1
«La esgrima del arte (De armas y letras, otra vez)», La distinción cervantina. Poética e historia, Alcalá de Henares. Centro de Estudios Cervantinos, 2006, pp. 209-232.
2
El valor de este motivo se incrementa por la recurrencia en el final de la «Soledad segunda», pero ya se apuntaba en su aparición en la dedicatoria, con un significado metapoético que trato en «Garcilaso y Góngora: las dedicatorias insertas y las puertas al texto», en Prácticas y discursos paratextuales en la literatura española del Siglo de Oro, P. Civil, M. Moner (eds.), Madrid, Casa de Velázquez, en prensa.
3
«Él no sirve sino de mirón, y no dice cosa buena ni mala, ni despega su boca» reprocha Jáuregui en su Antídoto, donde, en clave de rechazo, apunta algunas de las claves del poema gongorino. En lo relativo al motivo que nos ocupa es de notar su percepción de la importancia de los grupos corales y su contrapunto a una lectura literal o restrictiva del sentido de «soledad»: «V. m. Introduce legiones de serranas y pastores de entre los cuales nunca sale aquel pobre mozo naufragante». Cito por J. de Jáuregui, Antídoto contra la pestilente poesía de las «Soledades», ed. J. M. Rico García, Universidad de Sevilla, 2002, pp. 6-7.
4
Para su seguimiento son inexcusables los trabajos recogidos en La égloga, B. López Bueno (dir.), Universidad de Sevilla, 2002.
5
Recojo esta lectura en el estudio preliminar de J. Boscán, Poesía, P. Ruiz Pérez (ed.), Madrid, Akal, 1999.
6
Así lo manifestó E. L. Rivers, «La paradoja pastoril del arte natural» en La poesía de Garcilaso. Ensayos críticos, E. L. Rivers (ed.), Barcelona, Ariel, 1974, pp. 287-308.
7
Analiza el motivo R. Osuna, Polifemo y el tema de la abundancia natural en Lope de Vega y su tiempo, Kassel, Reichenberger, 1990.
8
Lo apunto en «Casarse o quemarse: orden conyugal y ficción barroca», en I. Arellano, J. M. Usunáriz (eds.). El matrimonio en Europa y el mundo hispánico. Siglos XVI y XVII, Madrid, Visor, 2005, pp. 39-54.
9
Véase J. Canavaggio, «Los pastores del teatro cervantino: tres avatares de una Arcadia precaria», en «La Galatea» de Cervantes cuatrocientos años después. Cervantes y la pastoral, J. B. Avalle Arce (ed.), Newark, Juan de la Cuesta, 1985, pp. 37-52; analiza el cronotopo pastoril de la obra A. Egido «La Galatea: espacio y tiempo», Cervantes y las puertas del sueño. Estudios sobre «La Galatea», «El Quijote» y «El Persiles», Barcelona, PPU, 1994, pp. 33-90; estudio sus valores en «El "Canto de Calíope": entre la Arcadia, el Parnaso y la república literaria», en Cervantes y su mundo, III, M.ª C. Marín Pina (ed.), Kassel, Reichenberger, en prensa.
10
Abordo la transformación gongorina del modelo en «Égloga, silva, soledad». La égloga, ed. cit., pp. 387-429.