1
En una nota explicativa, el editor aclara lo siguiente respecto de la terminología: «Efectivamente dai/monej (de donde procede el castellano demonios) tiene dos significados: «divinidades» (sobre todo en Homero, posteriormente expresa un tipo de divinidad inferior) y «sabios» (que también puede adoptar la forma dah/monej). Erasmo considera que el primer significado procede del segundo, etimología propuesta por Platón en Crátilo 398b. El texto original presenta el incorrecto damh/noaj. Lo corregimos y mantenemos la forma en acusativo plural» (nota 42).
2
«Anamorfosis» y «Trompe-l'oeil», en la Obra completa, Tomo II (1272-1292).