391
Ibídem, pág. 304.
392
Lezama, Paradiso, ed. cit., págs. 618-619.
393
Cfr. Aristóteles, Poética, 1452a-1452b y 1454a-1455a. En la edición de Aníbal González (Madrid, Taurus, 1987) que utilizo, págs. 61-63 y 70-73.
394
El «súbito» lezamiano presenta ciertas coincidencias con el «estado límite» de que hablaba Alejo Carpentier, una exaltación del espíritu necesaria para advertir lo maravilloso que «surge de una inesperada alteración de la realidad (el milagro), de una revelación privilegiada de la realidad [o] de una iluminación inhabitual o singularmente favorecedora...» Véase «De lo real maravilloso americano», cit., pág. 77.
395
Lezama, «Preludio a las eras imaginarias», cit., pág. 27.
396
Virgilio López Lemus, op. cit., pág. 36.
397
He analizado estos aspectos del pensamiento de Lezama en el artículo «Lezama y los misterios del eco: una relectura de la Modernidad». Puede verse en Trinidad Barrera (ed.), Modernismo y modernidad en el ámbito hispánico, Sevilla, Universidad Internacional de Andalucía / Asociación Española de Estudios Literarios Hispanoamericanos, 1996, págs. 333-339.
398
Lezama, «Julián del Casal», en Confluencias, cit., pág. 190.
399
Lezama, «Rubén Darío» (1967), en Imagen y posibilidad, cit., pág. 52.
400
En Lo cubano en la poesía, cit., pág. 373.