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41

Italiano, según Mazzei, Pilade, Contributo allo studio delle fonti, specialmente italiane, del teatro di Juan del Enzina e Torres Naharro, Lucca, Amedei, 1922, pp. 11-113, que propone la Calandria de Bernardo Dovizi da Bibbiena, aunque se trata de gemelos en la obra italiana. El motivo también se encuentra -si bien no con el mismo sentido- en la postrera obra de Gil Vicente, Floresta de engaños, que estudió Tobar, María Luisa, «Los disfrazados de mujer de la Floresta de engaños de Gil Vicente», en Pedraza Jiménez, Juan Felipe y Rafael González Cañal (comps.), Actas de las XVII Jornadas de Teatro Clásico, Almagro, julio de 1994. Los albores del teatro español, Almagro (Ciudad Real), Universidad de Castilla-La Mancha, 1995, pp. 141-154, accesible online: <http://www.uclm.es/centro/ialmagro/publicaciones/pdf/CorralComedias/5_1994/ll.pdf> (Consultado el 01.09.2010), o en novelas de Bandello. Además, episodios similares (mutatis mutandis) aparecen en narraciones eróticas en verso posteriores como El sueño de la viuda de Aragón y la Novela de las madejas; véanse los textos en Serna, Melchor de la, Poesías de fray Melchor de la Serna y otros poetas del siglo XVI, edición de Labrador, José J., DiFranco, Ralph y Lori A. Bernard, Málaga, Universidad, 2001, pp. 58-79 y 100-108.

 

42

Como indicaba Pavis, op. cit. (nota 13), p. 144.

 

43

Así definido por Pavis, op. cit. (nota 13), p. 432.

 

44

Donde de nuevo asume las actitudes físicas de un labriego: «JUSTINO. Ponte en corro como en lucha, / otea, mira, escucha, / que yo creo que es muy fino. / CRISTINO. No le puedo bien entrar / ni tomar, / que es un poco palanciano. / Hazme otro más villano, / que sea de mi manjar» (p. 149, vv. 543-550).

 

45

Su transformación desde el momento en el que ha cambiado su hábito ni siquiera le permite soportar una música que vagamente le recuerde a la corte, como esa pieza que Justino le toca a Cristino para celebrar su vuelta al mundo pastoril; de ahí la pregunta de su compañero de fatigas: «¿Quieres uno bihillero, / de los de Jesú de Braga?» (p. 149, vv. 539-540). Sobre la vinculación de Salamanca con Braga, posible fuente del rito empleado en su catedral, véase la nota del editor de Encina, op. cit. (nota 11), p. 340, n. 540, así como su «The Villancico in the Works of Early Castillan Playwrights», en Knighton, Tess y Álvaro Torrente (comps.), Devotional music in the Iberian world, 1450- 1800: the villancico and related genres, Aldershot, Ashgate, 2007, pp. 164-245.

 

46

Empleado por Huerta Calvo, Javier, para el teatro del siglo XVII, «Disfraz», en Casa, Frank Paul, García Lorenzo, Luciano y Germán Vega García-Luengos (comps.), Diccionario de la comedia del Siglo de Oro, Madrid, Castalia, 2002, pp. 107-109.

 

47

Véase Pavis, op. cit. (nota 13), pp. 355-passim.

 

48

Huerta Calvo, op. cit. (nota 46), ibidem. Partiendo de Pavis distingue entre un disfraz sexual y otro lúdico, que sería «el que contribuye a resolver un enredo o una burla» (p. 109).