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Debiendo suponer esta primera salida del rey bastante anterior á la segunda realizada á fines de la cuaresma, parece imposible que Cornel estuviera ya de vuelta con el refuerzo que habia ido á buscar en Aragon, por mucho que se anticipe la época de la peste; á no ser que se diga que concurrió á dicha escursion antes de embarcarse, y que las palabras habia ya llegado se entiendan no de su viaje á Aragon, sino del puesto que ocupase á guardia ó retaguardia.
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Los pingües heredamientos concedidos por el rey á los templarios, tentaron sin duda á los caballeros del Hospital á presentar su tardía demanda, contando ante todo con la generosidad y aficion del soberano. Halláronse en la isla antes de 1.º de marzo de 1230, pues firmó su maestre como testigo el privilegio otorgado en este dia, aunque con notable variacion en el nombre, pues allí se llama Fulco de Fulcalquerio; y estando el rey entonces de vuelta ya á la ciudad de su espedicion primera, demuéstrase que esta se verificó en febrero. Pocos años despues el maestre mismo, hallándose con el rey de Alcañiz, le aconsejó emprender la conquista de Valencia, como muy plático en la guerra de los moros y de gran trato con ellos.
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En el repartimiento se nombran hasta diez alquerías de la porcion del rey que fueron dadas á la órden del Hospital; sus caballerías formadas de desmembraciones de las demás, fueron 148, y las que poseyeron por donacion del rey 152. No pasó un siglo antes de que se les agregara á estos bienes el inmenso patrimonio de los templarios.
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Este sitio comprendia desde la plaza de la Lonja hasta la iglesia de San Juan propia de dichos caballeros y modernamente renovada.
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Adalills ó adalides llamábanse los guias de los almogávares ó tropas ligeras, nombre que solo mas tarde se hizo sinónimo de caudillos.
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Pueblo del reino de Valencia junto á Peñíscola cuya denominacion retiene Alcalá de Chivert. En el repartimiento algunas propiedades llevan el nombre de este Xuayp ó Xuarp, á quien tal vez ó á su familia pertenecian.
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Señalaba el rey al decir esto la sierra de Artá que se distingue al oriente de Inca, habiendo ya renunciado á atacar por entonces á Xuayp en las de Soller y Almalutx que cruzan de occidente á norte, donde estaba la fuerza mayor de los refugiados sarracenos amparados por la aspereza casi impenetrable de aquellas breñas. Es singular que en esta espedicion no figure Benahabet, quien habiendo sometido al rey su distrito de Pollensa y toda la costa fronteriza á Menorca, podia facilmente cortar las comunicaciones entre los Almalutx y los de Artá si permaneciera en el servicio del conquistador.
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Es decir, los de Almalutx donde se guarecian Xuayp y los suyos.
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Esta cueva no puede ser la de la Ermita preciosa y célebre por sus estaláctitas, como algunos han supuesto, pues para llegar á ella desde Inca era preciso atravesar no sin peligro de emboscadas el quebranto y montuoso territorio de Artá, ni su estructura y situacion sobre el mar convienen con las circunstancias del combate. Mas conforme á los sucesos y á los lugares parece el situarlo en el pico ó bec de Ferrutx ó en algun otro de los que se levantan ácia la bahía de Alcudia. No sabemos en qué dato se fundó Binimelis para atribuir el nombre de Artana, que es tan claramente Artá, al monte den Torrella, y suponer que el ataque se dió allí en la misma sierra de Almalutx, quitando la distincion que entre las dos sierras y las dos partidas separadas entre sí establece la crónica de un modo terminante.
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Este pasage es harto oscuro, y no solo en esta crónica, sino tambien en la del rey; pero se esplica bien entendiendo que no se ataron una con otra las caballerías sino las cadenas, y que al estremo de ellas se descolgó el caldero lleno de fuego y combustibles, que un hombre pendiente de una soga iba lanzando por las barracas. En esta ocasion, refieren Binimelis y Dameto, que dos caballeros del linaje de Moix atando á sus dardos una trompa de fuego artificial y disparándolos á las enramadas de los sarracenos las incendiaron, por cuyo motivo se añadió á sus armas en la cimera un brazo armado que arroja un dardo encendido: mas la noticia nos parece tan poco segura como casi todas las heráldicas. En cuanto al pundonoroso maestre del Hospital, ya que la recompensa habia precedido al servicio, dió singulares muestras de prudencia y valor en esta jornada.