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El estudiante burlado o El licenciado Candonga

Sainete para ocho personas

Ventura Madero y Montoliu

 

La escena se figura de noche.           
Teatro que representa salón con mesa y una bujía encendida. Salen el MARQUÉS de bata y gorro llevando de la mano al PAJE, que irá a medio vestir, figurando temor en sus acciones.
 
PAJE           ¿A dónde me lleva usía,
señor, con tantos misterios?
MARQUÉS A este sitio reservado
donde nadie puede vernos
ni oírnos, y donde tú 5
des a mis penas consuelo.
PAJE El sitio es bello, pues solo
hay las paredes y el techo;
y como ya son las doce
de la noche, infunde miedo. 10
Diga usía.
MARQUÉS                 Antes, Perico,
con solemne juramento,
hazme promesa de no
descubrir este secreto.
PAJE Sabe usía que nací 15
en la casa, y que ya tengo
dadas pruebas de que soy
un criado fiel y bueno.
MARQUÉS Es verdad, y por lo mismo
oye mis penas atento. 20
Desde que murió mi esposa,
sabes que paso un infierno
con las criadas, porque
la que no corre en festejos,
roba, y si no roba tiene 25
otros entretenimientos,
que suelen traer resultas
fatales para los dueños.
Este supuesto, sabrás
que en el día he descubierto 30
por una esquela, el mayor
lance que está sucediendo
en esta casa; y ni tú
ni yo, palabra sabemos.
Sabrás, pues, que la criada 35
que actualmente tenemos,
me roba a mí las entrañas,
y a ti te está disponiendo
cierta tramoya, en que caigas
cuando estés más satisfecho, 40
y echándote el lazo, no
puedas huir de sus dedos.
PAJE ¿Señor qué es lo que habla usía?
MARQUÉS Lo que estás, Perico, oyendo.
PAJE ¿Pero qué lazo me puede 45
disponer?
MARQUÉS               Tú eres muy necio,
y no sabes que en el mundo
pasan lances estupendos.
PAJE Pues explicaos.
MARQUÉS                         Más claro.
Respóndeme sin rodeos, 50
y con palabras cotadas.
¿Cuántos hombres, dime, hay dentro
de esta casa?
PAJE                     Usía y yo.
MARQUÉS ¿Y mujeres?
PAJE                      Yo no veo
sino sólo la criada. 55
MARQUÉS Es verdad, vamos a esto.
¿Y si acaso a esta criada
de algún trabucazo fiero
la dejaran patitiesa,
no es verdad éramos reos 60
o tú, o yo?
PAJE                  Lo que no hay duda.
MARQUÉS ¡Ah Perico, aquí te quiero!
O tú, o yo, sin falta alguna,
reos convictos saldremos,
en una causa en que estamos 65
inocentes, no hay remedio.
PAJE Pues, señor, de cuanto usía
ha dicho, yo nada entiendo.
MARQUÉS Pues luego me entenderás:
acerca aquel candelero 70
y te leeré una esquela,
que he recibido ahora mesmo.
PAJE Pues señor, lo mismo que
un mameluco hecho y derecho
estoy, sin saber a donde 75
va a parar tanto misterio.
MARQUÉS Ahora lo sabrás: atiende.
PAJE Lea usía, pues ya atiendo.
 
(Lee el MARQUÉS.)
 
Sr. Marqués, aunque usía
sé que vive satisfecho 80
en que su criada es
fiel y honesta; con secreto
debo avisarle que todas
las noches viene un sopero
estudiantón, y le saca 85
de lo mejor y más bueno
que hay en la casa: perniles,
pan, tocino, jamón, queso,
y algunas veces también
se ha oído sonar dinero. 90
Satisfecho de que usía
duerme allá dentro, que Pedro
el paje duerme igualmente
en su cuarto, que está lejos
del suyo, y segura que 95
está sola en su aposento,
tiene tratado que suba
esta noche con secreto
el tal estudiante, y
para el efecto han dispuesto 100
atar a la soga, que
sube la paja, un gran cesto.
Usía conocerá
este lance cuan expuesto
es, o por una desgracia, 105
o más aun por los efectos
de la subida, y que puede
resultar de este embeleco
contra usía un pesadumbre
sin comerlo ni beberlo. 110
Entesado usía de
lo que está pasando dentro
de su casa, tomará
los más eficaces medios
para remediarlo, y siempre 115
agradecerá el recuerdo
y aviso que le da a usía
un amigo verdadero.
PAJE ¡Atónito me he quedado,
señor, al oír aquesto! 120
MARQUÉS Y bien, ¿qué se debe hacer
en apuro tan tremendo?
PAJE Despedirla en el instante.
MARQUÉS ¡Bravo, lindo pensamiento!
aturdiremos el barrio 125
a gritos, negará el hecho,
y siempre será una acción
precipitada. No apruebo
tu idea.
PAJE             Pues diga usía.
MARQUÉS ¿Quieres, Perico, le demos 130
tal chasco a este estudiantón
que suene por todo el pueblo,
y dé motivo a que algunas
plumas pinten el suceso?
PAJE Lo que usía quiera. 135
MARQUÉS                               Pues
yo lo arreglaré: corriendo,
dispón que baje la cama
aquí bajo, con pretexto
de que yo me siento malo;
y a la hora, tú fingiendo 140
la voz, darasle a entender
que eres ella.
PAJE                      Ya lo entiendo,
nada me digáis, que estoy
ya enterado.
MARQUÉS                    Vamos dentro.
PAJE Vámonos dentro, y chitón. 145
MARQUÉS Como ayudes mis proyectos,
te ofrezco un regalo de
una onza por lo menos.
PAJE Pues al arma.
MARQUÉS                      Al arma, y sea
este estudiantón sopero 150
LOS DOS El blanco de nuestra ira,
y de tunos escarmiento. (Vanse.)
 
(Sale PANTOJA de estudiante tuno, como de paseo.)
 
PANTOJA Tres días ha que no he visto
al pimpollo más perfecto
del mundo: ¿dónde estará? 155
¿si se hallará en un encierro
a vísperas de presidio?
¿No es aquel que allá a lo lejos
se descubre? el propio, el mismo
sin que le falte ni un pelo. 160
¡Oh licenciado Candonga!
 
(Sale el licenciado CANDONGA de tuno sopista.)
 
CANDONGA ¿Amigo
             cómo vamos de sustento?
PANTOJA Muy mal, desde que me faltas
va el victus ratio perverso.
¿Qué fortuna es la que tienes? 165
CANDONGA Amigo, es muy largo el cuento.
PANTOJA Dime tu felicidad.
CANDONGA Escúchala sin rodeos,
y verás que es la mayor
que logró ningún sopero. 170
No pretendo recordarte
todos mis grandes progresos,
mi insigne destreza, mis
altas acciones, manejo,
limpieza en el arañar, 175
la ligereza de dedos,
ni que para Orán y Ceuta
tengo servicios inmensos,
nada de esto, porque tú
testigo eres de mis hechos. 180
Solo pretendo decirte
por qué causa no nos vemos
tres días ha: atiéndeme
y sabrás todo mi cuento.
Un día que la fortuna 185
me inspiró dar un paseo
por la plaza, vi a un balcón
de la casa de ese viejo,
y ridículo Marqués
de la Amapola, un lucero, 190
una estrella, una criada,
que para mí crió el cielo.
Pedila limosna, ella
sin duda a lo que comprehendo
estaba sola, pues dijo: 195
Espere, espere un momento. (Remedándola.)
y sacome un bacalao
tan largo como un conejo.
Yo la dije: reina mía,
parta usted... y sonriendo 200
dijo: Vaya, estudie, estudie,
y aproveche bien el tiempo.
¿Qué estudia? Yo medicina,
dije, y seré Doctor presto.
Respondió ella: buscará 205
una moza de poleo,
y se casará con ella...
Y respondila al momento:
no me casaré, porque
no podré hallar en el reino 210
otra moza como usted,
y si no es así no quiero.
Me dijo: cuando esto esté
solo, venga y hablaremos.
Y por despedida diome 215
un grande pernil entero.
Volví a la noche, que estaba
el vecindado en silencio,
y asomada a una ventana,
que dista poco del cielo, 220
me dijo: ¡Ay Candonga mío,
quién estuviera tres dedos
de tu persona! Mas yo,
como es mi amor verdadero,
proporcionaré el que subas 225
una noche, pero esto
fiada de tu honradez.
Yo la dije: ¿hermoso cielo,
cómo, si hay mil imposibles?
discurro que no habrá medio. 230
Todo lo vence el amor,
respondió, ¿tienes aliento?
¿serás hombre?... A cuanto quieras
me expondré: ve ya diciendo.
Esta noche es ya muy tarde, 235
pero mañana prometo,
estar conmigo aquí arriba;
yo ataré a esa soga un cesto,
y subiéndote yo misma
cenaremos con sosiego. 240
Así quedamos, la dije.
¡Oh venus de los barreños!
tuyo hasta morir Candonga
será, si premias su afecto.
Toma esas friolerillas 245
y esos cuatro o cinco pesos
para que comas mañana.
Vaya, a Dios. A Dios, mi cielo.
y hasta mañana en que logre
besar tu talón izquierdo. 250
Cerró, y marcheme. Esta es
mi amado y fiel compañero
la historia; nada te oculto,
antes sepas te lo cuento
para que me digas, qué 255
harías en este empeño,
al ver rendido a mi amor
el pimpollo más perfecto,
la más pródiga criada
que han conocido los tiempos, 260
y en fin la que mi fortuna
ha labrado por momentos.
PANTOJA ¿Qué haría? seguir la broma;
sacarla mucho dinero,
y...
CANDONGA        No pases adelante, 265
yo tomaré tu consejo,
hasta que deje al Marqués
como decimos en cueros.
Y pues veo que ya es hora,
me voy acercando al puesto 270
señalado.
PANTOJA                Yo te iré
acompañando, y diciendo
en honor de tus proezas,
de tus servicios y hechos:
Viva el insigne Candonga, 275
gloria y honor del manteo.
LOS DOS Viva el insigne Candonga etc.
 
(Con esta repetición se entran. Mutación de sala: en ella el MARQUÉS y el PAJE como antes.)
 
MARQUÉS ¿Está todo prevenido?
PAJE Señor, todo está dispuesto,
a fin de ver si logramos 280
salir con nuestro proyecto.
MARQUÉS Lo que importa es separar
a la criada...
PAJE                     Está hecho.
MARQUÉS Yo, al punto que observé, que
se ha quedado ya durmiendo, 285
la cierro por fuera, y cata
logrado ya el pensamiento.
Tú, supuesto que ya está
su cuarto solo, corriendo
súbete, y a la ventana 290
debes estarte de acecho
esperando al estudiante:
finge la voz...
PAJE                      Ya os entiendo.
MARQUÉS Perico, en tu mano está
de esta empresa el desempeño. 295
PAJE Señor, digo a usía que
aunque me dieran mil pesos,
no me trueco por el pobre
escolásticus sopero.
MARQUÉS Pues ánimo a la ventana 300
que es ya tarde, y como es tiempo
de verano, dentro un rato
verás qué función tenemos.
PAJE ¡Ah pobre sopero! el diablo
sin duda te metió en esto 305
para ser mofa y escarnio
de las gentes de este pueblo. (Vase.)
MARQUÉS Voy a cerrar la criada,
y a ver si logro el intento
propuesto; que si así es, 310
voy a hacer mi nombre eterno. (Vase.)
 
(Mutación de plaza con fachada de casa grande en el foro, en lo más alto de la pared habrá una ventana con su carrucha y soga practicable: el PAJE se asoma a su tiempo a la ventana, con un pañuelo como mantilla: finge la voz, y ejecuta lo que manifiestan los versos. El teatro estará oscuro, denotando ser de noche: sale el licenciado CANDONGA, acechando; mira a todas partes, alza la vista a la ventana, se acerca, y como atisbando, dice:)
 
CANDONGA Nadie se observa; y oscuro
todo aqueste sitio veo:
acércome a ver si está
a la ventana mi cielo. 315
Un bulto distingo allí...
 
(Se asoma el PAJE y hace señas.)
 
Ejem... Señas hace, bueno.
Ella es. Me acerco.
PAJE Chitito, (Fingiendo la voz.)
que nos importa el silencio. 320
CANDONGA ¿Bajas eso?
PAJE                   Sí, pero tú
no metas bulla ni estruendo,
no se descubra.
CANDONGA                          Mujer,
pues solo faltaba eso.
¿Pero parece que estás 325
acatarrada?
PAJE                  Es efecto
de haber pasado contigo
tantas noches al sereno.
Allá va.
 
(Va bajando el cesto.)
 
CANDONGA                 Ya baja: Dios 330
me saque en bien de este empeño.
Mujer, una palabrita;
¿has atado bien el cesto,
no sea que a lo mejor
caiga y me aplaste los sesos? 335
¡Los demonios no podían
otra cosa haber dispuesto!
¿Creerán que estoy temblando?
¿Señor, quién me mete en esto?
Si se rompiese la soga, 340
si se desatase el cesto,
si me cayera... mas qué
dirá de mí... eh, ¿qué es eso?
 
(Menea el PAJE la soga.)
 
PAJE Avisarás cuando estés
ya metido dentro el cesto. 345
CANDONGA Poco a poco, que antes yo
quiero bien reconocerlo.
¡Señor, esto está muy alto!
 
(Mirando arriba.)
 
Sino un borracho, no creo
que haya quien a tal se exponga. 350
Pero en fin ya estoy resuelto.
 
(Quítase la ropa.)
 
Vaya en gracia, y Dios me deje
pisar otra vez el suelo.
PAJE Candonga del alma mía,
sube y no temas.
CANDONGA                           A ellos. 355
 
(Con resolución: se mete dentro del cesto, quedando de medio arriba descubierto.)
 
como un gran predicador
dentro el púlpito me veo.
Ay señor, ya van tirando,
 
(Va subiendo muy poco a poco, y va dando vueltas.)
 
¿qué diablos será esto
que da tantas vueltas? vaya, 360
una lámpara parezco.
Quiera Dios que esta función
no tenga algún fin funesto.
No, pues ello ya me hallo
 
(Se asoma.)
 
de mi caminito en medio. 365
¡Jesús, si cayera! solo
de pensarlo me estremezco.
 
(Para de subir.)
 
Mas, o estoy turbado, o no
me suben; ¿qué será esto?
¿Si estamos a la mitad, 370
 
(Mirando arriba y abajo.)
 
por qué ha parado? ya entiendo,
se habrá cansado, y habrá
atado la soga: cierto.
Pero es el caso que es tarde,
pues las tres no estarán lejos. 375
Vaya, arriba... ¿no responden?
Chica, arriba... ¡bueno es esto!
Mujer, tira... sí, ya va.
 
(Mirando a la ventana.)
 
¡Pues vaya que estamos buenos!
Mujer, o súbeme arriba, 380
o vuelve a bajarme al suelo.
¡Pero, qué miro! ¡la soga
está atada a lo que veo,
y la ventana cerrada!
No, pues bueno fuera el cuento 385
que aquí me dejaran. Ea, (Gritando.)
¿subes más arriba el cesto? (Más fuerte.)
¿No me respondes? ¿Marica,
esto es chanza, burla o juego?
Yo tengo la culpa; y justo 390
es que pague lo que debo.
Demonio tira... ya va, (Enfadado.)
¡que a mí me suceda esto!
Pues, señor, dentro de un rato
esto ha de ser un infierno. 395
No, pues yo me tiro abajo:
 
(Saca la pierna.)
 
¡mas, Jesús, qué estoy diciendo!
de mirar lo alto que estoy
 
(Mirando abajo.)
 
tengo un temblor que me muero.
 
(Va aclareciendo el teatro poco a poco.)
 
¡Ah miserable Candonga! 400
¡Oh vil mujer! No hay remedio,
una plaza en Filipinas
me dan por aqueste hecho.
Señor, yo me tiraría. (Asomándose.)
¡Oh, pues ya va amaneciendo! (Luz.) 405
Ni los diablos podían
otra cosa haber dispuesto.
 
(Se descubren a lo lejos gentes.)
 
¡A Dios! las gentes ya van
hacia la plaza viniendo.
¡No han de venir, si ya el sol 410
poco a poco va saliendo!
 
(Poco a poco ha ido aclareciendo el teatro. Sale un hombre.)
 
HOMBRE Muchacho, mira colgando
en medio la plaza un cesto. (Mirando.)
CANDONGA A Dios, me atisbaron: no hay
ya para mí mal remedio. 415
HOMBRE Allí hay un estudiante. (Gritando.)
CANDONGA Por vida de los infiernos,
que burla como la mía
a ningún hombre se ha hecho.
Si ya está la calle llena. (Asomándose.) 420
HOMBRE Mira, mírale el sombrero.
Hola, chicos, aquí todos: (Llamando.)
traed tomates, pimientos,
y tiradle.
 
(Salen todos los que puedan y entre ellos chicos, y a porfía le tiran cortezas, pimientos etc., y métese gran algazara.)
 
TODOS                ¿Dónde está?
HOMBRE Allí metido en el cesto. 425
Vaya, tiradle.
CANDONGA                     No doy
por mi vida tres dineros.
CHICO Parece un predicador
dentro el púlpito. ¿Sopero,
qué es eso? ¿quién te ha metido 430
por tus culpas ahí dentro?
CANDONGA El diablo o mi desgracia,
que discurro que es lo mesmo,
HOMBRE Pues toma ese friolera
para prueba de mi afecto. (Tírale una.) 435
CANDONGA Si salgo en bien del apuro (corteza.)
me hago fraile sin remedio.
CHICO ¡Hola, compadre! ¿que a usted
me lo han hecho misionero?
Vaya, ¿qué sermones predica? 440
CANDONGA De las penas del infierno;
y yo el alma condenada,
caballeros, represento.
HOMBRE Hola, compadre, allá va
esa pelota. (Tíranle.)
CANDONGA                     San Diego, 445
solo falta que a pedradas
ahora me tiren al suelo.
HOMBRE D. Ambrosio, D. Luis, (Llamando.)
señor Marqués, salid luego,
que es cosa grande.
CHICO                              Allá va. (Tírale y cáele el sombrero.) 450
CANDONGA A Dios, voló mi sombrero.
 
(Tíranle pimientos.)
 
Según dicen en la Ley
antigua, usaba aquel pueblo
apedrear a la adúltera;
pero en mí según comprehendo, 455
el apedreo ha de ser
de tomates y pimientos.
 
(Salen PANTOJA y el MARQUÉS.)
 
PANTOJA ¿Qué es esto, señores?
MARQUÉS                                        Nada,
un chasquito, pero bueno.
PANTOJA Pobre Candonga, y en qué 460
ha parado el galanteo.
¿Candonga, qué es eso?
CANDONGA                                      Nada,
como es el calor tan recio,
me he subido hacia aquí arriba
a tomar un poco el fresco. 465
MARQUÉS Retirémonos aquí
 
(Se retiran todos a la izquierda.)
 
a este lado, que viniendo
va ya la tropa.
CANDONGA                      Eh, Candonga,
llegamos al fin postrero,
de esta vas a Filipinas 470
sin que te valgan empeños.
 
(Sale tropa por la derecha, y entre ellos el ALCALDE con su vara etc.)
 
ALCALDE Vaya, señores, afuera.
Caballeros, ¿qué es aquesto?
CANDONGA Señor oficial, alférez,
 
(Con mucha expresión.)
 
cabo, tambor o sargento, 475
disponga usted que me bajen.
ALCALDE Todos afuera, y silencio.
MARQUÉS Amigo, en mi casa ha sido (Al ALCALDE.)
el chasco, y yo lo he dispuesto
para escarmentarle.
ALCALDE                                Bien, 480
señor Marqués: muy bien hecho.
Se le bajará.
MARQUÉS                   Pero antes,
que la tropa...
ALCALDE                       Estoy en ello:
no escapará, yo respondo:
dejadme hacer. Granaderos, 485
que se retire la gente,
y así que bajen el cesto,
asegurar al que está
dentro de él.
SOLDADO                   Ya lo entendemos.
MARQUÉS Chico, Perico, ya puedes 490
aflojar. (Asómase el PAJE a la ventana.)
CANDONGA               Digo, ¿qué es eso
de aflojar? Señor alcalde,
mire usted que es el objeto
tirarme, y que del porrazo
me quede en el sitio muerto. 495
Señor alcalde, por Dios, (Menean la soga.)
que alcance los sacramentos.
¿Me tirarán?
ALCALDE                    No hay temor.
CANDONGA ¡Señor alcalde! (Gritando temeroso.)
ALCALDE                        ¿Qué es eso? 500
CANDONGA Que me van a tirar.
ALCALDE                               Hombre,
no tenga usted tanto miedo.
CANDONGA Póngase usted aquí y verá
si es el caso para menos.
Diga usted que no me tiren. 505
ALCALDE Despacio, y cuenta con ello
 
(Al PAJE.)
 
TODOS Ya le bajan, ya le bajan.
 
(Baja poco a poco y dan chiflidos.)
 
ALCALDE Señores, fuera y silencio.
CANDONGA Ahora sueltan la soga,
caigo, y me aplasto los sesos. 510
¡Virgen de la cueva santa!
 
(Llega abajo.)
 
SOLDADO No se menee, esté quieto,
o le meto en la barriga (Apuntándole.)
treinta balas cuando menos.
CANDONGA Un famoso cordial 515
me da usted, señor sargento.
ALCALDE Salga usted, ¿qué es esto, amigo?
CANDONGA Señor, solo decir puedo,
 
(Turbado y confuso.)
 
que me subieron a oscuras,
y con luz bajarme veo. 520
MARQUÉS Señor, en cuatro palabras
diré lo que ha sido esto.
ALCALDE Señor Marqués, diga usía.
MARQUÉS Este pícaro sopero
galantea a mi criada; 525
en pocos días han hecho
de mi casa un sacrificio,
pues importa muchos pesos
lo que entre ella y ese tuno
me han robado. Yo sabiendo 530
que con reserva esta noche
tenían ambos dispuesto
subir arriba, he trazado
con mi Perico este enredo,
para que sirva a los tunos 535
y pícaros de escarmiento.
A usted le pido justicia;
vayan al momento presos
ese pillo y la criada,
y dará cuenta al momento 540
al señor juez del cuartel,
a quien yo en un pedimento
expondré cuanto a usté he dicho,
y otras cosas que no cuento.
CANDONGA Sr. alcalde, piedad. (De rodillas.) 545
ALCALDE Ea, atarle: vaya luego
al cuartel, y usted allí
asegúrele en el cepo,
mientras un par de ministros
lo conducen a su puesto, 550
que yo volveré y haré
con la criada lo mesmo.
 
(Atándolo los soldados con los portafusiles.)
 
PANTOJA Al ver aqueste pasaje,
tomemos con el ejemplo,
pues más valen tristes sopas 555
con quietud y con sosiego,
que no su grande abundancia,
que en tal estado le ha puesto.
ALCALDE Ea, a la cárcel con él,
sin que perdamos el tiempo. 560
TODOS Ya lo llevan, ya lo llevan.
 
(Chiflidos, y los muchachos saltos.)
 
CANDONGA Ya me llevan, es muy cierto,
y también me llevarán
a presidio por lo menos.
¡Ah mujeres, por vosotras 565
nos pasan aquestos cuentos!
Amor, si al primer envite
me has dado aqueste escarmiento,
de ti, de mí y de las hembras
cuatro mil veces reniego. 570
TODOS Viva el estudiante.
 
(Chiflidos y alboroto.)
 
CANDONGA                                 Muera
un estudiante tan necio,
que sobre ser el pimpollo
de los tunos y soperos,
ha sido sacrificado 575
en la ara de un fregadero.
Mozos golosos alerta,
abrid el ojo, id con tiento,
que donde se cree está
la triaca, está el veneno. 580
ALCALDE Señores, hagan lugar.
SOLDADO Paso, fuera caballeros.
TODOS Viva el estudiante, viva. (Algazara.)
MARQUÉS Y pues que fue verdadero
el chasco en esta ciudad, 585
como impreso lo leemos.
TODOS De el público si ha gustado,
dos palmadas al ingenio.
FIN
Arriba