31
Véase Pupo-Walker, op. cit.
32
El mismo Pupo-Walker («Notas para...», art. cit., p. 181) manifiesta su extrañeza al advertir que una acotación en tercera persona se agrega después de que Cabeza de Vaca ha puesto su firma para dar por terminado el relato «Lo firmé con mi nombre: Cabeza de Vaca. Estaba firmado de su nombre y con el escudo de sus armas la relación donde éste se sacó, p. 170». Creo que se trata simplemente, como lo aclaro en mi ensayo, de una certificación notarial, corriente en la época y necesaria para el permiso de impresión.
33
Pupo-Walker indica esta anomalía, la inclusión de un relato en forma de apéndice que «completa» la historia lineal y la aparición de otro personaje enigmático, la mora de Hornachos: «Notas para...», p. 181 y nota 49.
34
Las «particulares relaciones» con que Cabeza de Vaca recupera a sus compatriotas y les da «honrosa sepultura» en la textualidad, se relata en varios capítulos: 13, 14, 16, 17, 18, 22, 38.
35
Claude Lévi-Strauss, Antropología estructural, Buenos Aires, EUDEBA, 1970, p. 243.
36
Michel de Certeau, La escritura de la historia, México, Universidad Iberoamericana, 1985, p. 243.
37
Oviedo, op. cit., tomo I, p. 11.
38
Certeau, p. 225.
39
En su último libro, Nosotros y los otros, México, Siglo XXI, 1991 (publicado originalmente en francés en París, Editions du Seuil, 1989, con el título de Nous et les autres, la Réflexion Française sur la diversité humaine), Tzvetan, Todorov retoma algunos de los temas que había trabajado en su libro anterior, La Conquista de América, la cuestión del otro, México, Siglo XXI, 1987 (publicado originalmente en francés, París, Editions du Seuil, 1982, con el título de La Conquête de l'Amérique, la Question de l'Autre). En la calificación binaria que implica el título, la dicotomía Nosotros y los Otros, o Yo y el Otro en La Conquista... se incluye al tercer excluido colocado en una categoría neutra, dándole a ese término el significado que le dan Blanchot y Barthes «el plano de la acción, de la asimilación del otro o de la identificación con él (por lo que...) Cabeza de Vaca también alcanza un punto neutro, no porque fuera indiferente a las dos culturas, sino porque las había vivido desde el interior, de repente a su alrededor ya no había más que "ellos"; sin volverse indio, Cabeza de Vaca ya no era totalmente español» (Todorov, La Conquista..., p. 259). El hombre neutro sería entonces el tercer excluido, aquel que se ha quedado en medio, entre ellos, sin llegar a recuperar su antiguo estatus, el que estaba -según el que relata, Álvar Núñez- entre nosotros, es decir, los verdaderos otros (para el hombre americano), los europeos, es decir, los españoles.
40
Cf. Juan López de Palacios Rubios, De las islas del Mar Océano, y Matías de Paz, Del dominio de los Reyes de España sobre los indios, edición de Silvio Zavala y Agustín Millares Carlo, México, FCE, 1954.