311
Ibid., p. 58.
312
Ibid., p. 60.
313
Daimón, p. 211.
314
Posse en La Semana de Autor sobre Abel Posse, op. cit., p. 105.
315
Posse, «El descomunal viaje...», op. cit., p. 129.
316
Posse en Iacoviello, «Abel Posse: Los cuadernos de Praga», op. cit., p. 4.
317
Véase Posse, «La novela como nueva crónica...», op. cit., p. 252.
318
Daimón, p. 99.
319
Un Dios que
Álvar Núñez definirá, recurriendo a la
imagen de su infancia, como «el Viejo
olímpico y pagano. El Dios del Génesis. Admirable y
minucioso creador. Adorador del sinsentido y del absurdo.
Más preocupado por los infinitos espacios del cosmos que de
las nimiedades de esta Tierra»
(El largo atardecer
del caminante, p. 17) y cuya posible existencia será
objeto de planteamientos tan opuestos como el de Ulrico Nietz y el
de Las Casas en Los perros del Paraíso (la creencia
en Dios es un tema recurrente en la novelística del
autor).
320
Daimón, p. 88.