11
Vid. Mariano de Paco, «Los comienzos del teatro de posguerra. (La escena española en torno al medio siglo)», en Manuel José Ramos Ortega y Ana-Sofía Pérez-Bustamante Mourier, eds., Literatura española alrededor de 1950: Panorama ele una diversidad, Cuadernos Draco, 2, 1995, pp. 58-60.
12
Francisco Ruiz Ramón, Historia del teatro español. Siglo XX, cit., p. 337.
13
María-José Ragué-Arias, El teatro de fin de milenio en España (De 1975 hasta hoy). Barcelona. Ariel, 1996, p. 22.
14
En O'Neill hay también, como es sabido, una visión trágica que pasa a los grandes dramaturgos realistas norteamericanos (Clifford Odets, Tennessee Williams, Arthur Miller...) con los que está relacionado Buero.
15
Vid. Luis Iglesias Feijoo y Mariano de Paco, Introducción a su edición crítica de Antonio Buero Vallejo, Obra Completa, I. Teatro, Madrid, Espasa Calpe. 1994, pp. X-XII.
16
Vid., por ejemplo, (Manuel Díez Crespo, «Español: Estreno de Historia de una escalera», Arriba, 15 de octubre de 1949, p. 3; y Cristóbal de Castro, «Español: Estreno de Historia de una escalera, drama en tres actos de Antonio Buero Vallejo», Madrid, 15 de octubre de 1949, p. 10.
17
Mariano de Paco, «Historia de una escalera, veinticinco años más tarde», en Estudios Literarios dedicados al Profesor Mariano Baquero Goyanes, Murcia, Universidad, 1974; reproducido en Mariano de Paco, De re bueriana (Sobre el autor y las obras), Murcia, Universidad, 1994, pp. 122-125. M[elchor] Fernández Almagro escribía poco después del estreno de Hoy es fiesta («Transfiguración del sainete», ABC, 17 de octubre de 1956, p. 3): «En el corazón del pueblo radica la posibilidad de que el sainete ascienda a drama sin perder sus características formales. El sainetero, propiamente dicho, suele quedar en la superficie de tipos y situaciones, mientras que el dramaturgo, atento a las realidades cotidianas de las clases populares, aspira a profundizar en busca del alma propia de una clase. Pero el terreno les es común: la realidad inmediata, los usos y costumbres; la vida de cada día, vulgar de puro humana».
18
Vid. Robert L. Nicholas, El sainete serio, Murcia, Universidad, Cuadernos de Teatro, 1992, especialmente pp. 17-22.
19
Jesús Rubio, «Del teatro independiente al neocostumbrismo», Hispanística XX, 7, 1989, pp. 185-202, muestra su razonada preferencia del término neocostumbrismo frente a neorrealismo o expresiones similares para designar la recuperación de «una línea teatral muy fructífera en los años cincuenta de la mano de dramaturgos de la generación realista» (p. 192). Afirma, por otra parte, que la de sainetes es «una denominación engañosa» (p. 197).
20
El autor insistió a lo largo de toda su vida en ello, como puede verse en textos recogidos en el segundo volumen de la citada Obra Completa. Una de las últimas manifestaciones tuvo lugar precisamente en la «Conversación con Buero Vallejo» de Fermín Cabal tras publicarse esas Obras (ABC Cultural, 9 de diciembre de 1994, pp. 16-19): «Yo no creo ser un escritor realista. [...] Toda realidad, si se llega con suficiente penetración, es simbólica. Yo creo que en casi todas mis obras es posible hacer una doble lectura. Un nivel más directo, y luego, otra cosa».