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«Antonio Machado, ejemplo y lección» por Leopoldo de Luis

Jacinto López Gorgé

Ed. CyM, SGEL, 260 pp., 235 ptas.

De entre los libros publicados ya -o a punto de publicarse- con motivo del Primer Centenario de Antonio Machado, es obligado que destaquemos este de Leopoldo de Luis (57 años) que inaugura la Colección Clásicos y Modernos de las nuevas ediciones de Sociedad General Española de Librería. Antonio Machado, ejemplo y lección es el mejor título -y el más adecuado enfoque- que Leopoldo de Luis -poeta y crítico en cuya obra prima lo ético sin desdeñar lo estético- podía haber dado a su libro. «Antonio Machado -escribe Leopoldo- es un ejemplo y su obra una lección. Ejemplo de comportamiento humano, de dedicación vocacional, de fidelidad a sus principios, de amor a su pueblo. Lección de acendramiento lírico, de objetivación desde la subjetividad, de gravedad, sinceridad, calidad poética». En torno, pues, a estas dos constantes -la del ejemplo y la de la lección- gira el libro de Leopoldo de Luis. No quiero decir que se estructure como estudio ensayístico de esas dos constantes y de los aspectos que a configurarlas contribuyen, sino que en el estudio de vida y obra que el crítico realiza, el ejemplo y la lección permanentes de Antonio Machado quedan siempre patentes en las páginas del libro.

¿Pero de qué se trata, o qué es en realidad este Antonio Machado... de Leopoldo de Luis? ¿Acaso una biografía? ¿Más bien un estudio crítico? A decir verdad, de ambas cosas participa. Al hilo de la vida, y en función de ella, el crítico comenta la obra. Y esto lo hace con apasionamiento. El propio autor califica a su comentario de fervoroso. Y lo es. Pero el rigor crítico no se ausenta. El libro está hecho a conciencia con la seriedad a que Leopoldo de Luis nos tuvo siempre acostumbrados. ¿Qué no es un libro de gran erudición? La erudición es la justa, la precisa. Leopoldo de Luis ha manejado mucha bibliografía machadiana. Esto se ve en seguida. Sin embargo, al final del libro se limita a dar una bibliografía resumida, muy valiosa por cierto para el lector que se acerca a Machado para adentrarse más en el conocimiento de su obra, ya que se trata de una bibliografía comentada de gran utilidad orientadora.

De cuantos capítulos componen el libro -dieciséis en total y me gustaría dar los títulos de todos- citaré algunos y destacaré, de un modo muy personal, el que dedica a «El tema amoroso», tan aparentemente simple, y en realidad tan complicado, en la obra machadiana. Precede a los dedicados a «El tema religioso» y a «El tema político-social». No hay tema presente en la poesía de Machado al que Leopoldo de Luis no dedique algún capítulo, todos siguiendo el hilo de la vida: «El institucionista», «El modernista», «El noventayochista», «El profesor». «Abel Martín y Juan de Mairena» tienen también su capítulo, como cada uno de los libros machadianos. Insertos en esos capítulos, se comentan con agudeza e interpretación personal numerosos poemas -cuarenta y cuatro en total- cuya relación se hace en uno de los varios índices que al final del libro figuran. En el de ilustraciones, destacaré la ilustración de la página 161: «Última fotografía de Machado en suelo español», considero de gran valor, por lo desconocida, y en la que Antonio Machado aparece con su hermano José, el doctor Sacristán, el profesor Juan Roura y Enrique Rioja, en un alto en el camino hacia el exilio, enero de 1939.

Finalmente diré que Antonio Machado, ejemplo y lección es un libro que se lee con verdadero gusto e ininterrumpidamente. Tal es la fluidez y la buena prosa con que está escrito por un poeta al que apasionan vida y obra de Machado y con el que contribuye fervorosamente al homenaje que todos los españoles debemos a nuestro gran lírico en este Primer Centenario de su nacimiento.