Homenaje a Antonio Machado, en el XX aniversario de su muerte
Jesús López Pacheco
Hoy, con la buena luz de la mañana,
de sombra el corazón se me ha llenado
y de melancolía.
En otra luz lejana
don Antonio Machado
hoy hace veinte años que moría.
Don Antonio Machado, hombre entero,
pura voz española y dolorida,
callado corazón y colmenero,
verso de pueblo y vida.
Castilla y Aragón y Andalucía,
Galicia y Cataluña, Extremadura,
Guadalquivir y Duero...,
tierras y ríos, montes..., te perdía
España entera, y triste ya y oscura
se quedaba sin ti, sin poesía.
La sombra de Caín, que tú cantaste,
todo lo oscureció, ¡ay claro cielo!,
y entonces te marchaste
llevándote la muerte de tu suelo.
Porque tu muerte en Francia fue española,
español el dolor que te llevabas,
y aquella voz con la que le cantabas
y que murió de sola.
España, madre dura:
¡qué dolor es nacer en ti poeta!
Toda tu claridad se vuelve oscura,
todo el amor a ti, pena secreta.
Yo te pregunto, Patria, por Machado,
te pregunto por qué le adoloriste,
por qué -¡tanta esperanza que te ha dado!-,
lo dejaste morir de muerte triste.