211
Véase Los perros del Paraíso, pp. 51-53.
212
Ibid., p. 203.
213
Ibid., p. 53. La destrucción de templos, ídolos y códices durante los primeros años de la evangelización en México está documentada tanto en el caso de fray Juan de Zumarraga, primer arzobispo de México, como en el de fray Diego de Landa, obispo de Yucatán (citado también por Posse a este propósito), quien poco tiempo después de ordenar la quema de los códices, se arrepintió de haber tomado esa decisión y se dedicó a recopilar informaciones sobre la cultura indígena que recogería en la Relación de las cosas de Yucatán.
214
En este sentido
resulta esclarecedor recordar las palabras del propio Posse:
«...incluso las mentiras que fabrico
están basadas en realidades. Tienen un efecto literario,
siempre hacia una verdad final»
(Posse en Pites,
«Entrevista con Abel Posse», op. cit., p. 125).
215
Los perros del Paraíso, nota p. 59.
216
Ibid., nota p. 47.
217
Posse, «La novela como nueva crónica de América: historia y mito», op. cit., p. 253.
218
Ibid., p. 255.
219
Posse en La Semana de Autor sobre Abel Posse, op. cit., p. 63.
220
Caballero Bonald en La Semana de Autor sobre Abel Posse, op. cit., p. 28.