271
Cintio Vitier, «El Pen Club y los Diez poetas cubanos», Orígenes, núm. 19 (1948), pág. 41.
272
Irma Llorens, op. cit., pág. 20.
273
Tampoco resulta difícil trazar similitudes entre las propuestas culturales de Orígenes y las de algunos autores y grupos hispanoamericanos coetáneos o inmediatamente anteriores: el caso del grupo mexicano reunido en torno a la revista Contemporáneos (1928-1931) y el de Alfonso Reyes -inspirador, en buena medida, de ese grupo- serían ejemplares. Véase, por ejemplo, el ensayo de Roberto Fernández Retamar «En torno a la obra poética de Alfonso Reyes» (en Orígenes, núm. 34, 1953), muy marcado por las lecciones de Lezama, donde se verifica la posibilidad de esa filiación.
274
Ángel Rama, La ciudad letrada, Montevideo, Arca, 1984, pág. 41.
275
Lezama, «Lozano y Mariano», Orígenes, núm. 23 (1949), pág. 45.
276
Entre 1933 y 1935 había tenido lugar la «gran batalla» entre Juan Ramón y los poetas del 27 que empezaban a desertar de su magisterio. Véase Juan Cano Ballesta, La poesía española entre pureza y revolución, Madrid, Siglo XXI, 1996, especialmente las págs. 63-70.
277
La versión de Lezama puede leerse en Cartas, ed. cit., págs. 60-61; la de Rodríguez Feo, en «Carta desde La Habana» (fragmentos de su diario), recogida en La Habana 1952-1961. El final de un mundo, el principio de una ilusión, cit., pág. 123.
278
José Prats Sariol destacaba un detalle de la de Rodríguez Feo, a su juicio, revelador: «En la cubierta (¿simbólicamente?) el título aparece con un tipo de letras distinto, ofreciendo no la verticalidad de las habituales, sino un poco inclinadas hacia la derecha», en «La revista Orígenes», Coloquio Internacional sobre la obra de José Lezama Lima, cit., vol. II, pág. 52.
279
«Borrón y cuenta nueva», Ciclón, núm. 1 (1955). Cito por Carlos M. Luis, «Los pintores de La Habana», en La Habana (1952-1961), cit., pág. 171.
280
Virgilio Piñera, «Terribilia meditans...», cit. pág. 1.