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José Manuel Soto | ||||
| En el callejón de los vómitos hay chicos | ||||
| ¿18 17 16 15 tal vez 14 años? haciéndose | ||||
| unas rayas de coca sobre el frío capó del coche | ||||
| (la luna | ||||
| el ojo enfermo de Dios | ||||
| mira con envidia su urgencia de conocer la felicidad | ||||
| completa en un único acto). | ||||
| Hay chicas dejándose follar en cualquier sitio | ||||
| por algún desconocido tan sólo para sentirse | ||||
importantes | ||||
| o simplemente «útiles» | ||||
| ¿76 segundos? ¿15 minutos? ¿2 horas?... | ||||
| Es la multitud de los niños perdidos | ||||
| y la noche es como una de estas tétricas cuevas | ||||
| en las que uno se ve obligado a entrar | ||||
| para guarecerse de la tormenta | ||||
| (pero el diluvio los rayos y truenos nunca más cesarán | ||||
| y uno acaba convirtiéndose en un monstruo que no produce sueños | ||||
| que no sabe vivir fuera del más cotidiano terror). | ||||
| La vida se balancea sobre un simulacro de amor y esperanzas. | ||||
| La mentira no da más de sí. Y sin embargo | ||||
| cuando caes borracho y ahí tirado sobre el asfalto contemplas el Universo | ||||
| allí arriba todo parece ir bien todo tranquilo | ||||
perfecto | ||||
| incluso las estrellas parecen sonreírte con cierta complicidad | ||||
malévola. | ||||
| Cualquiera diría que Dios nos está invitando explícitamente | ||||
| a seguir como hasta ahora jodiendo al mundo entero. | ||||
| Cualquiera diría que vamos por buen camino | ||||
| hacia la Paz o la Gloria Eterna o algo muchísimo mejor | ||||
eso sí: con barra libre! | ||||