1
Profesora titular de literatura hispanoamericana de la Universidad de Alicante y directora del Centro de Estudios Iberoamericanos Mario Benedetti de la citada Universidad. Ha sido antóloga y editora de obras de Miguel Hernández, entre ellas, la Obra completa publicada por España-Calpe. En literatura hispanoamericana destacan sus estudios sobre indigenismo y sobre poesía coloquial (Poética coloquial hispanoamericana), así como numerosos trabajos sobre poesía cubana, poesía mexicana (una edición sobre Jaime Sabines, artículos sobre José Emilio Pacheco), poesía uruguaya (artículos y un libro sobre Mario Benedetti). Otra línea de su investigación es las relaciones culturales entre España y América latina que se han materializado en su libro El meridiano intelectual en Hispanoamérica, en el número monográfico Relaciones entre la literatura española e hispanoamericana en el siglo XX en la revista América sin nombre y en artículos sobre la relación entre autores españoles y latinoamericanos del siglo XX.
2
María Rosa Olivera-Williams, «La muerte como fuerza creadora en la poesía de José Emilio Pacheco» en La hoguera y el viento. José Emilio Pacheco ante lo crítica (selección y prólogo de Hugo Verani), México, Biblioteca Era, 1993, pág. 134.
3
José Emilio Pacheco, Tarde o temprano (poemas 1958-2000), México, Fondo de Cultura Económica, 2000. Cuando haga referencia a los poemas de Pacheco, seguiré esta edición, y en el texto principal aparecerá entre paréntesis el número de página.
4
Michael J. Doudoroff, «José Emilio Pacheco: recuento de la poesía, 1963-86» en La hoguera y el viento. José Emilio Pacheco ante la crítica, pág. 149.
5
Lilvia Soto-Duggan, «Realidad de papel: máscaras y voces en la poesía de José Emilio Pacheco» en Ensayos críticos sobre poesía mexicana actual (edición de Norma Klahn y Jesse Fernández), México, Katún, 1987, pág. 173.
6
Michael J. Doudoroff, op. cit., pág. 152.
7
Vid., Lilvia Soto-Duggan, op. cit., págs. 175 a 177.
8
Ibidem, pág. 174.
9
Michael J. Doudoroff, op. cit., pág. 156.
10
Ibidem, pág. 149. A lo dicho, añade el crítico: «Sus lecturas del Antiguo Testamento cumplen la misma función, tal y como, en sentido opuesto, lo ha hecho su interés en los poetas orientales y en los precolombinos. Pero Pacheco no es inocente como Darío, y ciertamente es más escéptico que Paz en su aproximación al mito».