11
Se revisaron las siguientes obras: Abad de Santillán (1991); Garzón (1910); Haensch y Werner (1993), t. II; Segovia (1911).
12
Se revisaron las siguientes obras: Fernández Naranjo y Gómez de Fernández (1967); Haensch y Werner (1993), t. I y III; Lara (1986); Malaret (1931) y Suplemento, s. d. Morínigo (1993); Santamaría (1942).
13
No figura la palabra en la parte «Diccionario léxico y gramatical».
14
No se registra este uso en el acápite de «Impropiedades léxicas».
15
No figura suplantar ni en la primera parte de la obra «Voces y usos correctos e incorrectos», cap. 1 «Impropiedades léxicas», ni en la segunda parte «Novedades y ausencias en los últimos diccionarios académicos», cap. 4 «Algunas palabras y/o acepciones del español actual no registradas en el diccionario académico de 1992».
16
En el prólogo de Aragó (1995), se dice:
«... se presta en esta obra especial atención a las
peculiaridades del español en América y, especialmente, de la
Argentina [...]. De ningún modo pretendemos erigirnos en jueces del
"buen hablar". Nuestro propósito es tan sólo informar al lector
del estado de la cuestión»
(pp. IX y
X).
17
Estos sinónimos figuran también en 11. Gran Diccionario Everest.
18
Usamos * a continuación de una palabra para indicar que su ubicación en el casillero es tentativa y **, para indicar que es arbitraria, como en el caso de algunos de los diccionarios en los que el término en uno o en otro idioma se traduce por 'suplantar'.
19
En la revisión que hicimos para el español, sólo Valbuena (cuadro 1) consigna ese significado.
20
La acepción (3) implica actitud éticamente negativa de quien la efectúa, pero no 'fraude'; otro tanto la primera acepción, para el caso de que el objeto de la acción fuera una persona.