81
Tellechea (pág. 15) pone también en el subjuntivo tiempos presente, imperfecto y futuro; pero éstos son suplidos. (N. del A.)
82
Examinando atentamente la conjugación que trae Tellechea del verbo nírie (pág. 21), hacer, tener, o ser, se descubre su empeño de ajustarse al ver sum, latino, pues pone todas las formas de él, aunque no las tenga el tarahumar. Figura entre éstas el presente de infinitivo, por lo cual pudiera creerse que le hay; pero cualquiera se convencerá de lo contrario leyendo todas las demás explicaciones del mismo Tellechea, que sólo en el referido lugar concedió al verbo presente de infinitivo, contra sus mismas doctrinas. El futuro de infinitivo sí le admite más terminantemente; pero no por esto creo que le hay con propiedad; el examen que he hecho del tarahumar y de otras lenguas que le son análogas, me conduce a creer que tal forma es contraria al genio del idioma, y que no es realmente sino un gerundio que indica obligación. (N. del A.)
83
Tellechea dice
(pág. 37): «El futuro es la raíz más
principal de todas las derivaciones del verbo perdiendo el
ra»
Es así que quitando
ra, lo que
queda es el presente de indicativo; luego ésta es la forma
más pura del verbo tarahumar, y de ella se derivan las
otras, como yo explico. (N. del
A.)
84
En el ejemplo de conjugación (pág. 16) no trae Tellechea este plural; pero yo le pongo, porque se explica con toda claridad en las páginas 25, 36 y 37. (N. del A.)
85
[«hoa» en el original; corrección de la fe de erratas. (N. del E.)]
86
Tellechea
(pág. 26 y 27) dice:
«El gerundio en go o en ko se usa en los tiempos de
presente [...] los en yo sirven de ordinario para imperfecto [...] el
gerundio en sago sirve para pretérito»
.
Respecto a lo primero y segundo estoy conforme; pero sobre que el
gerundio en sago sea de pretérito, digo que acaso
así se verifique algunas veces; pero lo común es que
sirva de futuro, lo cual creo, en primer lugar, porque teniendo el
tarahumar un gerundio de presente y otro de pretérito,
parece natural que el tercero sea de futuro, y, en segundo lugar,
porque así consta de los ejemplos del padre Tellechea, como
los siguientes, cuya significación es:
«Habiéndonos muerto
resucitaremos»
(Pág. 27).
«Habiendo obrado bien iréis al
cielo»
(Pág.
27).
«Después de contar»
(Pág. 17).
«Acaba de contar»
(Pág. 14). (N. del A.)
87
Tellechea (pág. 17) comprende entre las partículas de los verbos las que sirven para formar los tiempos de la activa y los gerundios, las cuales omito aquí por tenerlas ya explicadas. (N. del A.)
88
Hervás considera como dialectos del tarahumar las lenguas chinipa, guazápare, temori, ohio y varogio.
Empero, varogio y chinipa, guazápare y temori son nombres de tribus, pero no de lenguas distintas; así lo observa Orozco y Berra (op. cit.) fundadamente. Del ohio no encuentro noticia; pero creo que tiene una explicación semejante. El referido señor Orozco pone entre los dialectos del tarahumar al tubar; yo le considero como lengua hermana. (V. cap. 13). (N. del A.)
89
[«tegga» en el original; corrección de la fe de erratas. (N. del E.)]
90
El padre Ortega
dice que el idioma cora carece de seis letras, que son d,
f, g, j, l, s; pero
esto no es exacto, pues él mismo enseña que «los naturales no tienen ni pronuncian
lla, lle, lli, llo,
llu; ña, ñe,
ñi, ño,
ñu»
. Luego tampoco hay ll ni
ñ. Además yo omito la c y la
q, por las razones que he dado en el Prólogo.
(N. del A.)