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181

El latin dice dice pluries y no plures. La crónica real afirma que muchos desembarcos intentaron allí las galeras de moros, y que siempre fué mayor el daño que reportaron que el que hicieron.

 

182

Falta la traduccion la siguiente frase: et terram quam Afficus ei auferebat, unde orationi institit, Aquilonem ei contulisse.

 

183

El latín añade: et transit per g. Malo.

 

184

Falta aquí el nombre de un viento, y es el Leucónoto, segun el latin.

 

185

Con estos ingenuos y rudos versos ó con otros semejantes solian terminar sus manuscritos los pacientes copistas de la edad media.

 

186

Téngase presente que de los cuatro libros en que Marsilio escribió la historia completa del rey don Jaime, solo publicamos el segundo que comprende todo lo relativo a la conquista de Mallorca.

 

187

Véase el apéndice núm. 1.

 

188

Era Martel hombre rico y poderoso, nombrada varias veces en la crónica real como dueño y capital de galeras, y sin duda prestó con ellas grandes servicios para la espedicion de Mallorca, pues en el repartimiento le cupieron cuarenta y una caballería (tierras sujetas a la prestacion de caballo), tres alquerías en el termino de Inca en union con Berenguer de Montreal, otra en Sineu y catorce casas en la ciudad. No es de estrañar por lo mismo que admitiera sus obsequios el buen monarca cuyo popular y afable trato encarece Muntaner, diciendo de el y de sus sucesores «que así aceptaban los presentes y convites de prelados, ricos hombres y caballeros como de ciudadanos y campesinos, que asistan á las bodas, comían a la mesa, dormian en las camas de cualquier súbdito con la mayor llaneza y satisfaccion». La crónica real dice que Martel era cómitre de galeras, de lo cual escandalizados algunos curiosos del siglo XVI, entre ellos Beuter y nuestro Binimelis, quisieron ó creyeron leer con una ligera variante, á que se presta algún tanto el lenguaje y el carácter de letra, conde de Salsas, sin reparar en la novedad é inverosimilitud del título desmentido por el mismo contesto. Así se imprimió en la edicion valenciana de dicha crónica en 1557, que no satisfecha con este error cometió de paso dos mas, pues hace a Martel ciudadano de Barcelona y no de Tarragona, supone que no convidó al rey sino que fué convidado, leyendo convidam en vez de convida'ns.

 

189

La descripción siguiente, que no dudamos calificar de modelo por su concision, exactitud y elegancia, adquiere singular animacion puesta en boca de uno de los personages, y se liga ingeniosamente á la hisloria sirviendole de natural esposicion. La crónica del rey no dedica á ella sino dos lineas; las relaciones ampulosas ó frias de los historiadores modernos se quedan muy atrás de la de Marsilio, comprendiéndose apenas como Damelo, que tuvo el buen gusto de traducir parte de esta al principio de su obra, pone luego en boca de Martel otra bien distinta estilo de memorial. Conviene, sin embargo, no perder de vista que el estado de las islas aqui descrito se refiere, no á los tiempos de la conquista, sino a los del autor que escribia á principios del siglo XIV si bien fueron leyes las mudanzas que en su parte material esperimentaron durante aquella centuria.

 

190

Alusion notable á los monumentos célticos, vulgarmente atalayas, de que todavía se ve cubierta la isla de Menorca. En el testo latino se llaman mausolea, espresando su destino mas general, que era servir de sepulcro á los gefes de tribu ó á los guerreros mas distinguidos. Este bosquejo de Menorca nada deja que desear por lo exacto, y en los nombres mismos de los lugares no se advierte variacion alguna, escepto en el del puerto de Sereyna que probablemente será el que ahora llaman Sanitja.

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