Al EXCELENTÍSIMO SEÑOR
DON LUIS FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA Y VALCÁRCEL,
ROJAS Y OGONRI, Caballero Gran Cruz de la Orden Nacional
Militar de San Fernando, de la Americana de Isabel la Católica,
y de la distinguida de Carlos III, Comendador de la Legión
de Honor en Francia, de las de Cristo y de Torre y Espada
de Portugal y otras, Secretario de S. M. con ejercicio, su
Ministro Plenipotenciario, Gentil-hombre de Cámara
del Serenísimo Señor Infante de España
Duque de Luca, Teniente General de los Ejércitos Nacionales,
etc., etc.
El antiguo
alcázar de Madrid, en el fondo de la escena, destacado
del telón de foro, para que sea posible la escena
final. El teatro representa el jardín de Palacio.
-Es de noche.
Escena I
DON LUIS DE HARO, el BUFÓN.
DON LUIS
DE HARO
Oscura noche por Dios,
y con sus puntas de fría.
BUFÓN
¿Me dirá Vueseñoría
quién más necio es de los dos?
DON LUIS
DE HARO
Pícaro, así te me atreves
5
tan sin
causa ni ocasión,
¡vive Dios!
BUFÓN
Tengo
razón.
DON LUIS DE HARO
Sella esos labios aleves.
BUFÓN
No os temo, que soy del Rey,
me cuento entre
sus privados:
10
¿si ambos somos sus criados
hablarnos
claro no es ley?
DON LUIS DE HARO
¿Con un Señor
de Castilla
un vil bufón se compara?
BUFÓN
Si el Señor no se bajara
15
no sufriera tal mancilla.
(Aparte.)
Con toda tu vanidad
y tu noble
condición;
en desear al Bufón
no le igualas
en verdad.
20
DON LUIS DE HARO
Da gracias al Rey, villano,
que mi cólera modera.
BUFÓN
¿Hablara de
esa manera
a no ser Bufón, hermano?
Haya paz:
digame Usía,
25
en conciencia y sin enojo,
si
es cordura o loco antojo
pasar una noche fría
en un jardín tiritando
un noble Señor que,
en suma,
30
puede de holanda y de pluma
descansar en
lecho blando?
DON LUIS DE HARO
Para antojo fuera necio;
mas sirvo al Rey.
BUFÓN
¡Linda
flema!
yo, Señor, vuelvo a mi tema
35
El que nació
en el desprecio,
deforme, plebeyo, pobre
como yo, sirva
en buen hora,
adule, vele a deshora,
coma el pan que
al rico sobre...
40
DON LUIS DE HARO
(Riéndose.)
Gracioso está el bufoncillo.
¿Qué
has dado en filosofar?
BUFÓN
Para todo da lugar
el sitio y el postecillo.
DON LUIS DE HARO
En eso,
por Dios, no erraste,
45
que es ya más de media
noche:
mas dime si lo del coche
por desventura olvidaste.
BUFÓN
No olvidé, maguer que loco:
lo que
temo es que el bocado
50
las mulas se habrán tragado
si nos tardamos un poco.
DON LUIS DE HARO
Mucho tarda
el Rey: acaso
le detiene el de Olivares
con despachos
y pesares
55
que suele darle de peso.
BUFÓN
O se
durmió, y fuera bueno.
DON LUIS DE HARO
Sabe
el Rey que estoy yo aquí.
BUFÓN
También
lo sabe de mí,
y que me daña el sereno.
60
Mas ¿qué va que como sabio,
lo ha pensado, y que
no viene?
Que el que esposa bella tiene...
DON LUIS
DE HARO
¿Ni al Rey perdona tu labio?
BUFÓN
Los bufones
somos dagas.
65
Quien poco diestro anduviere,
cuando
así propio se hiere
no se queje de sus llagas.
DON LUIS DE HARO
Alguien viene, ¿no has oído?
BUFÓN
Sí; dos hombres. Vamos luego:
70
ellos
son dos, y yo lego
para pendencias y ruido.
DON LUIS
DE HARO
¡Ah, gallina!
BUFÓN
Es
privilegio
el miedo de los bufones,
como el valor de
infanzones,
75
y las becas de Colegio.
DON LUIS DE
HARO
¿En el jardín de palacio
quién puede
ser a tal hora?
BUFÓN
Algún alma pecadora,
pues camina tan a espacio.
80
DON LUIS DE HARO
Si
son dos.
BUFÓN
Y
eso ¿qué importa?
Tal vez que salen a pares
las
ánimas. No te pares,
ven por aquí que se
acorta.
DON LUIS DE HARO
Ni tú ni yo hemos de
irnos.
85
BUFÓN
Me iré solo, voto a cribas.
El que tú mueras o vivas
se me da...
DON LUIS
DE HARO
Pueden
oírnos,
calla ya.
BUFÓN
Callo
y me escurro,
que tierra y pies en tal lance
90
sino
honrado, a todo trance,
que han de sacarme discurso.
Escena II
DON LUIS DE HARO, El CONDE DE
VILLAMEDIANA, El CONDE DE ORGAZ, con capas largas, embozados
en el fondo del teatro y caminando con precaución.
- DON LUIS DE HARO observa y sigue sus movimientos sin moverse
del proscenio y con la dificultad que la oscuridad de la
noche origina. Las tres primeras redondillas se dicen a
media voz, de manera que se suponga que DON LUIS no puede
oírlas. Los dos interlocutores van siempre andando
con la lentitud de hombres que pasean sin objeto determinado,
hasta reparar en el mismo DON LUIS.
CONDE DE
VILLAMEDIANA
Yo sé que es un devaneo,
un delirio,
una quimera,
pero dejadme que muera
95
a manos de mi
deseo.
CONDE DE ORGAZ
¡¡Un hombre tan entendido,
tan de
sí mismo Señor,
tan hombre a quien nunca
amor
en la Corte han conocido...!!
100
CONDE DE VILLAMEDIANA
Aguila mi pensamiento
no en la tierra se fijó,
al sol claro se atrevió,
y osó contemplarle
atento.
CONDE DE ORGAZ
(A VILLAMEDIANA haciéndole
repara en DON LUIS.)
Silencio, ved que no estamos
105
solos.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Un hombre. (A
DON LUIS.) ¿Quién va?
DON LUIS DE
HARO
No va, que quieto se está.
CONDE DE ORGAZ
Pues
a nosotros que vamos
importar saber quién es.
O que el campo desaloje.
110
DON LUIS DE HARO
Vaya, hidalgo,
no se enoje
porque ha de ser al revés.
CONDE DE
VILLAMEDIANA
(Empuñando.)
Pues menos lengua y mas
manos.
DON LUIS DE HARO
Repórtese, camarada,
que pisa tierra sagrada.
115
Digame quien son, hermanos;
mañana será otro día
CONDE DE
VILLAMEDIANA
Ya en su castigo se tarda.
(ORGAZ le reporta.)
DON LUIS DE
HARO
Miren no venga la guarda,
y castigue su porfía.
120
CONDE DE ORGAZ
(A VILLAMEDIANA.)
Él tiene razón:
mañana
podréis verlo mas a espacio,
que
a la puerta de palacio
reñir, es acción insana.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Hacedlo como gustéis,
125
que sois noble y sois amigo.
CONDE DE ORGAZ
Voy pues a
vuestro enemigo.
(Llegándose a DON LUIS.)
Caballero,
el que tenéis
al sitio tal miramiento,
y queréis
reñir mañana,
130
también me ha dado a
mi gana
y quien soy decir consiento.
¿Será de
lidiar capaz
con vos, hidalgo embozado,
un caballero
nombrado,
135
en Madrid, Conde de Orgaz?
(Descubriéndose.)
DON LUIS DE HARO
(Con sorpresa descubriéndose
también.)
Digno del Cid Campeador;
mas no reinará
conmigo,
pongo al cielo por testigo,
y lo juro por
mi honor.
140
CONDE DE ORGAZ
¡Voto a tal! don Luis de Haro.
Por Dios que no os conocí,
y adivinarlo debí,
que me lo dijo bien claro
vuestra noble condición.
145
Venga acá, Villamediana,
mire si quiere mañana
reñir con tal campeón.
(VILLAMEDIANA
se llega a ellos, conoce a DON LUIS y se desemboza.)
DON LUIS DE HARO
¿También aquí estaba
el Conde?
La noche y la oscuridad
150
disculpen a mi
amistad.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Así la mía
os responde.
(Abrázanse.)
DON LUIS
DE HARO
Hora, y lo siento por Dios,
fuerza os rogaros dejéis
libre el puesto a quien debéis
155
respetar, cual
yo, los dos.
CONDE DE ORGAZ
¿Al Rey estáis esperando?
DON LUIS DE HARO
Y ya no puede tardar.
CONDE DE
VILLAMEDIANA
Es ley el darle lugar.
(Yéndose.)
DON LUIS DE HARO
Si no os voy acompañando...
160
CONDE DE ORGAZ
Disculpado estáis, a Dios,
don Luis,
el buen cortesano.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Al que espera
al Soberano
guárdele el cielo.
DON LUIS DE HARO
Y
a vos.
Escena III
DON LUIS solo.
DON LUIS DE HARO
¡Hay mas
donosa aventura!
165
Si a mí no me reportara
temer
que aquí el Rey llegara,
sucede una desventura;
y lo sintiera a fe mía,
que a Orgaz y a Villamediana
170
busco yo de buena gana
siempre para compañía.
Escena IV
DON LUIS,
el BUFÓN.
BUFÓN
(Saliendo de Palacio
medroso y observando el Teatro.)
Ánimas del purgatorio
si acaso no os habéis ido,
os conjuro, mando
y pido,
175
que en término perentorio...
(Ve a DON LUIS.)
Virgen santa tú me valgas,
de parte de
Dios te digo...
exiforas, enemigo...
así de
las llamas salgas...
180
DON LUIS DE HARO
Locos ¿pues no me
conoces?
BUFÓN
¡Oh! don Luis.
DON LUIS DE HARO
El
mismo soy.
BUFÓN
Pensé te mataran hoy
esas
ánimas a coces.
DON LUIS DE HARO
Ya se fueron,
no hay que temas.
185
BUFÓN
¿Han dicho si volverán?
DON LUIS DE HARO
¿Tus locuras cesarán,
necio,
que ya son extremas?
(Ruido de una
llave en Palacio. Al mismo tiempo se ven abrir con precaución
las vidrieras de uno de los balcones, de manera que un instante
se vea brillar la luz, la cual retiran inmediatamente.)
BUFÓN
Ya la llave allí sonó.
Será el Rey.
DON LUIS DE HARO
Tal
vez será.
190
BUFÓN
Si no es él, ya no
vendrá.
DON LUIS DE HARO
Voy a verlo.
Escena V
El REY embozado sale de Palacio.
Al propio tiempo la dueña DOÑA GUIOMAR se asoma
al balcón que abrieron, y después de haberse
inclinado para reconocer al que sale, se retira detrás
de las vidrieras permaneciendo, allí en observación.
DON LUIS DE HARO
¿Quién va?
REY DON FELIPE
IV
Yo.
DON LUIS DE HARO
(Descubríendose.)
Señor.
REY DON FELIPE IV
Sí,
yo soy; cubríos,
que pudieran observarnos
y tal
vez adivinarnos.
195
(Cúbrese DON LUIS.)
¿Qué
en fin cesó en sus desvíos
esa orgullosa
deidad,
y en recibirme consiente?
BUFÓN
No
es mucha; das para el diente,
y halagas la vanidad.
200
REY
DON FELIPE IV
Bufón, donde yo los ojos
la lengua
no has de poner.
BUFÓN
Habrémela de morder
para no causarte enojos.
¿La visteis vos, el de Haro?
205
DON LUIS DE HARO
No, señor, ese Bufón.
BUFÓN
¿Esa noble comisión
que era mía
no está claro?
REY DON FELIPE IV
¿Y consiente?
DON LUIS DE HARO
Y
os espera,
Señor, hasta el nuevo día.
210
BUFÓN
También espera su Tía,
o mas bien se desespera.
REY DON FELIPE IV
La Reina que está celosa,
como buena enamorada,
ha estado, cierto, cansada
215
en festejarme amorosa.
Hora sale de mi estancia,
y
a fe que estaba muy bella,
mas tan segura tenerla
es causa de mi inconstancia.
220
Vámonos, don Luis
amigo;
en busca de esa Sirena,
que para mí en
ser ajena
está el placer que consigo.
Al coche
guía, bellaco,
225
que no hay tiempo que perder.
BUFÓN
(A media voz.)
¡Qué dijera su mujer
si esto oyera, voto a Eaco!
REY DON FELIPE IV
¡Qué dices, lengua maldita!
BUFÓN
Digo, Señor,
lo que veo.
230
REY DON FELIPE IV
Guardate no haya solfeo.
BUFÓN
Santa Bárbara bendita.
(Vase.)
(El REY y DON LUIS siguen al BUFÓN
hablando entre sí. DOÑA GUIOMAR va abriendo
lentamente las vidrieras y observando a los que salen de
la escena. Cuando ésta se halle enteramente libre,
la dueña se asoma al balcón y hace ademán
de seguir con la vista a los que se fueron hasta que la oscuridad
no permite distinguirlos.)
Escena
VI
La dueña DOÑA GUIOMAR
al balcón. Después la REINA lo mismo, vestida
sencillamente de blanco.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
¡Él es! Al cabo marido.
(Estos versos los dice
mientras observa.)
del mejor nos libre Dios,
yo llevo
enterrados dos,
235
que más miedo me han tenido
tal
vez que al mismo demonio,
y me han hecho padecer
¿qué harán con una mujer
esclava del matrimonio?
240
REINA
(Desde dentro a media voz tirando del vestido a la
dueña.)
¿Fuéronse ya?
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Sí,
señora.
REINA
¿Y era el Rey?
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
No tiene duda.
¿No visteis la escena muda,
y el saludarle
a tal hora...?
REINA
Él es, Guiomar, ya lo veo,
245
¿a estas horas dónde va?
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Señora, pues claro está
que va el Rey
de galanteo.
REINA
¡Tan poco vale su esposa...!
DUEÑA
DOÑA GUIOMAR
Joven sois, Señora Reina.
250
Quien como yo canas peina
no se espanta de tal cosa.
Los hombres, Señora mía,
de los tiempos
que alcanzamos,
son antes que nos rindamos
255
esclavos de
noche y día.
En llegando a ser ya dueños
nos guardan como a tesoro,
no por amor, por decoro,
más celosos que extremeños;
260
y cada cual,
que es león,
si le tocan a su prenda,
no hay
delirio que no emprenda
por ajena posesión.
Un
marido tiene dama
265
a la faz del mundo entero,
y es más
cabal caballero
cuantas más son las que aula;
¡pues, guarda, si la mujer
más de un ojo deja
al manto
270
que descubra, cielo santo,
porque hará
la casa arder!
REINA
Verdades dices, Guiomar,
que
si conocer podemos,
por más que las deploremos,
275
es preciso respetar.
Entra, vámonos al lecho,
callar y sufrir es ley,
que es mi marido y mi Rey
el que el agravio me ha hecho.
280
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Cristiana conformidad.
(Mirando a la parte por donde
se fueron VILLAMEDIANA y ORGAZ.)
¿Mas qué
bultos son aquellos?
Muy pronto es para ser ellos;
¿los ve vuestra Majestad?
REINA
Si los veo; presto entremos
285
no nos hallen al balcón;
que tal vez saber quien
son
desde aquí ocultas podremos.
(Entraron cerrando las vidrieras.)
Escena VII
VILLAMEDIANA, ORGAZ.
CONDE DE ORGAZ
Así da bienes fortuna,
o más
bien así es el hombre.
290
No hay en esto que os asombre
no hay maravilla ninguna.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Pues no queréis que me inflame
viendo dejar una
rosa,
por buscar una asquerosa,
295
venal, meretriz infame.
CONDE DE ORGAZ
Celoso Villamediana,
¿pues a vos no
os está bien
(La REINA y DOÑA GUIOMAR han abierto con precaución y escuchan desde
el lintel del balcón.)
del marido
ese desdén?
¿Vuestros deseos no allana?
300
REINA
(A
GUIOMAR.)
Villamediana le ha dicho
o el oído
me engañó.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Vuestra Majestad no erró.
CONDE DE ORGAZ
Él
es extraño capricho.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Yo
vivo sin esperanza,
305
loco estoy, conde de Orgaz,
sólo
en vos algún solaz
mi angustiado pecho alcanza.
REINA
(Aparte.)
Corazón no me engañaste.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Sí; la adoro; a mi despecho
310
se hizo dueña de mi pecho.
REINA
(Con viveza.)
Mira, Guiomar, si dejaste
aquella puerta cerrada.
(Vase GUIOMAR.)
Sí, yo soy por quien suspira.
CONDE DE ORGAZ
Siempre
quien ama delira.
315
CONDE DE VILLAMEDIANA
¡Ah! mi pena
es extremada,
que no es amor, es locura
enamorarse
del cielo,
ansiar estando en el suelo
subir del sol a
la altura.
320
REINA
(Aparte.)
Yo soy, yo soy; ¡desdichado!
CONDE DE ORGAZ
Lástima os tengo por cierto.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Yo sueño estando despierto,
vivo, Orgaz, desesperado.
Viéndola crece mi fuego,
325
ausente de ella me abraso;
muero si me mira acaso,
si no me mira reniego.
REINA
¡Ay de aquella que arde y
calla!
CONDE DE ORGAZ
Si vos mismo de imposible
330
tacháis
ese amor terrible,
que tirano os avasalla,
huir,
huir es cordura,
que el tiempo y tierra distante
bastan
a cualquier amante
335
para templar su locura.
REINA
¡Huir;
huir! pues huyamos
(Éntrase la REINA.)
que
es ya tiempo corazón.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Huir dice la razón,
mas, Conde, no la escuchamos,
340
que habla más alto el amor.
CONDE DE ORGAZ
Señor
de Villamediana,
no dejéis para mañana
lo que importa a vuestro honor.
O habéis de morir
amando
345
sin esperanza ninguna,
u os ayuda la fortuna
y vencéis; pero faltando,
como noble, a vuestro
Rey,
como hombre, a Dios Soberano,
350
que la mujer del hermano
os prohíbe amar por ley.
No os enojéis:
aconsejo
como el deber me lo manda,
mas muera, si en
la demanda
355
de vuestro lado me alejo.
CONDE DE VILLAMEDIANA
¡Ofender al Rey ni a Dios!
Mi amor es puro, celeste;
no es un fuego como aqueste,
lo juro al cielo y a vos,
360
el que en la Corte se encubre
de fino amor con el nombre,
brutal afecto del hombre
que engañoso velo
cubre.
No, Conde, no, yo os lo fío,
365
a Dios mismo
no se ama
con más viva, pura llama,
que la
adora, el pecho mío.
CONDE DE ORGAZ
Quien por voluntad
camina
orillas de un precipicio,
370
Conde, se queja de vicio,
si al cabo al fondo declina.
Por amar amáis
tan solo,
¿de qué pues son vuestras quejas?,
¿por
qué rondáis estas rejas
375
hecho aguja de su
polo?
A vos mismo os engañáis,
adormecéis
la conciencia,
creed, creed mi experiencia,
lo más
cuerdo es el que huyáis.
380
CONDE DE VILLAMEDIANA
¡Y no verla!
CONDE DE ORGAZ
Eso
conviene.
CONDE DE VILLAMEDIANA
¡Lejos de ella...!
CONDE DE ORGAZ
Olvidaréis...
CONDE DE VILLAMEDIANA
¡Ah! mi delirio no veis!
CONDE DE ORGAZ
Su fin mi amistad previene.
CONDE DE
VILLAMEDIANA
(Medita algún tiempo y volviendo en sí
dice.)
Sí, amigo, me ausentaré,
385
es el remedio
violento,
rompérseme el alma siento,
pero,
Conde, partiré.
CONDE DE ORGAZ
Con vos al cabo del
mundo
iré por veros curado.
390
CONDE DE VILLAMEDIANA
Mucho la flecha me ha entrado.
Está el daño
muy profundo.
CONDE DE ORGAZ
Mañana al Rey la
licencia
le pediremos los dos,
y con la ayuda de Dios
395
dará fin vuestra dolencia.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Mañana ¿Tan presto?
CONDE DE ORGAZ
Sí,
Lo más presto es lo mejor,
agrávase
vuestro amor
un día que estéis aquí.
400
Y os lo diré sin rodeos,
el amor es imprudente,
celoso el Rey que al presente
ignora estos devaneos;
si llegara a sospechar...
405
Partamos, partamos luego,
una chispa de ese fuego
la vida os puede costar.
CONDE DE VILLAMEDIANA
¿Tanto me importa el vivir?
CONDE
DE ORGAZ
¿Y el honor de la que amáis,
410
también,
Conde, lo contáis,
en poco, como el morir?
CONDE DE VILLAMEDIANA
¡Cruel amigo!
CONDE DE ORGAZ
Sincero:
del riesgo estáis advertido,
yo por mi parte he
cumplido
415
la deuda de caballero.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Yo también la cumpliré;
mañana
licencia pido,
la razón me ha convencido,
sus
consejos seguiré.
420
Retiraos, el de Orgaz,
que aquí
el alba esperar quiero,
séame por el postrero
permitido este solaz.
CONDE DE ORGAZ
Pasar una noche en
vela
425
no es nuevo para un soldado:
si no os cansa mi cuidado,
os haré la centinela.
(VILLAMEDIANA va a responder, una llamarada interior ilumina
el balcón de la REINA, y al mismo tiempo se oye un
grito agudo de DOÑA GUIOMAR.)
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
(Dentro.)
¡Fuego!
¡fuego!
CONDE DE VILLAMEDIANA
¡Santo
cielo!
CONDE DE ORGAZ
¿De dónde el grito ha salido?
430
REINA
(Dentro.)
¡Ay de mí!
CONDE DE
ORGAZ
¿No habéis oído?
CONDE DE VILLAMEDIANA
Su voz... dejadme, yo vuelo...
CONDE DE ORGAZ
Si volvemos
a escucharla...
CONDE DE VILLAMEDIANA
Ved la llama
en su aposento.
REINA
(Dentro.)
¡Socorro!
DUEÑA
DOÑA GUIOMAR
(Dentro.)
¡Virgen!
(La REINA se va a acercar al balcón. Las llamas
se lo impiden. Se la ve de rodillas en su aposento.)
CONDE DE VILLAMEDIANA
¡Su
acento!
435
Sabré morir o salvarla.
(VILLAMEDIANA
se arroja a la reja, se le ve empezar a subir por ella. ORGAZ
hace un ademán de asombro.)
Segundo cuadro
Es de noche. - La escena en el Buen Retiro
al frente de su palacio en el jardín que ocupaba el
terreno quo hoy llaman Parterre.
Escena I
La REINA, DOÑA GUIOMAR, VILLAMEDIANA
y el de ORGAZ entran en escena: VILLAMEDIANA guiando a la
REINA aún sobresaltada, con desvelo; ORGAZ un poco
más atrás contemplándolos con lástima;
la dueña marchando con dificultad.
CONDE DE
VILLAMEDIANA
Segura en el Buen Retiro
está vuestra
Majestad.
REINA
No sé, Conde, si delirio,
o si
es cierto que respiro.
440
Dudo si sueño en verdad.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Por sueño tengo también
de mi ardiente fantasía
lográrseme tanto
bien
Tal dicha mis ojos ven.
445
Y la dudan por ser mía.
CONDE DE ORGAZ
(A VILLAMEDIANA al oído.)
¡Ah,
Conde, que os despeñáis!
Señora aqueste
es palacio,
entraremos si gustáis.
CONDE DE
VILLAMEDIANA
(Con vehemencia, aparte a ORGAZ.)
Orgaz, ¿por
qué os empeñáis...?
450
CONDE DE
ORGAZ
(Aparte a VILLAMEDIANA.)
Hablad, Conde, más
despacio.
REINA
(Sentándose en uno de los bancos
del jardín.)
Entrad vos, Doña Guiomar,
preparad vuestro aposento,
que yo quiero descansar,
y
aquí el aura respirar,
455
señores, sólo
un momento.
(Ademán de placer
en VILLAMEDIANA, de impaciencia en ORGAZ.)
Escena II
Dichos,
menos GUIOMAR.
La REINA sentada, VILLAMEDIANA en
pie cerca de ella contemplándola con delicia. ORGAZ
inquieto va y viene continuamente.
REINA
Hora que
el susto pasado,
ya en fin tranquila me veo,
las gracias
que no os he dado...
CONDE DE VILLAMEDIANA
¡Gracias!
a vos consagrado
460
de mi vida está el empleo.
CONDE DE ORGAZ
(Interrumpiendo.)
Tiemblo,
Señora, por vos:
la noche fría, el sereno...
en palacio entrad por Dios.
REINA
Si no os dañaré
a los dos
465
para mí este sitio es bueno.
(ORGAZ se inclina respetuosamente aunque con algún
despecho y vuelve a pasearse.)
Horror
les tengo a los muros;
los más fuertes, me parece,
que apenas están seguros.
De los pasados apuros
470
aún el pecho se estremece.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Recientes están, Señora,
esos recuerdos aciagos.
REINA
Parece que veo ahora
de la llama abrasadora
475
en mi estancia los estragos.
Yo en mi oratorio al Señor
a orar un instante fui,
cuando a mi dueña de honor
un grito fiero de horror
480
en la antecámara
oí.
CONDE DE VILLAMEDIANA
También, Señora,
lo oyó
quien velaba en el jardín.
REINA
(Mirada expresiva, y continua como si no la hubiera interrumpido.)
Nuestra dueña se durmió
porque anoche velé
yo,
485
y es la pobre anciana al fin.
CONDE DE ORGAZ
Tal vez esté ya dispuesto
vuestro aposento, Señora.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Vendrá la Dueña
a este puesto
en estando.
490
CONDE DE ORGAZ
(Aparte.)
Todo aquesto,
¿en que ha de parar? ¡Mal hora!
(Vuelve a pasearse.)
REINA
Prendió la luz descuidada,
acaso en los pabellones,
y vio la Dueña asombrada
495
la llama enseñoreada
del suelo a los artesones.
Muerta se creyó, y a fe
que si yo no lo creía,
Dios sabe que solo fue...
500
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Con viveza.)
¿Por qué, Señora, por qué?...
REINA
Tal vez porque presentía...
CONDE DE
ORGAZ
(Solemnemente.)
Dios vela por la inocencia
lo sabe su Majestad.
(Vuelve a pasearse.)
CONDE DE
VILLAMEDIANA
(Aparte.)
¡Oh! pesa tanta advertencia.
505
REINA
De Dios ha sido clemencia
el no abrasarme, en
verdad,
y vos, Conde, su instrumento,
que si el acaso
no os lleva
a Palacio en tal momento.
510
CONDE DE
VILLAMEDIANA
(Aparte.)
Acaso, dice y consiento.
¡Que a explicarme no me atreva!....
REINA
¿Qué
decís? ¿no me atendéis?
(Desde aquí empiezan a oírse las campanas
de Madrid tocando a fuego. - Primero pocas y a lo lejos;
el rumor sucesivamente aumentándose hasta que al fin
de la escena sea el que debieran producir todas las campanas
de la Corte tocadas a un tiempo, contando con la distancia
del Retiro.)
¿Os causa pena el recuerdo
de los servicios que hacéis?
515
CONDE DE
VILLAMEDIANA
Señora, ni me entendéis,
ni
sé si estoy en mi acuerdo.
(ORGAZ ha meditado
algún tanto y como inspirado de un pensamiento súbito
entra en Palacio sin que la Reina ni VILLAMEDIANA se aperciban
de su falta.)
REINA
Tal vez os entiendo, Conde...
El bien hicisteis, y ahora
vuestra modestia se esconde;
520
pues a mí me corresponde
pagar, cual dama
y Señora.
Que grabado estará aquí,
mientras lata el corazón,
que al fuego entrasteis
por mí,
525
que después de Dios debí
la vida a tan noble acción.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Con vehemencia que se va aumentando progresivamente.)
¿Es verdad? ¿En vuestro pecho
para siempre estoy grabado,
no importa con qué derecho?
530
Pues el servicio
que os he hecho
está ya más que pagado.
REINA
(Con turbación.)
El Rey os puede premiar...
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Con despecho.)
¡El
Rey!
REINA
El
Rey, ¿pues no es dueño?
CONDE DE VILLAMEDIANA
De mi vida no hay duda.
535
REINA
No es eso: dejadme hablar,
que yo no escuso el empeño
en que estoy de gratitud.
Mas esto ni satisface,
ni premia vuestra virtud.
540
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Enajenado.)
Ni le
vuelve su quietud
a quien en mi estrella nace.
REINA
¿Qué
decís, Villamediana?
CONDE DE VILLAMEDIANA
Yo
lo que digo no sé,
preguntádselo a la insana
545
pasión, que rinde tirana
a vuestras plantas
mi fe.
REINA
(Levantándose.)
¿A la Reina
habláis así?
CONDE DE VILLAMEDIANA
Manera
tiene en la ley
para vengarse de mí,
550
que a
ser vasallo nací
con toda el alma de un Rey.
REINA
No más: no más: os lo ruego.
CONDE DE
VILLAMEDIANA
Pretendéis un imposible,
queréis
oprimir un fuego,
555
que ya no oculto, ni niego,
básteos
mirarle insensible.
REINA
¡Conde, Conde, soy casada!
CONDE DE
VILLAMEDIANA
¡Qué importa? Contra el honor,
yo,
Reina, no os pido nada,
560
de un alma desesperada
quiero
exhalar el dolor;
quiero deciros que os amo,
desde que
os miré, Señora,
que paguéis mi amor
no clamo;
565
vuestra compasión reclamo,
mirad
si aquesto os desdora.
REINA
Ese amor es un delito.
Olvidadme.
CONDE DE VILLAMEDIANA
¿Qué
decís?
Olvidarme necesito
570
a mí mismo.
Vos un grito
en el pecho no sentís,
que noche
y día os asombre,
que repita sin cesar,
hasta
en sueños, sólo un nombre.
575
¡Que olvide
decís, a un hombre
que vive sólo de amar!
Vuestra imagen en mi pecho
es ya cosa natural,
no os
engaña mi despecho
580
aún a pedazos deshecho
me la arrancaran muy mal.
REINA
La Reina aquí no
os oyó:
la mujer os compadece:
vuestro arrojo
perdonó,
585
tal vez, no se queja, no
(Vuelve
a sentarse, reclina la cabeza y llora.)
quien de los dos
más padece.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(De rodillas
a los pies de la REINA, tomándole una mano, que ella
abandona.)
¿Lloráis, Señora? perdón.
¡Malhaya yo que os enojo
con mi atrevida pasión!
590
¡Del cielo la maldición
castigue mi loco antojo!
(ORGAZ sale de palacio y se para en la puerta viendo
la escena entre la REINA y VILLAMEDIANA.)
CONDE DE
ORGAZ
Por más prisa que me di
un poco tarde he llegado:
el tiempo necio perdí
595
con la dueña:
(Mirando a los bastiones y echando a andar hacia
la REINA y VILLAMEDIANA.)
¿qué
es de mí?
Aquí el Bufón
(Tocando
a VILLAMEDIANA en el hombro y a media voz pero de manera
que pueda oírlo la REINA.)
Escena III
Al mismo
tiempo que ORGAZ toca en el hombro a VILLAMEDIANA entra el BUFÓN en la escena, y se levanta aquel precipitado
empuñado la espada: la REINA se descubre, ve al BUFÓN,
y saludando a los Condes se dirige a palacio, en el que entra.
VILLAMEDIANA no se recobra de la agitación de la escena
anterior sino por grados y lentamente.
BUFÓN
(Mirando con interés a todos.)
A adivina quien te
dio,
sin duda jugando, están.
(Aparte.)
Una chispa, y el volcán
600
de mi pecho se encendió!
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Aparte a ORGAZ.)
Si aquel
menguado nos vio.
CONDE DE ORGAZ
(Aparte a VILLAMEDIANA.)
No sé que deciros: él
es bellaco y no novel.
BUFÓN
(Aparte.)
¡Y es fuerza que diga chistes!
605
(Con amargura señalando a VILLAMEDIANA.)
¿Por que un cuerpo no me distes,
Señor,
comparable a aquel?
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Aparte a
ORGAZ.)
¡Esta noche es una vida,
Conde de Orgaz,
y muy larga!
BUFÓN
Hay condición más
amarga
610
que la mía!
CONDE DE ORGAZ
(A VILLAMEDIANA.)
Esta venida
nos anuncia que sabida
por el Rey la quema
es ya.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(A ORGAZ.)
El Bufón
nos lo dirá.
CONDE DE ORGAZ
(A VILLAMEDIANA.)
Tengo a su malicia miedo:
615
dejadme a mí: es taos
quedo,
que no me sorprenderá.
BUFÓN
(Aparte.)
¡Otro lograr, y yo arder!
Pues probarán mi venganza,
esta sea mi esperanza,
620
ya que otra no puede ser!
CONDE DE ORGAZ
(Al BUFÓN en tono desembarazado
e insinuante.)
¿Quién te llegó nunca a ver
amigo, en tanto silencio?
BUFÓN
Ante los que reverencio.....
CONDE DE ORGAZ
¿De ahí sopla el viento?
¡Bravo!
625
BUFÓN
Con el Señor al esclavo
siempre
a callar le sentenció.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(A ORGAZ.)
Misterioso está.
ORGAZ
(A VILLAMEDIANA.)
Veremos.
(Al BUFÓN.)
El Rey sabrá, no hay dudarlo,
lo del fuego.
CONDE DE VILLAMEDIANA
¿Ha
de ignorarlo
630
cuando todos lo sabemos?
BUFÓN
(Maliciosamente.)
¡Cuántas cosas hay que vemos
los demás
y él solo no!
CONDE DE ORGAZ
(A VILLAMEDIANA.)
No hay ya que dudar que os vio.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(A ORGAZ empuñando la daga.)
Pues quitemos un testigo.
635
CONDE DE ORGAZ
(Deteniéndole el brazo.)
Que
os perdéis, tened (Al BUFÓN.)
amigo.
BUFÓN
Amigo vuestro soy yo!
CONDE DE
ORGAZ
(Desentendiéndose de la replica.)
Sabe el
Rey que ardió Palacio!
BUFÓN
El campaneo en
verdad
debe oír su Majestad.
640
CONDE DE
VILLAMEDIANA
(Impaciente.)
¡Parece que estás
despacio!
¿Lo sabe, o no?
BUFÓN
Soy
reacio
sin malicia, mi Señor.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Colérico.)
Pues de grado o de temor
te haré responder, villano.
645
BUFÓN
(Con ironía.)
¡Váyase Usía a la mano
no nos
le ahogue el furor!
CONDE DE ORGAZ
(A VILLAMEDIANA.)
Vos pondréis el pleito tal
que demos todos al
traste.
(Al BUFÓN.)
Vamos, de locuras baste:
650
que estás por Dios sin igual.
BUFÓN
Siempre
he sido un animal
sin quitarle ni ponerte.
CONDE DE
ORGAZ
A dónde está el Rey, que a verle
queremos ir sin demora.
655
BUFÓN
¿A verle corriendo
ahora?
Iréis sin duda a acorrerle.
CONDE DE
ORGAZ
(Con dignidad.)
A lo que quiera que vamos,
esclavo,
no es cuenta tuya;
que tu malicia no arguya,
660
si tanto
te toleramos
que es por ti; que por tus amos,
necio,
no te castigué.
Responde presto, que a fe
se me acaba la paciencia,
665
y con otra impertinencia
no
respondo de qué haré.
BUFÓN
(Humillado.)
Perdón. El Rey va a venir,
Palacio todo está
ardiendo;
por la Reina están temiendo,
670
que
no la vieron salir.
ORGAZ
(A VILLAMEDIANA.)
Vámosle,
Conde, a decir
al Rey que está su consorte...
BUFÓN
Él viene aquí con su Corte,
vedle, del
coche se apea.
675
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Aparte a ORGAZ.)
¡Qué noche!
CONDE DE ORGAZ
(Aparte a VILLAMEDIANA.)
Para
bien sea.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Aparte a ORGAZ.)
No hay riesgo ya que me importe.
Escena IV
Precedido por pajes con hachas encendidas
y un destacamento de la guardia alemana, entra el REY en
escena lleno de agitación y pena, con el CONDE-DUQUE
DE OLIVARES, DON LUIS DE HARO, Grandes, Gentiles hombres,
etc. Cierra la comitiva otro destacamento de la misma guardia
alemana. - Los CONDES DE ORGAZ y VILLAMEDIANA se descubren
y saludan. El BUFÓN va a colocarse detrás del
REY, a cuya derecha e izquierda están CONDE-DUQUE
DE OLIVARES y HARO, los cortesanos los rodean, la guardia
en el fondo; los pajes de las hachas en los costados del
proscenio, a la derecha de éste ORGAZ y VILLAMEDIANA.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
El Bando se ha publicado,
Señor, en todo Madrid.
REY DON FELIPE
IV
¿Pero, en Palacio, decid,
680
nadie noticia os ha dado?
CONDE DE ORGAZ
(Doblando la rodilla ante el REY.)
Albricias vengo a pediros:
en salvo está vuestra
Esposa.
REY DON FELIPE IV
¡Oh fortuna prodigiosa!
(Levantando a ORGAZ.)
Vos mismo podéis mediros
685
la recompensa a placer.
CONDE DE ORGAZ
¡Ya me sobra
el escucharos!
(Tomando de la mano a VILLAMEDIANA.)
Hora,
Señor, presentaros
al Conde, es en mí un
deber,
pues que pierda no es razón
690
quien calla
aquí por modestia,
y ni riesgo ni molestia
ha
escusado en la ocasión.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Turbado.)
Pues yo, Señor... pero Conde.
CONDE DE
ORGAZ
A la Reina mi Señora
695
el Conde salvó,
y ahora
no sé yo por qué lo esconde.
CONDE DE
VILLAMEDIANA
También, Señor, el de Orgaz
en las llamas penetró.
REY DON FELIPE IV
Basta, basta: tendré yo,
700
Señores, que poner
paz;
ni aún ese duelo consiento
por más
que es noble, por Dios,
que cada cual de los dos
más que a sí, al amigo atento,
705
quiera la
palma ceder
al otro de la victoria,
contentándole
la gloria
que ganó con el vencer.
Ambos quedaréis
iguales,
710
que entrambos me habéis servido,
y nunca
hay premio perdido
en hombres tan principales.
Mas decidme,
¿qué fortuna
cerca palacio os llevó,
715
pues cuando el fuego estalló
no os vio persona
ninguna?
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Turbado aparte.)
Válgame el cielo, no sé
que le diga! (Al
REY.) Yo.
CONDE DE ORGAZ
(Aparte a VILLAMEDIANA
interponiéndose entre él y el REY.)
Callad.
(Al REY.)
Oiga vuestra Majestad,
720
que
yo, Señor, lo diré.
Con unas damas al soto
fuimos los dos a cenar.
BUFÓN
En eso no hay que
tachar,
que no tienen ningún voto.
725
CONDE DE
VILLAMEDIANA
Hízose tarde, ellas tienen
no sé
si deudo o marido.
BUFÓN
Algún pobre desvalido
que las ninfas entretienen.
REY DON FELIPE IV
No interrumpáis el Bufón,
730
o vive Dios...
Proseguid.
CONDE DE VILLAMEDIANA
No quisieron que a
Madrid
las traiga nuestra atención,
mas aceptaron
el coche
que nosotros les cedimos
735
y a pie los dos
nos vinimos
ya después de media noche.
Dicha fue
andar tan a espacio,
providencia el que se acorte
el camino de la Corte
740
por el jardín de Palacio.
Que apenas en él entramos
un grito funesto oímos,
y ardiendo la estancia vimos
de la Reina que adoramos.
745
El Conde en nada repara,
entró a las llamas por
ella
más veloz que la centella
que el cielo airado
dispara.
Fue deuda seguirle en mí,
750
forzamos
ambos la puerta,
y a la Reina, medio muerta,
pudimos
traer aquí.
Hora descansa, Señor,
en
su Palacio segura,
755
y nos cabe la ventura
de entregarla
a vuestro amor.
REY DON FELIPE IV
Ingrato a vuestro
servicio
no será el Rey de Castilla.
Por más
que apenas su silla
760
pagara tal beneficio.
(Con tono festivo.)
Y vos, buen Villamediana,
que yo creí un capuchino,
ved que debéis al destino
por dar al aire
una cana.
765
Si habéis hecho a vuestra dama
alguna
trova pulida,
traédmela por mi vida.
BUFÓN
(Con amarga ironía.)
Y escriba como se llama.
REY DON FELIPE IV
(A ORGAZ.)
¿No escribió trovas
de veras?
770
CONDE DE ORGAZ
Yo, Señor, no lo he
sabido.
BUFÓN
Pues si las sabe el marido
pudieran
ser las postreras.
REY DON FELIPE IV
(Al CONDE-DUQUE.)
¿ Está Velázquez seguro?
CONDE-DUQUE
DE OLIVARES
Y su estudio se salvó.
775
REY DON FELIPE
IV
Un cuadro sintiera yo
más que el Palacio, os
lo juro.
Amigos a descansar;
Condes, os tendré
presentes.
(Al CONDE-DUQUE.)
Para evitar accidentes
780
que no cesen de rondar.
(El REY precedido de
sus Pajes, seguido de DON LUIS DE HARO y de algunos de la
Corte, cerrando la marcha la guardia, entra en palacio. Mientras
los demás se dispersan el BUFÓN se acerca por
detrás a ORGAZ, le dice los versos que se le marcan
y corre a palacio. Entre tanto el CONDE-DUQUE que ha acompañado
al REY hasta palacio vuelve a la escena que toda ella debe
ser rápida.)
Escena V
ORGAZ, VILLAMEDIANA, el BUFÓN, el CONDE-DUQUE.
BUFÓN
(A ORGAZ.)
Vos componéis
una historia,
que no hay más que desear,
sólo
al fin llegué a notar
que os faltaba la memoria.
785
(Vase el BUFÓN. Ademán de indignación
y desprecio en ORGAZ.)
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
(Volviendo a la escena y tomando la mano a VILLAMEDIANA.)
Salón en el Palacio del
Buen Retiro, suntuosamente adornado; mesa con papeles y sillón
para el REY.
Escena I
DON LUIS DE HARO, El CONDE-DUQUE.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Digo, que apenas lo creo,
Sobrino, a fe de Gaspar.
DON LUIS DE HARO
Yo lo quisiera
dudar,
pero es cierto que lo veo.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
¿Tanto ha podido ese Orfeo
5
con su lira altisonante?
DON LUIS DE HARO
Aguardad, Tío, un instante,
vuestros ojos verán
o que tal vez dudarán
aun teniéndolo delante.
10
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
¿Cómo a mí se me ha escapado?
DON LUIS
DE HARO
Vos entre tanto negocio
no podéis cual yo,
en el ocio,
observar; sois observado.
Gentil-hombre adocenado
15
en mí nadie se detiene,
ni a ninguno se previene
que yo le sigo los pasos.
Ved, pues, como en muchos casos
no ser temido conviene.
20
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Teniendo tan buen amigo,
que observa mientras trabajo,
difícil será que abajo
esa gente de conmigo.
DON LUIS DE HARO
(Aparte.)
Yo veré
si lo consigo.
25
(Al CONDE-DUQUE.)
No os perdáis
por confianza,
mirad que vuestra privanza
está
en peligro inminente,
que el Rey, Tic, ya consiente
que
otro tenga la esperanza.
30
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
¿En fin, él ya se envanece?
¿Ya sueña en
el Ministerio?
DON LUIS DE HARO
Apenas hace misterio...
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
¿Y su valimiento acrece?
DON LUIS
DE HARO
Ello así me lo parece
35
más claro
que el medio día.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Un
poeta: eso sería
fenómeno, vive Dios.
DON LUIS
DE HARO
Pues si él puede un sois vos
quien se lo
estorba, a fe mía.
40
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
¡Villamediana ministro!
¡Un poeta mi rival!
¡El gobierno
universal
quien no peina ni una canal!
¡Ah! cabeza casquivana,
45
a tanto habéis aspirado,
pues queda por mí
el cuidado
de haceros arrepentir.
DON LUIS DE HARO
Yo
os he dicho mi sentir,
pero tal vez me he engañado.
50
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
No por Dios, tenéis
razón,
desde aquello del incendio
creyose el hombre
un compendio
de la humana perfección.
Ya tuve
cierta aprensión
55
y después la descuidé;
mas o le prometo a fe
no olvidarle en adelante.
DON
LUIS DE HARO
(Aparte.)
Ya está de muy
buen talante,
Jueguen: que yo cobraré.
60
CONDE-DUQUE
DE OLIVARES
¿Quién le da su valimiento?
Que
yo allá entre los papeles,
las tramas de esos donceles
no las veo, aunque las siento.
DON LUIS DE HARO
Como aún
no está en el asiento
65
no tiene muchos parciales.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
¿Siquiera entre sus iguales...?
DON LUIS DE HARO
El de Orgaz, su grande amigo.
CONDE-DUQUE
DE OLIVARES
Nunca le he visto conmigo
y siempre entre
mis rivales.
70
DON LUIS DE HARO
Algunos de los Guzmanes
le demuestran grande afecto.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Mis parientes, en efecto,
son conmigo muy galanes.
DON
LUIS DE HARO
También dicen que en tus planes,
75
mas yo afirmarlo no puedo,
don Francisco de Quevedo.....
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Si estará; lengua mordaz.....
DON LUIS DE HARO
Pasa por hombre capaz.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Yo también se lo concedo.
80
DON LUIS DE HARO
Otros
de menos cuantía
que fuera largo nombrarlos.
CONDE-DUQUE
DE OLIVARES
No fuera malo apuntarlos,
porque esta
memoria mía...
DON LUIS DE HARO
Hacerles mal
no querría...
85
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
(Sonriéndose.)
Ni yo lo quiero tampoco,
con que viajen un
poco
para que no estorben, basta.
DON LUIS DE HARO
Clavósele yerro y hasta.
Ya de celos está
loco.
90
(A OLIVARES.)
Como deudo y como amigo
una
palabra y no más;
¿tente lengua, dónde vas...?
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
(Con interés.)
Decid,
decid, yo me obligo
a callarlo, y por testigo
95
de
mi promesa a Dios pongo.
DON LUIS DE HARO
Ved, Duque, que
yo me expongo...
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
¿Dudáis
de mi fe, Sobrino?
¿Tan necio soy? ¿tan sin tino?
Yo
de secretos dispongo.....
100
DON LUIS DE HARO
Basta, al
cabo es lo diré;
murmuran, sin fundamento,
al
menos yo así lo siento,
porque otra cosa no sé:
dicen, y muchos a fe
105
que al Conde ayuda a subir,
quien, no me atrevo a decir,
baste que él es muy
galán,
lo demás os lo dirán,
si
lo quisiereis oír.
110
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
(Después de una breve pausa.)
¿Será alguna
dama?
DON LUIS DE HARO
Sí.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
¿Muy noble, muy principal?
DON LUIS DE HARO
(Bajando la voz.)
Acaso no tiene
igual.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Está bien: ya
os entendí,
fiad el resto de mí.
115
DON LUIS
DE HARO
Mirad que importa el secreto.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Bueno está, yo lo prometo.
DON LUIS DE HARO
Ya viene su Majestad,
os dejo con él.
CONDE-DUQUE
DE OLIVARES
Andad.
DON LUIS DE HARO
(Aparte.)
Bueno le he puesto el
coleto.
120
(Vase.)
Escena II
El REY de negro en cuerpo, el Toisón
pendiente de una cadena de oso, y gorra de terciopelo también
negra.
El REY, CONDE-DUQUE
DE OLIVARES.
REY DON FELIPE IV
Muy temprano, Conde-Duque,
hoy
viene vuestro desvelo.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
A vuestras
plantas, Señor...
(Arrodillándose.)
REY DON FELIPE IV
Alzad; despachemos presto
(Levantándole.)
los negocios más urgentes,
125
que audiencia he
de darles luego
a Góngora, Calderón,
Villamediana
y Quevedo.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Felices son, pues
al Rey
vienen a darle recreo,
130
y no como yo a amargarle
con negocios su contento.
REY DON FELIPE IV
Pensión
es a que los Reyes
nacieron, Conde, sujetos:
resignémonos
con ella,
135
pues así lo quiso el cielo.
¿Qué
hay de Flandes?
(Siéntase.)
CONDE-DUQUE
DE OLIVARES
Nuevas
hay,
Señor, de grande contento;
antes de mucho
el de Orange
que ha de verse sólo espero;
140
Breda sus muros rindió
de Espínola a los
esfuerzos.
REY DON FELIPE IV
Gran caudillo es el Marqués,
eternos serán sus hechos.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Un poco blando, Señor,
145
ha andado con los Tudescos.
REY DON FELIPE IV
Vencidos ya fuera mengua
andar
con ellos severo.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Herejes son
y rebeldes.....
REY DON FELIPE IV
Pero son vasallos
nuestros.
150
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
(Aparte.)
¿Qué
es esto? ¿Piensa por sí
quien antes obraba ciego?
Yo he de perderme, por Dios,
u otra vez ponerle el freno.
REY DON FELIPE IV
Haced, Conde, que esa nueva
155
notoria sea a mis pueblos;
mañana la Corte a Dios
dará gracias en el templo,
y al Marqués
por su victoria
una carta escribir quiero.
160
CONDE-DUQUE
DE OLIVARES
Tantas honras.....
REY DON FELIPE
IV
Son
debidas
a Espínola, y a sus hechos.
Él
da su sangre por mí,
para mí gana trofeos,
él solo me sirve más
165
que hieran cien
lisonjeros.
Honrarle, Duque, es justicia,
y lo he de
hacer, vive el cielo.
Quiero que sea su triunfo
en los
siglos venideros,
170
estímulo a los soldados,
a los Monarcas ejemplo.
Ofrézcase en nuestro nombre
espléndido, rico premio,
a quien la toma de Breda
175
mejor trasladare al lienzo.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Y grande al verla pintada,
dirán, Señor,
nuestros nietos,
fue la acción, pero más
grande
el monarca que dio el premio.
180
(Aparte.)
Mucho
quieres al Marqués,
yo trabajaré en perderlo.
(Al REY.)
Mas hay de mil memoriales
y todos
con un intento,
quéjense de que el de Lerma
185
en su fatal ministerio.....
REY DON FELIPE IV
Mi
padre reinaba entonces,
que lo olvidaréis no pienso.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Respeta, Señor, mi fe
al Rey que ya está en el cielo....
190
REY DON FELIPE
IV
Yo sé bien que mi buen padre
no pude, como no
puedo,
en su inmensa Monarquía
por sí solo
todo verlo,
el Cardenal abusó
195
de que el Rey
le amaba ciego:
y costárale muy caro
si yo un
delito le pruebo.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Dueño
fue de los tesoros,
chupó la sangre del pueblo,
200
vuestras cajas están faltas,
él, Señor,
vive opulento...
REY DON FELIPE IV
Examinad si las
quejas
están fundadas primero.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
No hay dudarlo.
REY DON FELIPE IV
Pues
devuelva
205
lo que ha usurpado a mi pueblo;
y válgale
a su cabeza
que la protege el capelo.
OLIVARES
Murmura
el Duque de Osuna,
hombre, Señor, turbulento,
210
de vos y de vuestra Corte
sin medida ni respeto.
REY
DON FELIPE IV
Imaginose en Italia
el Duque ser un
portento.
Mi padre ya lo quitó
215
por otras sospechas
creo.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Su nobleza y su valor
le dan con el vulgo necio
gran peso, y aún en
la Corte
que tiene amigos sospecho.
220
Es su grande
admirador
Don Francisco...
REY DON FELIPE IV
Quién?
¿Quevedo?
Ese tiene por divisa
estar siempre descontento.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Bueno será que uno y
otro,
225
el grande como el pequeño,
aprendan
en reclusión
a tener al Rey respeto.
REY DON FELIPE
IV
Prended a Osuna en su casa,
sirva a los otros de ejemplo;
230
en cuanto a Quevedo, Duque,
más tarde lo pensaremos.
CONDE-DUQUE DE OLIVARES
Mire vuestra Majestad
que
su lengua mordaz temo.
REY DON FELIPE IV
Yo no os he
dicho que no
235
sino que pensarlo quiero.
CONDE-DUQUE
DE OLIVARES
Esos poetas, Señor,
escudados con
su ingenio
no hay esfera a que atrevidos
no emprendan
alzar el vuelo.
240
REY DON FELIPE IV
Yo le cortaré
las alas
al que tenga un loco intento;
que a mi lado
y en la Corte
están para mi recreo,
y no me han
de hacer, por Dios,
245
de la triaca veneno.
CONDE-DUQUE
DE OLIVARES
Ella es gente que delira,
que vive de
devaneos,
de amores, que muchas veces
pasan de falsos
a ciertos.
250
¿Quién sabe hasta dónde puede
oculto tras de sus versos,
poner un audaz poeta
el
osado pensamiento?
REY DON FELIPE IV
Explicaos, Olivares,
255
¿qué queréis decir con eso?
CONDE-DUQUE
DE OLIVARES
(Aparte.)
La flecha ha dado
en el blanco.
(Al REY.)
No digo, Señor;
provengo.
(Arrodillándose.)
Deme vuestra
Majestad
(El REY le da la mano y él se la
besa.)
su mano....
260
REY DON FELIPE IV
Guárdeos
el cielo.
(Vase OLIVARES.)
Escena III
El REY.
Fulgente
brillo, que al mortal deslumbras
con mentido esplendor
en las diademas
de lejos eres como el sol, alumbras:
mas a la frente que te ciñe quemas.
265
Es ser un
numen que la tierra habita
reinar para el que nace al pie
del trono;
y para el triste que sobre él se agita,
es ser el blanco del humano encono.
Amigo, esposa, hermano,
a los mendigos
270
a quien amar y en quien fiar dio el
cielo:
ve el Rey hasta en sus hijos enemigos,
cada instante
en su vida es un recelo.
Tranquilo el pobre vive ¡oh providencia!
y hasta en suelos el grande ve su ruina.
275
Así
el raudo huracán en su violencia
deja la caña
y llévase la encina.
Escena
IV
El REY, el BUFÓN.
BUFÓN
(Desde la puerta.)
Vuestra Majestad permite...
REY DON FELIPE
IV
Entrad, entrad, Gentil-hombre.
¿Qué nos tenéis
que decir?
280
BUFÓN
Como mandasteis anoche
afuera
esperando están
con sátiras, odas, motes,
zarzuelas, tragicomedias
y otras que no sé sus
nombres,
285
cuatro cisnes del Parnaso
todos famosos
y nobles.
REY DON FELIPE IV
Vengan, que ya los espero;
y a la Reina, de mi orden,
haced que avisen también,
290
(Vase el BUFÓN.)
que ella ha de ser quien
corone
al vencedor del certamen
porque sea el premio
doble.
Escena V
El
REY sentado, DON LUIS DE GÓNGORA, El CONDE DE
VILLAMEDIANA,
DON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA, DON FRANCISCO QUEVEDO
DE VILLEGAS, introducidos por un Ujier, que se retira.
REY DON FELIPE IV
Venid en buen hora, llegad trovadores,
gala y ornamento del suelo español:
295
venid,
los más claros, ilustres cantores
que nunca inspiraron
los rayos del sol.
DON PEDRO CALDERÓN
Salud,
coronado, magnánimo Apolo;
dos mundos el cielo naciendo
te dio:
del numen de Delfos faltábate sólo
300
el cetro: a tu ingenio, Señor, lo rindió.
DON LUIS DE GÓNGORA
Dos veces tu frente, Monarca,
corona
la rama de Dafne, la ninfa cruel,
tejieron las
musa allá en Helicona
la hispana diadema y el sacro
laurel.
305
CONDE DE VILLAMEDIANA
Que nada deciros
conviene, contemplo
que en cifra el Parnaso ya ha hablado,
Señor.
El mudo Heliotropo me sirva de ejemplo
que adora callando de Febo el fulgor.
REY DON FELIPE
IV
(Levantándose.)
La Reina, Señores: aquí
su hermosura
310
del campo de Apolo será digno juez.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Aparte.)
La Reina! de verla
tendré la ventura!
Fortuna es piadosa conmigo esta
vez.
Escena VI
Dichos,
la REINA con Damas que se retiran desde la puerta, un Ujier
la precede y se retira cuando estén todos sentados.
El REY va a recibirla, y ofreciéndola su mano la lleva
al sillón que él mismo ocupaba.
REY
DON FELIPE IV
Las gracias os damos, señora, los
Vates,
pues viene a escucharnos la vuestra beldad,
315
aliento el mirarla dará en los combates;
venid,
Reina hermosa, mi asiento tomad.
REINA
Sentarme! no puedo
tomar vuestra silla.
REY DON FELIPE IV
Tomadla a fe
mía, que aquí no soy Rey.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Aparte.)
¡Qué hermosa! adorarla no es gran maravilla.
320
REINA
Señor, obedezco, tu gusto es mi ley.
REY
DON FELIPE IV
Tomad caballeros, tomad taburetes,
(Todos toman taburetes. El ujier va a ofrecer al REY un
sillón y rehusándole éste le presenta
un taburete, en que se sienta. El ujier se va.)
asientos iguales a todos nos dan.
Por Dios que al juzgarnos
a nadie respetes,
aquí entre poetas no soy Majestad.
325
DON FRANCISCO QUEVEDO
Si ciegos no somos, y al
sol brillar vemos,
que faltan sus luces en vano es decir.
REY DON FELIPE IV
Por Dios que a Quevedo también
le tenemos.
DON FRANCISCO QUEVEDO
Con estos Señores
mandasteis venir....
REY DON FELIPE IV
Por mudo o ausente,
Quevedo, os contaba;
330
¡callar tanto tiempo! ¿dudaralo
yo?
DON FRANCISCO QUEVEDO
Mi lengua al silencio, Señor,
ensayaba,
que dicen por suelta, que a veces pecó.
REY DON FELIPE IV
Si hablarais conmigo tan solo, Quevedo,
por cierto que amargo no os fuera el hablar.
335
DON FRANCISCO
QUEVEDO
Señor, lo confieso, tenerme no puedo.
REY
DON FELIPE IV
Pues cuenta que un día no os llegue
a pesar
REINA
No empieza, Señores, la noble academia.
¿Quién es el que debe, decid, proponer?
REY DON FELIPE
IV
Con justo derecho la Reina os apremia.
340
Don Pedro
el primero por fuerza ha de ser:
primero es en letras,
en ciencia y en años,
y al hábito santo se
debe este honor.
DON PEDRO CALDERÓN
Honraisme,
Felipe, por modos extraños.
REINA
Decid que os escucho.
DON PEDRO CALDERÓN
(Poniéndose en pie,
y leyendo.)
"Poder
del amor
345
¿Cuál es la gloria mayor
de esta
vida? Amor, amor.
No hay sujeto en que no imprima
el
fuego de amor su llama,
pues vive mas donde ama,
350
el hombre, que donde anima.
Amor solamente estima
cuando
tener vida sabe,
el tronco, la flor y el ave;
luego es
la gloria mayor
355
de esta vida: amor, amor.
Aquel ruiseñor
amante
es quien respuesta me da,
enamorando constante
a su consorte que está
360
un ramo más
adelante.
Calla, ruiseñor, no aquí
imaginar
me hagas ya
por las quejas, que te oí,
como un
hombre sentirá
365
si siente un pájaro así.
Mas no, una vid fue lasciva
que buscando fugitiva
va
el tronca, donde se enlace,
siendo el verdor con que abrace
370
el peso con que derriba.
yo así con verdes
abrazos
me hagas pensar en quien amas,
vid, que dudaré
en tus lazos,
si así abrazan unas ramas,
375
como
embrazan unos brazos.
Y sino en la vid, será
aquel
girasol, que está
viendo cara a cara el sol,
tras
cuyo hermoso arrebol
380
siempre moviéndose va:
no sigas, no, tus enojos,
flor, con marchitos despojos,
que pensarán mis congojas
si así lloran
unas hojas,
385
como lloran unos ojos:
cesa, amante ruiseñor,
desunete, vid frondosa,
párate, inconstante flor;
o decid ¿qué venenosa
390
fuerza usáis?
amor, amor."
(Hace una reverencia a la REINA y le
entrega el papel.)1
(Reverencia y entrega
el papel. - Durante la lectura de este soneto GÓNGORA
y QUEVEDO se miran entre sí con malignidad, ocultándose
del REY: éste presta la mayor atención como
quien no comprende bien; la REINA tiene los ojos clavados
en el suelo procurando reprimir su agitación; CALDERÓN
es el único que oye esta composición como las
demás sin otro interés que el de literato.
Concluyendo, levántase el REY como distraído
y los demás por respeto. La REINA permanece sentada
dando vueltas al soneto del CONDE entre las manos. VILLAMEDIANA
absorbido en sus pensamientos parece no saber donde se halla.)
(Hace seña
con la mano, retíranse los poetas, menos VILLAMEDIANA;
QUEVEDO lo advierte, vuelve y le toca en el hombro; vuelve
en sí el CONDE y entendiendo la seña de QUEVEDO,
hace una reverencia al REY, otra a la REINA y se retira con
los demás.)
Escena VII
El REY, la REINA sentada y siempre con el soneto
de VILLAMEDIANA en la mano.
REINA
(Aparte.)
Mal
haya, amén, el soneto.
¡Mal haya el hombre imprudente!
515
Se ha vendido.
REY DON FELIPE IV
¿Qué
os parece del conceto
del Conde? ¿no es excelente,
bien
sentido?
REINA
Confuso me pareció.
520
REY DON FELIPE
IV
Yo lo tengo por muy claro,
mi Señora.
REINA
Que no entiendo, Señor, yo
tanto como vos, ni es
raro,
ni se ignora.
525
REY DON FELIPE IV
Modesta
estáis por demás,
que al cabo sois vos el
juez
del combate.
REINA
Quedándose alguno atrás,
fuera, Señor, dar el prez
530
disparate.
REY
DON FELIPE IV
¿Pues quién falta?
REINA
Vos
faltáis.
REY DON FELIPE IV
Es el pretexto ingenioso,
bien hallado.
REINA
Vos sois el que rehusáis
535
por modesto o perezoso
lo tratado.
REY DON FELIPE
IV
En fin que al premio renuncio
por una u otra razón
ya os advierto.
540
REINA
Que es de nuevo amor anuncio
despreciar así mi don
tengo cierto.
REY DON FELIPE
IV
Sutil estáis, por mi vida,
aunque Reina, sois
mujer,
545
no hay dudarlo.
Mucho tenéis de entendida:
mas, el premio he de saber
a quien darlo.
REINA
Yo pensaba
que a mi esposo,
550
al Rey, ornara la banda
que ofrecía;
que por discreto y dichoso
juzgaba que en la demanda
vencería.
555
REY DON FELIPE IV
Discreta lisonja,
a fe.
Decid: ¿el premio ofrecido
no era verde?
REINA
Eso lo que dije fue.
REY DON FELIPE IV
Pues el que
ya ha conseguido
560
poco pierde.
REINA
Por qué,
Señor, no comprendo.
REY DON FELIPE IV
Pues
claro está, vive Dios.
REINA
Soy tan corta.
REY
DON FELIPE IV
Muy bien la trova os entiendo.
565
REINA
Pues no os entiendo yo a vos.
REY DON FELIPE IV
Nada
importa.
REINA
(Levantándose.)
Que es mi presencia
importuna
me dice bien claramente
vuestro enfado.
570
Nunca en ocasión ninguna
el seros impertinente
me ha gustado.
(Hace una reverencia y se dirige
hacia la puerta.)
REY DON FELIPE IV
(Deteniéndola.)
No, Isabela, no os marchéis.
REINA
(Insistiendo
en irse.)
No lo hagáis de cortesano
575
por mi
vida.
REY DON FELIPE IV
¿No os he dicho que os quedéis?
REINA
(Insistiendo en irse.)
Presumís que lo hago,
en vano,
de ofendida.
REY DON FELIPE IV
(Deteniéndola.)
No habéis de salir de aquí,
580
que aquesta es mi voluntad.
REINA
La obedezco.
REY DON FELIPE
IV
Queréis burlaros de mí...
REINA
Mire vuestra
Majestad...
(Aparte.)
Yo fallezco.
585
REY DON FELIPE
IV
Miro y veo, mas acaso...
que muchos que aquí
se mueven
y se amañan.
Si fiando, a dar un paso
en que soy ciego se atreven,
590
bien se engañan.
REINA
Extraño está el Rey conmigo,
nací
a penar en mal hora,
¡Desdichada!
REY DON FELIPE
IV
Fuera el Rey muy vuestro amigo,
595
sino os hallara, Señora...
REINA
¿Qué?
REY DON FELIPE IV
Culpada.
REINA
Oh! válgame Dios del cielo.
La muerte venga
a librarme
prontamente.
600
Morir es ya mi consuelo,
pues que la infamia sellarme
vi en la frente.
Nací
de sangre Real,
soy de la casa de Francia,
605
soy Borbón.
Vine a España por mi mal,
y cediendo a vuestra
instancia
y petición...
REY DON FELIPE IV
No levantéis tanto el tono
610
que oyen hasta los tapices,
en Palacio;
y se ha de andar sobre el trono
hasta
en los mismos deslices
muy a espacio.
615
REINA
¡Ay infelice
mujer!
¿Quién nunca me vio liviana?
¿Quién
impura?
REY DON FELIPE IV
¿Si hoy os llegaran a ver,
vivierais hasta mañana
620
por ventura?
Con
una sombra de agravio,
con una sola mirada
deshonesta...
REINA
Pues confiesa vuestro labio
625
mi inocencia, es ya
escusada
la respuesta.
REY DON FELIPE IV
No digo
tampoco tanto:
no habéis llegado a pecar,
lo concedo:
630
pero a veces al más santo
le puede el demonio
armar
un enredo.
REINA
Ni el pensamiento tampoco
tiene
de qué arrepentirse
635
cosa alguna.
Los celos
os tienen loco.
REY DON FELIPE IV
Luchar antes de rendirse
ya es fortuna.
Dadme esos versos acá
640
y decidme
si estoy ciego,
si deliro:
al menos no se dirá
que están escritos en griego.
REINA
(Aparte.)
No respiro.
645
REY DON FELIPE IV
Aqueste amor imposible
que tanto oculta el respeto
¿no es bien claro?
REINA
¡Por Dios que es cosa terrible!
¡A mí que no hice
el soneto
650
me está caro!
REY DON FELIPE
IV
Pagaralo quien lo hizo,
y sin que mucho se tarde
yo
os lo juro:
su amor ya se satisfizo,
655
que no hará
más del alarde
le aseguro.
REINA
¿Tan presto
le condenáis?
REY DON FELIPE IV
Aún vive
y decís que presto.
REINA
Pues ¿cuál culpa?
660
REY DON FELIPE IV
De quien sois os olvidáis,
en vos ha puesto los ojos,
no hay disculpa.
REINA
¿En mí? ¿dónde está la prueba?
¿En
esos versos acaso?
665
REY DON FELIPE IV
Sí, Señora.
(El REY examina con mucha atención el
soneto, y lo vuelve de manera que pueda leer la dicción
que forman reunidas las primeras letras de cada verso.)
REINA
Os engañáis. ¿Cosa nueva
es, Señor,
en el Parnaso,
ni de ahora,
que finja un poeta amores
670
con damas que el mismo sueña...?
¿Qué
queréis?
REY DON FELIPE IV
De que sueñan
trovadores
venid, y os daré una seña.
¿No
lo veis?
675
REINA
(Aparte.)
¡Qué mira mi
confusión!
REY DON FELIPE IV
Acróstico
es el soneto,
tiene un nombre,
y es Isabel de Borbón,
será el último, os prometo,
680
de ese hombre!
(El REY que ha tenido siempre asida la mano
de la REINA, repele a ésta con fuerza: ella cae en
el sillón como desmayada, y él sale furioso
del salón rasgando el soneto. El telón debe
caer precisamente antes de salir el REY de la escena.)
Estudio
de DON DIEGO DE VELÁZQUEZ en el Palacio del Retiro:
varios cuadros, entre otros el de la toma de Breda (de las
lanzas) empezado, el retrato de Felipe IV a caballo, casi
concluido: el gran cuadro. en que está retratado el
mismo VELÁZQUEZ retratando a los REYES, también
para concluirse: el retrato de don LUIS DE GÓNGORA;
un cuadro pequeño alegórico en boceto. El asunto
de éste es Acteón que habiendo sorprendido
a Diana desnuda en el baño, y contemplándola
con éxtasis, va a ser despedazado por los perros de
la Diosa. Supónese que bajo la figura de Diana se
ha pintado a la REINA, y al CONDE DE VILLAMEDIANA en la de
Acteón. - Modelos en yeso y en madera. - Armas y armaduras.
- Ropas y bandas. - Desorden del estudio de un gran pintor.
- El estudio es una galería de Palacio. - Dos puertas,
una que comunica con el interior, otra pequeña, ambas
cerradas.
Escena I
Al levantarse
el telón, VELÁZQUEZ en cuerpo, vestido de negro
con la paleta en la mano, pintando en el cuadro alegórico,
después de algunos instantes se para, contempla su
obra con aire satisfecho, y dejando sobre la mesa la paleta
y los pinceles, se sienta.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
«Incius Acteon
vidid sine veste Diana,
preda suis canibus, non minus ille
fuit.»
Un cuadro el dístico encierra,
y al dístico
mi pintura,
feliz estuvo el pincel:
5
(Mirando al cuadro.)
así: la adora y se aterra;
ve desnuda su hermosura,
y se arrebata el doncel:
bella es Diana en efecto.
(Levántase, vuelve a tomar paleta y pincel y retoca
el cuadro.)
¡Ah! no: le noto un defecto.
10
Muy
torpe estoy, vive el cielo;
hágola blanda y es cruda,
amorosa, y es esquiva:
mas fue culpa del modelo,
mal
escogido sin duda.
15
en eso la falta estriba.
Mas quiso
Villamediana
fuera la Reina Diana.
(Diciendo esta
octava ha retocado y mirado el cuadro alternativamente, al
fin de ella se para y mira con más detenimiento.)
Cada vez está peor,
al diablo con los
pinceles.
20
(Los arroja con la paleta y vuelve a
sentarse de espaldas al cuadro.)
Pues los manejo
tan mal...
Ello en un rostro de amor,
no encontrara el
mismo Apeles
aquel desdén sin igual,
que a ser
feroz ya se inclina
25
de la triforme Lucina.
¿Hay hombre
más desdichado?
Pinto con el pensamiento
como
Ticiano y Urbino:
es perfecto, es acabado
30
cuanto a
mis solas invento;
ni a Miguel, Ángel divino,
Velázquez cede en pensar.
Maldición ¡¡¡y
ejecutar...!!!
(Quédase absorbido meditando.)
Escena II
VELÁZQUEZ, la
REINA por la puerta que comunica con el interior de Palacio,
que abre con llave y vuelve a cerrar lo mismo.
REINA
Sólo Velázquez está.
35
No me ha sentido:
¡qué ciego!
Guardeos el cielo don Diego.
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
(Levantándose como asombrado.)
¡Hola! ¿qué es eso? ¿quién va?
REINA
Yo
soy, y ya me retiro...
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Perdonadme, gran Señora...
40
Hay veces que como
ahora
me parece que deliro.
REINA
La sublime inspiración
que el cielo os ha concedido...
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Yo temo que la he perdido,
45
Señora, en esta ocasión;
y es culpa vuestra hermosura,
tan ajena de desdén,
que a todos cuantos la ven
muestra inefable dulzura
50
REINA
A ser marido u amante
dijera que tenéis celos.
De qué son los desconsuelos
decidme luego al instante.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Ese cuadro de Diana,
55
que está Acteón contemplando,
en que
os estoy retratando
promueve mi furia insana.
Ved, Señora,
si conviene
aquel celeste mirar
60
a quien ya a despedazar
a su amante se previene.
Prestad a esos bellos ojos,
cediendo a mi humilde ruego,
aquel torvo, raudo fuego,
65
que han de darles los enojos:
esa frente de alabastro,
esos labios de corales
mientan promesas de males,
de
rabia muestren un rastro.
70
¡Oh! mal haya esa dulzura,
que sólo a un ángel sentara,
mal haya,
amén, esa cara
de celestial hermosura.
REINA
Lisonjas
y maldiciones
75
mezcláis de extraña manera;
sólo vos queréis severa
a la que otros
piden dones.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
A veces
piden su mal;
yo os pido toda una gloria.
80
Os pido
nombre y memoria,
Señora, vida inmortal.
Dará
un instante de ceño
en vuestro rostro divino,
tal vez certeza a un camino,
85
que he corrido sólo
en sueño.
De Diana la belleza
la tenéis
y por demás;
no falta, Señora, mas
que
me mostréis su crudeza;
90
ese lienzo, que he manchado,
haré, nuevo Prometeo,
que, cediendo a mi deseo,
parezca estar animado.
REINA
Procuraré yo enojarme,
95
por complaceros a vos:
no perdáis tiempo, por
Dios.
Que he menester retirarme.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Más severa, por Dios santo...
no es eso; la rabia
os pido,
100
hora me habéis entendido,
estad así
por un tanto.
No es a la misma expresión,
fue
relámpago fugaz:
en ese rostro de paz
105
poco
dura tal pasión.
REINA
¿Oísteis llamar, don
Diego?
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Sí, Señora,
y no he de abrir.
REINA
Ved quien es, dejadme ir.
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
Que no os vais, Señora, os ruego.
110
REINA
A llamar vuelven, me voy.
Velázquez, hasta
mañana.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Dentro.)
Abrid a Villamediana.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
(A la REINA.)
No os marchéis.
(Yendo a abrir
la puerta pequeña.)
Conde, aquí estoy.
115
Escena III
La REINA, junto a la puerta
grande en actitud de abrirla. VILLAMEDIANA, entrando por
la puerta pequeña, puesto el capacete y sin ver a
la REINA: VELÁZQUEZ.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Por Dios, que estabais dormido:
estuve ya por marcharme;
fortuna ha sido el no darme
desde luego por vencido.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Ved que está
la Reina aquí.
120
CONDE DE VILLAMEDIANA
¡Oh, fortuna!
REINA
(Abriendo la puerta.)
A
Dios quedad.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Si se va su Majestad
antes de tiempo por mí...
REINA
Hora es ya
de retirarme.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Perdonad
mi atrevimiento,
125
y conceded un momento...
REINA
Está
bien, voy a quedarme.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Gracias
les doy a los cielos,
que a tal punto me han traído.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
(Disponiéndose
a pintar.)
Ya por fin he conseguido
130
tener juntos los
modelos.
Vos, Señora, aquí sentada,
(Siéntase
la REINA.)
y vos poneos en frente;
él es
amante insolente,
miradle, mi Reina, airada
135
REINA
(Aparte.)
Pluguiese a Dios que pudiera,
al menos por mi sosiego.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Vos, Conde, tenéis
más fuego
del que yo pedir pudiera.
CONDE DE
VILLAMEDIANA
(Aparte.)
Pues no ves el que me abrasa.
140
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
Tengo a Diana por necia
cuando a tal
galán desprecia.
REINA
Mirad que el tiempo se pasa.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Perdonadme, soy Pintor.
(Pónese a pintar.)
Adoro toda belleza.
145
CONDE DE
VILLAMEDIANA
(Acercándose a la REINA en voz baja.)
Que siempre tanta crudeza
encuentre mi fino amor.
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
(Volviéndose.)
No tan cerca,
no tan cerca...
Así os he menester yo.
(Pinta.)
REINA
(A VILLAMEDIANA que se acerca en voz baja.)
Ayer
casi me perdió
150
vuestra loca pasión terca.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
(Volviéndose.)
Divino, Señora mía...
Ese ceño
es el que pido.
(Pinta.)
REINA
(A VILLAMEDIANA
en voz baja.)
Leyó el Rey vuestro soneto,
en él
encontró mi nombre:
155
decidme si esto es de un hombre
a quien tienen por discreto.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(En voz baja.)
Culpad a mi turbación.
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
(Al CONDE, volviéndose.)
Habéis
dado en acercaros...
Bien estáis: tendré
que ataros.
160
(Pinta.)
CONDE DE VILLAMEDIANA
(En voz baja.)
Loco estoy con mi pasión...
REINA
(En voz baja.)
Pudo costaros la vida
el tal soneto por
Dios.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(En voz baja.)
Y
si la llorarais vos
la diera por bien perdida.
165
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
(Vuélvese, y después pinta.)
Ya el ceño otra vez voló.
REINA
(Aparte.)
¿Quién airada ha de escucharle?
(En
voz baja a VILLAMEDIANA.)
El Rey, por dicha, a rasgarle
del enojo se llevó.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
(Al CONDE, volviéndose, y luego pinta.)
Vos tenéis
más regocijo
170
que debiera un Acteón.
CONDE DE
VILLAMEDIANA
(En voz baja.)
Pero el nombre en conclusión
que el Rey ha visto colijo.
REINA
(En voz baja.)
Como ya no puede verlo,
yo he negado que estuviera;
175
y viéndome tan entera
duda ya si ha de creerlo.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
(Vuélvese, y luego
pinta.)
Si así mudáis de semblante
me es imposible pintar.
REINA
(En voz baja.)
Para el caso
averiguar,
180
va a pedíroslo al instante.
CONDE DE
VILLAMEDIANA
(En voz baja.)
Sin variar el conceto
yo,
Señora, y no os asombre,
he de quitar vuestro
nombre
de ese pérfido soneto.
185
REINA
(En voz baja.)
Id volando y me salváis...
CONDE DE VILLAMEDIANA
(En voz baja.)
¿Me iré sin una esperanza?
REINA
(En voz baja.)
¿Pues ninguna se os alcanza
cuando
inquieta me miráis?
(El CONDE toma la mano
de la REINA, la besa, y se va por detrás de VELÁZQUEZ
sin que éste le vea.)
Escena IV
La REINA, VELÁZQUEZ.
REINA
(Aparte.)
Ya estamos de inteligencia,
190
gracias del Rey a los celos;
lo que no hicieron desvelos,
lo pudo una impertinencia.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
(Volviéndose asombrado.)
¿Qué es esto, dónde
está el Conde,
salió por arte del Diablo,
195
por ventana cual venablo;
o si está aquí,
a qué se esconde?
REINA
¿No le habéis visto
marchar?
pues de vos se ha despedido.
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
¡Señora!
REINA
¿No
habéis oído?
200
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
¿Se me pudiera olvidar?
REINA
Pues a vos y a mí nos
dijo
que un negocio le llamaba.
DON DIEGO DE
VELÁZQUEZ
Pareciome que os hablaba.....
REINA
Velázquez,
ya estáis prolijo.
205
Si en pintar enajenado,
ni
a mí, ni al Conde escuchasteis,
decidnos que lo
olvidasteis,
mas no que así no ha pasado.
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
Será, pues vos lo decís:
210
yo tengo poca memoria.
REINA
Pensando sólo en la
gloria,
de este mundo prescindís.
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
(Aparte.)
O estoy por Dios
delirante,
o a mí no me ha dicho nada.
215
REINA
(Aparte.)
No la tiene muy tragada,
pero duda, y es bastante.
(Suena ruido de una llave que introducen en la puerta grande.)
¡El Rey! ¡hay tal desventura!
¡Si el cuadro
llegase a ver!
Soy desdichada mujer.
220
Ocultad esa pintura.
Escena V
Dichos, el REY, el BUFÓN.
REY DON FELIPE IV
Bien
hallado, gran Pintor,
de la Cámara Real.
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
Guarde Dios de todo mal
a tan benigno
Señor.
225
(El REY ve a la REINA y hace un ademán
de sorpresa.)
REINA
(Al REY a media voz.)
(Durante el resto de esta escena VELÁZQUEZ, que
se ha apartado respetuosamente de los REYES, recorre su estudio,
examina algunos objetos, ordena otros, etc. El BUFÓN
parece entretenido en ver las pinturas, pero no perdona medio
de enterarse de la conversación de sus amos.)
El verme os causa temor,
me tenéis tan ofendida
que no extraño, por mi vida,
que no gustéis
de encontrarme.
Mas no temáis el hallarme
230
todavía
desabrida.
REY DON FELIPE IV
Sabéis, Señora,
que extraño
que vos os mostréis quejosa,
que bien mirada la cosa
yo soy el que sufre el daño.
235
REINA
Padecisteis un engaño.
REY DON FELIPE
IV
Yo lo quisiera creer,
y pronto lo hemos de ver,
si al cielo place, los dos.
REINA
Más lo deseo
que vos.
240
REY DON FELIPE IV
Y así, Reina, debe
ser.
REINA
¡Todavía enojos dudas!
Si otra hablara
la creyeran.
REY DON FELIPE IV
Si aquestos ojos
no vieran,
Isabel, cosas tan crudas,
245
tan palpables, tan
desnudas.....
REINA
Que fingen celos crueles...
REY DON FELIPE
IV
Yo no soy de los noveles...
REINA
Dirá el
tiempo mi inocencia.
REY DON FELIPE IV
Examinad la
conciencia.
250
REINA
(Con dignidad, y vase.)
Quedaos con
vuestro Apeles.
Escena VI
El REY, VELÁZQUEZ, el BUFÓN.
Después
de una breve pausa el REY haciendo ademán de sacudir
un pensamiento desagradable se dirige al cuadro de las lanzas.
REY DON FELIPE IV
Parece que este guerrero
del lienzo se va a salir,
fáltale para vivir
no mas que un soplo ligero.
255
Que airoso, que caballero
a Espínola habéis pintado;
al caudillo
desdichado
que tiene puesto a los pies,
¡qué
afable mira y cortés!
260
Gran triunfo es el que ha
ganado.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Lo he ganado
yo mayor
en tan discreta alabanza,
que nunca loca
esperanza
osó pintarme, Señor.
265
REY DON FELIPE
IV
Modesto sois, el Pintor.
Aquí estáis,
Nicolasito.
BUFÓN
¿Hay festín sin parasito?
REY DON FELIPE IV
Y vos Velázquez también,
algo os falta aunque estáis bien.
270
Los pinceles
necesito.
BUFÓN
Señor, que pierdo mi pan.
REY DON FELIPE IV
¿Qué dices, loco menguado?
BUFÓN
Si ven al Rey trastornado
a mí
me despedirán.
275
¿De pintar tenéis afán?
pues pintadme a mí la cara,
que no ha de quedar
más rara
por mucho que la ensuciéis:
pero al cuadro no toquéis.
280
Señor, Señor,
se dispara.
REY DON FELIPE IV
(Acabando de pintar y
dejando la paleta y los pinceles.)
En vuestro pecho ya
brilla,
y la puso por su mano
el que acatáis
Soberano;
la roja Cruz de Castilla.
285
Yo sé que
están en Sevilla
haciendo vuestra probanza,
mas
yo os sirvo de fianza
y está el pleito concluido.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Dejad que los pies rendido
290
quien tanta merced alcanza...
REY DON FELIPE IV
Los
pies no, los brazos sí
le previene mi cuidado
al que inmortal el Reinado
ha de hacer en que yo fui.
295
BUFÓN
¿No hay mercedes para mí?
REY DON FELIPE
IV
Para ti ¿por qué razón?
BUFÓN
¿Pues
no las gana el Bufón
provocando vuestra risa?
REY DON FELIPE IV
Que te den... Una camisa.
300
BUFÓN
Y es hábito de pasión.
REY DON FELIPE
IV
Mirad quien llama a esa puerta.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
(Va a abrir.)
Señor, don Luis...
REY
DON FELIPE IV
Adelante.
Retiraos un instante.
(Aparte.)
Le habrá hallado,
es cosa cierta.
305
(VELÁZQUEZ sale por la puerta
pequeña, después que entra por ella DON LUIS DE HARO. El BUFÓN se va por la grande.)
Escena VII
El REY, DON LUIS DE HARO.
REY
DON FELIPE IV
Toda mi saña despierta
pensando
en este suceso;
si yo no he perdido el seso
su nombre
claro leí.
Sí; con mis ojos lo vi:
310
no puede
haber duda en eso.
DON LUIS DE HARO
Buscando a Villamediana,
que en su casa no le hallé,
Señor,
he perdido, a fe,
casi toda la mañana.
315
REY DON FELIPE
IV
Él en huirnos se afana.
DON LUIS DE HARO
Llegué ya casi a creerlo,
mas hora vengo de verlo
y parece muy tranquilo.
REY DON FELIPE IV
Y el
soneto, ¿qué...?
DON LUIS DE HARO
Pedilo.
320
REY DON FELIPE IV
Era menester traerlo.
DON LUIS
DE HARO
Le hallé cerca de su casa,
pedile al punto
el papel,
entró a su cuarto por él,
y complaciente sin tasa
325
lo buscó.....
REY DON FELIPE
IV
Ved
que se abrasa
mi impaciencia ¿lo traéis?
DON LUIS
DE HARO
Aquí, Señor, lo tenéis.
REY DON FELIPE IV
¿Y habeislo leído?
DON LUIS
DE HARO
No.
REY DON FELIPE IV
Casi no me atrevo yo
330
a leerlo.
DON LUIS DE HARO
Si queréis...
(Hace
el REY seña con la mano que no. Abre el papel y pónese
a leer a media voz, muy despacio y sobresaltado.)
REY DON FELIPE IV
«Amor imposible: habla el amante.
Rayo del cielo, amor, fueron tus tiros
sobre el que
dora un imposible objeto,
335
se arde y el fuego que ocultó
el respeto
bramando exhala en rápidos suspiros.
En vano ablandan bronces y porfiros
lágrimas
de dolor, cruel Aleto:
fiera suerte no muda un solo afecto
340
en tanto el orbe cambia en raudos giros.
Bárbaro
amor, concede una esperanza,
haz que a olvidar me mueva
su desprecio,
o corta ya los lazos de mi vida;
bástele
lo sufrido a tu venganza.
345
Mas no escuches amor mi ruego
necio,
no; ingrata sea, nunca aborrecida.»
Es el mismo,
no hay dudar,
que ayer el Conde leyó,
el que
con mis ojos yo
350
después llegué a examinar.
¿Cómo el nombre pude hallar?,
Mis celos lo imaginaron,
las sospechas me cegaron....
Me habéis dado
un gran contento.
355
DON LUIS DE HARO
Y yo en oírlo
lo siento....
Que a mí también me alarmaron.
REY DON FELIPE IV
No hablemos más del asunto,
que está reciente la herida;
voy a la Reina
ofendida
360
a satisfacer al punto.
Sé que hablé
con un difunto
confiándoos mi secreto:
nadie
sepa del soneto
la historia, mi gentil-hombre.
365
DON LUIS
DE HARO
Por el Santo de mi nombre
callarlo todo prometo.
Segundo cuadro
Tocador de la REINA,
espejos, adornos, gran magnificencia. Damas o meninas labrando
alfombras unas, otras en diferentes labores de su sexo. -
La REINA al tocador, varias damas arreglan su prendido, las
dueñas sirven a éstas y les ministran lo necesario,
la CAMARERA y DOÑA GUIOMAR son las directoras. - Todas
las mujeres sentadas lo están en taburetes, la REINA
sola en un sillón, hay otro en el cuarto, que se supone
ser el del REY, pero vuelto de espaldas.
Escena
I
La REINAREINA, la CAMARERA, DOÑA GUIOMAR, DAMAS,
etc.
REINA
Prolija tarea
tenéis a fe
mía,
perdéis todo un día
370
poniendo
un prendido.
CAMARERA MAYOR
Mas tarda una fea
peinando
un cabello
que no en todo ello
habéis permitido.
375
REINA
Mirad: el afeite,
Marquesa, extremado
me está
ya probado
que suele dañar.
Impide el deleite
380
de ver la hermosura,
lo feo no cura
ni puede ocultar.
¡Qué es ver de lunares
un rostro cubierto,
385
si viéndolo, advierto
son pegadizos!
Son harto
vulgares,
por más que lo sientan,
mujeres
que ostentan
390
comprados hechizos.
CAMARERA MAYOR
Ni
fuera, Señora,
razón que los lleve
quien sólo a la nieve
le cede en blancura:
395
no
aquella que adora
postrada Castilla
por ser maravilla
de toda hermosura.
REINA
Sabido me tengo,
400
creed
Camarera,
que soy de manera
que miedo no doy:
mas
no me entretengo
con vana lisonja.
405
No soy para monja,
milagro no soy.
¿Habéis acabado?
Loado sea
Dios.
(Levantándose.)
Venid acá
vos,
410
mostrad lo que hacéis....
No está
mal labrado,
seguid, la doncella.
¿Y vos, Leonor
bella,
que randa tejéis?
415
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
(A la CAMARERA.)
Piensan esas damas
más en sus
galanes
que en cuerdos afanes
ni hacer oración.
CAMARERA MAYOR
(A DOÑA GUIOMAR.)
¿Queréis
que las ramas
420
nacidas de un día
den, Señora
mía,
el fruto en sazón?
REINA
(A GUIOMAR.)
¿Estáis ya riñendo
según la costumbre?
425
¿No os da pesadumbre
de tal murmurar?
CAMARERA MAYOR
Me estaba diciendo...
REINA
No quiero escucharlo:
Puedo adivinarlo
430
y voylo a probar.
Diría que somos
mujeres de ogaño,
un necio rebaño
que al diablo se va;
435
con cuandos y comos
de tiempos
añejos
los sabios consejos
probando que da.
Diría los nombres
440
de antiguos galanes,
sus ansias,
afanes,
su raro valor;
y en fin que los hombres
del tiempo en que estamos
445
ni son buenos amos
ni esclavos
de amor.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
¡Qué
humor tan festivo!
El cielo le guarde.
REINA
Vedla
cual se arde
450
porque me burlé.
CAMARERA MAYOR
Siempre genio esquivo
las dueñas tuvieron.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Nunca les placieron
las burlas a fe.
455
REINA
Depón los enojos,
que
yo te lo ruego:
no quiero que un juego
te cause pesares.
Si tienes antojos,
460
los tengo también.
DUEÑA
DOÑA GUIOMAR
Con vos no están bien
dares
ni tomares.
REINA
Si digo que basta,
que está
concluido,
465
¿qué puedes pedir?
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
No soy yo de casta....
REINA
Me harás enojarme.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Podéis perdonarme.
labores de su sexo.
470
REINA
¿Querrás concluir?
CAMARERA MAYOR
Mañana, Señoras,
gran día de afán.
REINA
¡Ah! sí, que es San Juan
CAMARERA MAYOR
Hay fiestas reales.
475
REINA
Acuérdome ahora.
CAMARERA MAYOR
Hay toros y cañas,
cuadrillas extrañas,
cual nunca hubo iguales.
REINA
El Rey entra en plaza.
480
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
No lo permitiera,
si Reina yo fuera.
REINA
¿Por qué, si es su gusto?
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Ni toros ni caza
que pueden dar muerte.
485
REINA
Fiad en la suerte.
DUEÑA
DOÑA GUIOMAR
Tendréis un disgusto.
CAMARERA MAYOR
Entra el de Toledo,
Orgaz, Infantado.
De mil me han
hablado
490
que salen también.
Deciros yo puedo
que hay gran competencia.
Difícil sentencia
será la que den.
495
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
¿Al Rey quién se opone?
CAMARERA MAYOR
Ningún
caballero
del lugar primero
tiene pretensión.
Cada cual dispone
500
su tiro al segundo,
no sé
si me fundo,
pero necios son.
REINA
¿Al Rey, Camarera,
pudieran osados
505
los más entonados
querer humillar?
CAMARERA MAYOR
Quien tal presumiera...
REINA
Luego
no deliran,
si humildes aspiran
510
al otro lugar.
CAMARERA MAYOR
Aquese también
ya tiene su dueño
DUEÑA
DOÑA GUIOMAR
¡Pues hay tal empeño!
CAMARERA MAYOR
Él siempre ha vencido.
515
REINA
Decidnos ya quien.
CAMARERA MAYOR
Es Villamediana.
REINA
¿Vencedor mañana?
CAMARERA MAYOR
Cual siempre lo ha sido.
REINA
(Mudando bruscamente la conversación.)
Velada esta
noche
520
tendrán en el soto.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Y habrá más de un roto,
mintiendo el hidalgo,
dama que trasnoche
pidiendo marido,
525
y el día
venido
que se encuentre algún galgo.
CAMARERA MAYOR
Encubren los mantos
en noches iguales
damas principales
530
que van a esparcirse.
REINA
(Bajo, a la DUEÑA y
a la CAMARERA.)
Por todos los santos,
que tengo un antojo.
Al manto me acojo...
CAMARERA MAYOR
¿Y si al
descubrirse...?
535
REINA
¿Habéis de venderme?
DUEÑA
DOÑA GUIOMAR
¿Nosotras? Primero...
CAMARERA MAYOR
Yo quiero deciros que temo la saña.
REINA
No
han de conocerme.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
El manto os oculta.
540
REINA
¿Quién lo dificulta?
Fuera cosa extraña...
UNA DAMA DE LA REINA
(Parece en la puerta.)
Señora, el de Haro
os pide licencia...
REINA
En la conferencia
545
nos vino a
estorbar.
(A la DAMA.)
Que venga.- Esto es claro...
Después lo veremos.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Gran noche tendremos.
CAMARERA MAYOR
O grande pesar.
550
Escena II
DICHAS, DON LUIS DE HARO.
DON LUIS DE HARO
El Rey, mi Señor,
me envía
a rogaros, Reina hermosa....
REINA
A rogarme!
Pues donosa
me tiene el Rey a fe mía.
DON LUIS
DE HARO
Ved, Reina, vuestro poder,
555
al que tiembla toda
España,
tiene el saberos con saña
casi
fuera de su ser.
REINA
No siempre está tan galán.
DON LUIS DE HARO
Perdonadme, yo he venido
560
a un mensaje:
audiencia pido
para el Rey.
REINA
Se
la darán.
DON LUIS DE HARO
Viene el Rey en pos
de mí.
Quiere veros a vos sola.
REINA
Despejad
las damas, ola.
565
Ya podéis llevarle un sí.
(Las damas todas se retiran. DON LUIS saluda profundamente,
y se va.)
Escena III
REINA
¡Qué puede querer ahora
Felipe a solas conmigo!
¿Si de los celos que llora
halló algún
nuevo testigo?
570
¿Dónde? Si en el corazón
está sola mi pasión.
Tal vez con el pensamiento
a mi obligación falté,
mas sabe el
cielo que siento,
575
pero no he roto mi fe,
mal que le pese
a la llama
que el alma toda me inflama.
Escena IV
El REY, la REINA.
REINA
¿Venís a honrar a vuestra humilde esposa,
Señor,
o acaso del pasado cuento
580
a renovar la amarga conferencia?
REY DON FELIPE IV
A pediros perdón, amada, vengo
de mi injusta sospecha; por disculpa
pongo al amor,
de mis tiranos celos.
REINA
Al fin de la verdad pudo la
fuerza
585
vencer la saña al Rey.
REY DON FELIPE
IV
Yo
lo confieso:
ayer mil circunstancias diferentes
contra
del Conde en mí se reunieron.
Que sé
yo; no hallé que otro imposible
amar pudiera que
el de vuestro cielo,
590
y vi una ofensa al solio, y a mi honra,
cuando leyó inocente aquel soneto.
REINA
¿Pues
no dijisteis que mi nombre lleva?
REY DON FELIPE
IV
Creyéndolo así ver anduve ciego.
REINA
¿Con qué tuve razón?
REY DON FELIPE IV
Y
a vuestras plantas
595
vengo gracia a implorar.
REINA
Yo os
la concedo
con una sola condición, Felipe:
que no andéis en culparme tan ligero.
REY DON FELIPE
IV
En tocándole a un noble en lo que es honra,
600
pocos
son, Reina, los que miden cuerdos,
palabras y aun acciones,
a fe mía.
Mas este asunto ya por Dios dejemos.
¿Vendrá Isabel conmigo a la velada?
REINA
Harto
recientes las heridas tengo:
605
id vos, Señor, con
Dios a divertiros.
REY DON FELIPE IV
¡Qué aún
dura en vos, Señora, aquel recuerdo!
Venid, que
el soto vuestro sol alumbre...
REINA
Es preciso, Señor,
dar tiempo al tiempo,
dejad pase esta noche recogida.
610
Mañana iré a las fiestas.
REY DON FELIPE
IV
Lo
consiento.
¿Pero acabose ya nuestra querella?
REINA
Que
última sea es lo que pido al cielo.
Escena V
REINA
¡Mísera
condición! ¿serás eterna?
¡Nunca los hombres
alzarán el yugo
615
que sus leyes han puesto a nuestra
frente!
Flaca y cobarde, pero hermosa y tierna,
a Dios
formar a la mujer le plugo.
No ha sido empero su divina
mente
que por débil no tenga su albedrío
620
lo dice el hombre, mas no tú, Dios mío.
Escena VI
La REINA, El
BUFÓN.
(Aparece en la puerta en el momento
en que la REINA pronuncia el último verso.)
BUFÓN
¡A Dios invoca! Dime pensamiento
a quien
mi torpe labio invocar debe.
¿Cómo decirla soy
Bufón y siento;
el esclavo a su dueño a amar
se atreve?
625
REINA
¡Oh mísero de ti, Villamediana!
BUFÓN
(Poniéndose delante de la REINA repentinamente.)
(Cuando El BUFÓN dice en toda esta escena
debe llevar el sello de una pasión brutal y concentrada,
de una intención perversa, pero conservando el colorido
de ironía y la gesticulación exagerada de su
oficio.)
Aún vive el Conde porque yo lo quiero.
(Con asombro.)
REINA
¡Ah, me escuchaban!
BUFÓN
Sí;
de mala gana.
¿Os asombro, Señora? ¿soy tan
fiero?
REINA
(Recobrándose y con desprecio.)
¿Quién,
miserable, franqueó las puertas
630
a un monstruo como
tú, sin avisarme?
BUFÓN
Siempre para el Bufón
están abiertas.
REINA
Vete de aquí.
BUFÓN
¡Pues
qué sin escucharme!
REINA
Marcha, Bufón.
BUFÓN
¿No tengo yo otro nombre?
635
REINA
Vete, o te
haré azotar, viven los cielos.
BUFÓN
Reina,
un Bufón, aunque Bufón, es hombre,
pasiones
siente, tiene sus desvelos.
REINA
¿Perdiste el poco
seso que tenías?
BUFÓN
Sí, lo perdí
perdiendo mi sosiego,
640
lo he perdido, Señora, ha
muchos días...
REINA
Marcha de aquí a buscarlo,
marcha luego.
¿No te vas? pues yo haré...
BUFÓN
(Asiendo el brazo de la REINA.)
Será perderos.
REINA
(Separándolo de sí con indignación
y asco.)
¡Cómo, mancharme con tu sucia mano!
645
BUFÓN
No os enojéis, yo vengo aquí a ofreceros
la paz o guerra.....
REINA
(Rechazándolo con indignación.)
Quita, vil enano.
BUFÓN
Dando un paso firmáis
vuestra sentencia.
REINA
¿Me amenazas?
BUFÓN
¿Y
por qué no? Soy fuerte.
650
Escuchadme, no de vuestra
violencia
su propio cuello....
REINA
No.
(Vuelve a dirigirse a la puerta.)
BUFÓN
Vais
a la muerte.
(La REINA se detiene.)
¿Veis esta mano, vil, sucia, deforme?
pues tengo en
ella, sí, vuestra cabeza.
Puedo probaros un delito
enorme:
655
mas dame compasión tanta belleza.
REINA
¿Delito a mí, malvado?
BUFÓN
El
de perjura,
de falsa, aleve, desleal esposa,
ese
no más. ¿Es poco por ventura?
REINA
Miente esa lengua
infame y asquerosa.
660
BUFÓN
(Enseñándole
un papel.)
La prueba tengo aquí, ved el soneto,
rompiole el Rey: mas yo lo he recogido.
REINA
(Sentándose
y ocultándose el rostro entre ambas manos.)
El soto de Manzanares en la noche,
víspera de San Juan. - El río en el fondo,
muchos árboles, chozas de ramas. - Tiendas de lienzo.
- En unas se vende aloja e hipocrás, en otras dulces.
- Corros diferentes en que se cena o se baila. - Gran movimiento
de hombres y mujeres del pueblo. - Damas tapadas, unas solas,
otras acompañadas. - Algunas sillas de manos asistidas
por caballeros. - Caballeros que van y vienen, se mezclan
en la concurrencia, se llegan y separan de las damas. - Alguaciles
que discurren por todas partes. - Algunas rondas. Movimiento
y bulla. Cuadro animado. Durante todo este acto la música,
los bailes y el movimiento del pueblo, no se interrumpen.
Escena I
Canta una
voz en un corro, con acompañamiento de bandurria o
guitarra.
CORO
Niñas, la verde verbena
de la noche de San Juan,
buscadla buena
que al fin del
año os lo dirán.
VOZ
Qué espera la
niña
5
que con afán
vela esta noche
¿me
lo dirán?
Pide marido,
¡pues no lo ven!
10
Morir
doncella
no le está bien.
CORO
Niñas, la
verde verbena &c.
UNO
S ¡Viva! ¡viva!
OTROS
Otra,
otra!
PRIMER HOMBRE DE CORRO
Si se ha de cantar,
silencio.
15
UNA MUJER
Ya callarán, Señor
mío.
SEGUNDO HOMBRE
Fuera busconas.
LA MUJER
Hebreo!
SEGUNDO HOMBRE
Deslenguada, picarona.
LA MUJER
Calle, que a azufre está oliendo.
ALGUACIL
(Llegándose
al corro.)
Ténganse al Rey...
20
SEGUNDO HOMBRE
(Al ALGUACIL.)
Esta puerca.
LA MUJER
Él
será el bellaco, cierto.
ALGUACIL
A la cárcel
con los dos.
SEGUNDO HOMBRE
Señor ministro.....
ALGUACIL
No
quiero.
TERCER HOMBRE
Una manta al ministril.
25
ALGUACIL
La vara os cause respeto.
TERCER HOMBRE
Rompersela
en las costillas.
UNO
Fuera el corchete.
OTRO
¿Le
pego?
ALGUACIL
Voyme sólo por prudencia.
(Vase.)
UNO
S Manta al corchete.
OTROS
¡Qué
perro!
30
SEGUNDO HOMBRE
Ya se fue, vuelta a la danza.
UNA MUJER
Ea, música, y cantemos.
(Sosiegase el rumor, vuelve a sonar la guitarra, y canta
la voz.)
VOZ
Cubierto el rostro
de solimán
que intenta aquella
35
¿me lo dirán?
Quiere
ocultarnos
sus años cien,
que publicarlos
no
le está bien.
40
CORO
Niñas, la verde verbena
&c.
(Aplauso general, y el corro se deshace,
y pierde en otros en que se toca y baila.)
UN CABALLERO
(A dos tapadas atravesando el teatro.)
Malicia es tener
a oscuras
el soto cuando a alumbrarle
pueden vuestras
hermosuras.
PRIMERA TAPADA
¿Tan prendado de su talle
45
está, que luz echa menos?
SEGUNDA TAPADA
Dígame si allá en mi calle
tomó escarchas
y serenos.
CABALLERO
Discretas sois, a fe mía.
Si rostros tenéis tan buenos....
50
PRIMERA TAPADA
Tenemos cara de tía.
CABALLERO
Os burláis
de mí, sin duda.
SEGUNDA TAPADA
Siempre ha sido
muy impía.
UNO
(Dentro.)
¡Qué
me muero! ¡Confesión!
UNO
Ola, pendencia tenemos.
55
UNA DAMA DE LA REINA
Me desmayo.
OTRA
Qué
congoja.
(Sale un CABALLERO con la espada en la
mano y atraviesa el tablado corriendo.- Los que están
en él le hacen paso. Una ronda le sigue.)
CABALLERO
Paso, paso, Caballeros.
ALCALDE DE CORTE
Date al Rey.
CABALLERO
Voy
muy de prisa.
UN ALGUACIL
Detenerle.....
UNO
(Apartándose.)
Lleva
hierro.
UNA MUJER
Ya está en salvo.
OTRA
Los
corchetes
60
no se le llegan de miedo.
LAZARILLO
Oigan
el nuevo romance
de la noche de San Juan.
A estos ciegos
desdichados
hagan una caridad.
65
UN HOMBRE
(Está
cenando con otros hombres y mujeres.)
¡Lazarillo!
LAZARILLO
¿Quién me llama?
HOMBRE
Vengan los ciegos acá.
(Los ciegos se acercan al corro y después
de un rato empiezan el ritornelo del romance.)
Escena II
LOS CONDES DE VILAMEDIANA y ORGAZ embozados.
ORGAZ
Dichoso fuisteis, a fe,
en salvar de esa
manera.
70
CONDE DE VILLAMEDIANA
Yo mismo decir no
sé
lo que allí me sucediera,
en que al
leerlo pensé!
CONDE DE ORGAZ
A no contármelo
vos
creerlo fuera imposible.
75
Loco fuisteis, vive Dios.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Es mi locura invencible
y ha
de perder a los dos.
CONDE DE ORGAZ
Oigamos este romance,
si no lo habéis por enojo:
80
ya que el hacerlos
no alcance,
como vos a vuestro antojo,
de oírlos
no pierdo lance.
CIEGO
(Cantando.)
Doncellica
era la Infanta,
doncellica y por casar:
85
no hay doncel
allá en su corte
que no la sirva galán.
Un Conde la requería,
en las armas sin igual,
amaba al Conde la Infanta;
90
con él quisiera casar.
(Acabando las coplas se van los ciegos tocando,
seguidos de algunos. ORGAZ va a seguirlos, VILLAMEDIANA le
detiene.)
CONDE DE VILLAMEDIANA
Dejémoslos
por mi vida,
que parece que ese ciego
de mi llama amortecido
me quiere atizar el fuego
95
renovándome la herida.
CONDE DE ORGAZ
Maldita casualidad
cantar de Conde
y de Infanta....
Mas decidme en cavidad,
si hablar de
ello no os espanta,
100
si el soneto....
CONDE DE
VILLAMEDIANA
Necedad
mayor hombre no comete.
CONDE DE ORGAZ
Pues por eso
en vos lo extraño.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Otras
mayores promete
mi necia pasión, ¡Mal año!
105
Ni sé si ame o si respete.
CONDE DE ORGAZ
Yo al tiempo he dado el consejo,
mas hora inútil
sería,
que está ya el mal muy añejo.
Saber de vos yo quería
110
la historia del papelejo.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Llevábale yo conmigo,
por llevar su nombre al menos,
con otros varios, amigo,
a mi necio amor ajenos,
115
para mi propio castigo.
Yo en la academia no oí
a Góngora, ni a
Quevedo,
ni a Calderón: sólo vi
a la Reina;
jurar puedo
120
que a ella tan solo atendí.
Llegome
el turno de hablar,
confuso tomé un papel,
y al
llegarle a desdoblar
apenas vi que era aquel
125
cuando
ya le iba a acabar.
CONDE DE ORGAZ
Digo que es mucha
locura.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Hablar del mar desde
el puerto
es hablar a la ventura.
CONDE DE ORGAZ
Que estáis ciego es lo más cierto.
130
CONDE DE
VILLAMEDIANA
Tal merece su hermosura.
CONDE DE ORGAZ
Ya que el mal hacéis cautela.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Más cautela que yo tengo.
CONDE DE ORGAZ
Ya,
Conde, sois la novela
de la Corte, os lo prevengo.
135
Mi amistad que se desvela...
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Reparando que los observa.)
¿Qué quiere aquí
este embozado?
CONDE DE ORGAZ
Miranos y muy de gana
el tal Señor rebozado.
EMBOZADO
Señor de
Villamediana.
140
(El CONDE se acerca a él.)
Para
vos esto me han dado.
(Dale un papel y vase a perder
precipitadamente en la concurrencia.)
CONDE DE
ORGAZ
Si es cartel de desafío,
anda el padrino prudente;
por Dios, que ya el Señor mío
se ha perdido
entre la gente.
145
Él es hombre de gran brío.
CONDE DE VILLAMEDIANA
¡Misterioso caballero!
mas
veamos el papel.
(Abriéndolo y lee a la luz
de alguna de las tiendas.)
CONDE DE ORGAZ
No parece el mensajero
en el oficio novel.
150
CONDE DE
VILLAMEDIANA
¡Cierto que viene agorero!
CONDE DE ORGAZ
Si al campo habéis de salir
mi espada está
a vuestro lado.
CONDE DE VILLAMEDIANA
No me llaman
a reñir
aunque me han amenazado.
155
Venid, si
queréis, a oír.
«Tiene en peligro la vida
quien intenta un imposible:
cosa de vos hay sabida
que puede seros terrible....
160
Conde, huid, o está
perdida»....
(Breve pausa.)
CONDE DE ORGAZ
¿Quién? ¿su nombre? ¿lo calláis?
CONDE DE
VILLAMEDIANA
El papel no lo contiene.
CONDE DE ORGAZ
¿Y vos no lo adivináis?
CONDE DE VILLAMEDIANA
Uno sólo se previene....
165
CONDE DE ORGAZ
Bien está, no lo digáis.
Que es suyo el papel
infiero.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Yo nunca vi tu escritura.
CONDE DE ORGAZ
¿Qué importa? Que huyáis
espero,
o temo una desventura.
170
¿Y eso dice un caballero?
CONDE DE ORGAZ
¿En riesgo tan evidente....
a qué
oponer resistencia?
CONDE DE VILLAMEDIANA
Nunca al
peligro el valiente
le ha negado su presencia.
175
CONDE DE
ORGAZ
Luchar aquí es de un demente.
CONDE DE
VILLAMEDIANA
Vos, Orgaz, me condenáis
sin atender
a razón.
CONDE DE ORGAZ
Vos sois quien ciego
marcháis
derecho a la perdición,
180
mis
consejos despreciáis....
CONDE DE VILLAMEDIANA
Escuchadme, que este aviso
no sé porqué me
persuado
que tiene así un cierto viso
de ser algún
lazo armado
185
a mis pies al improviso.
Advirtiome ayer
de paso
el de Haro, que su tío
se muestra celoso
acaso
del naciente favor mío
190
viendo ya el
suyo al Ocaso.
No fuera extraño por cierto
que
el ministro por librarse
de mí, de un modo encubierto,
intentara descartarse....
195
CONDE DE ORGAZ
De entrambos
modos sois muerto.
Escena III
Dichos, QUEVEDO.
DON FRANCISCO QUEVEDO
En fin, ya estoy entre amigos
que no es poco conseguir.
CONDE DE ORGAZ
¿Dónde hallasteis enemigos?
DON FRANCISCO QUEVEDO
¿Dónde? os lo voy a decir,
200
en ventanas y postigos.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Siempre estáis de buen humor,
Don Francisco de Quevedo.
DON FRANCISCO QUEVEDO
Ni tengo pleitos, ni amor,
con verdad decirlo puedo,
205
y así vivo sin dolor.
CONDE DE ORGAZ
¿De qué eran pues esas quejas
que nos dabais ha un instante?
DON FRANCISCO QUEVEDO
De las maldecidas rejas,
que a cada cual hay su amante
210
mesándose las guedejas.
CONDE DE VILLAMEDIANA
A quien hija ni mujer
no tiene, ¿qué se le da?
DON FRANCISCO QUEVEDO
El tener que padecer
porque
otro adore quizá,
215
y voy a hacéroslo ver.
Por venir a la velada
salgo de casa esta noche
a pie,
fortuna menguada
no me ha dado para coche,
220
que es
desventura extremada.
Apenas dos pasos ando
en saliendo
de mi calle,
que ya el quien va me está dando
un mancebo de buen talle
225
con más fieros que
Rolando.
Respóndole con mesura;
un hombre que
se pasea;
y hecho, a Dios y a la ventura,
por la calle
de una fea,
230
que contemplé más segura.
Que era rica me olvidé
maguer que fea la dama.
tres amantes me encontré
encendidos en su llama:
235
de milagro me salvé.
No acabara ni en diez
años
si os contara uno por uno
cuantos peligros
extraños
por el amor importuno
240
he corrido,
cuantos daños.
No es Madrid una ciudad
en el tiempo
en que vivimos,
los hombres ya de mi edad
cuando de noche
salimos
245
vamos a la eternidad.
Un broquel hay y una
espada
dispuestos a cada esquina,
a cada dama tapada
seguro es que va vecina
250
una fiera mano armada.
Una cosa encuentro buena
solo entre tanta pendencia
que
es el que pague la pena
un Alguacil con frecuencia,
255
muriendo por culpa ajena.
Demás están los
Doctores
el sangrador, la botica,
los catarros, los humores,
si a todos la furia pica
260
de echarnos a matadores.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Habéis hecho una pintura
tan donosa como vuestra.
CONDE DE ORGAZ
Lo peor es
si me apura
que igual al paño es la muestra
265
para nuestra desventura.
DON FRANCISCO QUEVEDO
Es
tan verdad que no hay día
que cadáver no
amanezca,
muerto alguno a mano impía,
sin que
extraño nos parezca.
270
CONDE DE VILLAMEDIANA
Lo contrario lo sería.
DON FRANCISCO QUEVEDO
San Blas es un matadero
de nobles y gentil-hombres:
por
quítate ese sombrero
se van a matar dos hombres
275
como matan un carnero.
Mas es noche de San Juan,
galanes sois, tendréis damas,
que si me ven no
vendrán:
voyme a ver si entre estas ramas
280
hay gentes que en paz están.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Ya sabéis que nos honráis.
CONDE DE ORGAZ
No os vais así tan de pronto.
DON FRANCISCO
QUEVEDO
Por más que vos me digáis,
es ser
pesado, ser tonto.
285
CONDE DE VILLAMEDIANA
¿Pues
qué estorbarnos pensáis?
DON FRANCISCO
QUEVEDO
No sé, mas pudiera ser,
y vale mas no arriesgarme....
Caballeros, a más ver....
Si el cielo quiere otorgarme
290
o no reñir o vencer.
Escena IV
Dichos menos QUEVEDO.
CONDE DE
ORGAZ
Gran cabeza y buen humor
tiene, por cierto, Quevedo.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Con nadie me hallo mejor
que
con él cuando lo puedo.
295
CONDE DE ORGAZ
Volvamos
a vuestro amor.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Qué hay
ya que decir en él
que no hayamos repetido.
CONDE DE
ORGAZ
¿No haréis caso del papel
que habéis
aquí recibido?
300
CONDE DE VILLAMEDIANA
Tal
vez es de mano infiel.
Escena
V
Dichos, la REINA, la CAMARERA, la DUEÑA
con mantos largos y tapadas; detrás disfrazados de
particulares y embozados El REY y DON LUIS DE HARO, seguidos
del BUFÓN, envuelto también en una gran capa.
Los dos CONDES siguen hablando entre sí muy animadamente.
REINA
(Saliendo.)
Andad, si podéis,
volad.
CAMARERA MAYOR
Yo bien, Señora, temía....
REINA
No habléis más, por vida mía,
pero el paso apresurad.
305
REY DON FELIPE IV
(A
la REINA. - Mientras habla, las tres van atravesando el teatro.)
Ese garbo, esa apostura
me han hecho vuestro cautivo.
Penando, Señora, vivo
hasta ver vuestra hermosura.
¿No me respondéis, lucero?
310
Tendreislo tal
vez a mengua,
creer podéis a mi lengua,
por mi
fe, soy caballero.
DON LUIS DE HARO
Ellas andan su
camino,
seguirlas es por demás.
315
REY DON FELIPE
IV
Pues ya habremos de ir detrás
que por ella estoy
sin tino.
(Vanse el REY y DON LUIS.)
BUFÓN
(Aparte.)
¡Dueño de un ángel
del cielo
y siguiendo a una tapada!
Mañana veré
lograda
320
tu infamia con mi consuelo.
(Vase.)
Escena VI
LOS CONDES
DE VILLAMEDIANA y ORGAZ
CONDE DE VILLAMEDIANA
Yo sé que tenéis razón,
que es el
peligro inminente,
mas no puede el corazón,
ni
mi valor lo consiente,
325
dejarla en tal ocasión.
¿Qué pruebas pueden tener
contra de ella y contra
mí?
¿No la puedo yo querer
sin que ella lo sepa?
Sí.
330
Me pueden a mí perder....
CONDE DE
ORGAZ
Si os ama, muriendo, amigo,
el pecho le destrozáis;
si no con vuestro castigo
siempre su fama mancháis.
335
CONDE DE VILLAMEDIANA
Y si me voy ¿qué consigo?
Huyendo casi confieso
un delito mal probado.
Tan malo
es ceder al peso
de un temor exagerado,
340
cual fuera
el contrario exceso.
CONDE DE ORGAZ
¿Vos, en fin, queréis
quedaros?
CONDE DE VILLAMEDIANA
Mañana en plaza
he de entrar.
CONDE DE ORGAZ
Debéis al menos
armaros
de buen peto y espaldar.
345
CONDE DE VILLAMEDIANA
¿A qué es ya, Conde, cansaros?
Yo me he entregado
a la suerte,
ni la provoco ni temo:
es ya mi pasión
tan fuerte,
tal de mi amor el extremo,
350
que me burlo
de la muerte.
Escena VII
Dichos, la REINA, la CAMARERA, la DUEÑA, saliendo
apresuradamente por donde entraron antes.
REINA
De
vista nos han perdido.
CAMARERA MAYOR
Así parece,
Señora.
REINA
Pues al coche presto ahora.
DUEÑA
DOÑA GUIOMAR
Gran temor habéis tenido....
355
(VILLAMEDIANA y ORGAZ hablando entre sí
están de espaldas a la REINA: la dueña tropieza
con VILLAMEDIANA que se vuelve enfurecido.)
CONDE DE
VILLAMEDIANA
¡Qué diablos! ciega venís....
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Perdonadme, Señor
Conde.
(VILLAMEDIANA hace una inclinación
y continúa su conversación.)
REINA
¿Es
él?
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
¿Señora?
REINA
Responde
¿es él?
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
¿Pero
cuál decís?
360
REINA
Digo si es Villamediana.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Entonces, Señora,
es él.
REINA
Le enviastes el papel
que te he dado
esta mañana.
(La DUEÑA habla bajo a la REINA)
CAMARERA MAYOR
Señora, vámonos luego.
365
REINA
Al instante (A la DUEÑA.) Tú le
llamas,
dile que espera una dama....
CAMARERA MAYOR
Señora, vamos os ruego.
Si el Rey llegara a volver....
(La REINA y la CAMARERA hablan entre sí.
La DUEÑA se ha acercado a VILLAMEDIANA y ORGAZ y hablado
con éste.)
CONDE DE VILLAMEDIANA
Dueña,
venís engañada,
370
a mí una dama
tapada
buscarme no puede ser.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Venid a desengañaros.
CONDE DE ORGAZ
Razón
tiene, andad con ella,
quién sabe si alguna bella
375
menesterosa a buscaros....
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Venid, Conde, en cortesía.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Voy pues; esperadme aquí.
(A ORGAZ.)
Dice esta dueña que a mí
me buscáis,
Señora mía.
380
REINA
(Disfrazando la voz.)
Verdad es: deciros quiero....
(Aparte.)
Muy
presto el Conde ha venido;
que pronto se da a partido
con cualquier mujer infiero.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Ya yo os escucho, Señora.
385
REINA
(Aparte.)
Qué prisa tiene de oírme.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Qué tenéis pues me decirme.....
REINA
(Con
desdén.)
Olvidelo, cierto ahora.
CAMARERA MAYOR
(A la DUEÑA.)
¿Quiere la Reina perdernos
con
tan larga detención?
390
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Es cierta su perdición
si volviera el Rey a vernos.
REINA
Os digo que lo olvidó.
CONDE DE VILLAMEDIANA
O que arrepentida estáis,
si es que de mí
no os burláis:
395
mas yo me retiraré.
REINA
No os vais, Señor, tan veloz.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Hágolo con sentimiento,
porque tenéis un
acento
tan parecido a otra voz.....
400
REINA
(Aparte.)
Albricias, de mí se acuerda.
CONDE DE
ORGAZ
(Llegándose a la CAMARERA.)
Segunda dama tapada:
si estáis vos necesitada
no temáis que
el tiempo pierda.
Desdeñosa estáis, paciencia.
405
Hoy toca a Villamediana,
tocárame a mi mañana
mas venturosa influencia.
(ORGAZ vuelve a pasearse
entre la gente, mezclándose en la concurrencia aunque
sin perder de vista a VILLAMEDIANA. La CAMARERA y la DUEÑA
visiblemente inquietas están continuamente en acecho.)
CONDE DE VILLAMEDIANA
Ah! sabéis lo del
papel:
pues yo sabré quién sois vos,
410
que habéis andado por Dios
muy piadosa o muy cruel.
REINA
No importa saber quien sea,
lo que importa es el
huir,
aquí no podéis vivir.
415
CONDE DE
VILLAMEDIANA
Si la Reina lo desea.....
REINA
Su vida huyendo
salváis...
CONDE DE VILLAMEDIANA
¿Y eso quién
me lo asegura?
¿Habéis de ser por ventura
vos
que el rostro me ocultáis?
420
REINA
Marchad luego
de Madrid,
no os coja aquí el nuevo día.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Vos sois la adorada mía....
REINA
No, Conde, pero partid.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Negar, Señora, es en vano:
425
el eco suave, sonoro
tenéis de la que yo adoro
y también tenéis;
su mano.
No ha formado Dios iguales
dos ángeles
como aquella,
430
si, vos sois la Reina bella
que se
duele de mis males,
no me mandéis ya que huya
cuando logra mi pasión
que me tengáis compasión,
435
ya que otra cosa no arguya.
CAMARERA MAYOR
(Corriendo
con la dueña apresuradamente hacia la REINA.)
Ya
vienen.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Somos perdidas.
REINA
(A VILLAMEDIANA.)
Huid en prueba de amor:
a un
necio punto de honor
440
no sacrifiquéis dos vidas.
CAMARERA MAYOR
Huyamos, Señora.
DUEÑA
DOÑA GUIOMAR
Vamos.
REINA
(A VILLAMEDIANA.)
Sígueme quien no quisiera,
Conde, que me conociera.
CAMARERA MAYOR
(A la REINA.)
¿Queréis que aquí perezcamos?
445
CONDE DE
VILLAMEDIANA
Quién os sigue, me decid.
DUEÑA
DOÑA GUIOMAR
Aquellos tres son, Señor.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Probaremos su valor.
REINA
Con
ellos está, advertid...
CAMARERA MAYOR
(Interrumpiendo.)
Vamos, Señora.
450
REINA
Ya os sigo.
(A VILLAMEDIANA.)
Mirad
qué....
CONDE DE VILLAMEDIANA
No
os seguirán.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Señora, que ya aquí están.
(La CAMARERA y la DUEÑA asen de la REINA y se la llevan.)
CONDE DE VILLAMEDIANA
Que vayáis tranquila
os digo.
(Acércase a ORGAZ, hablan entre
sí, y observan los movimientos del REY y de los que
le acompañan.)
Escena
VIII
VILLAMEDIANA, ORGAZ, El REY, DON LUIS DE HARO,
El BUFÓN, PUEBLO &c.
REY DON FELIPE
IV
No hay duda que aquellas son,
gran dicha ha sido
encontrarlas.
455
BUFÓN
Mas fuera, cierto, el no hallarlas.
REY DON FELIPE IV
No perdamos la ocasión.
DON LUIS
DE HARO
Las tales tapadas vuelan.
(El REY, DON LUIS y El BUFÓN van a seguir a la REINA: ORGAZ y VILLAMEDIANA
les impiden el paso.)
(A VILLAMEDIANA y ORGAZ.)
Apártense en cortesía.
CONDE DE
ORGAZ
Apártese Useñoría,
460
si le enojan
los que velan.
REY DON FELIPE IV
Hola, hidalgos, dejen
paso.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Probad a abrirlo, por Dios.
DON LUIS DE HARO
¿Pues quién les mete a los
dos...?
CONDE DE ORGAZ
Preguntas no son del caso.
465
REY DON FELIPE IV
(A DON LUIS.)
Las tapadas se nos
van:
atropellemos por todo.
(El REY y DON LUIS
intentan forzar el paso, los CONDES empuñan.)
CONDE DE ORGAZ
Tengan, voto a tal, más modo,
si no se arrepentirán.
(Saca la espada.)
DON LUIS DE HARO
(Saca la espada.)
Yo traigo espada
también.
470
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Al REY.)
¿Y el hidalgo de los fieros?
REY DON FELIPE IV
(Siempre
embozado.)
Yo no riño, Caballeros,
que el reñir
no me está bien.
CONDE DE ORGAZ
(A DON LUIS.)
Pues uno a uno con vos....
DON LUIS DE HARO
Eso
sí, por vida mía.
475
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Al REY.)
¿Quién tantos humos tenía
ora
teme vive Dios?
REY DON FELIPE IV
(Aparte.)
Malhaya
la Majestad
que reñir con él me impide.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Veamos si el hierro mide
480
como
nuestra vanidad.
(DON LUIS y ORGAZ levantan las
espadas para empezar a reñir; VILLAMEDIANA con la
suya en la mano frente al REY provocándole, y éste
vacilando en si reñirá o no)
BUFÓN
(Cuando ve que van a empezar a reñir se encamina hacia
el pueblo y grita.)
Favor al Rey que se matan.
CONDE DE
ORGAZ
¡Cobardes, gente llamáis!
CONDE DE VILLAMEDIANA
Bien por cierto os comportáis.
¿Así estos
lances se tratan?
485
(Acude una ronda numerosa que
rodea a los cuatro, escurriéndose El BUFÓN
y saliendo de la escena por donde lo hicieron la REINA y
sus damas.)
BUFÓN
(Aparte.)
Las
tapadas desde allí
observándonos están:
muy sutiles andarán
si se me escapan a mí.
(Vase.)
Escena IX
Dichos, UN ALCALDE DE CORTE, ALGUACILES con linternas,
espadas y broqueles.
ALCALDE DE CORTE
He de
hacer un escarmiento.
490
Prended a esos valentones,
no hay
veladas ni funciones
que no nos den sentimiento.
(ORGAZ y VILLAMEDIANA se descubren, el REY y DON LUIS permanecen
embozados.)
CONDE DE ORGAZ
Alcalde, nos conocéis.
REY DON FELIPE IV
(A DON LUIS.)
Villamediana
y Orgaz.
495
DON LUIS DE HARO
(Al REY.)
Son gente de
poca paz.
REY DON FELIPE IV
(A DON LUIS.)
Turbose
el Alcalde, veis.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Al ALCALDE.)
De responder del suceso
dan nuestros nombres fianza.
ALCALDE DE CORTE
No quiero ya más probanza,
500
tengo bastante con eso.
(Al REY y a DON LUIS.)
Señores
vengan conmigo.
DON LUIS DE HARO
Los cuatro habremos
de ir
si me lleváis por reñir.
ALCALDE
DE CORTE
Menos palabras, amigo.
505
REY DON FELIPE
IV
Señor Alcalde, no es justo....
que vamos presos
los dos,
y estos otros....
ALCALDE DE CORTE
De
eso a vos
no he de dar cuenta: es mi gusto;
y respetad
esta vara.
510
REY DON FELIPE IV
Si supiera el Rey qué
mano
la empuña, tengo por llano
que muy presto
os la quitara.
ALCALDE DE CORTE
Perdéis tiempo
inútilmente.
(A los ALGUACILES.)
A la cárcel
los llevad.
515
DON LUIS DE HARO
(Al REY.)
¿Quiere vuestra
Majestad
aterrar a ese insolente?
(El REY y
DON LUIS hablan aparte.)
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Al ALCALDE.)
Dejarlos fuera mejor.
CONDE DE ORGAZ
También así lo contemplo.
ALCALDE DE CORTE
Es bueno dar un ejemplo
520
de cuando en cuando, Señor.
En fin, de grado o por fuerza
conmigo habéis de
venir.
REY DON FELIPE IV
¿Y el pueblo qué ha
de decir
de que esa vara se tuerza?
525
ALCALDE DE CORTE
Pareceisme muy letrado.
REY DON FELIPE IV
¿Qué
a los Condes no prendéis?
ALCALDE DE CORTE
No
los prendo: ya lo veis.
REY DON FELIPE IV
Miradlo.
ALCALDE DE CORTE
Ya
está mirado.
REY DON FELIPE IV
Pues dadme
acá esa linterna,
530
(Toma una linterna de manos
de un ALGUACIL.)
y venid aquí conmigo.
(Apártase a un lado con el ALCALDE y se desemboza.)
¿Conoceisme, bien amigo?
ALCALDE DE CORTE
(Cayendo de rodillas a los pies del REY. -Movimiento general
de sorpresa.)
¡¡¡Justicia de Dios eterna!!!
REY DON FELIPE
IV
(Levantándolo.)
Alzad, Alcalde, del suelo:
alzad pronto, vive Dios.
535
Nunca olvidaré que vos
me servís con mucho celo.
(Sale de la escena
embozado, DON LUIS le sigue; los CONDES hablan entre sí
con interés; el ALCALDE aterrado; los ALGUACILES se
miran unos a otros. - Rumor en el pueblo.)
El
cuarto del BUFÓN, habitación reducida en la
parte alta del Palacio del Buen Retiro. - Un lecho en la
misma. - Mesa con papeles y una lámpara que se está
apagando. - Los primeros rayos del crepúsculo de la
mañana se dejan ver por las ventanas.
Escena I
BUFÓN
(Entrando
cansado y de mal humor se arroja sobre una silla.)
Cansado
estoy y molido:
la velada me ha rendido.
Mal haya el
haber nacido
a servir y a ser Bufón.
¡Qué
Rey! Corona en la frente
5
dentro vacía la mente:
a su esposa solamente
no le rinde el corazón.
Ella al Conde iba buscando:
yo lo vi, le estaba hablando;
10
yo la he visto que temblando
en su coche se metió.
(Levántase.)
Maldición en sus
desvelos.
Morirá, viven los cielos;
con él
morirán mis celos,
15
su amante sólo soy
yo.
Tal vez le dijo que intento....
y él tiembla....
¡Qué gozo siento!
No hay bajo del firmamento
ventura
a la mía igual.
20
Ella en verdad no me ama,
por
su Conde sólo clama,
detesta la impura llama
de
mi pasión criminal:
mas rompe el cielo los lazos
25
que la alejan de mis brazos:
mañana en tiernos
abrazos
con el Bufón se unirá.
¡Qué
contraste! Su blancura
con mi atezada negrura,
30
mi
fealdad con su hermosura....
El demonio se reirá.
(Carcajada.)
Mucho alcanzo, mucho puedo:
un Rey me libra del miedo,
vida a un Conde le concedo,
35
una Reina está a mis pies.
De un vate ilustre
la lira
Apolo mismo la inspira
para mí: cuando
él delira
hacerlo por mi interés.
40
(Sacándolo.)
¡Oh Soneto! Te bendigo:
por ti el destino enemigo
se me ha vuelto tan amigo:
feliz me encuentro por ti.
¡Oh, que ya me rinde el sueño!
45
(Echase en la
cama.)
Fortuna no el torvo ceño
me muestres ya...
(Durmiéndose.) Fuerte empeño.
Del Conde, no.... mía.... sí.
(Quédase
dormido con el soneto en la mano.)
Escena II
La escena permanece sola algún
tiempo con el BUFÓN dormido: su sueño será
inquieto. - GUIOMAR entra con una lámpara en la mano
y andando con gran precaución. - La REINA la sigue
en traje de noche temerosa y agitada. - La REINA, DOÑA GUIOMAR, el BUFÓN dormido.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Dos horas ha que he sentido
entrar en Palacio el coche.
50
El cansancio de la noche
y el sueño le habrán
rendido.
REINA
Habla más bajo. Si vela
perdidas
somos las dos.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
No
lo quisiera, por Dios.
55
REINA
No sé que el alma
recela.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Volvámonos.
REINA
Eso
no.
Tiemblo; negarlo no puedo.
(Mientras habla
la REINA, GUIOMAR examina el cuarto con la lámpara.)
Mas aunque muera de miedo,
Guiomar, no me vuelvo
yo.
60
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Miradlo, Señora,
allí
dormido como un lirón.
REINA
Pudiera
mi maldición
dejarlo por siempre así!
DUEÑA
DOÑA GUIOMAR
¡Qué figura de retablo!
65
Velázquez lo ha de copiar
si por suerte el retratar
se le antojara algún diablo.
REINA
Salte, Guiomar,
allá fuera
no venga algún importuno.
70
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
(Yéndose.)
No se acercará ninguno.
REINA
Muerta soy, si alguien
me viera.
Escena III
La REINA, el BUFÓN dormido.
REINA
(Contemplando
al BUFÓN.)
Él duerme y yo estoy velando;
él criminal, yo inocente,
él tranquilo,
yo temblando....
75
Tranquilo no: que en su frente
del
cielo la indignación
claro ha escrito maldición.
¡Dios de bondad! ¿Tan culpable
soy en amar, mal mi grado,
80
que a ese monstruo miserable
sin defensa me ha entregado,
Señor, tu enojo divino?
¡Oh malhaya mi destino!
¿Yo a tal bestia, vil, inmunda
85
entregarme? Antes la
tierra
en su sima más profunda
me trague. - Nada
me aterra
para evitarme tal suerte:
ni los hombres, ni
la muerte.
90
(Movimiento que indique una decisión
enérgica. Dirígese a la mesa y empieza a examinar
los papeles.)
Ésta es su mesa: hay papeles:
tal vez aquí se hallarán
aquellos versos
crueles
que tanto poder le dan.
BUFÓN
(Soñando.)
Mía Reina o a morir.
95
REINA
(Aterrada retrocede
y se dirige hacia la puerta; pero antes de salir se detiene
recogiendo el aliento, y escuchando con suma atención.)
Ah! despierta! habré de huir.
Soñaba....
con su delito.
Soñaba.... siempre en mi daño
moviendo el labio maldito.
¡Hasta en sueño monstruo
extraño!
100
me persigue tu furor
con ese infernal
amor!
Sí, duerme; le temo en vano
(Registra con
rapidez y agitación.)
este no.... tampoco estotro.
Hasta tenerlo en mi mano
105
el alma tengo en un potro.
No está aquí... (Abatimiento.)
Si en el cajón...
Tampoco en él. ¡Maldición!
(Profundo abatimiento. Breve pausa.)
Perdida estás,
Isabel:
infamia y muerte mañana,
110
éste
es el fruto cruel
de tu amor, Villamediana,
(Breve
pausa.)
¿si para mayor secreto
lleva consigo el soneto?
(Acércase cautelosamente al lecho en que
el BUFÓN dormido le vuelve la espalda, y hace ademán
de registrarle, pero vacila y se detiene.)
Si le
toco y se despierta,
115
santo Dios, perdida soy,
(Breve
pausa.)
de todos modos soy muerta:
mañana si hora
me voy;
hora si vuelve del sueño.
(Va a
registrarle: el BUFÓN se vuelve, y ella retrocede
espantada.)
(La REINA
corre al BUFÓN le arranca rápidamente de las
manos el soneto con que se quedó dormido, pasa la
vista por él, hace un ademán de gozo, y va
a retirarse tan apresuradamente que tropezando en una silla
la deja caer con estrépito.)
BUFÓN
(Despertando
azorado y saltando con precipitación del lecho.)
Ni dormir me han de dejar.
¿Quién me llama? ¿quién
me busca?
¡¡¡Vos, Señora!!!
¿Es ilusión
del soñar
130
que mis sentidos ofusca
engañadora?
REINA
(Turbada.)
Sí... yo soy.... (Aparte.)
no sé qué diga.
BUFÓN
La Reina viene
a mi estancia!
¿Qué me quiere?
135
Que al fin
la suerte enemiga
me ha rendido su constancia
bien se
infiere.
REINA
(Aparte.)
Engañarle me
conviene.
No que tengo ya el soneto
140
se aperciba.
BUFÓN
(Aparte.)
Ya temor de hablarme
tiene,
ya me miras con respeto,
Reina altiva.
(A la
REINA.)
¿Qué queríais al Bufón
145
para venir a buscarle
temerosa?
REINA
Implorar su
compasión.
BUFÓN
(Prescindiendo de lo que
la REINA dice y contemplándola arrebatado.)
¡Oh
qué apostura! ¡qué talle!
¡Cuán hermosa!
150
REINA
¿Así desprecias mi ruego?
¿No te mueven
mis razones?
¿No me atiendes?
BUFÓN
¡Atender! Si
fuera ciego,
helado, sin las pasiones
155
que tú
enciendes.....
REINA
En fin, ¿serás implacable?
BUFÓN
De lo que tengo ya dicho
no me aparto.
REINA
¿Más plazo no será dable?
160
BUFÓN
Ya cedí a vuestro capricho
tal vez harto.
Sin
el plazo concedido
a vuestro falso quebranto
neciamente
165
no hubierais anoche ido
al soto a rezar al Santo
ciertamente.
REINA
¿Qué dices menguado, loco?
¿Yo he salido al soto anoche?
170
Ved que antojos.
BUFÓN
Vamos, Reina, poco a poco,
que entrar os vi en vuestro
coche
con mis ojos.
REINA
Fraguaste nueva impostura.
175
BUFÓN
La fraguará sin objeto
cuando sobra
a rendir vuestra hermosura
del Conde un cierto soneto.
Bella obra.
180
REINA
Malvado ¿tal presumiste
que el
cielo te permitiera?
¡¡¡Necio engaño!!!
BUFÓN
Cumple lo que prometiste.
REINA
¡Cumplirlo! Aun cuando temiera
185
mayor daño...
BUFÓN
¿Y no lo teméis?
Sin duda
se os borró de la memoria
que el soneto
ha de venir en mi ayuda.
190
REINA
¿Dónde saltó
tal historia,
tal secreto?
BUFÓN
Mujer, a ti algún
demonio
sin duda te precipita
porque mueras.
195
¿Ya
niegas el testimonio....?
REINA
Esa calumnia que irrita
no profieras.
BUFÓN
Calumnia! Viven los cielos
que se ha de ver muy en breve
200
y a tu costa.
En
cárcel pondrán mis celos
al que a adorarte
se atreve
muy angosta.
REINA
(Aparte.)
Mas
le he dicho que debía:
205
marcharme será
mejor,
o me pierdo.
BUFÓN
Abusar, Señora
mía,
del exceso de mi amor
no es muy cuerdo.
210
Si dais, Reina, un paso más
al Rey los versos
le llevo,
yo os lo juro.
REINA
(Indignada.)
Ya, Bufón, no lo podrás.
BUFÓN
Tened
que aun a más me atrevo
215
por seguro.
REINA
Atrevete
enhorabuena,
trabajas para al verdugo
dar el cuello.
(El BUFÓN se registra a sí y a sus
papeles furioso.)
Pondrate el cielo la pena
220
de que librarme le plugo
has de saberlo.
BUFÓN
(Con desesperación.)
Oh rabia ¡me lo han quitado!
Maldición sobre mi sueño
tan profundo.
225
REINA
Yo lo tengo, sí, malvado,
BUFÓN
¡El papel en que mi empeño
todo fundo!
REINA
Lo
tengo, lo tengo, mira:
está en mi poder, soy libre,
230
me has perdido.
BUFÓN
El alto cielo en su ira
sobre mí su rayo vibre.
REINA
Maldecido:
implora
gracia de mí.
235
Esclavo, pronto a mis pies,
de rodillas.
BUFÓN
Reina, mísera de ti
si
quieta en el trono crees
que ya brillas.
240
Yo te he
visto en la velada
con el adúltero amante,
bien
lo sabes.
REINA
De haber estado acostada
pondré
testigos delante
245
muy más graves.
BUFÓN
Yo de vos me vengaré.
REINA
Las armas, necio, perdiste,
no te temo.
BUFÓN
Arrancártelas sabré
250
haciendo lo que tú hiciste.
REINA
No, blasfemo.
BUFÓN
(Dirigiéndose a la REINA para arrancarle
el soneto por fuerza.)
Será de grado o por fuerza.
REINA
(Sacando un puñal y amenazándole.)
Tente, o mueres a mi mano,
mal nacido.
255
BUFÓN
(Retirándose lleno de espanto. Aparte.)
¡Qué
así el miedo vil me tuerza!
REINA
No traje el puñal
en vano
prevenido.
¿Lo ves? siempre me acompaña;
siempre este hierro conmigo
260
me asegura.
Por el
desprecio tu saña,
él es mi constante amigo,
mi ventura.
Pudiera de ti vengarme;
265
una seña
sola, un grito
y eras muerto.
Guárdate pues de
irritarme,
malvado, o te precipito,
tenlo cierto.
270
(Vase.)
Escena IV
BUFÓN
(Mirando irse a la REINA, con rabia concentrada.)
Tus insultos pagarás
al cabo con honra y vida:
será luego.
Yo tengo otras pruebas más
que no sabes, fementida,
275
de tu fuego.
Segundo cuadro
Galería en el Palacio del
Buen Retiro, que comunica y da vista a un magnífico
salón de baile, que estará en el fondo del
teatro, adornado con todo el lujo de la época, y alumbrado
con gran número de bujías. - Discurren por
él a la vista del espectador, además de todos
los personajes del drama, gran número de damas y caballeros
vestidos todos con magnificencia, y criados de Palacio, que
en los intermedios del baile sirven dulces, refrescos, y
agua en búcaros. - La Galería no tiene más
luz que la que recibe del salón; y hay en ella dos
puertas laterales, practicables ambas. De citas la de la
derecha es comunicación con lo interior de Palacio;
y la de la izquierda una escalera secreta. - Al levantarse
el telón y durante toda la primera escena, la orquesta
del salón está tocando. De los concurrentes
unos bailan, otros miran, y otros se pasean &c.
Escena I
CALDERÓN y GÓNGORA
en el proscenio: QUEVEDO y VELÁZQUEZ saliendo del
salón.
DON FRANCISCO QUEVEDO
Qué
calor, qué confusión!
ahogárame a
no salir.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Nunca se ha
visto en Palacio
tan animado festín.
280
DON FRANCISCO
QUEVEDO
(A GÓNGORA y CALDERÓN.)
Oh! nos habéis
precedido.
DON PEDRO CALDERÓN
Vine a respirar
aquí
con Góngora.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Iglesia
y letras
siempre juntas han de ir.
DON LUIS DE GÓNGORA
Faltábanos la pintura
285
y por eso vos venís.
DON FRANCISCO QUEVEDO
Y la sátira, Señores,
me envía en su nombre a mí.
DON PEDRO
CALDERÓN
Habréis estado en las fiestas.
DON FRANCISCO
QUEVEDO
Ya lo podéis presumir.
290
DON LUIS
DE GÓNGORA
Los toros fueron muy bravos,
anduvo el
Rey como un Cid.
DON PEDRO CALDERÓN
Y el noble
Villamediana
le ha llegado a competir.
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
Qué cuadro tan animado,
295
cuánta belleza, decid.
DON FRANCISCO QUEVEDO
La más fea de las damas
nos la comprara un Sofí.
DON LUIS DE GÓNGORA
Nuestra Reina descollaba
como la rosa de Abril
300
entre las plantas humildes
de aquel humano jardín.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Bella estaba al presentarse
como el sol en su cenit.
DON PEDRO
CALDERÓN
Entonces estaba hermosa,
305
mas fue luego
un serafín,
cuando un bravo toro al Conde
viendo derecho partir,
y al alazán, generoso
que
montaba el paladín
310
tan cubierto de su espuma
que perece de marfil,
sordo al freno y a la espuela
sin avanzar, sin huir:
temió, cual todos temimos,
315
que el Conde muriera allí.
Las rosas de sus
mejillas
perdieron todo el carmín;
un ¡ay! helado
en sus labios,
casi apenas se lo oí;
320
y aquel rostro
que es compendio
de la gala del Abril
era imagen
de la luna
en su pálido lucir.
DON FRANCISCO
QUEVEDO
Vive Dios que Calderón
325
pinta como un serafín.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Si les diera a mis
pinceles
la gala de su decir.
DON PEDRO CALDERÓN
Si lo viérades cual yo
vos lo pintarais así;
330
violo el Rey desde la plaza
y quiso al balcón
subir.
DON LUIS DE GÓNGORA
Y diose fin a la
fiesta
que no poco lo sentí.
(Cesa la orquesta.)
DON FRANCISCO QUEVEDO
También lo ha
dado la danza.
335
DON PEDRO CALDERÓN
Pues volvamos
al festín.
(Para entrar en el salón
se ceden el paso unos a otros con grandes reverencias. VELÁZQUEZ
se queda el último y cuando va a entrar sale el REY
con El BUFÓN.)
Escena
II
VELÁZQUEZ, El REY, El BUFÓN.
REY DON FELIPE IV
(A VELÁZQUEZ que se
detiene.)
No os vais Don Diego de aquí.
(Aparte
al BUFÓN.)
Has de dar al aire un salto,
Bufón,
del árbol más alto,
si me engañaste.
BUFÓN
Sea
así.
340
REY DON FELIPE IV
Decidme, Velázquez,
vos
lo que estáis pintando ahora.
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
Vuestra Majestad no ignora
lo que yo
pinto, por Dios;
llave de mi estudio tiene.
345
REY DON FELIPE
IV
No importa, vos lo decid;
pero primero advertid...
Cuida tú si alguno viene.
(A VELÁZQUEZ.)
Advertid, digo, primero
que me debéis la verdad:
350
que si es mucha mi hondad
también sé
yo ser severo.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Al Rey
venero y no temo.
Tranquila está mi conciencia.
REY DON FELIPE IV
(Aparte.)
Mal reprimo
la violencia
355
de este fuego en que me quemo.
(A VELÁZQUEZ.)
Decidme en fin qué pintáis.
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
De Espínola....
REY DON FELIPE
IV
Ya
lo sé.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
A Góngora
retraté.
REY DON FELIPE IV
También lo
sé.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
No
olvidáis
360
que a la familia Real....
REY DON FELIPE
IV
Sí, a mí, a la Reina, al Bufón.
Otra cosa.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
(Repasando
la memoria.)
Un
Acteón
que a Diana....
REY DON FELIPE IV
(Aparte.)
Por
mi mal.
(A VELÁZQUEZ colérico y con rapidez.)
¿Tuvisteis algún modelo?
365
¿Quién os
pidió esa pintura?
¿Es el Conde por ventura?
Respondedme,
vive el cielo.
DON DIEGO DE VELÁZQUEZ
Yo responderé,
Señor,
mas todo a un tiempo no puedo.
370
REY DON FELIPE
IV
Hablad pues, no tengáis miedo.
DON DIEGO
DE VELÁZQUEZ
Por qué he de tener temor?
El
cuadro es del Conde encargo.
retratelo en Acteón,
y a la Reina...
375
REY DON FELIPE IV
(Interrumpiendo
bruscamente.)
Habrá ocasión
de hacerme
de todo cargo.
Idos, Velázquez, con Dios.
Nunca
adivina el respeto,
si calla el REY - El secreto
380
ha de morir con los dos.
(VELÁZQUEZ va a
hablar, el REY le hace una seña imperiosa y entonces
se retira saludando de nuevo.)
Escena III
El REY, El BUFÓN.
REY DON FELIPE IV
En esto has dicho verdad,
¿y los
viste en la velada?
BUFÓN
Era la dama tapada
que
siguió su Majestad.
385
REY DON FELIPE IV
Y
el Conde la conocía
pues con ella estuvo hablando.
BUFÓN
Y aun por eso peleando,
tan bravo la defendía.
REY DON FELIPE IV
Contra mí!
BUFÓN
Pues
no me asombra.
390
REY DON FELIPE IV
Calla y éntrate
al festín,
y a ese ilustre paladín
síguelo
como en sombra:
si lo pierdes un instante
me lo paga
tu cabeza.
395
BUFÓN
No pecaré de pereza,
Señor, contra el tal amante.
Escena IV
El REY DON FELIPE IV dirigiéndose
a la puerta lateral de la derecha, que abre y por la cual
entra.
Vos provocaseis mi saña:
vos burlasteis
mi poder,
pues yo, Conde, os haré ver
400
cual
se venga un Rey de España.
(Entrase cerrando
la puerta. - La escena queda un momento sola. - La orquesta
vuelve a tocar. - Bailan en el salón.)
Escena V
La REINA magníficamente vestida
de baile, pero pálida y consternada, la dueña
DOÑA GUIOMAR.
REINA
Pudiste hablarle.
DUEÑA
DOÑA GUIOMAR
Ni verle he podido.
REINA
El Conde
es perdido.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Señora,
esperad.
405
REINA
Firmó su sentencia
mi enorme
imprudencia,
mi ciega piedad.
Temí por su vida,
mis labios callaron,
410
los ojos hablaron,
empero,
Guiomar.
Dos veces perdida
estuve, y el cielo
dolido
a mi duelo
415
me quiso salvar,
mas ya la tercera...
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Bien puede, Señora,
salvaros ahora
aquel que os salvó.
420
REINA
Si yo lo creyera.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Fiad en la suerte.
REINA
Del conde la muerte
(Se
ve al CONDE en el salón que se dirige a la galería;
El BUFÓN le sigue.)
mi esposo juró.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Aquí su destino
425
propicio te guía.
Ved, Señora mía,
podreisle avisar.
REINA
¡Oh! cielo divino,
concede un
instante
430
y el mísero amante
se puede salvar.
Escena VI
El CONDE
llega a la puerta del salón, vuelve la cabeza y no
viendo al BUFÓN, a quien la concurrencia oculta y
ha detenido, entra precipitadamente en la galería,
en la cual ha visto a la REINA.
La REINA, DOÑA GUIOMAR, VILLAMEDIANA, después el BUFÓN.
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Entrando para sí.)
Bufón
maldecido,
y cual me persigue.
Mi dicha consigue
435
hallaros en fin.
REINA
Mirad que perdido
estáis,
desdichado.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Perdido y al lado
de tal serafín.
440
REINA
El Rey tiene celos,
y tiene cuchilla,
No hay vida en Castilla
sagrada para
él.
CONDE DE VILLAMEDIANA
Mi amor y desvelos
445
acaba la muerte,
no puede mi suerte
ya ser más
cruel.
REINA
Idos sin tardanza
si amáis el vivir.
450
CONDE DE VILLAMEDIANA
Resuelvo morir.
(El BUFÓN va a entrar en la galería.)
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
(Sobresaltada a la
REINA.)
Señora, el Bufón.
REINA
(Bajo al
CONDE afectuosamente.)
Si amaros alcanza
que os vais:
mi desvío
cesó, Conde mío.
455
CONDE DE
VILLAMEDIANA
(Enajenado.)
Que oís corazón.
(Entra el BUFÓN, la REINA y la DUEÑA
se va sin mirarlo. VILLAMEDIANA la contempla en éxtasis.)
Escena VII
VILLAMEDIANA,
el BUFÓN.
BUFÓN
(Aparte.)
Mírala
dichoso amante,
no pierdas el tiempo, no,
que el cielo
te concedió
de ventura un breve instante.
460
CONDE DE
VILLAMEDIANA
(Con altivez.)
A quién el Bufón
buscaba,
y si es a mí, qué me quiere?
BUFÓN
(Con amarga ironía.)
No Usía se desespere,
que yo a saber que estorbaba....
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Colérico.)
Si se atreve tu malicia
465
a poner
la lengua en mí,
yo, Bufón, sabré
de ti
hacerme pronta justicia.
(Vase.)
BUFÓN
(Siguiendo
al CONDE hacia el salón.)
Justicia! Tal vez cercano
de ella tienes el momento.
470
Sabe Dios si el golpe
siento
no dártelo por mi mano.
Escena VIII
Después de una breve
pausa sale El REY por la puerta lateral de la derecha, registrando
el teatro con la vista.
El REY, después un
BALLESTERO.
REY DON FELIPE IV
Veamos si hora
está sola
la Galería primero.
Entrar puede
el ballestero.
475
Adentro el amigo, hola.
(Sale
el BALLESTERO, el REY lo lleva a la puerta de la izquierda
haciéndolo entrar por ella.)
Al que pasare
esta noche
primero, ¿habéis entendido?
En estando
concluido
que lo lleven a su coche.
480
(Cierra la puerta
y toma la llave.)
Escena IX
El REY se dirige al salón; al mismo tiempo
VILLAMEDIANA hablando con ORGAZ pasa por delante de la puerta;
El REY se detiene y viendo al BUFÓN, que sigue al
CONDE, le hace seña y entran ambos en la escena.
El REY, El BUFÓN.
REY DON FELIPE
IV
¿De vista no lo has perdido?
BUFÓN
Un rato en
la confusión
se me escapó.
REY DON FELIPE
IV
Maldición!
BUFÓN
Aquí le hallé reunido
con la
Reina y con la Dueña,
485
que es sin duda confidente.
REY DON FELIPE IV
Traémela aquí brevemente.
(Vase El BUFÓN.)
El hombre en morir
se empeña.
Escena X
El REY.
Y a la infame, a la perjura
adúltera
vil no alcanza
490
el rayo de mi venganza
a abrirle la
sepultura!
No lo embota su hermosura
que aborrezco, que
detesto;
no hay disculpa ni pretexto
495
que la salve
de mi encono:
mas no he de hacer yo del trono
este baldón
manifiesto.
Escena XI
El REY, el BUFÓN y la DUEÑA DOÑA GUIOMAR.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Dónde
me quieres llevar?
BUFÓN
Aquí, que el Rey
te llamó.
500
REY DON FELIPE IV
Aquí
os he menester yo,
la Dueña doña Guiomar:
venga acá vieja maldita,
desleal, encubridora,
la que pierde a su Señora
505
y sus pasos precipita.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Yo probaré
que son vanos....
REY DON FELIPE IV
No mueva la infame
lengua,
sino quiere que, aunque es mengua,
la castigue
con mis manos.
510
Irá por bruja a la hoguera
sino calla y obedece.
Mire si bien le parece
hacer lo
que mande, o muera.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Pronta estoy a obedecer.
515
REY DON FELIPE IV
Esta
llave es de esa puerta,
tomadla.
DUEÑA DOÑA GUIOMAR
Señor,
no acierta
mi pensamiento que hacer.
REY DON FELIPE
IV
Yo os lo diré: cosa llana;
dársela
al momento, ahora,
520
de parte de la Señora
al galán
Villamediana.
Direisle que salga al punto
por la secreta
escalera,
que un mensaje allí le espera.
525
DUEÑA
DOÑA GUIOMAR
(Aparte.)
Pobre Conde,
ya es difunto.
REY DON FELIPE IV
Nada mas tenéis
que hacer.
Yo mismo, Guiomar, os sigo,
si palabra a vuestro
amigo,
si una seña llego a ver.
530
(GUIOMAR
va a hablar, el REY la interrumpe.)
No me respondáis;
andad
a darle la llave al Conde,
vuestra vida me responde
de vuestra fidelidad.
(El REY empuja a la
DUEÑA aterrada hacia el salón y la sigue.)
Escena XII
El BUFÓN
solo.
Él va a morir, yo me vengo
535
de su
amor, me vengo de ella:
mas con eso, dura estrella,
¿qué
bien a mí me prevengo?
Aún tal vez un medio
tengo...
Direla «Van a matarlo,
540
Reina, si queréis
salvarlo
decidme que seréis mía»
Y rendirase
la impía,
yo triunfaré, no hay dudarlo.
(Sale el BUFÓN precipitadamente de la escena
y entra en el salón.-Poco después se ve a GUIOMAR
hablar con VILLAMEDIANA y darle la llave; y al REY detrás
y muy inmediato a ellos. - La orquesta tocando. - El baile
sigue hasta la conclusión del acto.)
Escena XIII
VILLAMEDIANA con la llave en la mano
y lleno de alegría.
Oh placer! el gozo apenas
545
me cabe en el corazón.
Tocó mi ardiente
pasión
al término de sus penas.
Correrán
horas serenas
después de tanta amargura.
550
¿Dueño
ya de su hermosura
qué puedo al cielo pedir?
Que
me apresure el morir,
o haga eterna mi ventura.
Llave
para mí del cielo,
555
contigo empieza otra vida,
de mi esperanza perdida
tú me has devuelto el consuelo.
Detén, noche, el raudo vuelo,
nunca venga
el nuevo día,
560
detesto su luz impía,
si
ha de venir a arrancarme
del Edén donde llevarme
le plugo a la suerte mía.
(VILLAMEDIANA
va a la puerta de la izquierda e introduce la llave en la
cerradura. - La REINA seguida del BUFÓN y fuera de
sí viene por el salón a la galería,
a cuya entrada llega precisamente cuando acabando el CONDE
de abrir entra en la escalera secreta. -El REY la ase del
brazo para detenerla, pero ella le arrastra tras de sí
con violencia.)
Escena XIV
El REY, la REINA, el BALLESTERO, el BUFÓN.
REINA
(Desde el salón viendo a VILLAMEDIANA abrir
la puerta.)
Piedad de él, cielo divino!
565
¿A dónde
vas, desdichado?
CONDE DE VILLAMEDIANA
(Dentro espirando.)
Ay de mí!
(El BALLESTERO sale
a la puerta con la daga ensangrentada.)
REY DON FELIPE
IV
(Al BALLESTERO.)
Lo que he mandado.
(Vase el BALLESTERO.)
Cumplido está su destino.
(La REINA vacila, el REY se la lleva arrastrando
al salón del baile.)