171
Cf. OBRA, II, p. 32:
172
Cf. L. Lugones, La patria fuerte, op. cit., pp. 66-7.
173
Un ejemplo de la «agresividad» del capitalismo norteamericano que pretende desplazar al inglés en la Argentina es el vertiginoso aumento en el porcentaje de sus inversiones. Los ingleses habían invertido en la Argentina 1.861 millones de dólares en 1913 y en 1929 habían acrecido ligeramente sus inversiones en la suma total de 2.140 millones de la misma moneda. Las inversiones norteamericanas habían pasado en los mismo años índices de 40 a 611 millones de dólares. Cf. Ricardo M. Ortiz, «El aspecto económico-social de la crisis de 1930», en Revista de Historia, op. cit., p. 69.
174
Cf. Lugones, op. cit., p. 101.
175
El segundo título fue propuesto a Arlt por el escritor Carlos Alberto Leumann (1882-1952), según aclara una nota al pie en la misma obra (cf. LLAMAS, p. 394; OBRA, I, p. 523). Es significativo que la palabra sugerida aparezca conectada con el fascismo en un discurso de D'Annunzio contra el parlamento que según él merecería «un castigo diretto a dritto come il getto d'un lanciafiamme»
(cf. Il Popolo d'Italia, 21-6-1919).
176
Arlt perteneció durante el año de 1931 a la «Liga Antiimperialista» que pretendía boicotear a Uriburu, cf. R. Larra, op. cit., p. 129. El hecho de que no trate en sus «Aguafuertes» el rol de una industrialización nacional impide ver qué distancia podía tomar contra el Astrólogo en este sentido; ello implica también que su grado de conscientización le impedía tomar el problema a otro nivel que como tópico de ficción.
177
En cuanto al tono contra EE. UU. de las palabras del Astrólogo en conversación con el Abogado en Los lanzallamas coincido con R. Larra en que su acopio le fue posible a Arlt gracias a la pertenencia a la «Liga Antiimperialista», pero, a mi juicio, ellas están bien colocadas en boca de este personaje en cuanto se dirigen a captarse a su interlocutor. Ellas están, sin embargo, relativizadas -y ello no es visto por Larra- en el irracionalismo de las expresiones que les siguen.
178
Los primeros trabajos que señalan este choque de intereses pertenecen a Raúl Scalabrini Ortiz que empezó a denunciarlos hacia 1935. La oposición entre dos grupos de la burguesía agraria asumiría aproximadamente esta forma: los invernadores de ganado (que solamente Inglaterra podía adquirir) se atrincheraban contra los criadores de ganado vacuno (que debía pasar forzosamente por el congelamiento a causa de tratarse de carne de menor calidad y, para ello, servirse de los frigoríficos -principalmente en manos de capitales estadounidenses-; cf. Ricardo M. Ortiz, Historia económica de la Argentina, op. cit., especialmente p. 59. Estos grupos se enfrentan nuevamente con respecto a otros tópicos económicos, como petróleo, transportes, etcétera.
179
Su abandono de la reunión se describe así: «Durante un instante los dos hombres se examinaron; el abogado se levantó, detuvo los ojos en el Astrólogo, se inclinó con una sonrisa de hombre fuerte y salió»
(LOCOS, p. 107; OBRA, I, p. 226). Para la fortaleza que Arlt adjudica a la sinceridad, véase OBRA, II, pp. 151-3.
180
Este elemento adquiere un valor especial, si se tiene en cuenta que por esos años Arlt hace un credo de sus prácticas gimnásticas. Véase, por ejemplo, el «Aguafuerte» titulado «Motivos de la gimnasia sueca» (OBRA, II, p. 92). La crítica ha pasado por alto que este elemento y otros afines entre el autor y el Abogado hablaban de una simpatía marcada.