31
ACOSTA, J. de, «Historia natural y moral de las Indias», en Biblioteca de Autores Españoles, vol. LXXIII, F. Mateos (ed.), Madrid 1954, 90; en otra obra publicada un año antes, defiende los mismos postulados: cfr. «De procuranda indorum salute», en Biblioteca, 489-491.
32
LAS CASAS, B. de,
«Aquí se contiene una disputa o controversia»,
publicado en Biblioteca de Autores Españoles, vol.
CX, Madrid 1958, 347-348. Esta controversia se realizó en
Valladolid entre 1550 y 1551, si bien las diferencias venían
precisándose desde ocho años antes. En este caso hay
que hablar más bien de «éticas
enfrentadas», de una bipolarización que hace que
«cada uno de los antagonistas plantea e
interpreta EXACTAMENTE AL REVÉS cada uno de los temas
debatidos y lo resuelve sobre bases y según criterios de
valor diametralmente opuestos»
(ABRIL-CASTELLÓ,
V., «La bipolarización Sepúlveda-Las Casas y
sus consecuencias: la revolución de la Duodécima
República», en Corpus, 232-233).
33
Anónimo, 142 (el subrayado es mío).
34
Anónimo, 143-144 (el subrayado es mío). Unas
frases antes indica que Las Casas aconsejaba a los indios no
descubrirlas y «porque save el demonio
mui bien que éste es un medio eficaz de estar el Evangelio
en estas partes, y que por estas riquesas se salvan éstos, y
le an quitado a él su Reyno, y hechándole fuera; y
tomó por instrumento a este varón religioso
[Obispo de Chiapas] para que ocultase estas
minas y tesoros, echando a los hombres al infierno si las labraban.
De donde colixo que este Padre tuvo mucho de espíritu humano
y poco divino en este caso, y mesclósele el Malino, lo qual
acaeçe muchas veçes, aun en santíssimos
varones»
(Ib., 143).
35
MEDELLÍN, Mensaje a los pueblos de América Latina (Medellín, 6.9.1968), Bogotá, 197911, 19.
36
Cfr. BOFF, L., «La teología de la Liberación: recepción creativa del Vaticano II desde la óptica de los pobres», en Teología desde el lugar del pobre, Santander 1986, 13-43; SOBRINO, J., «El Vaticano II y la Iglesia en la América Latina», en El Vaticano II, veinte años después, Madrid 1985, 105-134.
37
También
señalan que para que la Catequesis cumpla su misión
evangelizadora en América Latina, entre otros aspectos,
deberá «tomar como fuente
principal la Sagrada Escritura, leída en el contexto de la
vida, a la luz de la Tradición y del Magisterio de la
Iglesia»
(n.º 1001).
38
Un primer buen
acercamiento a dicha conferencia es la recopilación
realizada por EQUIPO SELADOC, Panorama de la Teología
Latino-americana. V, Puebla 1981, 544 p. Juan Pablo II en
Salvador da Bahía (Brasil) en una misa que recordaba los 480
años de la primera que se había celebrado en aquellas
tierras recién descubiertas, afirmó un año
después: «La Iglesia viene
meditando estos textos
[en concreto, Mt. 28,18-20, y una carta
del Apóstol Pablo] y estos mensajes
desde sus albores, pero es consciente de que todavía no ha
ahondado en ellos como desearía (¿y llegará
algún día a hacerlo?). En diferentes situaciones
concretas, la Iglesia relee esos textos y escruta esos mensajes con
el deseo de descubrir en ellos una aplicación nueva. Una vez
más tomamos contacto con ellos en esta expresiva
celebración eucarística (Ib., «Homilía en Salvador
da Bahía (7.7.1980)»
, en L'Osservatore Romano (ed. cast.) XII (1980) 447 (el
subrayado es mío). Ello ha posibilitado el que de sus mismos
pronunciamientos se haya podido confeccionar -probablemente
inspirándose en el Documento final de Puebla (n.º 3139:
rostros muy concretos de la vida real, rasgos sufrientes de Cristo
hoy)- una «fenomenología del
pecado»
en la América Latina actual o «los rostros del pecado»
(cfr.
GONZÁLEZ, C. I., La Teología, 40-43).