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1

Londres, Ediciones Longman, 1861. Traducción española La ciencia del lenguaje, Madrid, La España Moderna, s.a., por la que citamos, p. 136.

 

2

Compárense las palabras de ambos autores en sus respectivas obras La ciencia del lenguaje y La Ciencia Española. Max Müller (1861. Citamos por la traducción española, s.a.: 136): «Hervás,... aunque comprendiendo en su catálogo un número de lenguas cinco veces mayor que el que conocía Gébelin, se cuida mucho de no aventurar nunca ninguna teoría que no descanse sobre hechos», y «No era un servicio pequeño reunir ejemplares y noticias de más de trescientas lenguas; pero Hervás no se limitó a eso: él mismo compuso las gramáticas de más de cuarenta idiomas, y fue el primero que demostró que la verdadera afinidad de las lenguas debe determinarse sobre todo por los hechos gramaticales, y no por una simple semejanza de palabras». Menéndez Pelayo (1987-1988, vol. I: 28): «Hervás, que conoció y estudió cinco veces más idiomas que Court de Gébelin y los demás lingüistas de entonces, y que, en vez de lanzarse como ellos a sentar teorías precipitadas y absurdas..., huyó cuidadosamente de toda hipótesis que no estuviese fundada en los hechos», y «juntó noticias y ejemplos de más de trescientas lenguas; compuso por sí mismo las gramáticas de más de cuarenta idiomas, y fue el primero (entiéndase bien, el primero, así lo dice Max Müller) en sentar el principio más capital y fecundo de la ciencia filológica; es a saber: que la clasificación de las lenguas no debe fundarse (como hasta entonces empírica y rutinariamente se venía haciendo) en la semejanza de sus vocabularios, sino en el artificio gramatical».

 

3

Coseriu (1978: 56-57) precisa que en el Catálogo de las lenguas español faltan, con respecto al Catalogo delle Lingue, los estudios del griego, del latín y de las lenguas romances (menos el rumano), de las lenguas itálicas antiguas, del etrusco y de las lenguas africanas.