Nora Lin y D. Polimita.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Tierra inerme. Novela. La Habana, Casa de las Américas, 1961; La Habana, Eds. Unión, 1964. | En busca de la gaviota negra. La Habana, Editora Juvenil, 1966. | Aventuras de Guille. La Habana, Instituto del Libro, 1969; La Habana, Editorial Gente Nueva, 1974. | Espantajo y los pájaros [Teatro para niños]. La Habana, Editora del Consejo Nacional de Cultura, 1966. | Ponolani. Cuentos. La Habana, Eds. Granma, 1966. | Once caballos [Cuentos]. La Habana, Eds. Unión, 1970.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Alzola, Concepción Teresa. «Cuentística de Dora Alonso», en Unión. La Habana, 1 (2): 89-106, jul.-ago., 1962. | Bueno, Salvador. «Dora Alonso. 1910», en su Antología del cuento en Cuba (1902-1952). La Habana, Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1953, p. 283; «Tierra inerme, por Dora Alonso», en Universidad de La Habana. La Habana, 29 (173): 179-181, may.-jun., 1965. | González, Waldo. «Aventuras de Guille», en Bohemia. La Habana, 67 (43): 25, oct. 24, 1975. | Pereira, Manuel. «Un primer paso» [Entrevista], en Cuba lnternacional. La Habana, 7 (65): 42-43, ene., 1975. | Portuondo, José Antonio. «Dora Alonso de Betancourt (1910)», en su Cuentos cubanos contemporáneos. Selección, prólogo y notas de [...]. México, Editorial Leyenda, 1946, p. 199. | Ramos, Sidroe. «Dora Alonso: Tierra inerme», en Casa de las Américas. La Habana, 2 (9): 167-168, nov.-dic., 1961. | Repilado, Ricardo. «Cuentos de dos primaveras», en Taller Literario. Santiago de Cuba, 7 (20): 30-33, oct., 1969. | Toural, Eduardo. «Análisis del cuento 'Once caballos'», en Santiago. Santiago de Cuba, (12): 195-208, oct., 1973.
 

ALONSO, Olga (San Miguel del Padrón, Habana, 18.2.1945- Fomento, Las Villas, 4.3.1964). Cursó los estudios secundarios en la Escuela de Comercio de La Habana y en la Escuela de Comercio del Vedado (La Habana). El 16 de abril de 1961 ingresa en la Escuela para Instructores de Arte, en la que realiza múltiples actividades. Se graduó en la especialidad de teatro, con el primer expediente, en septiembre de 1963. En noviembre de ese mismo año es enviada a trabajar a la granja «Mártires de Fomento», donde ejerce como orientadora de Teatro Regional y crea los grupos de aficionados «Vladimiro Maiakovski», «Folklore», «Chaplin», «Ismaelillos», Pantomimas», integrados por niños y adultos. Fue miembro de la UJC desde su constitución. Cuando se dirigía a dar clases a un grupo de campesinos, sufrió un accidente que le costó la vida.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Testimonios. Pról. de Anilcie Arévalo Ocaña. La Habana, Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Depto. de Orientación Revolucionaria, 1973; Id., 1974; Id., 1975.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Boudet, Rosa Ileana. «Es mi palabra. Los testimonios de Olga Alonso, instructora de arte», en Revolución y Cultura. La Habana, (19): 20-23. mar., 1974.
 

ALVA y MONTEAGUDO, Marianao José de (Santa Clara, 28.11.1761-[Id.] 27.1.1800). Descendía de los primeros pobladores de la ciudad. Asiduo asistente a las reuniones de carácter social que tenían lugar en Santa Clara, gracias a los parentescos o a la amistad que lo unían a sus familias más importantes, se hizo famoso en la villa por su sentido del humor, patente también en su poesía. Sólo se han conservado de él dos poemas, transcritos por Manuel Dionisio González en su Memoria histórica de la villa de Santa Clara y su jurisdicción (Villaclara, Imp. del Siglo, 1858). Falleció víctima de una epidemia de viruelas.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

García Gerófalo Mesa, M. «Mariano José de Alva y Monteagudo», en su Los poetas villaclareños. La Habana, Imp. J. Arroyo, 1927, p. 13-14.
 

ALVARADO, Juan Óscar (Santa Clara, 24.11.1938-La Habana, 10.4.1958). A los seis años escribió su primer poema. Cursó sus estudios primarios en los Maristas de Santa Clara y el bachillerato en La Havana Military Academy, en la cual fundó la revista Diana. Ganó el premio «Pluma Invisible», convocado por uno de los periódicos habaneros en los que colaboró. Fundó, con otros jóvenes, el grupo literario «Renuevo», con el que rompe más tarde por razones políticas, expuestas en una carta publicada en Prensa Libre por Mario Kuchilán. Ingresó en la Escuela Profesional de Periodismo «Manuel Márquez Sterling» en 1957. En esos momentos ya era miembro del Movimiento 26 de julio. Participó en la organización de la huelga general del 9 de abril y en otras actividades clandestinas. Escribió poemas, cuentos, notas críticas y trabajos de carácter político. Cayó asesinado por los esbirros del dictador Batista.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Juan Óscar Alvarado. Texto y recopilación [de] Luis R. Nogueras. La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1971.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carreras Cuevas, Delio Juan. «Galería de mártires universitarios. Juan Óscar Alvarado», en Vida Universitaria. La Habana, 15 (164): 18, 41, abr., 1964. | Díaz Martínez, Manuel. «Otra víctima», en Revolución. La Habana, 2 (36): 7, ene. 16, 1959. | «Dos mártires: José Adolfo Macau y Cossío y Juan Óscar Alvarado Miranda», en Núñez Machín, Ana, Tiempo de sombra. Poesía revolucionaria. 1953-1957. [La Habana], Imp. del Instituto Nacional de Reforma Agraria [1959], s. p. | Pott, Ángel N. Entre sangre y esperanzas (acentos de queja y rebeldía bajo la dictadura). Homenaje a Juan Óscar Alvarado. La Habana, Imp. Vique-Ram, 1960; Juan Óscar Alvarado y la conciencia intelectual. La Habana, INRA, 1960.
 

ÁLVAREZ BARAGAÑO, José (V. Baragaño, José A.)
 

ÁLVAREZ BRAVO, Armando (La Habana, 5.12.1938). Cursó la primera enseñanza en el colegio La Salle. En 1957 se graduó de bachiller en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana. Ingresó más tarde en la Escuela Profesional de Publicidad y en la Universidad. Fue profesor de apreciación teatral en un círculo de superación cultural del CNC. Responsable de ediciones en el Centro de Investigaciones Literarias de dicho organismo, ocupó más tarde el cargo de investigador literario en el Instituto de literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias. Ha viajado a Estados Unidos. Fue coeditor de la revista Unión (1965-1966) y jefe de redacción de L/L. Colaborador en La Gaceta de Cuba, Unión, Casa de las Américas, Cuba en la UNESCO, Islas. Ha publicado trabajos de crítica y traducciones de poetas ingleses y norteamericanos. Recopiló y prologó la Órbita de Lezama Lima (La Habana, Eds. Unión, 1966).

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

El azoro [Poemas]. La Habana, Eds. Unión, 1964. | Relaciones [Poemas]. La Habana, UNEAC, 1973.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Díaz Martínez, Manuel. «El azoro», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 4 (43): 31, mar.-abr., 1965. | López, César. «El azoro», en Unión, La Habana, 4 (3): 153-158, jul.-sep., 1965. | Rivero, Raúl. «Malas relaciones», en Revolución y Cultura. La Habana [2ª. época], (17): 15-17, ene., 1974.
 

ÁLVAREZ CONESA, Sigifredo (Regla, La Habana, 27.5.1938). Cursó hasta el último año

de bachillerato, pero no llegó a graduarse. En 1951 viajó a Estados Unidos. Después del triunfo de la Revolución ingresó en la sección de teatro de la Escuela Nacional de Instructores de Arte. Como instructor ha orientado grupos de teatro de aficionados en Pinar del Río y Mariel. Fue profesor de un grupo de actores profesionales del Conjunto Dramático de Pinar del Río (1964). Ese mismo año formó parte de la Comisión Provincial de Literatura y Publicaciones de la Coordinación de Cultura. Pasó a dirigir teatro profesional con el grupo El Candil y el Teatro Juvenil de La Habana. Adaptó y dirigió

piezas teatrales infantiles. En 1968 obtuvo mención de poesía en el Concurso David de la UNEAC con su libro Matar el tiempo. Ha colaborado en La Simiente, La Gaceta de Cuba, Mella, Unión, El Caimán Barbudo, Juventud Rebelde, Casa de las Américas, Revista de la Biblioteca Nacional, Cormorán y Delfín (Argentina) y La Pájara Pinta (El Salvador). Trabajó en la Embajada Cubana en México.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Matar el tiempo. La Habana, Eds. Unión, 1969. | Como a una batalla. Poesía. La Habana, UNEAC, 1974.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Alomá, Orlando. «Las herramientas, las armas, el tiempo», en Alma Mater. La Habana, (100): 6, jun., 1969. | Ávila, Leopoldo, seud, de ? «Matar el tiempo», en Verde Olivo. La Habana, 10 (15): 13, abr. 13, 1969. | Menéndez, Aldo «Como a una batalla», en Bohemia. La Habana, 66 (50): 34, dic. 13, 1974. | Orovio, Helio. «El tiempo de Sigifredo», en Revista de la Biblioteca Nacional José Martí. La Habana, 3ª. época, 7 (1): 159-160, ene.-abr., 1971. | «Sigifredo Álvarez Conesa: mención de poesía», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 6 (66): 3, jul.-ago., 1968.
 

ÁLVAREZ GARCÍA, Imeldo (Amarillas, Matanzas, 21.8.1928). Se graduó de Bachiller en Ciencias y Letras en el Instituto de Segunda Enseñanza de Marianao. Realizó estudios de periodismo (hasta 2º. año) y de biblioteconomía, entre otros. Trabajó como empleado de comercio, peón de albañil, operario cajista, apuntador teatral, bibliotecario, publicista, profesor de español, corrector de pruebas y administrador de fábricas. En 1951 viajó a Estados Unidos. Posteriormente, además de escribir para la radio, fue productor de programas en CMZ del Ministerio de Educación y en Radio Marianao. Administrador y redactor del periódico El Sol, de Marianao. Trabajó como redactor en Noticias de Hoy. Antes del triunfo de la Revolución colaboró en Carteles, El Mundo, El Jubilado, Cinema y otras publicaciones. Después de 1963 ha colaborado en La Gaceta de Cuba, Unión, Casa de las Américas, El Caimán Barbudo, Santiago, Signos, Revolución y Cultura. Ganó el premio nacional de cuento en el Concurso UNEAC 1970 con su libro La sonrisa y la otra cabeza. Ha viajado por Rumania, Hungría y la URSS. Ha editado, con estudios introductorios y notas, dos volúmenes de Noveletas cubanas del siglo XIX (La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1974). Es autor de numerosos prólogos. Trabaja en la Editorial Arte y Literatura del Instituto Cubano del Libro como jefe de la Redacción de Literatura Cubana, Latinoamericana y Española.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La sonrisa y la otra cabeza. La Habana, Unión de Escritores y Artistas de Cuba, 1971.
 

ÁLVAREZ GONZÁLEZ, Aurelio (Cienfuegos, Las Villas, 20.12.1921). Es graduado de la Escuela Nacional de Publicidad. Ha trabajado como dependiente de bodega, vendedor de libros y ejecutivo de venta en Transportes. En 1945 ingresó en el Partido Socialista Popular. Ganó el primer premio de cuento en un concurso convocado por éste en 1946. Fue dirigente de la Asociación de la Prensa Obrera de Cuba y del sindicato de empleados del comercio de tejidos (1946-1953). De 1946 a 1949 dirigió la revista Tejidos. Ha colaborado en Rieles, Voz, Saturno, El Dependiente y La Gaceta de Cuba. Es director de la revista con la Guardia en Alto, órgano de los CDR. En su libro de cuentos utilizó el seudónimo Gil Blas Sergio.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Dos hombres. Cuentos. La Habana, Ed. La Milagrosa, 1961.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Bravet, Rogelio Luis. «Literatura social cubana», en Bohemia. La Habana, 54 (2): 25, 87, ene. 14, 1962.
 

ÁLVAREZ RÍOS, María (Tuinucú, Las Villas, 5.6.1919). Realizó los estudios primarios en Sancti Spíritus, en su provincia natal, y los secundarios y universitarios en La Habana y en la Universidad de Michigan (EE.UU.). Es doctora en música. En 1948, con No quiero llamarme Juana, compartió el premio de teatro del grupo ADAD. En concursos del Patronato del Teatro obtuvo menciones por El maridito de Beba Fraga y La víctima, y el primer premio por Dos horas de sol. Ha viajado a Inglaterra, Francia, España, Bélgica, Holanda y Portugal. Colaboradora en las publicaciones Bohemia, Ellas, Vanidades, La Gaceta de Cuba. Ha estrenado, entre otras obras, Martí 9 (1952), Según el color (1955) y Funeral (1958). Es traductora de obras dramáticas, óperas, operetas y canciones. Su canción Otro querer ganó mención en el Festival de la Canción de 1965. Sus poemas han sido traducidos al portugués. Trabaja como profesora de música.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Cosecha [Poemas]. La Habana, 1948. | Poemario. La Habana, Editorial Lex, 1948. | La víctima [Teatro]. La Habana, Editorial La Milagrosa, 1959 (Escena cubana, 2).

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

González Freire, Natividad. «María Álvarez Ríos (1919)», en su Teatro cubano (1927-1961). La Habana, Ministerio de Relaciones Exteriores, 1961, p. 101-104. | Leal, Rine. «La víctima», en su En primera persona (1954-1966). La Habana, Instituto del Libro, 1967, p. 59-62.
 

AMADO-BLANCO, Luis (Riberas de Pravia, Asturias, España, 4.4.1903-Roma, 9.3.1975). Estudió medicina y odontología en Madrid. Desde muy joven ejerció el periodismo en los principales periódicos y revistas de España, entre ellos Gaceta Literaria, Nueva España, Diario de Madrid, Revista de Occidente y El Heraldo. Dio conferencias en el Ateneo de Madrid y en el Lyceum Club. Como corresponsal de El Heraldo vino a Cuba en 1933 para reportar la caída del dictador Gerardo

Machado. Radicado definitivamente en Cuba desde 1936, se incorporó activamente a la vida cultural del país como conferencista en la Institución Hispanocubana de Cultura, el Lyceum, el Centro Asturiano, el Círculo Republicano Español, y como periodista y escritor. Colaboró en diversas publicaciones periódicas y sobre todo en Información, donde ejercía la crítica teatral. Dirigió obras en el Patronato del Teatro. En 1946 ganó el Premio Talía por la dirección de La dama del alba, de Alejandro Casona. Como periodista recibió el premio «Justo de Lara» (1950). Obtuvo varias primeras menciones en el concurso de cuentos «Hernández Catá», hasta que en 1951 ganó el Premio Nacional con el cuento «Sola». Viajó por Europa y América Latina. Autor de la fábula dramática Suicidio. Su novela Ciudad rebelde fue traducida al italiano. Fue el primer Embajador de la Revolución cubana en Portugal. Desde 1961 y hasta su muerte, ejerció igual cargo en la Santa Sede, en donde era Decano del cuerpo diplomático acreditado en el Estado Vaticano.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Norte. Poemas. Madrid, Imp. Clásica Española, 1928. | Ocho días en Leningrado [Viajes]. Madrid, Editorial Plutarco, 1932. | Poema desesperado. (A la muerte de Federico García Lorca). La Habana, Talleres Tipográficos Úcar, García, 1937, | Claustro. Poema. La Habana, Talleres Tipográficos Úcar, García, 1942. | Un pueblo y dos agonías [Novela]. México, Editorial Grijalbo, 1955. | Doña Velorio. Nueve cuentos y una nivola. La Habana, Universidad Central de Las Villas. Dirección de Publicaciones, 1960; [2ª. ed.?], Barcelona, Editorial Nova-Terra, 1969. | Ciudad rebelde (Novela grande). Barcelona, Editorial Nova-Terra, 1967. | Tardío Nápoles [Poema]. Madrid, Papeles de Son Armadans [1970?].

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Agüero, Luis. «Algo sobre Doña Velorio», en Lunes de Revolución. Suplemento del periódico Revolución. La Habana, (99): 25, mar. 13, 1961. | Bruil, Mariano. «Un hombre, 'un pueblo y dos agonías'», en Diario de la Marina. La Habana, 123 (179): 4-A, jul. 30, 1955. | Bueno, Salvador. «Luis Amado Blanco. 1903», en su Antología del cuento en Cuba (1902-1925). La Habana, Dirección de Cultura del Ministerio de Educación, 1953, p. 187. | Díaz Llanillo, Esther. «Luis Amado Blanco. Un pueblo y dos agonías [...]», en Universidad de La Habana. La Habana, 21 (130-132): 277-280, ene.-jun., 1957. | «Elogioso comentario de diario de Madrid sobre el fallecido Luis Amado-Blanco», en Granma. La Habana, 11 (61): 6, mar., 13, 1975. | Henríquez Ureña, Camilo. «Doña Velorio, el mundo de Luis Amado Blanco», en Bohemia. La Habana, 53 (5): 98, 105, ene. 29, 1961. | Jiménez Almira, Marta. «Efectuado en la tarde de ayer el sepelio de Luis Amado Blanco», en Granma. La Habana, 11 (61): 2, mar. 13, 1975. | «Rindieron tributo la Santa Sede y el cuerpo diplomático acreditado en Italia al compañero Luis Amado Blanco», en Granma. La Habana, 11 (59): 7, mar. 11, 1975. | Roa, Raúl. «Palabras de Raúl Roa en la despedida del duelo de Luis Amado Blanco», en Granma. La Habana, 11 (61): 6, mar. 13, 1975. | Rojas, Ariel.

«Efectuarán hoy, a las 3 de la tarde, el sepelio de Luis Amado Blanco», en Granma. La Habana, 11 (60): 5, mar. 12, 1975. | Ross, Samuel. «Literatura periodística. Un poeta español en Rusia», en Diario de la Marina. La Habana, 100 (170): 14, jun. 19, 1932. | Rubia Barcia, J. «Sobre un poema de Luis Amado Blanco», en Carteles. La Habana, 24 (16): 54-55, abr. 18, 1943. | Suárez Solís, Rafael. «Avilés, cuna de poetas», en Diario de la Marina. La Habana, 96 (240): 28, ago. 27, 1928; «Luis Amado Blanco» [Sobre Ocho días en Leningrado], en Ahora. La Habana, 2 (306): 4, ago. 15, 1934; «Poema desesperado», en Revista Cubana. La Habana, 7: 247-248, ene.-mar., 1937; «Un pueblo y dos agonías», en Diario de la Marina. La Habana, 123 (177): 4-A, jul. 28, 1955. | Valero de Cabal, Mercedes. «Un gran poeta avilesino», en Diario de la Marina. La Habana, 96 (262): 16, sep. 19, 1928.
 

Amante de sí mismo, El (La Habana, 1822[Id.?]) Papel político, crítico y literario de La Habana. Comenzó a publicarse el 9 de enero, como una continuación de El Amigo del Pueblo. En su primera página aparecían los siguientes versos: «Diráse la verdad así burlando. /Como a los niños dan de cuando en cuando / Los maestros un bollo, una rosquilla; / Porque mejor aprendan la cartilla. / Ir. trad. de Hor.» Lo redactaba Diego Tanco, «un escritorcillo que por primera vez se propone dar sus pensamientos al público». Se ha encontrado hasta el número 35, correspondiente al 16 de mayo de 1822. En sus páginas se publicaban trabajos políticos, críticas literarias, poesías. Fueron sus colaboradores José Fernández Madrid, José Fernández Quintana Warmes, Juan José Jiménez y otros que firmaban con seudónimos tales como Un habanero, El claro, El espectador, El censor, El yucateco, Un americano.
 

América (La Habana, 1907-?). Revista literaria. Comenzó a publicarse en enero, dirigida por Julio Laurent Pagés. Veía la luz los días 15 de cada mes. Los editores pensaron denominar esta publicación Germinal, pero según nota que se lee en su primer número «algo nimio y vulgar ha impedido registrar ese nombre y la Revista adopta el de América, continental y triunfante, como nuestro continente amado». Dedicada exclusivamente a la literatura, publicó poesías, cuentos, pequeñas prosas poéticas y crítica literaria. En su sección fija «Vida intelectual» incluía noticias de actualidad relacionadas con el arte y la literatura en todo el mundo. Fueron sus colaboradores Conde Kostia (seud. de Aniceto Valdivia), Max Henríquez Ureña, Regino Boti, Arturo R. de Carricarte, Osvaldo Bazil, René López, Luis Rodríguez Embil, M[arco] Antonio Dolz, Esteban Foncueva, Juan Guerra Núñez y otros. El último número encontrado corresponde a mayo-junio de 1907.
 

América (La Habana, 1929-?). Revista semanal ilustrada. Comenzó el 28 de abril, dirigida por Clara Moreda Luis. Aparecía, como directora de honor, la viuda del ex presidente Gómez, América Arias, cuyo nombre inspiró el de la revista. Fundada y editada por mujeres, a ellas iba dirigida. Salía los domingos. En sus páginas aparecían, además de trabajos de índole literaria -poesías, cuentos, críticas-, artículos de carácter general, noticias sobre cine, teatro, modas, deportes, música, sociedad, etcétera. Contó con la colaboración de Enrique José Varona, Salvador Salazar, Juan J. Remos, Rafael Montoro, [Félix] Pita Rodríguez, Marcelo Salinas, Aurora Villar Buceta, Ernesto Fernández Arrondo, Gustavo Sánchez Galarraga, Isabel Margarita Ordetx, Justo G. Betancourt, Mary Morandeyra, Enrique Fontanills y otros. El último número encontrado corresponde al 6 de octubre de 1929.
 

América (La Habana, 1939-1958). Revista de la Asociación de Escritores y Artistas Americanos. Tenía como lema «A la unidad por la cultura». Comenzó a salir en febrero, con carácter mensual. Está agrupada en volúmenes tres números cada uno. Su director, Pastor del Río, se mantuvo como tal durante toda la trayectoria de la revista. Con la salida de los números correspondientes a enero-febrero de 1948 se interrumpió su publicación. Reapareció en noviembre de 1952; en 1954 cesó nuevamente su salida, que recomenzó en noviembre-diciembre del año siguiente, 1955. Aparecieron en sus páginas trabajos sobre temas americanos, generalmente reproducidos de otras publicaciones. En su sección fija «Bibliografía interamericana» aparecían críticas a libros publicados en el continente. Entre los escritores cubanos que colaboraron en sus páginas figuran Juan Marinello, Rafael Esténger, Raúl Roa, Medardo Vitier, José María Chacón y Calvo, Ramiro Guerra, Jorge Mañach, Francisco Ichaso, Antonio Iraizoz, Salvador Bueno, Juan J. Remos, Emeterio Santovenia, Félix Lizaso, José Manuel Cortina, Fernando Lles, Enrique Serpa, Arturo Doreste, Arturo Alfonso Roselló, Miguel A. Macau, Agustín Acosta, Alfonso Hernández Catá, Fernando G. Campoamor, Mariblanca Sabas Alomá, Andrés de Piedra-Bueno, Hilarión Cabrisas, Juan Jerez Villarreal, Manuel Martínez Moles, Guillermo Montagú, Rafael Soto Paz, Marcelino Arozarena, Antonio Martínez Bello, Ciana Valdés Roig, Gastón Baquero y otros. Con la salida del volumen 55-56 (correspondiente a enero-junio de 1958) cesó su publicación.
 

América, La (Nueva York, 1871). Periódico quincenal ilustrado. Comenzó a salir el 1º. de mayo. Se da como director a Juan Ignacio de Armas, aunque su nombre no aparece en ninguno de los 14 números de la colección que forma un volumen de 224 páginas. Su editor era A. Dacosta Gómez, pues, según aparecía en el periódico, toda comunicación relacionada con el mismo debía ser dirigida a su dirección particular. La América se fundó con el objetivo de «contribuir al progreso de las repúblicas americanas de origen español, facilitando sus columnas a todos los escritores del continente como medio de comunicación entre apartados países de igual historia i porvenir, que hoi se conocen imperfectamente» [sic]. En sus páginas, además de artículos sobre historia, biografías y otras cuestiones generales de interés para los lectores de la América hispánica a quienes iba dirigida la publicación, aparecieron frecuentes colaboraciones de conocidos escritores del continente y de Cuba. Se destacan entre estos últimos Miguel Teurbe Tolón, Ramón de Palma, Rafael María Mendive, José de Armas i [sic] Céspedes, Ignacio Piñeyro, Narciso Foxá, J[osé] A[gustín] Quintero, Alfredo Torroella. Publicó también las novelas Sab, de Gertrudis Gómez de Avellaneda, y El guafiro, de Cirilo Villaverde. La América editó su último número el 15 de diciembre de 1871. El 15 de enero de 1872 reapareció con un nuevo título: La América Ilustrada.
 

América, La (Nueva York, 1881[1889]). «Revista de agricultura, industria y comercio», se lee en la portada; pero en el interior aparece como «Publicación mensual dedicada al fomento de la agricultura, la industria y el comercio en los países hispanoamericanos». Comenzó a salir en abril. E. Valiente era uno de sus editores propietarios. La dirigía Rafael de C[astro] Palomino (hijo). Como redactor figuraba José J. Luis. No se ha encontrado la colección completa. Ya en el número correspondiente a marzo de 1883 aparece José Martí como colaborador, aunque no pudo definirse el momento exacto en que como tal se incorporó a la publicación; más tarde, en el ejemplar correspondiente a junio del mismo año (no se han visto números intermedios), aparece como redactor en la portada y como director en el interior. En este número hay una nota firmada por Martí en la que expresa que «desde hoy tomo parte más directa y empeñosa en las faenas de este periódico». Además, añade la revista, «queda [Martí] encargado de la parte que pudiera llamarse de letras en La América». En enero de 1884 cambió de editores propietarios, pero José Martí continuó como director. Sale ahora como «Revista mensual de industria, comercio, agricultura e intereses generales hispanoamericanos». Publicaba artículos sobre cuestiones agrícolas, científicas, comerciales e industriales. También aparecieron algunos trabajos de índole literaria que, por lo general, salían sin firma. En el ejemplar correspondiente a junio de 1884, no aparece Martí como director, pero en el número siguiente (julio de 1884), que es el último que se ha encontrado, se hace responsable de todo lo no firmado. Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7)- 21, ene.-feb., 1938)-, que su publicación se extendió hasta 1889 y que en 1887 Diego Vicente Tejera redactaba la parte literaria.
 

América en París (París [1891-1892]). «Revista quincenal», se lee en el único ejemplar encontrado (año 1, número 12), correspondiente al 30 de junio de 1891. En este momento eran su director y redactor principal, respectivamente, Rodolfo Sedano y Diego Vicente Tejera. Como secretario de redacción fungía Ezequiel García [Enseñat?]. En la relación de redactores que presentaba se destacan los nombres de Augusto de Armas, Luis A. Baralt, Guillermo Collazo, José Martí, Rafael Montoro, Enrique Piñeyro, Francisco Sellén y Enrique José Varona, entre los cubanos. También aparecen varios escritores hispanoamericanos y algunos franceses. Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 21, ene.-feb., 1938)-, que comenzó a publicarse el 15 de enero de 1891 y que el 30 de abril de 1892 era dirigida por Tejera. En el único número visto aparecieron poesías y otros trabajos de interés literario, así como comentarios sobre cuestiones de actualidad. En este número colaboraron Enrique José Varona, Ignacio M. Altamirano, Augusto de Armas, Antonio Sellén, Ezequiel García, Diego Vicente Tejera, [Ramón Emeterio] Betances, Jacinto Gutiérrez Coll, Gabriel Zéndegui. Aparecen, además, algunos trabajos no firmados y una partitura musical. Desde la sección «En casa» del periódico Patria, de Nueva York (edición correspondiente al 2 de julio de 1892), Martí se refería a esta publicación, elogiaba a Tejera y reproducía el siguiente párrafo, tomado del último número de «su revista generosa»: «América en París, que ardía en deseos de poder volver a darles acogida en sus columnas a Cuba y los cubanos, tiene el gusto de ofrecer hoy a sus lectores un escrito trascendental del profundo Varona y una brillante página del patriota Manuel de la Cruz. América en París vuelve a ser órgano no sólo de los países independientes de América, sino -lo que es más justo todavía- de los que aún no son independientes. Creemos que para todo corazón noble será interesante oír de vez en cuando la voz de esas dos islas desgraciadas, Cuba y Puerto Rico.» (Esta cita puede leerse en su Obras completas. T. 5. La Habana, Editorial Nacional de Cuba, 1963, p. 383.) Trelles afirma, en su trabajo antes citado, que su publicación cesó el 31 de mayo de 1892.

BIBLIOGRAFÍA

«América en París», en El País. La Habana, 14 (36): 3, feb. 11, 1891.
 

América Ilustrada, La (Nueva York, 1872-1874). Revista. Sucedió a La América (Nueva York, 1871). Comenzó a salir el 15 de enero, editada por J. C. Rodrígues [sic] & Co. Aparecía quincenalmente, redactada por Juan Ignacio de Armas, quien desde el 10 de enero de 1873 asumió la dirección. A partir de este momento se convirtió en trimensual. El 20 de noviembre de 1873 José Ignacio Reyes sustituyó a Juan Ignacio de Armas en la dirección. Publicaba artículos de información general sobre cuestiones de interés para los lectores de Hispanoamérica: historia, geografía, arte, biografía, ciencias, etcétera. También publicó numerosos trabajos de índole literaria: poesías, cuentos, críticas, novelas, así como traducciones, fundamentalmente de poetas norteamericanos y alemanes. Contó con la colaboración de conocidos escritores cubanos de la época, entre ellos Antonio Bachiller y Morales, Rafael María Mendive, José Ignacio Rodríguez, José de Armas y Céspedes, José Joaquín Palma, Pedro Santacilla, J. J. Govantes, José A. Quintero, José Manuel Mestre y otros. A partir del 1º. de junio de 1874 se fusionó con El Mundo Nuevo y apareció, desde ese momento, como El Mundo Nuevo - América Ilustrada, con la numeración de esta última. Bajo la responsabilidad de Araceli García-Carranza se ha confeccionado su índice, que se encuentra a disposición del público en las gavetas de la hemeroteca del departamento de Colección Cubana de la Biblioteca Nacional José Martí.
 

América Libre. Revista revolucionaria americana (La Habana, 1927). Publicación mensual que comenzó en abril, dirigida por Rubén Martínez Villena, como una continuación de Venezuela Libre. Era jefe de redacción Raoul Maestri. El cargo de secretario de redacción lo ocupaba el poeta peruano Esteban Pavletich, quien fue sustituido en el último número por Sarah Pascual. Su propósito era «luchar en la América por la liberación de su pueblo y en contra del imperialismo capitalista de Wall Street». En la portada aparecían los siguientes lemas: «Por la unión interpopular americana; contra el imperialismo capitalista; a favor de los pueblos oprimidos; por la revolución de los espíritus.» Raúl Roa ha señalado, en su trabajo «Una semilla en un surco de fuego», prólogo al libro de poemas de Rubén Martínez Villena La pupila insomne (La Habana, Úcar, García, 1936, p. 53), que América Libre salió «en coyuntura propicia: en plena protesta estudiantil contra la Reforma Constitucional y Prórroga de Poderes. El «Gonfalón» y la mayoría de los comentarios editoriales y «entrefilets» fueron redactados por Rubén». La salida del último número (4), correspondiente a julio del mismo 1927, «coincidió con la clausura de la Universidad Popular «José Martí» y el célebre «proceso comunista» de 1927», añade Roa en la página 54 de la obra antes citada. Sus páginas se dedicaban casi por completo a artículos sobre cuestiones políticas, económicas y sociales. Entre sus redactores se destacaban José Antonio Fernández de Castro, Raúl Roa, Aureliano Sánchez Arango, Gustavo Aldereguía, Luis F. Bustamante, Sarah Pascual. Además aparecieron trabajos de Julio Antonio Mella, José Carlos Mariátegui, Diego Rivera, así como poemas de Félix Pita Rodríguez y Gerardo del Valle.

BIBLIOGRAFÍA

[Roig de Leuchsenring, Emilio. «Notas del director literario. Revistas de avance», en Social. La Habana, 12 (5): 14-15, may., 1927. | Sánchez Arango, A[ureliano] y M. A. Pérez Medina. «Tópicos universitarios. Un interesante mensaje», en Unión Nacionalista. La Habana, 1 (5): 10, may. 18, 1927.
 

Americano Libre, El (La Habana, 1822-1823). Periódico que comenzó a publicarse el 15 de noviembre, con el propósito de «esparcir las luces y conocimientos que estén a nuestro alcance, contribuyendo por este medio a la ilustración de los pacíficos habitantes de este delicioso país, que es el blanco de todas las potencias ambiciosas». Salía tres veces a la semana. Su lema era «Nihil difficile volenti». Fue un periódico político que sólo ocasionalmente dio cabida en sus páginas a producciones literarias, poesías sobre todo. Se afirma que lo fundó Evaristo Zenea y Luz (quien firmó algunos de sus artículos), así como que lo redactaban Domingo del Monte y José Antonio Cintra. Fueron colaboradores el argentino José Antonio Miralla, M. Antonio Valero, Diego Antonio de Urra, Juan Gualberto de Ortega y otros. Dada la índole de la publicación y la época en que se editaba, se ocultaban sus colaboradores tras seudónimos tales como Desval (Ignacio Valdés Machuca), El habanero sentido, Aristarco, etcétera. Con la salida del número 46 (28 de febrero de 1823) cesó su publicación. Lo sustituyó El Revisor Político y Literario. Bajo la responsabilidad de Araceli García-Carranza se ha confeccionado su índice, que puede ser consultado en las gavetas de la hemeroteca del departamento de Colección Cubana de la Biblioteca Nacional José Martí.

BIBLIOGRAFÍA

Llaverías, Joaquín. «[El Americano Libre]», en su Contribución a la historia de la prensa periódica. T. 1. Prefacio de Emeterio S. Santovenia. La Habana, Talleres del Archivo Nacional de Cuba, 1957, p. 351, 353-357, 359 y 361 (Publicaciones del Archivo Nacional de Cuba, 47).
 

Amigo de la Constitución (La Habana [1821-1823]). Comenzó a publicarse -según consigna Antonio López Prieto en la página LVII del tomo I de su Parnaso cubano (La Habana, Imp. de la Viuda de Soler, 1881)- en agosto de 1821 y llegó hasta 1823. De esta publicación no se ha encontrado ningún ejemplar, pero Joaquín Llaverías reproduce, en el tomo 1 de su Contribución a la historia de la prensa periódica (La Habana, Talleres del Archivo Nacional de Cuba, 1957, p. 177), un facsímil de la página 1 del número 538, correspondiente al viernes 28 de febrero de 1823, que fue impreso por Sebastián M. de Morales. En el facsímil del número 596 (martes 29 de abril de 1823), reproducido en la página 179 de la obra de Llaverías antes citada, aparece con el artículo El añadido al principio del título. Se afirma que era su director Francisco Ruiz. En cuanto a su contenido, López Prieto señala que «no deja tampoco de tener interés la colección», en la que aparecían «poesías satíricas, algunas originales de escritores del país y otras copiadas de periódicos de la Península [...]», pero «la política liberal, o como entonces se decía, constitucional, es la que inspiraba a los poetas, que bajo el punto de vista de sus méritos literarios nada dejaron allí digno de la posteridad».
 

Amigo de las Mujeres, El (La Habana 1864-[1867]). Revista semanal, cuyo primer número salió el 23 de octubre. En su prospecto expresaron la intención de «hacer un periódico elegante y moral a la vez, instructivo y de recreo, que pueda entrar lo mismo en el gabinete de la opulenta habanera que en la modesta casa de la obrera...». Salía los domingos. En marzo de 1865 estaba en su segunda época, que se extendió hasta el último domingo de junio del propio año. Posteriormente volvió a aparecer -a principios de 1866-, en su tercera época, con un mayor tamaño. Se dedicaba casi por completo a la publicación de trabajos de índole literaria, aunque también aparecían artículos sobre bellas artes, modas, teatros y anuncios. Colaboraron en sus páginas Luisa Pérez de Zambrana, Rafael María Mendive, Antonio Sellén, José Fornaris, Juan Clemente Zenea, Tristán de Jesús Medina, Úrsula Céspedes de Escanaverino, Merced Valdés Mendoza, Ignacio María de Acosta, Antonio López Prieto, Antonio Enrique de Zafra y otros autores menos conocidos. Se ignora la fecha exacta en que cesó su publicación, aunque Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 24, ene.-feb., 1938)-, que salió hasta 1867.
 

Amigo de los Niños, El (Nueva York, 1874-[Id.?]). «Publicación mensual de instrucción ¡ recreo [sic]», se lee en el segundo número publicado, correspondiente a abril de 1875. Era su director Antonio Sellén. Publicaba cuentos, poesías, biografías, notas sobre filatelia y otras cuestiones de interés para los niños. Reprodujo poesías de Gertrudis Gómez de Avellaneda, José María Heredia, Joaquín Lorenzo Luaces, Antonio Bachiller. El último ejemplar localizado corresponde a junio de 1875.
 

Amigo del Pueblo, El (La Habana, 1821-1822). Papel político, crítico y literario de La Habana. Comenzó a publicarse el 2 de abril. Aparecía con los siguientes versos de Marchena como epígrafe: «¿Qué haces, do te despeñas, imprudente / Pueblo? ¿La libertad sin moral quieres? / ¿Qué Dios te sopla ese furor demente?» Fue su fundador y redactor Diego Tanco. Tuvo una salida irregular. José María Heredia colaboró en sus páginas. Este periódico sostuvo varias polémicas con los partidarios del liberalismo. Dejó de publicarse el 6 de enero de 1822. Le sucedió El amante de sí mismo.
 

Anales de la Academia de la Historia (La Habana, 1919-1956). Publicación bimestral. El primer número correspondió a julio-agosto. Fue dirigida hasta 1924 por Domingo Figarola-Caneda. Ese año varió su periodicidad a anual. Desde 1925 hasta 1933 fue su director José A. Rodríguez García. A partir de 1926 añadió al final de su título las palabras de Cuba. Desde 1934 no aparece registrado el nombre del director, pero sí el de una comisión de publicaciones de la Academia de la Historia de Cuba integrada por Joaquín Llaverías (1934-1947), Francisco de Paula Coronado (1934-1939 y 1943-1945), Carlos M. Trelles (1940-1942) y Enrique Gay Calbó (1946-1947). En 1948 formaban la comisión de publicaciones José María Chacón y Calvo y José Manuel Pérez Cabrera. El tomo correspondiente a 1949 (que salió con varios años de retraso) tuvo como director a José Manuel Pérez Cabrera. El último tomo (32), correspondiente a los años 1950-1956, se editó bajo la dirección de Manuel I. Mesa Rodríguez. Como órgano de una institución oficial publicaba las noticias referentes a sus actividades: actas de las sesiones, discursos de ingreso y sus contestaciones, así como los trabajos que «redacte, los que a ella se presenten, y los documentos que posea o adquiera», según expresaban en el título IV, capítulo IV, del Reglamento de la Academia. Aparecieron en sus páginas trabajos de Juan Miguel Dihigo, Domingo Figarola-Caneda, Carlos M. Trelles, Fernando Ortiz, Francisco de Paula Coronado, Joaquín Llaverías, Emilio Roig de Leuchsenring, Gerardo Castellanos G., Salvador Salazar, Néstor Carbonell, José María Chacón y Calvo, Antonio Iraizoz, Manuel García-Garófalo Mesa, José Manuel Pérez Cabrera, Emeterio Santovenia, Carlos Manuel de Céspedes y Quesada, Tomás de Jústiz y del Valle, Evelio Rodríguez Lendián, Gonzalo de Quesada Miranda, René Lufríu y Alfonso y otros.
 

Anales de la Academia Nacional de Artes y Letras (La Habana, 1916-1960). Publicación trimestral. El primer número, correspondiente a enero-marzo, salió bajo la dirección de Rafael Montoro, quien fue su director hasta 1918. A partir de la fecha en que José Manuel Carbonell se hace cargo de la dirección (enero-junio de 1919) sale irregularmente. De 1922 a 1928 fue dirigida por Mario Guiral Moreno. El tomo correspondiente a 1923 no salió «por la circunstancia de no haber celebrado la Academia ninguna sesión pública durante el año 1923, ni haberse dado lectura en sus sesiones privadas a estudios sobre asuntos literarios o artísticos. En este mismo período (1924 a 1926) integran el cuerpo de redacción Félix Callejas, Guillermo M. Tomás, Dulce María Borrero de Luján y Julio Villoldo. Durante 1929 la dirige Emilio Gaspar Rodríguez, a quien suceden Eduardo Sánchez de Fuentes (1930), Miguel Ángel Carbonell y Dulce María Borrero (1931 a junio de 1935, un solo tomo donde se resumen todos los trabajos del período) y Mario Guiral Moreno, (julio de 1935 a junio de 1936). Bajo la dirección de este último el cuerpo de redacción estaba formado por Ramón A. Catalá, Eduardo Sánchez de Fuentes, Sebastián Gelabert y Julio Villoldo. Posteriormente (julio de 1936 a junio de 1937) es su director Eugenio Sánchez de Fuentes, y Miguel Ángel Carbonell y Mario Guiral Moreno sustituyen a Catalá y a Villoldo en el cuerpo de redacción. De julio de 1937 a septiembre de 1941 es dirigida por Antonio Iraizoz, a quien releva en el cargo Miguel Ángel Carbonell (octubre de 1941 a diciembre de 1946). El tomo correspondiente al período comprendido entre enero de 1947 y diciembre de 1948 sale bajo la dirección de Iraizoz, Finalmente (1949-1960) la dirige de nuevo Miguel Ángel Carbonell. Se editaron en total 39 tomos. Esta publicación, como órgano oficial de la institución que la patrocinaba, sólo insertaba en sus páginas «los trabajos leídos en sesiones de la Corporación, públicas o privadas, los presentados por sus miembros que hayan sido previamente aprobados por la Academia, o por la Sección respectiva, y los documentos atañederos a la vida de la Corporación o el desenvolvimiento de sus actividades», según afirmaba en una nota aparecida en 1924. No obstante este propósito, durante el período en que fue dirigida por José Manuel Carbonell (1919-1921), sus páginas fueron dedicadas casi por completo a la publicación de sus poesías. Aparecieron trabajos de Enrique José Varona, Dulce María Borrero de Luján, José Manuel Carbonell, Aniceto Valdivia, Max Henríquez Ureña, José María Chacón y Calvo, José Antonio Fernández de Castro, Medardo Vitier, Fernando Ortiz, José Antonio Ramos, Carlos Loveira, Ramón A. Catalá, Antonio Sánchez de Bustamante, Néstor Carbonell, Antonio Iraizoz, Juan J. Remos, Rafael Esténger, José J. Arrom, Félix Lizaso, Salvador Salazar, Agustín Acosta, Rafael Montoro, Emilio Gaspar Rodríguez, Jorge Mañach, Luis Rodríguez Embil, Rafael García Bárcena, Andrés de Piedra-Bueno y otros.
 

Anales de las Reales Junta de Fomento y Sociedad Económica de La Habana (V. Memorias de la Sociedad Patriótica de La Havana)
 

Anales del Grupo Índice (V. GRUPO ÍNDICE)
 

Anales y Memorias de la Real Junta de Fomento y de la Real Sociedad Económica (V. Memorias de la Sociedad Patriótica de La Havana)
 

Anales y Memorias de la Real Junta de Fomento y de la Real Sociedad Económica de La Habana (V. Memorias de la Sociedad Patriótica de La Havana)
 

ANDUEZA, José María de (Vitoria, España, ?.1809-La Coruña. ?). Llegó a La Habana por primera vez en 1825. Visitó distintos lugares de las provincias occidentales. Regresó a España en 1830 y allí redactó el Panorama Matritense (1836). Ese mismo año vuelve a Cuba. Aquí estrenó los dramas Guillermo (1838) -considerado como el primero de tendencias románticas escrito en Cuba-, María de Padilla (1839) y Blanca de Navarra (1839). Fue redactor y colaborador de Noticioso y Lucero, Diario de La Habana y El Faro Industrial de La Habana. Colaboró además en El Plantel, del que fue nombrado codirector (nov. 1838-ago. 1839) en sustitución de Palma y de Echeverría y donde publicó artículos biográficos y costumbristas, el poema «La serenata» y las novelas «Abul Hacem», «Espatolino» y «Margarita». De regreso en su país, llegó a ser gobernador de Toledo. En España colaboró en Revista de Teatro (1843), El Noticiero (1854-1859), y Semanario Pintoresco Español. Al morir desempeñaba el cargo de secretario del Banco de La Coruña. Utilizó el seudónimo Aben-Zaide.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La heredera de Almazán; o, Los Caballeros de la Banda. Novela histórica del siglo XIV. La Habana, Imp. de Palmer, 1837. 4 t. | Guillermo. Drama en tres jornadas y cinco cuadros en prosa y verso. La Habana, Imp. de D. J. M. Palmer, 1838. | Isla de Cuba pintoresca, histórica. política, literaria, mercantil e industrial. Recuerdos, apuntes, impresiones de dos épocas. Madrid, Boix, 1842. | Aben-Zaide. Trabajos y miserias de la vida. Cuadros jocoso-serios. Madrid, Boix, 1842. | Historia de las revoluciones de las colonias españolas de la América del Sur. Madrid, 1843. | Pedro y Catalina; o, El Gran Maestro. Zarzuela. Madrid, Rodríguez, 1855. | Los Caballeros de la Banda; o, Las revueltas de Castilla. Novela histórica caballeresca del siglo XV. Madrid-Barcelona, Imp. Hispana de Vicente Costaños, 1856; Barcelona, 1865. | Rey, emperador y monje. Novela. Barcelona, 1856. | Don Felipe el Prudente. Novela. Barcelona [ca. 1856]. | Carlos III; o, Los mendigos de la Corte. Barcelona, 1859.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

A. F. «Doña María de Padilla. Drama nuevo en tres actos», en Diario de La Habana. La Habana, (356): 2, dic. 23, 1838. | Almaviva, seud. de ? «Guillermo [...]», en Noticioso y Lucero. La Habana, 6 (163): [2-3], jun. 13, 1838. | Arrom, José Juan. Historia de la literatura dramática cubana. New Haven, Yale University Press, 1944, p. 47-48. | F. G. «Blanca de Navarra [...]», en Noticioso y Lucero. La Habana, 6 (345): 3, dic. 12, 1839. | Hartzenbusch, Juan Eugenio. «El conde Alarcos. José Jacinto Milanés», en Revista de Cuba. La Habana, 8: 337-339, 1880. | Un Imparcial, seud. de Miguel Gerónimo Orihuela? «Guillermo», en Diario de La Habana. La Habana, (205): 2-3, jul. 26, 1838. | Los imparciales, seud. de ? «Comunicados», en Noticioso y Lucero. La Habana, 6 (214): [3], ago. 3, 1838. | Pérez Cabrera, José Manuel. «Isla de Cuba pintoresca, de José María Andueza», en su Historiografía de Cuba. México, D. F., Instituto Panamericano de Geografía e Historia, 1962, p. 170-173, 180 (Comisión de historia, 106. Historiografías, 7). | Puente, A. M. Eligio de la. «Introducción», en Cuentos cubanos, de Ramón de Palma. La Habana, Cultural, 1928, p. 15, 18. | Teurbe Tolón, Edwin y Jorge Antonio González. Historia del teatro en La Habana. La Habana, Universidad Central de Las Villas, 1961, p. 139, 150. | U. «Nueva producción dramática», en Diario de La Habana. La Habana, (350): 2, dic. 16, 1838.
 

ANGULO y GURIDI, Alejandro (Santo Domingo, República Dominicana, 3.5.1822-Id., 17.1.1906). Muy niño aún fue trasladado a Cuba, donde cursó estudios y adquirió una sólida formación jurídica y literaria. Fue colaborador asiduo de El Eco de Villa Clara, en el que publicó su novela corta «La venganza de un hijo» (1842), escrita en colaboración con Francisco J. Blanchié. Es autor de una Pucha cubana, colección de poemas en honor del «bello sexo de Villa Clara». Hacia 1846 se trasladó a La Habana, donde continuó su labor periodística y literaria. Ese año fundó el periódico El Prisma. Pocos años después se trasladó a Estados Unidos y de allí, hacia 1852,a Santo Domingo. En su patria desplegó activa labor política y continuó sus trabajos literarios. Su novela La joven Carmela fue autorizada para la publicación en 1841, pero no hay constancia de que ésta tuviera lugar.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Los amores de los indios [Novela]. Villa Clara, Imp. El Eco, 1843. | Temas políticos [Arica?] (Chile), 1891. | ¿Quién es Modesto Molina? Azotaina biográfica. Arica (Chile), 1896.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Balaguer, Joaquín. «Alejandro Angulo Guridi. Su labor literaria» y «Alejandro Angulo Guridi», en su Literatura dominicana. Buenos Aires, Editorial Americalee, 1950, p. 55-67 y 356-357, resp.
 

ANGULO y GURIDI, Francisco Javier (Santo Domingo, República Dominicana, 3.12.1816-Id., 7.12.1885). Los datos que se conocen de él consignan que a los seis años de edad vino a residir a Cuba. En el Colegio Real de San Fernando, de La Habana, cursó estudios hasta los catorce años. Abandonados éstos por falta de recursos económicos, se trasladó poco después a la ciudad de Matanzas, donde se sabe residía hacia 1840. Fundó el periódico La Prensa y colaboró en Faro Industrial de La Habana, Brisas de Cuba, Alborada de Villaclara. En 1853 regresó a su patria, donde cultivó con acierto el teatro.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Ensayos poéticas. Puerto Príncipe, Imp. del Gobierno y Real Hacienda, 1843.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Balaguer, Joaquín. «Javier Angulo Guridi», en su Los próceres escritores. Buenos Aires, Imp, Ferrari, 1947, p. 205-225. | V[illaverde] C[irilo]. «Literatura crítica. Ensayos poéticos de Francisco J. Angulo y Guridi [...]», en Faro Industrial de La Habana. La Habana, 3 (266): 2, sep. 25, 1843.
 

ANGULO y HEREDIA, Antonio (Matanzas, 4.8.1837-Valladolid, España, ?.1875). Sobrino de José María Heredia. Se educó en los colegios La Empresa, El Plantel y El Salvador. En este último estudió filosofía y llegó a desempeñar cátedra. En 1855 dio sus primeras colaboraciones a Brisas de Cuba y a Revista de La Habana. Cursó los primeros años de jurisprudencia en la Universidad de La Habana. En Madrid, a donde se trasladó en 1862, se graduó de abogado (1863) y fundó la Revista Hispano Americana (1864), de la que fue además coeditor y corredactor y en la que publicó sus «Estudios sobre los Estados Unidos de América» (1865) y dio a conocer su posición respecto a la situación política cubana. Desde Madrid envió a Aurora del Yumurí, bajo el seudónimo Un joven cubano, sus «Cartas» sobre el movimiento científico y literario de España y otras naciones europeas, dirigidas a Jesús B. Gálvez. Es autor de una defensa de Luz y Caballero frente al periódico madrileño El Pensamiento Español. Se destacó como conferencista. En el Ateneo de Madrid ofreció lecciones sobre literatura alemana, de la que era considerado gran conocedor. Tradujo «La campana», de Schiller, y París en América, de Leboulaye. Pasó un período de locura al final de su vida. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Goethe y Schiller. Su vida, sus obras y su influencia en Alemania. Madrid. Imp. de M. Galiano, 1863. | El Pensamiento Español, periódico neocatólico de Madrid, y la instrucción pública en la Isla de Cuba. Madrid, Imp. de M. Galiano, 1863. | Estudios sobre los Estados Unidos de América. La democracia y el self-governement. Madrid, A. Durán, 1865.

BIBLIOGRAFÍA. PASIVA

Carbonell, José Manuel. «Antonio Angulo y Heredia, (1837-1875)», en su La oratoria en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 1. La Habana, Imp. Montalvo y Cárdenas, 1928, p. 177-178 (Evolución de la cultura cubana: 1608-1927, 7).
 

Antenas. Revista del tiempo nuevo (Camagüey, 1928-[1929?]). Comenzó a publicarse el 1º. de noviembre, dirigida por Felipe Pichardo Moya, Manuel H. Hernández, Manuel P. Hidalgo y (desde el 1º. de diciembre) por Félix Rafols Rafols. Salía quincenalmente. Fueron sus redactores Emilio Ballagas, César Luis de León, Enrique Hálvares [sic], Manuel F. de Zayas y Antonio Martínez Martínez. La propia revista mencionaba, como colaboradores, a Manuel Navarro Luna, María Villar Buceta, Mariblanca Sabás Alomá, Héctor Poveda, [Enrique] Delahoza, [sic] Félix Duarte, Óscar Max Telra. Publicó en sus páginas poesías, cuentos, críticas y otros trabajos sobre cuestiones artísticas. Además de los ya mencionados, fueron colaboradores de Antenas Luis Felipe Rodríguez, Aurora Villar Buceta, Flora Díaz Parrado, Gerardo del Valle, [Félix] Pita Rodríguez, José Antonio Foncueva y otros. Después de dejar de publicarse desde el 1º. de marzo de 1929, reapareció el 15 de abril de dicho año (último número que se ha encontrado).

BIBLIOGRAFÍA

«Antenas», en Revista de Avance. La Habana, 2. 3 (29): 362-363, dic. 15, 1928. | «Dos nuevas revistas, Antenas, revista del tiempo nuevo», en Revista de Oriente. Santiago de Cuba, 1 (5): 26 y 38, nov., 1928.
 

ANTIGA Y ESCOBAR, Juan (Mayajigua, Las Villas, 23.5.1871-La Habana, 9.2.1939). Cursó sus estudios en La Habana hasta graduarse de médico (1892) y de abogado (1903) en la Universidad. Perseguido por las autoridades españolas viajó a Venezuela y Centroamérica, donde fundó clubes para ayudar a la causa cubana. Viajó por Estados Unidos y México. En este último país ejerció la medicina y fundó un periódico y una revista. Fue Secretario de Trabajo durante el gobierno de Carlos Mendieta. Perteneció a diferentes instituciones como la Asociación de la Prensa de Cuba y el Comité de Intercambio Cultural Hispanoamericano. Fue miembro del Grupo Minorista. Colaboró en Bohemia, Diario de la Marina, El Nacional (México) y La Patria (Caracas). Al morir era ministro plenipotenciario de Cuba en Suiza.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Escritos políticos y sociales: Escritos sociales y reflexiones médicas. Tesis optimistas y vulgarizaciones médicas. «Nada más que un hombre (Alrededor de Juan Antiga)», por José Antonio Fernández de Castro. Madrid, Talleres Espasa Calpe, 1927-1930. 2 t.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Marcos, Miguel de. «La figura de la hora. Juan Antiga», en Ahora. La Habana, 2 (129). 4, feb. 9, 1934. | Suárez Solís, Rafael. «Entre paréntesis. Juan Antiga. I y II», en Ahora. La Habana, 2 (356 y 357): 1, 4 y 1, 4, oct. 13 y 14, 134, resp.
 

Antillas, Las (La Habana, 1920-[1922]). Revista mensual que comenzó a salir el 30 de abril. Fue su director Sergio Cuevas Zequeira. Publicaba trabajos relativos a historia y literatura antillanas: estudios críticos, poemas, cuentos, reseñas de actos, etcétera. En sus páginas aparecieron las firmas de Elías José Entralgo, Enrique José Varona, Juan Miguel Dihigo, Alfredo M. Aguayo, Salvador Salazar, Regino E. Boti, Agustín Acosta, Gustavo Sánchez Galarraga, Carlos M. Trelles, Aurelia Castillo de González, Manuel García Garófalo Mesa, Aida Peláez de Villaurrutia, Juan Marinello, Andrés Núñez Olano, Rubén Martínez Villena, Isabel Margarita Ordetx y otros. Además, contó con la colaboración de escritores puertorriqueños y dominicanos. El último número de que se tiene referencia corresponde a los meses de abril, mayo y junio de 1922.
 

ANTOLOGÍAS El espíritu selectivo, propio de las antologías, comienza a manifestarse en Cuba durante el primer tercio del siglo XIX. Casi medio centenar de términos diferentes, algunos de ellos con características propias, sirvieron para denominar diversas selecciones de poemas o de fragmentos en prosa, a pesar de que no todas esas denominaciones respondieron a una factura antológica propiamente dicha. Así, encontramos en dicho siglo Abanicos autobiográficos, Adelfas, Cantares, Céfiros, Flores, Coplas, Coronas, Flores poéticas, Guirnaldas, joyas del Parnaso, Laúdes, Liras criollas, Lirios, Misceláneas, Murmurios, Ofrendas, Perlas, Ramilletes, Taraceas, Tesoros, y hasta una Pucha yumurina dedicada al bello secso [sic]. También Aguinaldos, Bibliotecas, Canciones, Ramos de acacia y Colecciones. Principalmente los poetas aparecían reunidos en tomos o cuadernos de títulos poéticos ingenuos o cursis, de acuerdo con el gusto de la época. No obstante, se publicaron algunas antologías que, literariamente, son una buena muestra de esta manifestación artística. A través de una revisión de catálogos y bibliografías, encontramos que en el año 1822 se publicó en La Habana, por la Oficina de J. Boloña, la Segunda parte de las poesías curiosas de Fr. José Rodríguez Ucares (a) el Capacho, con el vejamen de la Universidad y otras varias de diversos autores. La parte final de este largo título es significativa, pues aunque no mediara en la obra un fin propiamente antológico, (el libro no está localizado), sí, al menos, aparecieron reunidos algunos autores con muestras de su producción poética.

En 1823 apareció, publicada por la propia imprenta de Boloña, la Tercera parte de las poesías curiosas de Fray José Rodríguez Ucares (a) El Capacho con las décimas del borrador y otras de diferentes autores; unos años más tarde surgen nuevas producciones antológicas, entre las que se destaca la Corona fúnebre en honor de María de la Piedad Roca de Togores, duquesa de Frías y de Uceda, marquesa de Villena (1832), una de las primeras coronas fúnebres de que tengamos noticias. Una muestra más acabada de antología resulta la compilación realizada por José Severino Boloña bajo el título de Colección de poesías. Arregladas por un aficionado a las musas (1833), a la que también puede unírsele, por reunir parecidas características, Rimas americanas (1833), compilación debida a Ignacio Herrera Dávila y que recoge poesías de Ventura de la Vega, José Policarpo Valdés, Félix Tanco y D. Toribio Sánchez de Almodóvar (seud. de Domingo del Monte). En 1834, con motivo del «Festín campestre celebrado en honor de Francisco Martínez de la Rosa por las Musas del Almendares», Ignacio Valdés Machuca y Francisco Iturrondo publicaron una Aureola poética del señor D. Francisco Martínez de la Rosa por las Musas del Almendares, que recoge los versos dichos en esa ocasión por varios poetas del momento, entre ellos Plácido (seud. de Gabriel de la Concepción Valdés).

«Un libro pequeño, de poco volumen que contenga imágenes y pensamientos tan variados como los colores del arco iris, y que como el iris, presente un conjunto bello, apacible, que deleite el corazón conmoviéndolo... donde el poeta encuentre una página; y otra página el novelista...», eso fueron los aguinaldos. Uno de los primeros de que se tiene noticias es el Aguinaldo habanero (1837), editado por Ramón de Palma y José A. Echeverría. Después aparecieron Aguinaldo para las niñas de Santiago de Cuba (1839), editado por Juan Bautista Sagarra, Aguinaldo matancero (1847), por José Victoriano Betancourt y Miguel T. Tolón, y Aguinaldo camagüeyano (1848), publicado por Francisco de Agüero y Emilio Peyrellade, con poemas de El Lugareño (seud. de Salvador Cisneros Betancourt) y Esteban de Jesús Borrero. En esos volúmenes aparecían, tanto en prosa como en verso, «vivos rasgos de costumbres, severos pensamientos, tendencias filosóficas y sociales». Muchas de esas manifestaciones antológicas fueron dedicadas a las damas.

En 1852 apareció la primera antología costumbrista de nuestro país, Los cubanos pintados por sí mismos, con una introducción de Blas San Milán e ilustraciones y grabados de Landaluze y José Robles. A ésta siguió, un año más tarde, una importante selección de composiciones poéticas de cuatro autores que se reunieron en Cuatro laúdes, por Ramón Zambrana, José G. Roldán, Rafael Mª. Mendive y Felipe L. de Briñas. El año de 1855 señala la aparición de una de nuestras principales antologías, Cuba poética. Colección escogida de las composiciones en verso de los poetas cubanos, desde Zequeira hasta nuestros días, editada por José Fornaris y J. de Socorro León, de la cual se hizo una reimpresión en 1858, y en la que fungían como directores José Fornaris y Joaquín Lorenzo Luaces, con José Socorro de León como editor. En un tomo formado por dos volúmenes con fecha 1854 y 1856 respectivamente, apareció América poética, colección de las mejores composiciones escritas por los poetas hispanoamericanos del siglo actual, escogidas y publicadas por R. M. de Mendive y J. de J. Q. García. Entre otros poetas cubanos, aparecen José María Heredia, Plácido y Milanés. De gran significación política para nuestra poesía resultó la edición publicada en Nueva York, en 1858, de El laúd del desterrado, una compilación de poesías patrióticas, primera muestra entre nosotros de antología poética de intención separatista, que por iniciativa de Pedro Santacilia publicaron varios emigrados cubanos (Miguel Teurbe Tolón, Leopoldo Turla, Juan Clemente Zenea, el propio Santacilia). De positivo interés para conocer el ambiente intelectual en los años que precedieron al estallido de la guerra del 68, resultan los dos volúmenes que integran las Noches literarias (1866), formados por una selección de los mejores trabajos leídos en la tertulia animada por Nicolás Azcárate en su casa de Guanabacoa. Un Álbum poético fotográfico de las escritoras cubanas por la Srta. Domitila García de C., dedicado a la Sra. G. G. de A. [Gertrudis Gómez de Avellaneda], que por su atractivo conoció distintas reediciones (1872, 1903, 1920 y 1926), fue publicado en La Habana en 1868. Diez años más tarde, Francisco Calcagno publicó Poetas de color (1878), primera antología de este tipo entre nosotros, en la que fueron incluidos Plácido y Manzano entre otros. Al año siguiente, con intención renovadora, no lograda del todo, apareció otra antología de importancia para la historia de nuestra poesía, Arpas amigas, colección de poesías originales de los Sres. Francisco Sellén, Enrique José Varona, Esteban Borrero Echeverría, Diego Vicente Tejera, Luis Victoriano Betancourt y José Varela Zequeira.

En el año de 1881 aparecieron dos obras de gran significación para la cultura cubana: la Colección de artículos. Tipos y costumbres de la Isla de Cuba, ilustrada por Landaluze y prologada por Antonio Bachiller y Morales, obra capital para el estudio del costumbrismo en Cuba, así como el Parnaso cubano. Colección de poesías selectas de autores cubanos desde Zequeira a nuestros días precedida de una introducción histórico-crítica sobre el desarrollo de la poesía en Cuba, con biografías y notas críticas y literarias de reputados literatos, una de las más importantes antologías poéticas de toda la centuria, compilada por Antonio López Prieto, en la que el autor ofrece un panorama valiosísimo para el estudio de un período muy importante de las letras cubanas. En 1893 Manuela Herrera de Herrera, condesa de la Mortera, auspició la publicación de una colección de Escritoras cubanas; composiciones escogidas de las más notables escritoras de la Isla de Cuba, editada para su presentación en la Exposición Universal de Chicago, conmemorativa del V Centenario del Descubrimiento de América. También en ese mismo año, y hermanada espiritualmente a El laúd del desterrado, se publica la importante antología Los poetas de la guerra (1893), prologada por José Martí, en la que aparecen reunidas composiciones poéticas de contenido patriótico, escritas durante la Guerra de los Diez Años.

Las antologías publicadas en lo transcurrido del presente siglo han correspondido a diferentes ópticas: el empeño individual de un crítico; el deseo de fijar una trayectoria o un rumbo dentro del proceso evolutivo de un género literario; la preocupación para «salvar del olvido a muchas producciones notables»; el interés por contribuir a la enseñanza de la literatura, ofreciendo modelos que permitan al estudiante tener acceso a las fuentes imprescindibles para el estudio de las letras; la aspiración de grupos y escuelas, afanadas en «dar fe de vida» a un estilo común; o simplemente, la inquietud del hombre de letras o del crítico, cuyo interés lo inclina a educar el buen gusto de sus contemporáneos. En la primera década del presente siglo aparecieron antologías dignas de mención: la de Nicolás Heredia, publicada tras la revisión de Enrique José Varona, con el título de Trozos selectos en prosa y verso de autores cubanos (1903), que sirvió como obra de texto y en la que aparecen poemas de Manuel de Zequeira y Arango, José María Heredia, Plácido y Joaquín Lorenzo Luaces, así como trabajos en prosa de Francisco de Arango y Parreño, José Antonio Saco, José de la Luz y Caballero, Antonio Bachiller y Morales; la del Conde Kostia (seud. de Aniceto Valdivia), autor de Arpas cubanas (1904), que recoge composiciones poéticas de autores contemporáneos, como Dulce María Borrero, Esteban Borrero Echeverría, Bonifacio Byrne y Federico Uhrbach, y la de Adrián del Valle, Parnaso cubano (1906), antología de poemas desde José María Heredia hasta Agustín Acosta. En tres volúmenes publicó Antonio González Curquejo un Florilegio de escritoras cubanas (1910), que vio la luz nuevamente en 1913 y 1919, y que sigue las huellas de los que en el siglo XIX publicaron Manuela Herrera y Domitila García de Coronado. Ya en la siguiente década, Carlos Valdés Codina publicó dos antologías: Las letras cubanas (1917), selección de poesía y prosa, y Los mejores sonetos cubanos (1918). Pero es en la tercera década que aparecen dos de las más importantes antologías para el estudio de la poesía cubana, todavía de ineludible consulta para el investigador: Las cien mejores poesías cubanas (1922), de José María Chacón y Calvo, y La poesía moderna en Cuba (1882-1925) (1926), compilada por Félix Lizaso y José Antonio Fernández de Castro. Una recopilación con carácter antológico fue la realizada por José Manuel Carbonell en su Evolución de la cultura cubana (1608-1927) (1928), en la que ofrece, a través de sus 18 volúmenes, un variado panorama de composiciones en prosa y verso. En 1936 la Institución Hispanocubana de Cultura, aprovechando la visita a Cuba de Juan Ramón Jiménez, invitó a los poetas cubanos a recoger su producción de aquel año, de lo que resultó la publicación de un volumen antológico titulado La poesía cubana en 1936 (1937), en el que trabajaron conjuntamente Juan Ramón Jiménez -al que se debe además el ensayo inicial, titulado «Estado poético cubano», y el Apéndice-, Camila Henríquez Ureña y José María Chacón y Calvo. Al año siguiente, Ramón Guirao seleccionó y preparó una cuidada Órbita de la poesía afrocubana (1928-1937) (1938), con poemas de Juan Francisco Manzano, José Zacarías Tallet, Nicolás Guillén, Emilio Ballagas y otros. En 1943 se publicó Cien de las mejores poesías cubanas, preparada por Rafael Esténger. Dos antologías realizadas por Cintio Vitier aparecieron en 1948 y 1952 respectivamente: Diez poetas cubanos 1937-1947 y Cincuenta años de poesía cubana (1902-1952), esta última una de las mejores realizadas en la etapa republicana. La narrativa, sobre todo el cuento, alcanzó gran auge a partir de la primera generación republicana. Prueba de ello son más de una veintena de antologías publicadas en Cuba, dedicadas exclusivamente a ese género. La primera fue Cuentos contemporáneos (1937), de Federico de Ibarzábal. Poco después apareció Cuentos y leyendas negros de Cuba, (1942), seleccionados por Ramón Guirao. Con el título de Cuentos cubanos contemporáneos se publicó en la Editorial Leyenda, de México, en 1947, una excelente antología preparada por José Antonio Portuondo, a la que siguió la Antología del cuento en Cuba (1902-1952) (1953), realizada por Salvador Bueno. Otros géneros antologados fueron los que aparecieron bajo el titulo de Ensayistas contemporáneos. 1900-1920 (1937), de Félix Lizaso, y Antología de periodistas cubanos (1943), de Rafael Soto Paz.

     Tras el derrocamiento de la tiranía batistiana se abren nuevas perspectivas para el desarrollo cultural. Ya desde 1959 comienzan a parecer diversas antologías de diferentes géneros. Roberto Fernández Retamar y Fayad Jamís publicaron Poesía joven de Cuba (1959), Cintio Vitier preparó Las mejores poesías cubanas (1959) y Salvador Bueno Los mejores ensayistas cubanos (1959) y Los mejores cuentos cubanos (1959). A partir de 1960 se publican Los trovadores del pueblo (1960), Cuentos populares cubanos (1960-1962), La décima popular en Cuba (1961), La décima culta en Cuba (1963), todas al cuidado de Samuel Feijóo. Se publicaron además, por esos años, Los grandes románticos cubanos (1960), de Cintio Vitier; Antología de la novela cubana (1960), de Lorenzo García Vega; Nuevos cuentistas cubanos (1961), a cargo de Antón Arrufat y Fausto Masó; Teatro cubano en un acto (1963), de Rine Leal; Nuevos cuentos cubanos (1964), bajo la supervisión de la UNEAC, y Antología de la poesía cubana (1965), de José Lezama Lima, en tres volúmenes, desde los orígenes hasta José Martí. En 1967 Heberto Padilla y Luis Suardíaz en poesía y Félix Pita Rodríguez en cuento, publicaron respectivamente Poesía cubana. 1959-1966 (1967) en inglés-español y francés-español, y Cuentos cubanos. 1959-1966 (1967), en inglés y francés. También en 1967 apareció en Uruguay Aquí 11 cubanos cuentan, selección que estuvo a cargo de José Rodríguez Feo, y en México la Antología del cuento cubano contemporáneo, preparada por Ambrosio Fornet. Cintio Vitier publicó en 1968 el primer tomo de su antología La crítica literaria y estética en el siglo XIX cubano. Ese mismo año Rogelio Llopis seleccionó y prologó Cuentos cubanos de lo fantástico y lo extraordinario. Dos años más tarde, Germán Piniella y Raúl Rivero prepararon Punto de partida (1970), que «recoge poemas y cuentos de cuarenta y cuatro jóvenes autores que no habían publicado, salvo contadas excepciones, fuera del marco de su provincia». En ese mismo año apareció el tomo 2 de La crítica literaria y estética en el siglo XIX cubano, también recopilado y prologado por Cintio Vitier, quien en 1974 nos dio el tomo 3 de esta serie.

     Numerosas antologías han sido publicadas en los últimos años. Artículos de costumbristas cubanos del siglo pasado fueron recogidos por Iraida Rodríguez (Artículos de costumbres cubanas del siglo XIX, 1974). En narrativa, Imeldo Álvarez hizo la selección y el prólogo de una antología de noveletas del siglo XIX (Noveletas cubanas, 1974) y al año siguiente prologó una selección de relatos de jóvenes narradores (Nuevos narradores cubanos). También en 1975 fueron publicadas dos importantes antologías, Cuentos cubanos del siglo XIX, cuya selección y prólogo estuvo al cuidado de Salvador Bueno y El cuento en la Revolución, prologada por Félix Pita Rodríguez. En poesía, con el título Trabajadores poetas fueron publicados en 1974 los premios en el género del concurso «Rubén Martínez Villena», de la CTC. Ese mismo año, prologada por Roberto Díaz apareció una muestra de nuestra joven poesía (Nuevos poetas) y un año más tarde, con prólogo de Excilia Saldaña, la Dirección de Extensión Universitaria editó 10 poetas de la Revolución, selección de la obra poética de algunos de nuestros más importantes líricos contemporáneos. Una antología de Teatro cubano del siglo XIX fue seleccionada y prologada por Natividad González Freire en 1975.

BIBLIOGRAFÍA

Almaviva, seud. de ?. «Aguinaldo habanero» en El Noticioso y Lucero. La Habana, 5 (308): [2], nov. 5, 1837. | Ángel, Pedro. «Una antología» [El cuento en la Revolución], en Juventud Rebelde. La Habana, : 2, sep. 23, 1975. | Boti, Regino E. «Un libro para la posteridad. La poesía moderna en Cuba (1882-1925) [...]», en Social. La Habana, 12 (6): 43, 64, jun., 1927. | Lezama Lima, José. «Alrededores de una antología. Señales», en Orígenes. La Habana, 9 (31): 63-68, 1952. | «Parnaso cubano», en Revista de Cuba. La Habana, 9: 286, 1881. | Mir, Pedro. «Los poetas de la guerra», en INRA. La Habana, 2 (5): 68-71, may., 1961. | Roa, Raúl. «Órbita de la poesía afrocubana», en Grafos, La Habana, jun., 1938.
 

Antorcha, La (La Habana, 1856-[Id?]). Periódico de literatura, costumbres, teatros, ciencias y artes, dedicado a las distinguidas señoras que componen la Asociación de Beneficencia Domiciliaria de esta ciudad. Comenzó a salir en julio. Fue su fundador, editor y redactor Rafael Pitaluga y Delgado, quien al morir (2 de agosto de 1856) fue sustituido por José Agustín Millán. Se publicaban en sus páginas poesías, artículos, epigramas y otros trabajos de interés general, especialmente dedicados a las damas. Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 27, ene.-feb., 1938)-, que fueron sus redactores Felipe López de Briñas y R[amón?] F[rancisco?] Valdés. Entre sus colaboradores se contaron F[rancisco] de P[aula] Gelabert, Antonio Enrique de Zafra, Javier Angulo y Guridi, Víctor Patricio de Landaluze. Aparecieron también algunos cuadros de costumbres de J[osé] A[gustín] Millán y traducciones de Antonio Sellén. La octava entrega, última de que se tiene noticias, se repartió a mediados de octubre del mismo año de 1856.
 

ANTUÑA, Rosario (Güines, Habana, 3.9.1933). Cursó el bachillerato en La Habana. En 1954 le fue otorgado el premio literario «Rubén Martínez Villena», de la FEU. Obtuvo el título de Doctora en Filosofía y Letras en la Universidad de la Habana en 1955. De 1956 a 1957 viajó por Inglaterra, Francia, España, Grecia e Italia. En 1960 terminó sus estudios universitarios de bibliotecaria. Trabajó de 1959 a 1963 en la Dirección General de Cultura del Ministerio de Educación y en el Consejo Nacional de Cultura. Ha colaborado en Caballo de Fuego, Nuestro Tiempo, Artes Plásticas y Unión. Realizó la selección y anotación de la Órbita de Emilio Ballagas (La Habana, Eds. Unión, 1966). En los últimos años ha trabajado como catalogadora y clasificadora en la Biblioteca Nacional José Martí y en el Depto. de Sistema y Control del Centro de Documentación del Consejo Nacional de Cultura.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Son de otros. Pról. de José Antonio Portuondo. Santiago de Cuba, Manigua, 1956.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Arroyo, Anita. «Son de Rosario Antuña», en Diario de la Marina. La Habana, 126 (248): 4-A, oct. 20, 1957. | Chacón Nardi, Rafaela. «Rosario Antuña: Son de otros» en Nuestro Tiempo. La Habana, 4 (17): [18] may.-jun., 1957. | Rodríguez Luis, Julio. «Aparición de una poetisa», en El Mundo Ilustrado. Suplemento del periódico El Mundo. La Habana, 56 (17 754): 7, jun. 23, 1957.
 

ANTUÑA, Vicentina (Güines, Habana, 22.1. 1909). Graduada de Doctora en Filosofía y Letras y en Pedagogía. Siguió cursos de latín en la Columbia University (Nueva York, 1936), de literatura latina en la Universidad de Roma (1956) y de arte greco-romano en el Instituto Dante Alighieri de Roma (1956). Ha viajado por países de América, Europa y el campo socialista. Tomó parte en el Congreso Nacional Femenino (La Habana, 1939), en los congresos por el latín vivo celebrados en Avignon (1956) y Roma (1966) y en la Conferencia General de la UNESCO (París, 1960 y 1962). Ha sido directora de cultura del Ministerio de Educación (1959-1961), presidenta del Consejo Nacional de Cultura (1961-1963), directora de la Escuela de Letras y Arte de la Universidad de la Habana (1962-1971) y de su departamento de letras clásicas, hoy Departamento Filológico, también desde 1962. De su labor didáctica continuada desde 1933 hasta la fecha, cabe destacar, a partir de 1934, la de profesora de Lengua y Literatura Latinas en la Universidad de la Habana. Fue miembro del consejo de redacción de la Revista Lyceum y ha publicado conferencias y artículos en Cuadernos de la Universidad del Aire, Universidad de la Habana y Prometeo. Entre sus trabajos se destaca el discurso pronunciado en el I Congreso Nacional de Cultura (1962). Autora de la selección y el prólogo de la antología Comedia latina (La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1972). Es presidenta de la Comisión Cubana de la UNESCO.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Latín primer curso, de acuerdo con el programa oficial. Tomadas por J. I. Lasaga y Travieso. La Habana, 1938. | Lecciones de latín segundo curso. Autorizadas por [...] y redactadas por [Eloísa Lezama de Álvarez. La Habana, Universidad de la Habana [195-] | Elementos de gramática latina. La Habana, Universidad de la Habana. Dirección de Publicaciones, 1970. 2 partes [Ed. mimeografiada]. | Roma y las letras latinas. La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1971 (Cuadernos H. Serie Literatura, 2). | Literatura latina. Presentación de Máximo Gómez Mirás. La Habana, Cooperativa Estudiantil E. J. Varona [s.a.].

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Tolón, Marta. «El maestro también debe ser un educador político. Conceptos de la doctora Vicentina Antuña, educadora destacada, sobre las facultades necesarias al profesor» [Entrevista], en Juventud Rebelde. La Habana, : 2, sep. 3, 1974.
 

Anuario Bibliográfico Cubano (La Habana, 1938-1959). Publicación redactada, editada y distribuida por su director Fermín Peraza Sarauza. En el primer volumen, correspondiente a 1937, se explica que «circulará en el mes de enero de cada año». En dicho volumen también se expresa que «esta compilación ha querido traer a estos trabajos un espíritu de amplitud que los haga abarcar no solamente la relación escueta de las listas de libros, sino también otras relaciones de actos e instituciones creadas en el año, que anejos a lo impreso, completan, por decirlo así, el panorama cultural de la nación», además, que «aspira a ser un vehículo de conocimiento del libro cubano, dentro y fuera del país». Tenía varias secciones fijas: libros y folletos (por autores y por materias), conferencias, revistas y periódicos, bibliotecas y un índice general de nombres al final. Desde su segundo volumen, correspondiente a 1938, apareció una nueva sección que complementaba las ediciones anteriores al añadir los libros y folletos que no habían sido incluidos en aquéllas. Desde el volumen correspondiente a 1940 presentó, también, una bibliografía martiana. Todas estas secciones desaparecieron a partir del volumen correspondiente a 1943; sólo quedó la relación de libros y folletos publicados en el año, ordenada por autores y por materias. Desde el decimocuarto volumen, dedicado al año 1950, se subtitula «Bibliografía cubana», denominación que se convierte a partir del correspondiente a 1953, en título (seguido del año que reseña); queda entonces el título anterior como denominador de la serie. El volumen 22, que recoge la producción de 1958, fue publicado bajo los auspicios de la Inter-American Bibliographical and Library Association. En las páginas finales de cada volumen se reproducían, desde 1938, algunos comentarios aparecidos en la prensa nacional y extranjera sobre la publicación.

BIBLIOGRAFÍA

[Artiles, Jenaro]. «Anuario Bibliográfico Cubano», en Luz. La Habana, época 4 (40): 6, abr. 20, 1940. | Augier, Ángel. «Necesita el pueblo habanero que se atiendan por el ayuntamiento sus establecimientos de cultura», en Noticias de Hoy. La Habana, 9 (234): 8, oct. 1, 1946. | López, Pedro Alejandro. «El Anuario de Peraza», en El Mundo. La Habana, 39 (12 661): 4, mar. 14, 1941. | Portuondo, José Antonio. «Sobre bibliografía», en Índice. La Habana, 5 (1-3): 31-32, ene.-mar., 1940. | Remos, Juan J. «La benemérita bibliografía», en Diario de la Marina, La Habana, 123 (161): 4-A, jul. 9, 1955. | Roig de Leuchsenring [Emilio]. «Bibliografía y bibliógrafos cubanos de antaño y de hogaño», en Carteles. La Habana, 26 (16): 38-39, abr. 22, 1945.

Anuario L/L (La Habana, 1970- ). Publicación del Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba. Es continuación de L/L. Boletín del Instituto de Literatura y Lingüística. Como director funge José Antonio Portuondo. La subdirección está a cargo de Ángel Augier. Integran el consejo de redacción Mary Cruz, Nuria Gregori, Francisco M. Mota y (desde el número 3-4) Sergio Chaple. Dedicado a la publicación de los trabajos de investigación literaria, lingüística y bibliográfica de la institución que lo patrocina, también reseña las actividades de la misma durante el año y publica notas sobre libros y traducciones de textos sobre problemas relacionados con la literatura. En los números aparecidos hasta el momento se han publicado trabajos de José Antonio Portuondo, Ángel Augier, Mary Cruz, Nuria Gregori, Francisco M. Mota, Sergio Chaple, Alberto Rocasolano, Salvador Arias, Sergio Valdés Bernal, María Teresa Noroña, Graciela Pérez, Gisela Cárdenas, Ricardo Hernández Otero, Esther Díaz Llanillo, Enrique Saínz de la Torriente, Cita Romero, investigadores todos del Instituto. Además, han aparecido colaboraciones de Manuel Pedro González, Cintio Vitier, Camila Henríquez Ureña, Salvador Bueno y Rine Leal.
 

Anuario Martiano (La Habana, 1969- ). Publicado por la Sala Martí de la Biblioteca Nacional José Martí. En el primer tomo de este anuario se expresa que la revista, a juicio de sus iniciadores, deberá «incluir entre otras cosas, la bibliografía martiana activa y pasiva aparecida durante el año; la reproducción en traducción castellana de los artículos de mayor relieve que en lenguas extranjeras se hayan publicado en el período y una sección bibliográfica selecta de carácter crítico en la que en brevísimas notas se informe al lector extranjero de la valía de ciertos estudios cualquiera que sea su carácter -tesis académicas, libros, folletos y artículos de alta calidad. Este boletín servirá como punto de enlace y fuente de información entre todos los martianos del mundo y principales bibliotecas universitarias y públicas». Además de los trabajos reproducidos de publicaciones extranjeras y cubanas, han aparecido en sus páginas colaboraciones de Cintio Vitier, Fina García Marruz, José Antonio Portuondo, Julio Le Riverend, Ángel Augier, Juan Marinello, Herminio Almendros, Iván Schulmann, Manuel Pedro González, Loló de la Torriente, Salvador Bueno, Hortensia Pichardo, Roberto Fernández Retamar, Rosa Hilda Zell, Octavio Smith, Jesús Sabourin, Enrique H. Moreno Plá, A. Bernal del Riesgo, Hilario González, Luis García Pascual y otros.

BIBLIOGRAFÍA

«Anuario Martiano, (Tomo 2)», en Granma. La Habana, 6 (158): 5, jun. 30, 1970. | Bueno, Salvador. «Anuario Martiano», en Revista de la Biblioteca Nacional José Martí. La Habana, 61, 3ª época, 12, (3): 146-148, sep.-dic., 1970. | Cruz, Mary. «El Anuario Martiano de la Sala Martí», en Granma. La Habana, 5 (50): 5, feb. 28, 1969; «Anuario Martiano 2 [...]», en Anuario L/L. La Habana, (1): 267-269, 1970. | [Nora, María Luz de, seud. de Loló de la Torriente]. «Anuario Martiano», en Bohemia. La Habana, 61 (14): 105, 113, abr. 4, 1969; T[orriente] L[oló] de la. «Anuario Martiano», en Bohemia. La Habana, 62 (30): 104, jul. 24, 1970.
 

APARICIO, Raúl (Cruces, Las Villas, ?. 1913-La Habana, 3.1.1970). Cursó la primaria en Cienfuegos y el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara. Muy joven aún fundó en Cienfuegos, junto a Juan David, Carlos Rafael Rodríguez y otros, el grupo «Ariel», vinculado a los problemas literarios y políticos del momento. Por esa misma época comenzó a escribir sus primeros cuentos. En 1940 se graduó de Licenciado en Derecho Diplomático y Consular y de Doctor en Ciencias Políticas, Sociales y Económicas en la Universidad de la Habana. Hizo estudios especiales de psicología y literatura. Ejerció como profesor en colegios privados de La Habana y en la Escuela Privada de Derecho y trabajó en agencias publicitarias. En diversas ocasiones obtuvo mención en el concurso de cuento «Hernández Catá». Viajó por Estados Unidos, Perú, Brasil, Uruguay, Argentina y Canadá. Como diplomático ejerció el cargo de agregado comercial en Brasil (1960) y el de consejero cultural de Cuba en Checoslovaquia (1962-1963) y México (1964). En 1966 ganó el premio de biografía «Enrique Piñeyro», de la UNEAC, por su Hombradía de Antonio Maceo. Fue jefe de redacción de la revista Guía y colaborador en Bohemia, Carteles, El Mundo, Nuestro Tiempo, La Gaceta de Cuba, Unión, Juventud Rebelde y ¡Siempre! (México). Fue miembro del consejo de redacción de La Gaceta de Cuba. Es coautor, con Felipe Orlando, del libro Diez pintores del mundo (La Habana, Editorial Selecta, 1945).

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Frutos del azote [Cuentos]. Buenos Aires, Editorial Palestra, 1961. | Hijos del tiempo [Cuentos]. La Habana, Eds. Unión, 1964. | Hombradía de Antonio Maceo. La Habana, Eds. Unión, 1967; 2ª ed., Id, 1974 | Espejos de Alinde [Cuentos]. La Habana, UNEAC, 1968.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Abreu Gómez, Emilio. «Cuentos de Cuba», en Unión. La Habana, 3 (4): 157-158, oct.-dic., 1964. | Bernal del Riesgo, Alfonso. «Biografía y tanatografía», en Unión. La Habana, 6 (3): 120-124, jul.-sep., 1967. | Bueno, Salvador. «Raúl Aparicio. 1913», en su Antología del cuento en Cuba. 1902-1952. La Habana, Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1953, p. 317; «Hijos de nuestro tiempo», en Bohemia. La Habana, 56 (21): 30, may. 22, 1964; «En la muerte de Raúl Aparicio», en Revista de la Biblioteca Nacional José Martí. La Habana, 3ª época, 12, 61 (1): 147-150, ene.-abr., 1970. | Cabrera Álvarez, Guillermo. «Con Aparicio en el tiempo», en La Gaceta de Cuba. La Habana, (81): 5, feb.-mar., 1970. | D[íaz] M[artínez] M[anuel]. «Espejos de alinde» en La Gaceta de Cuba. La Habana, 7 (69): 29-30, ene., [1969]. | Franco, José Luciano. «Aparicio», en La Gaceta de Cuba. La Habana, (81): 3, feb.-mar., 1970 | Guillén, Nicolás. «Hombradía de Raúl Aparicio», en La Gaceta de Cuba, La Habana, (81): 2, feb.-mar., 1970. | Luis, Raúl. «Lo más puro de su labor creadora», en La Gaceta de Cuba. La Habana, (81): 3, feb.-mar., 1970. | Llanos, Marcos: «Hombradía de Antonio Maceo» en Casa de las Américas. La Habana, 8 (47): 140-141, mar.-abr., 1968. | Rodríguez Herrera, Mariano. «Trabajar con Raúl Aparicio», en La Gaceta de Cuba. La Habana, (81): 4, feb.-mar., 1970. | Selva, Mauricio de la. «Hijos del tiempo [de] Raúl Aparicio». en Casa de las Américas. La Habana, 5 (28-29): 148-150, ene.-abr., 1965. | Torriente, Loló de la. «Interpretación de Antonio Maceo», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 6 (58): 4, 13, may., 1967.
 

Apolo. Revista poética hispanoamericana (La Habana, 1915-[Id.?]) Publicación mensual que comenzó en junio, dirigida por Alfonso Camín. Era su redactor en jefe Federico de Ibarzábal. Solamente se han encontrado los números 2 y 3 (julio y agosto). Apolo dedicaba la casi totalidad de sus páginas a la publicación de poesías. Fueron colaboradores, además de escritores extranjeros, Arturo Alfonso Roselló, José Manuel Carbonell, Felipe Pichardo Moya, Fernando Lles, Arturo Doreste, Carlos Prats, Hilarión Cabrisas, Luis Vázquez de Cuberos, León Ichaso, Juan J. Geada. También aparecieron colaboraciones de Conde Kostia (seud. de Aniceto Valdivia).
 

ARAGÓN, Adolfo de (La Habana, 24.3.1864.-Id., 5.11.1954). Cursó la primaria en su ciudad natal. Se graduó de Bachiller en Artes en el Instituto de Segunda Enseñanza de la Habana (1878). En la Universidad obtuvo los títulos de Licenciado en Filosofía y Letras (1882) y Licenciado en Derecho Civil y Canónigo (1883). Ese año ganó la plaza de catedrático interino de latín y castellano del Instituto de Segunda Enseñanza de Pinar del Río. En 1894 se graduó de Doctor en Filosofía y Letras y obtuvo por concurso la cátedra auxiliar de Literatura Griega y Latina y de Metafísica en la Universidad de la Habana. En 1896 se vio obligado a abandonar el país por razones políticas y se trasladó a Estados Unidos. En los clubes «Primelles», «Patria» (Nueva York) y «Tunas de Calixto» (Jacksonville) desarrolló actividades políticas. En 1898 fue restituido en su cátedra de profesor auxiliar. Ocupó la cátedra de Historia de la Literatura Clásica y, pocos meses después, por oposición, la de Lengua y Literatura Latinas (1900). Fue miembro (1900-1916) y presidente (1914-1916) de la Junta de Educación de la Habana, decano de la Facultad de Letras y Ciencias (1917-1919), rector y finalmente Profesor Emeritus de la Universidad. Colaboró en diversas publicaciones de la época, entre ellas la Revista de la Facultad de Letras y Ciencias. Es autor de las conferencias «Aristófanes y la antigua comedia griega» (1914) y «Los dramas de Esquilo» (1916).

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Guerras Púnicas: su influencia en la civilización y destino de los pueblos. Tesis leída y sostenida por [...] ante el ilustre Tribunal en el Aula Magna de la Real Universidad Literaria de la Habana el día 7 de julio de 1884. La Habana, Imprenta La Universal, 1884. | Programa de literatura griega y latina. Curso de 1885 a 1896. La Habana. Tipografía del Ejército, 1886. | Historia de la literatura latina. La Habana, Alfa, 1939.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Antuña, Vicentina. «La personalidad de un maestro inolvidable», en Universidad de la Habana. La Habana, 21 (133-135): 203-215, jul.-dic., 1957. | La Dirección. «El nuevo decano Dr. Aragón y Muñoz», en Revista de la Facultad de Letras y Ciencias. La Habana, 24 (3): 299-301, may.-jun., 1917. | Entralgo, Elías. «[Palabras en el] Homenaje al Dr. Adolfo Aragón», en Universidad de la Habana. La Habana, (52-54): 385-387, ene.-jun., 1944.
 

ARAMBURO, Mariano (Camagüey, 30.11.1870-La Habana, 28.6.1942). Se graduó de abogado y de Licenciado en Filosofía y Letras en Madrid. Obtuvo medalla de oro en el certamen del Círculo de Abogados de la Habana, en 1893, por su Estudio de las causas que determinan, modifican y extinguen la capacidad civil según la filosofía del derecho, la historia de la legislación y el derecho vigente en España. Se dedicó durante muchos años al ejercicio del derecho, por lo que adquirió, tanto en Cuba como en el extranjero, alta nombradía. Fue presidente de la Academia Cubana de la Lengua y miembro de la Academia Nacional de Artes y Letras y del Ateneo de La Habana, así como correspondiente de instituciones académicas españolas. Fue presidente del Instituto Cubano-Chileno de Cultura. En 1912 fue enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Cuba en Chile. Como periodista colaboró en Diario de la Marina, El Nuevo País, El Fígaro, Universal, La Discusión, Heraldo de Cuba, Revista Contemporánea, La Crónica; El Resumen y La Ilustración Católica de España (Madrid). Pronunció conferencias sobre literatura cubana en el Ateneo madrileño.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La constitución política de Aragón. Discurso pronunciado en la inauguración de la Academia Jurídico-Literaria-Aragonesa. Zaragoza, 1891. | Origen, desarrollo y decadencia de la tragedia griega. Discurso. Zaragoza, 1891. | Elogio de Colón. Pronunciado en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza por [...] el 12 de noviembre de 1892. [Zaragoza?], 1893. | Estudio de las causas que determinan, modifican y extinguen la capacidad civil, según la filosofía del derecho, la historia de la legislación y el derecho vigente en España. Madrid, Imp. de Manuel Tello, 1894. | Principios y tendencias de la democracia. Discurso pronunciado en el Ateneo [Madrid?], 1896. | Personalidad literaria de doña Gertrudis Gómez de Avellaneda. Conferencias pronunciadas en el Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid por [...] el año de 1897. Madrid, Imp. Teresiana, 1898. | La reforma constitucional en las Antillas. Discurso. [Madrid?], 1898. | Impresiones y juicios. Pról. de Rafael Montoro. La Habana, La Propaganda Literaria, 1901. | Monógrafos oratorios. Madrid, Imp. y Estereotipia de Ricardo Fe, 1906. | Literatura crítica. París, Paul Ollendorff, 1909. | La amnistía a la luz de la ciencia jurídica y la legislación cubana. La Habana, Imp. El Score, 1915. | Arte de bien vivir. Consejos y máximas de educación. La Habana, Imp. Cuba Intelectual, 1915; La Habana, 1926. | Doctrinas jurídicas. La Habana, Librería Studium, 1915. | Bases para el código civil cubano. La Habana, Imp. de Solana. 1916. | Doctrinas jurídicas. La Habana, Imp. Cuba Intelectual, 1916. |La divina palabra. Discurso de ingreso como miembro de número de la Sección de Literatura. La palabra libre. Discurso de contestación por Néstor Carbonell Rivero. Leídos en la sesión solemne celebrada el miércoles 23 de noviembre de 1921. La Habana, Imp. El Fígaro, 1921. | Discurso leído en la solemne sesión de apertura del curso de 1922 a 1923 el día 15 de octubre de 1922. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1922. | Discurso leído en la solemne sesión de apertura del curso de 1923 a 1924 el día 10 de octubre de 1923. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1923. | Filosofía del derecho. Nueva York, Instituto de las Españas en los Estados Unidos, 1924-1928. 3 t. | Discursos cívicos. La Habana, Librería Cervantes, 1925. | Teorías pragmáticas. Madrid, 1928. | Proyecto de código civil cubano. Libro primero. La Habana, Imp. y Papelería de Rambla Bouza, 1929. | Ocaso. La Habana, Imp. Ocariz, 1938. | Divulgaciones. Con una semblanza preliminar del maestro por Juan J. E. Casasús y una carta-prólogo de Luis Octavio Diviñó. La Habana, Editorial Trópico, 1943.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Costa, Octavio R. «Artículos. Mariano Aramburo: Divulgaciones [...]» en Feria del Libro. La Habana, 1, 1 (6): 6, jul., 1943. | Curros Enríquez, Manuel. «La Avellaneda. Conferencias pronunciadas por D. Mariano Aramburo en el Ateneo de Madrid», en Diario de la Marina. La Habana, 59 (281): [2], nov. 26, 1898; «Mariano Aramburo y Machado. Impresiones y juicios [...]», en Diario de la Marina. La Habana, 61 (301): [2-3], dic. 20, 1900; «Monógrafos oratorios, por Mariano Aramburo y Machado», en Diario de la Marina. La Habana, 67 (210): 5, sep. 4, 1906, | Chacón y Calvo, José María. «Don Mariano Aramburo y Machado», en Revista Cubana. La Habana, 15: 129-132, ene.- mar., 1943. | Expósito y Casasús, Juan José. Mariano Aramburo (Figura señera de la cubanidad). La Habana, Imp. El Siglo XX, 1944; El pensamiento político de Mariano Aramburo. Conferencia pronunciada el día 30 de noviembre de 1955, en la Asociación de Funcionarios del Poder Judicial. La Habana, Editorial Librería Martí, 1956. | Gálvez, Napoleón. «Otro libro de Aramburo. Literatura crítica, por Mariano Aramburo y Machado», en El Triunfo. La Habana, 3 (119): 2, may. 2, 1909. | Heredia, Nicolás. «Impresiones y juicios» en El Fígaro. La Habana, 16 (48): 578, dic. 30, 1900. | Iraizoz, Antonio. «Mariano Aramburo, el maestro que no dejaron enseñar», en su Libros y autores cubanos. Santa María del Rosario (Habana)-Madrid, Editorial Rosareña, 1956, p. 99-103. | Márquez Sterling, Manuel. «Aramburo y su libro», en El Fígaro. La Habana, 16 (40): 483, oct. 28, 1900; «Monógrafos oratorios», en El Fígaro. La Habana, 22 (36): 458, sep. 9, 1906; «Su majestad viaja de incógnito... con motivo de un buen libro», en El Fígaro. La Habana, 25 (19): 238, may. 9, 1909. | Portuondo, José Antonio. La ciencia literaria en Cuba. 1868-1968. La Habana, Academia de Ciencias de Cuba, 1968, p. 27 (Serie Cien años de lucha. Cien años de ciencia, 5).
 

ARAMBURU, Joaquín N. (Guanajay, Pinar del Río, 10.9.1855-Id., 14.9.1923). Cursó la primera enseñanza en la Escuela Municipal de Guanajay. Se hizo maestro de azúcar. Trabajó como mayordomo, enfermero, empleado de comercio, panadero y lector de las escogidas de tabaco. Llegó a ocupar el cargo de escribiente y delegado del Banco Español de Guanajay. Comenzó a colaborar en La Crónica y El Entusiasta. Más tarde aparecieron trabajos suyos en La Lealtad, El Criollo y La Luz. En 1888 ingresó en la masonería. Autonomista primero y luego separatista, se vio procesado por sus ideas políticas y, aunque no sufrió prisión fue obligado a trasladarse a La Habana. Al producirse la intervención norteamericana ocupó el cargo de secretario de la Junta de Educación de Guanajay. Fundó El Occidente y colaboró en El Eco, La Escoba y La Alborada. Durante los primeros años de la República dio conferencias en las escuelas de verano para maestros. Tuvo a su cargo hasta 1923, durante casi veinte años, la sección «Baturrillos» del Diario de la Marina. En La Habana colaboró también en El Triunfo y El Comercio. Fue miembro de honor de numerosas instituciones, entre ellas la Real Academia de Galicia. Algunas de sus obras sobre la masonería vieron varias ediciones.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Grandezas asturianas. Colección de leyendas recogidas en la historia y tradición de Asturias. La Habana, Imp. La América, 1890. | Un detallista feliz. Novela festiva de costumbres cubanas. Guanajay (Pinar del Río), Imp. La América, 1892; Guanajay Imp. La Fe, 1912. | Ráfagas y brisas. Colección de poesías. Pról. de Ildefonso Estrada. Guanajay. Tipografía La América, 1892. | Páginas íntimas. Colección de poesías. Guanajay. Tipografía La América, 1895. | Prosa y verso. Colección de trabajos literarios y morales. Guanajay, Imp. de Ladreda, 1895. | La masonería y sus símbolos. La Habana, Imp. Avisador Comercial, 1900; 2ª ed. aum. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1915. | Joaquín N. Aramburu. Recopilación de algunas de sus obras. Compiladas por A. Moral. Guanajay, Imp. El Vigilante, 1906, | Páginas. Colección de trabajos en prosa y verso. Pról. de Rafael Montoro. La Habana, Imp. Avisador Comercial. 1907. | Conferencia. Pronunciada en la Escuela Nocturna de Guanajay el 23 de diciembre de 1910. Guanajay, Imp. El Vigilante, 1911.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carbonell, José Manuel. «Joaquín N. Aramburu y Torres (1855-1923)», en su La prosa en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 5. La Habana, Imp. Montalvo y Cárdenas, 1928, p. 151-155 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 16). | Díaz Ortega, Enrique. Joaquín N. Aramburu. Estudio crítico-biográfico. La Habana, Talleres Tipográficos de Impresora Mundial, 1955. | Guerra, Armando «Un diarista notable: Joaquín N. Aramburu», en Revista Bimestre Cubana. La Habana, 28 (2): 274-277, sep.-oct., 1931. | Ortega, Enrique D. «Joaquín N. Aramburu: el poeta», en Diario de la Marina, La Habana, 123 (204): 1-C, 12-C, ago. 28, 1955. | Remos, Juan J. «El 'Baturrillo', de Aramburu», en Diario de la Marina. La Habana, 123 (200): 4-A, ago. 24, 1955.
 

ARANGO, Ángel (La Habana, 25.3.1926). Cursó estudios en su ciudad natal, incluyendo el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana. En la Universidad de esta ciudad se graduó de Doctor en Derecho Civil (1949). Fue tallador de diamantes. Como representante de los intereses de Cubana de Aviación vivió dos años, después del triunfo de la Revolución, en los Estados Unidos. Además ha visitado Canadá, México, Haití, Puerto Rico, Perú, Brasil, Bahamas, Bermudas, España, Francia, Inglaterra, la RDA, Checoslovaquia, Portugal, Luxemburgo, Bélgica, Suiza, Holanda, la Unión Soviética. Como parte de su trabajo ha participado con delegaciones cubanas en distintas conferencias internacionales. Los primeros trabajos que publicó fueron críticas de cine. Cultiva el género de ficción científica y escribe poemas. Ha colaborado en Carteles, La Quincena, Gente, Revolución, La Gaceta de Cuba, Unión, Literatura Extranjera (Moscú), Cahiers Renaud Barrault (París), Nueva Dimensión (Barcelona). Ha sido antologado numerosas veces, en Cuba y en el extranjero. Actualmente es director de política internacional del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

¿A dónde van los cefalomos? [Cuentos]. La Habana, Eds. R. 1964. El planeta negro. La Habana, Eds. Granma, 1966. | Robotomaquia [Cuentos]. La Habana, Instituto del Libro, 1967. | El fin del caos llega quietamente [Cuentos]. La Habana, Eds. Unión, 1971.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Herrero, Juan Luis «Einstein y los cefalomos», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 4 (42): 26, ene.-feb., 1965. | Hurtado, Óscar. «Los cefalomos y la ciencia ficción», en Bohemia. La Habana, 56 (41): oct. 9, 1964. | Martínez Matos, José, «Robotomaquia», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 6 (65): 27, jun.-jul., 1968.
 

ARANGO, Rodolfo (La Habana, 2.11.1896). Graduado de ingeniero agrónomo en la Universidad de la Habana, desempeñó distintos cargos oficiales en los gobiernos prerrevolucionarios. Su labor periodística incluye colaboraciones en La Prensa, Diario de la Marina, La Discusión, Karikato, El Loco, Excélsior, Avance, Bohemia, Carteles, La Política Cómica. Ha viajado ampliamente por el extranjero. Es autor de numerosos libros de tema específicamente agrícola. Además ha cultivado el teatro. Abandonó el país después del triunfo de la Revolución. Utilizó el seudónimo El Tamalero.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Rayos de sol. Poesías. Pról. de Alfonso Camín. La Habana, Imp. Militar de Pérez, 1917. | Sin descubrir a Norte América. New York, Editorial Argos, 1936. | Las relaciones económicas entre los Estados Unidos y la América Latina. La Habana, Editorial Neptuno, 1947. | Tecnicolores del Caribe. La Habana, Editorial Neptuno, 1948. | Álvaro Reynoso, ayer, hoy y mañana, en la producción azucarera mundial. La Habana, Editorial Neptuno, 1949. | Pasos por el Oriente. México, D. F., Editorial Grijalbo, 1955. | Cuentos despampanantes. (Del ambiente criollo). Primera serie. «Zaguán», por Gustavo Robreño. La Habana. Talleres de Montiel [s.a.] | Cuentos despampanantes. (Del ambiente criollo). Segunda serie. Pról. de Sergio Acebal. La Habana, Casa Editorial Librería Cervantes [s.a.]

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Suvillaga, Lázaro, seud. de Gilberto González y Contreras. «Rodolfo Arango», en Mañana. La Habana, 5 (339): 2, sep. 10, 1943.
 

ARANGO y PARREÑO, Francisco de (La Habana, 22.5.1765-Id., 21.3.1837). Cursó estudios de humanidades en el Real Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio. En 1781 ingresó en la Facultad de Leyes de la Real y Pontificia Universidad de San Jerónimo, de La Habana, en la que obtuvo el título de Bachiller en Derecho Civil en 1786. Desde los años de estudiante comenzó a destacarse por su oratoria y por sus conocimientos de jurisprudencia, por lo que desempeñó en dos ocasiones, acabado de recibirse de Bachiller, la cátedra de Derecho Real de Prima en la misma Universidad. Se destacó también en la Audiencia de Santo Domingo por sus cualidades de orador y jurista. Tras su regreso a La Habana, embarcó hacia España en 1787 e ingresó en la Real Academia de Derecho Patrio y Común, de Madrid. Fue alumno aventajado de Derecho Natural de Gentes en la Real Casa de Estudios de San Isidro. En 1788 fue nombrado principal apoderado del Ayuntamiento de La Habana ante el gobierno de Madrid. Obtuvo el título de abogado en 1789. Se le nombró oidor de la Audiencia de Santo Domingo (1793). En 1794 se le nombró síndico perpetuo del real Consulado de Agricultura y Comercio, instalado en 1795 y creado a instancia suya, y asesor del Tribunal de Alzadas. Ese mismo año de 1794 emprendió un viaje desde España con el Conde de Casa Montalvo por Portugal, Inglaterra, Barbados y Jamaica, con el propósito de estudiar la economía y desarrollo de estos países y colonias. Regresó a Cuba en 1795 e ingresó en la Real Sociedad Patriótica de la Habana, de la que fue director (1797-1798) y más tarde socio de honor (1813). Formó parte de la comisión encargada de redactar y administrar el Papel Periódico de la Havana cuando comenzó a publicarse bajo el cuidado de la Real Sociedad Patriótica. Ocupó ese mismo año el cargo de alférez real del Ayuntamiento de la Habana, que poseía por herencia. Fue nombrado superintendente director general de la Renta de Tabacos. Se le nombró oidor honorario de la Audiencia de México (1810). En 1811 ocupó el cargo de vocal de la Junta de Censura y se le concedieron los honores de ministro del Supremo Consejo de Indias. Se le designó, junto a otras destacadas personalidades, diputado a las Cortes ordinarias en 1813. Fue nombrado juez árbitro de la Comisión Mixta (1819) que se ocuparía de la cuestión de la trata de esclavos. Designado consejero de Estado en 1820, no pudo tomar posesión del cargo a causa del cambio del régimen constitucional en España. Fue encargado de la Intendencia de Ejército y la Superintendencia Subdelegada de Real Hacienda (1824). En 1825 se le dio la comisión de redactar el plan de estudios que debía regir en la isla. Recibió el título de Prócer del Reino en 1834. Ocupó la vicepresidencia, en 1836, de la junta que se ocuparía del arreglo de los asuntos y problemas relativos a la educación primaria. Escribió un Extracto del Espíritu de las leyes de Montesquieu. Durante sus años de trabajo y desde los diversos cargos que ocupó, principalmente en el Real Consulado de Agricultura y Comercio y en la Real Sociedad Patriótica, desplegó Arango una amplísima actividad, tanto en el terreno económico como en el social.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Primer Papel sobre el comercio de negros. Madrid, 1789. | Informe sobre negros fugitivos por el oidor hon. síndico del Consulado D. F. Arango y Parreño. (Con fecha 9 de junio de 1792) [La Habana?, 1792]. | Discurso sobre la agricultura de la Habana y medios de fomentarla [Madrid?, 1792?]. | Proyecto de un viaje de investigación por Francia, Inglaterra y sus colonias [Madrid?], 1793. | Relación del viaje que hizo Arango con el Conde de Casa Montalvo, [La Habana?] 1795. | Informe que se presentó en 9 de junio de 1796. A la Junta de Gobierno del Real Consulado de Agricultura y Comercio de esta ciudad e isla, por los Sres. Joseph Manuel Torrontegui, Síndico procurador general del común y D. Francisco Arango y Parreño, Oidor Honorario de la Audiencia del Distrito, y Síndico de dicho Real Consulado. Quando examinó la mencionada Real Junta el Reglamento y Arancel de capturas de esclavos cimarrones, y propuso al Rey su reforma. Havana, Imp. de la Capitanía General, 1796. | Resultan grandes perjuicios de que en Europa se haga la fabricación del refino. Havana, Imp. de la Capitanía General, 1796. | Nuevo reglamento y arancel que debe gobernar en la captura de esclavos cimarrones. Havana, Imp. de la Capitanía General [1797?]. | Expediente instruido por el Consulado de la Habana, sobre los medios que convenga proponer para sacar la agricultura y comercio de esta Isla del apuro en que se hallan. Havana, Oficina del Gobierno y Capitanía General, 1808. | Acuerdos hechos por el Ayuntamiento de la Habana, en cumplimiento del Real Decreto de 14 de febrero de 1810, convocando las Américas a las próximas Cortes Nacionales. Havana, Imp. de D. Pedro N. Palmer [1810?]. | Representación de la ciudad de la Habana a las Cortes, el 20 de julio de 1811, con motivo de las proposiciones hechas por D. José Miguel Guridi Alcozer y D. Agustín de Argüelles sobre el tráfico y esclavitud de los negros, extendida por el alférez mayor de la ciudad D. F. de Arango por encargo del Ayuntamiento, Consulado y Sociedad Patriótica de la Habana. Cádiz [1811?]. | Don Francisco Arango principia a dar a este público la satisfacción que le debe, La Habana, Oficina de Arazoza y Soler, 1812. | Don Francisco de Arango cumple el ofrecimiento que hizo en su anterior Manifiesto de 21 de junio. La Habana, Oficina de Arazoza y Soler, 1812. | Informe de don Francisco Arango al Sr. Rafael Gómez Roubaud, superintendente, director general de Tabacos en la Isla de Cuba, sobre los males y remedios que en ella tiene este ramo. La Habana, Oficina Nueva de Arazoza y Soler, 1812. | Documentos de que hasta ahora se compone el expediente que principiaron las Cortes extraordinarias sobre el tráfico y esclavitud de los negros. Madrid. Imp. de Repullés, 1814. | Axiomas político-económicos relativos al comercio colonial Ideas sobre los medios de establecer el libre comercio de Cuba y de realizar un empréstito de veinte millones de pesos [La Habana?, 1816?]. | Al público imparcial de esta Isla. La Habana, Oficina de Arazoza y Soler, 1821. | Manifiesto del Ayuntamiento de la Habana a la Junta Central. La Habana, Imp. del Gobierno [1821?]. | Reflexiones de un habanero sobre la independencia de esta Isla. La Habana, Oficina de Arazoza y Soler, 1823; 2ª ed. corr. y aum. por su autor. Id. | Reglamento de cimarrones. [2ª ed.?]. La Habana, Imp. Fraternal de los Díaz de Castro, impresores del Real Consulado, 1829 [Atribuido]. | Informes al Rey sobre la condición de los esclavos en la Isla de Cuba, y urgente necesidad de la supresión de la trata. (1828 y 1832), [La Habana?], 1832. | Noticias sobre la comisión diplomática al Guarico en 1803 [La Habana?], 1832. | Reglamento de cimarrones, reformado por la Real Junta de Fomento y mandado publicar para su observancia por el Exmo. Sr. Gobernador Superior Civil y Capitán General. La Habana, Imp. del Gobierno, 1846. | Obras del Excmo. Señor D. Francisco de Arango y Parreño. «Elogio histórico del excelentísimo Sr. D. Francisco de Arango y Parreño», por D. Anastasio Carrillo y Arango, con un Prefacio de Andrés de Arango. La Habana, Imp. de Howson y Heinen, 1888. 2 t. | De la factoría a la colonia [Pról. de] Raúl Maestri. La Habana, Publicaciones de la Secretaría de Educación. Dirección de Cultura, 1936. | Obras de D. Francisco de Arango y Parreño. «Francisco de Arango y Parreño, habanero y patriota. Su posición en la historia de Cuba», por Ramiro Guerra. «Elogio histórico del excelentísimo Sr. D. Francisco de Arango y Parreño» por D. Anastasio Carrillo y Arango, con un Prefacio de Andrés de Arango. La Habana, Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1952. 2 t.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Bachiller y Morales, Antonio. «Don Francisco de Arango y Parreño y sus censores», en Revista de Cuba. La Habana, 14: 385-391, nov., 1883; «Biografía de don Francisco Arango y Parreño» en su Apuntes para la historia de las letras y de la instrucción pública en la isla de Cuba. Introd. de Francisco González del Valle y biografía del autor por Vidal Morales. T. 3. La Habana, Cultural, 1937, p. 19-51 (Colección de libros cubanos, 36.) | [Benítez, Manuel] Brebe [sic] rasgo de los méritos y servicios del Señor don Francisco Arango y Parreño, ministro togado del Real y Supremo Consejo de Indias y regidor alférez del Excmo. Ayuntamiento de la ciudad de la Habana, en obsequio de su Patria y el Estado. Se imprime por acuerdo del Excelentísimo Ayuntamiento y a expensas de D. José Soler con superior permiso. La Habana, Imp. del Gobierno y de la Real Sociedad Patriótica, 1814. | Carrillo y Arango, Anastasio. Elogio histórico del excelentísimo Sr. D. Francisco de Arango y Parreño. Prefacio de Andrés de Arango. Madrid, Imp. de Manuel Galiano, 1862. | «Documentos históricos. Datos para la vida de D. Francisco de Arango y Parreño», en Revista Cubana. La Habana, 1: 142-154, 1885. | García Pérez, Nicolás. Francisco Arango y Parreño y la enseñanza en Güines. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1918. | Gay Galbó, Enrique. Arango y Parreño. Ensayo de interpretación de la realidad económica de Cuba. La Habana, Imp. Molina, 1938. | Jofré, José. Oración fúnebre del Excmo, Sr. D. Francisco de Arango y Parreño. Pronunciada el 18 de noviembre de 1862, en la iglesia de San Julián de los Güines. La Habana, Imp. del Tiempo, 1862. | Lazo, Raimundo. Arango y Parreño. (Separata de Universidad de la Habana) [La Habana], 1945. | Maestri, Raúl. Arango y Parreño, el estadista sin estado. La Habana, Secretaría de Educación. Dirección de Cultura, 1937. | Pierson Junior, William Whatley. «Francisco de Arango, y Parreño», en The Hispanic American Historical Review. Durhas, North Carolina (EE. UU.), 16 (4): 451-478, nov., 1936. | Ponte Domínguez, Francisco José. Arango y Parreño, estadista colonial cubano. 3ª ed. La Habana, Imp. Molina, 1937; «Don Francisco de Arango y Parreño, artífice del progreso colonial de Cuba», en Revista Cubana. La Habana, 24: 284-328, ene.-jun., 1949. | Travieso, Julio. «El pensamiento económico de Arango y Parreño en Economía y Desarrollo. La Habana (4): 130-150, oct.-dic., 1970.
 

ARCE, Luis A. de (Manzanillo, Oriente, 10. 9.1904). Colaboró en el Directorio Estudiantil de 1927 y en la Universidad Popular. En la huelga revolucionaria de 1934 era delegado del presidente de la República y secretario del Trabajo. Perteneció a diversas instituciones sociales y culturales, como la Asociación de Escritores y Artistas Americanos, la Asociación de Escritores y Periodistas Obreros de Cuba, el Ateneo de La Habana, etcétera. Dirigió las revistas Indoamérica y Alerta y el periódico La Verdad. Fue director propietario de El Eco. Colaboró en Diario de la Marina, Vida Universitaria, Universidad de la Habana. Fue delegado al IV Congreso Panamericano del Trabajo (México) y al Primer Congreso Obrero Latinoamericano (Santiago de Chile). Trabajó en el Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Cuba.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

El Presidente. La Habana, 1931. | Miserias de una huelga general. La Habana, Martín, Progreso y Villegas, 1937. | Parsons. Ensayo biográfico. Pról. de Primitivo Cordero Leiva. La Habana, Imp. Martín [1937]. | Una batalla que debe ganar el pueblo. Informe rendido por [...] ante la Asamblea Nacional del PURC, el día 7 de abril de 1940. La Habana, Eds. Sociales, 1940. | Bonaparte y Bolívar. Ensayo. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1940. | Nicolás Stankevitch, Hilarión Cabrisas. Nevada sobre el Trópico. Bocetos. La Habana. P. Fernández, 1941. | Don Félix Varela en la pedagogía del periodismo. Conferencia. La Habana, Imp. Niños, 1942. | Emilio Núñez (1875-1922), historiografía. La Habana, Editorial Niños, 1943. | Capitolio adentro (1902-1940). Apuntes. La Habana [Imp. Editorial Lex], 1945. | Curva histórica. (Apuntes). La Habana, 1949. | La vagancia, el juego. Comentarios. La Habana, Editorial Librería Selecta, 1952. | José Antonio Cortina; época y carácter, 1853-1884. La Habana, Editorial Selecta, 1953. | Varona. Destino sin frustración. Boceto. La Habana, Editorial Selecta Librería, 1954.| Emilio Núñez Rodríguez. Perspectiva de un centenario. Conferencia pronunciada en el Ateneo de La Habana el 5 de mayo de 1954 [La Habana?], Librería Económica [1954]. | Montoro, presencia histórica. Discurso pronunciado en la Sociedad Económica de Amigos del País en su centenario. 1955. La Habana, Editorial Selecta, 1955. | Goethe-Wagner. El águila bicéfala. Ensayo. La Habana [Sociedad Colombista Panamericana. Depto. de Imprenta], 1958. | En un pozo sin luz, ni fondo: Lessing. La Habana, Publicaciones de la Gran Logia, 1966. | El Real Hospital Ntra. Sra. del Pilar en el siglo XVIII. (Un hospital para los esclavos del Rey). 1764-1793. La Habana, l969 (Cuadernos de historia de la salud pública, 41).

BIBLIOGRAFÍA. PASIVA

Ferrer, Orlando, «Luis A. de Arce. Emilio Núñez [...]», en América, La Habana, 17 (3): 89, mar., 1943. | Jerez Villarreal, J. «De re literaria. El Presidente, novela; Luis de Arce [...]», en Z. Guanabacoa (Habana), 4 (71): [12] ago., 15, 1931. | «Luis A. de Arce. José Antonio Cortina [...]», en América. La Habana, 42 (2): 94, feb., 1954. | Martínez Bello, Antonio. Arce, Luis de. Montoro: presencia histórica [...]», en Revista de la Biblioteca Nacional. La Habana, 2ª serie, 6 (1): 180-188, ene.-mar., 1955. | Rodríguez Expósito, César. «Biografía del general Emilio Núñez», en su Apuntes bibliográficos; entre libros. La Habana, Editorial Selecta, 1947, p. 35-36.
 

Archipiélago (Santiago de Cuba, 1928-1930). Boletín de la Institución Hispano Cubana de Cultura de Oriente. Comenzó el 15 de mayo. Dirigido por Max Henríquez Ureña, era su jefe de redacción Ricardo Rodríguez Cáceres. Salía el día último de cada mes. El primer tomo concluyó con la salida del número 16, de diciembre de 1929, con el cual entregaron el índice y la portada correspondiente. El primer número del siguiente año apareció en abril, con un menor tamaño; en el mismo se anunciaba que la revista salía tres veces al año. Como órgano oficial de una institución, Archipiélago dedicaba parte de su espacio a reseñar las actividades de la misma (sección «Vida de la Institución»), así como a reproducir las conferencias que bajo sus auspicios se celebraban. En la sección «Páginas antológicas» aparecieron pequeñas colecciones de poesías de autores hispanoamericanos de la época, como Alfonso Reyes, Francisco Donoso, Ismael Enrique Arciniegas, Max Grillo y otros. En otra sección fija, «Hojeando revistas», se publicaban noticias sobre arte, ciencia y literatura, generalmente extraídas de publicaciones extranjeras. Además de las numerosas conferencias y estudios sobre literatura, música, historia, arte, aparecieron composiciones poéticas de autores cubanos. Max Henríquez Ureña publicó en sus páginas su «Bosquejo de la literatura cubana», así como sus «Tablas cronológicas de la literatura cubana». La revista patrocinaba también, bajo su propio nombre, la edición de libros. Entre sus colaboradores se destacan José María Chacón y Calvo, Elías Entralgo, Enrique José Varona, José Antonio Ramos, Luis Felipe Rodríguez, Agustín Acosta, Enrique Hernández Miyares, Francisco González del Valle, Camila Henríquez Ureña, Ciana Valdés Roig, Andrés de Piedra-Bueno, Herminia del Portal y otros. Contó, asimismo, con la colaboración de escritores latinoamericanos y españoles. En diciembre de 1930, con la entrega del número 18 (segundo del tomo 2) cesó su publicación. Bajo la responsabilidad de Aleida Domínguez y Luz Bertha Marín se publicó su índice, aparecido en Índices de revistas cubanas. T. 2. Avance y Archipiélago. (La Habana. Biblioteca Nacional José Martí. Depto. de Hemeroteca e Información de Humanidades, 1969, p. 327-453).

BIBLIOGRAFÍA

Henríquez Ureña, Camila. «Prólogo [a Archipiélago]», en Índice de revistas cubanas. T. 2. Avance y Archipiélago. La Habana, Biblioteca Nacional «José Martí». Depto. de Hemeroteca e Información de Humanidades, l969, p. 321-325. | «Archipiélago», en Orto. Manzanillo (Oriente), 17 (9): [16] may. 55, 1928.
 

Archipiélago. Una voz de tierra adentro para el continente (Caibarién, Las Villas, 1943-?). Publicación mensual que comenzó a salir en marzo. Era su director Quirino H. Hernández. El consejo de redacción estaba formado por Ramiro de Armas (quien firmaba la sección «Libros y autores»), Jaime Pérez Adrover, Marco Díaz Rojas y Armando Reyes de la Vega, a los que se añadieron posteriormente Antonio Hernández Pérez y Armando Rosado. Dedicada por completo a cuestiones culturales y literarias, dio preferencia a la publicación de poesías, no sólo de autores de la ciudad, sino también de otras ciudades del país y del continente. Colaboraron en sus páginas Onelio Jorge Cardoso, Dora Alonso de Betancourt, Francisco [de] Oráa, Adolfo Menéndez Alberdi, Marcelo Salinas, Fernando G. Campoamor, Jesús Orta, Marta Vignier, Mario Rodríguez Alemán, Raúl Ferrer y otros. El último número encontrado corresponde a enero-febrero de 1947.
 

Archivo de la Habana (La Habana, 1856-[1857]). Obra por entregas de literatura, ciencias y artes, consagrada a los intereses de todas clases de esta ciudad y su vecindario. La primera entrega se repartió a principios de septiembre. Era dirigida por D M[anuel] Z[apatero]. Como redactores figuraban Felipe López de Briñas y José Agustín Quiñones. Tuvo una salida irregular. Al finalizar las ocho entregas correspondientes al primer tomo (único que se ha encontrado) entregaron el índice y la portada correspondientes; además, expresaban que en el siguiente tomo Fernando Valdés Aguirre auxiliaría a los redactores. Publicaba poesías, novelas, cuentos, artículos originales y reproducidos, así como comunicados, tarifas de carruajes y otros anuncios comerciales. Fueron sus más destacados colaboradores Joaquín Lorenzo Luaces, José Fornaris, Antonio Bachiller y Morales, Antonio Sellén Ramón Vélez Herrera, M. de Cárdenas y Chávez, José Socorro de León, Luisa Molina y M. Costales. Editó, en pliego adjunto a cada entrega, la novela de Eugenio Sué «Kernok el pirata». Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 29, ene.-feb., 1938)-, la existencia de un segundo volumen que alcanzó 96 páginas.
 

Archivo José Martí (La Habana, 1940-1952). Revista que comenzó en julio-agosto, publicada por el Consejo Corporativo de Educación, Sanidad y Beneficencia. En ese primer número se expresaba que sería una «publicación consagrada exclusivamente a la divulgación de la vida y de la obra de José Martí, que sea además como un repertorio martiano de todo cuanto sobre nuestro apóstol se publique en Cuba y en el extranjero». El consejo de redacción lo formaban Félix Lizaso, Federico de Ibarzábal, Rafael Suárez Solís, Arturo Alfonso Roselló, Andrés de Piedra-Bueno y Luis Ángel Gorordo, aunque «el trabajo de confección, adquisición y preparación del material, corrección de pruebas y todos los demás detalles de la edición, estará a cargo de Lizaso». El segundo número salió en diciembre del propio año, editado por la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación -que editaría todos los números en lo sucesivo- y al cuidado de Félix Lizaso. Tuvo una salida irregular. Entre sus numerosos colaboradores se destacan Fernando Ortiz, José María Chacón y Calvo, Juan J. Remos, Emilio Roig de Leuchsenring, Raúl Roa, Juan Matinello, José Antonio Fernández de Castro, Elías Entralgo, Medardo Vitier, Antonio Iraizoz, Eugenio Florit, Emilio Ballagas, Jorge Mañach, Lino Novás Calvo, Enrique Serpa, Fermín Peraza, Alfonso Hernández Catá, Enrique Gay Calbó, Gastón Baquero, Mariano Brull, Guy Pérez de Cisneros, Fina García Marruz, Manuel I. Mesa Rodríguez, Rafael G. Argilagos, Luis Rodríguez Embil, Emeterio Santovenia. También aparecieron trabajos de reconocidas figuras de la literatura y la crítica hispánica y americana, entre ellas Alfonso Reyes, Julio Caillet Bois, Pedro Henríquez Ureña, Manuel Pedro González, Miguel de Unamuno, Fernando de los Ríos, Juan Ramón Jiménez, Baldomero Sanín Cano, Agustín Yáñez, Enrique Anderson Imbert, Mauricio Magdaleno, Guillermo Díaz Plaja, Rufino Blanco Fombona. Con la publicación del número 19-22 (que forma el tomo 6 de la colección), correspondiente a enero-diciembre de 1952, cesó su salida.

BIBLIOGRAFÍA

Ripoll Carlos. Archivo José Martí: repertorio crítico. Medio siglo de estudios martianos. New York, Eliseo Torres, 1971.
 

ARCHIVO NACIONAL Por Orden de la Reina de España, fechada el 28 de enero de1840, fue creado en La Habana el Archivo General de la Isla de Cuba. Por disposición de Claudio Martínez de Pinillos, conde de Villanueva, fue instalado en varias salas del edificio de la extinguida Real Factoría del Tabaco. Allí fueron colocándose ordenadamente los fondos que se iban recibiendo, procedentes del desaparecido ejército de Costa Firme, de Contaduría General, de ambas Floridas, de la Audiencia de Santo Domingo, de las cajas de Caracas, así como los papeles que databan de épocas muy próximas al descubrimiento de Cuba. El primer jefe del Archivo fue José del Rosario Nattes. En 1856 se trasladó al antiguo convento de San Francisco. A partir de 1888 el Capitán General de la Isla, cumpliendo órdenes del gobierno de Madrid que habían sido dispuestas desde 1883, ordenó el embarco, en once remesas, de 2 300 legajos con documentos de valor histórico que enriquecieron museos y bibliotecas de Ultramar. En 1899 el primer gobierno interventor norteamericano trasladó el Archivo General para el antiguo Castillo de la Fuerza y fue nombrado jefe de los Archivos de la Isla de Cuba el historiador Vidal Morales y Morales. En 1902 el archivo pasó a ser dependencia del Ministerio de Gobernación y comenzó a editarse el Boletín de los Archivos de la Isla de Cuba. Por decreto número 386 del 20 de diciembre de 1904, la institución fue conocida oficialmente como Archivo Nacional. A mediados de 1906 se dispuso el desalojo del Archivo del Cuartel de la Fuerza y se instaló en el Cuartel de Artillería, en cuyos terrenos se alza el actual edificio, inaugurado el 23 de septiembre de 1944. En 1909 el Archivo pasó a ser una dependencia de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes. Entre 1921 y 1956 ocupó el cargo de director Joaquín Llaverías y Martínez, quien se caracterizó por una constante preocupación encaminada a la búsqueda y conservación de valiosos documentos que hoy forman parte de sus fondos. A partir de 1943, y hasta 1963, se editaron las Publicaciones del Archivo Nacional: cada número presentaba un trabajo de contenido histórico, teniendo como fuentes fundamentalmente los fondos documentales del Archivo Nacional. Desde 1945 hasta 1958 se publicaron las Memorias. Otras ediciones fueron la Correspondencia diplomática de la delegación cubana en Nueva York de 1895 a 1898 (en cuatro tomos, 1943-1946 resp.) Antonio Maceo, Documentos para su vida (1945), etc. Por decreto número 62 del año 1952 fue declarado organismo autónomo. En 1959 se incorporó a la Secretaría de Educación. En 1963 pasó a la Academia de Ciencias de Cuba. Para llevar a cabo sus funciones, el Archivo Nacional siempre ha estado organizado de acuerdo con las propias exigencias del trabajo a realizar -ordenamiento y custodia de las documentaciones y servicio al público- como funciones básicas. Además, las necesarias y complementarias de las anteriores: ingreso de documentos, depuración, fumigación, restauración, clasificación y catalogación, etcétera. Por la índole de los documentos han existido en distintas etapas departamentos y secciones con diversas denominaciones, como Hacienda y Política, Sección Administrativa, Sección Judicial, Fotografías y Grabados, Documentación Histórica, Documentación Legal, Biblioteca y Hemeroteca, etcétera. En la actualidad, y persiguiendo sólo una mayor brevedad en el servicio al público de documentaciones sin organizar o parcialmente organizadas, han sido formados cuatro equipos de trabajo orientados en el ordenamiento cronológico sólo por meses y años de las aludidas documentaciones. En 1967 y 1968 se publicaron los números 1 y 2, respectivamente, de la serie Archivos; a partir de 1969, y hasta la actualidad, se convierte en la serie Archivo Nacional, que ha reproducido, entre otros, trabajos de Pedro Luis Padrón y José Luciano Franco. La institución se apoya asimismo en una red de archivos provinciales -Matanzas, Santiago de Cuba, Camagüey, Santa Clara- y regionales -Trinidad, Remedios, Sancti-Spíritus, Isla de Pinos-, que en estos momentos se encuentra en un proceso de consolidación. Tras el triunfo de la Revolución han sido sus directores Julio Le Riverend, Erasmo Dumpierre, José A. Tabares, Mario Averhoff, Rodolfo Payarés y actualmente Vicente de la O. Al Archivo Nacional están incorporados el Archivo de Protocolos y el Registro de la Propiedad.

BIBLIOGRAFÍA

Alpízar Leal, Luis. «Breves noticias del Archivo Nacional de Cuba», en Archivum. París, 4 :210-211, 1954. | «Centenario del Archivo Nacional: 1840-1940», en Boletín del Archivo Nacional. La Habana, 39 :321-529, ene.-dic., 1940. | Chacón y Calvo, José María. «Instituciones oficiales de Cultura. El Archivo Nacional», en Libro de Cuba. La Habana, Publicaciones Unidas, 1954, p. 659-660. | Franco, José Luciano. Los fondos del Archivo Nacional como fuente para la investigación histórica de nuestra etapa colonial. La Habana, Academia de Ciencias de Cuba, 1972. | Guía del Archivo Nacional. La Habana, Academia de Ciencias de Cuba, l967 (Serie Archivos, l). | Llaverías, Joaquín. Historia de los Archivos de Cuba. Pról. de Francisco de Paula Coronado. 2ª ed. La Habana, Archivo Nacional, 1949; Biografía del Archivo Nacional de Cuba. Conferencia leída en la Universidad de la Habana por [...] el día 26 de noviembre de 1954. La Habana, Publicaciones del Archivo Nacional de Cuba, 1954. | Menéndez, Aldo. «El Archivo Nacional. Un Taller de la Revolución», en Bohemia. La Habana, 61 (44): 4-11, 113, oct. 31, 1969. | Roig de Leuchsenring, Emilio. Joaquín Llaverías, libertador, historiógrafo y taumaturgo del Archivo Nacional. La Habana, Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, 1957. | Suárez Moreno, Marilys. «El Archivo Nacional: cuatro siglos de historia», en Mujeres. La Habana, 10 (1): 58-62, ene. 1970. | Valle, Gerardo del. «Importancia de nuestro Archivo Nacional», en El Mundo. La Habana, 64 (21 522): 4, mar. 8, 1966.
 

Archivos del Folklore Cubano (La Habana, 1924-1930). Revista publicada por la Sociedad del Folklore Cubano. Comenzó en enero. Publicaba materiales dedicados al estudio del folklore en sus variados aspectos. Otros trabajos eran traducidos de publicaciones extranjeras especializadas en la materia, o escritos de autores cubanos del pasado. Se publicaron en total 5 volúmenes. El primero correspondió a los años 1924-1925. En el volumen 2 (1926-1927) aparece como director Fernando Ortiz y como redactores Emilio Roig de Leuchsenring, Joaquín Llaverías, Manuel Pérez Beato, Francisco G. del Valle, Carolina Poncet. En dicho volumen se anuncia que Archivos del Folklore Cubano «verá la luz en números sucesivos con la periodicidad que permitan sus fondos y los materiales acumulados para la publicación». Desde el volumen 3 (1928) era publicada «bajo los auspicios de la Sociedad del Folklore Cubano». Eran entonces sus redactores José María Chacón y Calvo, Alfredo M. Aguayo, Gaspar Agüero, Joaquín Llaverías, Juan Marinello, Carolina Poncet, Emilio Roig de Leuchsenring, Carlos M. Trelles, Monseñor Manuel Arteaga, Elías Entralgo, Emeterio Santovenia, Eduardo Sánchez de Fuentes, Salvador Massip, Herminio Portell Vilá, Juan Beltrán, A. M. Eligio de la Puente, José A. Rodríguez García, Israel Castellanos, Manuel Martínez Moles, Manuel Pérez Beato, Juan M. Dihigo, Carlos de la Torre, Francisco de Paula Coronado, Adrián del Valle, Francisco González del Valle, Conrado W. Massaguer, Ramiro Guerra, José A. Cosculluela, Antonio Iraizoz, miembros todos de la Sociedad. Los volúmenes 4 (1929) y 5 (1930) no sufrieron cambio alguno. Además de los autores anteriormente citados, colaboraron en esta revista algunos investigadores extranjeros y escritores cubanos, entre ellos Pablo de la Torriente Brau. Compilado por Tomás F. Robaina se ha publicado su índice, aparecido en Índice. Revistas folklóricas cubanas (La Habana, Biblioteca Nacional José Martí. Depto. de Hemeroteca e Información de Humanidades, 1971).
 

ARÉCHAGA y CASAS, Juan de (La Habana [5?] 1637-[¿México, 31.8?] 1695). Hijo de español y cubana. Cursó las primeras letras en su ciudad natal. En 1650 pasó a España para estudiar en la Universidad de Salamanca. Allí se recibió de bachiller en artes (1659) y se doctoró en leyes (1662). Después de desempeñar los cargos de lector y sustituto en algunas cátedras, obtuvo, por oposición, la de «Instituta más antigua» (1671) en dicha Universidad. Hacia 1671 fue enviado a México, en donde desempeñó, entre otros cargos, el de gobernador de Yucatán (1679), oidor de la Audiencia de México (1682), consultor del Tribunal de la Inquisición de Nueva España y juez conservador del estado de Hernán Cortés. En 1688 hizo un donativo para la creación del convento de Santa Catalina de La Habana. Se dice que fue editor de varias obras en latín. Entre éstas puede estar Comentaria juris civilis (Salamanca, 1662), en ocasiones dada por original suya.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Extemporaneae commentationes ad Textus sorte oblatos pro petitionibus Cathedrarum Academiae Salmanticensis [Salamanca] apud Josephum Gómez de los Cubos, 1666.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Arrate, José Martín Félix de. Llave del Nuevo Mundo antemural de las Indias Occidentales. La Habana descripta. Noticia de su fundación, aumentos y estados. 4ª ed. Sobre la copia manuscrita existente. «Mínima nota bibliográfica por M. Moreno Fraginals. La Habana, Comisión Nacional Cubana de la UNESCO, 1964, p. 246. | Calcagno, Francisco. «Jurisconsultos cubanos. Aréchaga», en Revista de Cuba. La Habana, 2 :152-155, 1877.
 

ARENAL, Humberto (La Habana, 15.1.1926). Cursó los estudios primarios en La Habana. Colaboró con notas críticas sobre cine en la revista Gente (1947-1948). En 1948 se trasladó a Estados Unidos, donde estudió arte, letras y dos años de bachillerato. En la Universidad de Nueva York se graduó de director teatral y dramaturgo. Obtuvo los títulos de director cinematográfico y guionista en el Instituto de Cine de Nueva York. Durante su estancia en Estados Unidos colaboró en La Prensa, Diario de New York, Filme Sense -donde publicó crítica de cine- y New México Quaterly, y fue jefe de información de la revista Visión. Trabajó además como director de teatro y de cine documental. Tras su regreso a Cuba en 1959 integró el consejo de redacción de Lunes de Revolución y trabajó como director de documentales en el ICAIC. Colaborador en Revolución, Casa de las Américas, Granma, La Tarde, Bohemia, Unión y La Gaceta de Cuba. Ha vivido en Francia y Canadá y ha viajado por España, Inglaterra, Polonia, Checoslovaquia, Alemania, México, Puerto Rico y América Central. Ha trabajado como director teatral y ha ejercido la crítica literaria y de teatro. Está traducido al francés, inglés, italiano, ruso, húngaro, polaco, checo y ucraniano.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

El sol a plomo [Novela]. New York, Las Américas, 1959; 2ª. ed., México, Eds. Nuevo Mundo, 1959. | La Vuelta en redondo [Cuentos]. La Habana, Eds. R, 1962. | El tiempo ha descendido [Cuentos]. La Habana, Eds. R. 1964. | Los animales sagrados [Novela]. La Habana, Instituto del Libro, 1967.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Cabrera Infante, Guillermo. «Ésta es la media vuelta, ésta es la vuelta entera» [Sobre La vuelta en redondo], en La Gaceta de Cuba. La Habana, 1 (6-7): 16-17, jul., 1962. | Casey, Calvert. «El tiempo de Arenal» [Sobre El sol a plomo], en Bohemia. La Habana, 56 (19): 24 may. 8, 1964. | Desnoes, Edmundo «La vuelta en redondo [de] Humberto Arenal», en Casa de las Américas. La Habana, 2 (15-16): 47-51, nov., l962-feb., 1963. | Lihn, Enrique. «Los animales sagrados, intento de una nueva novela», en Casa de las Américas. La Habana, 7 (45): 169. nov.-dic., 1967. | Llopis, Rogelio. «Humberto Arenal: cuentista de la alienación», en La Gaceta de Cuba, La Habana, 3 (36): 20-21, may. 5, 1964. | Piñera, Virgilio. «Un cocuyo. Los animales sagrados», en Bohemia. La Habana, 59 (43): 28, oct. 27, 1967. | Rodríguez, A. «Los animales sagrados» en El Mundo. La Habana, 66 (22 015): 4, oct. 7, 1967.
 

ARENAS, Reinaldo (Holguín, Oriente, 16.7.1943). Pasó su infancia en el campo. A los doce años se trasladó a Holguín, donde cursó la primera enseñanza. En 1962 se graduó de contador agrícola y se trasladó a La Habana. Comenzó sus estudios universitarios en 1964, primeramente de economía y más tarde en la Escuela de Letras y Artes, pero no los concluyó. Ha trabajado en la Biblioteca Nacional José Martí, en el Instituto del Libro y en la Casa de las Américas. Colaborador en Unión, Casa de las Américas, El Caimán Barbudo y La Gaceta de Cuba, donde además ha desempeñado el cargo de redactor. Obtuvo mención en los concursos UNEAC de 1965, 1966 y 1968 por sus novelas Celestino antes del alba y El mundo alucinante, y por su libro de cuentos, aún inédito, Con los ojos cerrados, respectivamente. Ha sido traducido al inglés, francés, italiano, alemán, portugués y holandés.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Celestino antes del alba. Novela. La Habana, Eds. Unión, l967; Buenos Aires, Editorial Brújula, 1969. | El mundo alucinante. Una novela de aventuras. México, D. F., Editorial Diógenes, 1969; Buenos Aires, Editorial Brújula, 1969.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Alomá, Orlando, «Arenas antes del alba» [Entrevista], en Cuba. La Habana. 6 (65): 37, sep., 1967. | Barnet, Miguel. «Celestino antes y después del alba», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 6 (60): 21, jul.-ago., 1967. | Diego, Eliseo. «Sobre Celestino antes del alba», en Casa de las Américas. La Habana, 7 (45): 162, nov.-dic. l967. | Ortega, Julio. «El mundo alucinante de Reynaldo Arenas», en Imagen. Caracas, 1 (18): 3, 16-23, 2º cuerpo, oct., 1971.
 

ARGILAGOS, Francisco R. (Camagüey, 4.9.1838-Caney, Oriente, 9.11.1908). Cursó sus estudios en Francia, donde se graduó de bachiller (1855) y de médico cirujano y oculista (1860). Después de ejercer durante algunos años, se incorporó al Ejército Libertador de Cuba en 1868. En 1869 fue hecho prisionero. Se trasladó a República Dominicana en 1874. Al reanudarse la guerra en 1895 fue nuevamente detenido por los españoles y deportado a España. Pasó a Colombia, donde ejerció hasta 1898. Vino a Cuba en 1900 y fue nombrado director del Hospital Civil de Santiago de Cuba. Perteneció a instituciones médicas extranjeras.
 

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Patria. Páginas para la historia de Cuba. 1868-1895. «Dr. Francisco R. Argilagos», por Salvador Presas. Santiago de Cuba, Casa Editorial de José Arroyo Ramos, 1912. | Prédicas insurrectas. La Habana. Imp. La Prueba, 1916. | Próceres de la independencia de Cuba. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1916. | Una página sangrienta de la historia nacional de Cuba. La Habana, Imp. de A. Miranda, 1918. | Prosas selectas. Estudios americanistas. Pról. de José Manuel Poveda. La Habana, El Siglo XX, 1918.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Argilagos Loret de Mola, Rafael G. Dr. Francisco R. Argilagos Guimferrer. Su vida y su obra. La Habana, Ministerio de Salud Pública, 1965 (Cuadernos de historia de Salud Pública, 31). | Esténger, Rafael. Sonata patética. (Vida del Dr. Argilagos). La Habana, Secretaría de Educación. Dirección de Cultura, 1938. | Poveda, José Manuel. «En torno de una obra y una vida excelsas: el Dr. Francisco R. Argilagos», en El Fígaro. La Habana, 35 (16): 444-446, abr. 21, 1918.
 

ARGILAGOS, Rafael Graciano (Minas, Camagüey, 1.6.1885-?1967). Hijo de Francisco R. Argilagos. Se inició como poeta, pero pronto se dedicó al periodismo. Fue redactor de El Cubano Libre, La Independencia, El Liberal, El Sol, Diario de Cuba, Oriente, Libertad, Artes y Letras y El Fígaro. Colaboró en Oriente Literario, Orto y Cuba Contemporánea. Viajó por Colombia y Venezuela. Fue director de la Biblioteca Municipal «Elvira Cape de Bacardí», de Santiago de Cuba. Su selección de pensamientos de Martí, titulada Granos de oro, vio numerosas ediciones. Recopiló el Sonetario martiano, 101 sonetos dedicados a Martí, por los poetas cubanos, latinoamericanos y españoles (La Habana, Editorial Servi-libros, 1960). Tiene inéditos varios libros de biografías y de ensayos.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Dr. Francisco R. Argilagos. (Su vida y su obra). Santiago de Cuba, Imp. El Cubano Libre, 1915; La Habana, Ministerio de Salud Pública, 1965 (Cuadernos de historia de Salud Pública, 31). | Patricios: Céspedes, Agramonte, Martí, Maceo. Manzanillo (Oriente), Editorial El Arte, 1927. | Episodios de la vida de José Martí. Homenaje a la memoria del inmortal Maestro cubano, en el 81º aniversario de su nacimiento. Manzanillo (Oriente), Casa Editorial El Arte, 1934 | Estampa martiana. ¿Qué entiende usted por patria? Homenaje al Apóstol Martí en el 98avo. aniversario de su nacimiento. Santiago de Cuba, Talleres Poligráfica, 1951. | Episodios martianos. Santiago de Cuba, Editorial «Crombet» [1953]. | Martí: infancia, juventud y muerte. Santiago de Cuba, Publicaciones del Depto. de Cultura del Municipio de Santiago de Cuba, 1956.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carbonell, José Manuel. «Rafael G. Argilagos y Loret de Mola (1885)», en su La prosa en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 5. La Habana, Imp. Montalvo y Cárdenas, 1928, p. 301 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 16).
 

Argos, El (La Habana, 1820-1821). Periódico político, científico y literario. El primer número salió el 5 de junio. Fue fundado -«para escribir en el sentido de la democracia y de la independencia americana» e «influir en la política del continente y en especial en la de los habitantes de Méjico»- por el colombiano José Fernández Madrid, a quien se asoció el argentino José Antonio Miralla. Se publicaron en total 34 números. No tuvo una cantidad exacta de planas ni día fijo de salida. Al cambiar de imprenta varió el tipo de letra de su título. En sus páginas aparecieron artículos políticos, económicos y literarios, tomados muchos de ellos de periódicos de la Península. Publicó poesías de sus editores y otros trabajos en que se atacaba a los religiosos. Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 31, ene.-feb., 1938), que fue el primer periódico de carácter científico impreso en Cuba. El último número salió el 5 de marzo de 1821. Joaquín Llaverías presentó un sumario de todos los trabajos publicados en El Argos, aparecido en el tomo 2 de su Contribución a la historia de la prensa periódica (La Habana, Talleres del Archivo Nacional de Cuba, 1959, p. 230-237).

BIBLIOGRAFÍA

Llaverías, Joaquín. «[El Argos]», en su Contribución a la historia de la prensa periódica. T. 2. Prefacio de Elías Entralgo. La Habana. Talleres del Archivo Nacional de Cuba, 1959, p. 220-222, 224-230 (Publicaciones del Archivo Nacional de Cuba, 48).
 

Argumento, El (La Habana, 1883-[Id.]). Periódico teatral. Comenzó a salir el 19 de octubre, dirigido por Domingo Figarola y Caneda. Publicaba los argumentos de las óperas que se escenificaban en los teatros Tacón y Albisu, así como los elencos que actuaban en las mismas. Además, aparecían otras noticias sobre música y teatro, tanto nacionales como extranjeras. El 14 de noviembre de 1883 todas sus páginas fueron dedicadas a rendir homenaje a José Jacinto Milanés en el vigésimo aniversario de su muerte. Aparecieron también algunas poesías de Diego Vicente Tejera, José Socorro de León, Isaac Carrillo y O' Farrill, Teodoro Guerrero y L[uis] V[ictoriano] B[etancourt]. En el último ejemplar encontrado, correspondiente al 15 de noviembre de 1883, se expresa que este periódico «se publica los días de función en Tacón o Albisu». Carlos M. Trelles afirma, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 31, ene.-feb., 1938)-, que el 18 de noviembre de este año salió el último número.
 

ARIAS, Salvador (Caibarién, Las Villas, 19.3.1935). Realizó los primeros estudios en su ciudad natal y el bachillerato en el Instituto de Remedios. Fue empleado bancario de 1957 a 1962, año en que obtuvo una beca para realizar estudios en la Universidad de la Habana. Licenciado en Lengua Española y Literaturas Hispanoamericana y Cubana, trabajó en el ICR como asesor literario, guionista y profesor. Participó en el Congreso Cultural de La Habana (1969). Fue jurado en los concursos literarios Granma (1966), UNEAC (1972), David (1973 y 1975), La Edad de Oro (1974). Ha colaborado en El Bancario, Alma Mater, Casa de las Américas, Bohemia, Juventud Rebelde, Universidad de la Habana, Revista de la Biblioteca Nacional José Martí, El Caimán Barbudo, Granma, Unión, Islas. Es investigador literario en el Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba. Compiló y prologó la Antología lírica (1975) de José Jacinto Milanés.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Algunas notas sobre la poesía lírica de la Avellaneda [La Habana] Consejo Nacional de Cultura. Centro de Documentación [1973]. | Búsqueda y análisis. Ensayos críticos sobre literatura cubana. Pról. de José Antonio Portuondo. La Habana, UNEAC, 1974.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Hernández Otero, Ricardo L. «Arias, Salvador. Búsqueda y análisis [...]», en Anuario L/L. La Habana, (5): 202-205, 1974.
 

Ariel (La Habana, 1928-?). «Revista mensual artístico-literaria», se lee en el ejemplar más antiguo encontrado (agosto-septiembre de 1928). Eran sus directores G[umersindo] Martínez Amengual y Felipe Munilla Aguirre. En el ejemplar correspondiente a diciembre de 1928 (último que se ha encontrado), una nota de dirección informa que desde febrero -fecha en que aparecerá el siguiente número- figurarán en la misma Manuel F. Gran y Antonio S. de Bustamante y Montoro. Publicaba poesías, cuentos, artículos de crítica literaria y artística y otros trabajos reproducidos de publicaciones extranjeras. Colaboraron en sus páginas Regino Boti, Rafael Esténger, Arturo Doreste, Joaquín Aristigueta, Santiago Argüello, Rubén Ortiz Lamadrid y otros.
 

Ariel (Guanabacoa, Habana, 1936-[Id.]). Revista quincenal ilustrada. Comenzó el 15 de febrero. El consejo de dirección lo formaban Pastor González, Luis de Castro, Eloy Norman, Rustén Castellanos, María T. de la Cruz Muñoz. «Ariel en el mástil de una revista literaria quiere ser: espíritu y cultivo. Espíritu para llevar con ánimo seguro una empresa difícil. Cultivo para atender la urgencia de cultura en nuestro medio y en nuestro ser», expresaban en el primer número. En sus páginas aparecían poesías, cuentos, artículos de divulgación artística e histórica, así como cuestiones obreras y notas de sociedad. Entre sus colaboradores se destacaban Elías José Entralgo, Agustín Acosta, Arturo Doreste, Néstor Carbonell, Andrés de Piedra-Bueno, Rafael García Bárcena, Óscar de la Vega, José Ángel Buesa. Con la publicación del número 9 (junio de 1936) cesó su salida, según expresa Gerardo Castellanos en su Relicario histórico. Frutos coloniales y de la vieja Guanabacoa (La Habana, Editorial Librería Selecta, 1948, p. 636). El propio Castellanos afirma que Pastor González, «por su experiencia periodística y su iniciada carrera oratoria, y su lastre de maestro público, era consejero y editor».

BIBLIOGRAFÍA

Castellanos G., Gerardo. «[Ariel]», en su Relicario histórico. Frutos coloniales y de la vieja Guanabacoa. La Habana, Editorial Librería Selecta, 1948, p. 635-636.
 

Ariguanabo, El (San Antonio de los Baños, Habana [1882-1883; 1886-1887]). Periódico. Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 31, ene.-feb., 1938)-, que comenzó en diciembre de 1882 y que durante los años 1861 y 1862 se había publicado con este mismo título el primer periódico de San Antonio de los Baños, dirigido por el cajista Evaristo Valdés, natural de la localidad. El 13 de mayo de 1883 (año 2, número 19; ejemplar más antiguo localizado), aparecía como «Semanario de conocimientos e intereses generales», editado en Guanajay, provincia de Pinar del Río. Eran su director y redactores en ese momento Julio Rosas (seud. de Francisco Puig y de la Puente) y Juan Cantalapiedra y José Ramos Bello, respectivamente. En la relación de colaboradores figuraban, entre otros casi desconocidos, Joaquín Aramburu, Francisco Calcagno, José Antonio Cortina, José Fornaris, Saturnino Martínez, José de Jesús Márquez y Vicente Silveira. En julio de 1883 comienza su segunda época, como «Periódico semanal», dirigido por Francisco J. Daniel y editado ahora en la localidad. Desde el 4 de noviembre del propio 1883 sale como «Periódico semanal. Consagrado a la defensa de los intereses morales y materiales de San Antonio de los Baños», editado en La Habana, pues Castor Labreda retiró de la localidad su imprenta, en la que se editaba hasta ese momento. Aparecieron en sus páginas, además de noticias y artículos de interés estrictamente local, poesías y cuentos, muchos de ellos de autores del propio pueblo. Además de los antes mencionados, colaboraron Luis Victoriano Betancourt, Carlos Saladrigas, Victoriano Hernández, Agapito López, Manuel V. Dorado. Se ha revisado hasta el ejemplar correspondiente al 9 de diciembre de 1883, último que se publicó, según afirma Trelles en su ya citado trabajo, en el que también expresa, sin más datos, que volvió a publicarse durante los años 1886 y 1887.
 

ARMAS, Augusto de (La Habana, 19.1.1869-Curbevoie, Francia, 8.1893). Nacido en una familia de escritores y periodistas, recibió una cuidadosa educación, aunque abandonó el bachillerato en tercer año y no cursó estudios universitarios. Desde muy joven se destacó por sus conferencias sobre temas históricos y literarios en diversas instituciones. Colaboró en El País, El Fígaro y La Habana Elegante. De esta época datan los pocos poemas que escribió en español. En octubre de 1888 se trasladó a París para permanecer allí durante el resto de su vida. Entró como redactor en un diario parisiense, pero su primer trabajo fue un cuento tan escandaloso que la edición fue recogida, el editor tuvo que pagar una multa y él, por supuesto, fue despedido. Colaboró en América en París y en L' Echo de France (París, 1892), en este último bajo el seudónimo Jules Rock. En la Revista Cubana (La Habana, mar., 1893) apareció publicado un trabajo suyo sobre Memorias de ultratumba, que según la propia revista formaba parte de un libro inédito, escrito por el autor en 1886, sobre los románticos franceses. En La Ilustración de Cuba, en 1893, después de su muerte, se publicó un artículo suyo sobre Donoso Cortés. Estuvo relacionado con autores como Sully Prudhomme, José María de Heredia y otros. Dejó inédito su libro Le poéme d' un cerveau.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Rimes byzantines. Paris, Goupy et Jourdan, 1891.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carbonell, José Manuel. «Augusto de Armas y Colón (1869-1893)», en su La Poesía lírica en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 4. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 427-428 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 4).| Conde Kostia, seud. de Aniceto Valdivia. «Augusto de Armas», en La Habana Elegante. La Habana, 9 (34): 6, ago. 27, 1893. | Darío, Rubén. «Augusto de Armas», en su Los raros. Barcelona, Casa Editorial Maucci [s.a.], p.129-132 | Esténger, Rafael «Augusto de Armas», en su Cien de las mejores poesías cubanas. 2ª ed. aum. con un ensayo preliminar y la inclusión de poetas actuales. La Habana, Eds. Mirador, 1948, p. 287. | Henríquez Ureña, Max. «Augusto de Armas», en su Poetas cubanos de expresión francesa [s.l] Revista Iberoamericana, 1941, p. 27-38. | Martí, José. «Augusto de Armas» y «Un soneto de Augusto de Armas,» en su Obras completas. T. 5. La Habana, Editorial Nacional de Cuba, l963, p. 217 y 451, resp. | Poveda, José Manuel. «Augusto de Armas», en El Fígaro. La Habana, 35 (35): 1059, sep. 8, 1918; «Tercer proemio de cenáculo. Para la lectura de las Rimes bizantines [sic] de Augusto de Armas», en El Fígaro. La Habana, 29 (24): 292, jun. 15, 1913. | Reyes, Alfonso. «Sobre las Rimas bizantinas de Augusto de Armas», en su Cuestiones estéticas. París, Librería P. Ollendorff. [s.a.], p.165-186. | Tejera, Diego Vicente. «Rimes Byzantines» y «Augusto de Armas», en su Prosa literaria. T. 2. La Habana, Imp. Rambla, Bouza, 1936, p. 135-140 y 191-196, resp.
 

ARMAS, Emilio de (Camagüey, 11.11.1946). Se graduó de Bachiller en Ciencias y Letras en el Instituto de Camagüey (1965). Se trasladó a La Habana en 1967. Entre 1967 y 1972 estudió la Licenciatura en Lengua y Literaturas Hispánicas en la Universidad de la Habana. Ha colaborado con trabajos de crítica y con poemas en Signos, El Caimán Barbudo, Casa de las Américas, Universidad de la Habana, Unión, Revolución y Cultura. Ganó mención en poesía en el Concurso La Edad de Oro 1973. Algunos de los poemas del libro mencionado aparecieron, con los de Antonio Hernández Pérez y Fidel Galbán, en Poesías (La Habana, Instituto Cubano del Libro. Editorial Gente Nueva, 1974). Es autor de la selección y el prólogo de Emilio Ballagas [Antología] (La Habana, MINED. Dirección Nacional de Educación General, 1973).

BIBLIOGRAFÍA. ACTIVA

Sobre las ediciones de los Versos libres. La Habana, Consejo Nacional de Cultura. Centro de Documentación [1974]. | Los versos cubanos de Martí. La Habana, Consejo Nacional de Cultura [1975] (Monotemática, 5).
 

ARMAS Y CÁRDENAS, José de (Guanabacoa, La Habana, 26.3.1866-La Habana, 28.12.1919). Hijo de José de Armas y Céspedes. Pasó parte de su infancia en Estados Unidos (1868-1869 y 1869-1874). Su primera educación la recibió fundamentalmente de su madre, Fermina. A los 9 años ingresó en la segunda enseñanza, que cursó en diversos colegios habaneros. Se hizo Licenciado en Derecho Civil y Canónico en la Universidad de la Habana (1884). Desde los 18 años inició su actividad pública como conferencista y crítico literario. Cuatro años más tarde comenzó en el periodismo profesional. Dirigió los Lunes de la Unión Constitucional (1888-1893). Fue fundador, director y redactor de Las Avispas, que primero publicó en La Habana (1892-1895) y luego en Nueva York (1896). Realizó numerosos viajes a Estados Unidos (1885, 1896, 1896-1898, 1899, 1901 y 1909) y a Europa (1889, 1892, 1896, 1901-1904 y 1908). Escribió en los periódicos estadounidenses The New York Herald y The Sun. Como corresponsal de este último vino a Cuba con las tropas norteamericanas que desembarcaron en Oriente (1898) y como corresponsal del primero visitó Haití (1908). Su amplia labor periodística en publicaciones cubanas incluye colaboraciones en La Nación, La Lucha, Revista Cubana, El Fígaro, El Trunco, El País, El Día, Diario de la Familia, Diario de la Marina, La Prensa, La Discusión, El Comercio, Cuba y América, Cuba Contemporánea, Social, El Mundo y Heraldo de Cuba. De estos dos últimos periódicos fue corresponsal en Madrid al estallar la guerra del 14. Durante esta estancia en Madrid (1909-1919) editó la revista El Peregrino (1912). Además colaboró en La Época (1911), El Liberal (1913), El País, Blanco y Negro (1915), de Madrid, y en The Quartety Review (Londres, 1917). Era miembro de la Academia de la Historia de Cuba, de la Real Academia Española y de The Hispanic Society of America, de Nueva York, que le premió su libro Historia y literatura. Dejó inéditas las novelas Andrés Chenier y Teresa Ventura y una comedia basada en la segunda de dichas novelas. Entre las distintas traducciones del o al inglés que hizo debe mencionarse la de varios sonetos de Shakespeare (en Cuba Contemporánea. La Habana, 3, 9 (1): 72-77, sep., 1915). Aunque no acostumbraba ejercer su carrera universitaria, escribió un folleto dentro de ese campo: Observaciones médico-legales sobre el caso de don Esteban Verdú. (La Habana, Est. Tip. Calle de O' Reilly n. 9, 1890.) Solía firmar con el seudónimo Justo de Lara, por el cual es mayormente conocido. En su folleto Las armas y el duelo firmó como Uno de sus discípulos.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Corona fúnebre y literaria en honor del ilustre cubano don José Antonio Cortina. La Habana, Imp. La Primera de Papel, 1884. | La Dorotea de Lope de Vega. Estudio crítico. La Habana, Ed. Miguel de Villa, 1884. | El Quijote de Avellaneda y sus críticos. La Habana, Ed. M. de Villa, 1884. | Las armas y el duelo. Carta dirigida al Sr. D. Manuel Cardenal y Gómez, maestro de esgrima, por Uno de sus discípulos. La Habana, Imp. La Tipografía, 1886. | Rojos y azules. Yo soy cubano. La Habana, Imp. de La Correspondencia, 1887 [sin firma]. | Los adivinos y la ciencia. Mr. Bishop no adivina. La Habana, Imp. de La Unión Constitucional, 1888. | Los triunfadores. Drama en dos actos y un epílogo, representado por primera vez con el título de La lucha de la vida, en el Teatro de Tacón, la noche del 27 de marzo de 1895 a beneficio del primer actor Don Ricardo Valero. La Habana, Imp. El Comercio Tipográfico, 1895. | La perfidia española ante la revolución de Cuba. Entrevistas de un cubano con el Sr. D. Antonio Cánovas del Castillo, presidente del Consejo de Ministros de España. New York, Imp. América, 1896. | Cuento viejo. A su maestro de esgrima Sr. Lcdo. Manuel Cardenal, por su amigo y discípulo Justo de Lara. La Habana, Imp. La Nacional, 1903. | Cervantes y el Quijote. El hombre, el libro y la Época. La Habana, Imp. y Librería La Moderna Poesía, 1905; «Evocación de Justo de Lara», por José María Chacón y Calvo. La Habana, Publicaciones del Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1945 (Cuadernos de Cultura, 7ma. serie, 2). | Los dos protectorados. Observaciones al pueblo de Cuba. Con una carta-introd. de D. T. Lainé. La Habana, Imp. y Papelería de Rambla y Bouza, 1906. | El protectorado. (The protectorate) [Ed. bilingüe]. La Habana, Imp. y Papelería de Rambla y Bouza, 1907. | Cervantes y el Duque de Sessa. Nuevas observaciones sobre el Quijote de Avellaneda y su autor. La Habana, Imp. de P. Fernández, 1909. | Ensayos críticos de literatura inglesa y española. Madrid, Librería General de Victoriano Suárez, 1910. | Estudios y retratos. Madrid, Librería General de Victoriano Suárez, 1911. | Historia y literatura. La Habana, Jesús Montero, 1915. | El Quijote y su época. Madrid, Renacimiento, 1915. | Cervantes en la literatura inglesa. Conferencia leída en el Ateneo de Madrid el día 8 de mayo de 1916. Madrid, Imp. Renacimiento, 1916. | Treinta y cinco trabajos periodísticos. La Habana, Publicaciones de la Secretaría de Educación. 1935. | Tres ensayos. La Habana, Editorial Guáimaro, 1941.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Ateneo de La Habana. Ofrenda floral a Justo de Lara. La Habana [1942?]. | Bueno, Salvador. «Algunos apuntes sobre Justo de Lara con motivo de su centenario», en Universidad de la Habana La Habana, 30 (182): 57-67, nov.-dic., 1966. | Coronado, Francisco de Paula. «Justo de Lara», en Revista de la Facultad de Letras y Ciencias. La Habana, 30 (1 y 2): 192-205. enc.-jun., 1920. | Corzo, Isidoro. «Don Pepe de Armas. El desplome de una montaña», en Heraldo de Cuba. La Habana, 8 (344): 1, 10, dic. 29, 1919. | Chacón y Calvo, José María. Evocación de Justo de Lara. Conferencia leída en el Ateneo de La Habana en la sesión del 3 de marzo de 1943. La Habana, La Verónica 1943. | Díaz Martínez, Manuel. «José de Armas y Cárdenas (Justo de Lara)», en L/L. La Habana, 1 (1): 6-15, ene.-mar., 1967. | [Figarola-Caneda, Domingo]. Cervantes, y el Duque de Sessa. Nuevas observaciones sobre el Quijote de Avellaneda y su autor [...]», en Revista de la Biblioteca Nacional. La Habana, 1, 2 (1 y 2): 47-50, jul. 31 y ago. 31, 1909. resp. | Marcos, Miguel de «José de Armas y Cárdenas». en Heraldo de Cuba. La Habana, 9 (197): 2, julio. 18, 1920. | Pérez de Acevedo, Javier. «Más sobre un libro cubano» [Ensayos de literatura inglesa y española], en El Fígaro. La Habana, 26 (22): 254, 1910. | Ramos, José Antonio. «La personalidad de Justo de Lara», en L/L. La Habana, 1 (1): 16-32, ene.-mar., 1967. | Salazar, Salvador. «Justo de Lara», en Cuba Cotemporánea. La Habana, 23: 349-358, 1920. | Sanguily, Manuel. «Un folleto sobre El Quijote de Avellaneda (Noticia bibliográfica)» y «La Dorotea de Lope de Vega y un crítico cubano (Noticia bibliográfica)», en su Juicios literarios. T. 1. La Habana, Molina, 1930, p. 19-27 y 29-33, resp. (Obras de Manuel Sanguily, 7); «José de Armas y Cárdenas (Justo de Lara)», en su Brega de libertad. Selección y pról. de Ernesto Ardura. La Habana, Publicaciones del Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1950, p. 99-108. | Soler Mirabent, Antonia. «Bibliografía de José de Armas y Cárdenas (1909-1915)», en L/L. La Habana, 1 (1): 63-76, ene.-mar., 1967. | Valverde, y Maruri Antonio L. Elogio del Lic., José de Armas y Cárdenas, (Justo de Lara), individuo de número. Leído por [...] en la sesión solemne celebrada en la noche del 28 de diciembre de 1923.- La Habana, Imp. El Siglo XX, 1923 (Academia de la Historia).
 

ARMAS y CÉSPEDES, José de (Puerto Príncipe, 19.7.1834-La Habana. 11.4.1900). Padre de José de Armas y Cárdenas. Después de realizar estudios primarios en su ciudad natal, los continuó en el Liceo Luis le Grand de París. Regresó a Cuba en 1854. Desde muy joven se dedicó al periodismo. Colaboró en Revista de la Habana (1855-1857) y en El Duende (Matanzas, 1856) y dirigió el Diario de Sancti-Spíritus (1858-1862), en Las Villas. Regresó a la capital como redactor de El Siglo, del que fue subdirector entre 1863 y 1867. Fundó el diario El Occidente (1867), de corta duración, y dirigió Aurora de Yumurí (Matanzas, 1868). En enero de 1869 formó parte de una comisión concilidora que envió el Capitán General español Dulce a los insurrectos. Emigrado a los Estados Unidos, se integra al club separatista de Nueva York. En esta ciudad colabora en La Voz del Pueblo (1870) y dirige El Correo de Nueva York, (1874). También fue director de La Patria (New Orleans, 1871). Viajó por Canadá, Suramérica y Francia, en donde se estableció por algún tiempo. En 1875 visitó Madrid, amparado por un salvoconducto, para entrevistarse con dos ministros del gobierno español. Tras el Pacto del Zanjón (1878) regresó a Cuba. Colaboró además en El Yara (Tampa), La Proclama (Key West), La Unión Constitucional, El Fígaro, La Lucha, La Opinión, Las Avispas, Diario de la Marina, El Sport, etcérera. Cultivó también el verso. Su novela Un desafío (La Habana, 1865) no se terminó de publicar al ser prohibida por las autoridades españolas. Tradujo al español Las orientales de Víctor Hugo y al inglés obras de teatro de Calderón de la Barca y otros. Utilizó los seudónimos Cándido y Colás.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

The Cuban Revolution. Notes from the diary of a Cuban (Translated). New York, 1869. | A los cubanos residentes en Nueva Orleáns [Proclama en hoja suelta]. New Orleans, 1870. Discurso pronunciado en Nueva Orleáns el 4 de abril de 1870 [Nueva Orleáns], 1870. | ¿Qué debe hacerse con Ferrer de Couto? Nueva York, 1871 [Atribuido]. | Position of the United States on the Cuban Question. To the Congress and Press of the United States, New York, 1872. | Manifiesto de un cubano al gobierno de España. Carta dirigida al Excmo. Sr. D. Antonio Cánovas del Castillo, presidente del Consejo de Ministros de La Corona de España, etc., etc., etc., París, Librería Española de E. Denné Schmitz, 1876. | El trabajo libre. Informe dado al presidente del Consejo de Ministros, D. Antonio Cánovas del Castillo. La Habana, La Propaganda Literaria, 1880. | Al Partido Unión Constitucional [Hoja suelta]. La Habana, Imp. La Unión Constitucional, 1889. | Frasquito. Novela original. La Habana, Imp. y Papelería la Universal, 1894; novela histórica y de costumbres, cuya acción recoge las modalidades cubanas del siglo pasado. La Habana, Pueblo, 1940.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Armas y Cárdenas, Susini. «Elogio de José de Armas y Céspedes», en su Selección de trabajos. Introd. de Emilio Roig de Leuchsenring. «Un madrigalista: Susini de Armas», por José María Chacón y Calvo. La Habana, Oficina del Historiador de la Ciudad de la Habana, 1959, p. 11-13 (Colección histórica cubana y americana, 19). | Carbonell, José Manuel. «José de Armas y Céspedes (1834-1900)», en su La oratoria en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 1. La Habana, Imp. Montalvo y Cárdenas, 1928, p. 315-316 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 7). | Cisneros Correa, Francisco Javier. La verdad histórica sobre sucesos de Cuba. Nueva York, Imp. de M. M. Zarzamendi, 1871. | «¡¡Cuánta infamia!!», en La Voz de Cuba. La Habana, 2 (57): 2, mar. 5, 1869. | Gil Blas, seud. de José Socorro León. «Apéndice de [...] al camafeo anterior», en Camafeos. La Habana, 1 (8): 56-57, jun. 25, 1865. | M[estre] i T[olón], Á[ngel]. «José de Armas», en Camafeos. La Habana, 1 (8): 53, jun. 25, 1865. | Valverde y Maruri, Antonio L. Elogio del Lic. José de Armas y Cárdenas (Justo de Lara) individuo de número. Leído por [...] en la sesión solemne celebrada en la noche del 29 de diciembre de 1923. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1923, p. 12-13 (Academia de la Historia).
 

ARMAS y CÉSPEDES, Juan Ignacio de (Camagüey, ?.1842-Madrid, 30.12.1889). Desde joven se inició en el periodismo. A fines de 1868 dirigió por breve tiempo La Aurora, de Matanzas. En 1869 se trasladó a New York. Allí fue director de La América (1871) y luego de La América Ilustrada (1872-1873), y fundó y dirigió el periódico literario El Ateneo (1874-1875). Más tarde, ya en La Habana, fue fundador y director de El Museo (1882-1884). Colaboró en El Trunco, donde publicó dieciocho artículos bajo el título «Bahía de Matanzas» (1884-1885), en El Fígaro y en Revista Cubana. Tomó parte en la expedición de Goicuría. Era individuo correspondiente de la Real Academia de la Historia, de Madrid, y de la Sociedad Antropológica de Italia. Es autor de un trabajo de antropología titulado Los cráneos llamados deformados (1885). En ocasiones ejerció la crítica literaria. Tradujo Derecho federal (Caracas, 1879), de John C. Calhoun. Utilizó los seudónimos Horacio y Un soldado, con el que firmó su trabajo Expedición Goicuría (1869).

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Alegoría cubana [Teatro]. Cayo Hueso, Imp. de El Republicano, 1869. | Expedición Goicuría. Diario de un soldado. Septiembre 26-octubre 27. Nassau, Imp. del Nassau Times, 1869. | Almanaque cubano para 1870. Nueva York, Imp. de Hallet y Breen, 1870; 2ª ed. Id. [1870?]. | Geometría para los niños. Nueva York, Imp. de N. Ponce de León, 1875. | Almanaque cubano para 1871. Nueva York, Imp. de Hallen y Breen [1870?] | Las cenizas de Cristóbal Colón suplantadas en la Catedral de Santo Domingo. Estudio histórico-crítico. Caracas, Imp. de La Gaceta Oficial, 1881. | Oríjenes [sic] del lenguaje criollo. 2ª ed. corre. y aum. La Habana, Imp. de la Viuda de Soler, 1882. | Estudios americanistas I. La Fábula de los caribes. La Habana, Imp. el Fénix, 1884. | Las gorritas de madera. La Habana, 1884. | Las etimologías de la Academia. Estudio filológico. La Habana, Imp. de Soler, Álvarez, 1886. | La zoología de Colón y de los primeros exploradores de América. La Habana, Est. Tip. O' Reilly 9, 1888.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Fornaris, José «Juan Ignacio de Armas», en El País. La Habana, 13 (5): 2, ene. 5, 1890 | Cruz, Manuel de la. «Reseña histórica, IV. Crítica», en su Literatura cubana. Madrid, Editorial Saturnino Calleja, 1924, p. 90-91 (Obras de Manuel de la Cruz, 3). | Sanguily, Manuel. Los caribes de las islas. Estudio crítico. La Habana, Ed. Miguel de Villa, 1884; «Notas colombinas, II. La zoología de Colón y de los primeros exploradores de América, por Juan Ignacio de Armas», en Revista Cubana. La Habana, 8 :198-202, 1888.
 

ARMAS y MARTÍNEZ, Francisco de (La Habana, 7. 1833-Id., 2.3.1869). Cursó ingeniería civil en París. Fue administrador general de la Compañía del Ferrocarril del Oeste, para cuyos empleados publicó un Reglamento y manual de operaciones (1865). Colaboró en El Occidente (1867-1868), La Opinión (1868), El Siglo -en donde publicó su narración «La Bohemia habanera» y el proverbio teatral «No hay atajo sin trabajo»-, y La Revue Scientifique (París). Fue director de El Ateneo (1868-1869) y El negro bueno con intenciones políticas (1869). Es autor de una biografía de los bufos habaneros. Utilizó el seudónimo Humbug.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La hija de mi tío. Juguete cómico en un acto en prosa. La Habana, Viuda de Soler, 1868.

AROZARENA, Marcelino (La Habana, 13.3.1912). Cursó la enseñanza primaria en una escuela pública de La Habana. En 1934 se graduó en la Escuela Normal. Trabajó como maestro y como locutor de Radio-Voz. Fue empleado del Comité Parlamentario del Partido Socialista Popular, miembro del Ala Izquierda Estudiantil y delegado fraternal al IV Congreso de Unidad Sindical. Perteneció, como vocal, a la Sociedad de Estudios Afrocubanos. Su primer poema publicado apareció en El Mundo (1933). Como periodista ha trabajado en Noticias de Hoy (1951-1953) y en el cuerpo de redacción de La Gaceta de Cuba. También tiene colaboraciones en La Palabra, Miramar Yacht Club, Grafos, Polémica, América, Adelante, Actas del Folklore, Unión, Black Orpheus (Nigeria). Ha sido antologado varias veces y poemas suyos han sido traducidos al italiano y al alemán.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Canción negra sin color. La Habana, Eds. Unión, 1966.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Guirao, Ramón. «Marcelino Arozarena», en Órbita de la poesía afrocubana. 1928-37 (Antología). Selección, notas biográficas y vocabulario por [...]. La Habana, Úcar García, 1938, p. 144. | Legonier, José. «Un libro nuevo. Canción negra sin color», en El Mundo del Domingo. Suplemento del periódico El Mundo. La Habana, :13, oct. 9, 1966. | Suárez, Adolfo. «Acusado de poeta. Entrevista a Marcelino Arozarena», en La Gaceta de Cuba. La Habana, (96): 10-14, sep., 1971.
 

Arpa Cubana (Guantánamo, Oriente, 1904-[Id?]). «Revista semanal ilustrada», se lee en el único ejemplar encontrado (año 1, número 10), que no tiene fecha. Se supone que la misma apareciera en la portada, pero este número no traía porque «la perturbación ciclónica anunciada impidió rendir sus itinerarios a los dos vapores que hacen los viajes a Santiago» -expresaban en una página interior-, por lo que los clichés no pudieron traerse. Era su director Prudencio Corona y Medrano. En este número aparecieron poesías y cuentos firmados por Regino Boti, José Borge Medrano, José F. Bremón, Renán, D' Lirio. Regino Boti señala, en la página 15 de su trabajo Notas acerca de José Manuel Poveda, su tiempo, su vida y su obra (Manzanillo (Oriente), Imp. y Casa Editorial El Arte, 1928), que éste colaboró en la publicación y que su primer artículo, titulado «La guerra», apareció en el número 6, correspondiente al 18 de septiembre de 1904. Se ignora la fecha en que finalizó su publicación.
 

ARRATE, José Martín Félix de (La Habana, 14.1.1701-Id., 23.4.1765). Recibió su educación en La Habana. Por heredad jurada fue regidor perpetuo del ayuntamiento desde 1734. En 1752 fue nombrado alcalde ordinario. Durante el sitio de La Habana por los ingleses se destacó por sus eficientes servicios a España. Después que La Habana pasó de nuevo a la metrópolis española, formó parte del cabildo extraordinario del 2 de julio de 1763 para recaudar las deudas a S. M. Su Llave del Nuevo Mundo, publicada por primera vez por la Real Sociedad Patriótica de La Habana en 1830, fue enriquecida por una segunda parte, aparecida en 1831, con las «Notas de la Comisión Especial de Redacción a la Historia de Arrate». Apareció editada nuevamente, por el doctor Rafael Cowley y D. Andrés Pego, con la misma introducción de la edición de 1830, en el primer tomo de Los tres primeros historiadores de la Isla de Cuba. Reproducción de las Historias de D. José Martín Félix de Arrate y D. Antonio José Valdés, y publicación de la inédita del Dr. D. Ignacio Urrutia y Montoya, adicionadas con multitud de notas y aumentadas con descripciones históricas de la mayor parte de las ciudades, villas y pueblos de esta Isla que en ellas se mencionan (La Habana, Imp. y Librería de Andrés Pego, 1876, p. I-516). Además de su Llave del Nuevo Mundo, que lo sitúa como nuestro primer historiador en el tiempo, escribió Arrate poemas, una tragedia titulada El segundo robo de Elena, la Novena al ínclito mártir San Ciriaco (Havana, Imp. de B. Blas de los Olivos, 1757), publicada por Manuel Pérez Beato, con una breve introducción, en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 41-51, ene.-feb., 1938), y un Informe al Rey y Cámara de Castilla sobre la entrega de La Habana por don Juan de Prado a los ingleses (1763), que probablemente esté conservado en el Archivo General de Indias.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Llave del Nuevo Mundo antemural de las Indias Occidentales. La Habana descripta. Noticia de su fundación, aumentos y estados. Primera edición publicada por la «Comisión especial de Materiales relativos a la Historia de la Isla de Cuba». Introd. sin firma. La Habana, Sociedad de Amigos del País, 1830; 3ª. ed. Pról. y notas de Julio Le Riverend Brusone. México, D. F., Fondo de Cultura Económica, 1949; 4ª. ed. Sobre la copia manuscrita existente. «Mínima nota bibliográfica», por M. Moreno Fraginals. La Habana, Comisión Nacional Cubana de la UNESCO, 1964.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Le Riverend Brusone, Julio J. «Comentario en torno a las ideas Sociales de Arrate», en Revista Cubana. La Habana, 17: 288-325, abr.-dic., 1943; «Carácter y significación de los tres primeros historiadores de Cuba», en Revista Bimestre Cubana. La Habana, 65 (1-3): 152-180, ene.-jun., 1950. | Martín, Juan Luis. «José M. Félix de Arrate... El primero que se sintió cubano», en Revista de la Biblioteca Nacional. La Habana, 2ª serie, 1 (3-4): 32-60, 1950. | Pérez Cabrera, José Manuel. «Arrate», en su Historiografía de Cuba. México, D.F., Instituto Panamericano de Geografía e Historia, 1962, p. 170-173 (Comisión de historia. Historiografías, 7). | Poey, Felipe. «D. José Martín Félix de Arrate, historiador cubano», en El Ateneo. La Habana, 1 (15): 235-236, feb. 1, 1869.
 

ARROM, José Juan (Holguín, Oriente, 28.2.1910). Desde hace muchos años radica en Estados Unidos. En Yale University se graduó de Bachelor of Arts (1937), Master of Arts (1940) y Doctor in Philosophy (1941). Durante años ha ejercido en dicha universidad como profesor de español y director de Estudios Graduados en Español. Ha impartido clases en los cursos de verano de la Universidad de la Habana (1946), en el Instituto Caro y Cuervo (1960), de Colombia, y en la Universidad de Arizona (1961). Ha tomado parte en numerosos congresos y encuentros. Miembro de la Connecticut Academy of Arts and Sciences, de la Academia Cubana de la Lengua, de la Academia Nacional de Artes y Letras de Cuba, del Ateneo Americano de Washington, de la Real Academia de Córdoba etcétera. Ha viajado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, España, etcétera. Colaborador en numerosas publicaciones, entre ellas Anales de la Academia Nacional de Artes y Letras, Boletín de la Academia Cubana de la Lengua, Revista Bimestre Cubana, Revista Cubana, Universidad de la Habana, Islas, Vida Hispánica (Inglaterra), Revista Iberoamericana (México), Thesaurus (Colombia), Revista Nacional de Cultura (Venezuela), The Romanic Review (Estados Unidos), etcétera. Ha obtenido diversos honores de universidades e instituciones norteamericanas. Es autor de las ediciones críticas de El príncipe jardinero y fingido Cloridano (La Habana, Sociedad Económica de Amigos del País, 1951; 2ª ed. La Habana, Editora del Consejo Nacional de Cultura, 1963), comedia de Santiago Pita, y de la Historia de la invención de las Indias (Bogotá, 1965), de Hernán Pérez de Silva.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La poesía afrocubana. (Separata de Revista Iberoamericana) [México, 1942]. | Voltaire y la literatura dramática cubana. (Separata de The Romanic Review). New York, 1943. | Historia de la literatura dramática cubana. New Haven, Yale University Press. 1944. | Documentos relativos al teatro colonial en Venezuela. (Separata de Universidad de la Habana). La Habana, 1946. | Teatro de José Antonio Ramos, (Separata de Revista Iberoamericana). México, 1947.| Estudios de literatura hispanoamericana. La Habana, Úcar García, 1950. | Criollo: definición y matices de un concepto [...]. (Separata de Hispania). Estados Unidos, 1951. | Una desconocida comedia mexicana del siglo XVII. (Separata de Revista Iberoamericana). México, 1953. | El negro en la poesía folklórica americana. La Habana, 1955. | El teatro de Hispanoamérica en la época colonial. La Habana, Anuario Bibliográfico Cubano, 1956. | Certidumbre de América. Estudios de letras, folklore y cultura. La Habana, Anuario Bibliográfico Cubano, 1959; 2ª ed. ampl. Madrid, Editorial Gredos, 1971. | Esquema generacional de las letras hispanoamericanas. Ensayo de un método. Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1963. | Historia y sentido del nombre de Cuba. Discurso de ingreso como miembro correspondiente, leído en la sesión conmemorativa del día del Idioma (23 de abril de 1964) por el Dr. Juan Fonseca, secretario de la corporación. La Habana, Talleres del Archivo Nacional, 1964. | Historia del teatro hispanoamericano; época colonial. México, D.F. Eds. de Andrea, 1967. | Primeras manifestaciones dramáticas de Cuba, 1512-1776. Lima. Teatro Universitario de San Marcos, 1968. | Hispanoamérica: panorama contemporáneo de su cultura. New York, Harper and Row, 1969.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Arias, Salvador. «Generaciones y letras en Hispanoamérica», en Casa de las Américas. La Habana, 5 (31): 102-105, jul.-ago., 1965. | Chacón y Calvo, José María. «Historia de la literatura dramática cubana», en Revista Cubana. La Habana, 18: 191-192, ene.-dic., 1944. | Feijóo, Samuel. «Teatro hispanoamericano en la época colonial», en Islas. La Habana, 2 (1): 306-307, sep.-dic., 1959. | Fernández Retamar, Roberto. «Certidumbre de América» en Nueva Revista Cubana. La Habana, 1 (3): 197-199, oct.-dic., 1959. | Lazo, Raimundo. «José Juan Arrom: Estudios de literatura hispanoamericana», en Revista Cubana. La Habana, 26: 293-296, ene-jun., 1950. | Lizaso, Félix. «Juan Arrom: Estudios de literatura hispanoamericana», en Revista Bimestre Cubana. La Habana, 66 (1, 2 y 3): 285-286, jul.-dic., 1950. | Portuondo, José Antonio. «José Juan Arrom. Esquema generacional de las letras hispanoamericanas. Ensayo de un método», en L/L. La Habana, 1 (1): 106-110, ene.-mar., 1967. | Roig de Leuchsenring [Emilio]. «Una excelente Historia de la literatura dramática cubana» en Carteles. La Habana, 26 (2): 38-39, ene. 14, 1945. | Speratti Piñero, Emma Susana. «José Juan Arrom, El teatro de Hispanoamérica en la época colonial [...]», en Nueva revista de filología hispánica. México, D.F., 11 (1): 84-85, ene.-mar., 1957.
 

ARRUFAT, Antón (Santiago de Cuba, 14.8.1935). Cursó la primera enseñanza en su ciudad natal y en La Habana. En el Instituto de esta última estudió el bachillerato de 1950 a 1955. Vivió en Estados Unidos (1957-1959) y además, ha viajado a Checoslovaquia, Francia, Italia e Inglaterra. Fue jefe de redacción de la revista Casa de las Américas (1960-1965). Colaborador en Ciclón, Lunes de Revolución, Cuba en la UNESCO, Unión, Casa de las Américas, La Gaceta de Cuba, etcétera. En los concursos Casa de las Américas obtuvo mención de teatro (1961) por El vivo al pollo y mención de poesía (1963) por Repaso final. Ganó el premio de teatro de la UNEAC (1968) por Los siete contra Tebas. Trabajó como asesor literario de Teatro Estudio. Es autor, junto con Fausto Masó, del prólogo y la selección de Nuevos cuentistas cubanos (La Habana, Casa de las Américas, 1961), así como de la selección y el prólogo de los Cuentos (La Habana, Casa de las Américas, 1964), de Julio Cortázar, y del Teatro (La Habana, Editorial Nacional de Cuba, 1964), de Augusto Strindberg.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

En claro [Poemas]. La Habana, Eds. La Tertulia, 1962. | Mi antagonista y otras observaciones [Cuentos]. La Habana, Eds. R, 1963. | Teatro. La Habana, Eds. Unión, 1963. | Repaso final [Poemas]. La Habana, Eds. R, 1964. | Todos los domingos [Teatro]. La Habana, Eds. R, 1965. | Escrito en las puertas [Poemas]. La Habana, Instituto del Libro, 1968. | Los siete contra Tebas. Declaración, por la UNEAC. La Habana, Eds. Unión, 1968.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Arreola, Juan José. «Antón Arrufat: El vivo al pollo», en Casa de las Américas. La Habana, 2 (9): 157, nov.-dic., 1961. | Ávila, Leopoldo, seud. de ?. «Antón se va a la guerra», en Verde Olivo. La Habana, 9 (47): 16-18, nov. 24, l968. | Daltón, Roque. «En claro [de] Antón Arrufat», en Casa de las Américas. La Habana, 3 (17-18): 63-64, mar.-jun., 1963. | Desnoes, Edmundo. «Para estos libros que esperan», en Unión. La Habana, 3 (2): 195-198, abr.-jun., 1964. | Díaz Martínez, Manuel. «Repaso final», en Bohemia, La Habana, 57 (38): 23, sep. 17, 1965. | Galich, Manuel. «Arrufat en el Teatro Experimental», en La Gaceta de Cuba, La Habana, 2 (29): 15, nov. 5, 1963. | Leal, Rine. En primera persona. (1954-1966). La Habana, Instituto del Libro, 1967, p. 48, 133-134, 177-180 y 340-341. | Llopis, Rogelio. «Antón Arrufat, escritor versátil», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 3 (35): 20-21, abr. 20, 1964. | Muguercia, Magaly. «Por que [sic] jamás ocurra en días laborables» [sobre Todos los domingos], en El Caimán Barbudo. La Habana, (5): 22, jul., 1966. | Piñera, Virgilio. «Tres en uno a una», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 2 (15): 11-12, abr. 1, 1963; «Final del repaso», en Unión. La Habana, 4 (3): 145-149, jul.- sep., 1965. | Triana, José. «Apuntes sobre un libro de Arrufat», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 2 (18): 12-13, may. 18, 1963.
 

Arte (La Habana 1895-[Id?]). Periódico literario y artístico. Comenzó el lº de enero. Surgió al dejar de publicarse Luz y Sombra, que había estado dirigido en sus últimos tiempos por Álvaro Catá, quien con iguales funciones pasó a la nueva revista. Salía semanalmente. Publicaba poesías, cuentos, prosa poética, artículos informativos de carácter general y sobre las actividades teatrales en la capital. Fueron sus colaboradores, entre otros, Nicolás Heredia, Conde Kostia (seud. de Aniceto Valdivia), Bonifacio Byrne, Álvaro de la Iglesia, G. Lamar Schweyer, Kananga (seud. de Arturo Riquelme). El último ejemplar encontrado: (número 4) corresponde al 26 de enero del propio 1895.
 

Arte. Revista Universal (La Habana, 1914-1921). Comenzó el 2 de marzo, dirigida por Luis A. Mustelier. Salía cada diez días. El 10 de noviembre de 1914 Juan J. Remos asumió la jefatura de redacción. Algunos de sus artículos aparecían firmados con el seudónimo El Duque de Saint Simon. El cuerpo de redactores lo integraban, entre otros, Hubert de Blanck, Sergio Cuevas Zequeira, Mateo I. Fiol, Luis Gómez Pestana, Isabel M. Ordetx, Evelio Rodríguez Lendián y Aurelio Silvera; posteriormente se incorporaron al mismo Gaspar Agüero, Aida P. de Villaurrutia (seud. Eugenio), José A. Rodríguez García, Salvador Salazar, Arturo R. de Carricarte y otros. Su periodicidad varió a bimensual en febrero de 1919. A partir del 25 de noviembre de ese año, Remos se hizo cargo de la dirección y Mustelier quedó solo como administrador. Arte fue, en sus primeros tiempos, una revista dedicada fundamentalmente a cuestiones artísticas: pintura, música, etcétera, aunque siempre dio cabida en sus páginas a trabajos de índole literaria. Después se convirtió casi por completo en una revista literaria en la que aparecieron poesías, cuentos, críticas y otros trabajos de los nuevos escritores de la época. Tenía sus secciones fijas de modas, deportes y notas sociales. Colaboraron en sus páginas, además de los ya mencionados, Max Henríquez Ureña, Manuel Márquez Sterling, Emilio Bacardí, Fray Candil (seud. de Emilio Bobadilla), Enrique Serpa, Luis Bonafoux, Emilia Bernal, Bonifacio Byrne, Blanche Z. de Baralt, Luis A. Baralt, Ciana Valdés Roig, Mariano Aramburo, Manuel María Mustelier, Marco Antonio Dolz, Arturo Alfonso Roselló, Ramón Rubiera, Gustavo Sánchez Galarraga y otros. El último ejemplar encontrado corresponde al lº de marzo de 1921, pero León Primelles señala, en la página 362 de su Crónica cubana. 1919-1922 (La Habana, Editorial Lex, 1957), que salieron ocho números de enero a junio de dicho año.
 

Arte y Bohemia (Santiago de Cuba, 1911-[Id.]). «Revista semanal ilustrada», se lee en el único ejemplar consultado (número 2), correspondiente al 12 de noviembre de 1911. Era su director, administrador y propietario José G. Montalvo. Publicaba trabajos de índole literaria, fundamentalmente poesías y cuentos, además de otras cuestiones de interés para los lectores de la ciudad. En el número de referencia aparecieron colaboraciones de Regino E. Boti, Mariano Corona, Manuel Serafín Pichardo, Alberto Giraudy, Enrique Valencia, F. Martínez Corbalán y otro. Se ignora la fecha exacta en que apareció el último número, pero se sabe que en enero de 1912 se refundió con Oriente Literario, para dar lugar a Oriente y Bohemia, que continuó la numeración de esta última.
 

ARTEAGA, Ricardo (Puerto Príncipe, 30.10.1843-Id., 6.11.1915). Cursó la primera enseñanza en su ciudad natal, en Santiago de Cuba y en Venezuela, donde vivió a causa de las actividades revolucionarias de su padre. Volvió a su patria en 1859, tras la amnistía dictada ese año. Comenzó (1862) estudios eclesiásticos en el Seminario San Basilio el Magno de Santiago de Cuba y los continuó en Cartagena hasta ordenarse de sacerdote en 1868. Al estallar la guerra ese año era cura en San Miguel de Nuevitas, de donde fue expulsado por las autoridades españolas y enviado a Santiago de Cuba, sujeto a vigilancia por sus simpatías hacia los insurrectos. Por fin, acusado de infidencia, sufrió prisión durante diez meses hasta que, al celebrársele consejo de guerra, resultó absuelto (1870). Trasladado a La Habana, fundó y fue codirector del colegio Educación en Familia. En 1875 comenzó a estudiar derecho en la Universidad de La Habana. Fue deportado a España en 1876 y de ahí viajó a Francia e Italia. En 1877 pasó a Venezuela, en donde desempeñó las cátedras de Historia Eclesiástica y de Teología Dogmática en la Universidad de Caracas y obtuvo por oposición la canonjía doctoral de la Iglesia Metropolitana de esa ciudad (1891). En 1892 realizó un breve viaje a La Habana. De regreso a Venezuela obtuvo nuevos honores y distinciones, entre ellos el ser elegido individuo de número de la Academia Nacional de la Historia (1902) y deán de la Catedral de Caracas (1904). Cultivó también el periodismo. Al morir era simple cura de la iglesia de la Soledad, en su ciudad natal.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Oración fúnebre. Pronunciada en la Iglesia Catedral de La Habana el 3 de julio de 1874, en las solemnes exequias que el Excmo. Ayuntamiento y el Illmo. Cabildo celebraron en obsequio del Excmo. Sr. D. Manuel Gutiérrez de la Concha, Marqués del Duero, Capitán General de los Ejércitos Nacionales. La Habana, Imp. del Gobierno y Capitanía General, 1874. | Discurso. Pronunciado en la solemne apertura del año académico de 1875 a 1876 en el colegio de primera y segunda enseñanza, Educación en Familia. La Habana, Imp. El Tiempo, 1875. | Discurso académico. Leído en la sabatina del 23 de octubre de 1875, en la Real Universidad de La Habana. La Habana, Imp. El Tiempo, 1875. | Sermón predicado por Ricardo Arteaga, canónigo doctoral de S.I.M. de Venezuela, el 24 de mayo de 1900, en la primera fiesta que la fábrica Industrial Nacional de Pastas Italianas consagró a su patrona María Auxiliadora. Caracas. Tip. Americana, 1900.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carbonell, José Manuel. «Ricardo Arteaga y Montejo (1843-1915)», en su La oratoria en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 5. La Habana. Imp. Montalvo y Cárdenas, 1928, p. 359-361. (Evolución de la cultura cubana, 1608-1927, 9.) | González del Valle, Francisco. «El clero separatista de Cuba» (Segunda serie). I. El padre Ricardo Arteaga, en Cuba Contemporánea. La Habana, 23, 8(89): 53-65, may., 1920. | Iraizoz, Antonio. Lecturas cubanas. La Habana, Editorial Hermes, 1939, p. 156-158. | Méndez Capote de Solís, Renée. «Ricardo de Arteaga y Montejo», en su Oratoria cubana. Ensayos. La Habana, Imp. Editorial Hermes [s.a.], p. 271-275. | Méritos y servicios del Pbro. Doctor Ricardo Arteaga y Montejo, Canónigo doctoral de la S.I.M. de Caracas. La Habana, Imp. de Xiqués, 1899. | «El Padre Arteaga en la iglesia de Santa Catalina», en El País. La Habana, 15(58): 2, mar. 8, 1892.
 

ARTEAGA, Rolando (Camagüey, 15.2.1933) Realizó los estudios primarios en su ciudad natal. En el Instituto de Seguncla Enseñanza de Camagüey, estudió hasta tercer año de bachillerato. Comenzó a publicar muy joven. En 1952 obtuvo una mención en el concurso de cuentos «Hernández Catá». Cultiva el cuento y la poesía. Ha colaborado en Bohemia, Carteles, Lunes de Revolución. Ha trabajado en el I.C.R.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Manifiesto del hombre reciente. La Habana, Úcar, García, 1958. | El acróbata [Cuentos]. La Habana, 1962.
 

Artes (La Habana, 1944-[Id.?]. Revista mensual. Órgano oficial de Teatro Popular. Comenzó en mayo, dirigida por Paco Alfonso, con Juan Más como subdirector. La redacción y la dirección artística estaban a cargo de Benicio Rodríguez Vélez y [Roberto] Diago, respectivamente. Dedicada fundamentalmente a la difusión del arte teatral y a reseñar las actividades del grupo de que era órgano, dio cabida en sus páginas a las restantes artes: música, cine, literatura, artes plásticas. Tuvo como colaboradores a Juan Marinello, José Antonio Ramos, Félix Pita Rodríguez, Luis Felipe Rodríguez, Rafael Marquina, Luis Amado Blanco, Luis A. Baralt, Rafael Suárez Solís, César Rodríguez Expósito, José Luciano Franco, Renée Potts, Josefina de Cepeda, así como al músico Félix Guerrero y al crítico de arte Guy Pérez de Cisneros. El tercer número (último que se ha encontrado) salió en agosto de 1944.
 

Artes Plásticas (La Habana, 1960-1962). Revista publicada por la Dirección General de Cultura del Ministerio de Educación. Era dirigida por Vicentina Antuña, con Marta Arjona como responsable del Departamento de Artes Plásticas y Rosario Novoa y Graziella Pogolotti como asesoras. En 1960 publicó dos números; en el segundo de ellos aparece, como subdirector, Alejo Carpentier. Después editó un número en 1961 y otro en 1962. El número correspondiente a este último año fue publicado por la Comisión Nacional de Artes Plásticas del Consejo Nacional de Cultura. Dedicada por completo a las artes plásticas, publicó artículos informativos y críticos sobre pintura, escultura, grabado, siempre acompañados de ilustraciones y fotos. Además tenía una sección fija sobre noticias de arte en el mundo y otra con comentarios y críticas a libros sobre su materia específica. Colaboraron en sus páginas José Lezama Lima, Alejo Carpentier, Graziella Pogolotti, Ángel Gaztelu, Mirta Aguirre, Rafaela Chacón Nardi, Fayad Jamís, Severo Sarduy, Samuel Feijóo, José A. Baragaño, Rosario Antuña, Argeliers León, Adelaida de Juan y otros. El cuarto y último número apareció en 1962.
 

ARTILES, Freddy (Santa Clara,.1.1946). Cursó en La Habana la enseñanza primaria y el bachillerato. Comenzó a estudiar ciencias biológicas en la Universidad de La Habana (1964-1967). Ha trabajado como profesor de biología en la enseñanza media y como técnico de laboratorio en el Instituto Nacional de la Pesca. Sus dos primeras obras las estrenó en el Teatro Universitario: Estudio de sentimientos y El círculo de cuatro puntas (1967). Llamado al Servicio Militar Obligatorio (1968), allí obtiene premios y menciones en concursos de cuento y poesía, y como actor y director en los Festivales de Aficionados de las FAR. También recibe mención de cuento en el certamen de los Comités de Defensa de la Revolución. En 1971 comparte el premio de cuento en el Concurso 13 de Marzo de la Universidad de La Habana, recibe mención de teatro en el certamen de obras infantiles «La Edad de Oro» y gana el Premio de Teatro UNEAC por Adriana en dos tiempos. En 1973 ganó el premio «La Edad de Oro» por su pieza teatral El conejito descarriado. Ha publicado en Verde Olivo. Trabaja como asesor literario en el equipo técnico de teatro del Consejo Nacional de Cultura.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Adriana en dos tiempos. La Habana, Unión de Escritores y Artistas de Cuba, 1972. | El conejito descontento. La Habana, Instituto Cubano del Libro. Editorial Gente Nueva, 1973.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

«Adriana en dos tiempos. Entrevista a Freddy Artiles», en La Gaceta de Cuba. La Habana, (99): 4, ene., 1972. | Cruz-Luis, Adolfo. «Adriana, una excepción excepcional», en Juventud Rebelde. La Habana, :2. dic. 5, 1972 | Hoz, Pedro de la. «Adriana en dos tiempos», en El Caimán Barbudo. La Habana, 2ª época, 2 (65): 30-31, feb.-mar., 1973. | Otero, José Manuel. «Adriana y sus dos tiempos», en Granma. La Habana, 10 (195): 4, ago. 21, 1974.
 

Artista, El (La Habana, 1848-[1849; 1852?]). Publicación amena, oficial del Liceo Artístico y Literario. Comenzó a salir el 13 de agosto. Araceli García-Carranza afirma, en la página 13 de la obra Índices de revistas cubanas. Siglo XIX (La Habana, Biblioteca Nacional José Martí. Depto. Colección Cubana, 1970), que la fundó y redactó en sus inicios Gonzalo Aguiar y Loysel. Después fue su redactor José Quintín Suzarte. Aparecía semanalmente. El tomo 1 (números 1 al 29, 13 de agosto de 1848-25 de febrero de 1849) consta de 446 páginas. En la portada (entregada al finalizar el mismo) aparece una relación de colaboradores, entre los cuales se destacan Anselmo Suárez y Romero, Ramón de Palma, José Zacarías González del Valle, José Victoriano Betancourt, José María de Cárdenas (seud. Jeremías de Docaransa), Ramón Vélez Herrera, Antonio Bachiller y Morales, Leopoldo Turla, Ramón Zambrana, Felipe Poey, Felipe López de Briñas, Javier de Foxá, José Gonzalo Roldán, Miguel de Cárdenas y Chávez, Francisco de Frías, Emilio Auber y otros cuyas firmas no aparecieron en las páginas de la revista. El 15 de marzo de 1849 comenzó a salir el tomo 2, en el cual Suzarte, por tomar a su cargo la redacción del Faro Industrial de La Habana, se asoció a Andrés Poey, «en quien descansa la redacción de El Artista». Publicaba poesías, cuentos, artículos de costumbres y de crítica literaria y traducciones, así como otros trabajos sobre educación, ciencia, agricultura, etcétera. Además de los antes mencionados, colaboraron en sus páginas Joaquín L[orenzo] Luaces, R[afael] M[aría] de Mendive, C[irilo] Villaverde, José Antonio Echeverría, P[edro] Santacilia, José Mª de la Torre, Ignacio Mª de Acosta, P[edro] Á[ngel] Castellón, Narciso Foxá, Tranquilino Sandalio de Noda (seuds. Aristo y Sardalio), [Ramón] P[intó], A[ndrés] A[velino] de O[rihuela]. El último ejemplar encontrado corresponde al lº de noviembre de 1849. Carlos M. Trelles señala, en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 34, ene.-feb., 1938)-, que salió hasta este mes, aunque sin precisar la fecha exacta. Por otra parte, José M. Labraña expresa, en la página 654 de su trabajo «La prensa en Cuba» -publicado en Cuba en la mano. Enciclopedia popular ilustrada (La Habana, Úcar, García, 1940, p. 649-786)-, lo siguiente: «En 1852, Rafael M. Mendive se junta con Suzarte y lo sacan por segunda vez.» Compilado por Araceli García-Carranza se ha publicado su índice analítico, aparecido en las páginas 1581 del ya citado Índices de revistas cubanas. Siglo XIX.

BIBLIOGRAFÍA

[García-Carranza, Araceli]. «El Artista (1848-1849)», en Índices de revistas cubanas. Siglo XIX. Compilados por [...]. La Habana, Biblioteca Nacional José Martí. Depto. Colección Cubana, 1970, p. 13-14. | Roig de Leuchsenring, Emilio. «La Cartera Cubana y El Artista», en su La literatura costumbrista cubana de los siglos XVIII y XIX. T. 3. La Habana, Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, 1962, p. 149-150 (Colección histórica cubana y americana, 25.)
 

ASOCIACIÓN AMIGOS DE LA CULTURA CUBANA DE MATANZAS Fue constituida en 1935, con los objetivos de promover y calorizar diferentes actividades culturales y artísticas en la ciudad de Matanzas. Dirigida por Luis Rodríguez Rivero, contó con un consejo de gobierno formado por «distinguidas personalidades públicas locales», fundó y sostuvo las bibliotecas públicas «Carlos del Sol» y «Enrique Lluriá», fundadas en 1936 y 1940 respectivamente; instituyó el premio «Arturo Echemendía», por el que pudieron optar los bachilleres del Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas. Ofreció conferencias, conciertos, ballets, veladas martianas, funciones de teatro. Por su tribuna pasaron distinguidos intelectuales como Emilio Roig de Leuchsenring, Fernando Ortiz, Juan Marinello y Raúl Roa.

BIBLIOGRAFÍA

Memoria esquemática de los trabajos realizados por la Asociación Amigos de la Cultura Cubana de Matanzas durante su primera década de existencia. 1935-1945. Leída en el acto público y solemne del día 24 de noviembre de 1945. Álbum de autógrafos de la institución. Matanzas, Talleres de los herederos de Andrés Estrada, 1945.
 

ASOCIACIÓN CUBANA DE BIBLIOTECARIOS Quedó constituida en La Habana el 10 de julio de 1948, a iniciativa de la doctora María Teresa Freyre de Andrade. Así se daba cumplimiento a lo acordado en la Asamblea de Bibliotecarios de América, celebrada en Washington en 1947, uno de cuyos puntos señalaba la organización en cada país americano de una Asociación de Bibliotecarios. Fundada con carácter nacional (la ley-decreto 534 de diciembre de 1952 la consideró como representante oficial de todos los bibliotecarios cubanos), sus principales objetivos fueron propiciar y mantener un verdadero servicio bibliotecario, mejorar las bibliotecas existentes y lograr el establecimiento de otras, fomentar el interés por la lectura y luchar por la mayor difusión del libro mediante la instalación de bibliotecas circulantes en todo el país, así como laborar por la superación de la clase bibliotecaria, por la creación de un personal capacitado para desempeñar los distintos cargos en las bibliotecas, por mantener una sólida unión entre los bibliotecarios y las bibliotecas de la República y por estrechar las relaciones y el intercambio con los centros afines en otros países, procurando ajustar estas relaciones a un código de conducta profesional. Estructurada sobre la base de una Mesa Directiva integrada por el presidente, el secretario letrado y el de correspondencia, el tesorero y cada uno de los vices correspondientes, contó además con cuatro vocales: de Biblioteca y Consulta, de Propaganda, de Relaciones Exteriores y de Publicaciones, y con cinco representantes provinciales. La primera directiva, elegida el 30 de abril de 1949, estuvo presidida por Raquel Robés Massés. En marzo de 1949 apareció el Boletín de la Asociación Cubana de Bibliotecarios. La Asociación radicó en el edificio de la Sociedad Económica de Amigos del País. Estableció un premio anual para la mejor publicación sobre temas profesionales. En septiembre de 1950 quedó inaugurada la Escuela de Bibliotecarios, auspiciada por la propia institución. En 1953 organizó con la colaboración técnica de especialistas de bibliotecas del Centro Regional de la UNESCO, el primer seminario sobre Canje Nacional e Internacional de Publicaciones. En los primeros meses del año 1959 las funciones de la Asociación y de la Escuela de Bibliotecarios pasaron a ser atendidas por otras organizaciones.

BIBLIOGRAFÍA

«Declaración de principios», en Boletín de la Asociación Cubana de Bibliotecarios. La Habana, 1 (1): 24-26, mar., 1949. | «Entrega del Premio 'Asociación Cubana de Bibliotecarios'», en Boletín de la Asociación Cubana de Bibliotecarios. La Habana, 3 (2): 41-46, jun., 1951 | «Inauguración de la Escuela Cubana de Bibliotecarios», en Boletín de la Asociación Cubana de Bibliotecarios. La Habana, 2 (3): 77-79, sep., 1950 | Lara Mínguez, Dionisio de. «La Escuela Cubana de Bibliotecarios: proyecto asociado a la UNESCO», en Boletín de la Asociación Cubana de Bibliotecarios. La Habana, 6 (2): 17-19, jun., 1954. | «Primera graduación de bibliotecarios», en Boletín de la Asociación Cubana de Bibliotecarios. La Habana, 3 (2): 48-50, jun., 1951. | «Reforma del Reglamento en la Asociación Cubana de Bibliotecarios» en Boletín de la Asociación Cubana de Bibliotecarios. La Habana, 6 (1): 8A-13A, mar., 1954. | Reglamento de la Asociación Cubana de Bibliotecarios. La Habana, Imp. La Revoltosa, 1955. | Romeu, Raquel. «La primera promoción de bibliotecarios graduados», en Boletín de la Asociación Cubana de Bibliotecarios. La Habana, 3 (2): 55-56, jun., 1951. | Simo, Blanca. «Proposición de la Asociación de bibliotecarios cubanos», en Boletín de la Asociación Cubana de Bibliotecarios. La Habana, 5 (3): 75-76, sep., 1953.
 

ASOCIACIÓN DE ESCRITORES Y ARTISTAS AMERICANOS Fue constituida en La Habana en 1934, adscrita a un denominado Instituto de Previsión y Reformas Sociales. En 1936 el gobierno la declaró organismo autónomo internacional, pero con subvención oficial. Estuvo regida aparentemente por un amplísimo consejo de dirección formado por los representantes diplomáticos de las naciones de América en La Habana, los ministros de Estado y Educación, el rector de la Universidad de La Habana, los presidentes de las academias nacionales de Artes y Letras, de Historia y de Ciencias, el presidente de la Asociación Nacional de la Prensa, el presidente de la Asociación de Reporters y además treinta miembros fundadores. En realidad no representaba lo que su nombre hacía suponer, pues sus vinculaciones no eran sino con los gobiernos y sus órganos oficiales de propaganda sin excepción de regímenes tiránicos, como el de Batista en Cuba. Colaboró en ciclos anuales de conferencias, asambleas y congresos, imprimió libros y folletos e intentó constituir filiales en Centro y, Sudamérica. En enero de 1939 comenzó a publicar la revista América, órgano de la institución, dirigida por Pastor del Río, fundador y animador de la Asociación, quien la mantuvo dentro del limitado ámbito de la cultura oficial latinoamericana. Al triunfo de la Revolución cesó en sus funciones. El edificio que ocupaba sirve hoy de sede a la Casa de las Américas.

BIBLIOGRAFÍA

Chacón y Calvo, José Mª. «Instituciones oficiales de cultura», en Libro de Cuba. La Habana, Publicaciones Unidas, 1954, p. 667. | Remos, Juan J. Discurso en el acto de constitución del consejo de dirección de la asociación, efectuado el día 18 de agosto de 1937. La Habana, Imp. El Score [s.a.].
 

ASOCIACIÓN NACIONAL DE PROFESIONALES DE BIBLIOTECA Fue creada el 3 de junio de 1952. Tuvo como objetivos enaltecer el ejercicio de la profesión bibliotecaria, velar por la protección y defensa de sus asociados, gestionar la promulgación de leyes tendentes al mayor auge y desarrollo de la biblioteca y del bibliotecario y estrechar relaciones con instituciones similares, tanto cubanas como extranjeras. Estuvo estructurada por un presidente, un secretario y un tesorero, con sus vices correspondientes, y tres vocales: de publicaciones, de propaganda y de actividades profesionales. Publicó trimestralmente, a partir de enero de 1953, el boletín Cuba Bibliotecológica, dirigido en sus inicios por Carmen Rovira Beltrán. En abril de 1953 organizó, con la cooperación técnica de especialistas de bibliotecas del Centro Regional de la UNESCO, las primeras Jornadas Bibliotecológicas Cubanas. En noviembre del propio año instituyó el Premio Bibliotecológico «Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca», otorgado anualmente al mejor trabajo presentado sobre cualquier aspecto bibliotecológico. A petición de la mayoría de sus miembros la Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca fue disuelta el 27 de junio de 1955, al constituirse el Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios, entidad que cubrió los mismos fines que la Asociación.

BIBLIOGRAFÍA

Aguayo, Jorge, «Informe bienal (del 9 de noviembre de 1952 al 9 de noviembre de 1954) que presenta a los asociados el secretario de la Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca, en la Asamblea Ordinaria de 26 de noviembre de 1954» en Cuba Bibliotecológica. La Habana, 2 (4): 23-27, oct.-dic., 1954. | «Código de ética profesional», en Cuba Bibliotecológica. La Habana, 1 (1): 19-20, ene.-mar., 1953.
 

Astral (Santiago de Cuba, 1922). Revista mensual ilustrada. Comenzó a publicarse en junio, dirigida por Mariblanca Sabas Alomá. En el número correspondiente a julio de 1922 (único que se ha encontrado y último que se publicó) aparecieron poesías, cuentos, prosas poéticas, así como noticias de interés sobre asuntos culturales. Colaboraron en dicho número Max Henríquez: Ureña, Federico Henríquez i [sic] Carvajal, Ciana Valdés de Guird [sic] Armando Leyva, Luis Casero Guillén, Enrique Cazade. También incluyó trabajos de escritores hispano-americanos. La «Página de la Directora» tenía un marcado carácter antimperialista.
 

Atalaya (Remedios, Las Villas, 1933-[Id?]. Revista quincenal. Comenzó a publicarse el 15 de julio. Eran sus directores Alejandro y Othón García de [sic] Caturla. Publicaba poesías, crítica literaria, artículos sobre música y sobre otras cuestiones de carácter general. En su sección fija «Figuras remedianas» se destacaba a personajes importantes de la ciudad. Fueron sus colaboradores Nicolás Guillén, José Antonio Portuondo, Juan Marinello, Manuel Navarro Luna, Eugenio Florit, José Ardévol, Pedro Baeza, Carlos M. Raggi, Jorge L. Martí y otros. El último ejemplar encontrado corresponde al 15-30 de septiembre de 1933.
 

Atenas (La Habana, 1910-[Id.?]. Revista quincenal ilustrada. Comenzó a publicarse el 25 de agosto, dirigida por Emilio y René Lufríu. En este primer número expresan que habían pensado titularla Germinal, pero que determinaron cambiarlo por Atenas siguiendo «consejos cariñosos de amigos expertos y temores de espíritu pusilánimes, que declaraban que Germinal más que expresión de Arte, lo era de política, que no parecía por lo tanto adecuado a una publicación creada únicamente con fines artísticos, nacida con el solo objeto de rendir místico culto a la belleza...». La jefatura de redacción estaba a cargo de Antonio Iraizoz. Desde el 30 de septiembre de 1910, Emilio Teuma sustituye a Iraizoz en la jefatura de redacción. Publicaba poesías, cuentos, artículos de crítica e historia literaria, así como crónicas teatrales, deportivas y Sociales. Colaboraron en sus páginas Sergio Cuevas Zequeira, José A. Rodríguez García, Felipe Pichardo Moya, Esteban Foncueva, M. Rodríguez Rendueles y otros escritores menos conocidos, como Luis Lagos y Lagos, Francisco Sabas y Castillo, M. Y. Merlano y Víctor Manuel de Santa Ana. El último ejemplar encontrado corresponde al 15 de octubre de 1910.
 

Atenea (Cienfuegos, Las Villas, 1952-[1957?]) Revista mensual literaria, artística, científica y de información cultural. El primer número salió con fecha 1º de abril. Era dirigida por Pedro Sánchez Borroto y tuvo una salida irregular. Entre los redactores se contaban Pedro López Dorticós, Florentino Morales Hernández, Bienvenido Rumbaut Yanes, Heriberto Palenque Díaz de Villegas, Nicolás Machado Rodríguez, Obdulio A. García González, Roberto Torres García y Juan J. Fuxá Sanz, a los que se unió posteriormente Alberto García Menéndez. Órgano oficial del Ateneo de Cienfuegos, se dedicaba a reseñar las actividades de dicha institución. Publicaba trabajos de índole variada; los de carácter literario generalmente eran de escritores de la propia ciudad y del resto de la provincia. Entre sus más conocidos colaboradores se cuentan Aldo Menéndez, Alcides Iznaga, M. Isidro Méndez, Francisco Riverón, Félix Cabrera Martí. El número correspondiente a diciembre de 1953 fue dedicado íntegramente a trabajos sobre Martí por su centenario. El último ejemplar encontrado corresponde a abril de 1956-marzo de 1957.
 

Ateneo, El (La Habana, 1868-1869). «Revista quincenal ilustrada de / Agricultura, industria, comercio / Física. Química. Metalurgia. Arquitectura. Mecánica. Telegrafía. Jurisprudencia. Medicina. Historia natural. / Meteorología. Literatura. Pintura. Escultura. Fotografía. / Bancos. Empresas. Navegación. Ferro-carriles. Cambios. Crédito. Contabilidad. Tipografía. Bibliografía, etc.» En el interior aparecía otro subtítulo: «Revista quincenal enciclopédica, ilustrada con grabados.» Comenzó a salir en julio. En el número correspondiente al 15 de septiembre de 1868 anuncian que «por convenir así a los intereses de la Propaganda Literaria, del Sr. D. Francisco de Armas y Martínez, pasa la propiedad de El Ateneo a este último que lo ha adquirido por compra». Desde el número siguiente (lº de octubre) apareció sólo como «Revista quincenal ilustrada de ciencias, industria y comercio», bajo la dirección del propio Francisco de Armas y Martínez. Como señalaba su subtítulo, se dedicaba preferentemente a cuestiones de carácter científico, agrícola e industrial, pero no por ello dejó de prestar atención a lo literario. Aparecieron poesías y artículos costumbristas y de crítica literaria. Fueron sus colaboradores [Francisco de Frías] Conde de Pozos Dulces, José Fornaris, Enrique Piñeiro [sic], Antonio Bachiller y Morales, Ramón Zambrana, Felipe Poey, José Ramón de Betancourt, Isaac Carrillo y O' Farrill, Francisco de Armas y Carmona, Francisco Lozano Muñoz, J. J. de Mora y otros. El 1º de febrero de 1869 salió el último número. Bajo la responsabilidad de Araceli García-Carranza se ha confeccionado su índice analítico, que se encuentra a disposición del público en las gavetas de la hemeroteca del departamento de Colección Cubana de la Biblioteca Nacional José Martí.
 

Ateneo, El (Nueva York, 1874-[1875?]. Repertorio ilustrado / de arte, ciencia y literatura. Comenzó en julio, publicado por Juan I[gnacio] de Armas. En su primer número expresaron que «la más completa abstención de controversias políticas y religiosas, el respeto más severo a la moral, formarán el carácter distintivo de la redacción de El Ateneo...». Se editaba mensualmente. Publicaba poesías, cuentos, novelas y traducciones de poetas norteamericanos y franceses. Reprodujo grabados de Gustavo Doré y cuadros de pintores famosos, así como algunos artículos de costumbres de Jeremías de Docaranza [sic] (seud. de José María de Cárdenas y Rodríguez). Sus colaboradores fueron escritores hispanoamericanos. El último número de que se tiene referencia corresponde a junio de 1875.
 

Ateneo, El (Matanzas [1879-1883]). Según señala Carlos M. Trelles en la primera parte de su «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -aparecida en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 35, ene.-feb., 1938)-, comenzó a salir el 3 de agosto de 1879 como órgano oficial de la sociedad de su nombre. Era -añade Trelles- «quincenal y literario». Lo dirigía Fernando Romero Fajardo y contó con la colaboración de Nicolás Heredia, Bonifacio Byrne, Rafael Otero, Francisco Jimeno, Miguel Garmendía, Dionisio Font y otros. El propio Trelles, de cuyo trabajo antes citado se han tomado todos los datos, pues no se ha encontrado ningún ejemplar, expresa que su publicación finalizó en junio de 1883.
 

ATENEO DE CIENFUEGOS Esta institución cultural surgió del Centro de Profesionales en el año 1922. Contó con un presidente, tres vicepresidentes, un secretario de actas, un secretario de correspondencia, un tesorero, con sus vices correspondientes, y los vocales. Su primer presidente fue Sotero Arteaga Bolaños. Las secciones de trabajo fueron Literatura, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Físicas y Matemáticas, Periodismo, Música, Artes Plásticas, Ciencias Históricas, Ciencias Médicas, Cultura Física y Deportes, Arte Escénico y Arte Fotográfico. Propició concursos literarios, otorgó medallas y diplomas de honor a personalidades eminentes, conmemoró anualmente la fundación de la ciudad, instaló campamentos de verano para los niños de las escuelas públicas y ofreció conferencias, conciertos, etcétera. Su verdadero animador fue Pedro Modesto Hernández. En 1953 apareció Atenea, órgano de la institución, dirigida por Pedro Sánchez Borroto. Además vieron la luz varios cuadernos con la obra poética de autores locales, como Luis F. Gallardo y Saturnino Tejera, y algunos folletos con el título de Cuadernos de Cultura Popular, referentes a periódicos y revistas cienfuegueras, mártires de las guerras de independencia, etcétera. Las actividades de esta institución cesaron alrededor de 1959.

BIBLIOGRAFÍA

«Síntesis histórica del Ateneo», en Atenea, Cienfuegos 3 (4): 3-12, abr., 1956-mar., 1957.
 

ATENEO DE LA HABANA Fue inaugurado el 4 de noviembre de 1902. También se le denominó Círculo de La Habana, por estar fusionado a éste. Contó con un presidente, un secretario, un tesorero y un bibliotecario, con sus vices correspondientes, y seis vocales. El primer presidente fue Antonio González Lanuza. Mantuvo las secciones de Ciencias Puras y Tecnología, Literatura, Artes Plásticas, Música, Historia, Ciencias Sociales, Declamación y Teatro. Su objeto fundamental fue propiciar la difusión de la cultura a través de conferencias, conciertos, veladas, concursos históricos, literarios y pedagógicos, exposiciones y cualquier otra manifestación similar. Hasta febrero de 1972, fecha en que dejó de funcionar la institución, ejerció la presidencia Miguel A. Branly. Tuvo además como presidentes a Ricarclo Dolz y Arango, Rafael Fernández de Castro, Juan Santos Fernández, Evelio Rodríguez Lendián, José Mª Chacón y Calvo. Entre sus colaboradores figuraron Antonio Sánchez de Bustamante, Enrique José Varona y Luis Montané. Publicó ciclos de conferencias tales como Los maestros de la cultura cubana, Figuras cubanas de investigación científica, Los poetas de Arpas amigas, y otros.

BIBLIOGRAFÍA

Los antiguos presidentes del Ateneo de La Habana. Acto de conferencias celebrado en el Ateneo de La Habana del 15 de octubre al 12 de noviembre de 1951. La Habana, Imp. P. Fernández, 1953 (Publicaciones del Ateneo de La Habana, 7). | «Ateneo de La Habana», en Anuario Cultural de Cuba, 1943. La Habana, Úcar, García, 1944, p. 362-365. | Martínez Bello, Antonio. «Instituciones de cultura privadas», en Libro de Cuba. La Habana, Publicaciones Unidas, 1954, p. 669-670.
 

ATENEO DE SANTIAGO DE CUBA Quedó organizado el 6 de septiembre de 1914. Funcionó con un presidente, tres vicepresidentes, un director, un secretario, un tesorero, con sus vices correspondientes, y los vocales. El primer presidente y el primer director fueron Eduardo González Manet y Max Henríquez Ureña, respectivamente. Contó con las secciones de Literatura, Música, Ciencias Jurídicas, Ciencias Naturales, Ciencias Históricas, Declamación, Artes Plásticas, Pedagogía, Filosofía, Ciencias Físico-Químicas, Ciencias Físico-Matemáticas y Ciencias Sociales. Su misión fue contribuir a la difusión de la cultura cubana. Propició la celebración de conferencias, festivales de música cubana, veladas patrióticas y artísticas y otras actividades.

BIBLIOGRAFÍA

El Ateneo de Santiago de Cuba. Su fundación. Su primer año de existencia. Su porvenir. Memoria presentada, al terminar el año social de 1914-1915, por el director Max Henríquez Ureña. Trabajos presentados durante el año por los ateneístas señores Pascual Guerrero, Ángel A. Navarro Villar, Luis Vázquez de Cuberos, Enrique Cazade, Ángel Clarens y Max Henríquez Ureña. La Habana, Imp. de Aurelio Miranda, 1916.
 

Atuei (La Habana, 1927-1928). Revista mensual que comenzó a publicarse en noviembre. Eran sus directores Enrique Delahoza [sic] y Nicolás Gamolín (seud. de Francisco Masiques). Tuvo que ser editada en varias imprentas debido a la persecución de que fue objeto por parte del dictador Machado. El editor Delahoza fue procesado a raíz de la publicación de un artículo titulado «¡Dictador, sí; dictador!» Era una revista de carácter político-literario en la que aparecieron artículos sobre la situación nacional y latinoamericana, así como poesías de vanguardia y cuentos. Colaboraron en sus páginas Félix Pita Rodríguez, Regino Pedroso, José Zacarías Tallet, Carlos Montenegro, Gerardo del Valle, Mariblanca Sabas Alomá, José Manuel Valdés Rodríguez, Benito Novás, Ramón Vasconcelos, J[osé] A[ntonio] Foncueva, A[ntonio] Penichet. También aparecieron colaboraciones de escritores latinoamericanos y textos de Diego Rivera, Henri Barbusse y [Víctor Raúl] Haya de la Torre. El último número (6) salió en agosto de 1928.

BIBLIOGRAFÍA

Arredondo, Alberto. «Comentarios apristas. Atuei y Futuro. Dos periódicos, una misma idea y un mismo atropello», en Ahora. La Habana, 2 (424): 4, ene, 4, 1935.
 

AUBER DE NOYA, Virginia Felicia (La Coruña, ? 1825-Madrid, 20.3.1897). Hija del naturalista francés Pedro Alejandro Auber. En 1833 se traslada a Cuba donde se forma como escritora y se da a conocer con su novela Un aria de Bellini (1843). Contribuyó a la colección de trabajos costumbristas titulada Los cubanos pintados por sí mismos (1852). Su mayor popularidad la obtuvo con sus folletines dominicales, que primero aparecieron en La Gaceta de La Habana y después en el Diario de la Marina (1854-1873) bajo el título de «Ramillete habanero». Colaboró además en las revistas habaneras La Floresta Cubana (1855), Álbum cubano de lo bueno y lo bello (donde tuvo a su cargo la «Revista de Modas», 1860), Ofrenda al Bazar (1864). En la Revista Quincenal, de la Coruña, aparecieron sus trabajos a partir de 1860. Se marchó de Cuba en 1873, hacia Milán. Después se trasladó, sucesivamente, a París y Madrid (1893). Por esta época continuó su colaboración en el Diario de la Marina a través de la sección «Cartas íntimas». Entre los títulos de sus novelas se mencionan Los dos castillos. Leyenda alemana, Teresa, Una historia bajo los árboles, Un amor misterioso. Episodio de la revolución francesa de 1793. Acostumbraba firmar sólo con su segundo nombre.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Entretenimientos literarios [Novelas]. T. 1. Wilhelmina y Un aria de Bellini, T. 2. Leoncio y Un casamiento original. La Habana, Imp. del Gobierno por S. M., 1843-1844. 2 t. | El castillo de la loca. Tradición siciliana. La Habana, Imp. del Gobierno por S. M., 1844. | Mauricio. La Habana, Imp. del Gobierno por S. M., 1845. | Una deuda de gratitud. Comedia en un acto. La Habana, Imp. del Gobierno, 1846. | Una falta. Novela original. La Habana, Imp. del Gobierno por S. M., 1846. | Úrsula. Novela. La Habana, 1846. | Una venganza. Novela. La Habana, 1850. 3t. | Una habanera; caprichos del corazón. Novela. La Habana, Imp. del Gobierno y Capitanía General por S. M., 1851. | Perseverancia. Algunas páginas de la vida de un gran poeta. Novela orijinal [sic]. La Habana, Imp. del Gobierno y Capitanía por S. M., 1853. | Otros tiempos. Novela histórica. La Habana, Imp. del Diario de la Marina, 1856. | Ambarina. Historia doméstica cubana. La Habana, Imp. del Diario de la Marina 1858; 2ª ed. La Habana, Imp. de La Discusión, 1915. | Ramillete habanero. Verdades. México, D. F., Tipografía Mexicana, 1875.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Pie y Faura Fernando. «Felicia, en La Guirnalda Cubana. La Habana [1]: 71-73 1854. | Poey, Felipe, «Una deuda de gratitud [...]» en Diario de La Habana. La Habana, (91 y 92): [2] y [3], abr. 1 y 2, 1846, resp. | Sonámbulo, seud. de ?. «Virginia Auber, (Felicia)», en Camafeos. La Habana, 1 (23): 171-174, oct. 8, 1865.] Zenea, J[uan] C[lemente]. «Felicia», en El Almendares. La Habana, 1 (7): 109111, feb. 29, 1852.
 

AUGIER, Ángel I. (Central Santa Lucía, Gibara, Oriente, 1.12.1910). De joven estuvo empleado en las oficinas del Central Santa Lucía. Entre 1936 y 1945 fue jefe de redacción de la revista habanera Ellas. A la vez, realizaba trabajos de investigación en la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (1937-1945). En 1941 obtuvo el premio nacional de ensayo de la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación por su trabajo «Martí, poesía, y su influencia innovadora en la poesía de América» (en Vida y pensamiento de Martí. V. 2. La Habana, Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, 1942, p. 265-333). Fue profesor de Artes Gráficas en la Escuela Técnica Industrial «José B. Alemán» (1946-1962). En 1949 asistió como delegado al Congreso Continental de la Paz celebrado en México. Realizó estudios de administración pública en la Universidad de La Habana (1952-1954). Becado por la UNESCO (1954-1955), tomó clases de tecnología de las artes gráficas en la Escuela Estienne de París. En la Biblioteca Nacional de dicha ciudad realizó investigaciones literarias. Su extensa labor periodística incluye labores ejecutivas en las publicaciones Mediodía, Gaceta del Caribe, Universidad de La Habana, El Mundo, magazine dominical de Hoy, Unión, L/L. También ha colaborado en La Palabra, La Discusión, Diario de Cuba, Ahora, El Nacional (Venezuela), Orto, Grafos, Social, La Última Hora, Carteles, Bohemia, La Gaceta de Cuba. Entre los premios periodísticos que ha ganado se encuentran el «E. J. Varona» y el «J. G. Gómez». Fue secretario de redacción de la agencia noticiosa Prensa Latina (1959-1961). En el concurso Casa de las Américas de 1963 ganó mención de poesía por su libro Isla en el tacto. Jurado, en varias ocasiones, de los concursos Casa de las Américas y UNEAC. Ha viajado por Latinoamérica, Estados Unidos, Europa y el Medio Oriente. Subdirector del Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba. Candidato a Doctor en Ciencias Filológicas del Instituto de Literatura Mundial «Máximo Gorki» de la Academia de Ciencias de la URSS. Miembro del Partido Comunista de Cuba. Poemas suyos han sido traducidos a distintas lenguas. Ha prologado varios libros. Tiene a su cargo la edición de las obras completas -verso y prosa- de Nicolás Guillén.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Uno. Versos. Pról. de Agustín Acosta. Manzanillo, Editorial El Arte, 1932. | Juana Borrero, la adolescente atormentada. La Habana, Imp. Molina, 1938. | Reencuentro y afirmación del poeta José María Heredia. La Habana, Imp. Molina, 1940. | Canciones para tu historia (1936-1939). La Habana, Editorial Libros Cubanos, 1941. | Esmeril, apuntes biográficos. La Habana, Ayón Impresor, 1950. | Nicolás Guillén. Notas para un estudio biográfico-crítico. T. 1 [Pról. de Samuel Feijóo]. La Habana, Universidad Central de Las Villas. Dirección de Publicaciones, l962; 2ª ed. rev. La Habana, Editora del Consejo Nacional de Universidades. Universidad Central de Las Villas, 1965. | Breve antología. Pról. de Samuel Feijóo. La Habana, Universidad Central de Las Villas. Dirección de Publicaciones, 1963. | Nicolás Guillén. Notas para un estudio biográfico crítico (1938-1947). T. 2. La Habana, Editora del Consejo Nacional de Universidades, Universidad Central de Las Villas, 1964. | Isla en el tacto. La Habana, Eds. Unión, l965. | Cuba y Rubén Darío. Con el ensayo de una bibliografía cubana de y sobre Rubén Darío por Francisco Mota. La Habana, Academia de Ciencias. Instituto de Literatura y Lingüística, 1968. | Do Svidanya [Poemas]. La Habana, UNEAC, 1971. | Nicolás Guillén. La Habana, UNEAC, 1971.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

«Ángel I. Augier. Canciones para tu historia [...]», en América. La Habana, 13 (1): 92, ene., 1942 | Arozarena, Marcelino. «Los trabajos y los días» [Sobre una disertación autobiográfica en la Biblioteca Nacional], en La Gaceta de Cuba. La Habana, (80): 30-31, ene., 1970 | Bueno, Salvador. «Nuestros poetas. Ángel Augier», en El Mundo del Domingo. Suplemento del periódico El Mundo. La Habana, :12, ago. 29, l965. | Cruz, Mary. «Cuba y Rubén Darío. Un ensayo de Ángel Augier», en Granma. La Habana, 4 (280): 5, nov. 20, 1968. | Chacón y Calvo, José María. «Acerca de Ángel Augier», en Social. La Habana, 21 (13): 23, ene.-mar., 1938. | González, Manuel Pedro. «Cuba y Rubén Darío», en Unión. La Habana, 9 (1): 152-157, mar:, 1970. | Horruitiner, Lino. «Heredia y el romanticismo», en Magazine de Hoy. Suplemento del periódico Noticias de Hoy. La Habana, :5, jul. 1, 1945. | Lorenzo, José «Isla en el tacto», en Bohemia. La Habana, 57 (40): 26-27 oct. 1, 1965. | Marinello, Juan, «Isla en el ser», en Unión. La Habana, 4 (4): 164-167, oct.-dic., 1965. | Selva, Mauricio de la, «Ángel Augier, Isla en el tacto [...]» en Cuadernos Americanos. México D.F., 25, 144 (1): 269-270, ene.-feb., 1966. | Suárez Solís, Rafael. «Un largo y consecuente poema», en El Mundo. La Habana, 64 (21372): 4, sep. 11, 1965. | Torriente, Loló de la. «Augier: poeta», en El Mundo. La Habana, 64 (21361): 4, ago. 31, 1965. | «I. versos, por Ángel I. Augier [...]» en Orbe. La Habana, 2(75): [31] ago. 14, 1932. | Vitier, Cintio. «Ángel I. Augier», en su Cincuenta años de poesía cubana (1902-1952) Ordenación, antología y notas por [...]. La Habana, Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1952, p. 271.
 

Aurora (Cárdenas, Matanzas, 1911-[1912?]). Revista semanal. Comenzó el 30 de abril, fundada y administrada por Antonio B. Castro. Era su director Fsco. de la Huerta. Desde el número 2 apareció como «Revista semanal ilustrada». A partir del 24 de diciembre de 1911 la dirigió J. G. Viña. Dedicaba sus páginas, en general, a producciones de carácter literario, especialmente poesías y cuentos; además publicaba crónicas sociales, anuncios comerciales y otras cuestiones de interés para los habitantes de la ciudad. Fueron sus colaboradores escritores locales, aunque también aparecieron ocasionalmente trabajos de Medardo Vitiet [sic], Agustín Acosta, José A. Rodríguez García, Gustavo Sánchez Galarraga, Diwaldo Salom y otros. El último ejemplar encontrado corresponde al 31 de marzo de 1912.
 

Aurora (La Habana, 1921-?). Revista que comenzó a salir en julio, bajo la dirección de Manuel Blanco Cuétara. Era órgano oficial de la Unión de Dependientes de Cafés y se editaba mensualmente. Fueron después sus directores, sucesivamente, Cándido López Guitián, José Noche Torrado, Felipe Zapata, Manuel Blanco Cuétara, Joaquín Riancho, Raúl Mesones, Vicente Suárez, Francisco Arias y Manuel Martínez Vázquez. A partir de mayo de 1929 aparece como «Órgano oficial de la Unión de Empleados de Cafés, Restaurantes, Hoteles, Fondas y Similares», bajo la dirección de Guillermo Pérez, a quien suceden, en orden cronológico, José Sanclaudio, Manuel Coucerio García, Leonardo Barreiro, Emilio Argüelles, Martín P. García, y J. Fernández. De abril a noviembre de 1930 sale como «Órgano defensor de los empleados de cafés». En diciembre de este mismo año retoma su anterior subtítulo. Desde abril de 1931 es responsable de la redacción un Comité Ejecutivo Central y en enero de 1932 ocupa de nuevo la dirección J. Fernández. En septiembre de 1932 comienza su segunda época, ahora bajo la dirección de Celestino Noriega. Con posterioridad ocupan la dirección, en orden sucesivo, Carlos García, Urbano Armesto, Pedro Clua y Antonio Ares. No se han encontrado ejemplares de 1936 y 1937. En marzo de 1938 está aún en su segunda época, ahora con un formato más pequeño. Aparece como «Órgano oficial de la Unión de Empleados de Cafés de La Habana», bajo la dirección de Osvaldo Vela Gómez, quien en mayo de 1938 (último ejemplar encontrado) aún se mantenía a su frente. Revista dedicada a los problemas del movimiento obrero, fundamentalmente del ramo de que era órgano, aparecían en sus páginas, además, trabajos de carácter político y críticas a los gobernantes de la época, así como poesías, cuentos y otros artículos de interés literario. Publicó trabajos de Raúl Roa, Juan Marinello, Regino Pedroso, Carlos Loveira, Marcelo Salinas, Nicolás Guillén, Ramón Guirao, Emilio Ballagas, José Antonio Foncueva, Gerardo del Valle, Eduardo Avilés Ramírez, Ramón Rubiera, Ángel I. Augier, [Enrique] Delahoza [sic], Luis A. de Arce, Adrián del Valle, Benicio Rodríguez Vélez, Juan Luis Martín, Joaquín Dicenta, Antonio Penichet, Julio Ayllón, Emma Pérez, A. Bernal del Riesgo y otros.

BIBLIOGRAFÍA

Pinoche, Tomás. «Nuestra Aurora», en Aurora. La Habana, 7 (88): 8, nov. 10, 1928.
 

Aurora, La (La Habana, 1865-[1868]). Periódico semanal dedicado a los artesanos. Comenzó el 22 de octubre. En su primer número apareció una «Profesión de fe» en la que expresaron: «Por eso nosotros venimos a colocar nuestro grano de arena en el gran edificio que la humanidad erije [sic]. Cosmopolitas por convicción venimos a manifestar nuestras ideas con la libertad que nos sea permitida y entre los límites a que está circunscrita una publicación del carácter de la nuestra. Venimos a hermanarnos a ese grupo de obreros de la inteligencia que tanto afán manifiesta por el adelanto de las ciencias y de la literatura y por la difusión de las luces en las masas de la sociedad.» Era dirigida por Saturnino Martínez y Manuel Sellén. El tomo 1 finalizó el 22 de julio de 1866 (entrega 40). El domingo siguiente (29 de julio) comenzó su año 2 con el tamaño ampliado. A partir del 27 de enero de 1867 cambió nuevamente su formato. «Desde hoy -expresan en el número antes citado- entra a figurar en el personal de esta redacción como co-director y administrador general del periódico, Juan María Reyes; cuyas ideas están completamente identificadas con la índole y tendencia de nuestro programa.» En 1868 su salida fue suspendida por algún tiempo. Reapareció, con un nuevo formato, el 3 de mayo del propio año. Estaba entonces en su tercera época y salía como «Semanario de ciencias, literatura y crítica». Fue el primer periódico obrero editado en Cuba. Además de tratar las cuestiones obreras, fundamentalmente de los tabaqueros, incluyó innumerables colaboraciones de índole literaria: poesías, artículos de crítica y novelas por entregas. Tenía secciones fijas en las que se planteaban problemas sociales de actualidad. Al entrar en la redacción Juan María Reyes, dio espacio también a sus artículos sobre el estado de la educación. Fueron sus más destacados colaboradores Joaquín Lorenzo Luaces, José Fornaris, Antonio y Francisco Sellén, Luis Victoriano Betancourt, Alfredo Torroella, Antonio Bachiller y Morales, Antonio López Prieto, Fernando Urzáis, J. J, Govantes, José de Jesús Márquez, Merced Valdés Mendoza, Ramona Pizarro y otros. El último ejemplar encontrado corresponde al 3 de mayo de 1868, pero a fines de junio de 1868 aún continuaba publicándose. Todas las fuentes consultadas coinciden en la afirmación de que su salida finalizó en este año.

BIBLIOGRAFÍA

Portuondo, José Antonio. La Aurora y los comienzos de la prensa y de la organización obrera en Cuba [La Habana] Imp. Nacional de Cuba, 196l. | Tellería Toca, Evelio. «1865-1965. El centenario de La Aurora, primera publicación obrera de Cuba», en Granma. La Habana, 1 (19): 2, oct. 22, l965.
 

Aurora de Matanzas, La (Matanzas [1828-1857]). Periódico que, según señala Carlos M. Trelles en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 37, ene.-feb., 1938)-, comenzó a salir el 2 de septiembre de 1828. Trelles también expresa que era propiedad de la Diputación Patriótica, la que aceptó la oferta del impresor Antonio Pereira de editarlo en sus talleres. Lo redactaba, según el propio Trelles, José Pereira, hermano del editor, a quien auxiliaban Félix M. Tanco, José Ibarra, José B. Ponce, Jaime Badía y José M. Casal. Salía tres veces a la semana. En el número correspondiente al 3 de enero de 1829 (ejemplar más antiguo encontrado) se expresa que «se insertarán en él todas las noticias y asuntos de oficio». Se han podido revisar todos los números del primer semestre de 1829. En los mismos aparecen, además de las disposiciones gubernativas, noticias reproducidas de periódicos de España y del resto de la isla, así como numerosos trabajos de índole literaria. Antonio M. Maicas señala, en su trabajo «El periodismo en Matanzas» -incluido en el Álbum del cincuentenario de la Asociación de Reporters de La Habana (La Habana, Editorial Lex, 1952, p. 68)-, que La Aurora de Matanzas «fue el primero de los periódicos cubanos que publicó crónicas de guerras extranjeras. La amistad de su director con los dirigentes del Corier des Etas Unis [sic], le permite publicar valiosas y originales crónicas sobre la guerra entre Turquía y Rusia, que hoy son páginas curiosísimas del periodismo de antaño». Antonio Bachiller y Morales indica, en la página 228 del tomo 2 de su obra Apuntes para la historia de las letras y de la instrucción pública en la isla de Cuba (La Habana, Academia de Ciencias de Cuba. Instituto de Literatura y Lingüística, 1971), lo siguiente: «Fue el mejor periódico político y literario de esta Isla hasta esa fecha. Contribuyó visiblemente al adelanto en el periodismo en la esencia y hasta en la belleza de las formas.» En enero de 1831, según refiere Trelles en su citado trabajo, ¡José Pereira se separó del periódico para fundar El Lucero de Matanzas y se hizo cargo entonces de su impresión Tiburcio Campe, quien lo dirigió en esta segunda época (desde el lº de marzo de 1831 hasta septiembre de 1833). Añade Trelles que con Campe colaboraron los ya mencionados Tanco, Casal y Badía, así como Domingo del Monte, F[rancisco] Guerra y los redactores del Diario de Matanzas y del [Diario] Español de Nueva Orleáns, a los cuales José M. Labraña añade, en la página 655 de su trabajo «La prensa en Cuba» -publicado en Cuba en la mano. Enciclopedia popular ilustrada (La Habana, Úcar, García, 1940, p. 649-786)-, los nombres de Francisco Iturrondo, Plácido (seud. de Gabriel de la Concepción Valdés), José Jacinto Milanés, Sebastián Alfredo de Morales. De su tercera época -iniciada el 1º de octubre de 1833, nuevamente bajo la dirección de José Pereira, quien además se ocupaba de la redacción-, se ha revisado hasta diciembre de 1834. Aparecen en ese período colaboraciones de Delio (seud. de Francisco Iturrondo), Desval (seud. de Ignacio Valdés Machuca), Un aficionado a las musas (seud. de José Severino Boloña), B[achiller] T[oribio] S[ánchez] de A[lmodóvar] (seud. de Domingo del Monte), Ramón de Palma, Manuel González del Valle, Blas Osés y otros. Trelles afirma, en su varias veces citado trabajo, que la dirección de José Pereira se extendió hasta junio de 1838. Añade, además, que su cuarta época se inició el 5 de julio de 1843; la quinta el 1º de marzo de 1847; la sexta el 3 de agosto de ese mismo año y la séptima en enero de 1849. Según se desprende del trabajo de Trelles, su título, así como su subtítulo y formato, sufrieron diversas alteraciones durante su larga trayectoria. También refiere Trelles que, a partir del 1º de agosto de 1857, después de refundirse con otro periódico de la ciudad titulado El Yumurí, adoptó el título de Aurora del Yumurí, con el cual salió hasta 1900. Pedro José Guiteras expresa, en la página 161 del tomo 2 de su Historia de la isla de Cuba. Con notas e ilustraciones (Nueva York, Jorje [sic] R. Lockwood, F. W. Christern, 1886), que la reforma en el periodismo cubano comenzó en 1828 con La Aurora de Matanzas, «diario político y literario digno de elojios por la elegancia de su impresión y su estensión, la variedad de materias que abraza i el orden i buen gusto de su redacción, i puede estimarse sin disputa el príncipe de nuestros periódicos» [sic].

Aurora del Yumurí (V. Aurora de Matanzas, La)
 

AVELLANEDA, Gertrudis GÓMEZ DE (V. GÓMEZ DE AVELLANEDA, Gertrudis)
 

Aventura en Mal Tiempo. Papel proteico (Santiago de Cuba, 1932-?). Tabloide Literario dirigido por Primitivo Cordero Leiva. Sólo se han encontrado dos números, 1 y 2, correspondientes al mes de octubre de los años 1932 y 1933. En el primero señalan que «En plena época de crisis económica, social y política, surgen a la vida del espíritu estas hojas, presas de las más nobles inquietudes estéticas, sociales y científicas. Ofreceremos colaboraciones vernáculas y foráneas de firmas destacadas; y dentro de nuestro ideario, que es amplio y comprensivo, aspiramos a ser heraldos de cultura y solidaridad humana». El segundo ejemplar anota que «Se ha demorado lamentablemente la salida de este número debido a la revolución y a las huelgas». Aparecieron colaboraciones, tanto en prosa como en verso, de conocidos intelectuales cubanos, tales como Alejo Carpentier, Regino E. Boti, Félix Pita Rodríguez, Emilio Ballagas, José de la Luz León, Enrique de la Hoza [sic]. En ambos números aparece la sección «Notículas bibliográficas», a cargo de Elías Entralgo, que comentaba las últimas publicaciones editadas.
 

Avisador Cubano, El (Nueva York, 1885-[1886]; 1888-[1889]). «Semanario político, literario, de noticias y anuncios», se lee en el número 2, correspondiente al 10 de junio de 1885. Comenzó a salir, según refiere Carlos M. Trelles en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 40, ene.-feb., 1938)-, el 3 de junio del año citado. Era dirigido por E[nrique] Trujillo. Sólo se han encontrado cuatro ejemplares de 1885, el último (número 10) con fecha 5 de agosto; pero Trelles señala en su ya citado trabajo, que su publicación se extendió hasta el 3 de junio de 1886. Su segunda época comenzó, según el propio Trelles, el 18 de abril de 1888. Lo dirigió nuevamente Enrique Trujillo, quien ahora se encargaba también de la redacción. En este período ofrecía una relación nominal de colaboradores, de la cual formaban parte José Martí, Francisco Sellén, Félix Fuentes, Gabriel Zéndegui, Rafael de C[astro] Palomino (hijo), Luis A. Baralt, Diego Vicente Tejera, Emilio Fuentes Betancourt; posteriormente fueron incorporados a la misma Fidel G. Pierra, Juan Bellido de Luna, José Godoy. En ambas épocas publicó materiales de índole variada: noticias de y sobre Cuba, Estados Unidos y España; notas sobre espectáculos, variedades, etcétera. Su actividad fundamental estaba encaminada a reseñar las actividades de los emigrados cubanos. Tenía también una sección poética. Otros colaboradores fueron Antonio Sellén, J[osé] A[gustín] Quintero, Gonzalo de Quesada, Manuel Sanguily. El último ejemplar encontrado corresponde al 26 de diciembre de 1888. En el mencionado trabajo de Trelles, éste señala que salió hasta enero de 1889 y que a partir del 3 de febrero de dicho año tomó el título de El Avisador Hispano-americano; sin embargo, todo parece indicar que su publicación cesó antes de la fecha citada por Trelles, pues ya el 24 de enero de 1889 José Martí había publicado, en las páginas de El Avisador Hispano-americano, según consta en sus Obras completas, un artículo sobre Antonio Bachiller y Morales.
 

Avisador Hispano-americano, El (Nueva York, 1889-[1890]). «Periódico político, literario, de noticias y anuncios», se lee en el único ejemplar consultado (año 3, número 166), correspondiente al 9 de noviembre de 1889. Era continuación de El Avisador Cubano, periódico también de Nueva York que, según señala Carlos M. Trelles en la primera parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (7): 40, ene.-feb., 1938)-, salió hasta enero de 1889 y, a partir del 3 de febrero de dicho año, tomó este nuevo título. Todo parece indicar, sin embargo, que ya salía desde antes de la fecha citada por Trelles, pues el 24 de enero de ese año José Martí publicó, en las páginas de El Avisador Hispano-americano -según consta en sus Obras completas-, un artículo sobre Antonio Bachiller y Morales. En el número de referencia figuran como director y redactor principal, respectivamente, Enrique Trujillo y Rafael de Castro Palomino. Salía tres veces a la semana. Dedicaba sus páginas a la publicación de trabajos sobre Cuba y sobre las diversas actividades de los emigrados cubanos en Estados Unidos. También aparecían noticias sobre España y Estados Unidos, así como algunas poesías, crónicas, biografías y artículos de crítica literaria. José Martí fue un constante colaborador de esta publicación, en la que también aparecieron trabajos de José Ignacio Rodríguez. En febrero de1890 Enrique Trujillo se separa de la dirección «por renuncia voluntaria» y funda El Porvenir. Se encarga entonces de la dirección Rafael de Castro Palomino. Trelles expresa, en la segunda parte de su trabajo antes citado -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (8): 81, mar.-abr., 1938)-, que su publicación cesó en 1890, pero no precisa la fecha exacta. Puede señalarse, sin embargo, que fue con posterioridad al 5 de julio de dicho año, pues en El Porvenir del 9 de julio del mismo se señala que, desde el 5 de julio del año citado, «esta interesante publicación semanal, ha cambiado otra vez de forma, aumentando en ésta su ropage [sic]». Continuaba bajo la dirección de Castro Palomino, cuyo nombre aparecía en la «parte editorial».
 

Aviso, El. Papel periódico de La Habana (V. Papel Periódico de la Havana)
 

Aviso de la Havana, El. Papel periódico literario económico (V. Papel Periódico de la Havana)
 

Avispas, Las (La Habana, 1892-[1895]; Nueva York, 1896). Semanario que comenzó a salir el 24 de diciembre. Fue su fundador, director y redactor Justo de Lara (seud. de José de Armas y Cárdenas). El 4 de abril de 1893 comienza a publicarse con un formato mayor y sale tres veces a la semana con el siguiente lema: «Sólo podrán mantener ardiente la fidelidad, la excelencia del gobierno, las acertadas elecciones de ministros y el castigo severo de sus desórdenes, principalmente los que se cometieren contra la justicia, las honras y las haciendas», firmado por Saavedra Fajardo. Desde el 3 de mayo de 1893 sale diariamente y a partir del 7 de junio del mismo año amplía nuevamente su tamaño. Hacia septiembre de 1893 se tira con un tamaño mayor. Era una publicación de tónica político-crítica y de tendencia autonomista. Desde el punto de vista literario es destacable por algunos artículos de crítica debidos a su director. Fueron sus colaboradores, entre otros, Pablo Hernández, César de Guanabacoa (seud. de Ciriaco Sos Gautreau), Rico de Fe (seud. de Federico Castellanos y Cepero?), Constantino R. Villaverde, Manuel Villanova, Vespa. En 1895, según parece en enero, su publicación fue prohibida por el gobierno. El 28 de marzo de 1896 Justo de Lara, comenzó nuevamente a editarla en Nueva York. Su formato era similar al de los primeros números de 1892, pero las ideas expresadas por Justo de Lara eran ahora de carácter independentista. De esta segunda época sólo se han encontrado tres números, el último correspondiente al 11 de abril de 1896, ejemplar que, según refiere Carlos M. Trelles en la segunda parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1764 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -en Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 2 (8): 82, mar.-abr., 1938)-, fue el último que se publicó.
 

AZCÁRATE, Nicolás (La Habana, 21.7.1828-Id., 1.7.1894). Cursó la segunda enseñanza en Güines y se graduó de abogado en Madrid (1854). Después de regresar de España fundó, con José Manuel Mestre y Francisco Fesser, la Revista de jurisprudencia (1856). En 1861 fundó el Liceo de Guanabacoa, de cuya sección de literatura llegó a ser presidente. Suprimidas por las autoridades las reuniones culturales del Liceo, dio inicio en su casa a tertulias de carácter privado que dieron lugar a la antología Noches literarias en casa de Nicolás Azcárate (La Habana, Imp. La Antilla, 1866. 2 v.). Colaboró, junto a otros autores, en Ofrenda al Bazar de la Casa de Beneficencia (La Habana, Imp. del Tiempo, 1864). Por esta época colaboró en La Voz del Pueblo. Viajó a Madrid en 1866 con la junta de comisionados en representación de Güines. En la capital española fundó el periódico El Siglo XIX (1869) y colaboró en La Constitución. Regresó a La Habana en 1875, pero se vio precisado a trasladarse a México por un decreto del gobernador Valmaseda. En la capital mexicana redactó, con Antenor Lescano, El Eco de Ambos Mundos (1876). Fue colaborador en La Colonia Española. Regresó a La Habana en 1878. Revivió sus reuniones literarias, esta vez en casa de J. M. Céspedes, durante los años de 1882 a 1886. Tomó parte en la fundación del Liceo de La Habana y ocupó su presidencia. En unión de otros intelectuales y artistas creó la Asociación de Escritores y Artistas Cubanos. Fue fundador del Partido Democrático.

BIBLIOGRAFÍA, ACTIVA

Votos de un cubano. Madrid, Imp. de C. Moliner, 1869.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Azcárate Rosell, Rafael. Nicolás Azcárate, el reformista. La Habana, Editorial Trópico, 1939. | Iraizoz, Antonio «Don Nicolás de Azcárate», en su Libros y autores cubanos. Santa María del Rosario (Habana)-Madrid, Editorial Rosareña, 1956, p. 43-46. | Martí, José. «Azcárate», en su Obras completas. T. 4, La Habana, Editorial Nacional de Cuba, 1963, p. 472-476. | Menéndez y Menéndez, Emilio. «Nicolás Azcárate Escobedo, el jurista liberal», en Revista Bimestre Cubana. La Habana, 45: 360-370, 1940. | «Nicolás Azcárate», en El Hogar. La Habana, 11 (22): 3, jul. 8, 1894.
 

Azul (Matanzas, 1921-[Id?]). Revista quincenal ilustrada. Comenzó a salir el 1º de mayo. Eran sus editores C. Lamerens, Manolo Jarquín y Alberto Lovio. No era una revista literaria, pero contó con la colaboración de destacados poetas y escritores de la ciudad y de otras regiones. Desde el número correspondiente a noviembre de 1921 (último que se ha encontrado) se convirtió en mensual. Prestaron su colaboración a esta revista Medardo Vitier, Agustín Acosta, Fernando Llés, Fernando de Zayas, Mateo I. Fiol, Graciella Garbalosa, Justo G. Betancourt, Reinaldo R. Machado, Pepe Quirós, Miguel Caballero, R. A. Byrne y otros. Según parece su publicación finalizó en este mismo año, único en que la menciona León Primelles en su Crónica cubana. 1919-1922 (La Habana, Editorial Lex, 1957).
 

Azul. Revista social y artística (La Habana, 1923-[Id.?]). Publicación mensual de la que sólo se han encontrado dos números. Dirigida por José Ramón Monteverde, comenzó a publicarse en enero. Era jefe de redacción Rubén Martínez Villena. En Azul, según expresaban en el primer número, «sólo colaborarán escritores sólidos y conocidos y sus artículos serán cuidadosamente seleccionados, aunque dejaremos paso de acuerdo con nuestro programa a todo escritor joven que desee aparecer y colaborar en nuestras columnas, siempre que la calidad de su trabajo lo amerite». Además señalaban, como futuros colaboradores, a un grupo de destacados escritores cubanos del momento. En sus páginas aparecieron cuentos, poesías y artículos, firmados por Rubén Martínez Villena, Joaquín Llaverías, Guillermo Martínez Márquez, Enrique Serpa, Andrés Núñez Olano, Eduardo Avilés Ramírez, Juan B. Lamarche y otros. El segundo número (último que se ha encontrado) apareció en febrero del propio año.

Azul y Rojo (La Habana, 1902-[1905]). Revista ilustrada. Ciencias, Arte, Literatura, Información gráfica de todos los sucesos de actualidad. Comenzó a publicarse el 3 de agosto. Alfredo Montes fue su fundador y director. Veía la luz los domingos. A partir del 1º de febrero de 1903 cambió su formato. Desde el 3 de enero de 1904 salió como «Revista universal ilustrada», dirigida entonces por Miguel de Carrión, con Jesús Castellanos como jefe de redacción. Eran sus editores Julio y Alfredo Montes. Tomás Gutiérrez, que ocupaba en este momento el cargo de gerente, asumió la dirección el 27 de marzo de 1904, al separarse voluntariamente, por «sus múltiples ocupaciones», Carrión y Castellanos, El 30 de julio de 1904 se convirtió en «Periódico semanal ilustrado», aunque en el interior continuó apareciendo su antiguo subtítulo. Hacia noviembre de 1904 tiraba una edición de lujo y otra popular. A partir del 7 de enero de 1905 vuelve a aparecer como «Revista universal ilustrada». Desde el 1º de junio de 1905 varió su periodicidad a quincenal. Publicaba bastantes trabajos de índole literaria: cuentos, poesías, crítica. También aparecían artículos sobre arte y otras cuestiones importantes de la actualidad política, social y educativa del país. Fueron sus colaboradores, entre otros, Conde Kostia (seud. de Aniceto Valdivia), Esteban Borrero Echeverría, Fernando Ortiz, Federico Uhrbach, Enrique Hernández Miyares, Manuel Márquez Sterling, Emilio Bobadilla (seud. Fray Candil), Arturo R. de Carricarte, Diego Vicente Tejera, Bonifacio Byrne, Emilio Blanchet, Ramiro Hernández Portela, René López, Francisco J. Pichardo, José M. Carbonell, Esteban Foncueva, Luis Rodríguez Embil, Fernando de Zayas, Mario Muñoz Bustamante, Palmiro de Lidia (seud. de Adrián del Valle), Manuel María Mustelier, Miguel Coyula, Félix Callejas, Blanche Z. de Baralt, José G. Villa. El último ejemplar encontrado corresponde al 15 de junio de 1905.

BIBLIOGRAFÍA

Carricarte, Arturo R. de. «Recuerdos literarios: Azul y Rojo, 1902-1905», en El Fígaro. La Habana, 30 (36): 425-426, sept. 6, 1914. | Gutiérrez, Tomás Servando. «Más recuerdos literarios», en El Fígaro. La Habana, 30 (45): 536, nov. 8, 1914.

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