Edmond Vandercammen: La porte sans mémoire. La Maison du Poète. Bruselas, 1952
Un nuevo libro de Vandercammen, buen poeta belga y buen traductor al francés de la poesía española e hispanoamericana. Un libro de poemas escritos para ser dichos en la media voz de las confidencias, en el susurro de los secretos fragantes que el hombre resguarda para evitar que los sorprenda la indiferencia y la común insensibilidad.
Vandercammen siente su poesía como revelación de los cantos perdidos y la construye con un lenguaje plástico y transparente que hace vibrar las imágenes y las extrae su carga expresiva sin quitarles magia, sin dañar la pureza del símbolo y su capacidad de sortilegio. Peregrino de amor va el hombre, como en el poema, interrogando a la tierra y escuchando la voz de su corazón en la soledad. El poeta encuentra para expresarse, para decir la sensación de dolor que padece al hallar los caminos cerrados y el tiempo ciego, palabras sencillas, trabadas en una lírica emotiva y clara.
La poesía de Vandercammen es una poesía inspirada y dulce, lejos de la violencia y la angustia, aunque no del tiempo presente. Leyéndola se tiene la impresión de comunicar con un mundo, no desconocido, sino iluminado de manera distinta a la habitual, y por eso mismo más suave en sus contrastes y más capaz de revelarnos algo esencial sobre nosotros mismos.