51
[«Empoum» en el original; corrección de la fe de erratas. (N. del E.)]
52
A estos acusativos a, am, se da en la gramática el nombre de artículos relativos. A los pronombres ne, yo; e, tú, etc., se les llama semipronombres. (N. del A.)
53
En la
Gramática se pone este imperativo como futuro de indicativo;
pero que lo más propio sea considerarle como lo primero, se
ve de la misma gramática, pues en ella se lee: «De este género de futuro se usa bien
cuando se manda algo»
. (N. del A.)
54
Después de
explicarse en la Gramática el optativo y el subjuntivo, se
habla de unos tiempos, con el nombre de modales, sobre los
cuales se dice: «Llámanse
tiempos modales unos que traen unas partículas y romances
que los modifican a varios sentidos, significación y
acción, y todos son tiempos de subjuntivo. Estas
partículas son ocho: si, antes,
como, después, aunque,
porqué, como si, y para o
para qué»
.
De estas palabras y de las subsecuentes explicaciones, lo que se infiere es que en la lengua cahita hay unas partículas que corresponden a los adverbios o conjunciones si, antes, como, etc., cuyas partículas varían de forma según el tiempo que se expresa, y según las oraciones son de uno o de dos supuestos. He aquí las dichas partículas: teka, kari, kakari, yo, ko, kako, tuka, ituka, tuko, verekari, rokakari, poeia o poea, iyaukari, taeiakari, ten, tzaua, ven, veni.
Sin embargo,
leyendo la explicación sobre los gerundios, y comparando
éstos con las partículas, se ve claramente que no son
otra cosa, algunas de ellas, más que terminaciones de
gerundio, a saber: teka, kari, yo, ko, kako. Respecto a verekari, rokakari, iyaukari, taeiakari, en la misma Gramática se
confiesa (pág. 70) que
«ellas en sí son gerundios
formados con la partícula kari gerundiva y los verbos vere, querer; roka, decir;
iya,
pretender; taeiaa, pensar»
. En el propio lugar se
dice sobre poeia, que es un compuesto de la
proposición po, y el verbo ieia. En fin, la misma gramática
enseña que ten, tzaua, ven, veni, son unos adverbios.
De todo esto resulta que, en lugar de confundir al lector con la invención de los tiempos modales, debían hacerse las explicaciones correspondientes al tratar del gerundio, del adverbio y de la preposición po, diciendo qué forma es la que servía para oraciones de un supuesto, y cuál expresaba este tiempo o aquél.
Respecto a kakari, tuka, ituka y tuko es seguro que tienen una explicación análoga a la de las otras partículas; pero no la encuentro en la Gramática.
Obsérvese cómo resulta que con los gerundios se suplen muchas oraciones de subjuntivo. (N. del A.)
55
Los demás modos de expresar este gerundio, que se ven en la Gramática, no son más que supletorios. (N. del A.)
56
Además de lo dicho sobre la voz pasiva, en la Gramática (pág. 7) se habla de una partícula pasiva tuk, la cual es la misma que sirve para suplir al verbo sustantivo, y por eso tiene significación pasiva. (Véase el § 27). (N. del A.)
57
En la Gramática se dice (pág. 35) que los verbos aplicativos rigen dos acusativos, lo cual será algunas veces, pero generalmente rigen un acusativo y un dativo. (N. del A.)
58
Balbi en su Atlas dice que el Sinaloa (Cahita) comprende tres dialectos principales: mayo, yadui y zuaque (tehueco). Orozco en su Geografía (pág. 58) considera tehueco como sinónimo de zuaque, en lo que estoy conforme. Sin embargo, debe explicarse que aunque zuaque y tehueco sean un mismo idioma, la diferencia de nombre viene de la de tribu, pues de los autores antiguos consta claramente que había indios llamados zuaques y otros tehuecos. (Alegre, Hist. de la Compañía de Jesús en Nueva España, v. 1, p. 410 et passim). Sobre el guazave, considerado por Orozco como dialecto cahita, véase adelante cap. 13. (N. del A.)
59
La gramática que me sirve de guía no trae el alfabeto pima, de manera que he tenido necesidad de formarle examinando la Gramática, el Confesionario y la Doctrina, teniendo presente el sistema de ortografía que me he propuesto seguir, y que expliqué en el Prólogo. Debo advertir, sin embargo, que el autor de la Gramática, usa promiscuamente la u y la v, la s y la x, la i y la y, de manera que aunque, a veces, es fácil conocer dónde una letra está mal usada, se comprenderá fácilmente que no siempre es posible hacer la debida corrección. (N. del A.)
60
Esta explicación sobre los posesivos me ha parecido más propia y más sencilla que la que hace el autor de la Gramática. (N. del A.)