231
Concepto con el que Posse adapta a la temporalidad la idea de compresencia orteguiana.
232
Posse, La
Semana de Autor sobre Abel Posse, op. cit., pp. 84-85. La idea de un pasado
compresente aparece en otras muchas intervenciones del autor, en
las que además el concepto surge vinculado a la
intención metahistórica de su obra; cito a modo de
ejemplo las siguientes palabras: «mis
novelas no encierran solamente un contenido histórico [...].
El objetivo al que apuntan es al presente, al compresente
histórico, o a la presentidad de la historia»
(Posse en Hernández, «La novela es generosa»,
op. cit.,
p.
130).
233
Alejo Carpentier «Problemática del tiempo y el idioma en la moderna novela latinoamericana», en La novela latinoamericana..., op. cit., pp. 214-215.
234
Daimón, p. 9.
235
Ibid., pp. 125-126.
236
Ibid., p. 129.
237
Coincido con
Cristina Pons en que, si bien «en la
novela histórica, porque depende de un referente
histórico concreto y documentado»
, es imposible
que el pasado histórico evocado corresponda a una
relación espacio-temporal mítica cíclica, y,
por tanto, abstracta, sí es factible que la narración
se estructure desde dicha concepción, esto es, que la novela
recupere «un pasado histórico a
partir de la configuración de la narración con base
en el aspecto cíclico o de repeticiones del tiempo
mítico»
(Pons, Memorias del olvido,
op. cit.,
p. 61). Es
precisamente porque el tiempo cíclico y el lineal se
sitúan en distinto plano narrativo que en una novela
concebida a partir de la idea del «eterno retorno» como
Daimón se puede jugar asimismo con la
constatación de que la historia avanza; así, el
progreso en sus detalles más llamativos (el avance
tecnológico en las armas, la aparición de la luz
eléctrica o la amplitud de los escotes de los vestidos
femeninos) provoca la continua sorpresa del protagonista.
238
Los perros del Paraíso, pp. 153-154.
239
Ibid., p. 215.
240
Posse en Pites, «Entrevista a Abel Posse», op. cit., p. 125.