Homenaje en acróstico
María del Carmen Mestre
Leerte, Leopoldo, es adentrarse
En el instante mágico en que el sueño
Olvida los pesares de la prosa
Para mecer al niño de la rima.
O vivir a través de tu palabra
La vida y la esperanza y el amor
Detrás de toda sombra, como sendas
Orladas por la luz, por el talante
De aquella rosa gris que en tu cabeza
Envuelve el pensamiento con su aroma.
Leerte, Leopoldo, es percibir
Una dulce impresión: la de sentirnos
Inmersos en la voz de una gran poema
Sabiendo que eres tú, tu mejor verso.
Valdepeñas, 3 de junio de 1995.