21
Navarro Tomás, op. cit., p. 35.
22
Consideramos la preposición «por» del inicio de los dos últimos versos como vocablo prosódicamente acentuado pero de «papel secundario» (Ibídem, p. 28).
23
Remitimos a los capítulos de «La poesía» y «La música» de La música y la poesía en cancioneros polifónicos del siglo XVII..., pp. 19-29 y 65-84, respectivamente.
24
Vid., en este sentido, los siguientes trabajos de José Vicente González Valle, «Relación música y lenguaje en los teóricos españoles de música de los siglos XVI y XVII», Anuario Musical, 43, 1988, pp. 95-109. «Relación música/texto en la composición musical en castellano del s. XVII. Nueva estructura rítmica de la música española», Anuario Musical, 47, 1992, pp. 103-32. «La notación de la música vocal española del s. XVII. Cambio y significado según la teoría y práctica musicales de la época», Altes Im Neuen: Fetschrift Theodor Göllner, ed. de Bernd Edelmann y Manfred Hermann Schmid, Tutzing: 1995, pp. 177-91. «Relación entre el verso castellano y la técnica de composición musical en los villancicos de Fr. Manuel Correa (s. XVII)», Anuario Musical, 51, 1996, pp. 39-69. La música en las catedrales en el siglo XVII. Los villancicos y romances de Fray Manuel Correa, ed. de José Vicente González Valle (Monumentos de la Música Española, 54), Barcelona: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1997, pp. 9-12.
25
Cfr. Mariano Lambea, «Del modo de cantar el canto de órgano», Anuario Musical, 55, 2000, pp. 71-85.
26
Por nuestra parte, nos inclinamos más a pensar en esta segunda posibilidad.
27
Según el Diccionario de Autoridades, Madrid: Editorial Gredos, 1976.
28
Navarro Tomás, op. cit., p. 30.