—453→
1.115.ª, 27 de julio
Entrada: PC "computadora personal, ordenador personal".
Se consulta sobre el género: ¿el PC o la PC?
1. Uso de la palabra con el sentido mencionado (en caso afirmativo, marque con una X donde corresponda).
El PC como "computadora u ordenador personal"
| a. | Se usa comúnmente. | |
| b. | Es de uso minoritario. | |
| c. | X | No se usa. |
| d. | Se usa en alternancia con |
2. La palabra se usa, pero con otro(s) contenido(s), a saber:
a) En masculino corresponde a la sigla de Partido Comunista.
b) Se aplica a veces para referirse al miembro de ese partido.
—454→Ejemplos:
a. «[...] la victoria de GAZPROM, respaldada por su red de viejos aliados en el Ejército, las fuerzas de seguridad, la KGB y el ex PC ruso» (Página/12, Buenos Aires, 04.06.1999).
b. «Así, los ex PC sirvieron en bandeja el festín a la derecha, liderada por el ex premier» (Clarín. Archivo Digital [CD-ROM], Buenos Aires, 11.10.1998).
3. Para dicho contenido comúnmente:
El género femenino: la PC.
Ejemplos:
«De acuerdo con esta concepción, la única diferencia con una PC radicaría en que este dispositivo no requiere un disco propio» (Compumagazine, Buenos Aires, Año XI, oct. de 1998, n.º 123, p. 124).
4. Observaciones:
En plural, la forma PC (las PC) alterna PCs (las PCs).
Ejemplos:
a. Las PC. «De las 50 PC asignadas a escuelas, 38 fueron para establecimientos de la Capital y el Gran Buenos Aires, mientras que las 12 restantes fueron para colegios del interior del país» (Clarín. Archivo Digital, [CD-ROM], Buenos Aires, 05.11.1998); «A través de poderosas y cada vez más baratas PC, los bancos de datos —455→ comenzaron a unirse y permiten reconstruir hasta el mínimo detalle la vida personal, íntima y confidencial de las personas» (Clarín. Archivo Digital, [CD-ROM], Buenos Aires, 27.11.1998).
b. Las PCs. «Cuando nos referimos a este último término no queremos reemplazar un mercado instalado de PCs» (Compumagazine, Buenos Aires, año XI, oct. de 1998, n.º 123, p. 124).
1.115.ª, 27 de julio
Entrada: ¿computadora personal u ordenador personal?
1. Uso de la palabra con el sentido mencionado (en caso afirmativo, marque con una X donde corresponda).
Ordenador personal
| a. | Se usa comúnmente. | |
| b. | Es de uso minoritario. | |
| c. | X | No se usa. |
| d. | Se usa en alternancia con |
2. Para dicho contenido se usa:
El sustantivo femenino computadora y ocasionalmente la construcción nominal computadora personal.
Ejemplos:
a) «Thomas Penfield Jackson es el nombre del juez federal norteamericano que tiene en sus manos gran parte del —456→ futuro de las computadoras personales (PC)» (Clarín. Archivo Digital, [CD-ROM], Buenos Aires, 18.10.1998); «Otro de los puntos claves de esta fusión, mirando hacia el futuro, es la manera en que los usuarios se relacionarán con la red y con las computadoras en general. [...] Microsoft apostó a que toda la «inteligencia» esté dentro del gabinete de cada computadora personal» (Clarín. Archivo Digital, [CD-ROM], Buenos Aires, 25.11.1998).
b) PC: V. H. L. n.º 001/00.
3. Observaciones:
En forma ocasional la forma ordenador personal puede aparecer en traducciones o en artículos basados en notas de agencias o revistas españolas.
1.115.ª, 27 de julio
Entrada: alipori "vergüenza ajena".
1. Uso de la palabra con el sentido mencionado (en caso afirmativo, marque con una X donde corresponda).
| a. | Se usa comúnmente. | |
| b. | Es de uso minoritario. | |
| c. | X | No se usa. |
| d. | Se usa en alternancia con |
2. Para dicho contenido se usa(n) otra(s) palabra(s), a saber:
La frase vergüenza ajena, definida en las Enmiendas y adiciones (1992-1998) al Diccionario de la Real Academia —457→ Española como: «La que uno siente por lo que hacen o dicen otros».
Ejemplos:
«Sintió eso que llaman vergüenza ajena y que no era más que congoja por ella y por usted» (Perrone, Alberto M., Gente grande, Buenos Aires, Lugar Editorial, 1992, 100).
3. Observaciones:
Las únicas referencias que posee la Academia Argentina de Letras pertenecen a España, verbigracia: «Los que asistimos de lejos o de cerca al juicio, también con casco, nos ahorraríamos así la vergüenza, el alipori (rubor ajeno), el bochorno, el feo rostro de la mentira, el barroquizado rostro de la desesperación, el bajorrelieve de los rostros culpables» (El Mundo, Madrid, 11.06.1998, en: www.elmundo.es).
1.115.ª, 27 de julio
Entrada: trompo. ... || báilame, o cógeme, ese trompo en la uña. fr. coloq. Amér. fig. ajústame esas medidas [DRAE 92: medida. ajustadme, o ajústeme usted, esas medidas. fr. fig. y fam. que se usa cuando uno habla sin concierto, contradiciéndose en lo que dice, o cuando las cosas que se hacen no tienen la debida proporción].
I. BÁILAME, O CÓGEME, ESE TROMPO EN LA UÑA.
1. Uso de la expresión con el sentido mencionado (en caso afirmativo, marque con una X donde corresponda).
—458→
| a. | Se usa comúnmente. | |
| b. | Es de uso minoritario. | |
| c. | X | No se usa. |
| d. | Se usa en alternancia con |
2. La expresión se usa, pero con otro(s) contenido(s), a saber:
La expresión no se emplea en la Argentina.
3. Para dicho contenido se usa(n) otra(s) palabra(s), a saber:
De la documentación se desprende que la expresión siempre se emplea como remate desafiante de una réplica. En tal sentido, parecerían frases equivalentes las generales tómate esa o chúpate esa, con sus variantes agarrate esa y chupate esa mandarina. Esta última figura en el Registro del habla de los argentinos como: «Frase fig. y fam. con la que se concluye enfáticamente una respuesta» (Academia Argentina de Letras, Buenos Aires, 1997).
Referencias lexicográficas:
agarrate esa.
Garzón, Tobías, Diccionario argentino, Barcelona, Imprenta Elzeveriana de Borrás y Mestres, 1910.
chupate esa mandarina.
Rodríguez, Adolfo Enrique, Lexicón de 16.500 voces y locuciones lunfardas, populares, jergales y extranjeras, Buenos Aires, Editorial Policial, Policía Federal Argentina, 1991.
—459→Figueroa, Fernando R., Salteñismos, Salta, Comisión Bicameral Examinadora de Obras de Autores Salteños, 1991.
4. Observaciones:
Los diccionarios de americanismos diferencian el sentido de la expresión según el núcleo verbal sea bailar o coger: bailar un trompo en la uña: «fr. fig. fam. Ser uno muy listo, saber cuántas púas tiene un peine»; cógeme o échate ese trompo en la uña: «Fr. con la que se plantea la suma dificultad en la realización de un asunto, o su carácter espinoso. Se agrega a veces "y agarra la cuerda en la otra" o "a ver si tataratea"» (Santamaría, F. J., Diccionario de americanismos, III, México, Ed. Pedro Robredo, 1942).
Cf. en concordancia: Malaret, A., Vocabulario de Puerto Rico, San Juan de Puerto Rico, Imprenta Venezuela, 1937; Ramírez Sendoya, Pedro José, Refranero comparado del Gran Tolima, Bogotá, Ed. Minerva, 1952; Morínigo, A., Diccionario de americanismos, Buenos Aires, Muchnik, 1966.
Malaret observa que bailar... se emplea también en Cuba y que coger... se usa también en Colombia, Chile, Cuba, México, Perú, Uruguay y Venezuela.
Ejemplos:
«El DIABLO. Me gusta cantar al raso / de noche cuando ventea / porque así es como se sabe / quién mejor contrapuntea. FLORENTINO. Quien mejor contrapuntea / hace sus tratos de día / y trabaja por tarea / "¡Cójame ese trompo en la uña/ a ver si taratatea!"» (Venezuela en: www.analitica.com/biblioteca/aarvelo/diablo.asp); «Quizás —460→ lo único que todos queremos es que no sigan los señoritingos, pero tampoco ayudar a los cachurecos a conquistar más sacristías, que con las que tienen. ¡Basta! ¡Báileme este trompo en la uña, doña Manuela...!» (Chase Brenès, A., El pavo real y la mariposa, Costa Rica, 1996, en CREA: Corpus de referencia del español actual).
1.116.ª, 10 de agosto
Entrada: estárter: «m. Dispositivo de los motores de explosión que facilita su arranque mediante el enriquecimiento de la mezcla de carburación».
1. Uso de la palabra con el sentido mencionado (en caso afirmativo, marque con una X donde corresponda).
| a. | Se usa comúnmente. | |
| b. | Es de uso minoritario. | |
| c. | X | No se usa. |
| d. | Se usa en alternancia con |
2. La palabra se usa, pero con otro(s) contenido(s), a saber:
Con la grafía starter la voz se emplea en algunos deportes:
«En el preciso instante en que el norteamericano Jim Furyk estaba por embocar la pelotita en el último hoyo [...], el Gato colocaba su tarjeta en el buzón para quedar marginado del certamen. ¿Qué había ocurrido? Tres horas y media antes, Romero y Vicente Fernández habían recibido sus respectivas tarjetas de manos del starter y, pensando que —461→ las habían intercambiado, las guardaron» (La Nación, Buenos Aires, 12.12.1997).
3. Para dicho contenido se usa:
La voz cebador.
Ejemplo:
«De vez en cuando mi viejo [...] arrojaba el velocímetro sobre la mesa mientras arrancaba con furia el cable del cebador» (Soriano, Osvaldo, «Mecánicos», en Cuentos de los años felices, Buenos Aires, Sudamericana, 1993).
1.116.ª, 10 de agosto
Entrada: entorar. tr. Argent. rur. Echar el toro a las vacas para que las sirva.
1. Uso de la palabra con el sentido mencionado (en caso afirmativo, marque con una X donde corresponda).
| a. | Se usa comúnmente. | |
| b. | X | Es de uso minoritario60. |
| c. | No se usa. | |
| d. | Se usa en alternancia con |
Ejemplos:
1. «No pierda el año. Privilegie la seguridad en el parto. Entore sus vaquillonas más livianas con toros criollos» (La Nación, Buenos Aires, 30.10.1999).
2. «91.ª EXPOSICIÓN NACIONAL, 26.ª INTERNACIONAL DE GANADERÍA, AGRICULTURA E INDUSTRIA y REMATE GENÉTICA DE JERARQUÍA VII: En la tarde del día viernes 14 se llevó a cabo la Venta de Genética de Jerarquía, siendo la firma consignataria la Coop. Guillermo Lehmann de Pilar. En la misma se vendieron 91 vaquillonas paridas Holando Argentino con un promedio de $1500 y 24 terneras y vaquillonas a entorar con un promedio de $700» (http://www.arnet.com.ar/ruralrafaela/ EA 1998).
2. La palabra se usa, pero con otro(s) contenido(s), a saber:
En su forma pronominal (entorarse) significa "hallarse la vaca en celo". Es un americanismo propio de algunos países de tradición ganadera y su empleo también se halla restringido al lenguaje técnico-rural.
Registros lexicográficos:
Santamaría, F. J., Diccionario de mejicanismos, Ed. Porrúa, México, 1959.
Haensch, G.-Werner, R., dirs., Nuevo diccionario de colombianismos, en Nuevo diccionario de americanismos, I, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1993.
—463→3. Para dicho contenido se usa(n) otra(s) palabra(s), a saber:
El general servir. V. H. L. 012/00.
4. Observaciones:
1. La voz entorar fue tratada por esta Academia en la sesión del 9 de diciembre de 1999.
2. En esa oportunidad, la Academia Argentina de Letras sugirió a la Real Academia Española la conveniencia de incluir en futuras ediciones de sus diccionarios el verbo entorar como: «tr. Argent. rur. Echar el toro a las vacas para que las sirva», y que se consultara al resto de las corporaciones hermanas para precisar el alcance geográfico de esta voz y determinar sus sentidos.
1.118.ª, 13 de septiembre
Entrada: agujero negro. Grave pérdida financiera en una empresa o institución, sobre todo cuando se trata de mantenerla oculta.
1. Uso de la palabra con el sentido mencionado (en caso afirmativo, marque con una X donde corresponda).
| a. | Se usa comúnmente. | |
| b. | X | Es de uso minoritario. |
| c. | No se usa. | |
| d. | Se usa en alternancia con |
Ejemplos:
1. «Según Olson, esa sección 1004, a través de la cual se suministraron más de 230 millones de ayuda el año pasado, es un verdadero agujero negro» (Clarín, Buenos Aires, 15.07.1998).
2. «En materia de seguridad -y esto no es un fenómeno privativo de la Argentina- existe un verdadero agujero negro en torno de las compras con tarjetas realizadas por teléfono o por Internet» (La Nación, Buenos Aires, 07.03.1999).
3. «Ya habíamos eliminado los fondos reservados, que fueron un agujero negro para el dinero de todos, pero había que hacer más» (La Nación, Buenos Aires, 10.06.2000).
2. La expresión se usa, pero con otro(s) contenido(s), a saber:
a) En el propio de la Astronomía, registrado en el Diccionario de la lengua de la Real Academia Española (Madrid, Espasa Calpe, 1992) y modificado en el cuerpo de Enmiendas y adiciones al Diccionario 1992-1998: agujero negro. Astron. Lugar hipotético e invisible del espacio cósmico que, según la teoría de la relatividad, absorbe por completo cualquier materia o energía situada en su campo gravitatorio (DRAE 92). agujero. ... || negro. [Enmienda a la acepción deforma compleja.] Fís. Lugar invisible del espacio cósmico que, según la teoría de la relatividad, absorbe por completo cualquier materia o energía situada en su campo gravitatorio (Enmiendas 1992-1998).
b) Los usos figurados, frecuentes en el lenguaje del periodismo o del ensayo, de vacío, hueco, agujero o abismo como "falta, carencia, ausencia (de contenido legal, de la perfección debida, de poder, etc.)".
—465→Ejemplos:
1. «Hasta el momento, todos los proyectos de reforma giraron en torno a un agujero negro que, sin embargo, atañe a la necesidad profunda de la enseñanza, la de la reforma del pensamiento» (Clarín, Buenos Aires, 06.07.1998).
2. «Más allá del agujero negro del mediocampo, inquieto y expectante en el ataque estuvo Gabriel Batistuta. Otro de los históricos. A través de su gol la Selección encontró la llave para el triunfo» (Clarín, Buenos Aires, 15.06.1998).
3. «El premier designado pretende convencer a la Cámara que él es el hombre que puede sacar a Rusia del agujero negro, en una serie de encuentros con líderes de diferentes grupos parlamentarios» (Clarín, Buenos Aires, 06.09.1998).
4. «La ruta que separa a Cascavel de Toledo no estaba tan mal para ser recorrida de día. El problema aquí es que, cuando Febo se esconde, el último tramo del asalto a Toledo se convierte en un agujero negro. Ni una lamparita al costado del camino es capaz de iluminar el trayecto» (La Nación, Buenos Aires, 15.01.2000).
3. Para dicho contenido se usa(n) otra(s) palabra(s), a saber:
La general agujero: «Deuda, falta o pérdida injustificada de dinero en la administración de una entidad» (DRAE 92) y buraco, de registro más coloquial.
4. Observaciones:
a) Su uso más frecuente se encuentra en el lenguaje escrito, particularmente el del periodismo.
—466→b) En la definición del Diccionario de voces de uso actual de Manuel Alvar Ezquerra (Madrid, Arco/Libros, 1994) es transparente el desplazamiento metafórico que parte de la imagen de la "absorción completa de la energía" para llegar a la idea de "pérdida económica continua y de gran magnitud": «agujero. [...] || negro, motivo o causa de grandes y continuadas pérdidas económicas. El seguro integral de cereales de invierno ha sido en los últimos años uno de los agujeros negros del Plan de Seguros Agrarios por el elevado volumen de pérdidas que significaban» (El País, 05.03.1989, 55).
c) Nótese que la idea de "absorción" es la que justifica el uso pleno de la metáfora y, por lo tanto, debe hallar su correlato en la referencia, tal como sucede en los ejemplos de la acepción consultada. De no ocurrir así, la traslación semántica pierde consistencia y, en verdad, consecuentemente no se diferencia de vacío, hueco, etc., como sucede en los ejemplos de 2. b). El caso extremo de pérdida del sentido lo representa el ejemplo 2. b) 4, donde significa simplemente "lugar muy oscuro", y no "absorción de la luz", "vacío".
d) En la sesión 634.ª, del 13 de mayo de 1976, esta Academia acordó que agujero negro era ya por entonces la traducción española más común de la expresión inglesa black hole. «La expresión black hole, que por su importancia tiene ya traducción en todas las lenguas de la cultura (por ej., en alemán, schwarzes Loch), ha sido vertida de modo variado a nuestra lengua en los últimos años: la más común es agujero negro, pero es frecuente leer también área negra, sima negra, caverna negra y abismo negro (BAAL, XLI, n.º 159-160, enero-junio de 1976, 190). Se pensó entonces que esta última frase tendía a difundirse por figurar en un libro de divulgación —467→ que había despertado mucho interés, Los abismos negros de John Taylor (Buenos Aires, 1975).
1.118.ª, 13 de septiembre
Entrada: máster. m. Curso de especialización para posgraduados. || Título obtenido con uno de esos cursos.
1. Uso de la palabra con el sentido mencionado (en caso afirmativo, marque con una X donde corresponda).
| a. | Se usa comúnmente. | |
| b. | Es de uso minoritario. | |
| c. | No se usa. | |
| d. | X | Se usa en alternancia con: maestría y magíster |
Ejemplos:
«Egresada con un master en psicología de la Universidad de Columbia de Nueva York, la doctora Cereijido es una especialista en casos como el de Weston» (Clarín, Archivo Digital [CD-ROM], Buenos Aires, 27.07.1998).
«El autor es periodista y dramaturgo argentino, y dirige el Máster de Periodismo en la Universidad Internacional de Florida» (La Nación, Buenos Aires, 19.08.2000).
«Máster en Psicología Cognitiva (Universidad de Palermo). Ha realizado estudios de Religiones Orientales y Filosofía en la Universidad de Fribourg, Suiza» (www.biodanza.org/ar/terrentoro/raulterren).
—468→«Graduada en Sociología, UBA. Actualmente cursando el Master en Sociología Económica (IADES), Universidad Nacional General San Martín» (http://www.catedras.fsoc.uba.ar/sociologia/mptodog/docentes.htm).
2. La palabra se usa, pero con otro(s) contenido(s), a saber:
a) En producciones en serie, particularmente las realizadas en soporte magnético, original de alta calidad a partir del cual se realizan múltiples copias.
Ejemplo:
«A pocos días de editarse el disco, el tema fue descartado. [...] La letra, como figuraba en el master original del álbum de García, dice: [...]» (Clarín, Buenos Aires, 28.06.1998).
b) En competencias, por lo común deportivas, con el significado de "categoría correspondiente a competidores destacados".
Ejemplos:
«Desde las 8.30 se correrá hoy en el circuito KDT el Gran Premio Cannondale para las categorías Elite, Sub 23 y Master» (Clarín, Buenos Aires, 21.06.1998).
«En el Mundial de la categoría Master que se realizó en Munich, Alemania» (La Nación, Buenos Aires, 10.08.2000).
c) Competencia reservada para competidores destacados.
Ejemplos:
«... se sumará a la presencia de Spangenberg (el campeón argentino más joven), la del ganador del Master Clarín, —469→ Ginzburg, y hasta el recién nacionalizado argentino Sorokin» (Clarín, Buenos Aires, 15.04.1998).
«[...] se clasificó en el primer lugar en las eliminatorias para pilotos argentinos con vistas al Rally Master» (La Nación, Buenos Aires, 17.07.2000).
3.a. Para dicho contenido se usa(n) otra(s) palabra(s), a saber: maestría.
Ejemplos:
1) «Para [la] codirectora de la maestría de Patrimonio de la Universidad de Mar del Plata, los silos debieron haberse reciclado, como ocurrió con los viejos galpones» (Clarín, Archivo Digital [CD-ROM], Buenos Aires, 15.07.1998).
2) «Esta publicación contempla la presentación analítica de las ofertas de posgrado de la UBA correspondientes a la formación de profesionales -Carreras de Especialización- y a la formación académica, carrera Docente -Maestrías y Doctorados- [...].
«MAESTRÍA EN ECONOMÍA DE GOBIERNO. [...] 1.5. Denominación del título que otorga: Magíster de la Universidad de Buenos Aires en Economía de Gobierno» (Universidad de Buenos Aires. Secretaría de Estudios Académicos. Estudios de Posgrado. Carreras de Especialización. Maestrías. Doctorados 1998. Buenos Aires, EUDEBA, 1998).
3.b. Para dicho contenido se usa(n) otra(s) palabra(s), a saber: magíster.
«Este posgrado es un magíster que complementa la formación básica que brindan las universidades, fortaleciendo —470→ las habilidades y conocimientos adquiridos en las respectivas carreras de grado. [...] El Magíster está destinado a los profesionales que deseen desempeñarse con una rigurosa formación específica en el diseño, implementación y evaluación de políticas comerciales y de comunicación a través de los medios de comunicación.
»3.2.- Título a otorgar: A quienes hayan aprobado la totalidad de las asignaturas y la Tesis del Magíster, se le otorgará el título de "Magíster en Comercialización y Comunicación Social". [...] La formación propuesta por la maestría, acreditará en sus graduados un conjunto de conocimientos y capacidades específicas del área de comercialización, con especial orientación a la problemática de la comunicación social.
»TESIS DE LA MAESTRÍA.
»Una vez aprobadas la totalidad de las materias que integran el plan de estudios, el maestrando deberá elaborar una tesis cuyos aspectos formales para la presentación serán reglamentados oportunamente» (http://www.salvador.edu.ar/ual-2-21.htm).
4. Observaciones:
a) En la actualidad, el uso de máster (var. ingl. master), pareciera predominante en el lenguaje oral. Los ejemplos escritos que se poseen se hallan vinculados, en su mayoría, con carreras o grados de universidades extranjeras o privadas.
b) El Ministerio de Cultura y Educación de la Nación ha determinado tres posgrados reconocidos en el país: especialización, maestría y doctorado. Oficialmente, las universidades nacionales y privadas sólo pueden extender títulos que consignen estas denominaciones: especialista, magíster (con acento ortográfico) y doctor. El —471→ vocablo máster no tiene validez académica sino sólo publicitaria.
c) La pronunciación usual del anglicismo es la llana. No obstante, el uso de la tilde, que correspondería según las reglas generales, es todavía minoritario. Véase al respecto la siguiente nota, firmada por el licenciado Daniel Diez, Decano de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Austral, que se publicó en la sección «Correo de lectores» de La Nación (Buenos Aires, 17.05.1999):
«El señor Patricio Randle manifestó su desacuerdo con la acentuación de la palabra máster, que la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Austral empleó en un aviso publicitario en La Nación. Sin ánimo de polemizar, queremos remitirnos al Diccionario Manual de la Real Academia Española (1989) y al Diccionario enciclopédico Espasa (1989), que incluyen, ambos, la palabra máster con acento. Este caso puede compararse, analógicamente, con el del término láser (sigla tomada del inglés: Light Amplification by Simulated Emission of Radiations) que en castellano sí lleva tilde».
d) En el sentido consultado, la forma inglesa tiende al desuso a favor del neologismo semántico «maestría». Nótese, en 3.b. la alternancia de las denominaciones en un mismo documento.
e) Para los planes de estudio que se denominan Magíster o Maestría, el título otorgado es Magíster (V. 3.a.2. y 3.b.). Para los correspondientes a Máster, el título de Máster, aunque en la práctica, particularmente en el lenguaje oral se emplean más formas perifrásticas como: tener un máster en... o ser máster en...
f) El sentido señalado en 2.1. desarrolla su campo con los derivados remasterizar, remasterizado y remasterización.
—472→Ejemplos:
«[...] posibilidad de almacenar, seleccionar, ecualizar, remasterizar y editar música» (Clarín, Archivo Digital [CD-ROM], Buenos Aires, 23.12.1998).
«[...] la reedición de «Yellow Submarine», remasterizada y remezclada, pone definitivamente los avances logrados en los estudios de grabación del lado del grupo de Liverpool» (La Nación, Buenos Aires, 17.09.1999).
«[...] la remasterización de las viejas grabaciones no fue suficiente para obtener el más limpio sonido parkeriano» (Clarín, Archivo Digital [CD-ROM], Buenos Aires, 27.12.1998).
1.118.ª, 13 de septiembre
Entrada: barda. Tapia, seto o vallado que circunda una propiedad.
1. Uso de la palabra con el sentido mencionado (en caso afirmativo, marque con una X donde corresponda).
| a. | Se usa comúnmente. | |
| b. | Es de uso minoritario. | |
| c. | X | No se usa. |
| d. | Se usa en alternancia con |
2. La palabra se usa, pero con otro(s) contenido(s), a saber:
En la «Revisión de argentinismos en los diccionarios académicos» (BAAL, LV, enero-junio de 1990, n.º 215-216), —473→ se definió la voz barda como «Argent. En las montañas de la región patagónica, ladera acantilada o barrancosa».
Acerca de esta acepción de la voz, cuyo sentido primero sería el de "barrera o cerco", documentado en lengua romance en 1092, hay un acuerdo de la Academia Argentina de Letras, quien la trató en la sesión 900.ª del 14 de diciembre de 1989 (Cf. BAAL, LIV, julio-diciembre de 1989, n.º 213-214).
La justificación del valor propio del habla argentina se apoyó en los siguientes argumentos:
a) El sentido primero, asociado al hecho de que la "barrera" supone un impedimento para la visión, dio lugar a una extensión en el lenguaje naval, la de «lista o faja nebulosa, grande, espesa y oscura en el horizonte, desde el cual nace sin dejar claro intermedio», que figuraba en el Diccionario marítimo español de 1864 (Lorenzo, J. de, y otros, Madrid, s/e). En su estudio de la «Nomenclatura geográfica popular», B. E. Vidal de Battini (La Argentina. Suma de geografía, VIII, Buenos Aires, 1960, 439) menciona un fragmento de Fernández de Oviedo (1478-1557) donde halló la siguiente cita: «Clavando los ojos en el horizonte, por donde comenzaba a descubrirse la tierra como una barda o faja de mar».
b) Sobre el núcleo común "eminencia que corona una altura [...] o altura que se eleva sobre el horizonte", barda pasó a designar en el oeste patagónico, y probablemente en el sur mendocino, la parte de las «faldas o laderas montañosas acantiladas o barrancosas cuyo origen se debe a diferentes agentes erosivos».
c) Testimonio de su arraigo y extensión es su aparición abundante en la toponimia, v. gr.: Barda Colorada y Barda Negra (ambas en Zapala, Neuquén).
—474→Ejemplos:
1. «[...] también del otro lado del río estaba la barda, el alto barranco que limita el valle» (Jurado, A., Los rostros del engaño, Buenos Aires, 1968, 84).
2. «Los bordes de los mantos basálticos se destacan netamente en el perfil de las terrazas y se las conoce con el nombre de bardas» (Daus, F. A., Geografía física de la Argentina, Buenos Aires, s/a, 162).
3. Para dicho contenido se usa(n) otra(s) palabra(s), a saber:
Las generales, con matices semánticos diferenciadores, bardal, valla, vallado, cerca, cerco, tapia o el americanismo pirca: «(Del quechua pirca, pared.) f. Amér. Merid. Pared de piedra en seco» (DRAE 92).
Ejemplos:
1. «La ronda infernal de recuerdos cercó a la pecadora y por el caminito de la estación precediola [...], hasta los bardales del corral en que, suspirona, temerosa y turbada, sobre el poyo de la tranquera, el asa de la cesta entre los dedos ateridos, se abandonó» (Ocantos, Carlos María, La Ginesa, Buenos Aires, Imprenta de Pablo E. Coni e Hijos, 1894, 311).
2. «Llaman la atención las terrazas de piedra horizontales y equidistantes (llamadas pircas), que se mantienen en pie a lo largo de los siglos. La locación parece un anfiteatro. Son, en realidad, muros de piedra con un ancho de dos o tres metros. Se ha llegado a sugerir que es un sistema antisísmico» (Urien Aldao, Paula, «Un oasis en los quilmes», en Revista La Nación, Buenos Aires, 05.10.1998).
—475→3. «LEY 1566. Artículo 1.º- APRUÉBASE e implántase el Plan de Cuentas, como clasificador de Bienes del patrimonio de la Provincia de Santa Cruz [...]. Andenes, plataformas y rampas independientes / Muros, pircas, verjas y veredas (mampostería) / Torres de mampostería / Semáforos y balizas fijas / Construcciones especiales no comprendidas en los conceptos anteriores / Obras en construcción» (www.spse.com.ar/tribunal/01566.httn).
4. Observaciones:
a) Ha podido comprobarse el empleo de la acepción consultada en Guatemala y México.
Ejemplos:
1. «Las Bardas de Concreto Prefassa son la mejor alternativa para cercar un terreno o construir una casa prefabricada. Las bardas están compuestas por placa y poste, cuyas dimensiones varían para alturas que van desde los 2.00 metros hasta los 3.00 metros. Prefabricados en Concreto. [...] © 1999 Prefassa» (Cf. www.secmas.gua.net/user/prefassa/bardas.html y http://www.prefassa.com).
2. «SALAMANCA.- Aunque todavía falta un año para la contienda electoral, la lucha propagandística en las bardas ha comenzado ya en este municipio no sólo entre precandidatos, también entre partidos políticos. Así, mientras que Ling se anuncia en algunas paredes y anuncios espectaculares, el Partido del Centro Democrático, recién adquirido su registro como partido político, se da a conocer entre los salmantinos a través de otras pintas de bardas» (Cf. López Almanza, Valentín, «En las bardas de Salamanca la lucha publicitaria rebasa límites» en www.correodehoy.com.mx/1999/190799/el estado2.html).
—476→b) Véase el uso de barda "cerco" en Don Quijote: «[...] que el uno se llamaba Pedro Martínez, y el otro Tenorio Hernández, y el ventero oí que se llamaba Juan Palomeque el Zurdo. Así que, señor, el no poder saltar las bardas del corral, ni apearse del caballo, en ál estuvo que en encantamentos» (Cervantes Saavedra, M. de, Don Quijote de la Mancha, I, cap. XVIII. Edición y notas de Celina Sabor de Cortázar e Isaías Lerner, Buenos Aires, Huemul, 1983, 125).
c) En cuanto a la Argentina, esta Academia sólo posee documentación de una ocurrencia en nota procedente de agencia: «Reuter y AP. [...] Resguardos por policía, los colonos emplearon una máquina niveladora para retirar escombros y poder erigir una barda alrededor del lugar» (La Nación, 02.11.1998).