161
CESARE SEGRE, «Perspectives des voix et perspectives de la vision dans les recherches sur le roman medieval», en Actes du dix-huitième congrès international de lingüistique et philosophie romanes, Dieter Kremer, Tübingen, 1988, vol. 6, p. 467.
162
GILMAN, STEPHEN, «Bernal Díaz del Castillo and Amadís de Gaula», en Studia Philologica: Homenaje ofrecido a Dámaso Alonso por sus amigos y discípulos con ocasión de su 60° aniversario, vol. II, Gredos, Madrid, 1961, p. 99.
163
Ibíd., p. 100.
164
Ibíd., pp. 109-110. Por su parte, Gustavo Illades
(«Fantasmas de la memoria en la Historia verdadera de la
Conquista», 155) recomienda empezar por el olvido:
«Un golpe de vista inaugura la historia
universal cuando la soldadesca española descubre,
atónita, la ciudad de Tenochtitlán. Cito a Bernal: "y
desde que vimos tantas ciudades y villas pobladas en el agua, y en
tierra firme otras grandes poblaciones, y aquella calzada tan
derecha por nivel como iba a México, nos quedamos
admirados". A renglón seguido, Bernal busca en su memoria
novelesca alguna imagen [agente o mnemónica] capaz
de evocar el novísimo espectáculo: "y decíamos
que parecía a las cosas y encantamiento que cuentan en el
libro de Amadís". Sin embargo, la
comparación no le satisface, por ello oscila desde las
fantasías caballerescas hasta el mundo onírico, como
aleccionado por Aristóteles [para quien las imágenes
agentes de la memoria artificial se organizan de la misma manera
que las imágenes de los sueños]: "y aun algunos de
nuestros soldados decían que si aquello que veían si
era entre sueños". Aventurándose en los objetos
oníricos, el capitán busca sin encontrar la imagen
que equivalga y recuerde la visión de Tenochtitlán.
Topa sin remedio con los límites de su propia escritura: "Y
no es de maravillar que yo aquí lo escriba desta manera,
porque hay que ponderar mucho en ello, que no sé cómo
lo cuente, ver cosas nunca oídas ni vistas y aun
soñadas, como vimos" (Historia verdadera, 238).
Ciertamente, la visión primera, la más original y
pura a nada se parece, por eso no puede ser ni imaginada ni
recordada ni escrita. Del pincel de la imaginación y de la
pluma del cronista se desprende una borradura, la opacidad del
olvido, el despoblado escenario de un teatro mnemónico que
exhibe sus mecanismos en un ejemplar caso de
amnesia».
165
CARMELO SÁENZ DE SANTA MARÍA, Historia de una historia, p. 99.
166
Ibíd., p. 100.
167
Ibíd., p. 119.
168
Ibíd., p. 56.
169
SONIA ROSE DE FUGGLE, «Bernal Díaz del Castillo cuentista: La historia de Doña Marina», en Actas del X Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas, ed. de Antonio Vilanova, Promociones y Publicaciones Universitarias, Barcelona, 1992, p. 939.
170
Ibíd., p. 940.