1
Este trabajo forma parte del Proyecto de Investigación FFI2008- 00035/FILO, dependiente del Plan Nacional de I+D+I 2008-2011.
2
Vid. J. Ávila Arellano, «Doña Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós en 1889, fecunda compenetración espiritual y literaria», Actas del IV Congreso de Estudios Galdosianos, Las Palmas de Gran Canaria, Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, 1993, pp. 305-324; A. Batlles Garrido, «Tres cartas inéditas de Emilia Pardo Bazán a Galdós», Ínsula, 447, 1984, p. 4; J. M. González Herrán, «Benito Pérez Galdós en la crítica de Emilia Pardo Bazán (1880-1920)», Actas del VI Congreso Internacional de Estudios Galdosianos, Las Palmas de Gran Canaria, Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, 2000, pp. 85-99; M. Ribao Pereira, «Los "autores silbados" a escena: el teatro de Emilia Pardo Bazán y de Benito Pérez Galdós», Il Confronto Letterario, 53, 2010, pp. 89-104; M. Sotelo, «La crítica literaria de Emilia Pardo Bazán a las obras de Galdós», Homenaje a Alfonso Armas Ayala, Las Palmas de Gran Canaria, Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, 2000, vol. II, pp. 763-788; M. Sotelo, «Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós: una fecunda amistad literaria», Isidora. Revista de Estudios Galdosianos, VIII, 2008, pp. 215-223.
3
E. Pardo Bazán, «Crónica literaria y teatral», Nuevo Teatro Critico, 17, 5 mayo, 1892, pp. 91-107, aquí p. 104.
4
Kasabal, «Madrid», La Ilustración Ibérica, 12 de febrero, 1898, n.º 789, p. 98.
5
Emilia Pardo Bazán, «Ideas y proyectos», El Gráfico, 25 junio, 1904, n.º 13, pp. 5-6.
6
Sí lo escribe, finalmente: «Es un idilio, una cosa aldeana que no sé cómo caerá»
(E. Pardo Bazán en carta a Blanca de los Ríos, 29 de septiembre de 1904, en C. Bravo Villasante, Vida y obra de Emilia Pardo Bazán, Madrid, Revista de Occidente, 1962, p. 263).
7
En carta de 16 de septiembre de 1904 (L. Schiavo y Á. Mañueco, «El teatro de Emilia Pardo Bazán: documentos inéditos», en K. L. March, ed., Homenaje a R. Martínez López, Sada, Edicións do Castro, 1990, p. 69).
8
El 14 de noviembre del mismo año escribe de nuevo a doña Blanca: «Porque yo no quería escribir para el teatro y me arranco escribiendo cinco o seis cosas, en un año más o menos»
. Para todos estos testimonios vid. C. Bravo Villasante, op. cit., pp. 262-265.
9
En abril de 1905, cuando todavía no ha terminado doña Emilia la redacción de Verdad, exige a los Guerrero-Mendoza una respuesta sobre su determinación o no de estrenar la pieza en el Español durante la temporada siguiente: «Deseo una respuesta explícita, y sentiría que por cualquier género de consideraciones no me la diesen, si es que, por cualquier causa, no les conviniese estrenar ese drama»
(L. Schiavo y A. Mañueco, op. cit., p. 70).
10
Manuel Bueno asiste casualmente a la lectura de esta obra en el Español y da cuenta de ella al día siguiente en El Gráfico, viernes 2 de diciembre, 1904, n.º 172, p. 9.