211
Ibíd., pág. 1024.
212
Ibíd., pág. 1028.
213
Vide Rafael Pérez de la Dehesa, «Maeterlinck en España», Cuadernos Hispanoamericanos, n.º 255, 1971, págs. 572-581. Hay que tener en cuenta que Maeterlinck también influyó sobre el joven Martínez Ruiz, quien hizo la primera traducción castellana de La Intrusa, publicada en 1896.
214
Es el tipo de jardín doliente, otoñal y moribundo que y Lily Litvak estudia en su Erotismo fin de siglo, Barcelona, Antoni Bosch, editor, 1979; el cap. III se titula «Jardines dolientes».
215
O. C., I, págs. 1156-1157.
216
«From 'Octavia Santino' to El yermo de las almas: Three Phases of Valle-Inclán», Revista Hispánica Moderna, 37 (1972-73), págs. 56-72, apud William R. Risley, «Hacia el simbolismo en la prosa de Valle-Inclán», en El Simbolismo, ed. de J. Olivio Jiménez, págs. 306-307.
217
Hojas Selectas (Revista para todos), Barcelona, junio-septiembre de 1905. El texto de la novela ocupa las págs. 535-542, 626-632, 721-727, 825-832, 921-928 y 1015-1022.
218
O. C., I, pág. 16.
219
Ibíd., pág. 26.
220
Ibíd., pág. 76.