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1

Preguntas semejantes lanzó José F. Montesinos en «Algunos problemas del Romancero Nuevo», Estudios de Literatura Española, Madrid: Revista de Occidente, 1970, p. 132, n. 1.

 

2

Ibidem.

 

3

Ibidem, p. 117: «Es posible que una de las causas de que los progresos logrados en el estudio del Romancero nuevo no nos satisfagan, sea que eruditos y musicólogos no han podido o sabido colaborar en el planteamiento y solución de estos problemas».

 

4

Hasta donde nosotros sabemos la colaboración entre filólogos y musicólogos en la edición de cancioneros polifónicos de cualquier época se ha llevado a término en muy pocos casos. Conocemos los siguientes: la edición paralela del Cancionero Musical de Palacio a cargo de Higinio Anglés y José Romeu, y la edición conjunta del cancionero Tonos Castellanos-B que planean desde hace algunos años Margit Frenk y Gerardo Arriaga. Las referencias bibliográficas, respectivamente, son: La Música en la Corte de los Reyes Católicos. Cancionero Musical de Palacio (siglos XV-XVI), ed. de Higinio Anglés (Monumentos de la Música Española, 5 y 10), Barcelona: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1947-1951, 2 vols. Con el mismo título, edición de José Romeu Figueras (Monumentos de la Música Española, 14-1 y 14-2), Barcelona: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1965, 2 vols.; Margit Frenk y Gerardo Arriaga, «Romances y letrillas en el Cancionero Tonos Castellanos-B (1612-1620)», Música y Literatura en la Península Ibérica 1600-1750. Actas del Congreso Internacional, Valladolid: V Centenario Tratado de Tordesillas, 1997, pp. 151-68.

 

5

Vid. Lola Josa y Mariano Lambea, «Música y Poesía en el Libro de Tonos Humanos (1655-1656). Necesidad de la metodología interdisciplinaria para su edición», Campos interdisciplinarios de la Musicología. Actas del V Congreso de la Sociedad Española de Musicología, Madrid, Sociedad Española de Musicología (en prensa).

 

6

Ramón Menéndez Pidal, Romancero Hispánico. (Hispano-portugués, americano y sefardí), Madrid: Espasa-Calpe, 1953, vol. II, p. 158.

 

7

Por otra parte, ningún otro adjetivo rinde más tributo al siglo XVII español, puesto que fue en textos de Góngora y de Cervantes donde apareció, por primera vez en lengua castellana, el derivado de lira.

 

8

La referencia bibliográfica completa es La música y la poesía en cancioneros polifónicos del siglo XVII. I. Libro de Tonos Humanos (1655-1656), ed. de Mariano Lambea (Monumentos de la Música Española, 60), Barcelona: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2000, vol. I. El hecho de que el nombre de Lola Josa no aparezca en la cubierta ni en la portada del libro se debe a una circunstancia puramente accidental, ajena por completo a la voluntad del editor. Las partes o capítulos del libro que incumben a la Dra. Josa vienen firmadas por ella misma entre las pp. 9-63, y comprenden el prólogo «Al lector», y la «Introducción», con autoría compartida, y «La poesía. Estudio, edición y notas» con responsabilidad individual.

 

9

Signatura completa E: Mn, M. 1262.

 

10

Conocido como «Cancionero Musical Español de Ajuda»; cfr. Miguel Querol, «Dos nuevos cancioneros polifónicos españoles de la primera mitad del siglo XVII», Anuario Musical, XXVI, 1971, pp. 93-111. Y también como Cancionero Musical de Lisboa (cfr. La música y la poesía en cancioneros polifónicos del siglo XVII..., pp. 67-68) o como Cancionero Musical de Ajuda (cfr. Mariano Lambea, Incipit de poesía española musicada ca. 1465 - ca. 1710, Madrid: Sociedad Española de Musicología, 2000, p. 20).