150. Será la «madre Mariana» a la que alude en la carta de 22 de feb. de 1792 (B. A. E., LXII, p. 216). (N. del E.)
151. Santos Díez González; había sucedido en 1789 a López de Ayala en el cargo de corrector de comedias; era catedrático de poética en los Reales Estudios. En 1799 se le nombró censor de la famosa junta de Reforma de los Teatros. (N. del E.)
152. Las cómicas Josefa, Andrea y Rita Luna. (N. del E.)
153. El padre del Conde. (N. del E.)
154. Teresa Cabarrús (la Theresia de los franceses), hija del Conde y futura Nuestra Señora de Thermidor. (N. del E.)
155. La misma ortografía en Ponz (Viaje fuera de España, ed. Aguilar, p. 1692). (N. del E.)
156. Esto es: «Burdigala», Burdeos. (N. del E.)
157. Francisco Batbedat; fue padrino de Francisco Cabarrús hijo, nacido en 1776 según la partida de nacimiento citada por Núñez de Arenas (op. cit., p. 126). Según M. S. Oliver (op. cit., p. 52) era primo hermano del Conde y «probablemente su socio o comisionado mercantil». (N. del E.)
158. Será equivocación por «Cazalet» (véase n. 160). (N. del E.)
159. Véase n. 183. (N. del E.)
160. Químico y profesor; ensayó en gran escala la fabricación del azúcar de remolacha (M. S. Oliver, op. cit., p. 63) y sin duda se inspiraría en sus experiencias J. A. Melón unos años más tarde. (N. del E.)
161. Médico, autor de La medicina curativa o la purga dirigida contra las causas de las enfermedades, libro muy popular que tuvo muchas ediciones españolas. Unos años antes de morir, Moratín mandó un ejemplar de la obra a su amigo Antonio Pinto. (N del E.)
162. Por la reciente declaración de guerra (20 de abril) y las nuevas medidas revolucionarias provocadas por la actitud intencionalmente derrotista de la corte francesa. (N del E.)
163. Sic. (N. del E.)
164. El tercer aniversario de la toma de la Bastilla. (N. del E.)
165. M. S. Oliver (op. cit., p. 66) cita un artículo del periódico Le Moniteur:
«De Bordeaux, le 25 juillet - Cette ville, connue par le patriotisme de ses habitants, avait su, au milieu des orages de la révolution, conserver cette tranquillité, ce calme si nécessaire à la prospérité du commerce. Ce calme heureux vient d'être troublé par une affreuse catastrophe. -Une patrouille de la municipalité de Caudéran conduisait au directoire de ce district trois ecclésiastiques arrêtés le matin dans cette commune, et parmi lesquels était M. Langoiran, ci-devant vicaire général. Une multitude irritée se présente à leur passage sur la place Dauphine et les demande à grands cris... Deux victimes sont immolées. Leurs têtes sont promenées dans les rues.» (N. del E.)
166. El banquete del 26 de julio de 1792 con que se obsequió a los federados de los departamentos, en las ruinas de la Bastilla. (N. del E.)
167. Creemos que es personaje distinto del comerciante judío de Bayona al que alude Moratín en carta de 3 oct. 1787 (antefechada); debe de ser el cirujano Joseph Olivera, pensionado por el gobierno español (véase J. Chaumié, La correspondance des agents diplomatiques de l'Espagne en France pendant la Révolution, B. Hi., 1935, 37, p. 371). (N. del E.)
168. «Ilustre frenópata, entonces en plena nombradía» (Oliver, op. cit., p. 79). (N. del E.)
169. Guardia nacional, muerto en la lucha contra los Marselleses. (N. del E.)
170. ¿Le ha identificado Oliver (op. cit., p. 101), o es mera suposición suya, cuando escribe que dicho cura de Saint Marceau era «uno de los ejemplares del sacerdote constitucional y patriota»? (N. del E.)
171. Domingo de Iriarte, secretario de la embajada española. (N. del E.)
172. «Les sections parisiennes enfin, au nombre de 48, permettaient aux citoyens actifs de suivre les événements politiques et de les contrôler dans une certaine mesure. Elles se réunissaient régulièrement en assemblées générales. Elles devinrent le foyer intense de la vie politique populaire et contribuèrent aux progrès de l'esprit démocratique et égalitaire lorsque les citoyens* passifs y entrèrent en masse, à partir de juillet 1792» (A. Soboul, Précis d'histoire de la Révolution Française, P., éd. soc., 1962). La «section des Enfans-Rouges» tomó su nombre de la iglesia en que tenía sus sesiones. (N. del E.)
_________
* [«citovens» en el original; «en vez de: citovens, léase: citoyens» en la fe de erratas del original (N. del E.)]
173. Quizá tenga algún parentesco con el entonces muy joven pintor Pierre-Narcisse Guérin, cuyo cuadro de Eneas y Dido (1817) mereció un soneto moratiniano (B. A. E., II, p. 598). Durante su destierro, Moratín mantuvo relaciones con un negociante llamado Guérin de Foncin, residente en París (B. N. M., ms. 18666/8). (N. del E.)
174. Al vencer el plazo otorgado por las secciones a la Asamblea para inhabilitar al rey que favorecía a la Contrarrevolución. Últimos momentos de la monarquía y advenimiento de la democracia política con esta «segunda revolución». (N. del E.)
175. «Maestro de lengua» residente en París (J. Chaumié, art. cit., p. 371). (N. del E.)
176. Podrá ser, según Oliver (op. cit., p. 99) de la familia del arzobispo de París. (N. del E.)
177. O Le Couteulx, el financiero de la Constituyente. (N. del E.)
178. Manuel Las Heras (O. P., II, p. 125). (N. del E.)
179. El marqués del Campo. (N. del E.)
180. Desconocido. ¿Será un diminutivo para designar a Josef de Arizcun? Dicho Pepín es la primera persona a la que trata Moratín en Londres, fuera del cónsul y el embajador; y dice él mismo en carta a Melón de 28 ago. 92 (O. P., II, p. 125): «las primeras narices con quien he tropezado en esta ciudad han sido las de Arizcún». Sabido es que el joven D. Josef había anticipado los fondos para la edición del Theatro Hespañol de Huerta. Pero en este caso cabría preguntarse por qué le trata nuestro autor de Mr (Monsieur o Míster); y por lo tanto queda muy malparada nuestra hipótesis... (N. del E.)
181. Moratín escribe: «Redá»; ¿francés? Desconocido. (N. del E.)
182. Juan Cologan, comerciante u hombre de negocios; transmite varias cartas de Moratín durante la estancia de este en Inglaterra. Parece corresponsal o representante de Sablonière (cf. 28 sept. y 5 oct.). (N. del E.)
183. Negociante, con domicilio rue des Treilles, en Burdeos. (N. del E.)*
__________
*[«Véase n. anterior» en el original; «Sustitúyase por: Negociante, con domicilio rue des Treilles, en Burdeos. (N. del E.)]
184. «He enviado al Dux (esto es: al duque de la Alcudia) un discurso sobre la instrucción que se debe dar al Príncipe, y una carta en que le digo que si piensan en que no sea un rocín es menester que le instruyan como se debe y por el plan que propongo.» (carta de Moratín a Melón, 1793, O. P., II, p. 131). Hartzenbusch (O. P., III, p. 414) no pudo descubrir su paradero. (N. del E.)
185. Carlos de Gimbernat (1768-1834), geólogo, médico y publicista. Fue pensionado en 1791 para estudiar en el extranjero. Según el Diario de Madrid de 24 en. 1804 (p. 95) era en esta última fecha vice-director del Real Gabinete de Historia Natural de Madrid, individuo de la Sociedad Linneana de Londres, de la Naturalista de Berlín y de la Mineralógica de Jena. (N. del E.)
186. Será Josef de Lugo, hermano del Director de los Reales Estudios. (N. del E.)
187. Véase Introd., p. 19. (N. del E.)
188. Según Moratín (Apuntaciones sueltas de Inglaterra, O. P., I, p. 236), era el menos malo de Londres. (N. del E.)
189. Véase pasaje censurado por Hartzenbusch en carta de D. Leandro a Melón, 1793 (R. A., Moratin et Hartzenbusch, en Les Langues Néo-latines, ab. 1962, 160, p. 52). (N. del E.)
190. ¿O «Ch[arles]»? Léase en este caso: «ici Charles Gimbernat». (N. del E.)
191. Manuel Pérez de Lema, funcionario de la embajada española (cf. carta a Melón, Bolonia, 27 en. 95, O. P., II, p. 159). (N. del E.)
192. Carlos de Sames. Era encargado de negocios de Copenhaga en Madrid unos años antes y forma parte de los suscriptores a las obras de Iriarte en 1787. (N. del E.)
193. Antonio María de las Tribulaciones de la Cerda y Vera de Aragón, séptimo marqués de la Rosa. Se estableció en París «en 1794» y allí murió el 20 de febrero de 1828 (A. y A. García Carraffa, Enciclopedia Heráldica-Genealógica Hispano-Americana, t. 26, p. 61). La fecha de 1794 no parece exacta, pues en nov. de 91, la embajada española señala que vive en París desde hace 7 u 8 años (J. Chaumié, art. cit., p. 371); por lo tanto se tratará más bien de 1784. (N. del E.)
194. La Huerteida de D. Leandro; ha quedado un pequeño fragmento de dicho poema epicoburlesco, publicado en la B. A. E., II, p. XXVIII, n. 10). (N. del E.)
195. Reedificado en 1767 con el título de Teatro Real (O. P., I, p. 262 sq.). (N. del E.)
196. Sucedió a Aranda, despedido el 15 de noviembre. Nótese la reacción del autor: a principios del año 92 se pronosticaba el próximo fracaso del ambicioso Guardia de Corps, por lo que D. Leandro, «pretextando que le convenía adquirir más conocimientos» (Melón, Apuntes biográficos de Moratín, B. N. M., ms. 18668/3, copia) prefirió ponerse a salvo cruzando la raya. Véase también 28-29 marzo 98... (N. del E.)
197. Jorge III. (N.del E.)
198. La comedia El Tutor. Hartzenbusch, en la Memoria leída en la Biblioteca Nacional en 2 de febrero de 1868 (O. P. de Moratín, III, p. 411-415) duda si se debe tener por la primera versión de El Sí de las niñas que D. Leandro destruiría por haberla desaprobado el abate Arteaga al leérsela el autor el 22 de octubre de 1793. (N.del E.)
199. Memorial al rey en que Moratín propone la creación de un cargo de Director de los teatros españoles de Madrid y... se ofrece para desempeñarlo (publ. por Cánovas del Castillo, El teatro español, M., 1886, y P. Cabañas, Moratín y la reforma del teatro de su tiempo, Rev. de Bibl. Nac., 1944, V, p. 74-75). (N.del E.)
