1
Así lo manifiestan el padre José Moret y el cronista navarro La Piscina: refieren con detalles un episodio que «agravó la enemistad de la reyna y el Príncipe de Viana, residiendo juntos en Sangüesa, dió la reyna un banquete a su padre y a la mitad de él exigió que el Príncipe sirviera a ella y a su padre a la mesa, haciendo oficios de maestresala: llevado de su natural bondadoso disponíase a obedecer cuando don Juan de Beaumont, que asistía al acto, le dijo mirándole fijamente: «no sirváis»; resistióse entonces el Príncipe y la reyna cobró a los dos un odio implacable; aunque Desdevises du Dezert y Garibay estiman este hecho legendario, indica que no eran (ni podían ser) cordiales las relaciones entre la madrastra y el entenado y explican la ida de la reyna a Sos, para que el parto fuese en Aragón y lejos de la Corte navarra.» V, padre JOSÉ MORET, S. J., Anales de Navarra, libro XXXII, cap. VII, y G. DESDEVISES DU DEZERT, Don Carlos d’Aragón, príncipe de Viana. París, 1889, pág. 223; este es el que cita al cronista navarro La Piscina. V. ZURITA, Anales, libro XV, cap. LIX y libro XVI, cap. VII; padre JOSÉ MORET, Anales, loc. cit. ; PEDRO MEDINA, Libro de Grandezas y cosas memorables de España, 2.ª ed. de 1566, cap. CLX, fol. 168; G. DESDEVISES DU DEZERT, loc. cit.
2
Concuerdan los historiadores en que el nacimiento del príncipe don Fernando tuvo lugar en Sos, en el palacio llamado de Sada; discrepan en el año, mes y hora en que aconteció. Zurita afirma que fué el viernes 10 de marzo de 1452, a las once horas antes de mediodía; Hernán Pérez de Guzmán, en 10 de mayo de 1453, y el padre Meret, siguiendo éste a Garibay, lo pone en el 10 de marzo de este año; Pedro Medina, en el mes de marzo ele 1450.
Zurita, con su acostumbrada cautela, previene acerca de esta equivocación diciendo que él se funda en los autores Alonso de Palencia y Juan Francisco Boscán, «que concurrieron en aquellos tiempos y fueron tan diligentes que declararon que fué en viernes, a las once horas antes de mediodía».
En 1450 no pudo ser, porque en este año la Reina no había salido de Castilla ni ido a Sangüesa, y de allí a Sos, constan las causas de todos estos hechos que tuvieron lugar en 1451: en 30 de octubre de 1449 convocó el Rey Cortes en Zaragoza; en 15 de enero de 1450, en 20 de abril y en 5 de junio se prorrogan, y después del 17 de junio abandona el monarca a Zaragoza: es inverosímil que si el nacimiento hubiera sido el 1450, estando el rey en Zaragoza, la Reina desde Sos no hubiera ido a reunirse con él o él con ella.
El problema se resuelve conociendo la fecha aproximada de la concepción; el padre Moret dice que el Almirante de Castilla, padre de la Reina, pasó a Castilla el año anterior al 1452, llamado para el recobro de sus Estados y «viendo que no podía permanecer él seguro, encaminó su hija a Aragón para entregarla a su marido el Rey de Navarra, en que faltó al pacto con el Rey de Castilla de no hacer entrega sin preceder licencia suya. Ella llegó con gran acompañamiento al Fresno, lugar de la Comunidad de Calatayud, a cuatro leguas de esta ciudad, camino de Zaragoza. Allí vino a encontrarla el rey y se detuvo algunos días con ella hasta que le fué forzoso partir al reyno de Valencia para sosegar grandes sediciones y revueltas que en muchos de aquellos pueblos se levantaron. La reyna quedó encinta y después de bien asegurada de su feliz achaque dió cuenta al rey, quien celebró la noticia con el alborozo que ella merecía y dió orden para que la reyna, en vez de proseguir su viaje a Zaragoza viniese a Navarra y tomase el gobierno de este reino en compañía del príncipe don Carlos, como lo puso en ejecución en la villa de Sangüesa en donde a este tiempo tenía el Príncipe su Corte y los tribunales de ella». Refiere a continuación el padre Moret que sintiéndose con los dolores del parto, se hizo llevar en andas hasta Sos y dió allí a luz el 10 de marzo de 1453.
La casa en donde estuvieron el Rey y la Reina era la de un pobre y honrado labrador llamado Juan de la Piedad; así lo consigna Pedro Medina en su libro De las grandezas de España; refiere puntualmente las maravillas que ocurrieron al nacer, pues, dice que "apareció subitamente gran serenidad en el Cielo y el Sol que en todo el día casi no auia parecido resplandeció muy claro; apareció en el Sol una corona de muchos colores muy hermosa semejante al arco del cielo. Estas señales vieron muchos, las quales mostrauan que el infante que entonces nació, auía de ser muy claro entre los hombres».
Refiere este autor que la noticia y el horóscopo favorable al recién nacido, lo supieron muchos varones sabios en astrología y un carmelita, que en Nápoles pasaba por santo, se lo dijo al rey Alfonso V en el Castilnuovo, donde el monarca residía y a poco llegó un correo portador de la noticia.
El cronista navarro La Piscina, citado por Desdevises du Dezert, también fija en 1451 el nombramiento de la Reina para compartir el gobierno con el Príncipe de Viana y coloca, por tanto, el nacimiento en 1452.
3
Consta que el rey Pedro I, el de Alcoraz, estuvo en el castillo (donde más tarde se alzó el Palacio de Sada) por una escritura de permuta, fechada en el 1086, publicada por BRIZ MARTÍNEZ en su Historia de San Juan de la Peña, lib. 3.º cap. I, fol. 468.
Desde este mismo lugar expide don Ramiro el Monje, en 1137, un privilegio a San Juan de la Peña en el mes de mayo; estaba allí con don Pedro de Atares para reconocer las nuevas obras realizadas en él por el arquitecto Jordán. V. ob. cit. , lib. 5.º, cap. 41, fol. 857.
4
Nobiliaris, t. V, pág. 138.
5
Estuvo el insigne geógrafo en Sos el día 16 de noviembre de 1610, cuando iba recorriendo Aragón para trazar su famoso mapa que la Diputación del Reino le había encomendado; vió el Palacio de Sada, y en un ms. hallado por don Ignacio de Asso, que cita nuestro correspondiente don Mariano de Pano en un artículo titulado Fernando el Católico y la villa de Sos, dice que: «Nesta villa parió a Rainha doña Johana a el rey don Fernando o Católico en caça de hum Martin de Sada, cuyo Bisnetto posue hoye a caça, que se llama Hernando de Sada e hora a Jurado Mayor quando por allí pasey. A caça e ben estreita e o aposento em que a Rainha parió pequenno.»
6
V. en la nota núm. 2 las distintas opiniones acerca de este punto.
7
Zurita, loc. cit., dice que el nombre de Herrando se le dió al infante recién nacido en recuerdo de su abuelo el rey don Hernando (el de Antequera). En la familia de Sada, desde el nacimiento, en su casa, del rey don Fernando, se mantiene la tradición de que así se llame el primogénito. Además del Hernando de Sada que cita Labaña en 1610, se conocen los siguientes:
Don José de Sada y Secastilla, nacido en 1639, fué el primer marqués de Camporreal, quizá por muerte del hermano mayor llamado Fernando.
Don Fernando de Sada y Antillón, nacido en 1671, segundo marqués de Camporreal.
Don Fernando de Sada, tercer marqués.
Don Fernando de Sada, cuarto marqués, no tuvo sucesión.
El quinto marqués, su hermano, tampoco la tuvo.
El sexto marqués, don Fernando de Sada y Matigó, era dueño del Palacio en 1790; antes, en 1710, lo habían sido don Fernando de Sada, canónigo de la Seo de Zaragoza, y don Adrián de Sada, colegial mayor del de San Bartolomé de Salamanca.
El séptimo marqués fué don Fernando de Sada y Montaner, muerto en 1862.
El octavo marqués rompió con la tradición; se llamaba don Eduardo de Sada y Lisperguer; no tuvo sucesión; su hermana se llamaba Fernanda, y casó en 1862 con el Conde de Torre-Marín.
El octavo marqués vendió el patrimonio y palacio de Sada, en Sos, a don Pascual Ubeda y doña Joaquina Millán, vecinos de Zaragoza. Debo estas indicaciones genealógicas a nuestro correspondiente don Mariano de Pano.
8
V. ob. cit., cap. 9.º, fol. 312.
9
V. BRIZ MARTÍNEZ, lib. 3.º, cap. 7.º
10
V. BRIZ MARTÍNEZ, lib. 5.º, cap. 41.