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Sobre autores hispánicos contamos con varios estudios de M. Morreale; de ellos tiene un especial interés para nosotros el titulado: «Juan del Encina y Luis de León frente a frente como traductores de la 1.ª Bucólica de Virgilio», en Edad Media y Renacimiento. Continuidades y Rupturas, Caen, Publications de l'Université, 1991, pp. 89-118. Hay un estudio de la tipología de las traducciones en la General Estoria por C. Codoñer, «Las primeras traducciones del latín al romance: la General Estoria», en Studia Indogermánica et Palaeohispanica in honorem A. Tovar et L. Michelena, Salamanca, Publicaciones de la Universidad, pp. 183-194.
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La edición utilizada para las obras de Fray Luis es la de Félix García, Fray Luis de León. Obras completas castellanas, Madrid, B.A.C., 1957.
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El uso de interpretado para «traducción» es habitual en la Edad Media, y especialmente al hablar de las versiones de la Biblia.
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Resulta
interesante comparar esta afirmación con su correlato
tópico en Francia en el siglo XVI; a la manifestación
de Luis de León de que «nuestra lengua... no es dura
ni pobre» se corresponde en los autores franceses el
tópico del «enriquecimiento de la lengua».
Cf.
L. Guillerm, «L'auteur, les modèles, le pouvoir et
la topique de la traduction au XVIe
siécle en France»
, Rev. Sc. Hum. 180,
1981, pp. 5-31.
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En cuanto a la «poetización», es plausible inducir que la conciencia de estar ofreciendo un texto poco literario en la lengua de salida le lleve a añadir una versión poética del mismo con la que pretende trasladar a los oídos de sus contemporáneos el carácter «literario» del originial, sacrificado en aras de las literalidad.
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Véanse los textos latino y castellano en el apéndice del artículo.
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G. Wissowa, «Das Prooemium von Vergils Georgica», Hermes 52, 1917, pp. 92-104; G. Herzog-Hauser, «Zum prooemium I. der Georgica», Wiener Studien 66, 1953, pp. 113-116; W. Steidle, «Zwei Vergilsprobleme», Serta Philologica AEnipontana, Innsbruck, 1962, pp. 311-320; R. Liver, «Clarissima mundi lamina. Zu einem Interpretationsproblem im Prooemium von Vergils Georgica», Mus. Helu. 33, 1976, pp. 33-37.
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Obras completas Castellanas, II, pp. 879-81. Rectificamos la puntuación de la edición citada: en el verso 6, suprimimos la coma después de «industria»; en el verso 22 se suprime el punto y coma detrás de «cultivador»; de acuerdo con la interpretación que Fray Luis parece haber dado al comienzo de la invocación, la coma del verso 10 está bien mantenida.
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En conjunto puede aplicársele la observación de Folena referida a la Edad Media en general: «Il Medievo... preferisce (sc. a la sinonimia) ... come ornamento letterario la forma della repetizione» (en G. FolenA, Volgarizzare e tradurre, Torino, Einaudi, 1991).
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Tal actitud se
corresponde con épocas pretéritas; un claro exponente
es la breve exposición de J. Madoz en HGLH del
año 1953. Comienza diciendo (p. 644): «Por regla general todos los que se han dedicado
a hacer traducciones de los poetas latinos y han tropezado con
nuestro Fray Luis, casi todos se han vuelto contra
él, acusándole de mal traductor y de atropellado en
sus versiones... Al lado de estos hombres, que parece no han podido
o no han sabido ensalzar sus traducciones si no es rebajando las de
Fray Luis...»
; sin embargo termina con una frase que, en
su ambigüedad, nos descubre los escrúpulos del
verdadero investigador (p. 645): «Por lo que a nosotros toca,
hemos de decir que ni Fray Luis intentó nunca hacer
traducción fiel y exacta de sus modelos, ni su modo de
interpretar difiere de cómo lo hacían en su siglo los
demás poetas y humanistas... a pesar de todos sus
defectos, que los tiene sin duda, Fray Luis de León es
siempre Fray Luis de León, es decir, el principe de nuestra
lírica castellana». Quod non erat disputandum, añado
yo.