¡En mi barraquica!
Miguel Hernández
¡Siñor amo, por la virgencica,
ascucha al que ruega!...
A este huertanico
de cana caeza,
a este probe viejo
que a sus pies se muestra
¡y en jamás s'humilló ante denguno
que de güesos juera!
¡Que na ma se ha postrao elante Dios
de la forma esta!
M'oiga siñor amo.
M'oiga osté y comprenda
que no es una hestoria que yo he fabricao
sino verdaera.
¿Por qué siñor amo
me echa de la tierra,
de la barraquica ande la luz vide
por la vez primera?
¿Porque no le cumplo? ¿Porque no le pago?
¡Por la virgencica, tenga osté pacencia!
Han venío las güeltas malas, mu remalas.
¡Créalo! No han habío cuasi na e cosechas:
Me s'heló la naranja del huerto;
no valió la almendra
y las crillas del verdeo, el río
cuando se esbordó, de ellas me dió cuenta
que las pudrió tuicas; ¡no he recogío
pa pagar la juerza!
¡Créalo siñor amo! ¡Y si no osté vaya
a mi barraquica y verá pobreza!
Ella está en derrumbe,
de gujeros llena,
por ande entra el sol, por ande entra el frío
y las lluvias entran. ¡Créalo siñor amo! Y también mi esposa
paece lo suyo y no por enferma,
que es de ver que sus pequeñujicos
de pan escasean y lo mesmo en verano que invierno
desnúas sus carnes las llevan.
¡Créalo siñor amo! y aspérese al tiempo
que cumplirle puea!
Yo le pagaré tuico lo que debo
¡Tenga osté pacencia!
¡Ay! no m'eche, no m'eche por Dios
de la quería tierra,
que yo quió morirme
ande yo naciera
¡En mi barraquica llena de gujeros,
de miseria llena! MIGUEL HERNÁNDEZ |
