31
Cf. Abel Posse, «Argentina / Mercosur / Brasil», Línea. Pensamiento y proyectos alternativos, junio 2000 (http://www.revistalinea.com.ar/posse.html) y «La decisiva cumbre de Brasilia», Línea. Pensamiento y proyectos alternativos, agosto 2000 (http://www.revistalinea.com.ar/abel.html).
32
Expuesta en artículos diversos publicados ese año como «La Argentina: hora cero», Línea. Pensamiento y proyectos alternativos, julio 2000 (http://www.revistalinea.com.ar/horacero.html).
33
Cf., por ejemplo, Abel Posse, «La temida implosión espiritual», El País, 28-IV-2003.
34
Cf. «Lula renueva la propuesta, nueva oportunidad para "El gran viraje"», entrevista concedida a la revista Línea, diciembre 2002 (http://www.revistalinea.com.ar/notas/diciembre2002/abelposse.htm) o «Integración sudamericana. Viejo sueño, nuevo desafío», entrevista concedida a la revista Línea, marzo 2003 (http://www.revistalinea.com.ar/notas/marzo2003/posse.htm)
35
Posse en García Pinto, «Entrevista con Abel Posse», op. cit., p. 502.
36
Ibid., p. 503.
37
Posse en Iacoviello, «Abel Posse: Los cuadernos de Praga», op. cit., p. 4.
38
Carlos Fuentes, Cervantes o la crítica de la locura, México, Joaquín Mortiz, 1976, p. 82 (cit. en Fernando Aínsa, «Invención literaria y "reconstrucción" histórica en la nueva narrativa latinoamericana», en Karl Kohut, ed., La invención del pasado: la novela histórica en el marco de la postmodernidad, Frankfurt-Madrid, Ed. Iberoamericana, 1997, p. 115).
39
Por lo que se refiere a la reflexión sobre el concepto de «novela histórica» en el ámbito hispánico, cabe destacar los trabajos monográficos de Noé Jitrik, Historia e imaginación literaria: las posibilidades de un género, Buenos Aires, Biblos, 1995; María Cristina Pons, Memorias del olvido. Del Paso, García Márquez, Saer y la novela histórica de fines del siglo XX, México, Siglo XXI, 1996; y Celia Fernández Prieto, Historia y novela: poética de la novela histórica, Pamplona, Eunsa, 1998. En cuanto a la evolución del género en América Latina, además de los trabajos citados, son de interés, entre otros, los de Seymour Menton, La nueva novela histórica de América Latina, 1979-1992, México, FCE, 1993 y Alexis Márquez Rodríguez, «Raíces de la novela histórica», Cuadernos Americanos, 28:4 (julio-agosto 1991), pp. 32-49; cf. asimismo Kurt Spang et al., La novela histórica: teoría y comentarios, Pamplona, Universidad de Navarra, 1998, en especial los trabajos de Carlos Mata, «Retrospectiva sobre la evolución de la novela histórica» (pp. 11-50) y Kurt Spang, «Apuntes para una definición de la novela histórica» (pp. 51-87).
40
Para Lukács, «si consideramos todos los problemas que derivan
en el drama y la novela de la relación que mantiene el poeta
con la realidad histórica, no descubriremos un solo problema
esencial que fuese exclusivo de la historia [...]; lo decisivo es
la relación del escritor con los problemas de su propia
sociedad»
(Georg Lukács, La novela
histórica, México, Ediciones Era, 1971,
p. 204).
Por ello, cuando se pregunta «¿cuáles son los hechos vitales
sobre los que descansa la novela histórica y que sean
específicamente diferentes de aquellos que constituyen el
género de la novela en general?»
su necesaria
respuesta es que «no los hay»
(p. 298).
En esta misma línea se mueven investigadores más
actuales como Usábel, para quien «la novela histórica no existe como
género literario independiente, y sus preceptos, tanto
técnicos como estéticos, van unidos a los de la
novela en general»
(Antonio Ángel Usábel,
La novela histórica hispanoamericana: desde 1931 hasta
nuestros días, Universidad Autónoma de Madrid,
2000, p.
26).