261
Gastón Baquero, «Tendencias de nuestra literatura», en Anuario cultural de Cuba, 1943, La Habana, Úcar, 1944, pág. 264.
262
En Ese sol del mundo moral, cit., pág. 139.
263
«La más sutilmente corruptora influencia que haya sufrido jamás el mundo occidental (...), porque lo propio del american way of life es desustanciar desde la raíz los valores y esencias de todo lo que toca», se decía en Lo cubano en la poesía (ed. cit., pág. 494).
264
En op. cit., pág. 24.
265
Lo cubano en la poesía, cit., págs. 487 y 493.
266
Recordemos los motivos de Ariel (1900), según Rodó: «La reivindicación del abolengo histórico latino, como energía necesaria para salvar y mantener la personalidad de estos pueblos, frente a la expansión triunfal de otros (...), cuando la preeminencia del modelo anglosajón y la necesidad de inspirar la propia vida en la contemplación de ese arquetipo era el criterio que predominaba entre los hombres de pensamiento y de gobierno en las naciones de la América Latina». Cfr. «El nuevo Ariel» (1914), en Obras completas, ed. de Emir Rodríguez Monegal, Madrid, Aguilar, 1967, pág. 1197.
267
Lo cubano en la poesía, cit., págs. 493-494.
268
Y recogido luego en La fijeza (1949). Cfr. Poesía completa, cit., vol. I, páginas 150-158.
269
Lezama, «Sumas críticas del americano», en La expresión americana, cit., pág. 110.
270
Lezama, «Recuerdos», cit., págs. 26-27.