En sesión de la Junta de Caridad de 4 de diciembre
de 1788 se lee: «Se trató respecto a los particulares
de la Casa de los Niños Expósitos, que se halla
bajo la protección y gobierno de esta Hermandad, y
habiéndose conferenciado sobre los asuntos de la Imprenta,
e informádose que no producía para los gastos
que es necesario impender para su subsistencia, y visto los
memoriales presentados por Agustín Garrigós,
Esteban Nicolau, y por dicho Agustín Garrigós
y Pedro del Castillo, impresores, en que bajo ciertas circunstancias,
solicitan arrendarla, se consideró desde luego que
esto será lo más conveniente y útil;
pero como hay un pleito pendiente con don José de
Silva y Aguiar, que anteriormente administró dicha
Imprenta, y que, según su estado, parece que sin concluirse
o cortarse, no podrá verificarse el arrendamiento:
los señores comisionaron a los Hermanos don Martín
José de Altolaguirre y don Pedro Vivar para que practicasen
en el asunto algunas diligencias conducentes, y, evacuadas,
se resolverá lo que sea más conveniente, y,
entretanto se procurará disminuir todos los gastos
posibles de los que se hacen, además de los que ya
expuso dicho señor Vivar se había tomado la
resolución de rebajar». (N. del A.)
392
«Los señores don Martín José de Altolaguirre
y D. Pedro Vivar, comisionados para practicar algunas diligencias
en el asunto de la Imprenta, dieron razón de que el
pleito que hay pendiente sobre ella con don José de
Aguiar, se hallaba en estado de habérsele concedido
un término; y habiéndose tratado de este particular,
se resolvió que, en respondiendo, se viese el modo
de pedir los autos y de tratar con dicho Aguiar de cortar
y transar dicho pleito, por los inconvenientes y perjuicios
que éstos producen siempre, y porque, mientras dure,
no se puede proporcionar el principal objeto a que se debe
aspirar, que es el de poner en arrendamiento la referida
Imprenta, pues la experiencia ha manifestado que esto es
lo más útil, como que la administración
no ha producido en esta capital para sus gastos, y que, sin
embargo de lo que se ha arbitrado rebajar en los empleados
en dicha Imprenta, se juzga que sucederá en lo de
adelante lo mismo».
Libro de acuerdos de la Hermandad de
la Caridad, 1727-1795. Acta 4 de enero de 1789.
(N. del A.)
393
Acta del 30 de agosto de 1789: «Se hizo presente por dicho
Hermano Mayor haberse conformado don José de Silva
y Aguiar con todas las condiciones y declaración que
se hicieron en el cabildo de gobierno de 14 de julio pasado
sobre el arrendamiento de la Imprenta correspondiente a la
Casa de Niños Expósitos y que, a su consecuencia,
había dado las órdenes respectivas a los administradores
de impresos de fuera y recibídose de la Imprenta el
referido Silva, empezando a correr su arrendamiento desde
el 15 de julio, a razón de los mil cuatrocientos pesos
al año que se estableció; que se haga el correspondiente
instrumento y se archive, y que el hermano don Pedro Díaz
de Vivar administrador de dicha Casa de Expósitos,
cuide de cobrar lo correspondiente a dicho arrendamiento
y el de las casitas accesorias a dicha Imprenta, y de entregar
estos importes al tesorero don Manuel Rodríguez de
la Vega, quien deberá satisfacer a las Temporalidades
los trescientos cuarenta y cinco pesos que anualmente se
satisfacen por los once mil quinientos pesos que tiene al
rédito de tres pesos dicha Casa de la Imprenta de
las mismas temporalidades; y para examinar las cuentas que
debe presentar de la administración de dicha Imprenta
don Alfonso Sotoca, se nombró a dicho don Pedro Díaz
de Vivar y don Martín José de Altolaguirre».
(N. del A.)
394
Acta de la Hermandad
de 21 de enero de 1795: «Por nuestro hermano alcalde antiguo
y administrador de la Casa de Niños Expósitos
don Pedro Díaz de Vivar se manifestó un expediente
que contenta el desistimiento que había hecho don
José de Silva y Aguiar del arrendamiento de la Imprenta
perteneciente a dicha Casa de Expósitos, y cesión
que hizo en don Antonio José Dantás, que prestó
a ello su consentimiento, obligándose de mancomún
e insolidum con don Francisco Antonio Marradas: el cual desistimienito
le fue admitido, y recibido Dantás de mancomún
con Marradas, bajo la misma obligación en que estaba
constituido Silva, a cuya consecuencia se otorgó la
correspondiente escritura, comprometiéndose Dantás
y Marradas a llenar lo que falta de los diez años
de arrendamiento, que fue el tiempo por el que Silva tomó
la Imprenta. "E impuestos los vocales, determinaron aprobar,
como aprobaron, este nuevo contrato"». (N. del A.)
395
Véase el documento número XVII. (N. del A.)
396
Constan las anteriores circunstancias de las actas de la
Hermandad de 10 y 27 de febrero y 21 de abril de 1795, que
dicen así:
«Leyóse también un memorial presentado
por don Agustín Garrigós en que pretende ser
preferido en el arrendamiento de la Imprenta perteneciente
a los Niños Expósitos, y por ser tarde y no
haber lugar, se difirió el tratar este asunto en el
venidero cabildo».
«Habiéndose diferido para este
Cabildo tratar de la propuesta que ha hecho don Agustín
Garrigós para ser preferido en el arrendamiento de
la Imprenta perteneciente ala Casa de Niños Expósitos,
que está a cargo de esta Hermandad, cuya representación
se vio en el antecedente, se examinó la dicha propuesta
con los demás documentos con que la acompaña,
y se tuvo presente la representación que había
hecho el asentista de la Imprenta don José de Silva
y Aguiar cediendo su derecho en don Antonio José Dantás,
cuya cesión fue admitida, y sustituido dicho Dantás,
en consorcio y de mancomún con don Francisco Marradas,
bajo la fianza ofrecida con los bienes de este último,
todo lo cual fue aprobado en cabildo de veintiuno de enero
de este año. Se confirió sobre lo acordado
en el de catorce de julio de ochenta y nueve, en que están
las condiciones del contrato celebrado por esta Hermandad
con el dicho Silva y Aguiar; y después de haberse
conferenciado largamente sobre este particular, teniendo
consideración a que es indispensable para cualquiera
determinación relativa a Expósitos tratar con
nuestro hermano don Manuel Rodríguez de la Vega, tan
benefactor de la Casa, como que subsiste a sus expensas;
se determinó que se le entreguen todos los papeles
al señor Hermano Mayor para que trate el asunto con
dicho Vega, avisando sus resultas, y que nuestro Hermano
Alcalde antiguo y administrador de la Casa de Expósitos
traiga un estado que manifieste el número de niños
que hay existentes, sus clases, edades y destinos u ocupaciones.
»Se leyó por el secretario una carta dirigida al
señor Hermano Mayor por nuestro hermano don Manuel
Rodríguez de la Vega, con quien se ordenó en
el acuerdo de veintitrés de febrero que se tratase
de la nueva propuesta que hacía Agustín Garrigós
para tomar en arrendamiento la Imprenta perteneciente a la
Casa de Niños Expósitos que está a cargo
de esta Hermandad, expresando en dicha carta que le parecía
no era admisible la propuesta de dicho Garrigós por
no haberse cumplido los diez años del asiento celebrado
con don Josef de Silva y Aguiar, que lo traspasó a
don Antonio Josef Dantás, que dio las seguridades
correspondientes, y se aprobó todo por esta Hermandad:
por lo que conceptuaba que no quedaba por ahora arbitrio
para admitir otras propuestas, a menos que no se quisiese
dejar a la Hermandad en descubierto y con la nota de que
no guardaba la debida fe en sus contratos. Seguidamente y
sobre este mismo asunto de Expósitos, nuestro Hermano
Alcalde antiguo y administrador de la Casa don Pedro Díaz
de Vivar, en cumplimiento de lo dispuesto en el precitado
Cabildo de veintitrés de febrero, manifestó
un estado de los niños que habían entrado en
ella desde su establecimiento, las rentas de la Casa y sus
gastos, informando lo conveniente acerca del método
que se observaba y los oficios que había hecho con
su beneficio. Leyose, igualmente, otra representación
del propio Agustín Garrigós sobre que se le
prefiera en el dicho arrendamiento de la Imprenta, y habiéndose
conferenciado largamente sobre estos particulares, en que
expuso nuestro Hermano Secretario que cuando menos don Antonio
Josef Dantás deberá mejorar las fianzas que
tenía dadas, no siendo bastante la de don Antonio
Marradas, que era la que había dado, por estar informado
que la casa no era suya propia sino de su mujer; sin embargo,
se acordó que se guarde y cumpla lo dispuesto en cabildo
de veintiuno de enero; que a Agustín Garrigós
se le devuelvan los papeles que ha presentado; y que el dicho
Administrador de la Casa de Expósitos traiga el estado
que comprenda el número de niños que hay existentes,
sus clases, edades y destinos u ocupaciones, según
se dispuso en el precitado cabildo de veintitrés de
febrero».
Véase también el documento número
XVIII. (N. del A.)
397
Véase
el documento número XIX. (N. del A.)
398
En el documento número XXII damos in extenso el título
de Garrigós. (N. del A.)
399
Véase bajo el número XXIV este memorial de
Garrigós. (N. del A.)