41
Máximo, para recalcar el mal gusto de doña Cándida, menciona la «media docena de cuadros sin mérito, que a todos los de la casa parecieron admirables»
(El amigo Manso, p. 228).
42
Pérez Galdós, La incógnita, p. 156.
43
Stoichita, 2000, p. 17.
44
Pérez Galdós, El amigo Manso, p. 179. En Cristo en casa de Marta y María observamos esa escena como ventana o cuadro en la pared trasera de la pintura. A esta escena apunta una anciana, mientras que en la mesa se exhiben peces simbólicos de Jesucristo. Atrás «María, por ejemplo, está sentada [...] a los pies del Señor. Su postura meditativa remite al tradicional motivo de la «mano en la mejilla» que significa la inactividad meditativa o la melancolía»
(Stoichita, 2000, p. 21).
45
En esta época todavía eran considerados una secta del judaísmo. Fue bajo Nerón que los cristianos fueron abiertamente perseguidos.
46
Pérez Galdós, El amigo Manso, p. 153.
47
Pérez Galdós, El amigo Manso, p. 419.
48
Máximo se da cuenta de que ya no existe. Para Kronik, esto quiere decir que sí existe claro que dentro del juego que es la novela: «But paradoxically, the cry of "Yo no existo" can be uttered only by a being existentially aware of himself. "Yo no existo", which says "I am a fiction, a dream", means "I exist"»
(1977, p. 75). También señala este crítico que Máximo es, en cierto sentido, superior a su creador: «Moreover, Manso's tone before his creator -"este tal"- is condescending at worst and compassionate at best, superior in either case»
(1977, p. 88).
49
Cervantes, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, I, 18, p. 230.
50
Ver Iglesias, 1984.