221
Guillermo Cabrera Infante ha narrado esa conflictiva relación en el capítulo «Vidas para leerlas» de su Mea Cuba, Barcelona, Plaza & Janés, 1992, págs. 317-400.
222
En Los hijos del limo. Del romanticismo a la vanguardia (1974), Barcelona, Seix Barral, 1981, pág. 15.
223
Virgilio Piñera, «Terribilia meditans...», Poeta, núm. 1 (1942), pág. 2.
224
Lezama, «Presentación», Orígenes, núm. 1 (1944), pág. 5.
225
Los editores, «Cuatro años», Orígenes, núm. 16 (1947), pág. 46.
226
Lezama, «Señales. Alrededores de una antología», Orígenes, núm. 31 (1952), pág. 64.
227
En «X y XX», Orígenes, núm. 5 (1945), pág. 25.
228
José Antonio Portuondo, Bosquejo histórico de las letras cubanas, cit., pág. 57.
229
Citado por Cintio Vitier en Ese sol del mundo moral. Para una historia de la eticidad cubana, México, Siglo XXI, 1975, pág. 128.
230
El pensamiento «elitista» de Ortega defendía el establecimiento de una dialéctica entre las nociones sociológicas de 'masa' y 'minoría intelectual', que hacía responsable a esta última de la orientación de la primera, sin confundirse con ella. Véase La rebelión de las masas (1930), en Obras completas, Madrid, Revista de Occidente / Alianza Editorial, 1983, vol. III.