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71

Siendo el presente de indicativo la forma más pura del verbo tepehuan, hizo bien Rinaldini en tomarle, como yo le tomo, por punto de comparación. (N. del A.)

 

72

Tratando de explicar el padre Rinaldini el subjuntivo y el optativo se confunde y cae en dos equivocaciones. La primera consiste en creer (pág. 22) que haya dos maneras de formar el optativo, pues de sus mismas explicaciones consta que la primera es la segunda, con sólo el agregado de la interjección pulidana, ojalá; y como a la pág. 24 confiesa que esa interjección es cabalmente el signo de optativo, resulta que sólo es propio optativo uno de los dos, es decir, el que lleva la interjección pulidana.

Por otra parte, parece de algunas explicaciones del mismo Rinaldini que hay dos modos: uno subjuntivo y otro optativo; pero que no es así, sino que un mismo modo sirve para los dos, consta de sus siguientes palabras (pág. 24): «El modo subjuntivo tiene los mismos tiempos, terminaciones y reglas que el optativo; y sólo varía en del modo de juntar los pronombres con el adverbio aidi». Esa variación «en el modo de juntar los pronombres con aidi», no es una razón para que el subjuntivo sea un modo diferente del optativo, porque aidi no es más que un adverbio de los que van en oraciones de subjuntivo en cualquiera lengua y no un signo, y porque la alteración que sufre el pronombre al juntarse con aidi no es peculiar del modo subjuntivo sino cosa propia del uso general de las figuras de dicción que se cometen en tepehuan, y de que hablé en el § 3. (N. del A.)

 

73

Que en tepehuan hay un gerundio de presente y dos de pretérito, consta del padre Rinaldini, páginas 25 y 26. No me aparto, pues, de este autor, sino en que al segundo de pretérito le doy el nombre de perfecto, porque Rinaldini no le da ninguno, y es preciso le tenga, y porque me parece que es el que le conviene, atendido su significado. (N. del A.)

 

74

Véanse el ópata y el cahita. (N. del A.)

 

75

He adoptado el nombre de aplicativos para los verbos que tienen dos complementos, porque es preciso conocerlos por algún nombre, y porque éste tiene la ventaja de estar ya admitido en las gramáticas de lenguas mexicanas. En la descripción de varios idiomas hablo de esos verbos. (N. del A.)

 

76

Rinaldini incluye impropiamente estos verbos entre los irregulares. (N. del A.)

 

77

El padre Tellechea no trae el alfabeto tarahumar, de modo que me he visto precisado a formarle leyendo sus oraciones, y aunque lo he hecho con atención no es difícil que resulte alguna falta. (N. del A.)

 

78

Dice Tellechea, tratando del adjetivo (pág. 6), que acaba en camec, camé o cameque, y que además hay otros que terminan en raca, como repuraca; hacha; guasaraca, azadón. Dos cosas hay que notar aquí. La primera: que el mismo Tellechea, en la pág. 7, cita el adjetivo gara, bueno, que no tiene ninguna de esas terminaciones, y lo mismo sucede con los pronombres de que habla en la pág. 11 que son adjetivos, como yomá, todo; birena, otro; etc. La segunda: que los nombres que cita terminados en raca son sustantivos y no adjetivos; y aunque esto puede acaso tener una explicación en lo indeterminadas que están en tarahumar las categorías gramaticales, tal explicación no la hace el autor.

Al tratar del participio haré una observación interesante sobre el adjetivo tarahumar. (N. del A.)

 

79

Aun sin necesidad de estas formas, y con sólo el pronombre personal, se concibe cómo el tarahumar puede indicar posesión. (N. del A.)

 

80

El padre Tellechea menciona el pretérito imperfecto en la pág. 17 (et passim), y además se ve en la conjugación del verbo nírie; pero como no se encuentra en el principal ejemplo de conjugación del verbo tará, contar, resulta dudosa su existencia por esta parte. Tratando de ver si existe, por otro medio, ocurre comparar las partículas que sirven para marcar los tiempos, y he aquí lo que resulta.

En la pág. 17 se lee que el signo de pretérito imperfecto es je; pero en la 19, refiriéndose a la 17, se dice «Veo en la dicha tabla (de las partículas) que ye es de pretérito imperfecto»; luego je es lo mismo que ye, conforme al cambio de letras explicado en otro lugar; este signo ye se ve en el pretérito imperfecto del verbo nírie. El pluscuamperfecto tiene por signos ge o go, según se ve en la pág. 17; pero también ye, según consta del ejemplo de la pág. 13 y de la conjugación del subjuntivo, pág. 15. Luego, lo que parece sacarse en limpio es que ye es signo común a pretérito imperfecto y a pluscuamperfecto, y así la diferencia de significado dependerá del contexto de la oración. (N. del A.)

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