181
Cf. «Él era el fraudulento, el hombre de los botines rotos, de la corbata deshilachada, del traje lleno de manchas»
(LOCOS, p. 19; OBRA, I, p. 135).
182
Ergueta es presentado así:
| (LOCOS, pp. 9-10; OBRA, I, p. 130) | ||
El Astrólogo es descrito paulatinamente y es la mezcla lo que inquieta: «su mongólico rostro»
(LOCOS, p. 89; OBRA, I, p. 207) -que permitiría la comparación con Lenin- y «sus mostachos de foca»
(LOCOS, p. 164; OBRA, I, p. 283) -que podrían permitir la comparación con Nietzsche- no aparecen en imágenes anteriores como ésta:
| (LOCOS, p. 56; OBRA, I, p. 174). Véase también LOCOS, p. 20 u OBRA, I, p. 137) | ||
Del Mayor se dice:
| (LOCOS, p. 103); OBRA, I, p. 221) | ||
Hipólita es llamada «la intrusa»
por el narrador, que luego dice: «La Coja estaba de pie junto al canto del biombo, examinando con su venosa fría mirada. El cabello dividido en dos lisos bandos le cubría las orejas con sus alas rojas, y los labios de la mujer estaban apretados»
(LOCOS, p. 141; OBRA, I, p. 260).
Bromberg, por último, es desprestigiado repetidamente (véase LOCOS, p. 183; OBRA, I, p. 302).
183
El Abogado pronuncia pocas frases, pero ellas se caracterizan por su racionalidad. Así este personaje dice: «Con su sistema se llega a admitirlo todo...»
, «De modo que si partimos de su punto de vista, usted no tendría inconvenientes en ser socio de un bandido, de un falsificador de moneda, ni de un asesino...»
, «No se puede generalizar sobre un solo hecho»
, «Es terrible lo que usted dice...»
, «Es una barbaridad»
, «Todo eso es inverosímil a simple vista»
.
184
Véase el prólogo a Los lanzallamas titulado «Palabras del autor».
185
Cf. el pasaje en LLAMAS, p. 289 u OBRA, I, p. 414: «El Astrólogo comenta la muerte del Rufián Melancólico: -Es inútil... ya lo dice el proverbio: Quien mal anda, mal acaba. Erdosain casi suelta una carcajada. El Astrólogo continúa gravemente: -Tenía una hermosa alma el rufián»
. Nótese aquí que el adverbio «gravemente» ya expresa ahora la distancia del narrador en complicidad con el lector frente al personaje ambiguo.
186
Nótese en el pasaje cómo el narrador califica ahora al Astrólogo: «Por toda contestación el Abogado descargó en su cara una tremenda bofetada. La boca del castrado se abrió en absorción de aire. Tras este golpe, el visitante descargó un cross de izquierda a la mandíbula del endemoniado, mas éste rápidamente se cubrió el rostro con el brazo»
(LLAMAS, p. 255; OBRA, I, p. 377).
187
Cf. las palabras de Lugones en el artículo «La paz bolchevique» (La Patria fuerte, op. cit., pp. 87 y ss.): «Conforme al brutal cinismo de la propaganda marxista, la secta debe usar contra la propia burguesía la libertad y el pacifismo [...] Es lo que han hecho en Ginebra los delegados de Rusia, al proponer el desarme absoluto y universal para suprimir la guerra [...] Mientras tanto, ello comprueba una vez más la incapacidad de la plebe para la equidad y la tolerancia. Estas virtudes, eminentemente aristocráticas, porque son frutos de una selecta educación, o con más propiedad, disciplina filosófica del instinto, hay que imponerlas a la plebe por medio de la fuerza, para que pueda existir sociedad civilizada; pues lo que sus corifeos califican de 'prejuicios burgueses' son los fundamentos morales de la civilización; de tal suerte que negarlos, equivale, como lo tengo dicho, a replantear el viejo conflicto entre aquélla y la barbarie [...] La paz universal es una paradoja mística [...] La paz absoluta, en su afán de abolir la barbarie de la guerra, recaería en la barbarie de la ruina, la incultura y la incomunicación»
. Tanto los críticos de Arlt como la intelectualidad argentina en general desconocen esta obra de Lugones, que no ha sido reeditada desde 1930.
188
El narrador acentúa el hecho del reconocimiento de igualdad de la mujer que aparece en la casa de Dock Sud al decir que los visitantes de despiden de «los tres anarquistas» (la mujer y los dos hombres). La manera en que esta mujer es tratada por sus compañeros difiere profundamente de cómo trata Erdosain a las mujeres que surgen en su camino.
189
Véase la p. 261 de OBRA, II («Aguafuerte» titulada «La letanía»). Hay que recordar también que estas «Aguafuertes» sobre Di Giovanni son las que la censura del director de El Mundo ha permitido pasar.
190
En LLAMAS, p. 199 u OBRA, I, p. 320, el Astrólogo cuenta ahora a seis personajes cínicos, pues a Ergueta todavía no lo conoce: «-En realidad yo, él [Erdosain], vos [Hipólita], todos nosotros, estamos al otro lado de la vida. Ladrones, locos, asesinos, prostitutas. Todos somos iguales. Conocemos las mismas verdades...»
.