261
Ibid., p. 188.
262
Ibid., p. 198. La presencia de Borges se
siente en toda la nueva novela histórica latinoamericana y,
en el caso de Abel Posse, muy especialmente en Los perros del
Paraíso (como ha destacado, entre otros, Seymour Menton
-véase La nueva novela..., op. cit., pp. 42 y 106-), pero también en
el resto de sus obras y, sobre todo, en su propia formación
como novelista: Posse, que gozó de la amistad del gran autor
argentino, ha confesado en alguna ocasión que fue para
él «un modelo de conducta de lo
que debía de ser la vida de un escritor»
(Posse en
Hernández, «La novela es generosa», op. cit., p. 126).
263
El largo atardecer del caminante, p. 198.
264
Ibid., p. 103.
265
Como la referencia
que hace Carlos V a la rebelión de Lope de Aguirre en la
audiencia que concede a Álvar Núñez, con la
que el autor insiste una vez más en la contraposición
entre ambos personajes: «Estás
en el otro extremo de ese demente, el Lope de Aguirre, que parece,
me cuentan, se rebeló en medio de la selva marañona
contra mi hijo...»
(ibid., p. 57; recordemos que Carlos V muere en
1558 y la rebelión tiene lugar en 1561).
266
Ibid., pp. 143-144.
267
Posse en Pites, «Entrevista con Abel Posse», op. cit., p. 127.
268
El largo atardecer del caminante, p. 214.
269
Ibid., p. 225.
270
Ibid., pp. 230-231.