Cf. de esta última su «cronología» de la vida de Forner, Vida y obras de Don Juan Pablo Forner y Segarra (Madrid 1944) 33.
Nueve años son, según este crítico, los pasados por Forner en Salamanca, cf. Salamanca en la literatura (Salamanca 1972) 198.
Elogio del Señor Don Juan Pablo Forner (Madrid 1798) 274, cit por F. López: Forner et la crise..., 231.
La amistad entre Forner e Iglesias sufrió muchos altibajos debido a las diferentes concepciones literarias que mantenían. Escribe Forner en sus últimos días a Iglesias de la Casa: «En mis versos verás del modo que he sabido desprenderme de algunas pasiones [...]. No es la menor la enemistad que ha habido cerca de un año entre los dos. Si deseas, como es justo, que te tengan por hombre de buen juicio, no rehusarás renovar nuestra amistad, cuando el mismo que la rompió vuelve a ella [...]. Dios nos dé salud y vida para que segunda vez nos veamos encerrados, al anochecer, en el corral del Colegio del Rey de esa ciudad» (Cit., L. A. CUETO: Poetas líricos, vol. I, p. CXLVIII, n. 1).
«La comprobación de que los poetas salmantinos los buscaron (a aquellos sensualistas), y de que fue Cadalso quien les inició e inculcó estos principios, la tenemos al sorprender a Meléndez, poco después de su partida, entregado a la lectura de Du Bos, Condillac, Locke, Batteux...» (C. REAL DE LA RIVA: «La escuela poético...», 323).
Para la importancia de la literatura sentimental en la Europa del siglo XVIII, cf.: A. GRENET y C. JODRY: La littérature de sentiment au XVIII Siècle (París 1971).
Esta «óptica pastoril», uno de los elementos más persistentes en la poética de la Escuela, lleva incluso al forzamiento del carácter intrínseco de la composición. El anónimo autor de la «Carta al editor de estas poesías», en Poesías Póstumas de Iglesias de la Casa (Salamanca 1793) lo señalaba ya en esas fechas: «Una Anacreóntica no es una Égloga: y he aquí la causa porque las más de las que han salido últimamente con este nombre no lo son. El genio de Anacreonte era muy diverso del de Theócrito: sus Odas no son largas, y jamás se aplomó sobre las descripciones de la vida pastoril» (p. XIX).
Agustinos en Salamanca. Historia del observantíssimo Convento..., I (Salamanca 1751) 372.
Acerca de la entidad de la influencia francesa en la poesía del siglo, cf.: I. M. ZAVALA: «Francia en la poesía del siglo XVIII español», Bulletin Hispanique 68 (Bordeaux 1966) 49-68.
«La influencia de los agustinos...», 385.