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Nos referimos, claro, a la obra de Wilhelm Dilthey, Das erlebnis und die dichtung (1906) de tan amplio recorrido en estudios de teoría poética contemporánea. Siguiendo esta estela, ha habido un gran número de autores que han utilizado este concepto en la literatura española. Por ejemplo, Antonio Carreño se refiere a Lope, en su prólogo a las Rimas humanas y otros versos, como un «inquieto personaje cuyas máscaras (líricas y dramáticas) se van desplazando en continuo rictus teatral: Zaide y Belardo, Belisa, Filis y Amarilis, Marcia Leonarda, Fabio y Tomé de Burguillos»
(1998: XXXVI). Para Mary Gaylord Randel, sus poses suelen establecer una «self-conscious practice of poetic imitation»
o práctica auto consciente de imitación poética (1986: 225). Antonio Sánchez Jiménez ha destacado la constante autorrepresentación en su obra lírica y, en menor medida, en su teatro (2006).
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El segundo formato, por el contrario, de ellos tiene claramente un fin pedagógico en cuanto se integra la pieza dentro de un Encuentro Didáctico, de una hora de duración, en lo que se supone una aproximación multidisciplinar apta para todo tipo de públicos que busca dotar de «una nueva mirada a un ámbito teatral tan apasionante como desconocido para el espectador actual, acostumbrado a relacionar el término Teatro Clásico con el Teatro Barroco»
(Dossier de la «Comedia llamada Metamorfosea»: 4).
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La edición tuvo que tener un proceso de producción interesante, para una consulta sobre la situación de Alonso Zamora Vicente y María Josefa Canellada en el momento de llevar a cabo la misma, véase González Martel (2010: 207-217).
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Cuando la esposa dice que ella es «la rosa de Sarón, el lirio de los valles»
(2:1), que se refrenda a continuación cuando el esposo exclama: «Como el lirio entre los espinos es mi amada entre las jóvenes»
(2:2).
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Véase Cervantes, ed. 2005; primera parte, capítulos 12-14.
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Resulta importante que agentes culturales académicos como el programa TC/12, que se ocupa de la edición sistemática y el estudio en profundidad del patrimonio teatral clásico español, comiencen a incluir en sus bases de datos de investigación autores prebarrocos, como la Bibliografía selecta sobre Hernán López de Yanguas y su teatro de Javier Espejo Surós (Espejo Surós).
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Para la primera etiqueta véanse, entre muchos otros ejemplos, Hermenegildo (1971) o Humberto López Morales (1968); para la última, por ejemplo, véase Huerta Calvo, 2012: 15-40.