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El 9 de julio de 1885 la revista ¡Verán Ustedes!, en su número 22, menciona a E. Rodríguez-Solís como director gerente de dicha librería.
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Actas de las Sesiones de los Claustros y Juntas del Conservatorio de Música y Declamación, conservadas en la Biblioteca del actual Real Conservatorio de Música y Bellas Artes de Madrid.
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El autógrafo que de Rodríguez-Solís se conserva en el Álbum personal del célebre tenor italiano Enrico Tamberlick (1820-1889) -junto a otras firmas como las de Victor Hugo y Emilio Castelar- demuestra, una vez más, su contacto con el mundo de la música y el teatro contemporáneos. Vid. Catalogue géneral des manuscrits des Bibliothèques Publiques de France, 1984, n.º 1290. La vinculación de Rodríguez-Solís al mundo teatral alcanza también su vida familiar, pues sus dos hermanas casaron con un tipógrafo, José Valls, y un encuadernador, Eduardo Fraile, que se convirtieron en conocidos artistas dramáticos, como sus propias esposas y algunos de los hijos habidos en sus matrimonios.
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En la cubierta de la edición de las Memorias de un revolucionario figura el año de 1931, pero en la portada se recoge el de 1930, fecha ratificada en el colofón, donde se informa que el libro fue impreso el 20 de diciembre de 1930. Pero es significativo que el autor, cuando reúne en el capítulo VI el Índice de sus variados trabajos, no recoja la Guía artística. Reseña histórica del teatro y la declamación y nociones de poesía y literatura dramática, aparecida en 1903, su última obra conocida. Tal vez, la redacción de las Memorias se hiciera en varias fases, como parece insinuarlo la propia concepción de algunos capítulos inconexos, como este mismo que recoge su producción impresa.
25
Para más información de las vicisitudes bibliográficas de los Fragmentos de mis memorias, vid. E. Durán, Catálogo comentado de la autobiografía española. Siglos XVIII y XIX, pp. 138-139.
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Roberto Castrovido insiste en los lazos político-afectivos de Rodríguez-Solís con el primer marqués de Albaida, José María Orense: «Solís iba todos los veranos a Santander. Parecía un huérfano del laredano insigne don José María Orense»
(1931: X). Y reitera, más adelante: «Así como el político [Rodríguez-Solís] me parecía un huérfano del primer marqués de Albaida, el profesor de declamación se me antojaba pariente de actores»
(1931: XXIV).
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De Evangelina se publica una segunda edición en 1890.
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Memorias (1931: 66). C. Pérez Roldán señala la destacada participación del «importante grupo de los médicos [en el Partido Republicano de Rodríguez-Solís], entre los que se puede citar a Federico Rubio, Justo María Zavala o Ramón Pérez Costales»
(2001: 305).
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Vid., sobre todo, Los peligros del amor y de la lujuria y del libertinaje en el hombre y en la mujer. Obra escrita con presencia de las de Bergeret, Bourgeois, Curtis, Debreyne, Deslandes, Jeannel, Lallemand Tissot, etc. Seguida de un estudio del célebre Dr. Tardieu sobre la sodomía y pederastia y una ojeada sobre la prostitución en la Antigüedad. Barcelona Establecimiento de José Miret. 1874. Obra reeditada en 1892. Asimismo, Luis Carreras, el periodista que aventó en 1883 el escándalo judicial del divorcio del hijo de los duques de la Torre en París, motivado por la impotencia del joven, señala que «todos los médicos franceses conocen al dedillo una lamosa y clásica obra del célebre doctor Tardieu, titulada Étude médico-légale sus les attentats aux moeurs, donde, por medio de ejemplos, de datos y de planchas tomadas del natural, se dan las reglas más minuciosas para reconocer de una ojeada todo lo que a los duques les convenía que no se conociera»
(Un casamiento infame, 1883: 105). Acerca del escándalo político y médico-legal destapado por Luis Carreras, vid. Pura Fernández (2005a).
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J. L. Guereña reproduce la polémica entre los higienistas Pedro Felipe Monlau y Juan Magaz (2003: 69-72).