861
R. López Soler, El pirata de Colombia. Relación histórica de los crímenes y aventuras del famoso delincuente, que acaban de ahorcar en Nueva York, Valencia, Oficina de López, 1832, pp. V-VII. (N. del A.)
862
R. López Soler, Jaime el Barbudo o sea la sierra de Crevillente. Novela, Barcelona, Imprenta de A. Bergnes y Compañía, 1832.
En el prólogo de la presente novela el lector se encontrará con una visión del protagonista modélico en el crimen, perverso hasta la saciedad y envés del auténtico héroe novelesco. Sin embargo la realidad es bien distinta, pues conforme transcurre la acción Jaime el Barbudo se identifica con los personajes generosos y con un alto concepto del honor. Esta actitud contradictoria entre lo que figura en el prólogo y el material novelesco narrado es posible que se deba al temor de la censura del gobierno de Fernando VII. En el prólogo tampoco se aluden a las intrigas palaciegas y, sin embargo, López Soler introduce en su mundo de ficción un personaje, Leopoldo de Moncadi, que representa con claridad al cortesano adulador, cobarde e intrigante. (N. del A.)
863
R. López Soler, Kar-Osman, memorias de la casa de Silva por D. Gregorio Pérez de Miranda, Barcelona, Imprenta de A. Bergnes y Comp., 1832. (N. del A.)
864
Ibíd., p. 5. (N. del A.)
865
Sería, por ejemplo, el caso de la novela de R. López Soler, Las señoritas de hogaño y las doncellas de antaño, por D. G. Pérez de Miranda, Barcelona, A. Bergnes y Compañía, 1832.
En la «Advertencia» que figura al frente de la novela se informa a los lectores de la siguiente forma: «[...] ofrecemos al público esta imitación de uno de los más selectos partos de la pluma de Scribe. Su trama es sencilla, los caracteres bien dibujados y el desenredo natural y sin violencia, como suceder debía en una novelita de tal clase», ibíd., p. 5. (N. del A.)
866
E. de Cosca Vayo, La conquista de Valencia por el Cid. Novela histórica original, Valencia, Imprenta Monpié, 1831. (N. del A.)
867
M. J. de Larra, El doncel de don Enrique el Doliente. Historia caballeresca del siglo XV, Madrid, Imprenta de Repullés, 1834. (N. del A.)
868
En el primer capítulo de la novela se aclaran una serie de aspectos relacionados con la trama argumental desarrollada: «No se crea tampoco por el cuadro que rápidamente acabamos de bosquejar, que sea preciso entrar con horror a desentrañar las costumbres de tan inexplicable época; lejos de nosotros esta idea; también se ofrecen en ella virtudes colosales que no son por cierto de nuestros días: el amor, el rendimiento a las damas, el pundonor caballeresco, la irritabilidad contra las injurias, el valor contra el enemigo, el celo ardiente de la religión y de la patria, llevado el primer alguna vez hasta la superstición, y el segundo hasta la odiosidad contra el que nació en suelo apartado; si no son prendas todas las más adecuadas al cristianismo, no dejan por eso de tener su lado hermoso por donde contemplarlas, y aún su utilidad manifiesta, dado sobre todo el dato del orden de cosas entonces establecido, las hacía tan necesarias como deslumbradoras», ibíd., t. 1, pp. 8-9. (N. del A.)
869
Con respecto a la veracidad del relato, Larra confiesa que «no hay crónica ni leyenda antigua de donde hayamos trabajosamente desenterrado; así que, el lector perdiera su tiempo si tratase de irle a buscar comprobantes en ningún libro antiguo ni moderno: respondemos sin embargo de que si no hubiese sucedido, pudo suceder cuanto vamos a contar [...]», ibíd., t. 1 p. 17. (N. del A.)
870
El golpe en vago. Cuento de la 18.ª centuria, por don José García Villalta, Madrid, Imprenta de Repullés, gabinete literario, 1835. (N. del A.)