| ¿Quién con robusto pecho cantar puede | |||
| Según la majestad de los objetos | |||
| Estos descubrimientos asombrosos; | |||
| O quién tan elocuentes labios tiene | |||
| Que pueda celebrar las alabanzas | 5 | ||
| Según merece aquel sublime genio | |||
| Que nos dejó los frutos de su mente? | |||
| Nadie que mortal cuerpo haya tenido; | |||
| Porque, si como exige la grandeza | |||
| De los descubrimientos de las cosas | 10 | ||
| Es preciso que hablemos de las mismas, | |||
| Un dios fue aquél, un dios, ínclito Memmio, | |||
| Que primero inventó aquel plan de vida | |||
| Que hoy de sabiduría tiene nombre, | |||
| Haciendo que por medio de este arte | 15 | ||
| Sucediese la calma a las tormentas, | |||
| Y a las tinieblas una luz hermosa. | |||
| Los inventos antiguos de otros dioses | |||
| Compara tú con éstos: porque dicen | |||
| Haber a los mortales enseñado | 20 | ||
| Ceres el modo de coger los frutos | |||
| Y el zumo de la vid el padre Baco; | |||
| Pudiéndose vivir sin estos dones, | |||
| Como cuentan que viven al presente | |||
| Muchas naciones: pero sin virtudes, | 25 | ||
| Vivir no se podría felizmente: | |||
| Tenemos, pues, justísimos motivos | |||
| De ser un dios para nosotros éste | |||
| Cuyos dulces consuelos extendidos | |||
| Por todas las naciones de la tierra | 30 | ||
| Los ánimos halagan en sus cuitas. | |||
| Estás muy engañado si presumes | |||
| Que los trabajos de Hércules le exceden; | |||
| ¿Pues , qué daño al presente nos harían | |||
| Aquella boca del león nemeo | 35 | ||
| Anchurosa, y las cerdas erizadas | |||
| Del jabalí de Arcadia? ¿qué podrían | |||
| De Creta el toro, y la lernea plaga | |||
| De la hidra atrincherada de serpientes | |||
| Ponzoñosas? o ¿qué de los tres cuerpos | 40 | ||
| Del enorme Gerión se nos daría? | |||
| ¿Y acaso los caballos de Diomedes, | |||
| Cuyas narices fuego resollaban | |||
| Allá cerca del Ísmaro en la Tracia | |||
| Y en las Bistonias costas nos dañaran? | 45 | ||
| ¿Qué las aves de Arcadia con sus garras, | |||
| Del Estínfalo horribles moradoras? | |||
| ¿Qué daño, en fin, hiciera el guardián fiero | |||
| Del jardín y fulgentes pomas de oro | |||
| De Hespérides, aquel dragón furioso | 50 | ||
| Que vibraba amenazas de sus ojos, | |||
| Y cuyo enorme cuerpo el rico tronco | |||
| Con roscas y más roscas abrazaba | |||
| Del océano Atlántico las playas | |||
| Y cerca de aquel mar inaccesible | 55 | ||
| Sobre el cual nunca osaron exponerse | |||
| Ni romanos ni bárbaros? ¿qué hicieran, | |||
| Aunque se viesen monstruos semejantes | |||
| Y el mundo no estuviera limpio de ellos? | |||
| No causarían daño, según pienso; | 60 | ||
| Ahora hierve la tierra todavía | |||
| En alimañas, y el espanto reina | |||
| Por los bosques, y selvas y montañas; | |||
| Podemos evitarlas sin embargo. | |||
| Pero si no tenemos limpio el pecho, | 65 | ||
| ¡Qué combates tan recios sostendremos! | |||
| Y a pesar nuestro, entonces, ¡cuántos riesgos | |||
| Tenemos que vencer! ¡de qué inquietudes, | |||
| De qué cuidados y de qué temores | |||
| No es desgarrado el corazón del hombre | 70 | ||
| Que se entrega sin freno a sus pasiones! | |||
| ¡Cuántos estragos hacen en su alma | |||
| Orgullo, obscenidad y petulancia! | |||
| ¡Cuántos el lujo y la desidia torpe! | |||
| Así el que a todos estos enemigos | 75 | ||
| Hubiera sujetado, y de su pecho | |||
| Los hubiese lanzado con las armas | |||
| De la razón tan sólo, ¿no debemos | |||
| Colocar este hombre entre los dioses? | |||
| ¿Qué diremos si en términos divinos | 80 | ||
| Su lengua desató este mismo sabio | |||
| Para hablar de los dioses inmortales | |||
| Y para descubrir a nuestros ojos | |||
| De la naturaleza los misterios? | |||
| Entrando yo en la senda que me he abierto, | 85 | ||
| Proseguiré enseñándote las leyes | |||
| Que hacen que todo ser tenga su límite | |||
| Según su formación, y que no pueda | |||
| Pasar jamás los límites prescritos | |||
| A su duración propia: pues habiendo | 90 | ||
| Probado nace el alma con nosotros, | |||
| Que no puede durar eternamente, | |||
| Que no son más que vanos simulacros | |||
| Las fantasmas, imágenes de muertos, | |||
| Que creemos en sueños ver nosotros: | 95 | ||
| Y el orden mismo de mi objeto ahora | |||
| Me conduce a tratar del nacimiento | |||
| Del mundo y de su término postrero; | |||
| Y también a explicarte de qué modo | |||
| Los átomos unidos han formado | 100 | ||
| La tierra, el cielo, el mar, el Sol, los astros, | |||
| Y el globo de la Luna: qué animales | |||
| Ha parido la tierra, y cuáles nunca | |||
| Pudieron existir: y por qué encanto, | |||
| Variando los hombres las palabras | 105 | ||
| Entre sí, establecieron el comercio | |||
| De las ideas; cómo se introdujo | |||
| Aquel miedo a los dioses en los pechos | |||
| Que en todos los países de la tierra | |||
| Conserva templos, lagos, bosques, aras, | 110 | ||
| Y las santas estatuas de los dioses. | |||
| Explicaré las leyes que ha prescrito | |||
| Del Sol al curso la Naturaleza | |||
| Y a las revoluciones de la Luna; | |||
| Para que no creamos falsamente | 115 | ||
| Que por un espontáneo movimiento | |||
| Eternamente ruedan estos astros | |||
| Tan obsequiosos entre cielo y tierra, | |||
| Para acrecentamiento de los frutos | |||
| Y de los animales: o que sea | 120 | ||
| A los dioses debido en cierto modo | |||
| El período de sus revoluciones: | |||
| Porque los que estuvieren persuadidos | |||
| Del descuido en que viven las deidades, | |||
| Si no obstante se admiran de las causas, | 125 | ||
| Aun de las naturales apariencias | |||
| Que se observan encima de nosotros | |||
| En la región etérea, nuevamente | |||
| Caen en su inveterado fanatismo | |||
| Y nos ponen tiranos inflexibles, | 130 | ||
| A quienes para colmo de miseria | |||
| Conceder un poder ilimitado, | |||
| Por no saber qué cosa existir puede, | |||
| Cuál no puede, y los límites precisos | |||
| Que ha señalado la Naturaleza, | 135 | ||
| En fin, a la energía de los cuerpos. | |||
| Yo no ignoro cuán nueva e increíble | |||
| Es la opinión de que la tierra y cielo | |||
| Se acabarán, y cuán difícil sea | |||
| Para mí convencer a los mortales | 140 | ||
| De una verdad que hasta ahora no ha llegado, | |||
| A sus oídos; que por otra parte | |||
| No pueden a la vista sujetarla | |||
| Ni al tacto, los dos únicos caminos | |||
| Que a la evidencia guían hasta el templo | 145 | ||
| Del espíritu humano: sin embargo, | |||
| Yo romperé el silencio: la experiencia | |||
| Vendrá quizá en apoyo de mi aserto; | |||
| Verás quizá dentro de poco tiempo, | |||
| Agitado de horribles terremotos, | 150 | ||
| Todo el orbe en ruinas convertido. | |||
| Aleje de nosotros el destino | |||
| Desastre semejante; el raciocinio | |||
| Convénzanos más bien que la experiencia | |||
| De que es posible se hunda todo el Globo | 155 | ||
| Con un fragor horrísono deshecho. | |||
| Antes de que yo empiece a revelarte | |||
| Los decretos del hado más sagrados | |||
| Y mucho más seguros que no aquéllos | |||
| Que pronuncia la Pitia coronada | 160 | ||
| De laurel en la trípode de Apolo, | |||
| Quiero infundirte aliento con verdades | |||
| Consoladoras, por si acaso piensas, | |||
| De la superstición aherrojado, | |||
| Que la Tierra y el Sol, el mar, el cielo, | 165 | ||
| Los astros y la Luna son substancias | |||
| Eternas y divinas; presumiendo | |||
| Que son impíos como los gigantes, | |||
| Dignos de los suplicios más atroces | |||
| Por su horrible atentado, los que quieran | 170 | ||
| Desbaratar las bóvedas del Mundo | |||
| Y apagar la clarísima lumbrera | |||
| Del Sol con vanas argumentaciones, | |||
| Tratando lo inmortal con mortal labio. | |||
| Pero están estos cuerpos tan distantes | 175 | ||
| De la divinidad, y nos parecen | |||
| Tan indignos de estar entre los dioses, | |||
| Que, al contrario, más bien nos dan ideas | |||
| De una materia bruta inanimada: | |||
| No se debe creer que el sentimiento | 180 | ||
| E inteligencia sean propiedades | |||
| De cualquier cuerpo indiferentemente. | |||
| Así como en el aire estar no puede | |||
| El árbol, ni en el mar salado nubes, | |||
| Ni peces en los campos, ni en los leños | 185 | ||
| La sangre, ni los jugos en las piedras, | |||
| Porque ha prescrito la naturaleza | |||
| A cada ser el sitio donde nazca, | |||
| Y do se desarrolle; así no puede | |||
| Nacer el alma aislada sin un cuerpo, | 190 | ||
| Sin nervios y sin sangre: si posible | |||
| Y fácil fuera, mucho más podría | |||
| Formarse en la cabeza o en los hombros, | |||
| O en los talones o en cualquiera parte | |||
| Del cuerpo; porque al fin ella estaría | 195 | ||
| En el mismo hombre y vaso de continuo. | |||
| Mas como estamos ciertos que en el cuerpo | |||
| Tienen ánimo y alma en sitio fijo | |||
| Donde nacen y crecen apartados; | |||
| Por lo mismo diremos que no puede | 200 | ||
| El alma subsistir sino en un cuerpo, | |||
| Y sin forma animal en los terrones | |||
| Pesados de la tierra, o en el fuego | |||
| Del Sol, o en el agua o en los aires: | |||
| Luego no están dotadas estas masas | 205 | ||
| De alma divina, puesto que no pueden | |||
| Gozar el movimiento de la vida. | |||
| Tampoco puedes presumir que tengan | |||
| Los dioses sus moradas sacrosantas | |||
| En una de las partes de este mundo: | 210 | ||
| Porque ellos son substancias tan sutiles, | |||
| Que el sentido no puede percibirlas, | |||
| Ni el espíritu apenas comprenderlas: | |||
| Si escapan al contacto de las manos, | |||
| No deben tocar ellos ningún cuerpo | 215 | ||
| Que podamos tocar; porque no puede | |||
| Tocar el que de suyo es intangible: | |||
| Luego muy diferentes de las nuestras | |||
| Deben ser sus moradas, tan sutiles | |||
| Como sus cuerpos: lo que extensamente | 220 | ||
| Te probaré en la serie de mi escrito. | |||
| Decir, a la verdad, que en favor nuestro | |||
| Han querido los dioses disponernos | |||
| El orden bello de naturaleza; | |||
| Que debemos loar por esto mismo | 225 | ||
| Esta obra admirable de los dioses; | |||
| Por inmortal y eterna reputarla; | |||
| Que es un crimen minar con lengua osada | |||
| De este edificio eterno los cimientos, | |||
| Que levantó para la especie humana | 230 | ||
| El saber de los dioses inmortales: | |||
| Estas fábulas y otras semejantes | |||
| Indicio, ¡oh Memmio!, son de gran locura. | |||
| ¿Qué utilidad nuestro agradecimiento | |||
| Podría acarrear a aquellos seres | 235 | ||
| Inmortales por sí y afortunados, | |||
| Para empeñarlos en obsequio nuestro | |||
| A emprender esta obra y concluirla? | |||
| ¿O qué nuevo interés pudo inducirlos | |||
| Pacíficos después de tantos siglos | 240 | ||
| A codiciar nuevo tenor de vida? | |||
| Aquél sólo apetece las mudanzas | |||
| Que de suerte infeliz es perseguido: | |||
| Pero aquél que jamás probó infortunio | |||
| Gozando de tranquila y dulce vida, | 245 | ||
| ¿Qué nuevo estado pudo enamorarle? | |||
| ¿En las tinieblas y en angustia estaba | |||
| Su vida acaso hundida hasta el momento | |||
| En que nueva brilló naturaleza? | |||
| Y de no haber nacido, ¿qué desgracia | 250 | ||
| Nos podía venir? Cualquier nacido | |||
| Tan sólo debe apetecer la vida | |||
| Mientras blando placer le tenga en ella: | |||
| Pero aquél que jamás contado fuera | |||
| Entre los que gustaron su dulzura, | 255 | ||
| ¿En no haber existido, qué perdiera? | |||
| ¿De dónde, pues, sacaron las deidades | |||
| Para la creación del Universo | |||
| El ejemplar y la primera idea | |||
| De los hombres, de modo que pudiesen | 260 | ||
| Concebir claramente su proyecto | |||
| Y ejecutarle? o ¿cómo conocieron | |||
| Las cualidades de los elementos, | |||
| Y lo que pueden sus combinaciones | |||
| Diferentes, a no ser que la misma | 265 | ||
| Naturaleza lo haya declarado? | |||
| Porque al cabo de siglos infinitos | |||
| Los muchos elementos de materia | |||
| Por choques exteriores sacudidos, | |||
| Y de su mismo peso arrebatados | 270 | ||
| Y llevados con raudo movimiento, | |||
| De diversas maneras se juntaron, | |||
| Probaron todas las combinaciones | |||
| De que pudiesen resultar los seres; | |||
| Por lo que no es extraño que hayan dado | 275 | ||
| Con la disposición y movimientos | |||
| Que forman este mundo y le renuevan. | |||
| Suponiendo que yo mismo ignorara | |||
| De los principios la naturaleza, | |||
| A asegurar, no obstante, me atreviera, | 280 | ||
| Cielo y naturaleza contemplando, | |||
| Que no puede ser hecha por los dioses | |||
| Máquina tan viciosa e imperfecta. | |||
| Cuanto coge la bóveda celeste | |||
| Del globo que habitamos, en gran parte | 285 | ||
| Las montañas y selvas y las fieras | |||
| Como si fuera propio lo dominan; | |||
| El mar que nos lo estrecha con sus brazos | |||
| Las rocas y lagunas lo poseen; | |||
| Un ardor insufrible, un hielo eterno | 290 | ||
| Casi dos partes roba a los mortales: | |||
| Y llenara de abrojos lo restante | |||
| Naturaleza a si misma entregada, | |||
| Si la industria del hombre no acudiera, | |||
| Hecho a gemir por alargar la vida | 295 | ||
| Bajo penoso afán, y a abrir la tierra | |||
| Con la pesada reja; si volviendo | |||
| Con ella los terrones, y domando | |||
| El suelo ingrato no le precisamos. | |||
| Los gérmenes no pueden por sí mismos | 300 | ||
| Salir y levantarse al aire puro: | |||
| Y a veces estos frutos son costosos | |||
| Cuando ya tienen hoja y ya florecen, | |||
| O los abrasa el sol con sus ardores, | |||
| O con ellos acaban los turbiones, | 305 | ||
| O frecuentes heladas los destruyen. | |||
| ¿Por qué causa sustenta y multiplica | |||
| En mar y tierra la Naturaleza | |||
| Esa horrífera casta de las fieras | |||
| Que a la raza humanal es tan dañosa? | 310 | ||
| ¿Por qué las estaciones traen los morbos? | |||
| ¿Por qué vaga la muerte prematura? | |||
| Y el niño, semejante al marinero | |||
| Que a la playa lanzó borrasca fiera, | |||
| Tendido está en la tierra, sin abrigo, | 315 | ||
| Sin habla, en la indigencia y desprovisto | |||
| De todos los socorros de la vida, | |||
| Desde el momento en que naturaleza | |||
| A la luz le arrancó con grande esfuerzo | |||
| Del vientre de la madre, y llena el sitio | 320 | ||
| De lúgubre vagido como debe | |||
| Quien tiene que pasar tan grandes cuitas. | |||
| Crecen las fieras y ganados varios, | |||
| Y ni el chupar ruidoso necesitan, | |||
| Ni con alma nodriza se les pone | 325 | ||
| Para acallarlos con lenguaje tierno; | |||
| Ni acomodan al tiempo sus vestidos | |||
| Ni de armas ni de muros elevados | |||
| Necesitan, en fin, con que defiendan | |||
| Sus bienes y riquezas; pues la tierra | 330 | ||
| Y la naturaleza largamente | |||
| Abastecen de todo a cada uno. | |||
| Primeramente, si la tierra y agua | |||
| Y los soplos ligeros de los aires | |||
| Y los vapores cálidos del fuego | 335 | ||
| A nacimiento y muerte están sujetos, | |||
| Debe correr la misma suerte el mundo, | |||
| Que de estos elementos se compone; | |||
| Porque siendo nativas y mortales | |||
| Las partes, debe e todo ser lo mismo: | 340 | ||
| Por lo que cuando veo renacidas | |||
| Las partes y los miembros agotados | |||
| Del mundo, me persuado que han tenido | |||
| Algún primer instante Cielo y Tierra, | |||
| Y me persuado su final ruina. | 345 | ||
| No te presumas, Memmio, que yo avanzo | |||
| Una proposición aventurada | |||
| Al decir que es mortal la tierra y fuego | |||
| Y que perecerán el aire y agua; | |||
| Que los mismos renacen y se aumentan. | 350 | ||
| Abrasada una parte de la tierra | |||
| Por los continuos soles, y hecha polvo | |||
| Con el pisar, se agrupa en torbellinos | |||
| Que los vientos robustos desparraman | |||
| Como ligeras nubes por los aires. | 355 | ||
| Parte de los terrones se resuelve | |||
| En agua con las lluvias y los ríos | |||
| Continuamente roen las orillas: | |||
| Cualquiera cuerpo, en fin, que aumenta otro | |||
| Con su propia substancia, se consume; | 360 | ||
| Y puesto que la Tierra es común madre | |||
| Y general sepulcro de los cuerpos, | |||
| Se gasta se repara de continuo. | |||
| Que el mar, ríos y fuentes siempre abundan | |||
| Y arrojan sin cesar copiosas aguas, | 365 | ||
| Lo declara la inmensa copia de ellas, | |||
| Que a enriquecerlos va por todas partes: | |||
| Mas las continuas y hórridas tormentas | |||
| Impiden llegue a ser muy abundante: | |||
| Barriéndola los vientos con su soplo | 370 | ||
| Y etéreo Sol chupándola con rayos | |||
| Reducen su volumen: otra parte | |||
| Se sume por las tierras y se filtra. | |||
| Se limpia de sus sales, se recoge | |||
| Toda en el nacimiento de los ríos, | 375 | ||
| Fluye sobre la tierra dulcemente | |||
| Por donde, una vez rota, facilita | |||
| Que con líquido pie corran las aguas. | |||
| Del aire voy a hablar, que cada instante | |||
| Prueba vicisitudes infinitas, | 380 | ||
| Pues todo cuanto fluye de los cuerpos | |||
| En este vasto océano se pierde; | |||
| El cual, si no les diera partes nuevas | |||
| Y sus pérdidas siempre reparara, | |||
| Ya se hubiera disuelto todo cuerpo | 385 | ||
| Y convertido en aire: luego siempre | |||
| Es producido el aire por los cuerpos | |||
| Y los cuerpos en aire se resuelven, | |||
| Pues es ley de la vida que los seres | |||
| Fluyan en general continuamente. | 390 | ||
| Y la perenne fuente de luz pura | |||
| El Sol etéreo, baña de continuo | |||
| El cielo con un brillo renaciente, | |||
| Y alimenta la luz con otra nueva; | |||
| Pues sus rayos se pierden al ponerse. | 395 | ||
| Lo puedes observar cuando las nubes | |||
| Hacia el Sol empezaron a arrimarse, | |||
| Y los rayos de luz casi ya cortan; | |||
| Toda su inferior parte en el momento. | |||
| Desaparece, obscúrase la tierra | 400 | ||
| Por todo cuanto abrazan los nublados, | |||
| Para que veas necesitan siempre | |||
| De nueva luz los cuerpos, y que muere | |||
| Cada rayo en su mismo nacimiento; | |||
| Y sería imposible de otro modo | 405 | ||
| Percibir los objetos sin que diera | |||
| El manantial de luz rayos perpetuos. | |||
| La misma luz artificial de casa | |||
| Y las coloradas lámparas y teas, | |||
| Que despiden de sí unos torbellinos | 410 | ||
| De llama y humo, corren de este modo | |||
| Con auxilio de fuegos tembladores | |||
| A dar una luz nueva de continuo, | |||
| Sus emisiones nunca se interrumpen: | |||
| Con tanta rapidez todos los fuegos | 415 | ||
| Reemplazan a la llama que se apaga | |||
| Con otra luz de súbito formada. | |||
| Así en vez de tener el Sol, la Luna | |||
| Y estrellas como cuerpos inviolables, | |||
| Debes creer que sólo nos alumbran | 420 | ||
| Siempre por emisiones sucesivas, | |||
| Que sin cesar se pierden y renuevan. | |||
| Por último; ¿no ves triunfar el tiempo | |||
| Aun de las piedras, y venirse al suelo | |||
| Altas torres, y a polvo reducirse | 425 | ||
| Los peñascos, hundirse y arruinarse | |||
| A pesar de los dioses, sus estatuas; | |||
| Que la deidad no puede hacer traspasen | |||
| Los límites prescriptos por el hado, | |||
| Ni ella misma luchar contra las leyes | 430 | ||
| Que la Naturaleza ha establecido? | |||
| ¿No vemos los humanos monumentos | |||
| Caer desmoronados ciertamente | |||
| Como si fueran por vejez minados? | |||
| ¿No ves rodar desde los altos montes | 435 | ||
| Peñascos desprendidos, incapaces | |||
| De resistir a las gigantes fuerzas | |||
| De un tiempo limitado? De repente | |||
| No se desprenderían ni cayeran, | |||
| Si al cabo de un gran número de siglos | 440 | ||
| Hubieran resistido los asaltos | |||
| Del tiempo, sin jamás rendirse a ellos. | |||
| Esa bóveda inmensa, en fin, contempla | |||
| Que dentro de sí abraza todo el orbe; | |||
| El cielo mismo, que al decir de algunos | 445 | ||
| Crea todos los seres, y disueltos | |||
| Los vuelve a recibir, tuvo principio, | |||
| Y cuerpo mortal tiene, aunque es inmenso; | |||
| Porque el ser que otros seres alimenta | |||
| Con su substancia, debe consumirse, | 450 | ||
| Cuando acción creadora los repara. | |||
| Si la Tierra y el Cielo no tuvieron | |||
| Jamás principio y fueron siempre eternos, | |||
| ¿Cómo es que no cantaron los poetas | |||
| Los sucesos también que precedieron | 455 | ||
| A la guerra tebana y fin de Troya? | |||
| ¿Dó fueron a parar tantas hazañas | |||
| De varones ilustres, excluidas | |||
| De los eternos fastos de la fama? | |||
| Nuevo es empero el mundo según pienso, | 460 | ||
| En la infancia está aún, y muy reciente | |||
| Tiene la fecha: pues se perfeccionan | |||
| También algunas artes al presente, | |||
| Y ahora se inventan otras; se adelanta | |||
| En la navegación bastante ahora; | 465 | ||
| Inventaron los músicos ha poco | |||
| Las Voces y sonidos melodiosos: | |||
| Esta naturaleza de las cosas | |||
| Y esta filosofía ahora han nacido | |||
| Y ahora soy yo mismo el que primero | 470 | ||
| Puedo de ellas hablar en nuestra lengua. | |||
| Pues si acaso presumes tuvo el Mundo | |||
| Todas estas ventajas en lo antiguo, | |||
| Mas que generalmente perecieron | |||
| Con voraz llama las generaciones, | 475 | ||
| O que se destruyeron las ciudades, | |||
| Aun debes afirmar más convencido | |||
| La ruina también de Cielo y Tierra: | |||
| Porque atacado de tan grandes males | |||
| Y expuesto el universo a tantos riesgos | 480 | ||
| Se hubiera destruido y arruinado | |||
| Si hubieran atacado más de recio; | |||
| Una prueba clarísima tenemos | |||
| De que somos mortales, enfermando | |||
| Con las mismas dolencias que enfermaron | 485 | ||
| Aquéllos que salieron de la vida. | |||
| Subsiste, pues, un cuerpo eternamente, | |||
| O porque siendo sólido resiste | |||
| Al choque y no permite le penetre | |||
| Otro que pueda disociar sus partes, | 490 | ||
| Como hacen los principios de materia, | |||
| Cuya naturaleza expliqué antes; | |||
| O porque es inaccesible al choque | |||
| Como el vacío, el impalpable espacio | |||
| A que acción destructora nunca llega; | 495 | ||
| O porque no le cerca algún espacio | |||
| Que pueda recibir en sí los restos | |||
| Después de disolverse; como el todo, | |||
| Fuera del cual no escaparán sus partes, | |||
| Ni hay cuerpos que las choquen y dividan. | 500 | ||
| Aunque sólido el Mundo, como dije, | |||
| No es inmortal, porque se da vacío | |||
| En la Naturaleza: ni tampoco | |||
| Lo es como el vacío, porque hay cuerpos | |||
| Innumerables en el vasto espacio | 505 | ||
| Cuyos ataques súbitos conmueven | |||
| Nuestro Mundo y le ponen en peligro | |||
| De perecer. Espacios hay inmensos | |||
| También en donde pueden dispersarse | |||
| Todas las partes de sus elementos, | 510 | ||
| O de otro cualquier modo aniquilarse. | |||
| No se cierran las puertas de la muerte | |||
| Al Cielo, Sol, y Tierra, y hondos mares; | |||
| Antes para tragarlos les presenta | |||
| Una boca disforme y anchurosa: | 515 | ||
| Por lo que a confesar te ves forzado | |||
| Haber tenido todos estos cuerpos | |||
| Principio, porque siendo destructibles, | |||
| Después de haber corrido tantos siglos, | |||
| De ningún modo hubieran resistido | 520 | ||
| De tiempo inmenso el poderoso esfuerzo. | |||
| La lucha, en fin, que reina entre los miembros | |||
| Vastísimos del Mundo, guerra impía | |||
| Que siempre los agita, ¿no declara | |||
| Que pueden acabarse y concluirse | 525 | ||
| Estos largos combates algún día? | |||
| Cuando hubieren el Sol y todo el fuego | |||
| Las aguas totalmente consumido, | |||
| Y hubieren conseguido una victoria | |||
| A que todas sus fuerzas se dirigen | 530 | ||
| Sin un feliz suceso todavía, | |||
| Pues abastecen tanto al mar los ríos, | |||
| Y amenazan los mares anegarnos | |||
| Desde el profundo abismo inútilmente: | |||
| Porque siendo barridos por los vientos, | 535 | ||
| Y del Sol absorbidos por los rayos, | |||
| Se van disminuyendo y los secaran | |||
| Primero que su fin lograse el agua. | |||
| De grandes intereses animados, | |||
| Estos dos elementos se hacen guerra | 540 | ||
| Con fuerza igual; aunque, según es fama, | |||
| Habiendo una vez sola dominado | |||
| El fuego ya en la tierra, y habiendo otra | |||
| Reinado el agua sobre el continente, | |||
| Triunfó no obstante el fuego, y una parte | 545 | ||
| Del mundo consumió con voraz llama | |||
| Cuando fue arrebatado Faetonte | |||
| Del Sol por los caballos desbocados, | |||
| Y por el aire y climas le arrastraron; | |||
| Pero entonces el Padre Omnipotente | 550 | ||
| Colérico y furioso lanzó a tierra | |||
| Un pronto rayo desde el mismo carro | |||
| A Faetón magnánimo, y su padre | |||
| Volvió a tomar después de su caída | |||
| La sempiterna lámpara del mundo; | 555 | ||
| Y ordenó nuevamente los corceles | |||
| Por el terror atónitos, dispersos, | |||
| Y su antigua carrera prosiguiendo, | |||
| Calmó de nuevo la naturaleza: | |||
| Los poetas antiguos de la Grecia | 560 | ||
| Así cantaron; la razón lo impugna, | |||
| Puesto que puede superar el fuego, | |||
| Si moléculas ígneas abundantes | |||
| Caen desde el Universo en nuestro Globo; | |||
| O algún poder contrario sobrepuja | 565 | ||
| La acción del fuego o a la vez perecen | |||
| Los seres vorazmente consumidos. | |||
| Cuentan también que en otro tiempo el agua | |||
| Victoriosa quedó, cuando anegadas | |||
| Dejó muchas ciudades; pero cuando | 570 | ||
| Desvaneció contraria fuerza al agua | |||
| De todo el Universo congregada, | |||
| Se pararon las lluvias y los ríos | |||
| Refrenaron el ímpetu furioso. | |||
| Pero de qué manera haya fundado | 575 | ||
| El casual concurso de principios | |||
| Cielo y Tierra y abismos de los mares, | |||
| La carrera del Sol y de la Luna, | |||
| Lo dirá por su orden este canto: | |||
| No por efecto de su inteligencia | 580 | ||
| Ni por su reflexión se colocaron | |||
| En el orden que vemos los principios; | |||
| Ni entre sí, a la verdad, han concertado | |||
| Sus movimientos; sino que infinitos | |||
| Los principios, movidos de mil modos, | 585 | ||
| Sujetos a impulsiones exteriores | |||
| Después de tanto número de siglos, | |||
| Y conducidos a su mismo peso, | |||
| Cuando de todos modos se juntaron, | |||
| Y cuando todas las combinaciones | 590 | ||
| Posibles, entre sí experimentaron, | |||
| Después de mucho tiempo y muchas juntas | |||
| Y movimientos, se coordinaron | |||
| Por último, y se hicieron grandes masas, | |||
| Que llegaron a ser en cierto modo | 595 | ||
| El bosquejo primero de la Tierra, | |||
| Del mar, del Cielo y seres animados. | |||
| No se veía entonces remontado | |||
| Por los aires el carro luminoso | |||
| Del Sol, ni las estrellas del gran mundo, | 600 | ||
| Ni el mar, ni el Cielo, ni por fin la Tierra, | |||
| Ni el aire ni otra cosa semejante | |||
| A las que nos rodean; sí un conjunto | |||
| De confusos principios borrascoso; | |||
| Después algunas partes empezaron | 605 | ||
| De esta masa disforme a separarse, | |||
| Los homogéneos átomos se juntan, | |||
| Desenvolviose el mundo y se formaron | |||
| Sus vastos miembros, y sus grandes partes | |||
| De toda especie de átomos se hicieron: | 610 | ||
| La discordia que había en los principios | |||
| Turbaba y confundía grandemente | |||
| Los intervalos, direcciones, lazos, | |||
| Las pesadeces, fuerzas impulsivas, | |||
| Combinaciones, y los movimientos | 615 | ||
| A causa de sus formas diferentes, | |||
| Y por la variedad de sus figuras | |||
| No podrían así quedar unidos; | |||
| El Cielo separose de la Tierra, | |||
| Y se atrajo la mar todas las aguas | 620 | ||
| Y los fuegos del éter también fueron | |||
| A brillar separados con luz pura. | |||
| Porque los elementos de la Tierra | |||
| Más graves y embrollados se juntaban | |||
| Y en el centro ocupaban las regiones | 625 | ||
| Más inferiores; cuanto más estrecho | |||
| Su enlace fue, tanto mejor sacaron | |||
| Con superabundancia la materia | |||
| Que formase los mares, las estrellas, | |||
| El Sol y Luna y el recinto vasto | 630 | ||
| Del mundo; porque siendo los principios | |||
| De todos estos cuerpos más sutiles, | |||
| Esféricos y lisos que los otros | |||
| De la Tierra, rompiendo por lo mismo | |||
| El éter del primero por sus poros | 635 | ||
| Se subió a lo más alto, y muchos fuegos | |||
| Robó consigo en su ligera marcha: | |||
| No de otro modo así por la mañana | |||
| Cuando la luz dorada del Sol tiñe | |||
| Sus rayos en las hierbas esmaltadas, | 640 | ||
| Los lagos y los ríos perennales | |||
| Exhalan una niebla, y a las veces | |||
| Parece que la misma tierra exhala | |||
| Una especie de humor; emanaciones | |||
| Sutiles que, después de levantadas | 645 | ||
| Y en la atmósfera unidas, se dilatan | |||
| Debajo de las bóvedas del Cielo | |||
| En opaco tejido; y así el éter | |||
| Fluido y leve entonces condensado | |||
| Formó un vasto recinto, y esparcido | 650 | ||
| Por todas partes y hacia todos lados, | |||
| Todo lo rodeó con cerco inmenso. | |||
| Después el Sol y Luna se formaron, | |||
| Cuyos globos dan vueltas en el aire | |||
| Por entre Cielo y Tierra; sus principios | 655 | ||
| No se agregaron a los de la Tierra | |||
| Ni a los del éter vasto, porque ni eran | |||
| Tan pesados que a lo ínfimo bajasen, | |||
| Ni tan ligeros que a la parte opuesta | |||
| Pudieran elevarse; están en medio | 660 | ||
| Suspensos de manera que voltean | |||
| Como cuerpos vivientes, como partes | |||
| Las más activas de Naturaleza: | |||
| No de otro modo algunos miembros nuestros | |||
| Inmóviles se quedan en su puesto | 665 | ||
| A pesar de que hay otros que se mueven. | |||
| Por fin, entresacados estos cuerpos, | |||
| Se hundió la Tierra de repente, abriendo | |||
| Un hondo foso a las saladas aguas, | |||
| Por do al presente la llanura inmensa | 670 | ||
| Se extiende de los mares azulados; | |||
| Y cuánto más la tierra cada día | |||
| Abierta por la misma superficie, | |||
| Estaba recogida y condensada | |||
| Y más metida hacia su propio centro | 675 | ||
| Por la acción repetida de los fuegos | |||
| Del éter, y del Sol por todos lados, | |||
| Más el sudor salado se exprimía | |||
| De su cuerpo, y los mares aumentaba | |||
| Con sus emanaciones; y asimismo | 680 | ||
| Infinitas moléculas de fuego | |||
| Y del aire, escapando de la tierra | |||
| Por esta misma compresión, volaban | |||
| Y espesaban la bóveda fulgente | |||
| Del Cielo, tan distante de la Tierra: | 685 | ||
| Los campos se bajaban por lo mismo, | |||
| Las cumbres de los montes se empinaban,. | |||
| Porque hundirse las peñas no podían, | |||
| Ni la tierra allanar todas sus partes. | |||
| De esta manera el orbe condensado | 690 | ||
| A la vez adquirió peso y firmeza; | |||
| Todo el limo del mundo se hundió abajo, | |||
| Si así puede decirse, con su peso, | |||
| Y quedó allí sentado como poso: | |||
| Encima de la tierra quedó el agua; | 695 | ||
| Después el aire; luego el mismo éter, | |||
| Con sus fuegos; los más puros principios | |||
| Hicieron estos fluidos que no tienen | |||
| La misma ligereza; el fluido éter, | |||
| Que es el más transparente más ligero, | 700 | ||
| Circula sobre el aire sin mezclarse | |||
| Con las auras del aire borrascosas; | |||
| Le permite que todo lo revuelva | |||
| Con raudo torbellino; le permite | |||
| Con borrasca inconstante alborotarlo: | 705 | ||
| Con ímpetu arreglado él resbalando | |||
| Lleva consigo sus brillantes fuegos; | |||
| Porque el poder así uniformemente | |||
| Moverse el fluido éter lo declaran | |||
| Las olas de los mares, cuyo flujo | 710 | ||
| Periódico y reflujo sigue siempre | |||
| En continuo mover las mismas leyes. | |||
| Ora indaguemos cuál será la causa | |||
| Que a los astros obliga al movimiento: | |||
| Y diremos primero, que si rueda | 715 | ||
| Del Cielo la gran bóveda, debemos | |||
| Suponer comprimidos los dos polos | |||
| Del mundo, y encerrados y cogidos | |||
| Por dos corrientes de aire, la una de ellas | |||
| Que empuja por encima y mueve el Cielo | 720 | ||
| Según la misma dirección que siguen | |||
| Del mundo eterno los brillantes astros; | |||
| Por debajo la otra los traslada | |||
| En dirección contraria, como vemos | |||
| Volver los ríos ruedas y arcaduces. | 725 | ||
| También podría ser que el firmamento, | |||
| Estando inmóvil, sus lucientes astros | |||
| Describiesen un círculo; bien sea | |||
| Que la materia etérea recogida | |||
| Dentro del Cielo y sin cesar rodando | 730 | ||
| En derredor para encontrar salida, | |||
| Haga que se revuelvan por el Cielo | |||
| Los astros; o que en círculo los mueva | |||
| El aire externo; o bien que puedan ellos | |||
| Irse arrastrando a donde su alimento | 735 | ||
| Los llama y los convida recogiendo | |||
| En su carrera la materia ardiente | |||
| Que anda por todo el cielo derramada: | |||
| Porque es difícil explicar el cómo | |||
| En nuestro mundo pasan estas cosas: | 740 | ||
| Con exponer tan sólo me contento | |||
| Todos los medios que naturaleza | |||
| Puede emplear y en realidad emplea | |||
| En el gran todo, en estos mundos varios | |||
| Que de distinto modo ha fabricado: | 745 | ||
| Y prosigo explicando ya las causas | |||
| Todas posibles de los movimientos | |||
| De los astros, entre las que una sola | |||
| Necesariamente obra en nuestro mundo, | |||
| La cual no puede señalar quien sigue | 750 | ||
| Paso tras paso la naturaleza. | |||
| Y para que la Tierra quede inmóvil | |||
| En el centro del mundo, lentamente | |||
| Es preciso que pierda de su peso, | |||
| Y que se desvanezca; que sus partes | 755 | ||
| Más inferiores hayan contraído | |||
| Nueva naturaleza por haberse | |||
| Unido íntimamente con el aire, | |||
| Sobre el que están sentadas, y a quien ellas | |||
| Desde el principio fueron agregadas: | 760 | ||
| Y así la Tierra no es de peso al aire, | |||
| Ni en él se engulle: al modo que cada hombre | |||
| No siente el peso de sus propios miembros, | |||
| Ni pesa sobre el cuello la cabeza, | |||
| Ni sentimos del cuerpo todo el peso | 765 | ||
| Sobre los pies: al paso que fatiga | |||
| Cualquier peso, aunque leve, en nuestros hombros. | |||
| Es fuerza el observar atentamente | |||
| Con qué cuerpo otro cuerpo se incorpora: | |||
| Así la Tierra no es un peso extraño | 770 | ||
| De pronto a extraño fluido agregado, | |||
| Sino que concebida con el aire | |||
| A un mismo tiempo fue desde el primero | |||
| En que el mundo nació, del que parece | |||
| Una parte distinta, a la manera | 775 | ||
| Que hacen parte del cuerpo nuestros miembros. | |||
| El estremecimiento que ocasionan | |||
| Los truenos violentos en la Tierra | |||
| De tal modo la agitan, que al instante | |||
| Se comunica por los cuerpos todos: | 780 | ||
| Lo cual no sucediera si cogida | |||
| No la tuvieran las aéreas partes | |||
| Del mundo todo y la materia etérea; | |||
| Porque se enlazan estas tres substancias | |||
| Con raíces comunes muy unidas | 785 | ||
| Entre sí mismas desde aquel instante | |||
| En que fueron formadas. ¿No reparas | |||
| Cómo sostiene el alma el peso enorme | |||
| De nuestro cuerpo, aunque es tan delicada, | |||
| Porque se une con él íntimamente? | 790 | ||
| ¿Quién puede, en fin, con un ligero salto | |||
| El cuerpo levantar, si no es el alma, | |||
| Que gobierna y dirige nuestros miembros? | |||
| Ya ves puede adquirir muy grande fuerza | |||
| La substancia ligera cuando se une | 795 | ||
| Con substancia pesada como el aire | |||
| Con la Tierra y el alma con el cuerpo. | |||
| Ni mayor ni menor de lo que vemos | |||
| Puede el disco del Sol ser al sentido; | |||
| Si un cuerpo con su luz puede alumbrarnos | 800 | ||
| Y calentar los miembros con su llama | |||
| Por distante que esté, nada nos roba | |||
| De su grandeza esta distancia misma, | |||
| Ni su aparente dimensión estrecha; | |||
| Como el calor del Sol y su luz hieren | 805 | ||
| Nuestros sentidos, cuando se derrama, | |||
| Y bañando con ella los objetos, | |||
| De aquí es que debe ser tal la apariencia | |||
| De su forma y figura, que no puedes | |||
| Suponerlas más grandes o más chicas. | 810 | ||
| Y la Luna, bien sea nos refleje | |||
| Una prestada luz, o bien la saque | |||
| Del mismo cuerpo, sea lo que fuere, | |||
| El Cielo no recorre con volumen | |||
| Mayor que el que aparece a nuestros ojos; | 815 | ||
| Porque desde muy lejos los objetos | |||
| Por entre aire densísimo mirados | |||
| Un aspecto confuso nos presentan | |||
| Más bien que sus finísimos contornos: | |||
| Así pues, ofreciéndonos la Luna | 820 | ||
| Clara apariencia y una forma cierta, | |||
| Y aun de su superficie los extremos, | |||
| Es preciso que sea allá en los Cielos | |||
| Lo mismo que aparece aquí en la tierra. | |||
| Si los fuegos, por último, que vemos | 825 | ||
| A cualquiera distancia que estén puestos, | |||
| No aparentan tener mudanza alguna | |||
| En su grandor, mientras que distinguimos | |||
| Su luz y su temblor, deduciremos | |||
| No poder ser mayores ni menores | 830 | ||
| De lo que vemos los etéreos fuegos. | |||
| Tampoco es de admirar cómo el Sol puede | |||
| Con su circunferencia tan estrecha | |||
| Bañar de luz el mar, la tierra, el cielo, | |||
| Y extender su calor por todas partes: | 835 | ||
| Tal vez puede que no haya en todo el mundo | |||
| Más que esta fuente y manantial copioso | |||
| Por do salga la luz del mundo entero; | |||
| O que sea tal vez único foco | |||
| Donde los elementos de los fuegos | 840 | ||
| De todas partes puedan congregarse | |||
| Para correr por todo el Universo. | |||
| ¿No ves también cómo una fuentecilla | |||
| Riega los prados y rebosa el campo? | |||
| Suceder también puede que los fuegos | 845 | ||
| Del Sol, aunque no muchos, arder hagan | |||
| El aire a ellos vecino, suponiendo | |||
| Que al más mínimo ardor es inflamable | |||
| El aire, como vemos a las veces | |||
| Las mieses y la paja consumidas | 850 | ||
| Por una sola chispa; al Sol acaso, | |||
| A esta rosada lámpara, rodean | |||
| Innumerables fuegos invisibles | |||
| Privados de fulgor, para que aumenten | |||
| El calor y la fuerza de sus rayos. | 855 | ||
| Y cómo el Sol se pasa desde Cáncer, | |||
| De esta región ardiente, al signo helado | |||
| De Capricornio, para dar la vuelta | |||
| De nuevo hacia el solsticio del Estío; | |||
| Y cómo es que la Luna en un mes anda | 860 | ||
| El espacio que el Sol corre en un año; | |||
| Estos problemas digo se resuelven | |||
| De muchos modos, y es dificultoso | |||
| El asignar la causa verdadera. | |||
| Parece verisímil la que pone | 865 | ||
| Demócrito, hombre sabio y respetable; | |||
| Pues cuanto más vecinos a la Tierra | |||
| Están los astros, tanto menos puede | |||
| A su entender el torbellino etéreo | |||
| Conmoverlos; porque la ligereza | 870 | ||
| Y acción del firmamento poco a poco, | |||
| Se va debilitando hacía el extremo | |||
| Inferior: que el Sol, mucho más bajo | |||
| Que las constelaciones abrasantes, | |||
| Debe quedarse atrás muy lentamente | 875 | ||
| Con los signos más bajos: que la Luna, | |||
| Cuanto del Cielo está más apartada | |||
| Y cuanto más vecina de la Tierra, | |||
| Debe experimentar mayor trabajo | |||
| En seguir la carrera de los astros: | 880 | ||
| Que cuanto el torbellino que la lleva | |||
| Es más pesado que el del Sol, los signos | |||
| La deben alcanzar más fácilmente | |||
| Y adelantarla; por lo cual la Luna | |||
| Parece que a los signos del Zodiaco | 885 | ||
| Con mucha más presteza torna a unirse, | |||
| Siendo en la realidad los que se acercan | |||
| Aquellos signos otra vez a ella. | |||
| Puede también que de la parte opuesta | |||
| Del Mundo aire periódico se agite | 890 | ||
| Que alternativamente empujar pueda | |||
| El Sol desde los signos del Estío | |||
| Del Septentrión hasta las frías playas, | |||
| Y volverle a traer desde estos climas | |||
| Tenebrosos y helados a la ardiente | 895 | ||
| Mansión de Cáncer, y se explicaría | |||
| Entonces con el aire alternativo | |||
| El giro de la Luna y las estrellas, | |||
| Que tardan un gran número de años | |||
| En describir sus círculos inmensos. | 900 | ||
| ¿No ves también cómo las nubes mismas, | |||
| Impelidas por vientos encontrados, | |||
| Siguen unas abajo, otras arriba, | |||
| Direcciones opuestas? ¿Transportados | |||
| No podrán ser por aires diferentes | 905 | ||
| Los astros en los cielos dilatados? | |||
| Cubre la noche con tiniebla espesa | |||
| La Tierra, o porque el Sol, en fin, llegando | |||
| Al último confín del firmamento | |||
| Y fatigado de su largo curso | 910 | ||
| Deja expirar sus fuegos entibiados | |||
| Por el largo camino y aire inmenso | |||
| Que han penetrado; o porque la acción misma | |||
| Que transporta su disco por encima | |||
| Le hace rodar debajo de la Tierra. | 915 | ||
| También en tiempo fijo Lenestea | |||
| Pasea por en medio de los aires | |||
| A la rosada Aurora, para que abra | |||
| Las puertas de la luz: porque el Sol mismo, | |||
| Que debajo de Tierra se ocultaba, | 920 | ||
| De vuelta, adelantándole sus rayos, | |||
| Procura iluminar el firmamento: | |||
| O bien porque un gran número de fuegos | |||
| Y corpúsculos ígneos se congregan | |||
| A tiempo fijo y horas señaladas, | 925 | ||
| Y hacen un nuevo Sol todos los días. | |||
| Así cuenta la Fama que se observa | |||
| Desde las cumbres elevadas de Ida | |||
| Recogerse al momento que abre el día | |||
| Fuegos dispersos bajo la figura | 930 | ||
| De un globo luminoso que anda el Cielo. | |||
| Tampoco debe ser maravilloso | |||
| Que se junten así los elementos | |||
| De fuego en cierto tiempo, y que reparen | |||
| El resplandor del Sol, puesto que vemos | 935 | ||
| Infinitos fenómenos sujetos | |||
| En todo el universo a tiempo fijo. | |||
| Los árboles florecen, y a su tiempo | |||
| De la flor se despojan; y al anciano | |||
| A cierto tiempo se le caen los dientes; | 940 | ||
| Se llena el joven de un suave vello, | |||
| Y tierna barba arrojan sus mejillas: | |||
| A ley eterna e inviolable yace | |||
| La serie de fenómenos sujeta; | |||
| Porque de cada causa la energía | 945 | ||
| Habiendo sido así determinada, | |||
| Y una vez dada la impulsión primera | |||
| Desde su formación al Universo, | |||
| Los rayos, nieve, lluvias y nublados | |||
| De la varia estación el curso siguen. | 950 | ||
| Y vemos además crecer los días | |||
| Y descrecer las noches, y al contrario; | |||
| O porque el Sol, quedando siempre el mismo | |||
| Y describiendo desiguales arcos | |||
| Sobre nuestras cabezas y debajo | 955 | ||
| De nuestros pies, el Cielo corta y parte | |||
| Su orbe en dos porciones desiguales, | |||
| Pero con tal compensación, que vuelve | |||
| Al hemisferio que le está más próximo | |||
| La porción de la luz que él ha quitado | 960 | ||
| Del hemisferio opuesto, hasta que llega | |||
| A este signo del Cielo que hace iguales | |||
| Las noches y los días, cuando corta | |||
| El Ecuador y Eclíptica en un punto, | |||
| Pues la parte del Cielo que describe | 965 | ||
| Se halla del Aquilón y Mediodía | |||
| A igual distancia por la positura | |||
| Oblicua del Zodiaco, en que describe | |||
| Su anual carrera el Sol y desde donde | |||
| Lanza sus fuegos hacia Cielo y Tierra: | 970 | ||
| Así lo enseñan estos hombres sabios, | |||
| Que todas las regiones representan | |||
| Fielmente de los Cielos en sus mapas | |||
| De imágenes sensibles adornados. | |||
| Mucho más craso el aire en ciertas partes | 975 | ||
| Tal vez para debajo de la Tierra | |||
| También del Sol los fuegos tembladores, | |||
| Que no pueden pasar tan fácilmente | |||
| Este fluido inmenso y remontarse | |||
| Hacia el Oriente, por lo cual se espera | 980 | ||
| Mientras las noches largas del invierno | |||
| A que vuelva la tarda luz del día: | |||
| En fin, quizá los fuegos reunidos | |||
| Que hacen salir el Sol en puntos fijos | |||
| Del horizonte alternativamente | 985 | ||
| Con más o menos prontitud se juntan | |||
| Según las estaciones alternadas. | |||
| Puede tomar del Sol su luz la Luna, | |||
| Y puede más y más de día en día | |||
| Una faz luminosa presentarnos | 990 | ||
| Cuanto del solar disco se apartare | |||
| Hasta que puesta enfrente dél reluce | |||
| Con luz bien llena, y desde el alto sitio | |||
| Do se levanta ve que el Sol se pone: | |||
| Debe esconder después en cierto modo | 995 | ||
| Detrás de sí su luz muy poco a poco, | |||
| A medida que el Sol se va acercando, | |||
| La otra mitad de círculo en los signos | |||
| Corriendo; así lo explican los que fingen | |||
| Ser la Luna a una bola semejante | 1000 | ||
| Que siempre por debajo del Sol rueda: | |||
| Su explicación parece verisímil. | |||
| Aun dándola luz propia se podían | |||
| Sus varias fases concebir: bastaba | |||
| Suponer otro cuerpo para esto | 1005 | ||
| Que tenga un movimiento paralelo | |||
| Al que tiene en su órbita la Luna, | |||
| Y que a su disco sin cesar se oponga | |||
| Bajo todos aspectos y figuras, | |||
| Mas que invisible fuese el mismo cuerpo | 1010 | ||
| Desprovisto de luz: puede la Luna | |||
| Rodar sobre sí misma a la manera | |||
| De gran pelota, cuya mitad fuera | |||
| Con luz teñida, y sus distintas fases | |||
| Con esta rotación central pudiese | 1015 | ||
| Ir descubriendo hasta que aquella parte | |||
| Nos vuelve iluminada enteramente; | |||
| Después nos va por grados ocultando | |||
| Su parte luminosa, que de nuevo | |||
| Detrás de sí se lleva: así pretende | 1020 | ||
| La doctrina caldea establecerlo | |||
| En ruinas de griega astrología: | |||
| Como si verisímiles no fueran | |||
| Las dos explicaciones igualmente; | |||
| O como sin razón alguna hubiese | 1025 | ||
| Que forzase a seguir una más que otra. | |||
| ¿Por qué, en fin, no podrá Naturaleza | |||
| Producir una Luna cada día | |||
| Con una serie regular de formas | |||
| Y aspectos diferentes, destruyendo | 1030 | ||
| La de ayer reparándola con otra? | |||
| La imposibilidad de lo que digo | |||
| No es fácil demostrar, principalmente | |||
| Cuando ves producciones semejantes | |||
| Cada día surgir en tiempo fijo. | 1035 | ||
| Viene la primavera, y Amor viene; | |||
| Viene junto con el Céfiro alado, | |||
| Precursor del Amor, mientras que Flora | |||
| Su madre llega derramando flores | |||
| Y olorosos perfumes de antemano | 1040 | ||
| Por donde pasa: en comitiva vienen | |||
| Seco calor y polvorienta Ceres | |||
| Y los vientos etesios Aquilones. | |||
| El otoño en seguida se presenta: | |||
| Viene en su compañía el dios de viñas, | 1045 | ||
| Y detrás las tormentas y borrascas, | |||
| Vulturno atronador, y el Austro, fuerte | |||
| En rayos; y, por último, entorpecen | |||
| Las nieves y los hielos y los fríos | |||
| A la Naturaleza, y tras sí arrastran | 1050 | ||
| El frío invierno, el aterido viejo | |||
| Que da diente con diente. No es milagro | |||
| El que sea formada y destruida | |||
| La Luna en tiempo fijo, cuando vemos | |||
| Que pueden infinitas producciones | 1055 | ||
| Aparecer en tiempo señalado. | |||
| Los eclipses del Sol y de la Luna | |||
| Pueden de muchos modos explicarse: | |||
| Si a la Tierra robar puede la Luna | |||
| La luz del Sol, y su brillante frente | 1060 | ||
| Ocultar a la Tierra, interponiendo | |||
| Su masa opaca a los ardientes rayos, | |||
| ¿Por qué otro cuerpo puesto en movimiento | |||
| Y privado de luz perpetuamente | |||
| No puede producir el mismo efecto | 1065 | ||
| En tiempo igual? ¿Y no puede el Sol mismo | |||
| Eclipsarse y perder en cierta hora | |||
| También su brillo, que recobra al punto | |||
| Que atravesó por medio de los aires | |||
| Regiones enemigas de sus llamas | 1070 | ||
| Y le precisan a extinguir sus fuegos? | |||
| Si puede despojar también la Tierra | |||
| De su luz a la Luna, y prisioneros | |||
| Tener todos los rayos, colocada | |||
| Sobre el Sol ella misma ínterin pasa | 1075 | ||
| El astro de los meses por la sombra | |||
| De nuestro Globo cónica y espesa, | |||
| ¿Otro cuerpo no puede al mismo tiempo | |||
| Rodar bajo del globo de la Luna, | |||
| Y resbalarse sobre el mismo disco | 1080 | ||
| Del Sol, cerrando, así interpuesto, el paso | |||
| A sus rayos y luz? Y si la Luna | |||
| Con brillo propio luce, ¿no puede ella | |||
| Lentamente eclipsarse en cierta parte | |||
| Del Mundo, atravesando por parajes | 1085 | ||
| Capaces de apagar sus mismos fuegos? | |||
| Ya que expliqué, por fin, cómo ha podido | |||
| Formarse cualquier cuerpo de este Mundo | |||
| En el recinto azul del firmamento, | |||
| Y cómo conociéramos nosotros | 1090 | ||
| De Sol y Luna las revoluciones | |||
| Diversas, y la causa y energía | |||
| Que dan a estos dos astros movimiento | |||
| Y de qué modo suelen eclipsarse; | |||
| Cómo se cierran estos grandes ojos | 1095 | ||
| De la naturaleza y alternando | |||
| Se abren de nuevo, y de repente esparcen | |||
| Sobre la Tierra inesperada noche, | |||
| Y toda la hermosean con luz clara; | |||
| A la infancia del Mundo vuelvo ahora, | 1100 | ||
| Y a los nacientes campos de la tierra, | |||
| A examinar las nuevas producciones | |||
| Que aventuró exponer la vez primera | |||
| A los aires y vientos inconstantes. | |||
| La tierra engalanó primeramente | 1105 | ||
| De diferentes hierbas y verduras | |||
| Los cerros, y los campos extendidos, | |||
| Y brillaron los prados con las flores | |||
| Así como si fueran esmaltados; | |||
| Los árboles después, llenos de savia, | 1110 | ||
| A porfía crecieron por los aires: | |||
| Como las plumas, pelos y las cerdas | |||
| Es lo primero que en el cuerpo sale | |||
| De animales cuadrúpedos y de aves; | |||
| De este modo la tierra, entonces nueva, | 1115 | ||
| Echó primero hierbas y arbolillos. | |||
| Las especies mortales creó luego | |||
| Variadas de modos muy distintos; | |||
| Porque es un imposible hayan caído | |||
| Del Cielo las especies de animales, | 1120 | ||
| Y que los habitantes de la tierra | |||
| Hayan nacido de la mar salada. | |||
| La Tierra con razón adquirió el nombre | |||
| De madre, por haber sido criados | |||
| Todos los seres por la misma Tierra; | 1125 | ||
| Y existiendo al presente muchos seres | |||
| En la Tierra formados con las lluvias | |||
| Y del calor del Sol, no es maravilla | |||
| Que naciesen entonces animales | |||
| En número mayor y más robustos, | 1130 | ||
| Estando en su vigor el aire y Tierra. | |||
| Las varias aves por la vez primera | |||
| Salían de sus huevos, y el verano | |||
| En libertad a todas las ponía, | |||
| Como ahora las cigarras en estío | 1135 | ||
| Se quitan los zurrones delicados, | |||
| Buscándose la vida y el sustento. | |||
| Por la primera vez la Tierra entonces | |||
| Crió la raza humana, porque entonces | |||
| El mucho fuego y aguas abundantes | 1140 | ||
| De los campos hicieron que creciesen | |||
| En los parajes más acomodados | |||
| Especies de matrices, agarradas | |||
| Por medio de raíces a la tierra: | |||
| Cuando la edad y madurez abrieron | 1145 | ||
| Una salida a nuevos embriones | |||
| Causados de humedad e impacientes | |||
| Por respirar el aire, dirigía | |||
| Hacia aquel lado la Naturaleza | |||
| Los poros de la tierra, y enviaba | 1150 | ||
| Por estas venas jugo como leche; | |||
| Como al presente la mujer parida | |||
| Rebosa en dulce leche, dirigiendo | |||
| Ella todo su ímpetu a los pechos: | |||
| Y la tierra a los niños sustentaba, | 1155 | ||
| Y vestido el calor, y blanda cama | |||
| Las hierbas y los céspedes les daban. | |||
| Pero en su infancia el Mundo no tenía | |||
| Los duros fríos, ni calores nimios, | |||
| Ni vientos destructores; porque crecen | 1160 | ||
| Y van robusteciéndose estas plagas | |||
| Como todos los seres: lo repito; | |||
| Hemos llamado con razón la Tierra | |||
| Madre común, porque ha criado el hombre, | |||
| Y casi al mismo tiempo ha producido | 1165 | ||
| Todos los animales cuya furia | |||
| Se desenfrena por los grandes montes, | |||
| Y produjo también distintas aves, | |||
| Que atraviesan los aires libremente. | |||
| Mas como debe un término preciso | 1170 | ||
| Tener la facultad engendradora, | |||
| La Tierra se cansó, como la hembra | |||
| Consumida de años, porque el tiempo | |||
| Hace mude de faz el mundo entero, | |||
| Y un nuevo orden de cosas se sucede | 1175 | ||
| Al primer orden necesariamente: | |||
| Ni siempre guarda un mismo ser su estado: | |||
| Todo a la ley del cambio está sujeto; | |||
| Todo lo muda la Naturaleza, | |||
| Todo lo altera, todo lo transforma: | 1180 | ||
| Pues empobrece un cuerpo y se consume | |||
| A fuerza de años; otro crece y sale | |||
| A la verdad del cieno: de este modo | |||
| Todo lo muda el tiempo, y de continuo | |||
| Pasa la tierra de un estado a otro | 1185 | ||
| Y pierde la energía que tenía | |||
| Por hacerse de nuevas propiedades, | |||
| Y la Tierra aún entonces se esforzaba | |||
| Por sacar animales de figura | |||
| Y de disposición extraordinaria: | 1190 | ||
| Se vio el hermafrodita monstruoso, | |||
| Que teniendo la forma de ambos sexos, | |||
| Igualmente difiere de uno y otro; | |||
| Cuerpos sin pies, sin manos y sin boca | |||
| Y sin ojos salieron; también otros | 1195 | ||
| Cuyos miembros lo largo que tenían | |||
| Al tronco íntimamente se pegaban; | |||
| Los cuales no podían manejarse, | |||
| Ni dar un paso, ni evitar un riesgo, | |||
| Ni buscarse el sustento necesario. | 1200 | ||
| Viéronse además de éstos otros monstruos | |||
| Y otros prodigios, pero inútilmente, | |||
| Porque Naturaleza les quitara | |||
| El poder ir creciendo y avanzando | |||
| Hacia la edad florida; no pudieron | 1205 | ||
| Encontrar su alimento, ni ayuntarse | |||
| Con los lazos de Venus: es preciso | |||
| Para que se propaguen las especies | |||
| El concurso de un número infinito | |||
| De circunstancias, y primeramente | 1210 | ||
| Los alimentos son indispensables: | |||
| Es preciso que estén diseminadas | |||
| Las fecundas semillas por los miembros, | |||
| Y los conductos por do vengan éstas | |||
| Desde cualquiera parte de los miembros: | 1215 | ||
| Por último, en los órganos externos | |||
| Tal proporción, que puedan macho y hembra | |||
| Ayuntarse entre sí con mutuos gozos. | |||
| Y entonces fue preciso perecieran | |||
| Muchas especies, y que no pudiesen | 1220 | ||
| Reproducirse y propagar su vida; | |||
| Porque los animales existentes | |||
| Que ves ahora, sólo se conservan | |||
| O por la astucia, o fuerza, o ligereza | |||
| De que ellos al nacer fueron dotados, | 1225 | ||
| Menos un cierto número que habemos | |||
| Puesto nosotros bajo nuestro amparo | |||
| Por las utilidades que acarrean. | |||
| La fuerza protegió a la raza fiera | |||
| De los leones y feroces bestias, | 1230 | ||
| A las zorras el dolo y fuga a ciervos: | |||
| Empero el fiel y vigilante perro, | |||
| Y acémilas, y ovejas regaladas, | |||
| Y bueyes laboriosos son especies | |||
| Generalmente confiadas, Memmio, | 1235 | ||
| A la guarda y tutela de los hombres: | |||
| Huían de las fieras alimañas | |||
| Y tras la paz se andaban, y querían | |||
| Los pastos con largueza y sin trabajo: | |||
| Se los damos nosotros como en premio | 1240 | ||
| De los muchos servicios que nos hacen. | |||
| Empero aquellos otros animales | |||
| A quien no diera la Naturaleza | |||
| Lo necesario para que viviesen | |||
| Independientes, o que no traían | 1245 | ||
| Alguna utilidad, ¿a qué meternos | |||
| En darles el sustento y ampararlos? | |||
| Encadenados con fatales lazos, | |||
| A otros servían de seguro pasto, | |||
| Hasta que destruyó Naturaleza | 1250 | ||
| De todo punto sus especies todas. | |||
| Pero ni hubo centauros, ni ha podido | |||
| Formarse en algún tiempo una substancia | |||
| Con dos naturalezas y dos cuerpos, | |||
| De heterogéneos miembros un compuesto: | 1255 | ||
| No podría existir una substancia | |||
| De fuerzas entre sí tan desiguales: | |||
| Aun el hombre más rudo lo conoce. | |||
| Primeramente, al cabo de tres años | |||
| En la flor de su edad está el caballo; | 1260 | ||
| ¡No los niños así; buscan entonces | |||
| Entre sueños los pechos de sus amas. | |||
| Cuando después va la vejez gastando | |||
| Las fuerzas y vigor de los caballos, | |||
| Cuando escapa la vida fugitiva | 1265 | ||
| De sus lánguidos miembros, entra entonces | |||
| La juventud, por fin, en los muchachos, | |||
| Robustece sus miembros, y les cubre | |||
| Con un ligero bozo las mejillas: | |||
| No creas tú, quizá, que los centauros | 1270 | ||
| Pudieron engendrarse de semillas | |||
| De hombre o de caballo, o las Escilas | |||
| De los marinos perros rodeadas, | |||
| O los demás compuestos monstruosos | |||
| De incompatibles miembros, que no llegan | 1275 | ||
| A la flor de la edad al mismo tiempo, | |||
| Ni en madurez ni en la vejez iguales, | |||
| Ni sus inclinaciones son las mismas, | |||
| Ni los abrasa Venus igualmente, | |||
| Ni comen unos mismos alimentos; | 1280 | ||
| Viendo engordar las cabras con cicuta | |||
| Que es un mortal veneno para el hombre. | |||
| Como la llama abrase ciertamente | |||
| Y consuma no sólo el cuerpo rojo | |||
| De los leones, mas también la sangre | 1285 | ||
| Y las entrañas de los animales | |||
| Que tienen existencia; ¿cómo pudo | |||
| Acontecer que esta Quimera misma | |||
| Con la cabeza de león, y el cuerpo | |||
| De cabra al propio tiempo, y con la cola | 1290 | ||
| De dragón, viva llama resoplase | |||
| Del hondo de su pecho monstruoso? | |||
| Por lo que, defender como posibles | |||
| Estas y semejantes producciones | |||
| En la infancia del Cielo y de la Tierra | 1295 | ||
| Sin más razón que esta palabra vaga | |||
| De novedad, esto es abrir la puerta | |||
| A todas las ficciones más absurdas. | |||
| Dígannos que los ríos de aquel tiempo | |||
| Corrieron oro puro por las tierras; | 1300 | ||
| Que brotaban los árboles diamantes; | |||
| O que el hombre, nació de una estatura | |||
| Y de una fuerza tan extraordinarias, | |||
| Que podía pasar el mar de un tranco, | |||
| Y alrededor de sí volver el cielo | 1305 | ||
| Con sólo el movimiento de sus manos: | |||
| Porque el haber la tierra en si encerrado | |||
| Semillas infinitas y diversas | |||
| Cuando sacó a la luz los animales, | |||
| Ninguna prueba es de que pudiese | 1310 | ||
| Criar unas especies tan opuestas, | |||
| Y en un mismo individuo reunirse | |||
| Los miembros de animales diferentes, | |||
| Cuando las hierbas, árboles y frutos | |||
| Que aún hoy día produce en abundancia | 1315 | ||
| Jamás pueden nacer entre sí unidos. | |||
| Cada ser tiene su progreso propio, | |||
| Y conforme a las leyes inmutables | |||
| De la Naturaleza entre sí guardan | |||
| Todas las diferencias de su especie. | 1320 | ||
| Y los hombres que dio la tierra entonces | |||
| Eran más vigorosos que al presente: | |||
| Y así debía ser, porque la Tierra, | |||
| De quien ellos nacieron, por entonces | |||
| Estaba en su vigor y lozanía: | 1325 | ||
| Era más basta la armazón de huesos | |||
| Y de más solidez, y era el tejido | |||
| De sus nervios y vísceras más fuerte; | |||
| Ni el frío ni el calor les molestaba, | |||
| Ni les dañaban los sustentos nuevos, | 1330 | ||
| Ni las enfermedades empecían; | |||
| Vivían un gran número de lustros, | |||
| Errantes a manera de alimañas; | |||
| Ninguno manejaba el corvo arado, | |||
| Ni sabía domar con hierro el campo, | 1335 | ||
| Ni meter en la tierra los renuevos, | |||
| Ni con hoces cortar los viejos ramos | |||
| De árboles grandes; lo que el sol y lluvias | |||
| Les alargaban, y lo que la tierra | |||
| Producía de suyo, les bastaba: | 1340 | ||
| Estos dones sus pechos aplacaban: | |||
| En medio de glandíferas encinas | |||
| Mantenían sus cuerpos con bellota, | |||
| Y llevaba la tierra en aquel tiempo | |||
| Muchos y más crecidos los madroños | 1345 | ||
| Que ahora al madurar en el invierno | |||
| Ves que como la púrpura coloran. | |||
| Y la florida novedad del mundo | |||
| Llevó entonces sabrosos alimentos | |||
| Para hartar a los hombres infelices. | 1350 | ||
| Más; los ríos y fuentes convidaban | |||
| A apagar nuestra sed, como al presente | |||
| Los torrentes que caen de montes altos | |||
| Convidan a las fieras con su ruido | |||
| Que vengan a saciarse en sus raudales. | 1355 | ||
| Por fin; de noche en los sagrados bosques | |||
| De las ninfas venían a esconderse, | |||
| En estas soledades, do nacían | |||
| Perennes manantiales de aguas vivas | |||
| Que, después de correr entre las guijas, | 1360 | ||
| Caían lentamente sobre el musgo | |||
| Verde de los peñascos, para luego | |||
| O saltar en los campos o inundarlos. | |||
| El uso no sabían aún del fuego, | |||
| Ni el de las pieles, ni cubrirse el cuerpo | 1365 | ||
| Con despojos de fieras; antes se iban | |||
| A los bosques y cóncavas montañas | |||
| Y a las selvas, metiendo entre hojarasca | |||
| Sus miembros asquerosos, precisados | |||
| A guarecerse allí contra las lluvias | 1370 | ||
| Y furor de los vientos: no podían | |||
| Por el público bien interesarse; | |||
| Ni leyes ni morales relaciones | |||
| Entre si establecer ellos sabían; | |||
| Y la primera presa que ofrecía | 1375 | ||
| La suerte cada cual se la llevaba: | |||
| Sólo les enseñó Naturaleza | |||
| A vivir para sí y a conservarse. | |||
| Y Venus ayuntaba los amantes | |||
| En medio de las selvas: sus placeres | 1380 | ||
| Entre sí mutuamente compensaban; | |||
| Ora arrancados fuesen por violencia | |||
| De brutal apetito, o los gozasen | |||
| A trueque de algún don, como bellotas, | |||
| O madroños, o peras escogidas. | 1385 | ||
| Y confiados en sus fuertes manos | |||
| Y en sus ligeros pies, hacían guerra | |||
| A las fieras silvestres, arrojando | |||
| De lejos piedras, y de cerca dando | |||
| Con la pesada maza, y las vencían | 1390 | ||
| Y huyendo a sus guaridas las burlaban; | |||
| Y cuando las tinieblas de la noche | |||
| Los sorprendían, sus desnudos miembros | |||
| En la tierra tendían a manera | |||
| De jabalí cerdoso, y se envolvían | 1395 | ||
| Entre hojarasca y broza. No buscaban | |||
| En medio de las sombras de la noche, | |||
| Sobrecogidos de temor con gritos | |||
| La luz del Sol, errantes por los campos; | |||
| Antes bien esperaban silenciosos | 1400 | ||
| Y en sueño sepultados que subiendo | |||
| El Sol al horizonte, iluminase | |||
| Con su rosada luz de nuevo el cielo; | |||
| Porque desde la infancia acostumbrados | |||
| A ver siempre alternando noche y día, | 1405 | ||
| No se maravillaban ya sus ojos: | |||
| No llegaron jamás a recelarse | |||
| Que a la Tierra cubriese eterna noche, | |||
| La luz del Sol robada para siempre. | |||
| Empero mucho más les inquietaban | 1410 | ||
| Las fieras que turbaban su reposo, | |||
| Funesto para aquellos infelices, | |||
| Y haciéndolos salir de su vivienda, | |||
| Huían a las cuevas, si llegaba | |||
| Enorme jabalí o león furioso; | 1415 | ||
| Y, pavoridos, a la media noche | |||
| Cedían a estos huéspedes crueles | |||
| Sus camas con follaje aderezadas. | |||
| Ni entonces más que ahora los mortales | |||
| Dejaban la sabrosa luz de vida: | 1420 | ||
| Muchos de ellos es cierto que cogidos | |||
| Y desgarrados con feroces dientes | |||
| Un pasto vivo daban a las fieras, | |||
| Y los bosques y montes y las selvas | |||
| Llenaban de gemidos espantosos, | 1425 | ||
| Viendo que sus entrañas palpitantes | |||
| En un sepulcro vivo se enterraban. | |||
| Pero aquellos que huyendo se salvaron, | |||
| Lleno de mordeduras todo el cuerpo, | |||
| Y sus trémulas manos aplicando | 1430 | ||
| En las malignas úlceras, llamaban | |||
| Al infierno con voces formidables, | |||
| Hasta que de la vida los privaban | |||
| Los gusanos crueles sin amparo, | |||
| Sin saber qué aplicar a sus heridas: | 1435 | ||
| Sin embargo, no daba un solo día | |||
| A la muerte millares de guerreros | |||
| Que seguían banderas diferentes, | |||
| Ni estrellaban los mares borrascosos | |||
| Los hombres y navíos en escollos: | 1440 | ||
| El mar se enfurecía vanamente; | |||
| Sus bramidos en vano suspendía; | |||
| Ni la engañosa calma de sus ondas | |||
| Era capaz de seducir a alguno | |||
| Con falsa risa: se ignoraba entonces | 1445 | ||
| De la navegación el arte fiero. | |||
| La falta de alimento daba entonces | |||
| Muerte a los flacos miembros; la abundancia | |||
| Es la que mata hoy día: entonces ellos | |||
| Eran por ignorancia envenenados; | 1450 | ||
| A otros con mas arte ahora envenenan. | |||
| Cuando por fin, supieron hacer chozas, | |||
| Y de pieles y fuego hicieron uso, | |||
| Y cuando la mujer y el hombre aparte | |||
| Se fueron a vivir en compañía, | 1455 | ||
| Y cuando los placeres amorosos | |||
| Se limitaron sólo a las dulzuras | |||
| Del casto matrimonio, y cuando vieron | |||
| Los padres a sus hijos porción suya, | |||
| Entonces empezó la especie humana | 1460 | ||
| A suavizarse por la vez primera: | |||
| El fuego hizo los cuerpos mas sensibles | |||
| Al frío, de manera que ya el cielo | |||
| Abrigo suficiente no prestaba | |||
| Debajo de su bóveda; y las fuerzas | 1465 | ||
| Disminuyó la Venus excesiva, | |||
| Y las tiernas caricias de los hijos | |||
| Blando y suave hicieron su trabajo | |||
| El natural altivo de los padres. | |||
| Entonces los que estaban más vecinos | 1470 | ||
| Entre sí establecieron relaciones, | |||
| Se abstuvieron de daño y de violencia, | |||
| Protegían sus hijos y mujeres. | |||
| Y en sus gestos y voces balbucientes | |||
| Indicaban ser muestra de justicia | 1475 | ||
| De la imbecilidad compadecerse. | |||
| Mas no podía dominar en todos | |||
| Esta concordia, bien que exactamente | |||
| Guardaban estos pactos los más buenos, | |||
| Que eran en mayor número: sin esto | 1480 | ||
| La raza humana fuera destruida | |||
| Enteramente ya desde aquel tiempo; | |||
| No se hubiera hasta ahora propagado. | |||
| Enseñó al hombre la Naturaleza | |||
| Las varias inflexiones de la lengua, | 1485 | ||
| Y la necesidad nombró las cosas. | |||
| Así como los niños en la infancia, | |||
| Por no poder darse a entender, acuden | |||
| A los gestos y muestran con el dedo | |||
| Los objetos presentes, cada uno | 1490 | ||
| Siente en sí mismo aquellas facultades | |||
| Que puede usar. Airado y enemigo | |||
| El toro topa y hiere con las astas | |||
| Antes de que le apunten en su frente; | |||
| De pantera y leona los cachorros | 1495 | ||
| Con garras y con pies y con bocados | |||
| Se defienden aun antes de salirles; | |||
| En sus nacientes alas confiados | |||
| Los hijos de las aves, por los aires | |||
| Se ayudan con su vuelo vacilante | 1500 | ||
| Por lo tanto, creer que un hombre entonces | |||
| A las cosas dio nombre; que los otros | |||
| Dél aprendieron los vocablos nuevos, | |||
| Es mucha necedad: ¿cómo ha podido | |||
| Llamar a cada cosa por su nombre, | 1505 | ||
| Y los varios sonidos del lenguaje | |||
| Él solo producir, al tiempo que otros | |||
| No pudieron hacer la misma cosa? | |||
| Porque, además, si no habían usado | |||
| Los demás entre sí de las palabras, | 1510 | ||
| ¿Cómo es que conocían sus ventajas? | |||
| Y ¿de qué modo el inventor se ha dado | |||
| A entender a los otros, y ha podido | |||
| Hacer que ellos abracen su proyecto? | |||
| Reducir no podía un hombre solo | 1515 | ||
| tanta multitud, y precisarla | |||
| A que tan varios nombres aprendiese. | |||
| No podía enseñarlos: imposible | |||
| Era que hubiesen ellos aguantado | |||
| Les majase más tiempo las orejas | 1520 | ||
| Con aquel ruido vano de sonidos. | |||
| ¿Será, por fin, acaso maravilla | |||
| Que teniendo los hombres voz y lengua, | |||
| Diesen distintos nombres a las cosas | |||
| Según les afectasen, cuando oímos | 1525 | ||
| La variedad de voces y sonidos | |||
| Que hacen los animales y las fieras | |||
| Conforme se suceden en sus almas | |||
| El miedo o el dolor o el regocijo? | |||
| Pues esto lo declara la experiencia. | 1530 | ||
| Cuando de los molosos la gran perra, | |||
| En el primer acceso de su furia, | |||
| Debajo de sus labios apartados | |||
| Y móviles enseña dos carreras | |||
| De formidables dientes, el sonido | 1535 | ||
| Amenazante de su voz difiere | |||
| De aquél que se oye cuando sus ladridos | |||
| Hacen retumbo en todos los contornos: | |||
| Más cuando con su lengua blandamente | |||
| Lame los tiernos miembros de sus hijos | 1540 | ||
| Y con sus pies aquí y allí los echa, | |||
| Y cuando los provoca con mordiscos | |||
| Pillándolos sus dientes con blandura, | |||
| Esto difiere mucho del murmullo | |||
| De su voz maternal cuando lamenta | 1545 | ||
| Su soledad aullando tristemente | |||
| O cuando con acentos doloridos | |||
| Huye, arrastrando el cuerpo, del castigo. | |||
| En fin; ¿no hay diferencia en el relincho | |||
| Del florido caballo entre las yeguas | 1550 | ||
| Cuando viene furioso, traspasado | |||
| Por el alado amor, a los que arroja | |||
| Por sus anchas narices en la guerra | |||
| Cuando agita sus miembros otra causa? | |||
| Y las especies varias de las aves, | 1555 | ||
| Los gavilanes y quebrantahuesos, | |||
| Los somurgujos que en saladas ondas | |||
| Se buscan el sustento, diferencian | |||
| Según las circunstancias sus clamores, | |||
| Principalmente cuando se disputan | 1560 | ||
| La subsistencia y luchan por la presa. | |||
| Y su ronco cantar mudan las otras | |||
| Según las estaciones, como lo hacen | |||
| Cornejas vividoras, y las bandas | |||
| De cuervos cuando anuncian, según dicen, | 1565 | ||
| Y llaman vientos, lluvias y tormentas. | |||
| Pues si las diferentes sensaciones | |||
| Al animal obligan, siendo mudo | |||
| A proferir sonidos diferentes, | |||
| ¿Cuánto más natural es que haya el hombre | 1570 | ||
| Podido designar diversas cosas | |||
| Entonces con sonidos peculiares? | |||
| Mas para prevenirte una pregunta | |||
| Que quizá en tu interior me estás haciendo, | |||
| El rayo fue el primero que a los hombres | 1575 | ||
| Trajo el fuego a la tierra: de allí nacen | |||
| Todas las llamas que ora disfrutamos. | |||
| ¿No vemos muchos cuerpos abrasados | |||
| Con llamas celestiales cuando lanza | |||
| Su fuego en tierra el aire borrascoso? | 1580 | ||
| Fuera de que se incendia árbol frondoso | |||
| Cuando, siendo agitado por los vientos, | |||
| Se frota con las ramas de otro árbol. | |||
| Y así como se va aumentando el frote | |||
| Arroja chispas y hace algunas veces | 1585 | ||
| Brillar fuegos ardientes en las ramas | |||
| En medio de su mutua rozadura: | |||
| De una de aquestas causas nace el fuego. | |||
| Mas viendo que los rayos del Sol daban | |||
| Sazón y madurez a cualquier fruto, | 1590 | ||
| Trataron ellos con la acción del fuego | |||
| De cocer y ablandar los alimentos; | |||
| Y aquéllos que tenían más ingenio, | |||
| Y mucho más su espíritu alcanzaba, | |||
| Iban de día en día introduciendo | 1595 | ||
| En el sustento y vida primitiva | |||
| Otras mudanzas nuevas con el fuego. | |||
| A levantar ciudades empezaron | |||
| Y a construir alcázares los reyes, | |||
| Do pudiesen tener seguro asilo: | 1600 | ||
| Repartieron las tierras y ganados | |||
| Conforme a la belleza y al ingenio | |||
| Y la fuerza y valor de cada hombre, | |||
| Porque eran estas prendas naturales | |||
| Las que más a los hombres distinguían; | 1605 | ||
| Por fin, se introdujeron las riquezas, | |||
| Y descubriose el oro, que al momento | |||
| Envileció la fuerza y hermosura: | |||
| Por lo común hermosos y valientes | |||
| Hacen crecer la corte del más rico. | 1610 | ||
| Si la sola razón nos gobernase, | |||
| La suprema riqueza consistiera | |||
| En ser el hombre igual y moderado; | |||
| Cuando hay pocos deseos, todo sobra: | |||
| Mas los hombres quisieron ser ilustres | 1615 | ||
| Y poderosos, para de este modo | |||
| Hacerse eternamente afortunados | |||
| Y tranquilos vivir en la opulencia. | |||
| ¡Esfuerzos vanos! pues la muchedumbre | |||
| De los hombres que van tras la grandeza | 1620 | ||
| Llenó todo el camino de peligros; | |||
| Si llegan a encumbrarse, los derroca | |||
| De ordinario la envidia, como un rayo, | |||
| En los horrores de una muerte infame. | |||
| Debe, por tanto, el ánimo prudente | 1625 | ||
| Anteponer la quieta servidumbre | |||
| A la ambición del trono soberano. | |||
| Deja a estos miserables se consuman, | |||
| Y se amancillen con sudor y sangre, | |||
| Y forcejeen en la senda estrecha | 1630 | ||
| De la ambición sin fruto; pues no advierten | |||
| Que la envidia recoge, como el rayo, | |||
| Sus fuegos en los sitios más alzados: | |||
| Su saber sólo estriba en dicho ajeno, | |||
| Y apetecen las cosas más de oídas | 1635 | ||
| Que consultando a sus sentidos mismos: | |||
| Al presente es el hombre como ha sido | |||
| Y como será siempre en cualquier tiempo. | |||
| Así, cuando a los reyes dieron muerte, | |||
| La majestad antigua de los tronos | 1640 | ||
| Y los soberbios cetros derribados | |||
| Yacían con infamia; y de sus sienes | |||
| La brillante diadema ensangrentada, | |||
| Pisoteada por los pies del pueblo, | |||
| Se lamentaba de su inmensa gloria: | 1645 | ||
| Pues codiciosamente se aniquila | |||
| Lo que antes se adoró con miedo acerbo. | |||
| La autoridad suprema se volvía | |||
| Al pueblo entonces y a la muchedumbre: | |||
| Y cada cual el cetro demandaba, | 1650 | ||
| El sumo imperio y la soberanía. | |||
| Eligieron de entre ellos magistrados, | |||
| Que obedecieron voluntariamente: | |||
| Porque el género humano, fatigado | |||
| De vivir en la dura servidumbre, | 1655 | ||
| Y con enemistades extenuado, | |||
| Más de su grado recibió las leyes | |||
| Y los justos derechos: pero como | |||
| El enojo llevase la venganza | |||
| Mucho más lejos de lo que las leyes | 1660 | ||
| Permiten al presente, se cansaron | |||
| De la anarquía y las venganzas fieras. | |||
| De aquí nació el temor de los castigos, | |||
| Que envenena los gustos de la vida: | |||
| El hombre mismo violento, injusto, | 1665 | ||
| Queda en sus propios lazos enredado: | |||
| La iniquidad se vuelve casi siempre | |||
| Contra su mismo autor: gozar no puede | |||
| De una vida pacífica y tranquila | |||
| El que viola los sociales pactos. | 1670 | ||
| Aun cuando sus acciones estuviesen | |||
| A los hombres y dioses encubiertas, | |||
| Debe estar en continuo sobresalto | |||
| De que se haga patente su delito; | |||
| Pues refieren que muchos en el sueño | 1675 | ||
| O delirando en las enfermedades | |||
| Se descubrieron infinitas veces, | |||
| Y revelaron crímenes que habían | |||
| Tenido mucho tiempo reservados. | |||
| No es difícil el dar razón ahora | 1680 | ||
| De lo que motivó entre las naciones | |||
| A creer la existencia de los dioses, | |||
| Y las ciudades inundó de altares | |||
| Y estableció los ritos religiosos, | |||
| Estas pompas augustas que en el día | 1685 | ||
| Se hacen en las empresas importantes | |||
| Por todas las naciones de la Tierra: | |||
| Y cuál sea la causa y el origen | |||
| De este horror infundido a los mortales | |||
| Que erige en todo el orbe de la tierra | 1690 | ||
| A las divinidades nuevos templos | |||
| Y con días festivos las obsequia. | |||
| Es que ya desde entonces los mortales, | |||
| Aunque despierto el ánimo, veían | |||
| Los simulacros sobrenaturales, | 1695 | ||
| Que la ilusión del sueño exageraba | |||
| A su imaginación: así, creyendo | |||
| Que movían sus miembros y que hablaban | |||
| Con imperiosa voz, proporcionada | |||
| A su gran porte y fuerzas desmedidas, | 1700 | ||
| Por vivos y sensibles los tuvieron. | |||
| También los suponían inmortales; | |||
| Pues siendo su hermosura inalterable, | |||
| Con la misma belleza se ofrecían | |||
| A ellos los fantasmas celestiales; | 1705 | ||
| Y porque siempre con tan grandes fuerzas | |||
| Creían imposible que triunfase | |||
| De ellos acción alguna destructora: | |||
| También por muy dichosos los tenían, | |||
| Pues no les inspiraba sobresalto | 1710 | ||
| El temor de la muerte; y porque en sueños | |||
| Los veían hacer muchos prodigios | |||
| Sin quedarse por ellos fatigados. | |||
| La morada y palacio de los dioses | |||
| Pusieron en los cielos, porque es donde | 1715 | ||
| Parece que voltean Sol y Luna; | |||
| De allí viene la noche, de allí el día, | |||
| Y los astros errantes allí brillan | |||
| Y los volantes fuegos por la noche; | |||
| Los nublados, rocíos, lluvias, nieve, | 1720 | ||
| Vientos, rayos, granizo y raudos truenos, | |||
| Y los murmullos largos de amenazas. | |||
| ¡Oh raza de los hombres sin ventura! | |||
| ¡Cuando a los dioses concedió existencia | |||
| Y los armó de cólera inflexible, | 1725 | ||
| Cuántos gemidos asimismo entonces, | |||
| Qué heridas a nosotros, y qué llantos | |||
| A nuestra descendencia ocasionaron! | |||
| No es piedad el dar vueltas a menudo, | |||
| Tapada la cabeza ante una piedra, | 1730 | ||
| Ni el visitar los templos con frecuencia, | |||
| Ni el andar en humildes postraciones, | |||
| Ni el levantar las manos a los dioses, | |||
| Ni el inundar sus aras con la sangre | |||
| De animales, ni el cúmulo de votos: | 1735 | ||
| Que la piedad consiste en que miremos | |||
| Todas las cosas con tranquilos ojos; | |||
| Porque cuando hacia arriba los alzamos | |||
| A contemplar las bóvedas inmensas | |||
| Y todo el estrellado firmamento; | 1740 | ||
| Cuando reflexionamos la carrera | |||
| Del Sol y de la Luna, se despierta | |||
| Entonces en el pecho de repente | |||
| Una inquietud, que al parecer habían | |||
| Los otros males de la vida ahogado, | 1745 | ||
| Y el hombre se pregunta si por dicha | |||
| Hay alguna deidad omnipotente | |||
| Que estos resplandecientes globos mueve; | |||
| Pues la misma ignorancia de las causas | |||
| Hace que ande el espíritu dudoso: | 1750 | ||
| Se indaga qué principio tuvo el mundo, | |||
| Y cuál será su fin y hasta qué tiempo | |||
| Él podrá resistir este trabajo | |||
| De estar en un continuo movimiento; | |||
| O si, inmortalizado por los dioses, | 1755 | ||
| Podrá desafiar por muchos siglos | |||
| De eterna duración las grandes fuerzas. | |||
| ¿Qué espíritu, además, no apoca el miedo | |||
| De los dioses? ¿A qué hombre no se hielan | |||
| Los miembros de pavor cuando la tierra | 1760 | ||
| Abrasada retiembla con el golpe | |||
| Horrible de los rayos, y recorren | |||
| Todo el cielo murmullos espantosos? | |||
| ¿No se estremecen pueblos y naciones? | |||
| Sobrecogidos los soberbios reyes, | 1765 | ||
| ¿No abrazan las estatuas de los dioses | |||
| Temblando aquel instante formidable | |||
| De expiar sus acciones criminales | |||
| Y todos sus tiránicos mandatos? | |||
| ¿Y cuando barren los furiosos vientos | 1770 | ||
| Al jefe de la escuadra por los mares | |||
| Con sus bravas legiones y elefantes, | |||
| Pávido no hace votos a los dioses | |||
| Para obtener a fuerza da plegarias | |||
| Tranquilidad y vientos favorables? | 1775 | ||
| En vano todo; porque arrebatado | |||
| Por algún violento remolino, | |||
| En los escollos va a encontrar la muerte: | |||
| Ciertamente parece que se burla | |||
| De los humanos acaecimientos | 1780 | ||
| Una fuerza secreta, y se complace | |||
| En pisar con ludibrio las segures | |||
| Y los fasces hermosos. Por fin, cuando | |||
| Debajo de los pies vacila el orbe, | |||
| Cuando caen las ciudades desplomadas, | 1785 | ||
| Y están amenazando otras ruina, | |||
| ¿Por ventura, es extraño que los hombres | |||
| Se llenen de desprecio hacia sí mismos, | |||
| Y reconozcan un poder más grande | |||
| Y una fuerza divina extraordinaria | 1790 | ||
| Que a su gusto dirija el universo? | |||
| Por lo demás, el oro, cobre y hierro, | |||
| Y la plata y el plomo, se encontraron | |||
| Cuando devoró el fuego vastas selvas | |||
| En las montañas, bien cayendo rayos, | 1795 | ||
| O bien los hombres peleando en bosques | |||
| Fuego arrojasen contra el enemigo | |||
| Para atemorizarle; y ya movidos | |||
| De la bondad del suelo dispusieron | |||
| Hacer los bosques tierras labrantías, | 1800 | ||
| O bien en praderías convertirlos: | |||
| O para destruir más fácilmente | |||
| Las fieras y quedar ricos con ellas: | |||
| Pues se usaran primero en cacerías | |||
| Los hoyos y los fuegos que las redes | 1805 | ||
| Para cercar un bosque, y las jaurías | |||
| Que levantan la caza. Cualquier causa | |||
| Que haya dado principio a aquel incendio, | |||
| Cuando hubo viva llama devorado | |||
| Con un horrible estrépito las selvas | 1810 | ||
| Hasta la raíz misma, y recocido | |||
| La tierra con su fuego arroyos de oro | |||
| Y de plata, además de cobre y plomo, | |||
| Después de haber corrido por las venas | |||
| Encendidas del Globo, se juntaron | 1815 | ||
| En cavidades; y consolidados, | |||
| Viendo cómo brillaban en la tierra, | |||
| Prendados de su brillo y hermosura, | |||
| Los recogían cuidadosamente: | |||
| Y observando tenían la figura | 1820 | ||
| De aquellas cavidades en que estaban, | |||
| Pensaron que con fuegos derretidos | |||
| Se les podía dar cualquiera forma | |||
| Y cualquiera figura; y golpeando, | |||
| Hacer se adelgazasen y extendiesen, | 1825 | ||
| Y rematasen en aguda punta: | |||
| Vieron también ser buenos para armas, | |||
| Para corta de selvas, pulimento | |||
| De materiales y cuadrar maderos, | |||
| Para taladros, para excavaciones: | 1830 | ||
| Quisieron emplear la plata y oro | |||
| En los mismos servicios que hizo el cobre, | |||
| Pero fue en vano, porque no tenían: | |||
| Bastante consistencia estos metales, | |||
| Ni la dura fatiga resistían. | 1835 | ||
| Tuvo entonces el cobre mayor precio, | |||
| Y se despreció el oro como inútil | |||
| Embotando su punta fácilmente: | |||
| Despréciase ahora el cobre; el oro sube | |||
| A la mayor estima: de este modo | 1840 | ||
| Cambia el tiempo la suerte de las cosas; | |||
| Lo que antes se estimaba, hoy se desprecia; | |||
| Lo que no se quería, vale ahora | |||
| Y se codicia más de día en día, | |||
| Y es el objeto digno de alabanzas, | 1845 | ||
| Y tiene sumo aprecio entre los hombres. | |||
| Cómo se descubrió el uso del hierro | |||
| Tú mismo puedes conocerlo, Memmio. | |||
| Las manos fueron las primeras armas, | |||
| Y las uñas y dientes; y las piedras, | 1850 | ||
| Y las ramas de árboles, y el fuego, | |||
| Y la llama después que se encontraron. | |||
| Se supieron después las propiedades | |||
| Del hierro y cobre; pero el uso de éste | |||
| Se conoció mucho antes que el del hierro. | 1855 | ||
| Por ser más a propósito y copioso, | |||
| Se labraba la tierra con el cobre, | |||
| Y con cobre se daban los combates, | |||
| Se sembraba la muerte. y se robaban | |||
| Los campos y ganados; pues desnudos | 1860 | ||
| E inermes se rendían fácilmente | |||
| A gente armada: convirtiose el hierro | |||
| Casi insensiblemente en las espadas, | |||
| Y llegó a ser tirada con desprecio | |||
| La hoz de cobre; y a romper el suelo | 1865 | ||
| Empezaron con hierro, y decidiose | |||
| De las batallas la dudosa suerte. | |||
| Y montar un caballo y gobernarle | |||
| Con riendas y con frenos, combatiendo | |||
| Con la mano derecha, fue primero | 1870 | ||
| Que arrostrar los peligros de la guerra | |||
| Sobre un carro que tiran dos caballos; | |||
| Y precedió este tiro a la cuadriga | |||
| Y a la invención de los falcados carros. | |||
| Llegaron a enseñar cartagineses | 1875 | ||
| Después al elefante monstruoso, | |||
| Que lleva torres y la trompa pliega, | |||
| A recibir heridas en la guerra | |||
| Y a meter el desorden en las huestes. | |||
| Así inventó Discordia sanguinaria | 1880 | ||
| Medios de asolación uno tras otro, | |||
| Todos horribles a la humana gente | |||
| Y un nuevo colmo de terror pusiera | |||
| A la guerra espantosa cada día: | |||
| Y se probó también en los combates | 1885 | ||
| El furor de los toros, y ensayaron | |||
| Que embistiesen crueles jabalíes | |||
| Al enemigo: y los leones bravos | |||
| En la guerra a los Partos precedían | |||
| Con conductores bien provistos de armas, | 1890 | ||
| Y terribles maestros, destinados | |||
| A refrenar su ardor con las prisiones: | |||
| Inútilmente; porque, enardecidos | |||
| Con la sangre y matanza, derramaban | |||
| El desorden, crueles por doquiera | 1895 | ||
| Sus melenas horribles sacudiendo. | |||
| Ni dirigir podían los jinetes | |||
| A los caballos atemorizados | |||
| Con los rugidos, ni tampoco hacerlos | |||
| Que volviesen la cara al enemigo. | 1900 | ||
| Las leonas, furiosas se arrojaban | |||
| Del uno al otro ejército saltando, | |||
| Presentaban su boca amenazante | |||
| A todos los que al paso se encontraban; | |||
| Por detrás los cogían descuidados, | 1905 | ||
| Y a tierra los echaban destrozados | |||
| Con garras y con dientes: y los toros | |||
| Lanzaban por el aire jabalíes, | |||
| Y después con coraje los pisaban; | |||
| Las tripas del caballo echaban fuera | 1910 | ||
| Metiéndole las astas por debajo, | |||
| Y después de caído se arrojaban | |||
| Sobre él, amenazándole de nuevo. | |||
| Pero empleaban contra sus aliados | |||
| Los jabalíes sus colmillos fuertes, | 1915 | ||
| Y teñían furiosos en su sangre | |||
| Las armas rotas, y con nueva furia | |||
| A infantes y jinetes daban muerte. | |||
| Huían velozmente los caballos | |||
| De la fiera embestida de sus dientes, | 1920 | ||
| Empinándose: puesto que allí vieras | |||
| Rotos sus corvejones, de repente | |||
| Abandonar la mole de su cuerpo | |||
| A pesada caída los caballos. | |||
| Creyendo que estarían bien domados, | 1925 | ||
| De cara encarnizarse los veían | |||
| En medio de la acción de las heridas, | |||
| De confusión, espanto, gritos, fuga: | |||
| No se podía sujetar ninguno; | |||
| Todos se dispersaban: de manera | 1930 | ||
| Que hicieron lo que aún hacen hoy en día | |||
| Los elefantes en la guerra heridos, | |||
| Que huyen después de haber desparramado | |||
| El estrago y la muerte entre las filas | |||
| Que con tanta bravura defendieron. | 1935 | ||
| Sin embargo, no puedo persuadirme | |||
| De que no hayan previsto de antemano | |||
| Las comunes desgracias que traería | |||
| Entre ellos este uso abominable; | |||
| Y quisiera también que comprendieses | 1940 | ||
| En estos males a los varios mundos | |||
| Que de diverso modo ha construido | |||
| Naturaleza, y no los limitaras | |||
| A sólo nuestro mundo: la esperanza | |||
| De vencer no introdujo estos estragos; | 1945 | ||
| Más bien los hombres, que desconfiaban | |||
| De su número, y armas no tenían, | |||
| Quisieron, pereciendo en el ataque, | |||
| Dar que gemir a las contrarias filas. | |||
| Eran entrelazados los vestidos | 1950 | ||
| Primero que el tejido se inventara: | |||
| El arte de tejer se siguió al hierro; | |||
| Pues sólo con el hierro hacerse pueden | |||
| Instrumentos tan finos como husos, | |||
| Córcolas, lanzaderas y las planchas. | 1955 | ||
| A los hombres forzó Naturaleza | |||
| A trabajar la lana antes que diera | |||
| Este oficio a las hembras; porque el hombre | |||
| Tiene mayor industria y sobresale | |||
| En cualquier arte: empero vergonzoso | 1960 | ||
| Pareció a los robustos labradores, | |||
| Y en manos de las hembras la pusieron, | |||
| Y para sí dejaron los trabajos | |||
| Más duros y penosos, y escogieron | |||
| Fortalecer con ellos cuerpo y manos. | 1965 | ||
| Pero enseñó también Naturaleza | |||
| El arte de plantar y los injertos; | |||
| Ella dio estas lecciones la primera, | |||
| Mostrando las semillas y bellotas | |||
| Que cada una a su tiempo producía | 1970 | ||
| Al pie del árbol mismo do cayera | |||
| Un enjambre de arbustos: desde entonces | |||
| Gustaron injerir ellos en ramas | |||
| Renuevos de otra especie, y por los campos | |||
| Les agradó plantar arbustos nuevos. | 1975 | ||
| Hicieron nuevo ensayo cada día | |||
| En la cultura de su dulce campo, | |||
| Y veían los frutos más silvestres, | |||
| Con el blanco cultivo y el cuidado, | |||
| Llegar a suavizarse. Y obligaron | 1980 | ||
| A meterse las selvas hacia el monte | |||
| De día en día, y a dejar los llanos | |||
| A la cultura, para que los prados, | |||
| Los lagos, los arroyos y los frutos | |||
| Y las viñas alegres ocupasen | 1985 | ||
| Los campos y collados, y el olivo | |||
| Pudiese por el medio derramarse | |||
| Por cerros y por valles y por campos | |||
| En tendidas hileras, como ahora | |||
| Ves la gustosa variedad que ofrecen | 1990 | ||
| Las campiñas, doquiera divididas | |||
| O guarnecidas de árboles frutales. | |||
| Mas los claros gorjeos de las aves | |||
| Con la voz se imitaban mucho antes | |||
| Que pudiesen los hombres regalarse | 1995 | ||
| Los oídos con versos armoniosos | |||
| De melódico son y dulce halago: | |||
| Y el silbido del céfiro en los huecos | |||
| De las cañas les dio lección primera | |||
| De inflar la campesina cañaheja | 2000 | ||
| Después, por dedos ágiles tocada, | |||
| Y acompañada de la voz, la flauta | |||
| Poco a poco hizo oír sus dulces quejas. | |||
| Fue inventada en los bosques retirados, | |||
| En las selvas y montes solitarios, | 2005 | ||
| Entre los dulces ocios de pastores. | |||
| Lentamente va el tiempo de este modo | |||
| Sacando a luz las artes diferentes, | |||
| Y el ingenio las va perfeccionando. | |||
| Suavizaban las penas de la vida | 2010 | ||
| Con estos inocentes pasatiempos | |||
| Cuando acababan la frugal comida, | |||
| Al tiempo que el descanso es más gustoso, | |||
| Y así por lo común, ellos, tendidos | |||
| Sobre la verde grama, al pie del agua | 2015 | ||
| De un arroyo, debajo de las ramas | |||
| De algún árbol erguido a poca costa | |||
| Gozaban de placeres inocentes, | |||
| Mas sobre todo en la estación risueña, | |||
| Cuando con verde hierba engalanaba | 2020 | ||
| Y con flores los prados el verano: | |||
| Entonces era el tiempo de las danzas, | |||
| Entonces de las pláticas, entonces | |||
| De las dulces risadas, porque entonces | |||
| La musa pastoril se remontaba: | 2025 | ||
| Los provocaba entonces la alegría | |||
| A adornarse los hombros y cabeza | |||
| Con guirnaldas de flores y de hojas, | |||
| Y herían sus pies rústicos la tierra, | |||
| Esta madre común, pesadamente | 2030 | ||
| Sin compás ni soltura, por lo que eran | |||
| Las risas e inocentes carcajadas; | |||
| Haciendo los placeres, más extraños | |||
| Su misma novedad: y, desvelados, | |||
| De aquí sacaban ellos sus consuelos, | 2035 | ||
| La voz acomodando a varios cantos | |||
| Y pasando sus labios apretados | |||
| Sobre sus caramillos. Al presente | |||
| Recreamos así nuestros desvelos, | |||
| Y aprendemos la música con reglas; | 2040 | ||
| Mas no cogemos frutos tan colmados | |||
| De la dulzura como los cogía | |||
| La raza inculta de hijos de la Tierra. | |||
| Así que, el bien presente preferimos | |||
| Y nos agrada más suavemente | 2045 | ||
| Si otro más superior no conocemos, | |||
| Y los nuevos inventos perjudican | |||
| A los antiguos y del todo mudan | |||
| Nuestros gustos: por eso aborrecimos | |||
| La bellota; por eso hemos dejado | 2050 | ||
| Las camas de los céspedes y hojas: | |||
| La piel cayó también en el desprecio; | |||
| Aquel vestido de feroces bestias. | |||
| ¡Cuánto me temo que la envidia entonces | |||
| Contra aquel inventor se encarnizase | 2055 | ||
| Que la vistió primero asesinando | |||
| Traidoramente este hombre; y a la postre | |||
| Los demás entre sí se repartieron | |||
| La piel sangrienta sin querer dejarla! | |||
| Porque entonces las pieles, ahora el oro | 2060 | ||
| Y púrpura ejercitan a los hombres | |||
| Con zozobras, combates y fatigas: | |||
| Nosotros somos más culpables que ellos, | |||
| Pues sin pieles el frío atormentaba | |||
| A los desnudos hijos de la Tierra; | 2065 | ||
| Nosotros ningún daño recibimos, | |||
| Careciendo de púrpura y de oro | |||
| Y de ricos bordados, si tenemos | |||
| Un vestido común que nos abriga. | |||
| Así en vano se afana el hombre siempre | 2070 | ||
| Y de continuo se atormenta en vano, | |||
| Y en cuidados superfluos gasta el tiempo, | |||
| Porque no pone límite al deseo, | |||
| Y porque no conoce hasta qué punto | |||
| El placer verdadero va creciendo: | 2075 | ||
| Y esto es lo que ha lanzado poco a poco | |||
| Entre borrascas a la humana vida, | |||
| Y ha movido unas guerras tan crueles | |||
| Para arruinar la sociedad entera, | |||
| El Sol y Luna, estos brillantes globos | 2080 | ||
| Que van luciendo alternativamente | |||
| Por el rico palacio de los cielos, | |||
| Han dado bien a conocer al hombre | |||
| Vicisitud constante en estaciones | |||
| Y de naturaleza el orden cierto. | 2085 | ||
| El hombre ya vivía en fuertes torres, | |||
| Y la tierra se había repartido, | |||
| Y estaba floreciente su cultura; | |||
| Florecía la mar con hondas naves; | |||
| Y por medio de pactos y alianzas | 2090 | ||
| Entre sí ya se unían las naciones, | |||
| Cuando con sus canciones los poetas | |||
| A transmitir hazañas empezaron | |||
| A la posteridad: no mucho antes | |||
| Se inventó la escritura: por lo tanto, | 2095 | ||
| De estos antiguos siglos no logramos | |||
| Más vestigios que aquéllos que entrevemos | |||
| Por la razón guiados solamente. | |||
| Y la navegación, la agricultura, | |||
| La arquitectura, la jurisprudencia, | 2100 | ||
| El arte de hacer armas y caminos, | |||
| De preparar las telas, y las otras | |||
| Invenciones a estas semejantes, | |||
| Y aun todas las que son de mero gusto, | |||
| La pintura, escultura y poesía, | 2105 | ||
| Se inventaron a fuerza de experiencias | |||
| Por la necesidad y por la industria. | |||
| El tiempo de este modo poco a poco | |||
| Trae los descubrimientos de las cosas, | |||
| Y la industria adelanta sus progresos; | 2110 | ||
| Pues vemos que el ingenio perfecciona | |||
| Las artes sin cesar unas con otras, | |||
| Hasta que logran perfección cumplida. |